Capitulo 8: compañeros

Alice pov

Hace ya un mes que Bella y Edward habían llegado, nuestra relación a pesar de haber comenzado con el pie izquierdo ahora nos habíamos hechos casi íntimos amigos, compartíamos tardes enteras en su casa junto a sus hermanos o de compras en Port Angels, y cada día me daban muestras que eran idénticos a mis desaparecidos hermanos y cada día debía recordarme que no se trataba de ellos.

El resto de mis hermanos los intentaba evitar, podía ver que les hacia daño tan solo verlos, a mis padres la primera vez que los vieron corrieron a ellos como si hubieran visto un milagro, las caras de dolor y decepción se instalaron en ellos en cuanto les explicaron quienes eran, a pesar de ello Esme los intenta ver todas las veces que puede, cada vez que esta cerca de ellos sus ojos recuperan su antiguo brillo, y yo como una masoquista sabiendo que no se tratan de mis amados hermanos permanezco a su lado haciendo que el agujero en mi pecho que aparece cuando los dejo, desaparezca

-Buenos días Alice ¿que tal tu fin de semana?-Edward tan caballero como siempre sostenía la puerta abierta para que Bella y yo pudiéramos entrar.

-Ya sabes como estuvo Edward, intente convencerla pero es una testaruda, quizás a ti te escucha después de todo es tu hermana-respondí enfurruñada volteando a ver a Bella que se había sentado junto a mi y a lanzarle dagas con la mirada.

-Le he dicho miles de veces que no iré a ese estúpido baile – gruño en mi dirección

-Y yo te dije que iras, no me quitaras la oportunidad de vestir a una modelo- le dije ya tomando sus medidas tan solo observándola

Inmediatamente cubrió su cuerpo con sus brazos y escondió su rostro tras la cascada de cabello marrón

-No iré- volvió a repetir obviamente avergonzada

-No te preocupes Alice yo la convenzo-me guiño un ojo Edward al tiempo que sonreía de lado y observaba a Bella, por dios están obvio que esta enamorado que no se como la tonta de Bella no se ha dado cuenta, Edward amplio mas su sonrisa y se volvió hacia en frente donde el profesor acababa de entrar.

Al llegar la hora del almuerzo me encontraba impaciente por seguir hostigando a Bella para que aceptara ir al baile, pero me lleve una gran sorpresa al encontrar en la usual mesa que compartíamos los chicos Volturi y yo, se encontraba otro chico , este sin duda era familiar de ellos por que era tan apuesto como todos los demás.

-Hola chicos- llegue feliz a su lado esperando hacer un nuevo amigo. Solo Jane y Alec me respondieron, Bella y Edward no dieron señales de vida.

Bella pov

Esto era malo, muy pero muy malo, durante el fin de semana que pasamos con Alice acampando en el jardín trasero de su casa, no nos enteramos que había llegado un nuevo guardia a la nuestra. Creo que Aro no le tiene tanta confianza a los gemelos como el hace creer.

En cuanto volvimos a casa nos esperaba sentado con todos los demás en la sala de estar, cuando nos pregunto donde habíamos estado en estos dos días estuvimos obligados a mentir diciendo que habíamos ido a cazar para pasar la semana, no creo que nos allá creído, por que esta mañana había insistido en acompañarnos al instituto para cerciorarse que cumplíamos nuestra parte del trato, no acercarnos a los Cullen.

Y aquí nos encontrábamos sentados en una cafetería abarrotada y con una feliz Alice al lado y lo único que podía pensar era: la cagamos.

-¿Y…? y que dices Bella te logre convencer de ir al baile- dijo Alice haciéndose un hueco entre Alec y Jane.

-¿Un baile?- pregunto Mark, el guardia se inclino observándome con atención – que te parece si…

-Bella me acompañarías afuera-salto Edward de su asiento dirigiendose a las puertas de la cafetería.

Camine inmediatamente detrás de el despidiéndome con una sonrisa de los demás. Al llegar afuera me di cuenta que Edward ya no se encontraba allí seguramente no quería que nos escucharan, me interne en el bosque siguiendo su rastro preguntándome que tan importante era lo que tenia que decirme para que se alejara tanto.

Una cegadora luz me golpeo y me encontré en un hermoso prado bañado en flores y cálida luz del sol, en medio de esta se encontraba un ángel brillando, con sus parpados cerrados podría pensar que era una perfecta estatua de diamante pero su respiración acompasada me demostraba lo contario.

-Perfecto-se me escapo en un susurro, claro que el pudo oírlo porque sonrió de lado y abrió sus hermosos ojos para observarme y dejarme sumergirme en sus pozos dorados, pero al cabo de un momento me di cuenta de lo que había dicho y trate de arreglarlo- quie…quiero decir este prado es perfecto- creo que si fuera humana estaría completamente sonrojada.

-Pues yo creo que no pude competir con un Ángel como tu- rio al tiempo que alargaba una mano para que le acompañara, mientras mi muerto corazón parecía latir a toda velocidad con tan solo esas palabras.

