-¿Alice?-pregunte al reconocer esa figura.
¿Qué estaba haciendo Alice aquí? Los Cullen se habían ido.
Termine de adentrarme en el vestíbulo cerrando la puerta a mi espalda. Me saque la chaqueta de cuero que había comprado en Seattle y que se había convertido en una de mis prendas favoritas y avance hasta el living. Intente demorarme el mayor tiempo posible. Necesitaba aclarar mis ideas. Me alegraba de verla pero necesitaba entender.
-¿Qué haces aquí Alice?-le pregunte girándome hacia ella, que de paso no se había movido en lo absoluto.
-¿Creo que debería ser yo quien haga las preguntas?-me corrigió velozmente.-¿podrías explicarme como es que estas viva?
Su pregunta me devolvió a la realidad y deje de divagar sobre el motivo de su regreso y si era un regreso o una simple visita. Me mantuve en silencio durante un par de minutos hasta que me di cuenta de que había pasado y cual era la razón de que Alice estuviera aquí.
Di un profundo suspiro y hable.
-Me viste caer.
-No.-negó con los ojos entrecerrados-. Te vi saltar.
Apreté los labios mientras buscaba una forma de explicarle la situación. Me dirigí al sillón que se encontraba a mi derecha y me senté en el. De pronto me llego todo el cansancio de las actividades que había realizado durante el día.
Alice sacudió la cabeza.
-Le dije que esto terminaría ocurriendo, pero no me creyó. "Bella me lo prometió"-remedo su voz tan perfectamente que me sorprendí.-"Ni se te ocurra seguir mirando en su futuro"-continuo ella, imitándolo-"Ya le hemos hecho bastante daño."
-Pero dejar de mirar no significa que se deje de ver -prosiguió juro que no te vigilaba Bella. Es solo que ya estoy en sintonía contigo, y no me lo pensé dos veces cuando te vi saltar, me metí en el avión. Sabía que seria demasiado tarde, pero no podía quedarme sin hacer nada. Así que me plante aquí con la esperanza de que tal vez podría ayudar a Renee y Charlie de algún modo y vas tú y llegas…-sacudió la cabeza, esta vez confusa. Se le notaba la tensión en la voz-. Te vi caer en el agua, y espere y espere a ver si salías, pero no fue así. ¿Qué paso? ¿Y como has podido hacerle s tus padres algo así? ¿No te paraste a pensar el daño que esto les causaría? ¿Y a mi hermano? ¿Puedes hacerte una idea de lo que Edward…?
Decidí que seria mejor detenerla de seguir en sus cavilaciones. Era divertido ver actuar así a Alice pero mejor la detenía.
-Alice yo no intentaba suicidarme.
Ella me miro, dubitativa.
-Entonces, ¡¿me estas diciendo que no estabas saltando de ese acantilado?
-No, pero…-hice una mueca y enseguida sonreí solo por diversión.
De pronto su expresión se endureció. Parecía molesta así que decidí explicarle un poco las cosas.
-Había visto saltar a algunos chicos hace tiempo.-comencé a explicar-.y bueno… parecía divertido y como yo….estaba aburrida…
Ella espero. Su rostro no mostraba ninguna expresión.
-Bueno, veras, con Jake habíamos estado paseando.-tuve la impresión que contarle en ese momento lo de las motos no era buena idea.- Cuando vimos a unos chicos saltar. Le pregunte que estaban haciendo y me explico que hacían salto de acantilado. Entonces quedamos en que un día lo practicaríamos. Y cuando…salte me pareció…divertido así que continuamos saltando de vez en cuando. A demás tampoco es para tanto Jake siempre salta después que yo.
Ladeo la cabeza, distraída por lo que continúe.
-Nunca salto sola. Le prometí a Jake que seria cuidadosa. Bueno normalmente salto de menor altura pero hoy quise probar a saltar desde la cima.
-¿Saltaste con alguien?-pregunto con perplejidad.
