Ya saben todo...Los personajes de la saga, pues son de E.M los demas...son mios..!

Capitulo 3: Imposible que no sea un sueño.

Bien, era la hora de la verdad, así que aquí estaba yo, frente a la chica de mis sueños tratando de describirle un mundo que se supone no existe, y buscando la mejor forma para que ella no crea que soy un loco que arrancó del sanatorio.

- Okey, no sé como lo haré, pero trataré de explicarte todo lo que acaba de suceder –si, esa era la mejor forma de comenzar, reconociendo que esto era algo raro… espero ir por buen camino.

"Según las leyendas de mi tribu, los Quileutes, nuestros orígenes están muy ligados a los lobos, por eso se dice que nosotros somos descendientes de… hombres que se transformaban en lobos –Así era, corto y preciso, sin tantos rodeos, lo mas importante aún no llegaba, por lo que la miré para cerciorarme de que ella seguía mi relato y que no saldría corriendo, pero me lleve una sorpresa al notar que su rostro seguía fijo en las olas que bailoteaban bajo nuestros pies, por lo que continúe mi relato- lo cual sigue sucediendo hasta el día de hoy –volví a mirar en su dirección y ella seguía aún impávida- algunos de los descendientes directos de los primeros hombres lobo aún siguen teniendo ese don. Pero junto con todo eso, que de seguro ya te debe resultar escalofriante –pude sentir como una pequeña sonrisa se asomaba en sus labios, lo que me produjo alivio y me otorgó las fuerzas suficientes para continuar mi explicación- hay ciertas cosas que son parte de una magia sorprendente, es algo que no todos pueden experimentar, y que yo en algún tiempo pensé que tampoco podría llegar a sentir. Los hombres lobos tienen la capacidad de improntarse, que es algo así como el amor a primera vista, pero más fuerte, más mágico y superior a cualquier amor humano por mucho.

Sophie pov.

Él chico me encaminó hacia un pequeño muelle cerca del lugar en el que estábamos. Mientras esperaba sentada sobre las tablas a que él se preparara para hablarme, jugueteé con mis pies en el agua. Cuando pensé que no me diría nada, comenzó a hablarme acerca de su tribu, de su origen y de algo que me sorprendió un poco, algo acerca de unos hombres que se transformaban en lobos, y que los descendientes de estos también poseían la capacidad de realizar esa increíble transformación. Lo que me decía no tenía ningún sentido, hasta que escuche la palabra impronta, y el significado de esta. Mientras describía lo que era, sentí como con cada palabra que el explicaba lo de la impronta, también describía lo que hace rato había sentido cuando me lo encontré a algunos metros de mí, cuando sus ojos se posaron en los míos y cuando experimenté como algo llegaba de pronto a mi pecho y me ataba a él.

- Y, bueno, se supone que lo que nos acaba de pasar es el resultado de una impronta –terminó diciendo y me apretó un poco la mano para enfatizar sus palabras.

Fue en ese momento que decidí levantar mi rostro y por primera vez, desde que el comenzó su relato, pude hablar.

- La verdad, es que yo no tengo una ascendencia tan importante, ni tradiciones tan antiguas, y estoy muy consiente de que ni en esta vida ni en otra me he transformado en algún ser mitológico; pero de lo que si estoy segura es que nunca antes en la vida experimenté algo como lo de hoy. Y aunque nunca he amado en la vida, siento que a ti ya te amo, incluso antes de que me digieras el significado de todo esto, sabía que no era algo humano, que debía ser algo más fuerte que un simple amor a primera vista como tu dijiste –ahora fui yo quien tomo con fuerza su mano y lo miré directo a los ojos- ahora siento que no podré alejarme de ti nunca más.

El me miró, en sus ojos podía ver que mis palabras lo habían sorprendido, ¿y que esperaba?, ¿a caso pensaba que solo el se había vuelto loco de amor de un momento a otro? De seguro cada una de mis palabras confirmó sus sentimientos, porque sentí que ahora me miraba como si nada en este mundo fuera a impedirle hacerlo. Lo observe durante un rato más, me dedique a observar sus ojos que ran tan dulces como su voz; su piel, a pesar de verse fuerte, era tan suave, que sentí la necesidad de acariciar su brazo por completo, desde el hombro hasta la palma de la mano. El solo observó como deslizaba mi mano por su piel, al parecer le resultaba tan fascinante como a mi sentir aquel roce.

No se cuanto tiempo estuve acariciando su brazo, su mano, sus dedos, solo sé que de pronto el me miró fijamente a los ojos y me dijo casi en un susurro:

- Por favor, dime que esto no es un sueño…

- Lo dudo, no suelo soñar con Ángeles, y mucho menos con Ángeles que me aman… A y que se transforman en lobos –le dije mirándolo con una sonrisa en mis labios, para luego agregar- Así que créeme, esto no puede estar más lejos de ser un sueño.

El me miró y sin dejar de juguetear con mis dedos comenzó a reír.

- ¿Puedo saber de que te ríes? –le dije con un tono de fingido reproche.

- No es de ti –me dijo acariciando mi rostro- Es solo que tu eres la única persona que me ha calificado como un ángel, y no es que no me guste que me consideres de esa forma, pero no debes mentirme, se que no soy para nada un ángel, y mucho menos sabiendo que puedo transformarme en un monstruo de pesadillas –esto ultimo me lo dijo con un tono algo abatido.

- ¿Y por qué se supone que tendría que mentirte?, ya se que eso de la trasformación es algo, que aún no entiendo bien, pero no me importa. Ya te dije, es demasiado tarde arrepentirme de dejarme llevar por lo que siento, y entender es lo que menos me importa en este momento. Es más, la razón es un estorbo que me niego a tomar en cuenta.

Dicho esto el me tomo la cara con ambas manos, el calor que emitía era abrazador, pero no por eso dejaba de ser delicioso. Esperó a que lo mirara y me dijo:

- Con esas palabras haces mucho más difícil convencerme de que esto no es otro de mis sueños. He deseado tanto tiempo encontrarte que haberlo logrado me resulta simplemente irreal.

- Insisto, esto –tomé una de sus manos y la puse en mi pecho para que pudiera sentir mi corazón- esto es muy real, y cada latido ahora tiene un sentido.

El tomó mi mano y también la posó sobre su pecho.

- El mismo sentido que ha encontrado el mío. Ahora solo tú eres la dueña de mi corazón.

- Y tú del mío, así que deja de creer que sigues soñando, o voy a pensar que de verdad es un sueño y que me tendré que despertar.

- Lo prometo, palabra de Quileute –me dijo levantando la mano derecha.

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Flores..tomates...?

Ya saben...sean parte del experimento...dejen su review y vean si de verdad a las 12 de la noche se aparece Edward o Jacob en tu ventana..!