Disclaimer: Naruto y sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto


IV


Suerte y renovación, esas fueron sus palabras. Para mis ojos de niño ver una piel tan transparente, tan frágil, fue de lo más extraño y perturbador. Solo con el tiempo pude comprender que ese momento fue revelador, que era una iluminación.

Todavía recuerdo el día cuando el pequeño murió. Recuerdo el collar tirado en el piso, también recuerdo el dolor de ella. La guerra es una pesadilla para los humanos. Para mí, en cambio, apenas fue una posta. ¿Cómo se podría comprender la verdad de este mundo sin una guerra? Qué ingenuos son los hombres, disculpen si me río.

Comprender la verdad, revelar el orden, ése ha sido mi camino. Lo transito con esmero, con convicción. Hay quienes creen que se trata de una aspiración absurda, que un ninja es otra cosa. Yo me encojo de hombros. Soy el ninja que he elegido ser.

Cuando descubrí aquel jutsu prohibido, al entrever su maravillosa complejidad y la exquisita esencia de su poder supe que había encontrado la llave, la primera llave para acceder a mi destino. Y este jutsu sí que causa dolor, tanto como el de la guerra. El costo de la reanimación es este agonizante dolor, pero no se compara con la grandeza que se obtiene a cambio, la grandeza de la inmortalidad. Renacer duele.

Soy quien no ha de morir. Veré más guerras, seré el dueño de ellas y del dolor. Reptaré entre las filas, sonreiré, saborearé cada escena y cada grito. Aun así nunca nadie alcanzará a saber cuál es el verdadero dolor. Yo lo he experimentado hasta tal punto que me he dejado, he salido de mí mismo, cambié de piel y finalmente renací. Suerte y renovación.

Y ahora lo tengo a él, mis ojos. Él también conoce el dolor. No hay nadie que pueda comprender la oscuridad de su corazón mejor que yo, su oscuridad perturbada y retraída. Maravillosa oscuridad. Yo lo convertiré a mi color.

El dolor. Nadie lo sabe, nadie puede saber.

Frágil recipiente donde se convulsiona el espíritu que por voluntad propia es libre, libre para existir y manifestarse eternamente. De nada me servirá el poder, de nada me valdrá ser el dueño de la guerra si de todas formas todo terminará.

Tiempo y un nuevo recipiente. Que los otros nazcan y mueran si quieren, y que unos pocos elegidos lo hagan en mí. Maravilloso poder, maravilloso dolor. Suerte y renovación.


"Soy quien no ha de morir" es una canción de Divididos (banda de rock argentina)

Como se darán cuenta, esta vez hubo muchas frases extraídas del propio Orochimaru.

Un abrazo grande para Itzel, coincido con vos en que la relación con Anko fue especial, de por sí era la única discípula que tuvo mientras fue un ninja de Konoha, y él la eligió por ser especial, sin dudas. Muchas gracias por seguir leyendo y por comentar con tanta amabilidad :D

Y gracias a los que se animan a leer, por su tiempo y por su paciencia. Nos vemos!