Disclaimer: ¡Aclamemos todos a J.K. Rowling! No me pertenece nada. Sólo juego con ello y lo manipulo a mi gusto.
Capítulo 15
Hermione estaba sentada graduando papeles mientras Severus leía. Habían pasado dos meses desde que se habían confesado su amor, el uno por el otro, al fin. Hermione nunca se había sentido tan feliz. Demasiado feliz, pensó. A ella no le solían salir las cosas bien. Estaba asombrada de lo fácil que se las arreglaron Severus y ella. Este joven Severus era mucho más dispuesto a mostrar sus sentimientos que su homólogo. Siempre le decía que la amaba, lo que la hacía sentir lo suficientemente libre como para decirle lo mismo, la mayoría de las veces posibles. Disfrutaba cada minuto de su relación, pero sabía que tenía fin. Después de todo, tendría que volver a su tiempo, y temía que, finalmente, Severus le llegara a guardar rencor por dejarlo.
Sintió sus brazos rodearla y le miró para verle sentado tras ella, en el suelo, abrazándola. Se echó hacia atrás soltando la pluma.
"¿No piensas que ya es suficiente para una noche?" le preguntó.
"No habré terminado hasta que la montaña desaparezca," dijo con pesar. "Pero estoy más que lista para un descanso."
Se volvió de lado y lo abrazó, colocando la cabeza en su pecho. Él acarició su espalda mientras disfrutaba de su cercanía.
"Hermione, ¿sabes cuando volverás a tu tiempo?" preguntó con indecisión.
Hermione se tensó un poco. Obviamente, él había estado preocupándose por lo mismo. Se apartó y le miró.
"No estoy segura. Cuando sienta que he hecho todo lo que pueda con Malfoy, supongo."
"¿Estás segura de que no puedes quedarte aquí conmigo?"
"Quiero, pero no puedo. Al final, habría dos 'yo" durante mucho tiempo. No quiero pensar que podría pasar. Necesitaría ocultarme o dejar el país. Es imposible. Le he estado dando muchas vueltas últimamente."
"No dudo que lo hayas hecho," murmuró. "¿Has hablado con Dumbledore de ello?"
Hermione rodó los ojos. "Por supuesto. Cree que sería encantador –su palabra, no la mía– que me quedara, pero me dijo que es completamente imposible. En primer lugar, si alguien me viera a mí y mi 'yo' futura juntas, Dumbledore cree que podría afectar seriamente al futuro. Segundo, si paso demasiado tiempo aquí, cuando regrese, apareceré mucho más mayor que cuando me fui, abriendo una puerta a nuevas preguntas que no sería capaz de responder."
"¿Qué piensas de lo que dijo?"
"Personalmente, no me importan esas preguntas que no soy capaz de responder, pero creo he desordenado el futuro suficiente. No estoy segura de si quiero arriesgarme haciéndolo implosionar en mi cara si nunca regresara a mi presente.
Severus acarició su mejilla y la acercó a sí, besándola dulcemente.
"Deseo que no tuvieras que irte," susurró cuando se apartaron finalmente.
"¿Severus?"
"Sí," respondió.
"Cuando me vaya, no quiero que me esperes."
La miró serio. "¿Y qué si quiero esperarte?"
Ella sonrió ligeramente. "No es justo que esperes tanto. Te mereces ser feliz, no estar languideciendo de añoranza por una mujer que no puedes tener. Sería como lo de Lily otra vez."
Severus tomó su mano entre las suyas. "No, no lo haré. Sé que volverás."
"Es demasiado tiempo, Severus," lo amonestó. "Veinticinco años es demasiado tiempo."
Severus llevó la mano a su boca y la besó. "Esperaría una eternidad si supiese al final estarías tú."
Lágrimas llenaron los ojos de Hermione mientras lo acercaba a ella.
"No sabes lo que significa para mí," confesó en voz baja. "Pero no quiero que esperes. Quiero que seas feliz."
"Hermione, tú me haces feliz. Nunca he sido más feliz en toda mi vida."
Hermione se apartó para así poder mirarlo. Sacudió la cabeza mientras hablaba. "Pero no estaré ahí. Crecerás guardándole rencor a mi ausencia. Deberías seguir adelante. Encontrar a otra mujer que te haga feliz. Casarte y tener una familia."
Severus la miró a los ojos y colocó una mano tras su cuello. "Yo quiero hacer todas esas cosas contigo."
Una descarga atravesó su cuerpo. Él quería casarse con ella y tener una familia. Eso era exactamente lo que ella quería hacer con él. Lo acercó y le besó.
