A/N: Hola nenas, hemos vuelto con otro capi, y con el que estaban esperando, yay!. Les cuento que ya solo quedan dos capis de esta linda historia, si lo se, es una historia corta pero linda, ademas , por ahi se vienen otras cosillas que espero les gusten ;).

Disclaimer: Ni la historia ni los personajes son nuestros.


Capitulo 9

Bella

Hablemos de cómo pasar una noche de mierda con insomnio, yo pensé que después de haber bailado toda la noche me hubiera desmayado en lo que tocara la cama, pero no, di vueltas y vueltas y pensé acerca de un beso inocente de mi mejor amigo, como se atreve a llamarme rompecorazones? No se da cuenta de cómo ha estado mi corazón en los últimos años?... si, roto, ok, tal vez no completamente roto… éramos felices el 99 por ciento del tiempo, no importa, no quiero deprimirme por eso.

El club fue divertido y estoy contenta de haber pasado un buen rato con los demás, Jake trató de propasarse varias veces pero siempre estuve un paso delante de el y cambiaba de pareja cada vez que acercaba sus labios o sus manos se ponían juguetonas, fue entonces cuando los pasajeros comenzaron a llegar y decidimos irnos, no es que sea malo que nos mezclemos con los huéspedes, pero era extraño, así que necesitábamos irnos, nos despedimos haciendo planes para el día siguiente.

Durante la noche viajamos al sur, hacia Sitka, y atracamos para pasar el día, la mayoría de los empleados encontraban aburrido ese pueblo, pero Alice moría por ir de compras aquí, Emmett tenia una excursión a un volcán activo y luego iban a escalar, reclutó a Jasper para que lo ayudara y tuve que reír ante su entusiasmo de ver mas osos grizzly. Emmett también quiso que Edward lo ayudara así que ya tenia planes para mañana. Las horas del día fueron planeadas y teníamos la agenda abierta para reunirnos en la noche en un bar llamado El Pionero.

Pensando acerca de las actividades del día de hoy hizo muy poco por distraerme de mi pequeño momento con Edward, pero si me dio un un momento de claridad para darme cuenta de que no debería sentirme agobiada por su presencia. Como apenas eran las 6:45 de la mañana, decidí ir al gimnasio de los empleados para ejercitarme un poco, me caería bien una buena sesión de ejercicios antes de que comience el día, y espero ser la única allí, odio hacer ejercicio rodeada de gente.

Por alguna razón, la suerte no estaba de mi lado y no era la única persona buscando la excelencia el día de hoy, entré y le sonreí a James, que estaba en la caminadora y Mike que estaba haciendo pesas, cuando me monte en la elíptica, James tomó el control remoto de la televisión y le quitó el sonido, literalmente odio hacer ejercicio y hablar al mismo tiempo.

-Buenos días Bella, Nunca te había visto aquí en las mañanas

Si, y tal vez sea la última vez que lo hagas, me das escalofríos con esa colita y esa mirada.

-Es mi primera vez… pero no tienes porque quitarle el sonido a la tele, me gusta escuchar música cuando hago ejercicio.

Diciendo eso me puse mis audífonos y trataría de ignorar a estos dos idiotas por los próximos 45 minutos. Esta sesión de ejercicios se estaba haciendo eterna, nunca había rodado los ojos internamente tantas veces en mi vida, muchas veces pensé bajarme de esta maquina pero no quería lucir débil delante de tonto y retonto, mi drama queen interna comenzó a hacer su aparición cuando James se quitó la camisa.

Puedo jurar que este tipo estaba tratando de lograr un efecto de cámara lenta mientras se quitaba la camisa, ahora, no voy a quitarle meritos a James por tener un cuerpo espectacular, estoy segura de que tiene músculos en lugares donde la mayoría de la gente no los tiene, pero esa mopa de pelo creo una forma de vida nueva con tanto sudor y humedad que había en el cuarto, y con cada gota de sudor que caía en su cara, o en su pecho o en su espalda, el tomaba su toalla y hacia una escena de cómo se secaba el sudor, hombre por favor, deja de hacer un show con tu desagradable manera de sudar.

Y Mike!, si pensaba que era fastidioso en el bar, estaba realmente malinterpretándolo, a este gato le encantaba verse en el espejo a cada rato, se levantó viéndose en el espejo haciendo ejercicios para los bíceps y los tríceps mientras se veía en el espejo, seguro era un alivio no tener que aguantarlo mientras me veía como James, pero wow, era la definición de lo que es ser un I.D.I.O.T.A.

Apenas la alarma sonó y me indicó que se me había acabado el tiempo, me bajé de la máquina y me despedí de los chicos y me fui a mi cuarto a bañarme, para nada esperaba otro encuentro con otro personaje a esta hora de la mañana, pero su sonrisa me contagió y puso una en mi cara.

