Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a C.S Lewis los demás pertenecen a ArneiaScarlett

Summary: La historia de Arneia continúa en el "Príncipe Caspian". Esta vez luchara por salvar a su país junto a un nuevo aliado. Además, del regreso de sus viejos amigos Peter/OC.

TRADUCCION. Historia de ArneiaScarlett.

Capitulo III- Un Nuevo Rey.


Protégete, porque más nadie te salvara

Las probabilidades te traicionan

Y yo te sustituiré

No puede negar que el premio jamás te satisfacerá

Esperas a que mueras

¿Estas dispuesto a morir?

La fría sangre corre por mis venas

Ya sabes mi nombre

You Know My Name – Chris Cornell.


Reepicheep baja tu espada – Oí a Buscatrufas que se acercaba a la pareja.

¿Buscatrufas? – Reepicheep se quedo sin aliento – Confió en que hay una buena razón para la interrupción.

No- Respondió Nikabrik rápidamente – Continua- Fruncí el ceño mientras Alrohar caminaba hacia ellos.

¡Reepicheep! Él es quien hizo sonar el cuerno- Grito el tejon.

El ratón miro a Caspian - ¿Qué?

Entonces que lo muestre – Ordeno una voz familiar y todos nos giramos hacia la colina. Era Vendaval, con sus tres hijos – Esa es la razón por la que nos hemos reunido.

Eso es cierto – Acorde. Todo el mundo me miro, la sorpresa se dibujo en el rostro de Caspian, asombrado por la aparición de nuevos narnianos.

Pero mantenga el cuerno oculto por ahora Su Alteza – Continué mientras bajaba de Alro – La necesitaremos esta noche- Reepicheep se inclino.

¿Esta noche Milady?- Pregunto mientras se erguía.

Un concejo. En el Prado Danzarín – Le conteste – Sugiero que dejen de interrogar a Caspian y vayan a buscar a los demás. Es un concejo de guerra y todos debemos estar allí.

Reepicheep asintió mientras envainaba su espada – Hasta entonces mi señora.

El ratón se fue entre la maleza, seguido por sus fuerzas. Caspian se levanto sin dejar de mirar, sus ojos iban de mi a Vendaval y viceversa.

Muy bien Milady, reuniremos a los centauros – Coincidió Vendaval, y se volvió yéndose lejos seguidos por sus hijos. Camine hacia delante, bordeando los cuerpos telmarinos.

¿Quién eres? – Regent Caspian con voz temblorosa

Arn…- Empecé, pero Buscatrufas me interrumpió.

Esta, Caspian, es la Gran Dama Arneia, la Doncella de las Espadas de Narnia e hija de Aslan – Anuncio el tejon. Caspian lo miro incrédulo,

No puede ser- dijo él.

¿Sabes quien soy?- Le pregunte sorprendida. Miraz había prohibido la mención de las antiguas leyendas ¿Cómo ese joven príncipe podía saber quien era?

Arneia fue una de las más grandes guerreras que Narnia ha tenido – Respondió Caspian – Pero ella vivió durante la Edad de Oro, hace más de mil años ¿Cómo puedes estar viva?

De la misma manera que sobreviví al invierno durante cien años – Le respondí encogiéndome de hombros – En verdad, aun no lo se.

¿Usted es la Gran Dama Arneia? – Caspian se quedo sin aliento. Hice una reverencia hacia él.

No, no lo es – Se quejo Nikabrik. Levante las cejas hacia él.

Para lo que creen en las leyendas, sigo siendo lo que fui – Le explique – Para otro, solo soy Arneia. Pero no importa lo que fui, yo soy la líder aquí. Al menos hasta que un nuevo rey viniera a tomar el lugar. Usted.

Caspian trago saliva.

Si quieres- Agrego Buscatrufas.

¿El concejo es esta noche? – Pregunto él. Asentí.

Entonces, ¿Qué esperamos?


Me puse al frente de la multitud y me apoye contra un árbol en las sombras. No tenía intenciones de hablar a menos que fuera necesario. Quería escuchar lo que Caspian tenía que decir. Él ya estaba en el centro junto con Buscatrufas y Nikabrik. El concejo ya había comenzado.

Lo que ese cuerno significa es que nos han robado una cosa más – Grito Nikabrik. Fruncí el ceño, Nikabrik tenía un don desagradable para poner los nervios de punta con sus palabras.

Yo no les he robado nada- Insistió Caspian.

¿No nos han robado nada? – Pregunto Asterio. Caspian parecía un poco intimidado por la mirada del minotauro - ¿Quieres que enumeremos las cosas que los telmarinos nos han quitado?

¡Nuestras casas!

¡Nuestra libertad!

