Capitulo 12
Severus se dirigía hacia la Lechucería, con una carta en mano. Era para su madre. Le escribía cada semana. Sabía que, si no lo hacía, recibiría un howler gritando que creía que estaba muerto y que porqué no le escribía. Cada semana, obedientemente, Severus escribía una nota corta, proclamando que aún estaba vivo y contándole un poco acerca del colegio. Cada semana, ella respondía diciendo que esperaba que comiese bien y que no estudiase demasiado. Se había convertido en un ritual entre ambos. Le divertía escucharla y sabía que a ella le encantaba recibir cartas suyas.
Rápidamente, Severus subió las escaleras y entró en la pequeña habitación circular, vivienda de las lechuzas de Hogwarts. Se paró bruscamente cuando vio quien estaba allí también. Lily se giró y le dedicó una tensa sonrisa.
"Sev," dijo.
"Lily," saludó de vuelta Severus, con la misma falta de entusiasmo.
No se habían hablado en todo el año. Cuando se encontraban en un pasillo, Severus la miraba, pero Lily siempre apartaba los ojos. Severus sabía que ella no quería tener nada que ver con él. Eso estaba bien. Si ella iba a estar implicada con Potter, en verdad, tampoco quería tener nada que tuviese que ver con ella. Ignorando a Lily, Severus se dirigió a una lechuza y comenzó a atar la carta en su pata.
"James me contó que te batiste con él en duelo, ¿es verdad?" preguntó Lily con curiosidad.
Severus solo asintió con la cabeza.
"No dijo el porqué de que os batierais en duelo. Lo hizo pasar como parte de una clase, pero sé que vosotros no compartís ninguna clase juntos."
Severus frunció los labios. ¿Debería meter a Lily en esto? Obviamente, Potter no quería que Lily se enterase porque había sido pillado en una pelea. Severus frunció el ceño. Si Potter no podía ser sincero con su novia, se merecía las consecuencias de ello entonces.
"Él y sus tres amigos estaban persiguiéndome y sin querer tiré al suelo a la Profesora Granger. Ella nos llevó a la clase de DCAO para batirnos en duelo."
Lily le miró perpleja. "Pensaba que James no te molestaba más."
Severus le dirigió una mirada a ella; ésta lucía patética. "¿Eso es lo que él te dijo?"
"Bueno, sí."
"Me pregunto Lily, que si él no puede ser sincero con esto, ¿qué otras cosas te oculta?"
Lily le miró enfadada. "¡Al menos él no se marcha con Mortífagos en cuanto vuelvo la espalda!"
Severus se giró hacia ella enojado, con los puños cerrados. Miró sus ojos y la vio como una vez lo hizo, mientras la amaba. Luego vio cuando él la llamó 'Sangre Sucia' y la mirada horrorizada que cruzó su cara. Aguantando la ira se volvió a la lechuza. Asegurándose de que la carta estaba segura, la mandó salir volando por la ventana, diciéndole a donde tenía que ir. Finalmente, se giró hacia Lily, calmando su genio.
"Quizás me pasé," dijo tranquilamente, "pero te aseguro de que no ha parado de molestarme, sin importar lo que te haya dicho."
Parecía que Lily iba a decir algo más cuando Severus dijo adiós y salió enfadado de la Lechucería. Lily miraba fijamente por donde se había ido, en estado de shock. James le había mentido. De repente, se sintió enfadada. Necesitaba aclarar esto con James.
Varios minutos después, entraba en la Sala Común de Gryffindor. Estaba aliviada de ver a James sentado allí, con Sirius, bromeando como normalmente hacía. Se dirigió hacia los dos y miró a James enojada.
"¿Puedo hablar contigo, James?" le preguntó, "¿en privado?"
James miró a Lily y le sonrió, pero esa sonrisa desapareció rápidamente cuando notó que ella no le sonreía de vuelta. De echo, le miraba ceñuda. Se levantó y se puso en movimiento para salir de la Sala Común. Ambos salieron y encontraron un lugar solitario en un pasillo para hablar.
Lily se cruzó de brazos. "He tenido una pequeña charla con Severus," dijo secamente.
"¿Te llamó de otra manera horrible?" preguntó James.
Ella entrecerró los ojos. "No, me contó la razón de que os batieseis en duelo el otro día."
James bajó la mirada.
"Creo recordar que dijiste," Lily continuó sin preámbulos, "que no estabais molestándolo más. Ahora descubro que eso no era verdad. ¿Cómo se supone que he de confiar en ti, James, cuando ni siquiera eres capaz de decirme la verdad sobre algo tan simple como eso?"
