A/N: Aqui de vuelta nenas, les ciuento que esta historia es bastante corta y solo le quedan tres capitulos mas :(, lo se es triste, pero el proximo les prometo que trae lo que todas estan esperando ;)

Disclaimer: Ni la historia ni los personajes nos pertenecen :)


Capitulo 8

BPOV

Oh por Dios, que estoy haciendo? Que estoy haciendo? Que. Estoy. Haciendo?, Esta mañana me dije a mi misma que era hora de ponerme las pantaletas de niña grande y dejar de estar tirándome mentalmente a mi mejor amigo, luego voy y le brinco en las piernas al primer momento que tengo, bueno, realmente no fue un brinco, fue mas como un salto.

Dios, le salté en las piernas, fue tan poco sexy, pero de alguna manera mi cerebro esta haciendo de todo esto algo mas grande, obviamente el no se sentía en la luna conmigo en sus piernas, si lo estuviera, dudo que ahorita estuviera roncando como lo está haciendo si yo tuviera algún efecto sobre el, ugh.

Contemplé el levantarme, pero el estaba allí recostado, tan hermoso, digo, cómodo, está allí tan cómodo, no quisiera despertarlo, no, no quiero, yo también estoy cómoda. Me acomodé en su pecho y el acomodó su cuerpo para hacerme mas espacio, realmente no tenia porque hacer eso, planeaba disfrutar de esta cómoda situación lo mas que pudiera.

Con mi oreja presionada en su pecho, pude oír el leve latido de su corazón, como su cabeza colgaba del puff, su boca estaba un poco abierta y dejaba salir unos pequeños ronquidos, como una buena acosadora, aspiré el olor de su camisa y terminé aguantando una oleada de tos que afectaba mi pecho, olía a demonio, su camisa tenia trazos de sudor y alcohol mezclados con el olor que solo un niño puede dejar, probablemente la mayoría de ese olor provenía del pequeño Tommy y su pintura "al natural", y por cualquier loca razón, me quedé donde estaba.

A quien engaño? Se perfectamente porque me quedé allí donde estaba, quien sabe cuando volveré a tener la oportunidad de sentarme inocentemente sobre el y acurrucarme en los brazos de un dormido Edward Masen, mientras estaba en el regazo de Edward, traté de observar todos los detalles que mi mente me permitiera absorber, su incipiente barba estaba empezando a asomar y sonreía ante el recuerdo de la primera vez que se afeitó, su cabello estaba completamente desordenado, mi favorito.

Hubo momentos cuando éramos jóvenes en los que se hubiera afeitado la cabeza, Edward seguiría viéndose hermoso con la cabeza rapada, se vería bien con un sombrero de cono en la cabeza, pero era su cabello el que siempre me hacía querer pasar mis dedos por el.

Edward dejó salir un rápido ronquido, lo cual no era nada sorprendente debido a la posición en la que se encontraba, pero me asustó, salté… y luego me reí, tal vez estaba mas asustada del hecho de que se diera cuenta de que lo estaba mirando, tal vez debí haber regresado al bar y ver si Mike necesitaba ayuda, pero estaba muy cómoda y cansada, esos niños me agotaron, así que tomé el frente de mi camisa y la puse por encima de mi nariz y boca, porque de verdad, verdad, olía espantoso, y apoyé mi cabeza en su hombro, el ritmo de su respiración y sus ronquidos me puso a dormir en segundos.

No estoy segura de cuanto tiempo dormí pero la vibración de mi teléfono me asustó y me despertó, esta pieza barata de tecnología no había tenido vida en días pero ahora que habíamos anclado recobraba la señal, saqué el celular de mi bolsillo y vi el mensaje de texto de Jacob, por qué le di mi numero?, no, por qué ACEPTE ir a bailar con el esta noche?, Tal vez me sentía mal por lo de la otra noche, tal vez si me agrada la compañía de Jake, o tal vez por haber visto la mirada molesta de Edward cuando estaba cerca de él, se que está mal darle falsas esperanzas a un chico pero eso no es exactamente lo que estoy haciendo… no lo sé, tal vez si lo estoy haciendo.