-Si, salte con Jacob. A veces también se nos une Embry.
La mire con curiosidad mientras una serie de pensamientos enigmáticos pasaban fugazmente por su rostro. Algo le había molestado…¿Qué su visión hubiera sido incompleta? No estaba segura. Entonces ella se acerco a mí y de un modo deliberado me olisqueo el hombro.
Me quede helada.
-¿Qué haces?
Ignoro olímpicamente mi pregunta.
-¿De donde venias Bella? Me dio la impresión que venias preocupada. A demás ¿con quien hablabas por teléfono?
Malditos vampiros y sus súper sentidos. Por lo menos Ollie no dijo nada importante.
-Venia de la reserva. De casa de Jake. Conteste lo mas tranquila posible. Yo ya les había ocultado cosas a los Cullen y sabía que el secreto era estar tranquila y mantenerme lo más apegada posible a la verdad.
Me miro esperando a que continuara.
-Jacob Black. Es…mi mejor amigo, o algo así.
Alice asintió y pareció preocupada.
-¿Qué?
-No lo se-comento-. No estoy segura de nada.
El ambiente estaba muy serio así que intente aligerarlo con una broma.
-Bueno, al menos, no estoy muerta.
Ella puso los ojos en blanco.
-Se comporto como un necio al pensar que podrías sobrevivir sola. Nunca había conocido a nadie tan dispuesto a jugarse la vida entupidamente.
Vale eso me molesto. Alice no tenía derecho a juzgarme. No tenia idea de lo que había pasado en mi vida. No tenía la más minima idea de lo que era mi vida.
-Sobreviví.-señale molesta.
Alice enarco una ceja al escuchar mi tono.
Mira Alice….-pero cuando iba a explicarle que no tenia derecho a juzgarme sonó el teléfono de casa.
(Ring ring)
Me levante y me dirigí hacia la cocina.
-Diga.
-Bella ¿Por qué no me has llamado? Quedamos en que apenas llegaras me avisarías ¿recuerdas?
-Lo siento Jake, me distraje.-conteste acordándome de la promesa que había hecho.
-¿Te distrajiste? ¿Con que? ¿Charlie ya llego? ¿Este bien?-pregunto sin detenerse a tomar aire.
-No Jake, Charlie todavía no llega.-dude sobe informarle de la visita de Alice. Pero supuse que de todas formas se enteraría así que decidí contárselo-. Resulta que tengo visitas, Jake. Alice Cullen esta en casa.
-Malditos chupasangre. Voy para alla.-colgó sin darme tiempo a decir nada.
-Bella ¿que significa "malditos chupasangre"?-pregunto Alice.
-me mordí el labio, dudando. Debía decírselo o no.
-Mira, el es algo así como un hombre lobo-admití de forma atropellada-. Los quileutes se transforman en lobos cuando hay vampiros cerca. Ellos conocen a Carlisle desde hace mucho tiempo.
Alice me quedo mirando boquiabierta durante un momento y después se recupero.
-Bien, eso explica el olor-murmuro ella-pero no explica porque no lo vi.
-¿El olor?-repetí.
-Hueles fatal-explico de forma ausente-¿un licántropo? ¿Estas segura de eso?
-Muy segura.-conteste recordando las veces que lo había visto transformado.
Alice seguía perdida en sus pensamientos. Repentinamente se le dilataron los ojos y se volvió a mirarme con una expresión de consternación.
-¿Tu mejor amigo es un hombre lobo?
Asentí sorprendida por su reacción
-¿Desde cuando sucede esto?
-Desde hace poco.-dije a la defensiva.-se transformo hace solo unas pocas semanas.
Me fulmino con la mirada.
-¿Un licántropo joven? ¡Eso es todavía peor! Edward tenía razón, eres un imán para el peligro. ¿No se suponía que te mantendrías al margen de los problemas?
-Los hombres lobo no son peligrosos- respondí molesta por su critica.