James no sabía que decir. ¿Cómo podía decirle que no podía controlarse? ¿Qué debería decirle cuando descubrió que siempre que se encontraba con Snivellus, tenía esa inesperada necesidad de hechizarle contra la pared? Ella nunca entendería eso. Necesitaba que lo amase. La necesitaba para olvidarse de él. Últimamente, sabía que necesitaba parar lo que estaba haciendo con Snivellus para que ella pudiese confiar en él, pero no estaba seguro de que pudiese controlarse. Ese imbécil era demasiado fácil de atormentar. Y sinceramente, Sirius no era nada de ayuda. Era el peor de todos cuando se trataba de Snivellus.
James dio un gran suspiro. "No puedo controlarme, Lily. Sirius me pincha y no puedo controlarme. Cuando te dije que no le molestaría más, intenté por completo no molestarle más. Te juro que no intentaba mentirte."
Lily le dirigió una mirada exasperada. "¿Por qué es tan tentador para ti burlarte de él constantemente? Creía que eras mejor que eso, James. Pensé que habías dejado ese comportamiento infantil."
"Te juro, Lily, que no se repetirá."
Ella rodó los ojos. "Eso es lo que me dijiste la última vez que discutimos. ¿Cómo se supone que voy a creerte?"
Él sonrió con suficiencia. "Porque te amo."
Lily se mofó. "¡Eso no es razón para todo!"
Él rodeó su cintura con los brazos. "Por supuesto que sí. No ocurrirá otra vez, porque te quiero demasiado como para que te enfades de nuevo."
Lily se ablandó considerablemente. "Bien," dijo, "sólo no me mientas más."
"No lo haré," dijo mientras sus labios se posaban en los de ella, parando convenientemente alguna discusión que pudiese venir.
oooOOOooo
Esa noche en la cena, James no apartó la vista de Severus en la mesa de Slytherin. Necesitaba saber lo que pensaba Snivellus. Cuando Severus hubo terminado y se levantó para irse, James se excusó y le siguió. Corrió para alcanzarlo cuando bajaba las escaleras que llevaban a las mazmorras.
"¡Snivellus!" le llamó tras él.
Severus ignoró a James, pero él lo alcanzó y agarró su brazo. Éste se giró y entrecerró los ojos mientras miraba a James.
"Mantén la boca cerrada con Lily, ¿vale?" dijo James.
"¿Están tus mentiras persiguiéndote, Potter?" preguntó Severus de forma sarcástica.
"Sólo aléjate de ella. Ella es más feliz sin ti."
Severus le miró despectivamente. "No lo dudo," tiró de su brazo para soltarlo del agarre de James.
Sin más palabras, Severus descendió las escaleras, sin dirigirle a James otra mirada. Echaba humo mientras bajaba corriendo las escaleras. ¡Qué se creía ese idiota! Debería atender sus propios negocios y entonces no necesitaría excusarse con Lily por su comportamiento. ¿Por qué le creía Lily? Nunca lo había hecho antes. ¿Las acciones de Severus hace dos años provocaron que cayese en los brazos de Potter? Si lo hicieron, estaba más arrepentido de lo que había estado antes. Lily, por supuesto, podía tomar sus propias decisiones, pero se merecía algo mucho mejor que Potter.
Las palabras de Potter corrieron por la mente de Severus otra vez.
Ella es más feliz sin ti.
Severus hizo una mueca. Por supuesto que era más feliz sin él. Todo el mundo era más feliz sin él. Él no era nada más que problemas. Ahora estaba envuelto en algo peligroso también.
Su mente fue a Hermione. Ella estaría más feliz sin él también. Sabía que ella lo entendería en el fondo. Probablemente porque ella no quería tener ningún tipo de relación con él que no fuese amistad. ¿Quién iba a querer relacionarse con él cuando su vida se había convertido en algo tan complicado?
Ella es más feliz sin ti.
Indudablemente, Hermione lo sería también.
oooOOOooo
Severus, Hermione, Lucius y Peter estaban sentados en la clase de Aritmancia. Severus y Peter compartían mesa. Se encontraban inclinados sobre un libro y Severus le estaba explicando algo a Peter. Hermione se sentaba frente a Lucius en la mesa de al lado. Miraba el trabajo de éste por si le surgía algún problema. La sesión de tutoría iba bien, excepto por el hecho de que Lucius estaba sumamente callado. Incluso se podía decir que malhumorado. Acabaron y Hermione le pidió que se quedara mientras Severus y Peter salían. Hermione se dirigió y se sentó en su escritorio, mirando hacia Lucius, quien se sentó en una silla delante suya. Estaba huraño y miraba fijamente al suelo. Algo ocurría. Era como si otra persona estuviese sentada frente a ella.
