Ni siquiera preguntes Jake-le advertí al percatarme que iba a abrir la boca.

-Bella, ¿quien es Adam Gabanelli? ¿Por qué te nombra en su testamento?-pregunto Alice. Ignorando mi mal humor.

-Alice, no estabas yéndote?-le conteste evadiendo su pregunta. Necesitaba tiempo para pensar que contestarle.

-Primero responde Bella. ¿Quién es?

¿Qué podía decirle? Veamos, si Raymond llamo es porque tiene algo en mente. Aunque no puedo confiar completamente en el. Lo mejor era contestarle lo más honestamente posible.

Me dirigí hacia el living, tome las llaves del monovolumen y el bolso que había dejado en el piso al ir a contestar el teléfono. Me dirigí a la puerta y al momento de abrirla le conteste a Alice.

-Adam Gabanelli, Alice, es mi abuelo.

Salí hacia fuera y avance hasta mi auto. Me gire para preguntarle a Jake si me acampanaría y me percate que ambos estaban todavía adentro de la casa. Parecía que la noticia los había sorprendido bastante.

-Jake vienes conmigo o te quedas en mi casa- prácticamente le grite.

-Voy contigo.-respondió Jake. Llego a mi lado y abrió la puerta del lado del conductor. Yo solo rodee los ojos. Es mi auto y tengo que ir de copiloto.

-Bella se supone que tú no tienes abuelos.-pregunto Alice claramente confundida. Acababa de aparecer cerrando la puerta a su espalda.

-Y no tengo Alice. No escuchaste que nombro un testamento. Adam Gabanelli esta muerto. ¿Qué vas a hacer?

-Me regreso con mi familia.

-Bien, al menos esta vez puedo despedirme.-me acerque a ella y le di un abrazo.-Adiós Alice.-susurre en su oído. Me separe de ella, la mire a los ojos y le sonreí.-Fue un placer conocerte.

-A mi también me gusto conocerte-susurro. Sus ojos brillaban con sentimientos que no pude descifrar. Adiós Bella.

Me di la vuelta y me dirigí a mi auto. Jake ya tenía encendido el motor. Me subí y partimos a la reserva inmediatamente. No mire hacia atrás, sabia que si lo hacia lloraría.

Jake no me hizo ninguna pregunta en todo el viaje. Le agradecí mentalmente. Necesitaba despejar mi mente. La visita de Alice me había afectado más de lo que estaba dispuesto a admitir. Cuando llegamos a casa de Sue Renee nos estaba esperando. Como con Jake no quisimos decirle sobre la visita de Alice nos excusamos culpando al monovolumen. Ahora estábamos sentados con mi mama en el antejardín. Bueno lo correcto seria decir que Jake estaba conversando con mi mama. Yo me encontraba perdida en mis pensamientos.

Tenia que decidir que haría con la llamada de Raymond, estaba claro que Jake había escuchado todo. No quería hablar del tema con Renee, sabia que si lo hacia se pondría nerviosa y se asustaría. Yo no quería causarles más problemas a mis papas, con la muerte de Harry ya tenían bastante. El problema era que tenía que ir a California. Estaba claro que Raymond quería decirme algo el problema era que. Si había inventado una excusa como esa era algo importante. Esa historia me decía que era importante ir.

-Mama-la llame interrumpiendo no se que historia que Jake estuviera contando.

-Dime cariño-dijo mama volteando a mirarme.

-Cuando estábamos en casa llamo un abogado, de san diego.-Comencé a hablar tratando de escoger las palabras con pinzas. Jacob me miro extrañado.

-¿Un abogado? ¿De San Diego? ¿Qué quería?-pregunto extrañada. Era lógico. Ni ella ni Charlie habían estado jamás en California.

-Me estaba buscando a mí. Se presento como Alexandre Donato. Dijo que era el abogado Adam Gabanelli.

-¿Alexandre Donato? ¿Adam Gabanelli? No conozco a nadie con esos nombres.

-Dijo que me necesitaba para la lectura del testamento de Adam Gabanelli.-hable mirando al cielo. Me gire a mirar a Renee y me di cuenta que ella y Jake me miraban. Renee con curiosidad y Jake con extrañeza.

-¿A ti? Bella ¿por que tienes que estar en la lectura del testamento de ese señor?

-Dijo que Adam Gabanelli era mi abuelo. El era el padre de mi madre biológica.-le hable lo mas suave que pude.