-Fred!- Corrí hacia el y le di un abrazo a ese dulce viejito, y luego me disculpé por haberlo llenado de sudor por accidente

-Escucha cariño, tienes un momento? Necesito hablar contigo- Sorprendida? No que va…

-Seguro… Fred, te sientes bien?- Comencé a caminar hacia los bancos que estaban en el pasillo para que pudiéramos sentarnos, no podía tener a un moribundo en mis manos, recibí una B en primeros auxilios y respiración artificial, poniéndolo en cristiano, no tengo la habilidad para salvarle la vida a nadie.

-Cariño, estoy bien, solo necesitaba hablar contigo sobre un problema que tengo.

-Oh, bueno, tenemos una enfermera a bordo, puedo correr a buscarla si…

-Escucha Bella, esto es importante, se trata de tu vida- Puso sus manos en mis hombros y me empujó hacia el banco, de repente me sentí como si me llevaran a la oficina del director por algo que no hice

-Que pasa con mi vida? No entiendo- Por que los viejos son tan misteriosos?.

Todavía de pie y mirándome, continuó.

-Ok, pequeña, escúchame, eres joven y el también, es evidente para todo el mundo cuanto se aman, siempre te esta mirando con aquellos ojitos de cordero degollado, tu estas constantemente soñando despierta como quitarle la ropa.

-Qu…- El viejo no me dejaba interrumpirlo

-Silencio! No he terminado- Finalmente se sentó a mi lado- Bella, tu quieres un hombre con el que puedas envejecer, uno que tenga pelos en el pecho, si el es muy miedoso de buscarte y hacer lo que tiene que hacer, tu necesitas hacerlo, ahora, levántate- Me levanté y el se quedó sentado y apenas me enderecé, su mano juguetona me dio una nalgada, de nuevo, este viejo y sus manos.-Ahora, ve por el!.

Me espantó como si fuera un gato y me fui hacia mi camarote, completamente confundida y asombrada. Alice me esperaba en la puerta de mi habitación apenas Salí de la ducha, cuando le abrí llevaba un montón de bolsas en las manos.

-Bueno, se lo que estas pensando, bueno, tal vez no lo se, pero ayer, Jasper me llevó de compras, recuerdas? Cuando estabas con los niños…oh, cierto, no hablemos sobre eso, bueno, el punto es que yo sabia que íbamos a ir al este bar esta noche y me tomé la libertad de buscarte un atuendo apropiado porque estoy segura que Edward no te dijo que empacaras apropiadamente para este viaje- Paró para tomar aire así que aproveché.

-Hay un código de vestir para ir a ese sitio?-

-Shhh, shhh, shhh,- Movió los dedos frente a mi boca como si estuviera callando a un niño pequeño- Bella, no se trata de un código de vestir o no, es acerca de pertenecer al lugar, estos pueblerinos pueden oler a un empleado de crucero a kilómetros y no queremos eso esta noche.

Pausó de nuevo y esta vez subió ambas manos dejándome saber que necesitaba estarme quieta y que la dejara trabajar. Sacó varias cosas de las bolsas antes de que pudiera protestar, luego me miró y se dio cuenta de que seguía goteando por debajo de la toalla.

-Por que no vas a ponerte la ropa interior mientras saco todo esto?

Y así lo hice, la Alice controladora era divertida y sorprendente, pero no podía hacer nada al respecto, porque estaba gritándome a través de la puerta del baño para que saliera apenas me puse las pantaletas. Salí del baño en mis innombrables y Alice me dio una mirada aprobatoria para luego buscar la ropa que había puesto sobre mi cama.

-Ok, ponte esto primero- Me dio una camisa roja y negra de tirantes y botones

-Soy una vaquera ahora?

-No, así es como luce la gente aquí, confía en mi- Que opción tenia? Realmente, ninguna, así que me puse la camisa, en lo que terminé de abotonarla, tenia unos jeans negros en la mano y estaba en posición para que metiera los pies en los agujeros.

-Alice, no tengo dos años, de verdad se como vestirme sola

-Edward me dijo que podías ser un poco difícil, bueno, toma unas medias y ponte estas botas.

-Me compraste zapatos?- después de verlas me sentí mejor, definitivamente eran usadas- Olvídalo, quien me las prestó?

-No son prestadas, son nuevas y antes de que digas algo, necesitas saber que tuve que pagar mucho dinero para que lucieran así, como dije antes, pueblerinos, ellos saben, y si entras a su sitio de diversión numero uno, pueden ver un par de zapatos nuevos a distancia.

-Ok, vamos a un pueblo de locos o que? Estas comenzando a asustarme con toda esta mierda de los "pueblerinos".

