N/A: Lo único que me queda por aclarar es que, cuando recién hube publicado esto, se lo dediqué a Saku Hyuuga Ishtar, en Livejournal~. Dicho sea esto, les dejo con la lectura.
Disclaimer: Umineko no Naku Koro ni y todos sus personajes son propiedad intelectual del equipo de 07th expansion.
Extensión: 913 palabras.
Advertencias: Cuarto intento de humor. Spoilers de Chiru (no sé de que EP exactamente… en un futuro no tan lejano lo sabré x,DU (ya que estoy leyendo las sound novels x,DDDDD)). Otra marihuana que no se sitúa en ningún EP en especial. No hago uso estricto de la palabra futanari. Un poco de OoC obligatorio en George.
Resumen: George no esperó enterarse de esas cosas en la noche de bodas.
Momentos en la vida de un mueble
IV. Me case con un(a) futanari
George había esperado un tiempo exageradamente amplio para que, al fin, sus sueños comenzasen a hacerse realidad. Había luchado contra su familia, contra el status y contra las diferencias sociales: en fin, contra todo lo que se le pusiese por delante y sus esfuerzos habían culminado con una gran recompensa. ¡Por fin Sayo y él habían contraído matrimonio!
Esa noche, apenas hubieron llegado al hotel, George se dispuso a besar a su esposa, pero ya no de manera inocente y recatada, como en sus tiempos de noviazgo, sino que de una forma mucho más apasionada, sacando fuera los deseos que, durante tiempo, había reprimido. Comenzó besándola en la boca, descendiendo poco a poco a través de su piel, mientras comenzaba a quitar su vestido. En ese punto, la castaña trató de evitar que su esposo continuase.
— ¡Espera George! ¡T-Tengo que d-decirte… algo antes de que continuemos!— gritó, tratando de detener con ello a su marido.
El aludido, tratando de tranquilizarse se detuvo, preguntándole amablemente a Shannon qué era eso que él tan urgentemente tenía que saber. Shannon se limitó a desviar la mirada, avergonzada, mientras jugaba con sus dedos para tranquilizarse y recuperar el aplomo suficiente para comunicarle tamaña noticia a su pareja.
— Es que… yo… ugh… bueno…— balbució, sin armar ningún mensaje coherente.
George se limitó a animarla con una sonrisa pero, al notar que su querida Shannon no continuaría, decidió seguir en lo que estaban. Ya habría tiempo para que su mujer le dijese lo que quisiera decirle. Volvió a besarla y acariciarle sus piernas, provocando que el rostro de su amada adquiriera tintes rojizos, casi sanguíneos, solamente gracias a la vergüenza.
Decidido y sin poder aguantar más, deslizó sus dedos por el cierre del vestido, para quitárselo con lentitud y delicadeza, besando cada trozo de piel expuesto ante sus ojos.
Sin embargo, apenas sus dedos se toparon con el pecho de Sayo, se llevó una gran sorpresa al notar que ella usaba relleno.
"¿Eso era lo que, con tanto afán, quería contarme?", se dijo a sí mismo en su mente, riéndose de la ingenuidad de su mujer: de seguro la pobre había creído que él la dejaría de querer sólo por eso. Era obvio que estaba equivocada. Continuó en su tarea, resuelto, sacándole el sostén y, con ello, el relleno que había ocupado Shannon para simular una portentosa delantera.
Extrañado contempló el busto absolutamente plano de su amada. Sabía que algunas mujeres no eran muy dotadas en su periodo de adultez, pero lo de Shannon ya era casi una exageración porque, ¡su pecho parecía el de un hombre!
— ¿T-te he desilusionado… George?— preguntó Sayo, con la tristeza pintada en su expresión, mirando hacia un lado de la cama—. Yo… quería decirte esto antes de que nos casáramos pero…
— ¡No! ¡Nada de eso! ¡Los senos no son lo más importante, sino que el amor que nos tengamos, Sayo!— rebatió, al notar cómo, sin querer, había dañado los sentimientos de su mujer. Esperaba con ello, aunque sea, subsanar un poco la herida recién infringida.
— ¡¿En serio? ¡Me alegro!— exclamó Shannon, alzándose y acercándose más a su marido—. Pensé que, si te enterabas, no querrías estar conmigo.
— No… nada de eso, Sayo. Yo te amo— le comunicó, apoyando su mano en el regazo de su mujer notando que, extrañamente, estaba más abultado de lo normal (o de lo que debería estarlo). Parecía como si Sayo tuviese algo que él también poseía, pero que las mujeres no deberían tener en su cuerpo. Tratando de no darle demasiada importancia, prosiguió su tarea, terminando de quitarle el atuendo a Shannon para contemplarla en su totalidad.
Si hubiese sabido antes lo que le esperaba, hubiera preferido no hacerlo, pues aquella protuberancia que había notado en las faldas de Sayo, realmente se trataba de cierto órgano que sólo poseían los hombres y que las mujeres, ni siquiera en el sueño más bizarro, podrían tener.
Claramente abrumado por la verdad, que se extendía ante sus ojos, sólo atinó a separarse de ella, permaneciendo en un extremo de la cama, sentado y con la vista clavada en el suelo.
— Yo… lo siento George… ¡quería decírtelo antes de la boda, pero no pude!— explicó y añadió, con la voz un poco más grave y, para horror de su marido, más masculina—. Yo, en realidad, soy Kanon. Espero que pueda quererme, después de todo, soy un mueble.
"Ese no es el mayor problema", replicó mentalmente George, sin saber que decir, pues haberse dado cuenta que había contraído matrimonio con un hombre, en vez de hacerlo con una mujer, lo había dejado en un estado de espanto cuasi perpetuo.
— En esta ocasión, si quiere, puedo ser el pasivo— se ofreció el mueble, sin percatarse del derrumbe emocional sufrido por el otro—. Ya sabe, para que se acostumbre a este tipo de relación.
George, tratando de no sonar descortés, alegó sentirse un poco mareado y, poniéndose ropa informal, salió de la habitación. Quizás fuese a dar una vuelta por ahí antes de regresar de nuevo a la pieza. Necesitaba pensar y tratar de obviar por un momento el asunto, aunque le resultase imposible: imaginarse a Kanon bajo sus brazos fue lo que terminó de pisotear su heterosexualidad.
— Tal vez, si lo intentase, podría acostumbrarme— susurró para sí mismo, al cabo de un buen rato, mientras volvía (después del corto paseo) a la habitación.
Si le pedía a Kanon que imitara la voz de Sayo, quizá podría sobrellevar mejor la situación.
Fin oneshot IV. Me casé con un(a) futanari
Por: Nana Walker
N/A: Muchísimas gracias por seguir leyendo. Comentarios, sugerencias y críticas constructivas son bien recibidas :3
Bye bye, cuídense miles y nos leemos en el siguiente(?)
