Capitulo 10
Hermione caminaba hacia su clase. Finalmente, había salido de la enfermería la noche anterior y estaba ansiosa por volver a su rutina. Entró en la clase y saludó a algunos estudiantes que ya estaban allí. Mallory levantó la vista del escritorio, haciendo que sus rizos negros se movieran, y sonrió abiertamente a Hermione.
"¡Ya era hora de que volvieses! He tenido que corregir cientos de exámenes mientras te tomabas tus pequeñas vacaciones, jovencita."
Hermione le sonrió. Mallory era muy bromista y a la vez muy cariñosa. Se había convertido en una buena amiga.
Ese día, ambas serían el equipo docente, y prepararon rápidamente la lección para los de séptimo año. Mallory dio la primera mitad de la lección mientras Hermione se paseaba por la clase, viendo el trabajo de los estudiantes. Se paró en la mesa de Peter Jones y lo ayudó a resolver una cosa en la que se había atascado.
Le gustaba Peter, ya que era un buen estudiante. Él siempre trabajaba duro, pero le era difícil esa asignatura. Tenía una afinidad por él porque también era hijo de Muggles. Ella le había visto trabajar duro para compensar los prejuicios que recibía de algunos de sus compañeros de clase. La verdad es que él podría ser mejor que ellos en un duelo, era muy bueno en todo, podía hacer todo lo que se propusiese, excepto en Aritmancia, por supuesto.
Ella se acercó y miró el examen de Lucius. De cualquier forma, él no estaba haciendo nada durante la clase. Probablemente, estaba demasiando ocupado mirándola a ella como para aprender algo. Le dio una sugerencia de cómo terminar el problema y siguió vagando por el aula. Mandó a Severus una rápida sonrisa mientras pasaba. Él nunca necesitaba ayuda. Le echó un vistazo al examen de Lily Evans. También lo estaba haciendo bien. Mientras continuó vagando por la sala, formó un plan en su mente que la pudiese ayudar con su misión. Definitivamente, ayudaría a sus alumnos con dificultades académicas, nada más.
Fue al frente de la clase y comenzó su mitad de la lección. En breve, el tiempo se hubo acabado.
"Sr. Jones y Sr. Malfoy, ¿podrían quedarse un momento, por favor?" preguntó mientras todos se levantaban y abandonaban la clase.
Los dos jóvenes esperaron hasta que la clase estuvo vacía, salvo por Severus, que estaba esperando a Lucius. Se acercaron al escritorio de Hermione.
Hermione miró a ambos estudiantes. "Pienso que ambos se beneficiarían de algunas clases particulares. Los esperaré aquí, esta tarde, a las seis en punto. Trabajaremos una hora por semana."
Los estudiantes asintieron y dejaron la sala. Ella podía decir que Lucius no tendría ganas de pasar una hora con dos hijos de Muggles. Él aprendería a adaptarse. Estaba segura. También esperaba darle una visión diferente de los hijos de Muggles en general.
Severus, que todavía estaba rezagado, se acercó al escritorio.
Ella lo miró y dijo, "¿Podemos cambiar la hora a las siete, los jueves?"
Él se relajó visiblemente. Había supuesto que ella iba a decirle que no quería seguir pasando las tardes con él. Estaba asustado de que ella no quisiese estar sola en una habitación con él, después de sus acciones en Hogsmeade, pero lo único que ella quería era retrasar las tardes de tutoría.
"¿Puedo ir y ayudarte?"
"¡Oh, qué pelota estás!" le provocó ella mediante burlas. Él le gruñó.
Hermione sonrió, "Sí, no me vendría mal una mano si quieres. Podemos trabajar uno a uno con ellos y luego combinarnos para los últimos quince minutos o algo así.
"¡Genial!" dijo él, "¿te sientes mejor?"
"No me siento del todo bien, exactamente, pero estoy mucho mejor, gracias."
Severus asintió. "Te veo luego, entonces."
Mallory caminaba hacia ella después de la última clase.
"¿Con que estabas en Hogwarts con Severus Snape?" preguntó ella inocentemente.
Hermione levantó la vista del escritorio.
"Sí, y por suerte, porque me salvó la vida."
"He notado que sois bastante amigos. ¿Qué está pasando?" preguntó Mallory.