"Qué ocurre, Sr. Malfoy. Ha estado sumamente callado esta noche."
"No es nada," dijo de forma huraña.
Hermione frunció el ceño. "Lucius, puedes decirme que es lo que te molesta. No se lo diré a nadie."
Lucius la estudió un momento y luego decidió contarle que le ocurría.
"Es mi padre," dijo simplemente.
Abraxas Malfoy era un padre severo. Tenía un gran sentido del decoro y, siendo Sangre Pura, odiaba todo lo relacionado con Muggles y su sociedad. Le había llegado a Abraxas la información de que Hermione Granger, nueva profesora asistente en Hogwarts era hija de Muggles. Su padre había explotado al enterarse de esto.
Hermione levantó las cejas, indicándole a Lucius que continuara.
"Él descubrió que eres hija de Muggles. Quiere que me retire de tu clase. Si supiese que participo en sesiones de tutoría, probablemente me retiraría del colegio entero."
Hermione miró a Lucius con preocupación. Se recostó y cruzó los brazos.
"¿Y cómo te hace sentir eso?"
"Enfadado. ¡Cómo se atreve a decirme lo que he de estudiar! ¡Y qué estúpida razón para renunciar a una clase! Eres de los mejores profesores en este colegio."
Hermione sonrió ante su elogio. Realmente se enorgullecía de enseñarle.
"¿Qué vas a hacer entonces?" le preguntó después de un momento.
"¿Tengo elección?" espetó.
El padre de Lucius era muy cabezota. Si quería sacar a su hijo de Hogwarts sería exactamente lo que él haría y no habría quien lo detuviese. Sin embargo, era un hombre muy orgulloso. La idea de su hijo dejando Hogwarts podría ser demasiado escándalo para el orgulloso apellido Malfoy. Pero Lucius no se tomaba la amenaza de su padre tan a la ligera.
Lucius volvió la vista a una esquina. Sinceramente, quería permanecer en las clases de la Profesora Granger, pero su padre haría eso definitivamente imposible. Lucius estaba sorprendido de que su padre no hubiese pedido al director que despidiera a la Profesora Granger inmediatamente. Esperaba que, en última instancia, no fuese despedida. Quizás retirándose de la clase, su padre se tranquilizaría y ella podría seguir enseñando.
"Bueno," contestó Hermione pensativamente. "Me parece que siempre tendrás elección, pero ¿estarías dispuesto a vivir con las consecuencias de esa elección?"
"¿Qué quieres decir?"
"¿Cuáles serían las consecuencias de dejar mi clase?"
"No conseguiría el E.X.T.A.S.I.S. de Aritmancia, me perdería tus increíbles técnicas de enseñanza," hizo una pausa y le sonrió, "y puedo perder algunas oportunidades de trabajo por no tener la experiencia necesaria."
"¿Algunas de tus elecciones de trabajo actuales necesitan un E.X.T.A.S.I.S. en Aritmancia?"
Él sacudió la cabeza.
"Entonces no cuentas con eso. ¿Alguna otra cosa?"
Volvió a sacudir la cabeza.
"¿Cuáles serían las consecuencias de asistir a mi sorprendente clase?"
Él le sonrió con pesar mientras pensaba. "Mi padre se enfadaría conmigo."
"Mantén ese pensamiento tan lejos como te sea posible," dijo Hermione con un movimiento de mano. "¿Qué haría tu padre si le desobedeces?"
Lucius se echó hacia atrás en su asiento y cruzó las piernas. "Podría hacer muchas cosas. Me machacaría cuando esté en casa, pero eso es inverosímil. Podría retirarme del colegio, pero eso probablemente avergonzaría más a nuestra familia que estudiar bajo una bruja hija de Muggles. Creo que en última instancia, podría renegar de mí si fuese una vergüenza."
"¿Es esa una consecuencia probable?"
Él pensó acerca de eso. "No, no lo veo haciendo eso en esta circunstancia. Soy un adulto después de todo. Aunque se enfadaría mucho. Puede que no me hablase durante un tiempo."
Hermione asintió y le dijo que continuara.