Después del tercer mensaje en menos de tres minutos, me levanté gruñendo de encima de Edward. Al principio traté de dominar mi torpeza y levantarme sigilosamente de sus piernas, pero eso no iba a ser posible, con la posición en la que estábamos y estando tan cerca del piso, tuve que levantarme violentamente con impulso y liberarme de sus brazos, Jake me envió otro mensaje y su impaciencia estaba empezando a acabar con mi paciencia, tan pronto me levanté del regazo de Edward llamé a Jake para saber que demonios era tan importante.

-Jake?- Susurré alto para asegurarme de que pudiera escucharme, miré a Edward mientras me salía de la guardería y lo vi removerse, odié el despertarlo, bueno, culparemos a Jake por eso.

-Bella? Me escuchas?

-Si, Jake, que pasa?

-Oh, nada, hablé con mi padre hace un minuto- De verdad? Para eso me reventaste el teléfono hace unos minutos?

-Que… bueno, todo bien?- me pregunto si le sonaré tan desinteresada y cortante como me siento?

-Todo esta aparentemente bien, me dijo que no me preocupara de nada y que me quedara en el barco, aparentemente el contrató a una enfermera para que se quedara con el en casa, así que realmente no necesito preocuparme mucho- este pobre chico, no debería fastidiarme tanto, realmente esta pasando por muchas cosas en este momento.

-Eso es genial, así que seguimos en pie para esta noche?

-Por supuesto que si.- Realmente sonaba emocionado. – Acabo de hablar con Alice y Rosalie y parece que varios empleados van a ir esta noche a la discoteca así que podemos encontrarnos con ellos esta noche si quieres?

-Genial, dame 45 minutos para arreglarme

Nos despedimos y me fui a mi camarote a arreglarme, era agradable haber atracado esta noche, básicamente era nuestra noche libre ya que la mayoría de los huéspedes se quedarían en tierra, tal vez esta noche me ayudará a despejar mi mente de todo lo relacionado con Masen.


EPOV

Hombre, el cuello me mata, no debería dormir en esa posición de nuevo, lleve mi mano a la nuca y comencé a sobarmela mientras rodaba mi cabeza para estirar el cuello, Bella caminaba rápido fuera de la guardería y la vi hablando por teléfono.

Después que la escuché nombrar a ese niño, mi cabeza cayó y la dejé colgando por unos minutos, estaba a punto de sentir lastima por mi mismo cuando percibí un olor proveniente de mi camisa, aguanté una arcada mientras me levantaba y me quitaba la camisa, pensé en mandar esa camisa directo a la lavandería, pero lo mejor era botarla a la basura, no iba a haber manera de que esa camisa volviera a oler normal de nuevo. Caminé hacia la puerta y pude escuchar el final de la conversación de Bella, no trataba de espiarla, solo que esas paredes tenían eco.

Realmente deseé no haber escuchado el final de esa conversación, porque puedo jurar que ella lo invitó a salir, corrí en la dirección opuesta al eco de su voz mientras me quemaba por dentro, realmente no tenia ningún derecho de estar molesto, ella puede hacer lo que quiera cuando ella quiera, solo quisiera que hiciera lo que quisiera, cuando quisiera, conmigo.

Me metí en mi camarote y tomé un muy necesitado baño, cuando terminé, experimenté un dolor diferente y completamente inseguro de que era lo que me estaba afectando, tal vez fueron los pequeños mocosos que serían excelentes para hacer una campaña nacional acerca del control de natalidad o tal vez era por la horrible posición en la que dormí por una hora… a quien engaño?

Me envolví la cintura con una toalla sin secarme la parte superior del cuerpo, el agua goteando de mi cabello dejaba patrones en mi pecho y en mi cara, era una sensación extraña pero agradecía la constante sensación de agua cayendo por mi cuerpo, limpié el espejo del baño con mi mano y miré mi reflejo, había agua corriendo por el espejo, agua corriendo por mi cara, y no parecía agua, parecían lagrimas, yo sabia que no estaba llorando pero viendo mi reflejo casi no podía asegurarlo.