-Bueno, realmente no son tan malos, solo que trabajé con algunas personas que se rehusaban a adaptarse a nuestros puertos de parada y los pueblerinos no los trataban bien, las chicas son molestadas y los chicos se pelean.

Después de ponerme las botas, me senté y Alice comenzó a arreglarme el cabello, esta vez no iba a protestar, yo adoro a las personas que me arreglan el cabello, los cinco minutos de secado me pusieron a pensar y en lo que apagó el secador sentí como que necesitaba mas tiempo para aclarar mi mente.

-Y es seguro soltar a los huéspedes en este pueblo estilo La Casa de Cera?- Como dije antes, estaba pensando, y cuando pienso, divago… y comparé nuestra situación como la que se ve en esa película.

-Bella, mas te vale que respetes.

Me reí y ella comenzó a alisar mi cabello.

-Los huéspedes estarán bien, solo son así con los empleados de los barcos, no sabemos porque, quiero decir, nosotros traemos dinero a estos pueblos para que subsistan, pero bueno, mejor prevenir que lamentar, por que no vas poniéndote el maquillaje?

Tomé mi bolso de maquillaje y comencé a echármelo, Alice suspiró como si estuviera frustrada conmigo y dijo.

-En serio Bella, tengo que hacer todo por ti?

-Que quieres decir?, Igual casi no uso maquillaje

Me calló de nuevo y me dijo que cerrara los ojos y comenzó a trabajar, era como si tuviera ocho brazos, seguí con mi cabello mientras me maquillaba y en cinco minutos estaba lista y Alice no había dicho ni una palabra.

-Eres callada cuando estas embelleciendo a la gente- Abrí los ojos para verla sonreír y asentir.

-Para mi es hacer catarsis- Puso sus manos detrás como un artista admirando su obra, en una mano tenía mi brocha y el la otra tenia dos cepillos, el delineador de ojos y el rimel, cuando fue feliz con mi apariencia, se fue palmeando mi cabeza.

-Venos en cubierta en cinco.

Vi a las chicas en menos de cinco minutos en la salida, cuando los empleados decidimos desembarcar por el día, hay un proceso de chequeo de salida para asegura que volveremos, tenemos que llenar unos papeles y dejar nuestros pasaportes en orden de evitar que dejemos el país convirtiéndonos en nómadas, puedo entender la necesidad de la gente de querer salir del barco pero no me puedo imaginar la necesidad de tomarse un tiempo libre de esa manera, bueno, por algo hay reglas.

Apenas Rosalie, Alice y yo terminamos, salimos por el resto del día, Alice nos arrastró a todas las tiendas habidas y por haber del lugar, desde vintages, hasta antigüedades, falsas también, tiendas que vendían comida de plástico que parecía real.

Había una tienda especialista en sombreros de vaquero hechos a la medida, ahora, yo no soy de esas que van y compran un sombrero vaquero para mi, pero me encontré con uno que tenia el nombre de mi mejor amigo escrito por todos lados, por supuesto, la apariencia de Edward Masen no grita necesito un sombrero de vaquero, pero después de comprar con Alice por cuatro horas, la mente de una mujer comienza a pensar estratégicamente. Inmediatamente, después de ver el sombrero, decidí que necesitaba vérselo puesto, si no por el simple placer de hacerlo, por lo menos le serviría para mezclarse con los pueblerinos, empiezo a sonar como ella también.

-Oooh, Bella, me encanta!- Alice apareció mientras buscaba el precio del sombrero- Ese es un Kenney Chesney original hecho de paja de palma de te. Debe estar cerca de los cuarenta dólares.

-Wow, Alice, has considerado hacer carrera como adivinadora de precios?

-Nope, nunca- Me regaló una gran sonrisa y caminó a la caja, demostrándome que entendió mi chiste pero que no me iba a seguir la corriente, me di cuenta de que acostumbraba a hacer esto y me ponía nerviosa, si yo fuera una mujer a la que le gusta apostar, diría que el jurado de Alice todavía esta debatiendo sobre mi, por qué? No lo se.

El sol comenzaba a ponerse lo que significaba que era hora de ir al Pionero, hicimos nuestras compras y fuimos hacia allá, era un tramo corto de un extremo a otro y nuestra platica sin sentido se convirtió en algo mas personal.

-Y Bella, que tal hasta ahora aquí en mar abierto?- Preguntó Rosalie

-Sabes? Me esta gustando mucho, no se porque al inicio esperaba otra cosa, pero después de tres días me siento tan libre- Rose asintió pero Alice no estaba satisfecha.

-Por qué? Tu solias vivir en otro continente, no eras libre en ese tiempo?- Me sonrió de la misma manera que lo hizo en la tienda, ahora no me sentía para nada libre, mas bien me sentía a prueba.

