Pobre Sasuke...


I Am Not As He

-º-

:::-x-Extraño Compañero De Curso-x-:::

-Cada vez que te veo, estas diferente- soltó Sakura.

-Huh…- trago saliva mientras buscaba una forma de entender el comentario, sin hallarla por lo demás, las gafas estaban empañadas.

-Es que… ¡te pareces al perrito de Naruto! ¿cierto amor?- pregunto inocentemente ella al rubio quien asintió como si nada- Tienes cara de ser mas sano que un yogurt- rió por la comparación creada en su mente.- apoyando una mano en el hombro del tímido y cohibido Sasuke quien no hacia esfuerzo por calmar su tic.

-Ah…- el pelinegro desvió su mirada tontamente-"¿debía tomar el comentario de Sakura a mal? O como un halago?"-

-Hey Saku deja de incomodar a Sasuke- hablo por primera vez el novio de la chica con una alegría deslumbrante y sensual. Noto el suspiro fantasmal por parte del desordenado chico que según Sakura se parecía a su mascota- ahora no tenia duda alguna- con sumo cuidado alejo a Sakura unos milímetros de el para poder hablar mejor- Amigo espero que no hayan rencores- exclamo el rubio tendiéndole la mano en señal de tregua.

-Hmp- "¿podría existir un chico mas torpe que el al hacer el ridículo ante la persona que mas amaba en el mundo y a la vez al que mas odiaba?"- afirmaría que no- frunció levemente el ceño por el fuerte apretón que le regalo el estúpido.

-No sabes lo bien que me siento por que todo se arreglo- dijo la oji esmeralda acercándose demasiado al Uchiha y a su tic nervioso- Eres muy pálido…acabo de darme cuenta que no soy la única-sonrío- ¿Puedo tocar?-pregunto

Mas bien lo que le hacia falta era internarse en el siquiatra por vivir constantemente de alucinaciones como estas, por que, en el preciso momento observo al inepto de Naruto sumamente relajado mirándolos- "¿tenia el problemas a la vista al igual que el?"- la cara de Sasuke mostraba un debate emocional sin respuestas- "yo hubiera estado furioso"- Eh…-

-Vamos que no muerdo-

-Eres una molesta ¿No ves que le provocaras un infarto?- bromeo el Uzumaki rodeando por atrás a Sakura y guiando la mano elevada de ella hasta el rostro del abatido Sasuke.

-Que suavecita- Opino para si misma girando asía su novio- tócale y dime cual es mas suave, la mía o la de el- cuestiono interesada, anulada de la sofocación de Sasuke.

-Haber…-dijo rozando la mano en el rostro ahora desfigurado del Uchiha, medito unos segundos- La tuya.- finalizo convencido depositando un corto beso en la mejilla de Sakura.

¿Sueño o pesadilla? Muy difícil de determinar en el momento. Sino los echaba de una vez de la puerta terminaría en prisión por homicidio calificado- como victima Naruto Uzumaki- en el fondo las acciones de aquel estúpido eran intencionales, el sabia de los sentimiento que tenia para con su novia, entonces que mas lindo que restregárselo en la cara cada milésima de segundo y como siempre se mantendría callado con un tic nervioso a la espera de la siguiente jugada, aunque, gracias a esas acciones pudo sentir la cálida mano de la Haruno dándole una sensación de pureza que limpiaba un poco su oscura esencia, pero no valía de nada. Ella seguiría amando con locura a aquel individuo que a su parecer era lo mejor que podría darle la vida, por que tener a una persona como el, Sasuke Uchiha, a su lado se igualaría a una muy escabrosa película de terror. Sentía todo el cuerpo sudar y la piel estallar en ardor por dentro pasando la capa de musculatura, sus pulmones en huelga abandonando sus funciones respiratorias, no lograba mantener una respiración prudente- temía que apartarse de las humillaciones provocadas- ante de que cayera al suelo en una gloriosa recreación de la bella durmiente o de la típica campesina desmayándose ante la majestuosa ciudad- si algo de bondad que daba en el señor sentado en los cielos para el justamente ahora era el momento de dárselo a demostrar. Solo aquel milagro le salvaría.

-¿Sasuke? ¿Sasuke estas bien? ¿Me oyes?-

-¿Qué pasa?- pregunto alarmado mirando a todos lados, parando rápidamente en la Haruno.