-Hasta que descontrolan-sacudió la cabeza de un lado al otro con energía. –Estas cosas solo te pasan a ti, Bella. Nadie debería haber estado mejor que tu desde que los vampiros nos marchamos de la ciudad, pero tu tenias que involúcrate con los primeros monstruos que encontraras.
Reí sin ganas por su afirmación sobre la seguridad del pueblo ahora que ellos no estaban. A demás me molesto el hecho que tratara de monstruo a Jake.
-Alice que los vampiros sean unos monstruos no significa que los licántropos lo sean, recuerda que los hombres lobo no beben sangre humana.-le conteste realmente molesta. Pude ver como el rostro de Alice se contraía por la sorpresa de mis palabras.-Sobre lo de que nadie debería estar mejor ahora que los vampiros se marcharon creo que te equivocas.
Me dirigí hacia el living y abrí uno de los cajones del mueble en que se encontraban todas las cosas que Renee guardaba. Saque un par de periódicos y se los pase a Alice.
-Toma.
¿Bella que...?-se detuvo cuando se percato de unos de los titulares.- y comenzó a leer en voz alta "continúan las desapariciones, el ultimo desaparecido fue identificado como Peter Angilovic de 24 años el cual se….
Pero se detuvo de pronto y giro su cabeza en dirección a la puerta. A los pocos segundos entendí porque.
-Bella abre la puerta si no quieres que la eche abajo.-grito Jacob. Con un tono de voz bastante molesto.
La única forma que se me ocurre para explicar como fue el encuentro de Jake y Alice es compararlo con la tensión reinante durante la guerra fría cuando en 1961 se construyo el muro de Berlín.
-¿Qué demonios estas haciendo aquí sanguijuela? ¿No se supone que se habían largado?-pregunto Jake con desprecio.
-Lo que haga aquí no te importa Jacob Black.-le contesto Alice en un susurro. Su cara mostraba una tensión que jamás había visto en ella.
-Estas en casa de Bella, por supuesto que me importa.-afirmo Jake.
-Jamás le haria daño a Bella-contesto Alice molesta
Oigan-murmure. Pero los dos me ignoraron.
-¡Lárgate de aquí sanguijuela!
-Estoy en casa de Bella. Solo ella puede pedirme que me marche. A demás te recuerdo que Forks es tierra neutral.
-Oigan-repetí. Intentando que me escucharan.
-¡Ustedes no tienen nada que hacer aquí!-grito Jake.-por su culpa las personas están siendo asesinadas. Uno de los suyos esta cazando por la zona y es su culpa. En cualquier momento puedes dar rienda a "tus instintos"-recalco la palabra con evidente sarcasmo.- y no quiero que estés cerca de Bella.
-Escúchame perrito. Nosotros no tenemos nada que ver con las desapariciones. Ni siquiera sabia que hubiera un vampiro por esta zona.- susurro Alice. Cuando continuo su rostro estaba carente de toda expresión.-yo jamás atacaría a Bella. Eres tu quien debería alejarse. En cualquier momento podrías perder el control
-¡Suficiente! Déjense de estupideces.-les grite a ambos. Estaba harta de su estupida pelea.-Jake Alice es mi amiga si. Además si ella quiere estar en Forks yo no puedo echarla.-le dije. Me gire hacia Alice y continúe.-Alice Jake es mi mejor amigo. Le debo la vida. A el y a todos los chicos en la Push. No voy a alejarme de el.
Ambos me miraban impresionados. Como si recién se dieran cuenta de mi presencia.
-Jake, tranquilízate Alice no me va a hacer daño.-susurre mirando a los ojos.
-Alice, si no fuera por los licántropos victoria ya habría acabado conmigo-le conté con toda la calma del mundo. Como si estuviera hablando del clima en lugar de mi muerte.-bueno Victoria o Laurent. Pero para el caso es lo mismo.
-¿Victoria?-susurro Alice-¿Laurent?
Asentí. Incomoda al ver su expresión. Me señale el pecho.
