Las cosas así van...


Capitulo Quinto

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.-.-. Ojos que sufren junto a la luz .-.-.

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¿Cuanto se debe pasar para dejar de estar ... Mal?


El salón estaba semi vacío, sin embargo, el ruido era insoportable-como un sonido de panal de abejas-. Iban hacer casi las una de la tarde y no sabía nada de su novia- comía sin saborear dejando rasguear la garganta- realmente se sentía engañado por ella. Tiro los servicios lejos, la comida sabía a plástico- "nunca mas aceptar comida ajena"- memorizo Naruto. Podría llamarla y encararle el engaño pero no era adecuado hacerlo por teléfono- en cierta parte también sentía culpa- el no pregunto con quien iría al centro, ella tampoco se lo dio a saber.

Se molesto al ver llegar a todas las amigas de Sakura al salón, fue cuando pensó en varias suposiciones. Siempre que la Haruno quería comprar o faltar al colegio le invitaba a el para no estar sola, pero en esta ocasión sonaba misteriosa hasta nerviosa, afirmaba Naruto- la conocía lo suficiente como para percatarse al instante de mentiras por parte de ella- sin estar seguro le pregunto a una de las amigas con la esperanza de eliminar la posibilidad de engaño.

-hola yumi- inició el impaciente

-Hola-

-sabes... Sakura me acaba de llamar para preguntarme si es que van acompañarla- dijo el muy interesado- por dentro se reclamaba el ser tan bajo- el no era celoso, jamás había tratado de sacar mentiras por verdades, pero algo le decía que Sakura le ocultaba algo innecesario o muy serio.

-¿juntarnos? No, ósea que yo sepa nadie a organizado ninguna salida hoy- respondió confundía la chica- ¿ella te dijo eso?-

-no, oye no te preocupes, me equivoque- hablo rápido.

Así todos los que ese día llegaron a la hora estaban en clases, pero ninguna amiga de Sakura faltaba, tal vez salio sola-claro- eso era. Recorrió el salón con la mirada buscando algo que le diera pistas, entonces hallo el banco de Sasuke Uchiha vacío- suavizo sus facciones soltando un suspiro- negando con la cabeza "no creo, sería la ultima persona con la que saku saldría…" probablemente la paranoia causaba semejantes pensamientos- por si fuera poco, ese día no almorzaría nada decente- maldecía la hora en que no le pregunto con quien iba.

-! De verdad Sasuke ya no doy mas!- exclamo sentándose en una de las tantas bancas en medio del patio de comedia del centro comercial- ¡Eres peor que yo comprándome ropa! – dejo entre ver su asombro

Sasuke imito a la Haruno pero acomodándose al otro extremo de la banca, con total desconsuelo, todavía no compraba las gafas, no por el exactamente, la chica se había empecinado de que el necesitaba algo mas a la moda y no el tipo de lentes "Nerd". Su nula dignidad le gritaba; "no dejes que gaste su dinero"- suspiro aproblemado.

-Ey no es para que te lo tomes tan personal- hablo algo preocupada al verle angustiado, fijo la atención en lo lejos que estaban, cualquiera pensaría que andaban separados- ¿Huelo mal?- le pregunto Sakura aspirando el aroma de su bufanda

La miro confundido y borrosa, no tenía lentes puestos- No, imposible - soltó sin pensar

-Gracias por el cumplido- rió la Haruno- tienes tu lado coqueto-

- Digo…no ¡si! Perdona mi confianza- dijo arrepentido

-Eres especial sabes… ¿Por qué no te acercas un poco? Pareciera que te desagrado-

-Hn…-

- No muerdo- aclaro la oji esmeralda enternecida por la timidez del Uchiha

El sin mas excusas coherentes, movió su delgada figura anatómica, quedando a unos escasos centímetros de la Haruno, quien luchaba por no estallar en risas- ¿Esta bien aquí?- susurro

-Un poco mas- ordeno entretenida

-¿Hay?-

-Eres encantador-

-Ya creo…-

-¿dijiste algo?-

-No, nada-

Sakura estiro el cuello soltando una bocada de aire- hagamos esto.- hablo lentamente mientras que su cabeza, la desesperación de ver a Naruto la envolvió- no seguiría toda la tarde buscando lentes o lo que fuera- acaba de exceder el limite de horas sin besar, abrazar, acariciar a su alma gemela- como una adicta a la droga, se lleno de ansiedad. Sasuke seguía esperando que hablara- bien…con el dinero que traigo enzima me alcanza para las lentillas y las gafas-dijo volviendo a la postura anterior- iremos a la tienda del segundo piso, las compraremos, sin reclamos, sin excusas, nada ¿okay?- termino sonriéndole