-Bueno Alice, realmente no me gusta hablar de esa parte de mi vida, pero puedo decir que fui de todo menos eso.

-Mmmm, tendrá algo que ver con Garrett?- la sorpresa en mi rostro debe haberle llamado la atención – Bueno, no es que Edward nos haya dicho algo, quiero decir, lo mencionó una vez y recordé…

Era la primera vez que veía a Alice luchando por encontrar las palabras.

-Esta bien, Edward ni siquiera sabe lo que paso, te creo.

Respiró profundo y continuamos caminando, las tiendas estaban cerrando y parecía que la única cosa viva en Sitka, Alaska eran algunos restaurantes y los bares.

-Bueno, cambiando de tema- Dijo Rose, obviamente llevando el tema a su punto original- por cuanto tiempo piensas hacer esto? Piensas irte después del verano y buscar un trabajo verdadero o te quedaras por otra temporada?

-Es algo que realmente no he pensado, quiero decir, amo esto, es verdad, han sido solo tres días, pero igual, estoy en un paraíso todas las mañanas cuando me levanto y puedo hacer cosas que la mayoría no puede, mañana, voy a montarme en un trineo con perros, quien hace eso?- Puedo decir que estaba un poco emocionada y mis manos estaban cobrando vida- Pero que le digo a mis padres? Me acabo de graduar, no debería estar jugando, debería estar trabajando

-Hooooooooooooooolaaaaaaaaaa Bella! Estas trabajando!- Alice trataba de hacerme sentir mejor- Aparte, deberías decirle a tus padres que se jodan, tienes veintitantos años- Lo que decía era cierto, pero siempre sentí que estaba en las manos de mis padres, no de una forma mala o negativa, pero siempre me esforcé en ser la mejor para ellos

-Cual es tu carrera?- Rose interrumpió de nuevo

-Promotora de salud- Sus ojos me hicieron tener que explicarme- El mejor amigo de mi padre, murió de un ataque al corazón hace unos años, era muy joven y realmente nos sorprendió a todos. En el funeral de Harry miré a mis padres y me prometí a mi misma que no dejaría que eso les pasase a ellos, así que comencé a cuidarlos, comencé a cocinar comidas mas sanas, los hice hacer ejercicios y a vivir mas sanos- Habíamos llegado al bar y nos habíamos quedado afuera unos minutos mientras terminaba mi historia.- Después de terminar el básico, mi consejero me sugirió que tomara esta carrera después de preguntarme que me gustaba y que no, así que me di cuenta de que esto era lo que me gustaba, básicamente en un trabajo soñado, me contratarían en una compañía para buscar la manera de promover la salud entre los empleados, dándoles una mejor imagen y bajando las tasas de los seguros.

-Es muy interesante eso- Alice dijo sonriéndome, era muy raro que me sonriera de la forma en que lo hizo.

-Bueno, vamos a divertirnos esta noche señoritas!- Rose gritó y entró conmigo detrás de ella.

Apenas entramos , entendí completamente lo que Alice me quería decir y porque se tomó la libertad de vestirme así, podías ver que nadie iba vestido elegantemente, a menos que quisieran que los vieran. Habían algunas pantallas planas en la pared con canales de deportes, pasando baseball, las fotos estaban cubiertas con fotos de barcos pesqueros y sus tripulaciones y había paz en este sitio.

Vi a Jasper y a Emmett bebiendo y jugando pool así que me acerqué a ellos, estaban compitiendo y decidí jugar contra el ganador, me volví muy confiada en ese juego cuando trabajaba en el bar en Londres, ambos tenían la palabra perdedores en la frente. Mientras observaba a mis oponentes, alguien vino detrás de mi y me tomó por las caderas, lo siguiente que supe fue que me dieron la vuelta, con un brazo en el aire y me doblaron por la espalda, no pude evitar lanzar un grito de niña y reírme, Edward amaba el elemento sorpresa. Todavía reía cuando me levantó, lentamente me dio otra vuelta y me preguntó acerca de mi día.

-Ir de compras con Alice… toda una experiencia, no?

-Absolutamente! Aprendí mucho, por ejemplo, que nunca debes comprar un objeto costoso a un vendedor de la calle porque en algún lugar en mitad de la cuadra lo puedes conseguir mas barato- Rió- Y también aprendí sobre el arte de comprar un sombrero de vaquero.

-Dime que no compraste un sombrero para ti, tus orejas son como de ratón y no se veria bien.

-Tonto- Fingí desilusión mientras buscaba una de las bolsas en el lugar donde las habíamos dejado, saqué el Kenny paja no se que y se lo mostré mientras movía mi mano frente a el.- Esto luce muy lindo en mi, pero la verdad es que lo compré para ti

-Para mi?- Una sonrisa tierna adornó su rostro y me di cuenta de que estaba realmente sorprendido por el gesto.