-Soy un imán para el peligro recuerdas.
-Cuéntamelo todo, pero desde el principio.
-Bella, ¿sabes cuanto va a quedarse?-me pregunto Jake. Cuando termine de explicarle la situación a Alice. En todo momento Jake se mantuvo prácticamente pegado a mí. Y no dejo de matar a Alice con la mirada en ningún momento. Ahora nos encontrábamos solos en casa. Alice había ido a alimentarse. Aun cuando Jacob protesto al respecto.
-No lo se Jake. Alice puede quedarse el tiempo que quiera. Aunque no creo que sea mucho. Probablemente se marche mañana.
-¿Tu no puedes decirle que se marche? Tal vez te escuche.
-Podría. Pero no creo que me tome en cuenta. A demás no se si regresara a casa o no. Tal vez ya se haya ido.
Nos quedamos en silencio durante unos minutos. Estaba divagando sobre que haría Alice cuando Jacob volvió a hablar.
-¿Como estas?
-¿Cómo estoy de que?
-De que hayas vuelto a ver a uno de los Cullen. ¿Estas bien?
Le sonreí tiernamente. Jake siempre tan preocupado por mí.
-No te preocupes, estoy bien.
Nos miramos el uno al otro durante mucho tiempo. No se en que momento pero de pronto sentí su calida mano sujetando mi rostro. Alzo su otra mano y comenzó a acariciarme con las yemas de los dedos. Note el temblor de sus dedos, aunque en esta ocasión no era a causa de la ira.
-Bella-susurro.
Me que helada.
No había pensado en esto. Jake era mi amigo, mi hermano, mi sol personal. No la había visto como a un hombre, como a una pareja. No quería arruinar nuestra amistad.
Tal vez seria fácil, algo así como cuando sostenía su mano o me rodeaba con sus brazos. Quizá seria agradable. Quizá seria bueno intentar una relación con Jake. Edward se había ido yo no tenia porque estar de luto, no tenia porque esperarlo. Si el no quiso mi amor tal vez Jake si lo aceptara. A demás ya no estaba segura sobre que sentía por Edward. A caso no merecía ser feliz.
Sin apartar sus ojos de los míos Jake comenzó a inclinar el rostro hacia mi.
El repiqueteo del teléfono nos hizo pegar un salto, pero el no perdió su centro de concentración. Alargo una de sus manos y tomo el auricular.
-Casa de los Swan-contesto Jake en voz baja. La respuesta que debieron haberle dado lo sorprendió. Sonrío y me entrego el teléfono.
-Tu mama- susurró mirándome.
-¿Mama que pasa?
-Bella, cariño necesito que me hagas un favor. Necesito que me traigas una nuda de ropa, estoy en casa de Sue. También tráele una a tu padre. Vamos a pasar la noche aquí así que no te preocupas por nosotros.
-Claro mama. No te preocupes yo me quedo en casa.
-Bella, cuídate quieres.-murmuro mama acongojada. La muerte de Harry le había afectado bastante.
-Si mama, no te preocupes yo me cuido. Y tu también cuídate. En un rato nos vemos. Adiós.
-Adiós Bella.-murmuro colgando el teléfono.
Suspire profundamente. Y coloque el auricular en su lugar.
-Renee quiere que le valla a dejar ropa a casa de Sue. Parece que va a pasar la noche en su casa.
-Escuche la conversación, Bella. Vamos ve a escoger que le llevaras.-susurro abandonando la cocina.
-Si, si, ya voy.-murmure siguiéndolo.
Pero antes de dar dos pasos el teléfono volvió a sonar. Regrese los dos pasos y conteste.
-Mama ¿Qué se te olvido?
-….
-¿Mama? ¿Eres tu?-repetí al no escuchar palabra alguna del auricular.
-…
-¿Con quien hablo?-pregunte molesta. Para que llamaban si no iban a hablar.
Antes de poder agregar nada más colgaron el teléfono.