Pestaño varias veces- "ella es muy…cambiante"- hn-

-Lo tomo como un si- concluyó

La brisa de la tarde golpeaba los ventanales de las tiendas haciéndoles vibrar débilmente, observo el cielo; tan opaco, gris, triste, deprimente…vació. Algo en su ser fue tocado por tal paisaje, identificándolo completamente-físicamente y sicológicamente- busco un indicio de luz entre tanta oscuridad, sin hallarla, por lo menos de donde estaba parado no podría ver mas allá- un impulso recorrió cada parte de su cuerpo- sentía que debía correr hasta el fin sin parar, que allí posaba el rayo de luz creada para el- pero una suave vocecita lo despertó de esa nueva intriga e única en su ser-

-Aquí están- esbozo contenta entregándole una bolsa con el símbolo de la óptica a Sasuke quien le miraba fijo, como un tonto.-¿y?-

-Yo, ¿he?, si, muchas gracias Sakura- trataba de hablar corridamente sin nervios ni tartamudear, por dentro su dignidad como hombre bajaba al -5%

-de nada, ahora tu pagas el autobús, yo me quede sin dinero- comento sin preocupación alguna, caminando a las afueras del centro comercial- saca tu faceta de galán-

"Cuando tu mente se habré hacía el infinito, no existirá barrera que te pare" esas habían sido las palabras que Itachi canturreo el sábado después de haber despertado en medió de cuatro paredes blancas- acaso tendría alguna conexión con lo que ahora habitaba en su mente- no recordaba jamás que algunas palabras de su hermano-que fuesen como consejo- fueran erróneas, entonces, cabía dejar la opción de liberarse de si mismo, pero el gran debate era ¿Cómo? ¿Llegaría hasta el punto de convertirse en normal? O ¿terminaría excediéndose? Cada paso que daba hacía la parada de autobús, se solidificaba en una nueva teoría de lo que siempre había deseado "Libertad".

Acomodo el cuerpo en la cama buscando una pose cómoda para pensar-había llegado pasado las 4 de la tarde- una hora antes que su horario normal-con todo el riesgo que eso significaba-, pero ya no sabía que hacer en las calles. Para su suerte en la casa no se encontraba nadie.

Dejo la bolsa con las lentillas dentro de unos cajones ocultas. Esperaría un poco para decirle a su madre que había comprado esas cosas-ella desconfiaría si se las enseñaba ahora- el no tenía el dinero para comprarlas en estos momentos.

Rozo con las yemas de los dedos las nuevas gafas, elegidas por sakura-no permitiría a nadie ponérselas ni jugar con ellas- las conservaría por siempre. Algo muy dentro de el le decía en débiles susurros; "tu mereces mas que esto" pero nunca prestaba atención a esa sermón, por no tener irrelevancia, o quizás por miedo. La verdad que con pasar ese día con sakura se había transformado en algo muy satisfactorio y llevadero, como un abastecimiento de amor suficiente para sobrevivir otros tres años más en los suburbios.

"Cuando tu mente se habrá hacia el infinito, no existirá barrera que te para Sasuke"

Debía confiar en esas palabras… no hallaba un significado preciso para lo que Itachi trataba de decirle, detestaba cuando el le habla con metáforas- menos con acertijos-. Si por cosas de la vida el daba con el descifrado de esas palabras, tendría la oportunidad de que sakura lo mirara mas que un compañero de curso extraño- que lo mirara como a el- como a Naruto, como a un novio dispuesto a todo, como un hombre para disfrutar el día a día… ¿Cuál era el camino adecuado para dejar de ser como el, como Sasuke?

Estaba desorbitado de lo bueno o malo.

No veía la realidad.

El cerebro libero morfina alejándolo de todas sus intrigas. Era raro…Sasuke nunca podía dormir bien, mucho menos antes de la media noche ¿estaría desarrollándose algo nuevo en el?

-¿te fue bien en tus compras?-

-si ¿Cómo la pasaste hoy, sin mi?- hablo sakura apegándose mas a su novio-acostado junto a ella en la cama- cambiando el tema.