-Es que parecías estar en el mundo de Bobby- agrego a carcajadas Naruto

-Es verdad-

-Lo-lo siento- "estúpido"

-Bueno es tarde Naruto y me tienes que acompañar a casa…vamos-agrego preocupada al notar la hora en su celular.

-Amigo entonces sin rencores, nos vemos mañana en clases- se despidió el rubio alejándose lentamente de la puerta sin importarle esperar a su novia.

-Toma, son los apuntes de hoy, mañana me los entregas, cuídate- dijo besando cortamente la mejilla del Uchiha- ¡espérame Naruto!-

Milagro concebido.

Ni siquiera la base de prestigiosa marca de su mamá había apocado un poco las horribles ojeras- que como invitadas de lujo- se esmeraron en darle un aspecto de muerto, claro, estuvo la noche completa incitándolas a quedarse en su deteriorado rostro-"hoy no será mejor que ayer"- con aquella verdad cerro suavemente la rejilla quedaba con la calle. No iba apurado. Casi eran las 7:56, mas para Sasuke el tiempo ya no valía de nada. En las calles solo se veía una que otra persona apurada hacia el trabajo o a cualquier lugar, quien sabe. Le dolía la cabeza a horrores, tanto que ni las gafas de descanso disminuían un poco el malestar. El hecho de pensar que ahora Sakura supiera de su existencia lo atolondraba …y que lo saludara ante media clase le partía en dos el cerebro…sin embargo le llenaba el corazón.

Logro divisar al conserje del colegio mirando afuera del portón del establecimiento si es que algún alumno despistado se aproximaba digno de atleta para entrar antes de cerrar la reja, no se esforzó en ser visto- había perdido las ganas de estudiar- si el destino planeaba dejarle estudiar el conserje notaria su presencia, si no, iría a cualquier lugar del centro comercial a matar el tiempo- aunque eso no fuera mucho de el-. Acomodo la mochila que se caía continuamente de su espalda sin dejar de mirar al anciano que lo esperaba sonriente.

-buenos días Sasuke- exclamo el viejo dándole el paso

-buenas-

-el tiempo esta tibio, eso es un buen augurio- comento sabio el.

-ojalas-

Después del corto dialogo con el anciano dirigió su lento andar por los pasillos hasta toparse con la sala de clases- le faltaban un par de metros- sin embargo, oía claramente la risa de Naruto acompañada de medio curso, reviso la hora en su reloj de muñeca, eran las 8:23- ¿Por qué tanto alboroto?- si su memoria no fallaba a esta hora tenían clases con el profesor Jackson, merecedor del titulo-"Mr. Hitler". Desconcertado entro en el salón, se disponía a caminar a su lugar pero en ese preciso momento el ruido seceso y 39 miradas recayeron en el.

-¿Sasuke?-

-hn…-

-¡Nuestro compañero se esta revelando!- grito un chico provocando la risa en todos por el comentario pues, Uchiha Sasuke siempre había sido el responsable de la clase. Ninguna inasistencia en sus 6 años en el establecimiento y falto solo siete días, los cuales estuvo hospitalizado.

Trato de sonreír-lo mas natural que pudo- por el comentario a la vez que acomodaba las cosas en el banco, pero la voz de Sakura le asusto

-¿Qué tal?-

-bien…-

-¿Saku por que no invitamos a Sasuke?- hablo Naruto acercándose animado hasta la pelirosa, quien le indico lo bueno de la idea- El sábado en la casa de esta niñita-

-Sería genial que fueras-

-huh…-

-¿Te dejaran ir?- pregunto con un poco de sarcasmo el rubio

-…-

Ella medito un rato la pregunta, aunque en su mente la respuesta era más que clara "ir con o sin permiso" un lema muy común en ella.- En fin, te esperamos-dijo finalizando el dialogo con el chico para girar sobre los talones- Naruto me debes unos golpes-

Así mismo como ilumina el sol te deja a oscuras sin aviso. Sasuke observaba lejano el juego de los novios, mientras que en su mente vagos pensamientos sobre una posible falta a las leyes Uchihas debatían entre el amor y la obediencia.

Eran ocho horas de clases los días martes. Ocho horas de Sakura y…Uzumaki. Ocho horas de masoquismo puro. Ocho horas de debates mentales. Doce horas de perdida de tiempo…fueron doce horas.

