Capitulo 12: Almas Compañeras
Bella Pov
Nos encontrábamos en la casa de Esme y Carlisle intentando convencerlos de que Alice y Jasper se iban de vacaciones junto a nosotros, cosa que estábamos logrando hasta que apareció Emmett y Rosalie preguntando por Alice.
-Como que de vacaciones, si tan solo hace unas horas Alice estaba desaparecida- bufaba Rosalie desde una esquina.
-¿Desaparecida?-inquirió Esme preocupada dándonos una rápida mirada para luego volverse a Jasper con expresión expectante.
-Si, eso…Alice tan solo se demoro en llegar a el baile, no hay nada por que preocuparse- respondió con seguridad Edward usando todo su encanto, enseguida mi madre y Carlisle relajaron sus posturas.
-¿Y donde esta Alice?-Emmett hablo por primera vez desde que llego junto a Rosalie, ambos se encontraban apoyados en una esquina alejados de nosotros, Emmett rodeando con un brazo a Rose, al parecer su cuerpo respondía de forma instintiva al peligro que significábamos.
-Hurgando en mi ropa- respondí con una sonrisa que supuse le inspiraría confianza, Edward se tenso a mi lado.
-Esa es Alice- sonrió mamá, ojala hubiera sido la verdad, la realidad es que Alice en este momento se encontraba alejándose en un auto a toda velocidad con Elezar y los gemelos con destino a Canadá.
-No veo problema en que les acompañen- dijo Carlisle mirándonos- aun así no entiendo porque Alice no esta aquí arreglando su maleta, no creo que hubiera encomendado esa tarea a ninguno de ustedes.
Mire a Edward esperando que el pudiera responder pero fue Jasper quien se adelanto.
-Le prometí que renovaríamos su guardarropa en cuanto llegáramos- explico tranquilamente- una compensación por no bailar con ella-aseguro con una pequeña sonrisa tranquilizadora.
Todos lo observaron con duda, Jasper nunca se habría negado a nada que Alice le hubiese pedido, pero lo dijo de manera tan segura que nos hizo creer incluso a nosotros que era verdad.
-Bien, viendo que ya tienen todo arreglado no nos queda mas que decirles que se cuiden- dijo mi madre levantándose y estrechando a Jasper entre sus brazos- lo mismo va para ustedes Bella, Edward.
-No se preocupe Esme nuestro padre estará con nosotros-dijo Edward dirigiéndose a la salida.
-Regresen cuando quieran esta es su casa- se despidió Carlisle desde la puerta al tiempo que nos subíamos al auto de Edward.
Ya en la carretera Edward acelero lo suficiente para alejarnos del pueblo, ya a una distancia considerable en que no se veía ni una sola alma se detuvo, salimos inmediatamente del carro.
-Te veremos al otro lado de la frontera Jasper- dijo Edward al tiempo que habría la cajuela y sacaba un bolso.
-¿Ha donde van?-pregunto Jasper al tiempo que el también salía del coche y nos observaba mientras sujetábamos cada uno dos bolsos a nuestra espalda.
-A diferencia de otros vampiros no nos alimentamos de humanos- comencé acercándome a él- pero si vamos a pasar junto a ti tanto tiempo, tenemos que evitar la tentación.
-Entonces que beberán- pregunto curioso intentando ver nuestros dientes.
-Nos alimentamos de animales, en particular el puma es mi favorito- sonrió Edward a su hermano, que lo observaba con los ojos como plato, seguro imaginándose a Edward peleando contra dicho animal- y eso que no has visto a Bella contra un león- se burlo, de inmediato Jasper me observo completamente sorprendido. Tan solo me encogí de hombros restándole importancia.
-¿Qué…? Es mi favorito-me defendí
-Y… ¿ para que son los bolsos?- pregunto luego de recuperar su común calma.
-Necesitamos reservas para nosotros y para los demás sino queremos convertirte en la cena-respondió Edward pasando por alto el pánico que cruzo por el rostro de Jasper por un instante- además Alice la necesitara para cuando despierte, no sabemos que tan sedienta se encuentre todos son diferentes al despertar.-termino haciendo sonar su bolsa cargada con botellas.
-Entonces…
-Te veremos en cuanto cruces la frontera no podemos entrar a un país diferente cargados de sangre-conteste tranquilamente, me acerque y le di un abrazo- es bueno tenerte de vuelta Jazz, cuídate te veré luego- dije al tiempo que me echaba a correr bosque adentro con Edward pisándome los talones.