-Bueno, realmente tenia tu nombre escrito por todas partes y quería protegerte de los pueblerinos- Echó su cabeza hacia atrás y dejó salir una carcajada estruendosa.

-Sucumbiste ante Alice, cierto?-Sacudió su cabeza y envolvió sus brazos a mi alrededor y me dio un abrazo- Bella, me encanta el sombrero, gracias… ahora, no escuches ninguna de las historias de Alice, va a hacer que creas que si caminas tu sola fuera del bar vas a terminar arrinconada en un callejón oscuro- Rodé los ojos y le seguí la corriente, Edward tomó el sombrero y se lo puso, y justo como pensé, perfecto.- Ahora lo que necesito es un trozo de paja en mi boca y pareceré un vaquero de verdad.

-No, tengo una mejor idea- Fui a la barra y vi los mondadientes y tomé uno.

Cuando se lo di a Edward, me llamo genio y abrió la boca esperando que yo lo pusiera allí, mientras me acercaba a su boca, noté su mirada en mi, hice contacto visual con el mientras le ponía el mondadientes en la boca, mientras cerraba su boca, parecía que ambos luchábamos con el mismo problema de no poder mirar hacia otro lado, por suerte Emmett me llamó.

-Bella, es tu turno, es hora de patear tu lindo trasero!

Asentí, mientras medio miraba todavía esos hermosos ojos verdes de mi mejor amigo, Edward sonrió y luego usó su lengua para quitar el mondadientes y meterlo de su boca haciéndolo desaparecer, se inclinó y me dio un beso en la frente y luego se fue a comprar una ronda para todos, así que me fui hacia la mesa de pool y todos mis nuevos amigos estaban allí mirándome con caras graciosas.

-Bueno Emmett, déjame enseñarte como se juega este juego- Mi intentó de ser descarada funcionó y Emmett rompió las bolas mientras los demás se sentaban alrededor.

Emmett era un jugador decente, pero yo era mejor, me llevó dos rondas patearle el trasero y para que el se diera cuenta que un tiro que iba a hacer no le iba a salir, íbamos en nuestro tercer juego cuando deje que rompiera y así darle un tiro extra, metió dos bolas y luego perdió y vino mi turno, mientras me doblaba sobre la mesa para hacer mi primer tiro, me di cuenta de que Edward estaba detrás de mi, aparentemente el bar no era muy rápido sirviendo así que le llevó un rato regresar con las bebidas, pero ahora estaba aquí y lo que sucedió me tomó desprevenida, cuando me incliné sobre la mesa escuché un gruñido detrás de mi, al principio no podía creer quien había sido y falle mi tiro.

La bola blanca regreso a mi, repetí la misma rutina, lo único que me incliné un poco mas, y esta vez, saqué mi trasero un poco mas hacia donde sabia que estaba parado, mi trasero llegó cerca de el y rozó lo que creo era su mano, escuché el mismo sonido de antes, un retumbe en su pecho y cuando nos rozamos una suave corriente eléctrica me recorrió, definitivamente era Edward.

No podía imaginar el universo paralelo al que acababa de entrar donde Edward reaccionara hacia mi de esa manera, pero el solo imaginar su cara era suficiente, así que me voltee y allí estaba, a un paso de mi, y enseguida note algo diferente en sus ojos, Edward siempre mostraba sus emociones en sus ojos, he visto tantas emociones diferentes en ellos, desde el mas feliz hasta lo mas triste, a molesto a borracho, había visto destellos de lo que estaba viendo ahora pero nunca con tanta intensidad, no había forma de explicarlo, apasionado no era la forma de explicarlo, verlo mirarme así era algo que nunca hubiera esperado, definitivamente quería disfrutar este momento.

-Oye vaquero, ves algo que te guste?-Este extraño nivel de coqueteo hizo que sus ojos se oscurecieran mas, y si pensaba que estaba lista para que Edward me mirara con tanta emoción, estaba equivocada, mi estomago se encogió y mis piernas flaquearon cuando habló y casi muero.

-Definitivamente si, porque no te inclinas de nuevo para demostrarte cuanto me gusta?- Mierda… en mis pantalones, no realmente, pero este era territorio desconocido y mi cuerpo no sabia como reaccionar.

Traté de sonreírle en una forma seductora pero no salio así, su sonrisa se volvió malvada y un poco sobrada. Se acercó a mi y puso sus manos en mis caderas, cuando traté de separarme, se acercó otro paso, estábamos pelvis con pelvis y creo que olvidé como respirar.

-No juegues conmigo si no estas lista para el reto.