"Bueno, conseguiría mi E.X.T.A.S.I.S; que es una cosa buena."
Hermione asintió otra vez. "¿Algo más?"
Lucius pensó y pensó. No podía pensar en algo más. Finalmente la miró y dijo que no.
"Vale, ahora tienes una lista de consecuencias por cada una de las elecciones entre las que tiene que elegir. Con que lista te es más fácil tratar. En otras palabras, ¿con cuales puedes vivir?"
"Supongo que, a la larga, podría vivir con cualquiera de esas circunstancias."
"¿Con cuales preferirías vivir?" pregunto francamente Hermione.
Lucius pensó. "Prefiero tener mi E.X.T.A.S.I.S. en Aritmancia," dijo finalmente.
"¿Estás dispuesto a tratar con la ira y el posible silencio de tu padre para conseguir tu E.X.T.A.S.I.S.?"
Él asintió.
"Me parece, Sr. Malfoy, que tiene una lechuza por enviar." le sonrió.
"Gracias, Profesora. Era una decisión más fácil de lo que pensaba."
"Lucius, espero que entiendas el punto de vista de tu padre. Estoy segura de que creció con las ideas que tú tienes, que todos los hijos de Muggles son inferiores en todos los sentidos. Yo he tratado de mostrarte que las brujas y magos hijos de Muggles son como cualquier otra persona, pero tu padre nunca ha tenido la oportunidad de verlo por sí mismo. Creo que tu padre reaccionaría mejor a una carta escrita, tenlo en cuenta."
"Lo recordaré, Profesora." Lucius se puso en pie para irse. "Gracias, Profesora. No sólo por esto, también por mostrarme que usted, hija de Muggles no eres tan mala. Incluso Peter no es tan malo," comentó mientras se giraba para salir.
Hermione sonrió tras él. "De nada, Sr. Malfoy," dijo mientras él abandonaba el aula.
Se sorprendió de ver su cabeza vuelta, asomándose a la habitación. "¿Vas a ir al baile de Halloween mañana por la noche?" preguntó.
"Sí, voy de vigilante. Creo que todos los profesores estarán allí."
Él sonrió abiertamente. "¿Querría ir al baile conmigo?"
Ella le sonrió de vuelta. "No, Sr. Malfoy, creo que ya mencionamos este asunto antes."
"Bueno, me permitirá un baile, ¿verdad?"
Ella entrecerró los ojos. "Me lo pensaré."
Le asintió y desapareció. Ella reunió sus cosas y se dirigió a la puerta para salir. Ese hombre era incorregible. Al menos, su coqueteo se había vuelto en la mayoría de los casos ocasional como este. Finalmente, había entendido que era la persona más provocativa en toda la Tierra.
Unos pocos minutos después, estaba en la Sala de los Menesteres. Severus había ido antes que ella y la miró mientras entraba y ponía las cosas sobre la mesa.
"¿Qué quería el maestro del flirteo?"
Hermione rió mientras se ruborizaba. "Le dije que no se lo diría a nadie. Me pidió que fuese al baile con él mañana."
Severus rodó los ojos. "No le diste un puñetazo, ¿verdad?" preguntó, esperando con toda esperanza que lo hubiese hecho.
Ella sonrió, pensando en otro Malfoy al que ella le dio un puñetazo. "No, estoy acostumbrada a su ridículo flirteo. Sólo bromeaba con él. Aunque, me comprometió a un baile," frunció el ceño, dándose cuenta de que lo había prometido.
Severus alzó una ceja.
"Bueno, creo que le diré lo que pienso acerca de eso. En realidad, no es un compromiso, ¿cierto?"
"A Lucius Malfoy, si aceptas, sólo le estarás diciendo que te casas con él."
"Severus, eres terrible."
Él asintió y se dirigió a su texto de Pociones.
"Has estado un poco callado esta noche durante la sesión, ¿ocurre algo?" preguntó Hermione.
Severus miró su libro enfadado. "Fui abordado por Potter después de la cena."
"¿Qué ocurrió?"
Severus suspiró. "Supongo que debería empezar por el principio."
Rápidamente le contó a Hermione del encuentro con Lily en la Lechucería y después, de las palabras de James tras la cena. Hermione consideró lo que él había dicho.
"Suena como si Lily no estuviese muy contenta con James."
Severus sonrió ante eso.
Hermione sacudió la cabeza y contuvo una risita. Era tan predecible a veces. Luego había otras veces... bueno, ¡no debería pensar en eso!