¡Nuestras vidas!

¿Quieren hacerme responsable de los crímenes de mi pueblo? – Pregunto Caspian, asentí para mi misma. Él podía defenderse.

¡Responsable y también castigable! – Exclamo Nikabrik.

¡Que descaro viniendo de ti enano! – Reepicheep se levanto y fue al centro del césped - ¿O has olvidado que fue Tu pueblo el que junto a la Bruja Blanca?

Y con mucho gusto lo haría de nuevo si pudiéramos deshacernos de estos bárbaros.

Me levante moviéndome rápidamente hacia delante, desenvaine una de mis espadas. Me agache y coloque la hoja en contra del cuello de Nikabrik, el veneno se destilaba puro en mi voz – Jadis era un enemigo mucho peor de lo que los telmarinos alguna vez podrían llegar. Déjame decirte, que si alguno de ustedes la trae de vuelta, jamás será amigo de Narnia o mió.

Nikabrik trago saliva contra la hoja, me levante de nuevo y me puse junto a Caspian, los dedos continuaban en la empuñadura de mi espada.

Tenemos suerte que no este en tu poder traerla de vuelta Nikabrik – Acordó Buscatrufas - ¿O quieres que le pidamos al muchacho que vaya en contra de Aslan?

Las palabras el tejon trajeron nuevos gritos por parte de los narnianos. Mordí mi labio. En términos generales, mi carácter era bueno, pero estábamos yendo a territorio peligroso.

Trague saliva, continuaba sin callarse - ¡Deténganse!

Los narnianos quedaron en silencio. Los conocía, y ellos a mi y sabían que habían sobrepasado mis limites.

He aceptado que muchos de ustedes tengan dudas y no creen en las antiguas leyendas- Dije – Hay pocas pruebas y pocas esperanzas. Pero solo he aceptado sus puntos de vista con la condición de que no los expresaran a mí alrededor. Sabia que era difícil aceptarlo cuando los empecé a liderar hace cientos de años. Entiendo que la única prueba que queda soy yo. Les he dicho incontables veces lo que ocurrió en realidad, ustedes conocen mi nombre, mis espadas, mi anillo de bodas. Yo se la verdad, y no voy a escuchar sus contradictorias.

¡Tú puedes haber fingido todas esas cosas! – Grito Nikabrik.

¿Puedo fingir mi edad? – Le pregunte – Díganme, ¿Alguno de ustedes ha visto que haya cambiado en el tiempo que me han conocido?

Los murmullos se escucharon en la multitud.

Como Arneia dice, algunos de ustedes podrán haber olvidado, pero los tejones recuerdan bien. Narnia nunca ha estado en paz excepto cuando un Hijo de Adán fue Rey- Dijo Buscatrufas firmemente.

¡Es un telmarino! – Continuo Nikabrik - ¿Por qué lo querríamos como rey?

Porque yo los puedo ayudar – Dijo Caspian – Más allá de estos bosques, soy un príncipe. El trono telmarino es mió por derecho. Ayúdenme y traeré paz entre nosotros.

Es cierto- Admitió Vendaval – Ha llegado el momento. Mi misión es vigilar los cielo, como la del tejon es la de no olvidar. Tarva, el Señor de la Victoria y Alambil, la Señora de la Paz se han reunido, y aquí en la tierra se ha vuelto a alzar un Hijo de Adán.

¿Es posible? – Una voz ansiosa hablo. Mire hacia arriba para ver a una ardilla por encima de nosotros - ¿De verdad cree que pueda haber paz? ¿De verdad?

Hace dos días, no creía que existieran animales parlantes, enanos o centauros – Explico el telmarino – Sin embargo, aquí están… En mayor numero del que los telmarinos habríamos imaginado. No se si este cuerno sea mágico o no, pero nos ha reunido. Y junto, vamos a recuperar lo que es nuestro.

Asentí en acuerdo, desenvaine mi segunda espada. Me incline con ella, en reconocimiento a Caspian.

Si nos guías – Dijo Vendaval – Entonces mis hijos y yo te ofrecemos nuestras espadas – Él y los otros levantaron las suyas. Mis acciones y las de ellos fueron repetidas por los demás narnianos. Sonreí para mis adentros. Quizás no creían en Aslan aun, pero el que creyeran en Caspian era un comienzo. Era la esperanza más fuerte en mucho tiempo.

Y nosotros te ofrecemos nuestras vidas – Reepicheep se inclino.

El ejército de Miraz no debe de estar muy lejos mi señor – Dijo Buscatrufas.

Debemos estar preparados – Comenzó Caspian – Debemos darnos prisa, necesitamos soldados y armas. Estoy seguro de que estarán aquí pronto.