-bien, por que no me muestras lo que compraste- soltó como si nada el fijándose en cada expresión de la pelirosa

-no puedo amor, es una sorpresita para el sábado- aclaró jugueteando con el cabello rubio de Naruto, quien no estaba satisfecho por la excusa- aguanta dos días mas-

- tendrás que darme un pequeño adelanto, para soportar – dijo el colocándose sobre la chica-la que lo miraba sonriente disfrutando del juego-, el analizaba su belleza, sus misteriosos ojos, podría estar así toda la eternidad sin aburrirse de verla- déjame morder tu cuello mi lady- ya había olvidado las inquietudes sobre la salida de sakura-era preso del encanto de esa mujer-

Obedientemente dejo al descubierto el cuello observándolo con lujuria- soy toda tuya mi drácula-

-yo no bebo solo de los cuellos, me gustan más otras partes-

- a mi igual-

Lo que quedaba de semana transcurrió relativa, Sasuke saludaba con una vaga mirada a Sakura, ella amaba y deseaba mas a su novio, el seguía con su despampanante y seductora forma de ser- raramente tocaba el tema de la "sorpresita"- la pareja de novios organizaba animadamente la fiesta-sin ningún tema central- haciendo los cálculos para las bebidas, cigarrillos, comedia, entre otras cosas- ellos querían una mega-fiesta.

Día viernes.

Sasuke terminaba de escribir unos apuntes de matemáticas para poder irse a su hogar, en el salón quedaban solo unas cuantas personas, que preocupadas buscaban la forma de aprobar la materia. Llevaba dos días durmiendo placidamente- sin ser afectado por las intensas horas de pensamientos-. El Uchiha alisto su bolso dejando el aula topándose con ella en el pasillo.

-por fin, eres muy responsable-dijo Sakura despegando la espalda de la muralla.

-hn-

-quiero pedirte un favor, Sasuke-

Su nombre sonaba tan dulce y apasionado en los labios de ella- que estuvo perdido en esa lujuriosa boca deseándola pecadoramente.- si, dime- hablo el enfocándose nuevamente en el rostro de sakura.

- podrías acompañarme a un lugar- dijo ella casi suplicándole

Tenía el rostro neutro-en su interior- preocupación- hn-

-gracias-

¿Qué era lo que perturbaba a Sakura?

Cumplirían mas de dos horas sentados en una plaza frente a una hermosa catedral en el centro de Londres- sin hacer nada-, Sakura seguía esperando mirando de vez en cuando la hora en el celular, mientras que Sasuke solo se quedaba al lado de ella, acompañándola-intrigado- ¿A quien esperaba tan impaciente?- El frió le quemaba la piel sin piedad- pero no debía quejarse- tenía que ser un hombre.

-no vino nuevamente- mormuro cabizbaja

-¿Quién?- pregunto el Uchiha mirándola inquieto.

-no…vino…no vino- sollozo derramando cortas lagrimas, bajando rápidamente el rostro- no deseaba que el Uchiha la viera así- con lastima, era vergonzoso para ella, casi ni no conocía y lloraba frente a el. Ella detestaba a la gente así entonces ¿Por qué no debía ser al revés?

El al verla así no dudo en pararse a abrazarla sin pensarlo, ella se dejo llevar, llorando desconsoladamente en los brazos de otro hombre.

Se sentía tan acogedor estar en esa posición, como si una calidez la protegiera. Algo dentro de si misma, le decía "aléjalo, no seas egoísta", pero, tenía el corazón herido- abandonado-. Engañada otra vez, es que, el desear una cosa que no puede ser, es tan fácil, lo malo pasa cuando te preparas para recibirlo inocentemente…por que sabes nunca llegara. Sakura rodeó a sasuke en busca de mas protección, hundiendo la cabeza en el estomago de el. No sentía una doble intensión por parte del chico, lo que la alivio un poco mas, el ante sus ojos era casi un amigo.

-gracias…- gimió la joven enrollando los dedos en la camisa del uchiha descargando sus frustraciones.

Sasuke no hallaba que acotar, era inimaginable lo que ocurría, tantas palabras de consuelos habitaban en su mente, pero los nervios y el temor de opacar o incomodar a la chica, le impidan hablar, menos a el, una persona muy insegura-hay estaba su oportunidad, y el haciendo vista gorda- después de todo el, seguía siendo un macho. Guardo silencio, una cualidad de el que al fin servía para algo productivo, la abrazo mas fuerte- consolándola, siendo el, el jarro que ahogaría todos sus dolores.