"Yo también lo quiero," murmuró. "Pero no es justo para ti, Severus. No deberías esperar tanto tiempo para ser feliz."
"¿Y qué de ti, Hermione? ¿Cómo te sentirías al volver a tu tiempo y encontrarme en brazos de otra mujer? ¿Cómo te heriría eso si pasara? No quiero herirte de ninguna manera. Esperaría una eternidad por ti si fuese necesario."
La abrazó. "Nunca te heriría de esa forma."
"Podría tratar con ello," dijo en su pecho. "Lo entendería."
"Quizás, pero te heriría inmensamente. No lo haré. Sólo tienes que aceptar que esperaré por ti."
Ella apretó el abrazo. "Sé que no puedo hacer que hagas nada, amor. Sólo quiero que seas feliz."
"Soy feliz."
"Me sentiría mejor si supiera que no serás un solitario," dijo después de un momento.
"Si te prometo que no seré un solitario, ¿olvidarás el problema?" preguntó.
Hermione lo miró interrogante. "¿Cómo podrías prometerme eso?"
"Prometo no vivir como el ermitaño que me describiste antes," dijo con determinación.
Ella miró en sus ojos. "Tendré en cuenta eso, Severus Snape," dijo emocionada.
"No tengo duda de que lo harás," respondió antes de cubrirla de besos.
oooOOOooo
Lucius andaba de un lado para otro una y otra vez ante la clase de Hermione. Necesitaba hablar con ella pero no estaba allí. Sabía que iría tarde o temprano ya que sus habitaciones estaban justo al lado del aula. No necesitó esperar demasiado. Severus y Hermione llegaron tras una media hora. Hermione le sonrió a Lucius.
"Buenas noches, Sr. Malfoy," le dijo.
"¿Puedo hablar con usted en privado, Profesora Granger?" Sus ojos vagaron hacia Severus.
Hermione parecía preocupada. "Por supuesto, Sr. Malfoy. ¿Por qué no entramos en mi oficina?"
Se volvió y le dio a Severus un beso de buenas noches y procedió a entrar en el aula. Lucius la siguió. Ella se dirigió al final, donde estaba la oficina, y abrió la puerta. Con un movimiento de varita, las velas iluminaron la habitación. Frunció el ceño ante los papeles que cubrían su escritorio. Mallory había dejado un desorden tras ella en sus prisas por acabar el día. Hermione se dirigió al escritorio y se sentó, dejando los papeles desparramados. Lucius la siguió de cerca y se sentó en una silla situada estratégicamente frente el escritorio.
"¿Qué ocurre?" preguntó Hermione con preocupación.
"Es mi padre."
"¿Qué ha hecho?" preguntó.
"Estaba equivocado en mi hipótesis," explicó Lucius. "Hemos discutido por lechuza sobre sus clases constantemente. Ahora está amenazándome con repudiarme si no la dejo."
Hermione apretó los labios mientras pensaba en la declaración de Lucius. Finalmente volvió la vista hacia él.
"Creo que el tiempo para oponer resistencia ha acabado. No vale la pena que continúe en mi clase y pierda a su familia."
"¡Pero su petición es absurda!" dijo Lucius acaloradamente
"Puede que así sea, Sr. Malfoy," dijo Hermione con calma. "Sin embargo, es su padre. No quiera separarse de su familia solo para probar un argumento."
Lucius cerró los puños. "¿Por qué no acepta simplemente que eres una profesora aquí? ¿Cuál es el problema?"
"Sr. Malfoy, sospecho que siempre tendré este problema como profesora, simplemente a causa de las circunstancias de mi nacimiento."
"Pero eso no es justo. Es una buena profesora. ¿No es lo que debería contar?"
"En un mundo perfecto, es todo lo que contaría," dijo Hermione con pesar. "Pero nuestro mundo está lleno de prejuicios. Tratarás con ells todo el tiempo, Sr. Malfoy. ¿No es Mortífago?
Lucius parecía sorprendido de que ella hubiese sacado eso. Asintió bruscamente.
"¿No es el mantra de Voldemort deshacerse de toda la sangre sucia de nuestra raza? ¿Cómo esperas hacer eso sin matar a hijos de Muggles o incluso a mestizos por esa cuestión?"
Lucius bajó la mirada. "No estoy dentro por el asesinato. Estoy por el poder. No me interesa demasiado destruir hijos de Muggles. Ya no."
"¿Cómo puedes servir a tu 'Señor' con esa aptitud?"
