Día dos… Martes… ni te cases ni te embarques dice un dicho… pero nadie dijo "no tengas sexo estando ebrio porque te enamoraras perdidamente" si me hubiera avisado antes… seguramente tampoco lo hubiera evitado.
Santana y Brittany
Glee y sus personajes son propiedad de FOX Y RYAN MURPHY
By Revy Katsuragi
LA GRADUACION
CAPITULO 2
Al día siguiente después de la llamada de atención de la entrenadora Silvester nos puso un castigo que para ser sincera la entrenadora tenía unas maneras bastante extrañas de hacerlo.
Esta vez nos puso a limpiar cada uno de los trofeos de los campeonatos hasta que brillaran y pudiera ver el reflejo de su alma según dijo.
-¿Pudo haber sido peor, no lo crees Santana? Dijo una Brit que se encontraba en lo más alto de la escalera, tratando de alcanzar trofeos de arriba.
-Ten cuidado por favor que te puedes caer. Le comente al ver que esa escalera estaba tambaleándose peligrosamente.
-Mira, mira puedo hacer lo del "SOY LA REINA DEL MUNDO"
Observe como Brit extendía sus brazos en forma horizontal.
Considerando que somos porristas eso no podría significar ningún riesgo ¿cierto?... bueno Brit no es nunca de las que van en la pirámide… así que, si… es un riesgo.
-Oh oh… SANTANA CUIDAD…..
Apenas alcance a mirar el cuerpo de Brit dirigiéndose en caída libre hacia el mío.
*SPLASH*
-Ouch ¡que daño!- Aun estaba acostada en el suelo y entreabrí los ojos.
La visión de ese momento no podía haber sido más hermosa, solo esperaba que nadie llegara a interrumpirla.
Brit estaba encima mío como si de una niña asustada se tratase acurrucara en mi pecho apenas levantando esos hermosos ojos azules que denotaban la culpa de haber cometido una travesura.
-¿Estas bien, Santana? Pregunto poniendo sus brazos en mis costados y medio incorporándose.
-…. Ah… eh… si… yo… titube al sentir el calor del cuerpo de Brit tan cerca del mío.
-Jejeje.
E inevitablemente cerré mis ojos al sentir acercarse el rostro de Brit hacia mí.
Un tierno, dulce, suave y deliciosamente adictivo beso fue la manera en que se disculpó.
Aunque… para ser sincera necesario no era… pero si muy deseado.
-Jajaja.
No pude evitar soltar una carcajada después de separarnos.
Ya se menuda manera de romper algo tan mágico.
-¿De qué te ries? Mala. ¿Es que lo hago tan mal? Yo solo lo hacía para disculparme.
-No, claro que no –y le di un beso en los labios- es que… tu recuerdas….
****FLASH BACK***
Teníamos ya varias semanas dentro del equipo de porristas.
Los entrenamientos eran muy duros, pero como la lógica indica, éramos dignas de ser admiradas por toda la escuela, literalmente sea abrían paso en nuestro camino.
Quinn era una chica que imponía con su impresionante personalidad.
Si, le tenía un poco de envidia ya que como Subcapitana no dejaba de ser una segundona, aunque fuera de eso realmente hicimos una buena amistad.
Aunque mi confidente era Brit, esta niña de dulce corazón no hizo más que acercarse muy dentro de mí.
La popularidad dentro de la escuela era abrumadora, llegaban a nuestras manos regalos costosos. Flores, chocolates, ropa, comidas gratis en Breastixs, etc.
En cuestiones románticas ni que decir.
El equipo entero de futbol se postraba a nuestros pies. Excepto por uno.
Quinn y Finnesa iban a todos lados juntos cual perro y su pulga, la pulga claro es Finn.
En la cafetería los mismos encargados nos regalaban raciones extras en nuestros almuerzos lo cuales terminábamos tirando ya que la dieta de nuestra entrenadora era muy estricta… y para no variar rara.
Brit era más extremista alguna vez bebiendo nuestro batido de proteínas dijo:
-Le pondré un poco de tierra seguro le dará algo de sabor. Mientras notaba como ponía un poco de tierra del suelo.
-Cómo le va a dar sabor… arasjhdaskdlñ. - Sí, yo estaba por vomitar esa asquerosa cosa.
-Te lo dije, además con tierra no sabe diferente de los pasteles que comida de cuando era niña.
-¿Pasteles? Mientras daba otro sorbo al batido.
-Es que a veces mis padres se iban toda la tarde y yo tenía hambre, así que juntaba tierra le vertía agua y formaba con el lodo pasteles, imaginaba que eran de chocolates para que no me supieran a tierra así que ahora la tierra me sabe a chocolate.
Qué hacer cuando decía comentarios así… a veces solo le sonreía… a veces solo entrecerraba los ojos y agitaba la cabeza… a veces simplemente mejor fingía no escucharle.