Me empujó hacia la mesa de pool y me pregunté que estaban haciendo los demás, antes de que pudiera voltearme a ver que sucedía, me preguntó.

-Entonces Swan, te vas a echar para atrás o me aceptas el reto?- Su aliento rozó mi rostro y cuando pensé que había perdido toda coherencia, acepté el reto.

-Edward, no creo que haya una sola parte de tu cuerpo que pueda conmigo.

Una de las manos de Edward se quedó en mi cadera, no podía diferenciar la derecha de la izquierda en ese momento, pero sabia que todavía estaba allí con una intensidad que nunca había sentido antes, llevó su otra mano a su boca y se quito el mondadientes de la boca y me dio una pequeña sonrisa que le he visto mostrar a miles de chicas antes.

-Vamos a ver si es cierto

Y con eso llevó sus labios a los míos, al segundo que hicieron contacto gemí como si hubiera probado el mas decadente y espectacular pedazo de torta de chocolate, aparentemente esto le gusto porque me respondió con un gruñido.

Escuché unos gritos provenientes de los angeles a mi alrededor y recordé que estábamos en publico, me separé de sus labios para ver con quienes estaba compartiendo este momento monumental, pero no dejó que me alejara mucho, sus manos alinearon mi rostro hacia el y después de acunarlo en sus manos, asaltó mi boca de nuevo con dulces y suaves besos, luego solo éramos labios y lengua, espectadores completamente olvidados.

Luego, sentí como me iba empujando poco a poco hacia atrás, no se estaba recostando directamente sobre mi pero pude sentir una nueva reacción a esta posición, escuché mas gritos y escuché a Emmett agradeciéndole a Dios por terminar el juego porque no quería que le ganara de nuevo, Alice y Rosalie estaban gritando de la emoción y luego, de repente, Edward era levantado de encima de mi, me levanté y acomodé mi cabello y la ropa mientras Jasper le decía a Edward que el dueño del bar dijo que dejáramos el espectáculo, Edward, que tenia sus ojos en mi, asintió como si comprendiera pero no tenia intenciones de hacerlo.

Por encima de su hombro pude ver una figura morena, mis ojos enfocaron y vi a un Jake desencajado, lo había visto todo, no que me importara, pero me sentí mal por tal vez haberle dado la impresión que no era los últimos días, miré a Edward y se acercó a mi para cubrir el espacio que se había perdido cuando Jasper lo separó de mi, sin darme cuenta de lo que estaba haciendo, levanté mis dos manos para detenerlo, mis diez dedos presionaban su pecho, nunca me había permitido hacer eso, puso su cabeza de lado extrañado, confirmando que estaba bien, así que asentí.

-Solo necesito un momento.

Y así me fui, comencé a caminar y no paré hasta que llegue al barco y retiré mi pasaporte y me fui a la normalidad de mi habitación.


EDWARD

La sonrisa en mi rostro era incontrolable, aunque estuviera caminando lejos de mi, la dirección errada a la que debería estar yendo, no pude evitar sonreír, la besé, no, realmente la bese con todo lo que pude y ella me besó a mi.

-Hombre, que haces? Deberías ir tras ella- Miré a Emmett dándole a entender que lo había escuchado.

-Y lo voy a hacer, solo le estoy dando ventaja.

Ella estaba exactamente donde yo sabia que estaría, años atrás, cuando Bella necesitaba pensar o estaba conmocionada por algo, se iba a su habitación por horas, su propia fortaleza de soledad, sabia que estaba aquí porque podía sentirla, estaba consciente de Bella en una nueva manera, siempre supe cuando mi mejor amiga estaba cerca, pero ahora era como si su alma estuviera buscándome, acercándonos, me paré frente a su puerta debatiéndome si tocar o no, si entraba a esa habitación no había vuelta atrás.

Las palabras de la Dra. Stanley eran basura porque si ella me daba algún indicativo de que quisiera las mismas cosas que yo entonces usaríamos su cama para actividades recreacionales, así como su escritorio, la ducha, la alfombra del baño… todo. Esperé fuera de su camarote por algunos largos segundos, sabia que quería esto y por su reacción en el bar, se que ella también, pero entrar aquí, a través de esta puerta, iba a ser el punto de no retorno, me debatí rápidamente si tenia las bolas de arriesgarme a perder a Bella con esta decisión, sacudí mi cabeza y me dije, Vamos Masen, ponte los pantalones, esto es lo que has estado esperando, sacudí mis hombros y rodé mi cuello como los boxeadores y subí la mano para tocar la puerta cuando esta se abrió y mostró a mi mejor amiga sonriéndome, sentí mi boca colgar y la cerré rápidamente, Bella alzó una ceja y cambio su peso de un pie a otro recostándose del marco de la puerta con sus brazos cruzados sobre su pecho, su confianza y lenguaje corporal me hizo tropezar con las palabras, quien es esta chica?