El timbre pasaba a ser la melodía más rica y refrescantes para los jóvenes ese día. El timbre final. El timbre que gritaba "todos a casa"-como buenos chicos- obedecían desapareciendo en menos de diez minutos del colegio, dejándolo en un tétrico silencio, a nadie le importaba algo que no fuese ir a dormir o cualquier otra cosa menos colegio y materias. El no era seguidor del alboroto ni menos la ansiedad colectiva-sabía que tarde o temprano llegaría a su hogar- la casa no se movería de donde estaba, apuro no llevaba enzima, no se molestaba en correr y empujar a otros por un rato mas de "nada productivo". Paro su andar justo al llegar a la salida del colegio. Busco en la mochila los anteojos con aumento, el dolor de cabeza ya había pasado, no hacia falta tener que usar gafas de descanso, además, con ellas veía igual o peor que sin lentes, con un poco de tiempo las encontró escondidas entre unos cuadernos- hoy limpiare esta cosa-

-¿Qué cosa?-

Sasuke se giro asustado por lo repentino de la voz dejando caer sin querer las gafas- saku…ra-

-Dios eres más despistado de lo que imagine- suspiro la chica

-Yo, no soy, digo, perdón, si, perdón- habla nervioso mientras jugaba con la caja de los lentes ya inservibles

-¿No vas a recoger tus lentes?- pregunto extrañada al ver que el "chico raro" no paraba de hablar incoherencias.

-Huh…- sonrojado por lo estúpido de sus acciones, se agacho recogiendo los restos de los anteojos, una forma de ocultar el nerviosismo y el cambio de color en su cara, ahora si estaba en problemas- ¿Por qué todavía estas aquí, Sakura?- se animo a preguntar aun agachado.

-Tuve que hacer el aseo de la sala- hablo totalmente derrotada- "tuve que limpiar el desorden de 40 imbéciles"-

-huh…-

-¿Se rompieron?-

-No, ósea un poco-

-Lo siento, fue mi culpa, no te preocupes yo pagare- dijo la Haruno apenada ayudando a Sasuke a pararse- después de percatarse- que ella fue quien provoco el accidente.

-No te pre-eo-

-No digas nada, fue mi culpa y punto- aclaro ella- ¿vas apurado?-

-¿yo?- hablo sorprendido

La chica sonrió apoyando una mano en el hombro del tímido chico- dime tu...¿ hay alguien mas aquí?-

-¿puedes acompañarme?-

-si…-

-¿Dónde estuviste todo este tiempo Sasuke?-

-en la casa de un amigo-

-¿Cuál?-

-Eh…el de un amigo de curso-

-Sasuke no me mientas-

-No miento- afirmo ligero el chico subiendo por las escaleras. Tenía un rostro neutro y un aura de absoluta soledad que se recalcaba aun mas con su bien ordenado uniforme.

La madre analizo en profundidad cada palabra y movimiento muscular de su hijo menor, era parte de ella, creado con sus genes, cromosomas, sangre, entonces, juraría que el estaba mintiéndole por primera vez, pero, igualmente tenía genes de su marido, del cual herencia genética existía la "Honradez" , cabía la opción de la duda, después de todo ese jovencito era un Uchiha- ante tal razonamiento- la madre convencida de la verdad recitada de Sasuke se encamino a la cocina para preparar la cena.

Estirado en la cama mirando sin interés el techo de su habitación, parecía perdido en un mundo lejano, paralizado y callado. Aunque el frío proveniente del exterior que entraba por la ventana abierta le embriagaba el cuerpo erizándolo por completo-lastimándolo-, no daba indicios de volver a la realidad. Sus ojos oscuros tenían un extraño pesar que escarbaba en su ser, en una persona como el, descifrar sus sentimientos y acciones eran difíciles, ya que el habito de mantenerse al margen y auto humillarse creaban alrededor de su persona una capa que lo alejaba de los demás…convirtiéndolo en un fantasma, uno muy solitario, pero lleno de un amor que no podía entregar- lo deseado por Sasuke no vivía en la oscuridad en la que pertenecía.

Poco a poco su cuerpo pedía descanso y el cerebro libero las hormonas encargadas de reponer las energías y prepararlas para el nuevo día del cual, Sasuke, interiormente, esperaba nunca llegara.