Es posible que haya llegado la hora de que haga algo con respecto a Bella, no puedo seguir aquí sentado y verla ir a otros brazos, de nuevo, nunca le dije como me sentía… pero yo realmente no sabia que era lo que sentía, probablemente estaba confundido cuando empecé a sentir cosas por Bella, quiero decir, estaba constantemente rodeado del hecho de que los mejores amigos no se enamoran entre ellos, y yo… lo hice, crecimos, ella creció, se convirtió en una mujer preciosa, y no es nada que tenga que ver con mis sentimientos hacia ella, pero es una experiencia completamente diferente tener que dominar tu corazón cuando una hermosa chica aparece en la habitación, y es así como reacciono ante ella, demonios, es como estoy reaccionando hacia ella.

Antes, pensaba que nunca encontraría a una persona que valiera su tiempo, allí fue cuando Garrett apareció, esto no podía volver a pasar, es tiempo de hacer algo, no voy a volverme a quedarme sentado y verla coquetear con el nene salvavidas cuando nosotros podríamos probar algo nuevo.

Inmediatamente me puse en acción, mi cuerpo tenia una mente propia o estaba controlando a mi mente, mi mente me gritaba que me calmara, que necesitaba pensar muy bien las cosas, como voy a asumir esto?, como me voy a acercar a ella?

Mis manos y pies sabían que si lo pensaba mucho iba a cambiar el curso de acción así que seguían moviéndose, lo siguiente que supe fue que ya estaba completamente vestido y me pasaba los dedos rápidamente por mi cabello tratando de darle ese aire desordenado que tanto gustaba, luego estaba fuera de la habitación.

-Hola Edward- Me volteé a punto de sufrir un ataque al corazón, esa no era la voz que quería escuchar ahora

-Mierda Jess…, me asustaste.

Se rió mientras mecía la parte superior de su cuerpo de una lado a otro, probablemente pensó que se veía tierna… pensé que tal vez necesitaba hacer pipi, las palabras no venían a mi así que subí mi ceja cuestionándola.

-Eh… Emmett me envió aquí, el dijo que todos iban a ir al club y que debería venir por ti- La cara seria que le puse posiblemente se haya transformado levemente en una de pánico.

-Cuando dices "todos" a que te estas refiriendo?

-Bueno, no se me el nombre de "todos"- Moví mi mano como si la estuviera estimulando a que generara alguna actividad cerebral.- Ok… bueno, Emmett y su chica, y la otra chica con la que siempre te veo.

-Alice? Jasper.

-Si. Oh! Y el buenazo del salvavidas con la bartender- Enderecé mi postura y respiré profundo, esperaba oír eso pero no necesariamente lo quería, sabia que ella iba a ir con el, pero no lo quería girando alrededor de ella en la pista de baile.

-Lo siento Jess, se que Emmett tenia buenas intenciones pero realmente no estoy para fiestas en este momento.

-Bien, porque yo tampoco.

De repente esta chica toda coqueta y delicada, que ha sido puro grito y brincos, se transformó ante mis ojos, tomó una cosa… para el cabello de su muñeca, y envolvió su cabello en un moño desordenado, sus hombros cayeron y sus pechos ya no estaban erguidos apuntándome, se veía… relajada, mientras se doblaba para quitarse los zapatos me sorprendió preguntándome sobre Bella.

-Es la bartender, cierto?- Miró hacia arriba mientras se desabrochaba el zapato- Ella es la que te tiene todo melancólico y mirando feo a todo el mundo cierto?

-Por favor- Eché mi cabeza a un lado y traté de hacerme el loco, pero no era muy convincente.

-Bueno, puedes negarlo todo lo que quieras, pero que te parece si me muestras la proa, he escuchado maravillas de ese sitio- Una rápida rodada de ojos me indicó que era algo que había oído de los demás.