"Tu puedes hacer mas"

Abrió rápidamente la rejilla de su casa pasando la línea que la alejaba del territorio publico-perdona, no quiero que pienses que soy una confianzuda, o una llorona- dijo Sakura con un toque de vergüenza.

-hn-

-de verdad yo te agradezco por haberme acompañado y-

-no le contare a nadie- concluyo el chico, bajito- cuídate-

- no quise decir eso-

-hn-

-eres un buen chico, mas de lo que aparentas- hablo la Haruno sincera- ojalas puedas venir mañana-agregó recuperando el animo

El aun fuera de la casa de la chica, se mordió el labio nervioso, Sakura noto el desconcierto en los ojos del Uchiha -...si, lo recuerdo -

- me imagino que el fin de semana la pasas con tu familia- lo excuso comprensiva- quien era ella para cambiar los planes de el.

- hn, yo-

-¡hija entra, tengo algo que contarte!- se escucho decir desde dentro de la casa.

-bien, trata de asistir, sería grandioso- sonrió- y gracias-

-cuídate- hablo sasuke guardando completamente la imagen de la chica en su cabeza, antes de dar la vuelta e irse, muy tarde a su hogar.

Tomo aire antes de entra en su morada…

- Mira nada más, ¿Quién lo diría? Estas madurando hermano- hablo, sonriente Itachi parado en el umbral de la puerta.

- Cállate-

- Entra, pareces estupido, hay parado-

- Si te mueves, pasaría- respondió con sarcasmo- imbecil-

Corrió ágilmente el cuerpo dándole la pasada a su pequeño hermano, pensativo, el sarcasmo nunca se mezclo de forma tan autoritaria y conclusiva en ese Uchiha- sonrió orgulloso- según sus cálculos, Sasuke Uchiha, su hermano menor, se convertiría antes de final de año en todo un hombre sin trabas y seguro.

- mama, estuve-

- no te preocupes cariño, Itachi ya me explico que te quedaste a colaborar en los preparativos del festival para este año- canto la madre, mientras agitaba el sartén con huevos- hoy tu padre, no vendrá a cenar-

-¿Por qué?- pregunto, caminando hasta el refrigerador para sacar coca-cola –siempre la bebía cuando perdía el control de las cosas

-Irán congresistas al bufe, podrían ascender a tu padre- dijo, orgullosa, girando donde su hijo

Tomo un sorbo del refresco- el que gruño por segundos en su garganta-, soltando un "ahh…", una idea paso por su mente- ¿Cuándo llega?-

-el domingo-

-hn- una fugaz sonrisa se le dibujo en los labios.

-Itachi que haces hay distraído- hablo Mikoto divertida

"¿que fue esa risita?"- perdido en el aroma de tu comida- dijo Itachi poéticamente- percibo olores de cambios-

-hn-

Tímido soy, de eso no tengo dudas, pero, soy la viva inteligencia, dos mas dos, no siempre tiene que ser cuatro…Sakura lo comprobara.

El ambiente era agitado, chicas bailando de forma erótica, jóvenes moviendo las caderas simulando envestidas en los traseros de esas chicas, luces por montones; de todo tipos; colores, paralizantes, tira humos. Solo tres mesas con algo de comida, las restantes 7, llenas de alcohol y centenares de vasos plásticos. No haciendo falta, las cajetillas de cigarro-las de 20- en cada mano de los invitados.

La casa por fuera era digna de decencia, adentro, el justo reflejo de las movidas noches de los actuales adolescentes del siglo XXI.

En lo que aparentaba ser un bar- un mueble gigante, con barra y una repisa con copas colgando- se hallaba, Gaara, un muchacho de 17 años, vestido con unos jeans ajustados y una camisa color blanco desabotonado y el pelo todo revuelto, con imagen de anti-social-post-fantasías de muchas-logro de pocas, atendía y agitaba las botellas, sirviendo a los desenfrenados fiestitas.

- Gracias por venir, Gaara, este fiesta sin ti, no sería lo mismo- expreso animadamente la Haruno- gritando- la música estaba muy fuerte.