Hermione se encogió de hombros. "Sólo somos amigos, Mallory. Es un chico inteligente. Me gusta charlar con él."
Mallory le sonrió y se inclinó sobre el escritorio para así poder mirar a Hermione a los ojos.
"He visto la manera en que le sonríes. Te gusta ese chico."
Hermione estaba con los ojos abiertos. "Mallory, no sé de qué estás hablando."
"Sólo quería que supieras que me parece genial," dijo Mallory rápidamente. "Severus es un solitario. Es agradable verlo pasar el tiempo con alguien que no sea él mismo o con los que se junta normalmente."
"Realmente," tartamudeó Hermione, "no hay nada entre yo..."
"No me digas que no te gusta, Hermione, y puedo decir que tú le gustas a él."
Hermione bajó la mirada. "Yo sé que me quiere," dijo con pesar.
"Y estás disgustada porque..." insistió Mallory.
"Es sólo que no está bien."
"¿Por qué eres su profesora?"
"No, yo solo soy una ayudante, y además de que él es mayor de edad. Es porqué yo vengo del futuro Mallory, lo sabes. Para ser sincera, conozco a Severus en el futuro, y no puedo sacar nada de una relación con él ahora, excepto romperle el corazón."
Mallory lo consideró por un momento. "No estoy segura de lo que quieres decir. Tú no sabes que cosas saldrían de vosotros dos."
Hermione le dio una mirada exasperada. "Mallory, si estuviésemos juntos hasta que tenga que volver a mi tiempo, habría una distancia de veinticinco años entre el tiempo en el que él me dice adiós y el tiempo en el que él me ve otra vez. Eso no es justo."
Mallory le sonrió a Hermione. "¡Yo pienso que es romántico!" habló ella efusivamente.
Hermione rodó los ojos. "Sí, en papel es increíblemente romántico. Un tonto enamorado que espera a su amor verdadero durante veinticinco años. Es una novela romántica en la que se espera que suceda, pero esto es la vida real. ¡No tengo el derecho de hacerle pasar algo como eso! Sólo le rompería el corazón."
"Yo creo que no deberías dejarlo pasar. Los dos se ven realmente bien juntos."
"¡Mallory!" dijo Hermione y le mandó una mirada mordaz. "¡Déjalo ya!"
"Está bien, pero cuando vosotros dos estéis juntos quiero ser la primera en saberlo.
"Tendrás que esperar mucho, querida," dijo Hermione mientras Mallory abandonaba la habitación riendo a carcajadas.
La sesión de tutoría fue bien. Hermione trabajó con Lucius y Severus con Peter. Para la última parte de la sesión, trabajaron juntos. Hermione estaba impresionada de ver a Peter explicándole algo a Lucius. Evidentemente, había comprendido lo que Severus le había explicado y ahora estaba ayudando a otro estudiante. Mirando a Lucius, vio que él estaba un poco sorprendido de estar recibiendo ayuda de un hijo de Muggles. Sonrió para sí misma. Estaba contenta de que a los dos le fuese bien, y que quizás encontrasen cosas que tuviesen en común. Esperaba que el plan surtiese efecto y que Lucius se convirtiese en un hombre cambiado.
La sesión de tutoría acababa de terminar. Los dos estudiantes parecían haber comprendido mejor la asignatura cuando se marcharon. Ella y Severus estaban dirigiéndose hacia el séptimo piso.
"Me sorprendió que sólo tuve que decirle a Malfoy que mantuviera las manos lejos de mí una vez," murmuró Hermione. "Si no fuera tan molesto, podría ser incluso gracioso."
Severus no dijo nada.
Ellos entraron en la habitación y se sentaron como cada noche. Hermione tenía un montón para corregir. A pesar de que Mallory había dicho que había graduado papeles, había dejado la mayoría de ellos para Hermione. La montaña era tres veces más grande de lo que normalmente era. Ella comenzó a puntuar y pronto perdió la noción del tiempo y de su alrededor. Después de un largo rato, ella se percató de que habían estado en un inquietante silencio. Severus no había dicho una palabra en toda la tarde.
"Estás inusualmente callado," le remarcó ella.
Él la examinó con una mirada preocupada. "Hay algo que tengo que decirte, pero no estoy seguro de cómo hacerlo."
Hermione soltó la pluma y le miró. "¿Por qué no empiezas por el principio?" le sugirió ella.
