" Nadie se da cuenta de lo que siente, hasta que un Te amo sale de sus labios"

La trama es mía, los personajes son de S.M

Llegamos a un night club, todos juntos o algo asi. Emmett y Rosalie estaban en el Jeep mientras Alice y Jasper estaban en un hermoso Porche amarillo y bueno yo estaba con Edward en su flamante volvo plateado.

-Bonita noche, no?- me preguntó Edward cuando baje del carro.

-Si no estuvieras aquí seria mucho mejor Cullen- le dije mirándolo con asco al recordar lo que paso con Tanya.

-Oh, Bella no puedo creer que me mires asi, lo de Tanya ya paso, y después de todo fuiste tú quien nos quiso encontrar, te pudiste haber quedado en la terraza simulando que no pasaba nada y listo- me regañó.

-Eres tan idiota que me sorprende que seas hermano de alguien tan linda como Alice- le dije comenzando a caminar hacia donde te encontraban los otros cuatro.

- Si Bella, eso dices porque aún no la conoces como yo- me dijo Edward en un susurro y después rió. –Alice, es un duende Bella y los duendes son malos- me dijo y después pasó de largo a mi costado dejándome atrás.

Todos juntos caminamos hacia el club donde había una inmensa cola, por lo que pensé que nunca entraríamos pero los Hale y los Cullen se hicieron camino entre la gente y entraron sin hacer cola. Las personas comenzaron a molestar pero el VIP un hombre grandote simplemente retiro la barra, pasamos y la volvió a cerrar. Esa fue una de las mejores sensaciones que tuve me sentí más que las chicas bonitas. JÁ. Por un costado vi a Tanya mirándome feo, doble la cara y le sonreí.

Pasamos por una tela y se comenzó a escuchar un sonido a lo lejos, a medida que íbamos caminando se incrementaba hasta que distinguí la canción. Las personas pasaban a nuestro lado mirándonos como si fuéramos dioses o es que era que simplemente no me habían mirado a mi porque la belleza de los demás era demasiada.

Nos fuimos a sentar a un rincón y los chicos fueron a pedir los tragos. Mientras estaba conversando de lo mas alegres con las chicas sentí una mano helada en mi espalda, me sobresalté y me giré a ver quien era. Si, el idiota de Edward Cullen me miraba con una sonrisa estúpida en la cara y tenia una mano en mi espalda y dentro de esa mano había un cubito diminuto de hielo que se comenzaba a deshacer. Lo mire con tanto odio que agarre el vaso de agua que nos habían servido de cortesía y se lo tiré a los pantalones. Edward me miró atónito por lo que acababa de hacer y yo me comencé a reír de su cara al igual que los demás. Esta si que iba a ser una gran noche.

Después del incidente con Edward el me pidió disculpas pero estaba molesto por lo que yo le había hecho, yo también le pedí disculpas y así continuamos la noche como si nada hubiera pasado pero de pronto alguien apareció detrás de Edwards con un vestido negro que terminaba debajo de su trasero , el vestido era muy ceñido a su cuerpo y cuan alcé la miraba vi que en el cuello traía un collar que podría costar mas que mi vida. Era Tanya en todo su esplendor y me miraba con malicia, cara de pocos amigos, molesta pero cuando se voltio a ver a Edward, mejor dicho para llamar la atención de Edward su cara cambio totalmente. Una cara de ángel destructor apareció ante mis ojos y aquella miraba de odio se transformo en deseo y casi pude saber lo que estaba pensando, "sexo".

-Hola, Edward- susurró Tanya por atrás de el, justo antes de morderle la oreja.

Edward me miró sorprendido y yo lo mire con asco como lo había hecho cuando salí del auto. Al percatarse de mi mirada la de Edward se volvió pícara y me sonrió de forma "seductora" para muchas chicas, para mí de forma asquerosa. Luego me guiñó el ojo y se dio la vuelta para mirar a Tanya.

-Hola, preciosa, te estaba esperando- logré escuchar eso antes de que mi corazón dira un vuelco . Nose porque razón, motivo o circunstancia pero paso eso, sentí como la sangre llenaba mis mejillas y las manos comenzaron a hormiguearme, quería golpearla y no sabia porque.

Entonces lo pude comprender. Yo había experimentado esa sensación cuando Jessica comenzó con Jacob.

Flashback

-Bella, me gusta Jessica no sabes lo feliz que estoy con ella, sabes Bells, hasta creo que la amo- me dijo mi mejor amigo con un brillo especial en los ojos.

Sentí que mi corazón se rompia que creí que Jacob también podía escucharlo.

