Disclaimer: Naruto y sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto


XV


Nota del Transcriptor: Pasajes sueltos, anotaciones aleatorias.

¿Lo recuerdas, sensei? ¿Pensaste alguna vez en mis palabras? ¿Te sentaste alguna fortuita tarde de otoño a meditar en mis razones, mientras contemplabas tu preciosa villa?

.

…mis ansias incontenibles del infinito, porque yo no deseo morir. Hay demasiado por saber aún, demasiado por experimentar, por descubrir. Que los demás se resignen a perecer, ¡que sean otros los que se conformen con una vida única y patética! Estúpidos seres humanos…

.

…un ninja de verdad sale a buscar, un ninja de verdad lo desafía todo para ser mejor. No es en su dichosa aldea donde encontrará poder, debe pretenderlo por sí mismo y para sí mismo. Los otros son solo un impedimento, una mano en alto para detenerle, un "No puedes" como respuesta…

.

A veces su mirada es demasiado oscura, demasiado cerrada. Su soberbia me embelesa, sin embargo, ese pliegue siniestro que percibo en su alma no es completamente conveniente para mis propósitos. Debo subyugarlo, cuidando de no alterar su empecinada esencia. Su fuerza radica en el odio, y yo necesito ese odio…

.

Si no miras con mis ojos, si no eres capaz de sentir con mi piel, entonces jamás apreciarás mi visión, ni comprenderás mi desesperación.

.

…porque estas manos se esforzaron, para ellas no existe ningún jutsu prohibido. Un ninja no es un catálogo de imperativos y restricciones, no es un mero deber ser. Por el contrario, un ninja elige un camino, opta por sí mismo. Malditas, ridículas prohibiciones…

.

Él y yo somos iguales. No necesitamos amigos, no necesitamos que nos salven. Que los idiotas se queden cuidando de su aldea, disculpen si me río… No tengo otra cosa que resguardar más que mi razón, ni otro propósito que el de proteger mi existencia.

.

…ya que nada se compara a este dolor. Y lo más exasperante, lo más desgarrador: no somos eternos, ni siquiera en el sufrimiento.


EPÍLOGO

El eco de varias voces mucho más autorizadas que la mía ha resonado a lo largo de estos capítulos: Borges, Unamuno, Nietzsche, Camus, Sartre, entre otros (corroborando así la teoría de la "muerte del autor", de Barthes, y que Orochimaru sama me perdone XD)

En lo personal, considero que ser conscientes de la brevedad de nuestra existencia debería despertar en nosotros el respeto por la vida del otro, por la vida en general. Es ingenuo pero, al pretender haber hallado el modo de vivir para siempre, Orochimaru lo fue más… ¿o no?

En fin, gracias a todos los que han leído n.n He aquí las palabras del legendario ninja, el germen de estas modestas memorias:

Quiero dominar todas las técnicas y comprender la verdad de este mundo. Tanto como colores, hay millares de técnicas, pero para dominar todas las existentes y comprender la verdad se requiere mucho tiempo. La persona que dedique todo ese tiempo y lo comprenda todo merece ser llamada existencia definitiva. Para mí, la vida del cuerpo es demasiado corta, es demasiado pasajera. Aunque fuera un Hokage, todo acabaría al morir.

Lo siento, Orochimaru sama, todo tiene un final, incluso este fic.