-¿Qué ocurre?- le pregunte al verlo con su ceño fruncido
-No debiste abrazarlo, el pobre aun no se recupera del shock- espeto de forma ruda- y que decir de la sonrisa que le diste a Emmett, sabes nunca pensé que una mente se pudiera quedar en blanco.
Tan solo rodé los ojos, como podía pensar que los aturdía de forma voluntaria, tan solo se me olvidaba lo encantadores que resultábamos para ellos, reduje mi marcha para poder quedar a su lado y entrelazar nuestros dedos.
-No seas celoso Edward Cullen- le reclame, el tan solo frunció aun mas su ceño- además nadie podría jamás remplazarte, tu eres mi compañero.- finalice.
Edward se detuvo de golpe mirándome con una gran sonrisa en su perfecto rostro dejándome completamente deslumbrada.
-¿Compañero?- pregunto acercándose lentamente a mí.
-Claro, siempre te he dicho que eres mi alma compañera, porque debería sorprenderte-conteste como si fuera algo obvio.
-Porque ambos sabemos que ser compañeros va mas de la amistad señorita Swan-contesto acercándose aun más a mi paralizado cuerpo, yo tan solo lo observe porque realmente no sabia que responder, es decir, he estado al lado de Edward toda mi vida y no me podía imaginar una eternidad que no sea a su lado, pero ir mas allá de la amistad nunca me lo había planteado, lo que teníamos era tan perfecto que me daba arruinarlo con algo mas, además descartemos que mi pobre autoestima me decía que Edward nunca podría fijarse en mi mas que una amiga, por lo que cualquier sentimiento mas allá de la amistad quedo enterrado en lo profundo de mi alma hasta el día en que me beso.
-¿Qué pasa Bella?- dijo al verme completamente congelada, frunciendo su hermoso ceño al no obtener respuesta- dime que piensas Bella me frustra no poder saber que piensas.
Me mordí el labio nerviosa y con mi muerto corazón de alguna forma corriendo a toda marcha, y es que ahí estaba ese hermoso ángel frente a mí rogándome por una respuesta que no me atrevía a dar por su respuesta.
-¿Te gusto Edward?- fue lo único que pude decir, si el me daba una pequeña esperanza yo le diría mis sentimientos pero sino prefería mantenerlo a mi lado como mi amigo.
-Creo que he sido demasiado obvio en ese aspecto no cree señorita Swan-dijo al tiempo que acercaba su mano y acariciaba mi mejilla, que si fuera humana estaría completamente sonrojada. – Dime en que piensas Bella- dijo acercando su rostro al mío, haciendo que nuestras respiraciones se aceleraran a pesar de no necesitar aire.
-En que muero por besarte- me reprendí mentalmente, estúpida Bella, ahora él se alejara de ti diciendo que solamente le gustas como una amiga. Pero Edward no se alejo si no que sus dorados ojos parecieron brillar aun más y me miraron de forma tan intensa que si Edward no hubiera pasado un brazo por mi cintura hubiera caído al piso derretida.
-Pues te digo un secreto- susurro a mi oído, me sujete a sus hombros intentando no colapsar contra el suelo- yo muero por hacer mucho mas que eso- finalizo acercando su boca a la mía.
Su contacto fue como tocar el cielo, sus labios se movían de forma suave pero seguros sobre los míos que los recibían con el mismo amor que les llegaba, cuando su lengua pidió acceso no pude negárselo y me deje inundar por su sabor, el beso conforme avanzaba se volvía mas demandante por ambas partes, como si Edward también hubiera estado esperando desde siempre este momento. Finalmente luego de unos minutos nos separamos dejando nuestras cabezas apoyadas en la del otro.
-Wow- fue todo lo que salió de mi boca mientras abría los ojos y veía a Edward con la sonrisa mas brillante que le conocía.
-Eso se queda corto-rio –entonces que dices ¿Compañeros?- sabia lo que estaba diciendo, además de sus palabras el brillo en sus ojos me lo confirmaba, él me quería de la misma forma que yo a él.
-Para toda la eternidad- dije devolviéndole la sonrisa y haciendo que volviera a besarme.