Todo lo soñado en un joven de crecieseis años sería normalmente vivir una vida con amigos, salidas regulares a ciertas partes, compartir su tiempo y cariño con una persona especial, estudiar poco pero siempre diciendo "ya lo se, ya lo se, no es para tanto si seré un profesional mamá", pero, cuando aquel joven deja de tener un estimo mínimo hacia si mismo todo lo anterior parecer mucho y la amargura de no poder alcanzarlas, lo llevan abandonar la carrera sin ganas de dar el ultimo esfuerzo, continuamente remarcándose la poca voluntad, sin darse cuanta que el único que tenía las manos cerradas siempre fue, es y será el.

Sasuke vivía a diario así, con las manos cerradas y recalcándose sus defectos que eran insignificantes, tanto tiempo con aquel habito lo convirtió en un chico tímido, sin personalidad y lleno de inseguridades que no salían de su mente, después de todo, todavía cargaba con las leyes de su padre… las misma moralidades que se unieron para convertirlo en la miseria actual.

Ya casi las 6:09, en la habitación de Sasuke albergaba la escasa luminosidad del día, dos segundos después del inicio de la alarma del reloj en su mueble de cama, basto para que abriera lentamente los parpados, revelando unos hermosos y profundos ojos negros que quizás hasta ahora nadie a podido ver.

Se percato de no haberse quitado el uniforme la noche anterior, soltó el ultimo bostezo de la mañana, tomo las pantuflas y se dirigió al baño con aturdimiento. Logro llegar hasta el baño sin golpearse, giro la llave de agua fría del lava mano para limpiar su rostro, no le hacía falta bañarse completo.

-¡Sasuke baja a desayunar!- escucho decir a su madre desde el primer piso.

Noto en el espejo lo desparramado de su pelo y lo largo que estaba, nunca se animaba a peinarlo, al final terminaba mojándolo un poco para bajar el volumen de este. Su rostro era fino y de hermosas facciones, pero la falta de cuidado por parte de el, alojo en ella ojeras y malgasto por las horas de insomnio- sin contar- la crema dermatológica que debía colocar a diario en su cara provocando la resequedad.

Termino su rutina mañanera en silencio…mas de lo habitual- un incógnito lo perturbaba-

Al parecer la salida de ayer con Sakura no fue lo más agradable del mundo o, tal vez, fuera de su imaginación.

Llevaba consigo ropa de calle, el cabello tomado en una desordenada coleta. Caminaba apurada evitando el contacto visual con alguien, desentendida de una que otra mirada acusadora por parte de gente mayor por su desfachatez al no asistir a la escuela, su presencia apurada y misteriosa, la delataban. Tenia el rostro serio y los labios rojos por el frió de la mañana, ni la chaqueta larga escocesa la abrigaba como debía. Con apresuro saco del bolso color negro que traía consigo su celular revisando primero el numero antes de contestar. Meditaba el contestar mientras en su mano seguía vibrando el aparato, suavizo su expresión.

-¿Dime, amor?- hablo ella parando donde pasaba el autobús hacia el centro, se apoyó en una muralla buscando entre a la gente a alguien impaciente.

-Estoy fuera de tu casa ¿Por qué no sales?-

Se mordió el labio dando unos pasos nerviosos- Eh…veras, no te enojes ¿si?- rogó antes de responder

-Vamos suéltalo-

-¿Pero no te vas a enojar?- repitió por la evasiva de joven

-No Saku, suéltalo-

-Es que no estoy en mi casa- dijo sin vacilar casi sin separar las palabras.

-Hm.… ¿Dónde estas ahora?- exigió

-En la parada de buses, no iré al colegio, debo hacer unas cosas hoy-

-Okay, cualquier cosa me llamas, vale-

-Si, por supuesto, amor, nos vemos. Yo igual, adiós- suspirando guardo el celular en el bolso- uf…- "un poco mas…."

-¿Sakura?-

-¡Al fin, hombre!- hablo ella agitando las manos

-Perdón por la tardanza-

-Esta bien, después de todo la culpa fue mía- aclaro ella- Ven hay viene el autobús-

-…-

-¡ven! No alcanzaremos a subir- dijo apurada ella tomándolo de la manga, pero el chico dudaba de seguirla- Sasuke no me digas que tienes miedo- hablo con un pequeña risita

-Bueno…es que yo, nunca, bueno- tartamudeaba por la cercanía de Sakura y por el temor de faltar a clases pudiendo ser descubierto.