-¿Para que llaman sin no van a decir nada? -Pregunte en voz alta..
-Tranquilízate Bella, probablemente era algún niño haciendo una broma. Ya sabes, como ven tantas películas. –respondió Jake-mejor ve a tomar la ropa que le llevaras a tu mama.
-Si, ya voy.
Cuando baje las escaleras con un bolso con toda la ropa que me habían pedido. Me encontré con Alice. Estaba frente a Jake y ambos parecían estar discutiendo.
-si van a empezar de nuevo se van de mi casa. Tengo muchas cosas que hacer. Y no voy a perder mi tiempo en tonterías.
-Solo venia a despedirme Bella. Regreso con mi familia. Confío en que los licántropos podrán cuidarte.-respondió Alice mirándome fijamente. Como esperando algo.
-Esta bien Alice, no te…
¡Otra vez! Esto ya me estaba molestando. Por que siempre sonaba el teléfono cuando estaba diciendo algo importante.
-Yo contesto Jake.-le dije a ver que se dirigía hacia la cocina.
-Como quieras.-respondió encogiéndose de hombros.
-Diga-murmure tratando de controlar mi mal humor.
-¿Estoy llamando a la residencia de la familia Swan?-pregunto una voz grave. La voz de un hombre mayor.
No se porque pero tuve la impresión que esa llamada solo iba a causarme problemas. Inconcientemente me tense y Alice y Jake lo notaron porque ambos me miraron fijamente. Prestando absoluta atención a la conversación.
-Si, esta es la residencia Swan. ¿A quien busca?-pregunte indecisa acerca de cómo llevar la conversación.
-¿Podría comunicarme con la señorita Isabella Swan, por favor?
-Esta hablando con ella-conteste. Pensando en la voz que estaba escuchando. Yo conocía esa voz., pero ¿de donde?
-Señorita Swan, por fin puedo comunicarme con usted.-el hombre al teléfono hablo con evidente alivio.
De pronto caí en la cuenta de donde conocía esa voz. Era Raymond. Estaba hablando con la voz un poco mas ronca de lo habitual por eso me había costado reconocerlo. Pero ¿Por qué me estaba llamando? habíamos quedado que no me buscaría. Y si por casualidad llegábamos a toparnos por la calle nos ignoraríamos.
-¿Dígame en que puedo ayudarlo?-conteste tratando de parecer lo mas tranquila posible.
-Vera, señorita Swan, mi nombre es Alexandre Donato, soy abogado, la estoy llamando en representación de mi cliente el señor Adam Gabanelli. Mi cliente tiene estipulado su nombre en su testamento así que como comprenderá es necesaria su presencia para la lectura del mismo. Señorita Swan mi cliente es su….
Tuve que interrumpirlo antes de que digiera algo que no tenía la más minima intención de explicar. Me estaba dando cuenta de la mirada de sorpresa que me dirigían Alice y Jakob.
-Se quien es el señor Gabanelli, señor Donato. Pero en verdad no estoy intensada.-le conteste bruscamente.
-Yo la entiendo señorita Swan, pero es necesaria su presencia, usted tiene que estar presente en la lectura.-contesto Raymond tercamente. ¿Qué se traía entre manos? ¿Por qué utilizaba la escusa de un testamento de este tipo? Adam Gabanelli llevaba muerto bastante tiempo.
-De acuerdo-conteste molesta.-dígame a donde tengo que ir.
-Señorita Swan el testamento del señor Gabanelli será leído en su casa en San Diego, California. No quiero presionarla mientra antes viaje seria mucho mejor.
-No se preocupe, viajare mañana mismo. Podría darme la dirección por favor.-cuando viera a Raymond iba a matarlo.
-Claro. Cuando salga del aeropuerto tome un taxi pídale que la lleve al 13890 de la calle Kerry Land.
-Bien, a más tardar en dos días estoy ahí. Adiós señor Donato.-colgué el teléfono sin esperar respuesta y me gire.