-Por cierto Bella- dijo una ves que nos separamos- Te amo
Mi corazón parecía latir al tiempo que escuchaba sus palabras y mis ojos se llenaban de lágrimas de felicidad que no podían liberar, por lo que solamente conteste de la única forma que se me ocurría.
-Yo también te amo Edward – dije abrasándolo con fuerza escondiendo mi rostro en su pecho, sonriendo todo el tiempo, el solamente se aferro mas fuerte a mi escondiendo su cabeza en mi cuello.
-No sabes lo feliz que estoy-murmuro contra mi piel
-Créeme tengo una leve sospecha- reí separándome tan solo un poco para mirarlo a los ojos, los cuales me observaban con tanto amor que me reprendí por ser una tonta por no notarlo antes.
-Aunque me encantaría seguir así Alice nos necesita – me recordó después de un rato Edward soltándome a regañientes pero manteniendo nuestras manos unidas.
-Si vamos –suspire arrastrándolo por la mano hasta el olor de lo que parecía ser una manada de apestosos ciervos.
Jasper pov
Me encontré con Edward y Bella en un antiguo autoservicio luego de haber traspasado la frontera tan solo unas millas atrás, ambos dejaron su cargar en la cajuela y Edward tomo el volante. No fue hasta unas horas mas tardes que nos internamos en una camino de tierra que a simple vista no se veía al lado de la carretera que me quede dormido, después de todo llevaba mas de un día sin hacerlo, no sabia como Bella y Edward soportaban tanto tiempo sin descansar, quizá duermen de día o en ataúdes fue lo ultimo que pensé.
No desperté hasta horas después supuse porque el sol ya se escondía en el oriente cuando el coche se detuvo por fin en los pies de una de las tantas montañas que habían en el lugar. Pude ver el coche de los gemelos estacionado al lado nuestro.
-¿Qué se supone que hay aquí?- pregunte al tiempo que salía del carro y me estiraba, pasar toda una noche y un día dentro del auto había dormido mis extremidades.
-Una casa refugio- dijo Edward apuntando hacia una de las plataformas que poseía la montaña, al tiempo que se echaba las bolsas con botellas al hombro y le pasaba otras a Bella.
-Vamos Jasper, tienes que comer algo Alice no despertara hasta dentro de dos días- dijo Bella guiándome hacia una puerta de la cual no me había percatado antes.
-¿La casa esta en la plataforma?-pregunte curioso al tiempo que entraba y me encontraba con un amplio y luminoso pasillo.
-No-rio Bella subiendo por unas escaleras que se encontraban a un lado- la montaña es la casa.
Me quede congelado, ¿como podrían haber hecho eso ¿y ¿para que necesitarían tanto espacio?
-Para mantener vigilado a todo un ejercito-contesto Edward que venia detrás- mira –dijo apoyando uno de sus dedos en la roca hundiéndolo como si esta fuera mantequilla.
-¿Cómo sabias…-comencé
-Puedo leer la mente de todos, Jasper- contesto con una sonrisa de superioridad, Bella delante de nosotros bufo, a Edward se le borro la sonrisa del rostro- bueno de todos no- se corrigió- la de Bella es un misterio para mi.
-No puedes leer la mente de Bella- exclame sorprendido, Bella siempre había sido un libro abierto para todos nosotros ya que era un desastre mintiendo, supongo que su nueva naturaleza ha cambiado eso.
-La habilidad de Bella es ser un escudo mental- me dijo Edward, Bella sonreía con suficiencia- habilidad que le encanta, porque la mayoría de los "poderes" que poseen los de nuestra especie son mentales a todos nos frustra por completo.
-Es decir que Bella es la reina- me reí por lo bajo- la chica mas común que existe en la tierra termino convirtiéndose en la que define todo el juego.
-Bella no es común – gruño Edward – es la persona mas extraordinaria que he conocido.
-Eso lo dices porque estás enamorado hermano-conteste intentando ponerlo en un apuro.
-Y no te imaginas cuanto-contesto dirigiéndole una sonrisa a Bella, la cual había volteado al escuchar el último comentario.
-Hemos llegado- dijo Bella sonriéndole a Edward y abriendo una puerta que se encontraba a su espalda.
Me quede sorprendido al saber que Bella sabia de los sentimientos de mi hermano, es decir para ninguno de nosotros era un misterio el amor que se profetizaban ambos, pero pensamos que ambos estaban tan ciegos y asustados para verlo que se demorarían años en descubrirlo, me alegraba que no fuera así.