- ¿Quieres ron?- pregunto agitando la botella, la observo- "esta chica sabe provocar"- llevaba una corsé azul conjugando con una falda negra- le llegaba 6 dedos enzima de la rodilla- el pelo suelto y sin maquillaje- su piel nevada, los labios rojos acompañados de un pircing negro en el labio inferior- sexy.-

-por supuesto y sin bebida- aclaro

- ruda-

- siempre-

- ya empezamos a hidratarnos- dijo Naruto incorporándose a la platica, abrazando por detrás a su chica- yo igual quiero uno, sin bebida- Unos jeans negros, dos cinturones cruzados con tachas, una chaqueta de cuero llena de accesorios y sus sexy pircing en los lugares indicados- Ese era Uzumaki-

-ustedes son como barriles sin fondo- soltó Gaara, admirado apoyando los brazos en la barra con los vasos- los he visto beber 4 botellas de ron, 2 de vodka, sin caerse ni delirar-

- alcohólicos anónimos-

-¡buena Bro!- saludo el rubio con un abrazo a media espalda a los recién llegados.

- ¿Qué tal amiga? Se ve buena tu fiesta- dijo una chica rubia, que traía puesto, un vestido blanco, con encajes, y en medio, cuatro botones negros y botas del mismo color.

- como siempre, Ino, tantas borracheras sin vernos- saludo la Haruno dando cortos besos en la mejilla a ambos- Shikamaru, esta vez no vomites en mi cocina- rogó Sakura.

- me la debías, por usar mi cama, con este- bromeo apuntando a Naruto- Gaara, que sorpresa- Shikamaru…unos jeans, pollera manga tres cuarto- blanca con estampado negro- en todo el brazo izquierdo un gigantesco y bien elaborado tatuaje de un dragón- lo asían mas que deseable, fantasioso elemento sexuales para millones de chicas.

- que tal Bro, si, pero aquí estoy, listo para hacer las mejores mezclas-

-¡Gaara!- grito feliz Ino, lanzándose contra el susodicho- ¡amigo de mi alma!-

- Shika- pidió la atención- ¿avisaste a los chicos?- pregunto Sakura

-si, todos vendrán.-

-¡esto se viene buenísimo!- grito lleno de energía el uzumaki elevando por la cintura a Sakura, para luego, besarla lujuriosamente, sin importarle las miradas lascivas-

Eran así todas las fiesta organizadas por los novios cereza y ricitos de oro, como los habían bautizados sus amigos en una de sus tantas borracheras.

Baile y disfrutar, una formula simple y fácil de ejecutar para cualquier hombre o mujer de 14 a los tantos años de edad, pero existía un ejemplar del típico nerd que jamás se atrevería a semejantes acciones…Uchiha Sasuke. ¿Quién mas, si no? Con un milímetro de culpa Sakura lo afirmaba, después de todo era la pura santa verdad- no le desagradaban los anti-sociales pero a veces eran despreciables por dejarse pisotear por cualquiera-.

Haruno tenía muy claro que ese chico no asistiría, por lo menos no antes de cumplir la mayoría de edad, una pena.

- Naruto, voy al baño, pórtate bien- advirtió dejando la simulada barra.

- ve amor, no tardes- respondió tímidamente, echándose a reír.

Sakura apresurada se hacia camino entre los rebeldes sin causa para llenar a el mas preciado metro cuadrado de su hogar, el baño, pero, en la puerta de entrada, un chico con mirada atónita parecía haber descubierto la vida…

-¿Sasuke?- le llamo, dudando de su vista, el alcohol hace ver cosas raras.

- buenas noches, Sakura, espero que sea una gran noche- soltó de repente llegando a su lado, con aires de súper modelo, que no le quedaban del todo mal pero... tampoco muy bien... Se notaba nervioso y sobreactuado

-seguro, pasa y divierte- saludo ella apresurada- lo siento, necesito el baño-

-hn-

Desvió la mirada otra vez al espectáculo, parecía no creer que personas civilizadas, pudieran ser así de bestias. Calculaba que casi no había nadie con menos de 2 grados de alcohol en el cuerpo. La atmosfera le intimidaba de tal manera que no podía moverse de la entrada, había resuelto ir solo para ver a Sakura y conocer un poco de su vida, la cual le era imposible agarrarle el ritmo, pero que estaba dispuesto a enfrentar.