-Tu… uh, te fuiste del bar tan rápido, quería saber si estabas bien.

Me quedé allí como tonto, bajando mi brazo y dejándolo caer a mi lado, aparte del hecho de que se había cambiado la camisa, lucia igual, pero había algo diferente en sus ojos, algo que no podía describir pero si lo podía sentir, eso se mezclaba con esta nueva seguridad que exudaba y casi me vuelvo loco y tal vez la hubiera tomado allí mismo en el pasillo si no hubiera escogido ese momento para hablar.

-Todo esta bien Edward- me sonrió y tomó mi muñeca- Todo eso me tomó por sorpresa.

Me dio un pequeño tirón y la seguí dentro de su camarote, pensando en lo que quería que pasara, lo que esperaba que pasara y lo que era posible que pasara, mi corazón estaba desbocado y estoy seguro de que ella podía sentir mi pulso debajo de sus dedos en mi muñeca, suavemente moví mi mano para que nuestros dedos se entrelazaran y ella se volteó a verme pero dejó su mirada en nuestras manos entrelazadas, mis ojos estaban clavados en ella.

-Bella…- No tenia intenciones de que sonara tan desesperado.

Ella subió las cejas y allí lo vi, en sus ojos, un destello de añoranza, como lo ha estado por años, lo sabia porque ella se veía en la forma en que yo me estuve sintiendo desde el primer día que subió al barco y durante todos estos años de mi vida.

-Por que nunca dijiste nada?- Subió los hombros

-Que se suponía que debía decir Edward?- Sacudió la cabeza y trató de alejarse de mi, pero la sujeté fuerte y lleve mis manos por sus brazos hasta sus mejillas.

-No se Bella, cualquier cosa- Ahora si estaba desesperado, habíamos perdido tanto tiempo pretendiendo que estos sentimientos no existían o escondiéndolos de nosotros mismos.

-Tu no me querías de esa forma, Edward- Sacudió los hombros y miró hacia otro lado.- Pensé que era mejor tenerte como amigo a no tenerte para nada, no podía perderte, y de todas maneras terminé perdiéndote por un tiempo- Me reí suavemente a esto, todos estos años perdidos

-Somos unos tontos, no?

Rodó los ojos y comenzó a reírse también, sus manos se colocaron en mis caderas y subí un poco su cara para encontrar sus labios con los míos.

Este beso era diferente al beso del bar, lleno de pasión y electricidad pero mas lento, como si estuviéramos dándonos cuenta de que tenias todo el tiempo del mundo para hacer esto. Una de sus manos se enredó en mi cabello y con mi brazo la acerqué mas a mi y dejó salir un gemido, nos estábamos acercando a su cama mientras nos besábamos, sus manos sacaban mi camisa tratando de desabotonarla, no me hubiera importado que la rompiera, solo necesitaba que me la quitara.

Torpemente, cruzamos la habitación hasta que sus piernas chocaron con el borde de la cama, Bella me colocó sobre ella mientras nos acostábamos y maniobrábamos el camino hasta las almohadas, nunca perdiendo el contacto de nuestros labios, sus manos parecían estar en todas partes a la vez, recorrían mi pecho, mis abdominales, mi columna, sobre mis hombros, donde encajaba las uñas cuando mi mano pasaba por debajo de su blusa y rozaba sus senos, se arqueó hacia mi mano y separé mis labios de los suyos y ataqué el cuello que había soñado besar desde hace días.

-Mmmm, Dios Edward, Bella suspiró.

Murmuré algo en su cuello mientras mordisqueaba suavemente su piel, su mano tomaba mechones de cabello lo que me hacia gemir.

-Necesito quitarte todas esa ropa, ahora.

Dijo mientras yo centraba mi atención en su cuello, me separé un poco para poder quitarle su camisa pero los dos segundos que pasamos separados fueron demasiado para mi e hice un trabajo rápido quitándole la camisa y así continuar con mi exploración en el cuerpo de Bella, como nunca lo había hecho antes, su piel era blanca y suave, muy suave, pasé mis manos por sus costillas y sentí como se quedaba sin respirar por segundos, la miré para asegurarme que estaba bien y me dio una pequeña sonrisa y asintió, me incliné para tomar sus labios de nuevo.

-Pararemos en cualquier momento si se vuelve incomodo, esta bien?- Dije sinceramente

Tenia una mirada diabólica en los ojos mientras me acercaba a ella y chocaba sus caderas con las mías.

-Dudo que eso suceda- Y así mordió mi labio inferior, al diablo con el juego previo, es hora de hacerla mía!