Mi mama me miro con incredulidad y luego, cuando proceso lo que había dicho se largo a llorar. Jake me miraba con incredulidad, el había escuchado toda la conversación. Levanto una ceja como pidiendo una explicación a lo que yo sacudí la cabeza y module las palabras después. El entendió, asintió con la cabeza y se levantó de un solo movimiento dejándome sola con mi mama. Module un gracias y fije mi atención el Renee. Me acerque a ella y la abrace. Cuando estaba segura que había logrado controlarse la solté y antes que pudiera pensar que decirle ella hablo.

-No es justo, ¿por que tenia que aparecer ese tipo ahora? Tu eres mi hija, mía y de Charlie, no de esa mujer que te abandono en una iglesia.-susurro con la cabeza gacha.

-Y soy tu hija. Siempre seré la hija de Charlie Y Renee Swan. Estoy muy agradecida de que decidieran adoptarme. Te lo dije cuando me contaron la verdad. Pero pienso que debería ir. Esa es la única forma de cerrar ese capitulo de mi pasado.

-¿Y si te encuentras con ella?-pregunto mortificada.

-No voy a encontrarme con nadie. El abogado me contó que toda la familia de ese señor estaba muerta.-conteste tratando de alivianar sus ideas.

-¿Toda la familia esta muerta?

-Si, me explico que su esposa había fallecido en un accidente automovilístico. Dijo que tenía dos hijos. El mayor, se había suicidado y la menor…-me detuve al darme cuanta que mi mama había entendido. Estaba hablando de mi madre.-había muerto de una sobredosis. También me explico que no tenía más familia. Y al verse solo decidió buscar al bebe que su hija habían abandonado.-tuve que contarle detalles de sobre esa familia. Lo que le había dicho era cierto, en lo único que había mentido era en la forma en que había muerto mi madre.

-¡De sobredosis!-prácticamente grito.-no sabes cuanto me alegro que te haya abandonado. Una mujer así jamás podría haberse hecho cargo de una pequeña.

-Yo también mama, gracias a eso ahora tengo a la mejor familia-comente con una sonrisa.

Mama también sonrío. Levanto su mano derecha y acaricio mi mejilla.

-No quiero que vallas, Bella. Tú no tienes nada que ir a hacer a California.

-Tengo que ir mama. A demás no voy a ir sola Jake va a acompañarme. Tú también puedes ir. El abogado Donato dijo que todos los gastos estaban pagados.

-De acuerdo, pero yo voy contigo.-se quedo pensando un momento y pregunto.- ¿Le contaste a Jacob, Bella?

-Si, Jake es mi mejor amigo. A demás el estaba cuando recibí la llamada. Pero no te preocupes el no dirá nada.

-Esta bien.-dijo en un susurro.

Poco después me despedí de mama alegando que debía regresar a casa. Fui a buscar a Jake que me estaba esperando y me miraba pidiendo una explicación.

-¿Jake no deberías ir a tu casa?-pregunte. Sabiendo que espera que le explicara el porque le había mentido a Renee.

-Ya le avise a Billy y esta noche no tengo guardia.-contesto.

Suspire y me dirigí al monovolumen. Me subí en el asiento del copiloto y espera a que Jake subiera para comenzar a hablar.

-Quieres saber porque le mentí ¿verdad?

-Quiero saber que estas ocultando. Tengo la intuición que es algo bastante peligroso.-contesto. Encendió el motor y manejo de regreso a Forks.

-¿Quieres la verdad? Esta bien. Adam Gabanelli si es mi "abuelo". Fue el padre de mi madre biológica. Murió en un accidente automovilístico junto a su esposa. Su hijo mayor se llamaba Guido y se suicido poco después de la muerte de sus padres, al parecer sufría de una depresión endógena y con la muerte de sus muertes se fue el único apoyo que tenia. Mi "madre" se llamaba Cristyn y fue su hija menor, murió hace 18 años cuando yo tenia un par de semanas. –Me detuve en mi relato y lo mire.- Sabes cual era el nombre de mi "abuela".-no espere a que contestara y respondí.-Isabella Gabanelli.

Pude ver la sorpresa en el rostro de Jake. Pero levante una mano como diciéndole que esperara y continúe.

-Pero, aunque el si es mi abuelo. Es imposible que yo aparezca en su testamento. El murió hace mas de 20 años así que como veras el nunca supo que tenia una nieta.