Todos vestidos muy a la moda o resaltando tendencias como Hardcore, Punk o entre otras que no conocía o aun no se rebelaban. En cambio el solo traía un chaleco café que le cubría la mitad de los pantalones y el pelo peinado asía atrás...tan Nerd. Las manos comenzaron a sudarle, pues, la atención de los "populares o freaks" se estaba posicionando en el; quien seguía paralizado con la mirada de un distraído social. Ya no podía mantenerse de pie, debía salir de la casa de Sakura antes que el humo del tabaco terminara por tumbarlo en el suelo; se giro asintiendo con la cabeza a algunos que se burlaban para irse cuando:

-¿Dónde vas?-

-A tomar aire- indico con la mano así el patio

Ella camino donde Sasuke con amabilidad, al ver lo nervioso que se encontraba- Te acompaño, también me hace falta aire-

El ruido de la fiesta no pasaba desapercibido en menos de dos cuadras, y a Sasuke le explotaba el cerebro, pero mantenía la expresión fácil en una tímida sonrisa.

-¿Por qué no llevas puestas las lentillas?- dijo confundida

-Me siento cómodo con gafas...-

-Pensé que no vendrías ¿sabes? Yo te veía cenando con tu familia- hablo sentándose en el césped, tocándolo con la mano para que el le siguiera- ¿vienes?-

-hn-

-No soy lo que pensabas- dijo sonriente mientras observa el anochecer

-...-

-así es mi vida, ¿podrías creer que fumo desde los 15?- la voz de ella casi era como la decepción materializada, ni siquiera prestaba atención al desconcertado rostro de su acompañante, que buscaba forma de entenderle cada palabra, Sakura demostraba la lastima que se tenía, en esos momentos, cerro los ojos como imaginando algo...muy difícil de alcanzar- hubiera deseado ser como tu, Sasuke- dijo volteando a asía el

-¿Co-como yo?- repito perdido en si mismo, hasta que logro hallar supuestas respuestas. Que le dieron el valor de darle la cara a Sakura aquella noche para demostrarle que el podía entrar en su vida. Que lucharía todos los días para conseguirlo, sin importar nada...hasta poder decírsele que la amaba y que por fin había llegado a merecerla.

Pero antes de que el pudiese responderle, la voz de Ino la hizo volver en si, pues la fiesta estaba en marcha con todos sus amigos y debía de ser la anfitriona.- Ino le llamaba desde la puerta de entrada, muy apresurada- Discúlpame...-compresivamente le sonrío al Uchiha que le había ayudado a parase- pero creo que deberías irte, este lugar no es para ti-

Los oscuros ojos de Sasuke brillaron que pronto se apreciaban azules ante la conmoción

-Y yo menos...No te hagas ilusiones.-Confesó llena de lastima por la situación, tanto, que comenzó a jugar con el piercing de su labio, tratando de no ser tan dura con el.

El corazón órgano que da vida a su pulso, quedo, desenchufado ante esas palabras. Ni siquiera le había dado la oportunidad de verle interactuar- después del esfuerzo que hizo para asistir y llenarse de coraje- rechazándolo por completo, mencionándole claro lo alejado que se encontraba de su estilo de vida y lo imposible que sería seguirle. Bajo el rostro, para ocultar las lagrimas que expandieron su ruta por sus mejillas

-Lo lamento...yo-

-Sakura, ven aquí- Apareció Naruto, llevándosela del brazo, ignorando completamente al pelinegro.

-... ¿porque?- susurró derrotado y humillado de tal forma, que hasta una piedra era mas valiosa en el mundo.

Salio casi arrastrando su cuerpo de la propiedad Haruno, con su vida hecha mierda y sin ningún sentido. Había perdido las esperanzas en el amor y en la humildad humana. Estaba casi seguro que no tenía las fuerzas para enfrentarse a Sakura, ni ver las escenas de amor junto a Naruto, ni de ser pisoteado por sus compañeros de salón...ni de vivir.

Solo podía llorar como un niño.

Itachi que acababa de llegar a la casa, observo la diminuta figura de su hermano aproximándose, decidió esperarlo en la entrada, para averiguar si había tenido el valor de sobrellevar a su primera fiesta, pero, en el rostro de Sasuke solo había decepción y rabia.

-Sasu- Se le cortó la respiración, era la primera vez que lo veía llorar con tal desconsuelo, que ni siquiera pudo ayudarle a no caer al suelo... Itachi no creía lo que sus ojos le proyectaban

-Ayúdame...ayúdame a dejar de ser yo, de que nadie se burle de mi otra vez...por favor hermano ayúdame- rogó cayendo al suelo, totalmente Humillado.

De lo malo sale algo bueno

De lo bueno sale algo malo

pero...

Si de malo salgo algo aun peor ¿Cual sera la elección de un Uchiha?


U.U