Severus suspiró. "Dumbledore me pidió que fuese a su oficina el otro día. Desde el ataque en Hogsmeade, a él le gustaría tener ventaja ante las acciones de Voldemort. Él me pidió que ingresara en los Mortífagos y que me convirtiera en un espía para él."
Hermione estaba con la boca abierta. Se levantó y corrió al sofá.
"Le dijiste que no, ¿verdad?" le preguntó mientras se sentaba junto a él.
Él le dio una mirada lastimera.
Hermione sintió como los ojos se le llenaban de lágrimas. Agarró la mano de Severus.
"No puedes, Severus."
"Hermione, esta vez será diferente. Voy a entrar como espía ya. Quizás pueda hacer todo el bien que hice antes sin arrepentimiento y lástima."
Ella bajó la cabeza. Tenía razón, por supuesto; esta vez sería diferente. Pero ella no podría soportar verlo viviendo el camino que hizo antes. Volviendo de las reuniones, costándole caminar por haber sufrido la maldición Cruciatus.
"Deberías decirle que no," susurró ella.
"¿Qué harías tú, Hermione? ¿Le dirías que no?" preguntó enfadado.
Ella lenvató la mirada hacia él. "No, no haría nada," dijo en un tono resignado. "Es solo que Dumbledore usa a la gente. Él cuida de ellos, lo sé, pero sin embargo las usa. Él te usó antes, y va a hacerlo otra vez."
"Pero si puedo ayudar a derrotar a Quién-Tu-Sabes, vale la pena, ¿no crees?"
Ella consideró sus palabras. "No estoy segura de que el fin justifique los medios en todos los casos." Se volvió hacia él. "Severus, arriesgarás tu vida todos los días. ¿No puedes decirle que busque a otra persona?"
"No hay otra persona. Soy el único que ha estado involucrado con ellos pero que no ha entrado. Todos los otros que pudiesen ser creíbles espías ya son leales a Voldemort."
"Voldemort te lastimará. ¿Y si te mata?"
Severus pensó acerca de la conversación que había tenido con Dumbledore.
"Ahora, mi muchacho," dijo Dumbledore, "Sé que si aceptas esta tarea, habrá muchas veces en las que seas torturado. Tu vida estará en peligro cada vez que te reúnas con Voldemort."
Severus bajó la mirada y asintió. "No parece que tenga elección."
Dumbledore lo miró con dureza. "Por supuesto que tienes elección, pero debes darte cuenta de que necesitamos a alguien como tú en el otro lado. Piensa en las cosas que podríamos averiguar de los Mortífagos contigo dentro."
"¿Cree que seré capaz de engañarle por mucho tiempo?"
"¿Has oído hablar del arte de la Oclumancia?"
Severus negó con la cabeza.
Dumbledore le explicó, "Es una capacidad para proteger tu mente de otros. Trabajaremos juntos hasta que aprendas. Eso mantendrá lejos a Voldemort de tus secretos."
"¿Cuándo empezamos?" preguntó Severus, tomando finalmente la decisión de convertirse en el espía que Dumbledore quería que fuera.
"Inmediatamente, debes ser capaz de protegerte cuando tomes la Marca."
"¿Y cree que la Oclumancia le impedirá torturarme? ¿Incluso de matarme?"
Dumbledore le dio una mirada paternal. "Sólo puedo esperar, mi muchacho. Sólo puedo esperar."
Severus volvió al presente y miró a los ojos de Hermione seriamente. "Él no me matará. Voy a proteger mis pensamientos de él, así que no sabrá que soy un espía."
"¿Así que ya sabes Oclumancia?" preguntó Hermione.
Los ojos de Severus se abrieron. Se había olvidado que ella sabía mucho del futuro.
"Dumbledore me está enseñando. Parece que va bien por ahora."
"Tu habilidad como oclumántico es legendaria dentro de la Orden, Severus. Pero aún así debes tener cuidado."
"Lo tendré," le aseguró él.
"¿Cuando tomarás la Marca?"
"Mañana por la noche."
"Te esperaré aquí. Por lo que tengo entendido, es muy doloroso."
"No hace falta que me esperes. Probablemente tome mucho tiempo. Lucius dijo que estaba preparado para pasar toda la noche."
"Esperaré."
