Disclaimer: Naruto y sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto


VII


Y cuando piensas que eres indestructible sobreviene el tiempo, implacable, voraz.

Un día descubres que confundes nombres, horarios, encuentros, o simplemente los olvidas. Marcas que antes no existían ajan tu rostro, enmarcan tus ojos. Caminar no es igual que antes, te agitas, trabajar te fatiga, cada peldaño te resulta penoso.

Puedes escuchar en tus oídos el chirriar de tus propias articulaciones, tus órganos ya no resisten de la misma forma los alimentos que ayer consumías sin pensar, pendiente únicamente de todo lo que aún te quedaba por hacer. Cuánta ingenuidad. Luego tu cerebro omite datos, retacea información, parece apagarse. Por la tarde estás cansado, te sientes patético.

Y con el tiempo nada mejora, sino que todo se agudiza. Tu cabello se decolora, tu piel se vuelve apergaminada, tus huesos chillan, la sangre pide permiso para seguir circulando. La vida caduca dentro y fuera de ti, el vigor se escurre, se fuga de tu ser. Y no importa cuán ardientemente lo desees, es imposible detener el proceso.

¿Qué fue de tu cuerpo, ese en el que casi no reparabas porque creías que cada día seguiría siendo el mismo? ¿Qué fue de tu cerebro, ese que almacenaba "para siempre" tu historia, ese que supuestamente gobernaba a tu santa voluntad cada uno de tus movimientos?

La angustia es asfixiante, la decadencia es irreversible y tu conciencia, si todavía está despierta, rumia la ignominia, el menoscabo de ti mismo. Cuando por fin adviertes lo que pasó, ya ni siquiera te reconoces en el espejo.

Los poetas lo decían: la edad madura acarreará consigo el inexorable invierno, te convertirás en polvo, en una brizna de la realidad. Entonces goza de tu salud y de tu fuerza antes de que trasmutes en un simulacro de hombre, en la sombra de lo que fuiste.

¿Qué fue de tu cuerpo, qué fue de tu cerebro? Una ficción, una mentira, la nada.

En el mito, la Esfinge preguntaba: ¿cuál es el animal que al amanecer anda en cuatro patas, al atardecer en dos y al anochecer en tres?

Anochece en esta vida absurda de brevedad pasmosa, y en ese nefasto devenir te irás desvaneciendo de a poco y como si nada. Te desintegrarás con el tiempo dolorosamente, irremediablemente. Incluso las piedras talladas se desgastarán y se descompondrán algún día.

El tiempo no tiene piedad, por eso yo tampoco la he de tener.

Yo jamás andaré con tres patas.


Hoy Orochimaru cita a los poetas del barroco español (Góngora, Lope de Vega, Garcilaso) en cuya poética se abordan los tópicos del tempus fugit (fugacidad del tiempo) y el carpe diem (aprovecha el día) También cita el mito de Edipo. Lo sé, son referencias occidentales, disculpen n.ñ Sin embargo, es suya la frase "Incluso las piedras talladas..."

Gracias por leer n.n Saludos a Itzel, muchas gracias por seguir del otro lado y no te preocupes, comentá cuando puedas y sobre lo que quieras. Me alegra que te hayan gustado los capis anteriores y sí, también habrá recuerdos sobre Akatsuki.

Nos vemos la próxima!