Bueno todo era perfecto excepto que el problema principal era nuestro equipo de futbol.
APESTABA
No hay otra forma de describir lo que mirábamos e intentábamos animar.
Es que en verdad eran pésimos.
Así que ideamos una manera de quitarnos ese amargo trago.
UNA FIESTA.
Después de cada partido realizábamos una fiesta en casa generalmente de uno de los chicos.
Todos éramos menores de edad, pero siempre hay un chico que se las ingenia pasa conseguir alcohol y una casa libre.
Este chico se llama Noah Puckerman mejor conocido como Puck.
Recuerdo muy claramente una de esas fiestas.
Puck la había organizado y desde luego había bebida mucha bebida.
Porritas y jugadores convivíamos con gran soltura. Por no decir otra cosa.
Y en una típica fiesta entre hombres y mujeres debe haber el famoso juego del " EL REY MANDA".
El cual consiste en girar una botella, a la persona que le toque la punta de la botella es el "REY" y ordenara al que toque el fondo de la botella "SUBDITO", una orden, este debe cumplirla de otra forma tendría un castigo, que normalmente consiste en quitarse una prenda o cosas peores.
Puck fue el primero en iniciar. Giro la botella.
- EXCELENTE SOY REY… Mmm quiero ver algo sexy.
Si, a mí me toco el culo de la botella.
-TU REY ORDENA QUE BESES A UNA DE LAS CHICAS. Y DEBE SER MUY SEXY.
-Que manía tienen los hombres con dos mujeres. Dije bastante molesta.
Yo era una persona que si bien nunca había tenido a un chico para algo serio, tampoco es que bateara por ese bando.
-¿Prefieres el castigo?
-Bien lo hare, ¿a qué chica?
La mayoría estaba tan borrachas que no sabían ni que hacían.
-Besa a Brittany.
Bueno, era mi amiga así que igual no habría nada raro.
Britany se encontraba si bien tomada aun consiente platicando con Quinn. Me acerque a gatas a donde estaba.
-Disculpa Quinn debo cumplir una petición.
Brit me miro y yo acerque mis labios a ella.
De principio la cosa fue no fue rara simplemente sus labios eran diferentes a los de cualquier hombre.
Eran suaves con un ligero sabor a cereza que encontré irresistible.
Sin darme cuenta abrí la boca un poco más sintiendo más la boca de Brit quien también lo hizo.
Tome con mi mano su nuca y la acerque mucho más.
Y un escalofrió bien conocido recorrió toda mi espalda.
Fue una electricidad que basta decir despertó un instinto irresistible de terminar en algo más.
La cosa se estaba poniendo muy candente cuando escuche…
-Oh dios nenas, si siguen así, no estarán solas en eso eh?
Lo cual me saco completamente de donde estaba entrando.
Abrí lo ojos y me aleje.
-Si quisiera hacer eso no sería con otra mujer te lo aseguro. Voltee a mirarle y le guiñe el ojo.
-Ya veremos.
Seguimos jugando y las cosas seguían normal. Bese a varios del equipo. Manoseos en sofá.
Pero extrañamente mis ojos a veces me traicionaban y se dirigían a donde estaba Brit, hasta que le sorprendí también mirándome.
La noche siguió entre una locura tras locura.
Y creo que la peor fue después de retíranos.
Por suerte Brit vivía cerca del vecindario de Puck.
Aprovechando que los padres de Brit habían salido de viaje me quede en su casa.
Llegar ebria a la mía ameritaría una larga explicación de la cual no tenía ganas.
Apenas llegar me fui a la cocina a buscar algo que comer, al fin y al cabo lo desquitaría mañana en el entrenamiento.
Me puse a mirar por la ventana cuando note una silueta que surgía de las sombras.
-Hey Brit, ¿que necesitas?
-Un poco de agua, tengo algo de sed. Tome demasiado.
Mientras ella estaba abriendo la llave del agua y colocando el vaso para llenarlo de aquel líquido. No pude evitar mirarla de reojo.
Camino a donde me encontraba bebiendo el líquido y se puso a mi lado.
-Qué suerte que mis padres estén de nuevo de viaje, que si me vieran así, me reñirían.
Al ver como daba otro sorbo al agua, pude notar como una gota se escurría a un lado de sus labios.
Sin apenas reaccionar yo estaba sobre ella besándole con gran desesperación.
Y ella…
Ella me correspondió con la misma pasión que yo.
Por suerte ambas llevábamos nuestros uniformes de porristas…
Si, por suerte aquellas prendas son demasiado fáciles de quitar.
Mientras nos besábamos la fui llevando hasta la mesa donde le apoye y puse mi mano en uno de sus pechos.
Era extraño… demasiado, no podía creer lo que hacía pero estaba… tan… excitada que no podía controlarme.