Él estudió la expresión determinada de ella. ¿Por qué se preocupaba tanto por él? Pensar en eso hizo su corazón correr. Ella no podía estar enamorada de él, pero se preocupaba. Nadie, aparte de su madre y quizás de Lily se habían preocupado alguna vez por su bienestar. Nadie se preocupó de él y él no se sintió merecedor de ese cariño. Pero ella se preocupaba y lo hacía sentir especial. Le hacía sentirse amado, pero no sabía si ella estaba enamorada de él o no.
Él le sonrió tímidamente. "Debería irme," dijo. "Se está haciendo tarde."
"Ten cuidado mañana, Severus," le advirtió ella.
Se levantó y entonces se agachó y besó la frente de ella. Ella le sonrió mientras se iba. Cuando cerró la puerta tras él, la sonrisa murió en sus labios y puso la cabeza entre sus manos. Pensamientos de Severus volviendo de haber sido torturado inundaban su mente. Una y otra vez, revivió las dos veces que ella le había encontrado personalmente cuando él había vuelto de tales sesiones de tortura. Ella sabía que, difícilmente, habrían sido las únicas veces que él habría tenido que soportar tales horrores.
La primera vez había sido en el verano antes del quinto año. Se había quedado en Grimmauld Place y permaneció hasta tarde en la biblioteca. Se sobresaltó cuando la puerta se abrió y Severus tropezó, desplomándose en el suelo. Se había apresurado hacia él, y lo llevó a rastras hasta el sofá, sentándolo en él, y buscó a Molly Weasley para que le ayudara. Después de haberse apresurado a traer a Molly con él, se quedó atrás y vio a Molly andar alrededor de Severus, dándole pociones, moviendo su varita, y cantando conjuros para aliviar su sufrimiento. Gimió y se retorció del dolor la mayor parte de las atenciones, pero finalmente se relajó y se quedó dormido, luciendo un tanto tranquilo después de la agonía que había tenido que soportar.
La segunda vez, lo había encontrado desmayado en un pasillo de Hogwarts durante su sexto año. Estaba cerca el toque de queda, y los pasillos estaban desiertos. Ella estaba volviendo a su habitación después de estar en la biblioteca cuando se encontró una figura destartalada a pies de distancia de la entrada de la enfermería. Ella se acercó rápidamente al cuerpo y descubrió que era Severus Snape, inconsciente en el suelo. Parecía que había sido golpeado hasta casi morir. Entró corriendo a la enfermería, y llamó a Madam Pomfrey, quién salió corriendo y lo levitó a una cama del hospital. Ella había sido echada después de un rápido gracias de Poppy y no vio a Severus por unos días hasta que él reanudó sus clases. Él nunca mencionó el incidente con ella y ella nunca tuvo el valor de sacarlo.
El corazón de Hermione se encogió mientras pensaba en la noche de la Batalla Final, cuando Severus casi muere. Ella había estado oculta en el túnel de la Casa de los Gritos con Harry y Ron, cuando Voldemort lanzó su diabólica serpiente a Severus. Después de que el malvado mago hubo desaparecido, Ron, Harry y ella salieron del escondite, sorprendidos de ver a un casi paralizado Snape. Hermione había estado mirando tristemente a Severus mientras él intentaba dar a Harry los recuerdos que fluían de su cuerpo. Ella, rápidamente conjuró un vial que le tendió a Harry para que guardara los recuerdos. De vuelta con Severus; ella lo miró con pesar. Por aquel entonces, pensaba que él había intentado matar a Albus, pero ella aún sentía una punzada de tristeza mientras veía la vida del hombre consumirse lentamente.
De repente, sintió un intenso deseo de ayudarle. Hermione revolvió rápidamente su mochila mientras Harry recogía los últimos recuerdos. Agarrando el vial de Díctamo, vertió todo el contenido en la enorme herida de su cuello. Salió humo y se cerró un poco. Parecía que la fuerza del Díctamo había hecho que Severus perdiese el conocimiento. O eso, o estaba muerto, no estaba segura. Harry taponó el vial con los recuerdos de Severus y les hizo ponerse en movimiento. Hermione siguió a los dos chicos afuera, pero no olvidó que Severus yacía inconsciente o muerto en el suelo de la Casa de los Gritos.