Mientras que la proa tiende a ser un sitio donde los empelados podemos relajarnos un poco, también era divertido meter a los huéspedes a escondidas de vez en cuando, no tengo duda de que algunas de sus amigas ya han estado allí.

-Y cuando estemos allí, puedes contarme todo lo que quieras acerca de esa chica.

Tomó sus zapatos y comenzó a caminar hacia los corredores, no estaba muy seguro de lo que debía hacer aquí, pero me estaba ofreciendo su opinión, esta no era la misma Todolohablo Stanley que conocí anoche.

-Hey! A donde vas?- La llamé.

-Bueno, pensé que era obvio

-Conozco un atajo.

En las siguientes dos horas descubrí que la señorita Stanley acaba de graduarse de psicóloga, ella y sus tres mejores amigas planearon este viaje y decidieron, por el bien de convertirse en adultas, crearse personalidades falsas durante el viaje, mientras que para sus amigas funcionó el dejarse llevar y olvidarse de todo, para Jessica fue debut y despedida, pero no podía estar mas feliz con todo lo que sucedió.

Durante nuestra sesión de terapia, no pienso pretender que fue otra cosa, me ayudó a conseguir la confianza que necesitaba para "deslumbrar" a Bella Swan, nunca mas nos vería como una situación imposible, sencillamente me iba a ser notar mas y a mis sentimientos también, y le iba a mostrar a Bella un lado de mi que nunca ha visto.

-Bueno, futura Dra. Jessica Stanley, fue un placer pasar esta noche con usted.

-Edward, el placer fue mío, y ya que me trajiste hasta aquí, no te voy a cobrar, no podía volver a casa siendo la única que no había visto este sitio- Se rió.- Una cosa si es segura, lo voy a recordar mejor que todas ellas, estaban demasiado ebrias cuando vinieron… yo, en cambio, estaba sobria, no mas pretender que soy alguien mas.

-Oh por favor, mas nunca vuelvas a ser quien fuiste la otra noche

Soltó una carcajada y le di un abrazo de oso, se lo merecía. Mi celular sonó con aquel tono familiar que me notificaba un mensaje y lo saque de mi bolsillo para verlos, lo abrí y vi un mensaje de Bella

Te necesito, puedes ayudarme?

Sonreí y Jessica me dio un codazo

-Ve con ella.

Una gran sonrisa adornó mi cara y comencé a caminar hacia los camarotes, cuando llegué a la puerta me acordé que no podía dejar a Jessica allí

-Hey Jess, necesito sacarte de aquí

Una voz salió de la cubierta

-Yo la llevo

Miré a Jessica y la vi sonriéndole a Mike Newton

-Te parece bien, Jess?

Me miró y asintió, Mike bajó de la cubierta y llegó a donde ella estaba y me despedí de ambos, las cosas siempre pueden salir bien, cierto? Dios eso espero

De haber podido brincar por los pasillos lo hubiera hecho, bueno, pude haberlo hecho pero hubiera sido muy extraño si alguien me hubiera visto. Crucé la esquina hacia su pasillo y la vi rebuscando en su cartera, probablemente buscaba su llave.

No se había percatado de mi presencia y lo agradecía, mientras mis ojos la admiraban no pude evitar arrugar un poco mi cara mientras la imaginaba bailando con Jacob en ese vestido, era un vestido de cóctel, solo se que lo era porque Alice habla de moda como yo hablo… español, abrazaba sus curvas y acentuaba sus pechos mientras mis manos dolían y ardían por tocarla, por abrazarla, aclaré mi garganta para hacerme notar, por supuesto, la asusté y tiró las llaves cuando ya las había conseguido.

-Mierda!