-Me alegro mucho por ti de verdad Jacob, lo que te haga feliz a mi también me hace feliz , nunca lo olvides, lobo- le dije confiando en que Jacob me daría sus sonrisas de siempre y asi fue me sonrió con ganas y después me abrazo.

-Bueno, novio de Jessica, me tengo que ir a ordenar mi cuarto, me llamas cuando llegues a La Push- le dije y después de eso entre a mi casa.

Comencé a gritar como loca contra la almohada y luego vino el llanto que tanto odiaba esos de los que no se puede escapar a menos que te quedes dormida. Me comenzaron a salir lagrimas que ni yo sabia que podía tener y sonidos extraños de dolor aparecían de vez en cuando para retumbar en mi boca. Yo quería a Jacob para mi, el era mío de mí.

Me pare y me mire al espejo, mi cara comenzando por mis mejillas estaban rojas y mas lagrimas amenzaban con salir, pero lo que mas me sorprendió era que una persona tan pacifica como yo sintiera un extraño hormigueo en las mano como si quisiera golpear a alguien, eso acabo con mi sano juicio.

Recuerdo que comencé a gritar y a patear las cosas que se encontraba cerca de mi y con esas sensación me puse frente a la pared y la golpee tan fuerte que sentí un crujido. Claro que no era la pared sino mi mano izquierda que se había roto. Senti una ola de calor y una electricidad recorrer mi cuerpo luego apareció el dolor y se concentro en mi mano. Comenzé a llorar mas. Cuando Charlie llegó a la casa le dije que me había caído por las escaleras, se rió de mi y me llevo al hospital.

Fin del Flashback.

Mientras me acordaba de eso, mi vista se había nublado ya, con lágrimas.

Tanya me miraba con su sonrisa de perra barata mientras Edward enrollaba sus brazos alrededor de su cintura dándome la espalda.

-Tu amiguita se puso celosa- le dijo Tanya a Edward. Este se puso rígido y antes de que volteara a verme. Me di la vuelta y desaparecí entre la multitud escuché un "Bella" lejos de mi y supe que ahora el si sabría que yo jamás me enamoraría de él. Aunque yo sabía que ya era demasiado tarde.

-A donde crees que vas Bella- me pregunto Alcie frunciendo el ceño.

-Mi mi departamento, estoy cansada, quiero dormir, ver una película lo que sea pero ya me quiero ir- dije eso, me di la vuelta y seguí mi curso hacia la puerta donde ya se encontraban casi todos. Solo faltaba mi infierno personal .

-Bellita, es que ya te quieres ir y dejar a Edward aquí solito esperándote- me preguntó Emmett. Lo miré con cara de pocos amigos.

-Creeme cuando te digo que a Edward le espera una buena noche de sexo Em, yo no le importo ni el a mi porque tendríamos que estar juntos toda la noche si aquí esta Tanya para complacerlo- le pregunte.

-Esa zorra esta aquí- me preguntó Alice sorprendida.

-Que, no lo sabias, esta aquí justo ahora esta bailando con Edward asi que no tienen de que preocuparse su Eddie estará con cuidados especiales- les dije y sali del club.

-Pero Bella, con quien te piensas ir- me pregunto Rosalie.

-No lose me iré a pie supongo- respondí mientras comenzaba a caminar nuevamente.

-Claro que no, nosotros te llevamos- dijeron Alice y Jasper a la vez, parecía que estaban sincronizados.

-Está bien chicos voy con ustedes- y me subí al porche amarillo.

Cuando Alice arrancó me sobresalte, miré hacia atrás y vi a Edward mirándonos con Tanya a su costado dirigiéndose a su auto. Yo sabía lo que le esperaba y me daba rabia no ser Tanya en esos momentos. Demonios Isabella deja de pensar en él. Me concentré en el ronroneo del motor cuando Alice aceleraba y no me di cuenta que ya habíamos llegado. Me despedí de mis dos amigos y me dirigí hacia mi cuarto.

Pase por el volvo plateado que ya se encontraba estacionado y suspiré. Subiendo las escaleras me quité los zapatos y comencé a saltar de escalón en escalón Ya me sentía mejor, cuando al pasar por el cuarto de Edward escuche gemidos y volví a sentir como mis ojos de humedecían.

Entré a mi depart-cuarto* y me puse a ver Orgullo y Prejuicio de nuevo entonces lo lamenté. Era una historia tan linda que me desahogue y me puse a llorar porque yo nunca podría tener un amor como el de Darcy y Elizabeth?. Entonces me quedé dormida.