Levante la camisola sin mucha oposición de Brit quien levantó los brazos para retirarlo por completo.
Comencé a llenarla de besos.
Desde donde termina la oreja la cual mordí levemente dándole un tirón.
Después seguí recorriendo su cuello mientras Brit llenaba la habitación de un sonido que encendía más la locura de mi cabeza.
Decir que dure en algunos puntos de su cuerpo mucho tiempo está por demás ¿cierto?
Imposible será decir que mientras hacia mi recorrido con la boca por el cuerpo de Brit, ella no retiro también mi camisola.
Su piel era tan suave y con un aroma delicioso
No pude evitar dar algunos mordiscos mientras la temperatura iba subiendo.
Y a cada paso le recostarla más sobre esa mesa que por suerte estaba vacía.
Sentía las uñas de Brit en mi espalda.
Clavarse y rasgarla ligeramente.
Sin poder evitarlo y llegue a mi destino.
Retire aquella prenda que evitaba disfrutara de un beso aún más profundo y candente.
Suavemente saboreaba con mi boca aquel néctar delicioso que jamás había probado, pero al que sin lugar a dudas me convertiría una adicta.
Voltee mi cabeza ligeramente hacia Brit quien se incorporó tomándome de la cabeza y acercando sus labios a los míos en un beso cada vez más profundo
Sentía su lengua recorrer mis labios los cuales sin apenas enterarme mordió.
-Ah… retumbo en la cocina.
No pude evitar soltarlo de mi boca sin liberarme de sus labios.
Esos ojos azules en un momento se apagaron al sentir mi mano en aquella parte profunda provocando un gemido aún mayor.
Mi boca regreso a su atlético y perfecto cuerpo.
A sus pechos donde escuchaba retumbar a mil watts al ligero rose de mis labios donde me aferre como si mi vida dependiera de ello.
Exhalando e Inhalando profundamente se llenaba de calor aquella habitación.
Sin perder más tiempo me dedique a llegar a esa parte que produce aquel sonido que solo se produce al llegar al punto máximo de la pasión.
Seguir describiendo lo que en esa mesa paso sería poco.
Y
En la sala…
En el sofá…
En su recamara..
Donde finalmente se escuchó la última exhalación profunda que hizo eco por toda la casa.
Brit termino encima de mi pecho dormida mientras yo agotada cerraba mis ojos.
A la mañana siguiente sintiendo un ligero rayo de sol en mi rostro abrí los ojos y vi a Brit acurrucada en posición fetal aferrándose a mi cintura.
Agite mi cabeza y me libere de aquel abrazo.
¿Que acababa de pasar?
No…
¿Que hicimos toda la noche?
Estaba totalmente confundida, tome mi ropa.
Lo cual resulto toda una odisea
Mi camisola estaba en la cocina, mi falda en la sala, mis bragas en… ¿una lámpara de techo?
Y el resto ni para que mencionarlo por basta decir que tuve que irme sin calcetas ni sujetador.
Sinceramente no sabía cómo sentirme respecto a lo que había pasado… todo fue tan intenso… tan excitante.
Fui a casa de Puck, quien apenas abrió la puerta me lance sobre él.
Quería saber si lo que había sentido era coherente.
Y también lo hice .
Y bueno mis conclusiones fueron rápidas...
Lo de Brit fue pura…
Confusión…
Aquella noche fue buena…
Muy buena...
Aun mejor que con Puck.
Pero solo fue un arranque de locura.
Si eso fue.
No es que yo tenga sentimientos ni sea lesbiana.
Por supuesto que no.
Claro que no.
…
…
…
¿Ay dios estoy tan jodida por querer estar con Brit en este momento en lugar de con Puckerman?
De nueva cuenta simplemente agarre mi ropa y me fui.
Solo tenía que estar sola el resto de la tarde del domingo para aclarar mi cabeza por completo.
Pero de algo estaba segura.
Yo ¿lesbiana?
Jamás.
Pero igual no está de más hacerlo con Brit cuando no haya un chico disponible.
*FLASH BACK OFF*
-¿Que si recuerdo que?
-No, mejor, no lo hagas.
-Bueno, vamos a seguir limpiando esto, que luego tenemos que ir al club Glee.
Al ponernos de pie, no pude evitar de nuevo tomarla de la cintura y darle un beso mucho más profundo que el anterior.
-Perdón.
-uh? A partir de hoy para pedir perdón se da un beso… que no se si podría hacerlo con mi abuela de esta forma, seguro sería extraño.
-No… lo digo por… bueno no importa ¿verdad?
-Si es algo del pasado déjalo. Que eso quedo allá hace mucho tiempo.
-Te amo.
-Yo también te amo.
Terminamos aquella labor y nos retiramos cogidas de la mano hacia el salón del club Glee.
¿Lesbiana?
Quizá, pero solo por Britany Susan Pierce.
FIN CAPITULO 2