Deje salir un gruñido y la bese fuertemente, éramos puro labio, lengua y dientes, suspiros profundos y suaves gemidos, llevé mis manos a su espalda y abrí su sostén, ella gimió y pasé mi lengua por uno de sus montes mientras mi mano acariciaba el otro, así que decidí allí hacer mi misión de vida provocarle ese sonido por el resto de su vida, cambié a su otro seno y con mi mano libre fui hacia abajo, por su plano estomago y paré en el borde de sus jeans donde hice pequeños movimientos sobre sus caderas, oí un pequeño suspiro cuando dejé sus senos y regresé a sus labios, sus uñas se clavaban en mis hombros y traté de controlar un escalofrío, mis dedos llegaron al botón de sus jeans y luego seguí por el elástico de sus panties, cuando hice contacto con ese centro nervioso, ella gimió de nuevo y apretó sus caderas contra mi mano.

Todavía estaba como en shock de que todo esto estuviera pasando, tuve que ver mi mano y lo que le estaba haciendo a ella, el reconocimiento fue mucho para mi, la necesitaba ahora mismo.

-Edward, quítate esa maldita ropa de una vez.

No necesitaba decírmelo dos veces. Nos apuramos a quitarnos la ropa, tirándolas por ahí, Bella se acostó de nuevo y yo estaba arrodillado a sus pies, me tomé un segundo para admirarla, yo sabia que ella era hermosa pero nunca me había tomado la molestia de mirarla apropiadamente porque sabia lo que eso provocaría, pero ya no estaba asustado.

-Eres hermosa, Bella

Dije asombrado. Dejo salir una pequeña risa y rodó los ojos.

-Ven aquí- tomo mis manos y me acerco a ella- No te pongas emocional, Masen, ya habrá tiempo para eso después, ahora… te necesito.- Tomó mi miembro y lo colocó en su entrada- Justo aquí.

Movió sus caderas hacia las mías provocándome, ambos gemimos ante la sensación y me juré mantener la compostura antes de avergonzarme a mi mismo delante de Bella.

-Oh, Dios- Escuché y no pude determinar cual de los dos lo dijo, me sentía en otro mundo.

-Eres maravillosa, Bella- Dije mientras me movía dentro y fuera de ella y colocaba mi mano entre los dos y comenzaba a tocar su clítoris moviéndolo rítmicamente con mis embestidas.

-Oh, por Dios, Edward- Gimió y comencé a embestirla mas fuerte y a mover mis dedos un poco mas rápido- Oh, si… no pares Edward, así!- Y con esa casi me vengo.

La tomé del muslo y la levanté un poco para cambiar el ángulo, la embestí unas veces mas cuando sentí mis músculos contraerse.

-Bella- Me enderecé un poco y apreté su muslo con mi mano- Estoy cerca…

Me tomó del bíceps y clavó sus uñas en mi piel.

-Oh, mierda… Edward… oh… Diooooooooooooooooossss!

Sentí sus paredes estrecharse alrededor de mi pene y no pude contenerme mas, la embestí dos veces mas y me vacié dentro de ella, estuvimos así unos minutos, tratando de recobrar el aliento. Me incliné para besarla y me quité de encima de ella, ambos gruñimos por la perdida de contacto, ella se acercó a mi y se acurrucó hacia mi y la besé en la cabeza, ella suspiró contenta.

-Tardamos mucho en hacer… eso.- Dijo y apretó mi torso. Dejé salir una risa.

-Tienes toda la razón, toda la razón.

Se rió conmigo y escondió su rostro en mi pecho, la abracé y besé su cabeza, así es como debió haber sido siempre. Unas horas después me desperté completamente feliz por todo lo que sucedió, hubo un ligero toque en la puerta y no quería despertar a Bella, así que me levanté de su cama, miré alrededor del cuarto y no pude encontrar nada parecido a ropa así que tomé lo mas cercano, una toalla, me la coloqué alrededor de la cintura y estaba terminando de acomodarla cuando abrí la puerta, allí parado, luciendo como un perrito sin dueño, estaba el chico de la piscina.

-Que pasó, viejo?- Se que era lo que estaba pensando, de hecho, he estado pensando lo mismo acerca de el los últimos dos días, aunque estoy casi seguro que el no sabia que había un "yo" en la película.

-Yo… Bella… ella dejó su bolso y las bolsas en el bar- Estiré mi mano y el me dio las cosas.

-Ok… gracias.- Le despedí con la mano y cerré la puerta frente a un niño con el corazón roto, bueno.


A/N: Pobre Jake, pero que se hace, no era su turno. Espero hayan disfrutado este capi, yo se que si picaronas, solo dos mas y nos despedimos por ahora. Gracias por todos sus alertas y favoritos, se les quiere mucho, besos ;)