-¿Qué ocurre?- no me moví de mi lugar y lo observe dudando si contarme o no lo ocurrido, haciendo doler mi corazón al ver que el no tenia la suficiente confianza como para hablarme sobre lo que le pasaba

-Bien-dije luego de unos minutos- veo que no me dirás nada, así que mejor te dejo solo- me comencé a dar la vuelta para irme, pero una mano en mi muñeca me detuvo

-Te…-inspiro profundamente antes de continuar- ¿te gustaría ir al baile conmigo?

Me quede congelada, a que venia esto, en un momento tiene una expresión que cualquiera pensaría que es el fin del mundo y al segundo siguiente me sale con el baile

-¿UH?- fue lo único coherente que pude formular ante tal pregunta

-¿Si quisieras ser mi pareja en el baile que se dará esta semana?- cada palabra la dijo pausadamente para que incluso un niño de cinco años pudiera entenderlas

-No eso no, me refiero a ¿Por qué?- el aun sostenía mi muñeca y su cercanía comenzaba a afectar seriamente mi cordura, por lo que al contrario de lo que mi cuerpo pedía me separe de el para poder llevar una conversación razonable.

-¿Por qué? Necesito tener una razón para invitarte- dijo acomodándose en el centro del claro.

-No lo se dímelo tu- insistí dejándome caer a su lado y buscando sus ojos para ver la verdad, pero me encontré perdida en sus pozos dorados.

-Esta bien-refunfuño-te diré todo, tan solo porque eres la única a la que no puedo ocultarle nada.

Su voz me trajo a la realidad, me aleje unos cuantos centímetros percatándome que había avanzado inconscientemente hacia el al tiempo que lo observaba

-Mark…el…el esta buscando compañera- ahí quede completamente colgada y creo que mi cara de what? Lo demostraba porque se apresuro a continuar-el te estaba observando como compañera potencial y yo…yo…-termino balbuceando, se estiro sobre las flores evitando mi mirada para terminar-tan solo no quiero que te separe de mi.

-¿Por qué debería…-comencé pero luego la verdad me golpeo fuerte-¡compañera!- grite poniéndome de pie y espantando a unos cuantos pájaros.

-Bella cálmate, no dejare que se te acerque-comenzó Edward levantándose lentamente del suelo

-¡Que me calme!, sabes lo que me estas contando- exclame completamente fuera de mi dando vueltas como un león enjaulado-¡compañera! Sabes lo que eso significa ¿cierto? Aro te lo explico, compañeros es una pareja que va mas allá de lo que significa el matrimonio para los humanos, compañeros es estar unidos por toda la eternidad literalmente

-¡No dejare que te lleve!- dijo Edward sosteniéndome por los hombros- eres mi mejor amiga y nadie te apartara de mi lado, solo tu lo harás

-¿Qué quieres decir?-el me quería dejar, era eso verdad, mi muerto corazón parecía estar cayéndose a pedazos desgarrándose por completo y mis ojos ardían con lagrimas que no podían ser derramadas, trate de alejarme de el pero me lo impidió atrayéndome a su pecho y rodeándome fuertemente con sus brazos.

-No te apartes por favor, tengo que disfrutarlo por el tiempo que dure- respiro profundamente y escondió su rostro en mi cuello- me encanta tu olor, una mezcla de fresias y rosas perfecto, lo extrañare cuando me dejes

-¿dejarte?-murmure apretándome mas a el

-Algún día encontraras un compañero y me alejaras para estar con el-dijo sosteniéndome mas fuerte- y yo te dejare ir, por que prefiero pasar toda una eternidad solo, con tal de verte feliz

-No te dejare nunca-susurre en su oído- no ahí nadie además de ti con quien quiera compartir mi eternidad.

Entonces me di cuenta de lo que estaba diciendo, estaba pidiéndole acompañarlo como una mujer a un hombre no como mejores amigos y antes de que otro pensamiento cruzara por mi cabeza fuimos interrumpidos por unos pasos que se acercaban rápidamente.

-Aquí están- me aleje de Edward a una distancia nada compromisoria a diferencia de la anterior

-Alice quiere ir al centro comercial, les dije que los buscaría en el estacionamiento, nos esperan en secretaria- dijo Jane rápidamente

-¿les dije?-pregunto Edward al tiempo que echábamos a correr

-Alice y sus hermanos-respondió Jane simplemente, nos paramos en seco

-¡Estas loca! Ya era bastante malo con Alice metida en esto y ahora están todos- grite sin importarme si Mark y Alec me escuchaban al estar mas cerca del instituto

-Pues dile eso a tu hermana que no deja de meterse en asuntos que no le competen- me grito devuelta

-No te preocupes, sino se aleja nosotros lo aremos, pero déjanos hacerla feliz por ultima vez-intervino Edward dejándonos en silencio- regalémosle la oportunidad de asistir a ese estúpido baile, luego nos marcharemos, inventaremos que a Elezar le han ofrecido un trabajo en otro lugar, eso será lo suficientemente creíble para que no hayan preguntas

-Bien aclarado eso apresurémonos o ese duende nos mantendrá por horas encerrados en el centro comercial- dijo Jane comenzando a correr para luego desaparecer de la vista.

-No te preocupes, parecerá que nos iremos, pero no lo aremos, nunca los abandonaremos ellos no nos verán pero nosotros si, seremos sus ángeles personales- sonrió de la forma que mas me gustaba tomando mi mano y dándome una luz de esperanza.