Dijo mientras las llaves caían al piso, ambos nos agachamos para recogerlas al mismo tiempo, mi mano tomó las llaves primero y la miré y le regalé una de mis mejores sonrisas al estilo Edward Masen, pero fui recompensado con lo que ese vestido tenia realmente para ofrecer, en ese momento estaba feliz de no haber ido a bailar, porque si hubiera visto a Jacob tocarla una sola vez hubiera volado por el club para patearle el trasero. Aclaré mi garganta de nuevo, porque estaba reseca, sorprendentemente.

-Me llamaste?

Ambos nos levantamos de nuevo y abrí la puerta de su cuarto, la empujé y cuando ella entró no pude seguirla, incluso si me lo hubiera pedido no hubiera podido romper la barrera que me impedía moverme de la puerta, una de las cosas que me dijo Jessica, fue no apurar las cosas, si mis sentimientos han estado allí desde hace tanto tiempo entonces debíamos explorarlos juntos, no había manera de que arruinara mi oportunidad así que me quedé quieto cuando me miró extrañada, levanté mis cejas y le sonreí de nuevo.

-Que? Tienes planes?- Me preguntó y no le di importancia.

-Nope, no planes, pero estaba teniendo una profunda conversación con una amiga cuando me escribiste, así que, en que puedo ayudarte?

Le pregunté de nuevo, no quería que pensara que estaba apurado pero si me dejaba absorber por su habitación probablemente me colocaría de rodillas y le pediría matrimonio, sip, era mas seguro quedarse fuera donde alguien pudiera verme.

-Tengo un predicamento, estoy usando este fabuloso vestido…- Asentí porque realmente era fabuloso- Y así como fue muy fácil ponermelo, no puedo quitármelo sola- Gulp.

-Ok.

-Puedes ayudarme?

Se volteó y caminó de espaldas a mi mientras recogía su cabello, después de remover la cortina de cabello miré sus hombros y su espalda, que me han tenido en un estado de angustia desde ayer en la mañana.

-No había nadie que hubiera podido hacer esto? Ni siquiera…Jake?- Espero que no haya sonado tan amargado como me sentía.

-Quien? Ese niño?- Sacudió su cabeza de lado a lado y puso en calma a mi acelerado corazón- No

Dejé salir un suspiro que no sabia que estaba conteniendo y cuando llegó a donde estaba su espalda, vi como su piel se encogía y le provocaba un escalofrío.

-Me vas a ayudar o te vas a quedar allí parado?

-Si, claro, solo estaba… me pareció haber visto una mancha o algo.

-En la parte de atrás?

-Si, pero no te preocupes, ya lo solucioné.

Me acerqué rápidamente al cierre del vestido y con mi dedo índice y el pulgar tomé el cierre, rozando suavemente su columna en el proceso, el ligero toque que le provoqué nos hizo saltar a ambos, comenzó a voltearse y la empujé de nuevo adentro de su habitación mientras terminaba de bajar el cierre, el cierre se detuvo justo en la línea de las panties, gracias a Dios, si hubiera seguido mas abajo no hubiera podido contenerme. Cuando mi mano soltó el cierre, ella se volteó sosteniendo la tela sobre su pecho, se sonrojó y me sonrió… luego se sonrojó de nuevo.

-Bueno, si eso era todo…

Ella asintió y me sonrió dándome a entender que era todo, me acerqué y le di un beso en la mejilla, mis labios se quedaron un poco mas de lo normal, no pude evitarlo y susurré a su oído.

-Buenas noches, rompecorazones- Cuando me voltee para irme me corrigió

-Edward Masen, te dije hace varios años ya, que aquí el único rompecorazones eres tu

Le guiñé el ojo sobre mi hombro y me fui, cerró la puerta de su habitación y otra se abrió, esperaba ver a Esme salir como las ultimas veces en los últimos días, pero estaba increíblemente sorprendido cuando vi salir al director del hotel Carlisle Cullen, cerró la puerta, le paso la llave y finalmente se dio cuenta de que estaba allí, y como si fuera algo de todos los días, simplemente asintió y me dijo "Edward" y se fue, parece que las paredes de los camarotes estaban reuniendo a mucha gente estos días.