Cuando la batalla hubo acabado finalmente, ella buscó rápidamente a Madam Pomfrey y le habló de Severus y de que probablemente estaba muerto en la Casa de los Gritos. Madam Pomfrey insistió en que fueran por él inmediatamente, ya que, quizás el Díctamo hubiese ayudado a preservar su vida por algo de tiempo. Poppy corrió rápidamente a la enfermería y cogió algunas pociones y pronto, ella y Hermione se dirigían a la Casa de los Gritos.
De vuelta a la Casa de los Gritos, ella se percató de algo que bloqueó mentalmente la primera vez. Severus estaba tumbado en un gran charco de su propia sangre. Había por todas partes. Sus manos sin vida descansaban en la sangre que lo rodeaba. Hermione sintió su corazón encogerse. No había forma de que alguien pudiese sobrevivir después de haber perdido tanta sangre. Severus no se había movido desde que se fue. Sus ojos estaban cerrados, su cabeza sin vida estaba sobre el charco de sangre, y su cuerpo estaba inquietantemente inmóvil. ¿Podría haber alguna posibilidad de que sobreviviese?
Poppy se puso a trabajar. Tenía un vial destaponado y le preguntó a Hermione si podía sostener el cuello de Severus mientras ella echaba el líquido en la herida. Hermione levantó la cabeza de Severus ligeramente, colocando sus manos entre la cabeza y la sangre del suelo. Sujetó la cabeza y esperó. Madam Pomfrey había vertido el vial entero en las heridas del cuello de Severus. Las partes que no se habían cerrado por el Díctamo, inmediatamente cicatrizaron y el cuello de Severus había comenzado a lucir de la manera en que lucía antes de ser herido. Poppy hizo que Hermione volviese la cabeza de Severus, y entonce, ella vertió una poción Reabastecedora de Sangre, con cuidado, en su boca y lo ayudó a tragar masajeando su garganta.
"¿Qué era lo que puso en la herida?" preguntó Hermione curiosa.
"Lágrimas de fénix. No son tan potentes como cuando están frescas, pero es su única esperanza."
"¿Vivirá?" preguntó con miedo Hermione.
Poppy asintió con la cabeza y se puso en pie. "No hay nada más que podamos hacer. Las lágrimas de fénix necesitan ir a través de su cuerpo. Deben ser capaces de deshacer el veneno de su cuerpo, pero llevará un poco de tiempo por haber estado aquí tanto tiempo sin tratamiento."
Poppy había conjurado una camilla y levitó el cuerpo de Severus a ella. Ella y Severus hicieron lentamente el camino de regreso hacia el Gran Comedor, donde Severus ocupó un lugar entre los heridos, ya que su verdadero papel en la guerra había sido revelado por Harry. Después de muchas horas, Poppy decidió transportarle a un lugar más privado. Le colocó en una sala de recuperación oculta en la parte trasera de la enfermería. Permaneció allí, inconsciente durante cuatros días antes de que finalmente despertara. Tuvieron que pasar varias semanas antes de que él tuviese fuerzas para dejar la cama. Él no se recuperó totalmente hasta los seis meses.
Hermione cerró los puños frustrada ante la posibilidad de que él tuviera que revivir eso y todas las otras torturas a las que tubo que ser sometido. ¿Qué estaba haciendo Dumbledore? Primero le dice que consiga cambiar a Severus de bando y entonces le dice a él que se convierta en un espía. Se levantó enfadada. Necesitaba hablar con Albus.
A/N: Siguiente: Hermione se enfrenta a Albus y Severus recibe la marca.
Gracias a todos por el gran interés que tenéis en esta historia y por vuestros maravillosos reviews. Permítanme saber si están de acuerdo en que Severus se convierta en un Mortífago. Para mí, la mayor parte de su atractivo es abrigarse por su valentía y dedicación para luchar por la luz, aunque él estuviese afianzado a la oscuridad. Sólo era que no podía ver a Severus siendo Severus sin estar involucrado como un espía. Alguno de ustedes habían comentado esto previamente, así que espero que estén felices con los acontecimientos. Bueno, quizás feliz no sea la palabra correcta...
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Xamo: Espero que os guste mucho éste capítulo, en el que ya se pueden ver nuevos acontecimientos; y sobre todo las intenciones de Severus de tomar la Marca. Gracias a todos por los fantásticos reviews que mandáis, y procuraré ponerme pronto con el siguiente capítulo.
