Capitulo 5

Severus no salió de la Sala de Menesteres esa noche ni el día siguiente. Había reflexionado sobre todo lo que Hermione le había dicho. ¿Cómo podía haberse convertido en un hombre tan horrible? Por su culpa, Lily estaba muerta. La había destruido y después, había destruido su propia vida. Se repugnaba. Su trabajo para la Orden no compensa que se hubiese convertido en un cabrón poco después de la graduación. No podía imaginarse así mismo. Se preguntaba que debía haber ocurrido para estar en una situación tan extrema. Se cuestionaba si sería porque Lily y James se casaron. Eso sería, sin lugar a dudas, inquietante. ¿Sería lo suficiente inquietante para él, como para arruinar su vida?

Hizo memoria sobre su último año. Había llegado a estar obsesionado de Lily, más que cuando eran amigos. Se había culpado a sí mismo por arruinar su amistad. La siguió en secreto, esperando que le viera y que, quizás, le sonriera, pero cuando ella lo vio, nunca sonrió.

Sin embargo, parecía que no estaba obsesionado desde hace tiempo. No le dolía cuando la imaginaba con Potter. Sabiendo que Potter y ella estarán juntos en un futuro, no le hería tanto como hubiese sido hace algunos meses. Quizás, tenía la fortaleza suficiente para no repetir los mismos errores otra vez.

Luego estaba su asquerosa manera de ser. Sabía que no era la persona más maravillosa sobre la Tierra, pero, sinceramente, no se consideraba a sí mismo aterrador. Prometió no ser tan malo en un futuro. Pero podría él cambiar realmente o estaría destinado a ser la horrorosa persona que Hermione había descrito. Tenía que haber una manera de llegar a ser alguien mejor, de no caer en las mismas trampas que su "yo futuro" había sufrido. Obviamente, no tomar la Marca sería el primer paso en todo esto. Pero si él no tomara la Marca; no podría tener el poder que deseaba. Durante mucho tiempo había soñaba con las habilidades que obtendría al tomar la Marca. Los conocimientos de Magia Negra, que podrían darle una ventaja ante cualquiera, pero también resultaría las cosas negativas que hizo su "yo futuro". Pero, ¿sería eso verdad?

Mantenía un debate sobre si tomar la Marca desde hace tiempo, pensamientos que van y vienen, como que era la mejor cosa que había pensado en su vida, o que era la peor idea que había tenido nunca. Él había sopesado los dos lados de la decisión. Realmente, él quería el poder que la Marca podría brindarle, pero sería un asesino, que fue en lo que se convirtió cuando tomó la Marca. Cuando antes pensaba sobre eso, la idea de matar a otros había sido bastante abstracta. Pero cuando Hermione describió que había hecho, él podía imaginarse haciendo esas cosas horribles. Se vio a sí mismo torturando Muggles, mandando al final la maldición asesina y viendo sus cuerpos volar sin vida. Esas muertes no le parecieron tan abstractas entonces. Sintió un increíble remordimiento por cosas que aún no habían ocurrido.

Intentando de salir del estado en el que se encontraba pasó a concentrarse en cualquier otra cosa. La única cosa buena que se había percatado sobre su futuro es que enseñaría en Hogwarts. La perspectiva le entusiasmaba y le daba a él algo positivo en que concentrarse. Amaba Pociones y estaba deseando convertirse en un Maestro de Pociones e impartir su conocimiento a otros. Podría ser un profesor mucho mejor en este futuro que el que era antes. No sería tan autoritario como para que los estudiantes huyeran de él por los pasillos.

Estaba sentado silenciosamente durante un rato, sin fijar la mirada en nada. Había estado pensando tan angustiado que se encontraba exhausto. ¿Cómo su vida había llegado a ser tan difícil? Él era sólo un estudiante, ¿quién podría estar preocupado sobre la muerte y el mal?, pero ahí estaba él, rodeado por todo eso a pesar de sus opciones. Había sido un estúpido al hacerse amigo de los Slytherins, los futuros Mortífagos. Lentamente, habían llenado sus cabezas estaban de mentiras que tenían un increíble atractivo, pero a la larga, en última instancia, solo conseguirían miseria. El poder que él buscaba por convertirse en un Mortífago sería lo que arruinase su vida. Se sorprendió de que algo que parecía ser la respuesta perfecta para él pudiese convertirse en una cosa negativa tan rápidamente. Se entristeció una vez más por su futuro junto a Voldemort, aún no podía reponerse de lo horrible que podría llegar a ser.

Hermione dijo que él se encerraba en sí mismo. Él hacía eso ahora también, pero era, sobre todo, porque no le gustaba a nadie. Había esperado que cuando acabase la escuela pudiese encontrar algunas personas que lo respetaran por su conocimiento y vieran en él algo más que un nerd (N/T: Nerd: Persona con escasas habilidades sociales, tímida y que tiene resentimiento contra los demás. Como contraparte, generalmente es muy inteligente), pero no parecía que ocurriese en un futuro. Parecía que había llevado el distanciamiento al extremo; no confiar en nadie. Quizás se debía a su trabajo como espía. Imaginó que sería muy difícil abrirse con alguien cuando había tanto que ocultar. Le tomaría mucho esfuerzo relacionarse ya que él no sería extrovertido o simpático, y menos con la gente en la que no confiase. Definitivamente, sería un reto, pero ahora le habían advertido de las consecuencias de encerrarse en sí mismo, tenía un gran incentivo para intentar ser más sociable y positivo sobre la vida.