"La cosa que me enfadó más," Severus continuó, "fue cuando Potter dijo que Lily era más feliz sin mi. Estoy seguro de que es así, pero aún así me molesta."
"Severus, dudo mucho que ella sea más feliz sin ti."
Severus se burló. "Por supuesto que lo es. Se ve feliz como una almeja con Potter."
"Bueno, eso puede ser, ¡pero eso no quiere decir que no eche de menos vuestra amistad! Severus, deja de estar tan hundido. ¿Te das cuenta de que James sólo lo estaba diciendo para molestarte, verdad?"
"Sí, y cumplió su cometido," dijo amargamente. "¡No sé que ve ella en él!"
Hermione pensó acerca de eso. "Bueno, él es guapo, gracioso, inteligente, un mago talentoso..."
"¡No!"
Hermione miró a Severus sorprendida.
"¡No me enumeres las buenas cualidades de Potter!" dijo furioso.
Hermione parecía que había sido regañada. "Perdón," dijo patéticamente. "No estaba diciendo que me gustara o algo por el estilo." Frunció el ceño, apoyando la cara en una mano. "De hecho, no me gusta en absoluto. Quitándole todo lo demás, queda un chico irritante. Es difícil para mí eludir el hecho de que sea el padre de Harry. Harry no se parece en nada."
"¿Así que Harry es feo, tonto, un mago terrible y un total aguafiestas?
Hermione rió. "No, él también es todas las cosas que dije antes. Sólo quiero decir que... se preocupa por los demás. No veo ese rasgo en James Potter. Él cuida de sí mismo y de su aspecto ante otros."
Severus consideró eso, y asintió con la cabeza.
"No lo sé, Severus. Es sólo que no puedo ver a Harry corriendo por ahí lanzando hechizos a la gente que no le gusta de la manera en que James lo hace. Sinceramente, no sería amiga de él, si lo hiciese." Hermione calló un momento. "Sin embargo, no estamos hablando de Harry, ¿cierto? Lily parece ser el tipo de personas que valora sus amistades, Severus. Seguro que algo de ella echa de menos la cercanía que los dos tenían."
Severus estuvo en silencio un largo rato. Echaba de menos su amistad con Lily, pero después de todo lo que había hecho, le resultaba difícil creer que Lily pudiese echarle de menos. Volvió la vista a Hermione y notó que le dirigía una de sus miradas de complicidad.
"¿Tienes que mirarme así?" dijo secamente.
Ella se sonrojó. "Sí, cuando te veo reprenderte a ti mismo mientras te sientas ahí."
"¿He de usar Oclumancia cuando esté en tu presencia de ahora en adelante?"
"Severus," Hermione rió, "Yo no sé Legemerancia. No es mi culpa que seas fácil de leer."
"¡Yo no soy fácil de leer!"
"¿Así que no estabas pensando que Lily nunca te echaría de menos por la forma en la que la trataste?"
"Yo… yo… no importa." Severus ahora estaba sonrojado también.
Hermione se levantó y le miró a la cara. "¿Estás sonrojado?" preguntó incrédulamente.
"¡No!" dijo Severus indignado.
"¡Nunca pensé que vería el día en el que te sonrojaras! ¡Creo que este es el día más grande de toda mi vida!" habló Hermione efusivamente, fastidiándole mientras se sentaba a su lado en el sofá.
"Hermione," gruñó él, mirándola malhumorado.
"¿Qué?"
"No te rías de mí."
"¡Oh, yo nunca me reiría de ti, Severus!" exclamó mientras se ponía la mano en la mejilla. "Eres demasiado serio como para divertirse. Yo no querría estropear tus maneras hurañas, tu modo de ser de autoreprenderte."
"Yo no soy huraño ni me reprendo a mí mismo."
"Entonces no deberías estar regañándote a ti mismo por Lily."
Severus sabía que lo había pillado, pero no le parecía divertido. Bueno, no muy divertido.
"Muy inteligente, bruja," dijo finalmente.
"Tengo trabajo que hacer, si me disculpas," dijo Hermione mientras volvía a la silla y cogía las pruebas a graduar.
"¿Quieres decir que eso es todo? ¿No más palabras inteligentes o comentarios burlones?"
"No sé de que estás hablando, Severus."
"Jum," dijo mientras le asentía recelosamente.
Hermione trabajaba en las pruebas que tenía que corregir, sonriendo para sí. Los terminó rápidamente y le dijo a Severus que había acabado. Tenían planeado elaborar pociones esa noche.