"Él no sabe que pienso de esta manera. Le soy leal. Hago lo que pide. Eso es todo lo que le importa."
"Lucius, vas a tener que caminar por esta línea el resto de tu vida. Al final, necesitarás tomar una decisión respecto a tu posición. Ahora mismo, a pesar de que eres un adulto, estás bajo las reglas de tu padre, pero algún día decidirás por ti mismo que creer y cómo actuar."
"Creo, gracias a ti, que las brujas y magos hijos de Muggles no son diferentes de nosotros."
Hermione le sonrió. Había tenido éxito.
"Entonces has aprendido todo lo que puedes de mi. Deja la clase, Lucius. No necesita el E.X.T.A.S.I.S. extra, ya lo dijiste. No te separes de tu familia. Últimamente, nuestras familias son todo lo que tenemos."
Él bajó la mirada. "Es solo que parece tan injusto," masculló.
"Algunas veces tienes que hacer cosas que parecen injustas por un fin mejor. Probablemente puedes escuchar la misma afirmación del Director Dumbledore si le preguntases."
Él la miró un largo rato. "Vale," dijo finalmente. "Dejaré su clase. Pero quiero que sepa que es en contra de mi buen razocinio."
"No se preocupe, Sr. Malfoy. No me pondré en su contra." Le sonrió mientras él se levantaba para irse.
Alargó la mano para sacudir la de ella. Hermione la miró. Lucius Malfoy quería estrechar las manos con ella. ¿Terminarían las sorpresas? La tomó y sacudieron las manos.
"Gracias por abrirme los ojos, Profesora,"
"Para ser sincera, nunca pensé que fuese posible, Sr. Malfoy. Gracias por demostrarme que estaba equivocada."
Él sonrió ampliamente. "Ahora, ¿estás segura de estar haciendo bien con Severus? Siempre estoy disponible, ya sabes."
Hermione rió. "Estoy segura de que a su padre le encantaría ese acontecimiento."
Lucius rió también. Se volvió y dejó la oficina. Hermione se echó atrás en la silla. Parecía que su misión había terminado. En realidad, había tenido éxito cambiando las ideas de Lucius Malfoy acerca de los magos hijos de Muggles. No podía creerlo. Sus meditaciones fueron interrumpidas por Severus entrando en la oficina. Le miró.
"He esperado fuera hasta que Lucius se fue," explicó Severus. "¿Intentó seducirte otra vez? Él y Narcisa están pasando por un momento difícil ahora mismo."
"¡Pues claro que lo hizo! ¿Estás celoso?"
Él atravesó la habitación y paró ante ella, colocándose al nivel de sus ojos. "Por supuesto que lo estoy," confesó con una amplia sonrisa.
"No hay nada por lo que preocuparse. Te he dicho que él no es mi tipo." Miró en los oscuros ojos de Severus. "Funcionó, Severus. Sus puntos de vistas acerca de los magos hijos de Muggles han cambiado. Mi misión está completada."
Severus frunció el ceño mientras acariciaba su rostro. "¿Cuándo te iras entonces?"
"No estoy preparada para dejarte aún. Quedarme un poco más de tiempo no le hará daño a nadie en el futuro."
"Me alegro de que no te vayas a ningún lugar aún," dijo.
Ella se inclinó y le besó. Sintió melancolía mientras sus labios se encontraban. Esos maravillosos besos acabarían pronto. Echaría de menos a este Severus. Colocó los brazos a su alrededor y lo besó aún más, tratando convertirlo en una parte de sí misma, para así poder recordarle siempre como era ahora.
A/N: Siguiente: ¡Feliz Cumpleaños!
Gracias a todos, por leer y por vuestros maravillosos reviews.Xamo: Amia, me alegro mucho de que te guste la historia y de que disfrutes leyéndola. No te adelantaré nada de lo que ocurra en un futuro, o con los posibles reconocimientos, sino no tendría gracia x).
En cuanto a las historias en español o en inglés; Debjunk escribe en inglés, sino que yo le estoy traduciendo esta historia, cuyo título original es Time Treasure.
Quería decir que todo PM que queráis enviar, me lo mandéis a mi (traductora), en vez de a Debjunk, que luego me los tiene que pasar por e-mail para que los lea. Todo esto para mayor facilidad.
Si alguien tiene alguna duda que no dude en mandarla, que se le responderá sin problemas.
Por lo demás, espero que os haya gustado el capítulo, que mandéis muchos reviews y coged con ganas el siguiente ;).