Pasó el resto de la noche reprendiéndose a sí mismo, pensando sobre todo de las cosas negativos de su futuro, intentando decidir que hacer para convertirse en una mejor persona, y debatiéndose si podría cambiar totalmente. Finalmente, a las altas horas de la madrugada, se quedó dormido, pero su descanso fue de corta duración. Pasó la mayor parte del día siguiente reflexionando sobre su horrible futuro, preguntándose si podría escapar de él.

oooOOOooo

Hermione había notado que Severus no estuvo en las comidas, pero ella no tenía clase con él ese día, así que no podía saber que también se había saltado las clases. Fue a la Sala de Menesteres y se sorprendió al ver la puerta firmemente en su lugar. Severus debía haber llegado antes que ella y entró a esperarla. Entró y echó una mirada a Severus y supo que él no había salido de ahí desde anoche. Su pelo estaba desordenado y parecía que se había dormido con esas ropas. No estaba segura de que Severus hubiese dormido algo, por los oscuros círculos que rodeaban sus ojos.

"Oh no," dijo en un susurro.

Severus no se movió. Estaba sentado impasible mirando fijamente al suelo. Hermione se acercó y se puso en cuclillas enfrente, colocando sus manos sobre las rodillas de él. Inclinada, con vacilación, observó su cara.

"¿Estás bien?" preguntó.

La miró con el ceño fruncido, pero no dijo nada.

"¿Tienes hambre? Puedo llamar a un elfo doméstico."

Continuó mirándole fijamente pero no respondió.

"¿Prefieres que me vaya?" preguntó finalmente.

Siguió sin decir nada.

"Te veré mañana entonces," dijo simplemente y se levantó para irse.

"Espera."

Se volvió hacia él. Como no continuaba hablando, se sentó a su lado y suavemente, lo acercó a ella. Él se apartó, pero para dejar descansar la cabeza sobre el regazo de la chica. Ella acariciaba el cabello de él mientras estaban sentados en silencio. No pasó mucho tiempo hasta que su respiración se volvió regular y ella supo que se había dormido.

Le dolía verlo así, pero esperaba que el resultado sería un Severus feliz en el futuro. Por supuesto, aún podía elegir tomar la Marca. Hermione se tensó ante este pensamiento. Reconocía que ese podía ser el resultado. Al menos, podría estar vivo al final. Pero ella esperaba hacer algo más que eso.

Quizás incluso podría tener una vida que se considerase normal. Quizás, incluso podría tener amigos. Se había sorprendido de estar tan cercana a él tan rápidamente. Realmente, era más abierto de joven que como era en el futuro. Se río de sí misma, ni siquiera era capaz de entender al "viejo Severus" aunque estuviese descansando su cabeza en su regazo y cayese dormido. Contuvo una risa para no despertarlo, sabía que necesitaba reposo.

Estaba agradecida de que se hubiese abierto a ella. Había estado interactuando con su versión mayor durante años y ellos aún no habían alcanzado tal nivel de amistad. Ella, ni siquiera pensó en el "futuro Severus" confiándole a ella sus mundanos pensamientos, contándole sus mayores temores. Quizás, cuando ella vuelva al futuro, puedan tener una amistad más estrecha. Sabía que le gustaría eso, siempre había querido estar más cerca de Severus, él era un hombre increíblemente fascinante, pero él se mostró renuente a que alguien se le acercara, incluso con las personas con las que pasaba el tiempo. Ella esperaba que eso ahora cambiase.

Le permitió dormir un par de horas, intentando no moverse o perturbarle. Su mente estaba llena de posibilidades y preocupaciones sobre el futuro, mientras que mecía la cabeza de él en su regazo, acariciándole el cabello inconscientemente. Mirando su reloj, después de tanto tiempo, se dio cuenta de que estaba cerca el toque de queda. Suavemente, le sacudió para despertarle.

"Severus, Severus, despierta."

"¿Huh?" dijo aturdido.

"Tienes que volver a tu dormitorio ahora, es casi el toque de queda." le dijo.

Severus se medio-incorporó y sacudió su cabeza para despejarse. Consciente de donde se había dormido, la miró avergonzado.

"Perdón," murmuró sonrojado.

"No te preocupes por eso," le dijo mientras él se enderezaba.

Volvió a mirarla, esta vez solemnemente. "No lo haré, Hermione. No tomaré la Marca. No arruinaré esas vidas. No lo haré."

Hermione suspiró en alivio. Una vez más, tenía esperanzas en el futuro. Tiró de Severus y lo abrazó fuertemente.

"Me alegro Severus. Sé que es algo que se sabe, pero lo estoy."

Se separó de él y le dio una rápida sonrisa.

"Gracias Hermione, por ser sincera conmigo. Me salvaste la vida, y parece que no ha sido la primera vez."

Le dio una media sonrisa. "Aw, eso no fue nada," dijo intentando quitarle importancia al asunto.

Se levantaron y se dirigieron a la salida.

"Sin embargo, no lo olvidaré, ambas veces."

Hermione se sonrojó y empujó la puerta abierta. Anduvieron en silencio hasta que ella llego al pasillo donde estaba su habitación. Le sonrió y le deseó buenas noches. Él murmuró un "buenas noches" de vuelta y se separaron.


A/N: Proxima vez: Otra duelo.

Gracias por sus comentarios! Si, es mucho para Severus a aprender acerca del futuro, pero le ayuda a aceptar que su futuro iba a ser bien malo, y entonces, pudiera cambiarlo.