"¿Segura de que eras capaz de preparar pociones seriamente?" le preguntó Severus.
"Siempre elaboro pociones seriamente," contestó con una sonrisa. "Tú me enseñaste."
"¿Te burlas de mis técnicas de aprendizaje futuras ahora?" preguntó Severus.
Hermione se puso seria. "Severus," le dijo, "Siempre he admirado tus habilidades de enseñanza y de preparación de pociones. Nunca me reiría de ellas. Honestamente."
Severus solo la miró fijamente. Una vez más había confesado su respeto hacia él. Finalmente, asintió con la cabeza. Ella le sonrió mientras se dirigían al caldero. Estaba situado en una amplia mesa en el otro lado de la habitación. Hermione puso una mochila sobre la mesa y comenzó a sacar las cosas que necesitarían para la poción. Severus había pedido el Filtro dela Paz. Ella había aceptado entusiasmada y consiguió todo lo que necesitarían. Sacó los ingredientes, junto a un pequeño cuchillo de plata, un agitador (N/T: aparato o mecanismo utilizado para mezclar o revolver líquidos), y mano y mortero.
Severus empezó aplastando la piedraluna mientras Hermione preparaba el caldero. Su voz la sobresaltó cuando hizo una pregunta.
"Me estaba preguntando si sería mejor moler la piedraluna en polvo en lugar de dejarla aplastada. Eso podría darle al filtro más potencia."
Ella le miró. Mantenía la mano sobre el mortero vacilante. Hermione sonrió.
"Adelante, inténtalo. No deberías dudar de tus ideas, Severus, siempre son correctas."
Había olvidado cuanto le gustaba fabricar pociones con él. Su 'yo mayor' siempre tenía un poco de información para compartir. Recientemente, había divulgado que el secreto del Filtro de Paz era machacar la piedraluna en polvo. Al parecer, era brillante en cualquier tiempo.
Puso el polvo de piedraluna junto al caldero y cogió la botella de jarabe de eléboro. Añadió quince gotas del líquido al caldero y comenzó a removerlo. Removió veinte veces en el sentido de las agujas del reloj con dos vueltas en el sentido contrario. Estaba sobre el caldero en la misma postura que ella acostumbraba a ver en su 'yo mayor'. Se inclinaba ligeramente sobre el caldero con una mano guiando al agitador en un patrón circular, cuidadosamente, y su otro brazo elevado, colocado cautelosamente, sobre el caldero, como si estuviese listo para lanzar un hechizo hacia él en cualquier momento. Se concentró mientras removía y sus cejas se fruncieron mientras miraba fijamente dentro del caldero. Hermione se volvió a sentar y le vio trabajar. Era un artista incluso a su edad. Se estaba divirtiendo inmensamente.
Después de diez minutos removiendo añadió la piedraluna. El líquido se volvió azul y se espesó de manera considerable. Removió cinco veces más y dejó el agitador. Sólo entonces se percató de que Hermione le había estado mirando fijamente todo el tiempo.
Hermione se sonrojó. "Perdón, no te ayudo mirándote trabajar. Es totalmente fascinante."
Severus se puso rojo y apartó la mirada. Ella le sonrió, decidiendo ignorar su sonrojo esta vez, y le ayudó a embotellar la poción.
"Madam Pomfrey estará feliz de que decidiéramos preparar pociones esta noche. Creo que sus reservas de Filtro de Paz son escasas," comentó Hermione.
Él asintió y terminó de llenar la última botella. Las envasaron en una caja y Hermione la encogió para mayor comodidad.
"¿Así que te veré en el baile mañana entonces?" preguntó Severus.
"Si,"
"¿Cómo vas a ir?"
Sus ojos brillaron. "Ya lo verás" dijo sonriendo.
Él alzó una ceja mientras ambos se dirigían hacia la puerta.
A/N: Siguiente: El Baile de Halloween.
¡Gracias otra vez por leer y por los encantadores reviews! Estoy contenta de que disfrutéis tanto con esta historia. Los dos capítulos siguientes comprenden la noche del Baile. Todos sabéis que cualquier cosa puede pasar en un Baile.
xamo: Gracias a todos por los reviews. Espero que os gustara a todos este capítulo. La noche del baile serán dos capítulos, y en esa noche pueden pasar muchas cosas.... Me alegro de que os guste esta historia. Bueno, ¡qué estéis pasando unas buenas fiestas!