-¡hay!- musito rendida- mira, si no vamos hoy a comprar esas gafas, tenlo por seguro que nunca las recuperas, por que me gastare el dinero- expuso confiada cruzando los brazos a la espera de la decisión del tímido joven.

Sasuke mantuvo la cabeza gacha, era muy difícil la situación. Dejo escapar una bocada de aire que no pudo terminar, Haruno ya había tomado su respuesta empujándolo dentro del colapsado bus.

No tardaron menos de media hora en llegar al centro de la ciudad, durante el trayecto Sakura debió prestarle su bufanda negra al Uchiha para que cubriera parte del rostro, no estaba tranquilo, se sobresaltaba a cada rato imaginándose ver algún conocido por las calles.

-Tranquilo Sasuke- pidió Sakura totalmente agraciada por la conducta de el.

-Lo siento-

-Ven, entremos a esta óptica-

El en silencio siguió el paso de la Haruno, observo la tienda unos segundos, volviendo a buscar la figura de la oji esmeralda, quien le hizo señas para que se acercara muy animada.

-¿Te sirven estos?- pregunto mostrándole unos lentes negros

-No, esos son para descanso-

-¡Ah! Estaban tan lindos- comento colocándolo en su lugar- ¿y este?-

Hacía cada cosa demandada por ella- ven aquí, sube, baja, apúrate, quieto, espera, etc.- sin reclamar y hasta gustoso obedecía- como cuan perro a su amo-. Encontraba curioso la energía de Sakura para hallar los lentes indicados, tomando mucha responsabilidad en la elección, aunque el, explico que no debían tampoco ser caros- aprendió una cualidad nueva de ella- "cuando se le mete algo a la cabeza, no existirá individuo que la pare". Vivía la salida como una aventura extravagante e imposible, disfrutaba de su presencia y también conocía atractivos que nunca vio en ella, podía ser tocado por ese ángel, escucharla hablar para el, ¿podría exigir mas?...

-Oye Sasuke…- la oyó decir casi a rastras

-¿S-si?- dijo nervioso, depositando su vista en las vitrinas

Con curiosidad lo observo de pies a cabeza, era extraño, es decir, muy extraño. Llevaba -un chaleco donde caían por lo mínimo 3 personas más- , el pelo despeinado, y de admitir, extremadamente largo, más que Naruto- su piel se igualaba a la nieve casi de porcelana de no ser por las extensas capas oscuras debajo de los ojos- noto que no era tan bajo, la pasaba por dos cabezas. Tenía los ojos muy chicos, casi tanto que no los distinguía bien, dedujo que en ninguna circunstancia creada por ella hubiera reparado en el Uchiha- no tenía nada que le atrajese- sonaba egoísta, pero era la verdad. Sin embargo, un día cualquier se lo topo en su recorrido hacía la casa de su novio…donde por fin supo, que, existía ese tal "anti-social" del curso-si- por que el asistía al mismo curso que ella. "El al lado de Naruto…es…¿Cómo decirlo? Mmm ¿feo?" Despejo la mente un momento concentrándose nuevamente en su inquietud-Sasuke, ¿tu alguna vez has tenido novia?-

Abrió los ojos sorprendidos "¿escucho bien?"-…-

-No seas tímido, te juro no contarle a nadie- advirtió Sakura con ansiedad- será así como un secreto de confesión- agrego

Esa pregunta era fácil pero difícil de modular, tiene dos opciones; mentirle, diciéndole que si, una vez y si indagaba mas, seguiría improvisando, o, ser honesto.

-No-

-¿No?- repitió

-N-no-

-¿Nunca, nunca?-

-Nunca…nunca-

-wow-

Sasuke cohibido por su confesión no dio ni un paso de su lugar, estaba perdido en su mundo, en sus propias humillaciones, y avergonzado a la vez de que su respuesta fuera un NO, si ahora un niño de primaría ya adquiría esa experiencia. Entonces pensó que la aventura acabada de finalizar para el…Pero su destino no era seguir siendo la piedra invisible antes Sakura, la diosa de la fortuna alzó las cartas apostando en el, precisamente hoy, comenzaría su oportunidad para convertirse en algo mas que el anti-social del curso. Desde la gente lo llamaría "Sasuke Uchiha".

-Sasuke ¿Por qué no pruebas con las lentillas?-

Buena suerte, Uchiha.


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