-¿Como sabes todo eso?-pregunto sorprendido.

-Me lo contó una persona que conoció a mi madre. De hecho fue su profesora en la universidad y después trabajo con ella.

-¿Y como conociste a esa persona? ¿La buscaste para que te lo contara?

-No, fue ella quien me busco.-al ver su sorpresa continúe.-Un día se presento en casa, como hace 7 u 8 años.

-¿En tu casa?-pregunto incrédulo.

-Si. Fue poco antes de que me fuera a estudiar a Phoenix. De hecho fue por ella que me fui.

-¿Te obligo a irte? ¿Te amenazo con alejarte de tus padres? ¿Con hacerles daño?

Exhale un fuerte suspiro y continúe.

-No Jake, irme a Phoenix fue mi decisión. Era algo que tenia que hacer. Ella lo único que hizo fue explicarle que era lo que pasaba conmigo. Me explico porque yo era diferente y se comprometió a ayudarme. Gracias a ella pude aprender a controlarme y a aceptarme.

-Bella ¿de que estas hablando? ¿Por que dices que eres diferente? Entiendo que te relacionas con vampiros y licántropos, pero eso es porque eres muy valiente.

En ese momento decidí que podía confiar en Jake. Tuve la certeza de que el nunca me traicionaría.

-Te equivocas Jake, yo no soy como el resto.-le susurre.

Jake se quedo en silencio. Estaba segura que estaba procesando lo que le había dicho. De pronto reacciono y pregunto lo que yo estaba esperando.

-Si murió antes de que tú nacieras, ¿por que el tipo que llamo dijo que aparecías en su testamento?

-Estaba mintiendo Jake, el quiere que viaje a San Diego y utilizo como excusa el nombrar ese testamento.

-¿Por qué quiere ese tipo que viajes? ¿Qué es lo que quiere?

-Quiere hablar conmigo.-le respondí.- Si se invento una historia como esa es porque lo que quiere decirme es algo muy importante.

-Espera, ¿conoces al sujeto que llamo?

-Si lo conozco.-susurre recordando como había conocido a Raymond hace ya 9 años.-de hecho hace tiempo trabajo con mi madre. Es mas trabajo para ella.

-¿Con tu madre?-pregunto confuso.

-Si, trabajaban en el mismo departamento de investigación, en Houston.

-¿Departamento de investigación? ¿En Houston? No me iras a decir que ese Alexandre Donato es tu papa ¿verdad?

-No Jake el no es mi padre.-conteste sonriendo.- Y ese no es su nombre.

-Y, ¿cual es su nombre?

-Raymond.

Jake alzo una ceja, sacudió la cabeza y alzo una mano al cielo como pidiendo paciencia, pero no dijo nada. Se mantuvo absorto en sus pensamientos durante todo el trayecto hasta mi casa. Solo cuando ya estábamos adentro volvió a hablar.

-Bella, dijiste que trabajaban en una investigación, ¿verdad?

-No, dije que trabajaban en un departamento de investigación. Trabajaban en un centro tecnológico. Ambos estaban en un mismo departamento aunque sus especialidades eran distintas.

-¿En que trabajaban?

Solo pude sonreír ante su pregunta. Lo mire fijamente mientras el terminaba de acomodar las mantas en el sofá. Espere a que terminara su labor y volteara a verme esperando una respuesta para contestar.

-Sus investigaciones estaban basadas en genética molecular.

Pude ver como la sorpresa se extendía por su rostro. Estaba segura que Jake no estaba entendiendo nada de lo que le decía.

-Después te explico Jake, ahora descansa.-murmure yendo hacia las escaleras. Me detuve en el primer peldaño y pregunte.

-¿Estas seguro que no quieres dormir en mi cama?

-Ve a descansar bella-respondió después de rodar los ojos.

Convencer a Charlie fue bastante mas difícil que con Renee. Para empezar andaba muy afectado con la muerte da Harry y si se molesto cuando le dije que iba a viajar a San Diego, cuando le di los motivos del viaje se puso histérico. Tuve que recurrir a la ayuda de Renee para que aceptara.

Quedamos en que viajaríamos al día siguiente del funeral de Harry. Charlie nos acompañaría al aeropuerto.

-¡Viajaremos en primera clase!- exclamo Renee con sorpresa.-ese abogado debe estar desesperado por que llegues pronto Bella.

Jake solo negó con la cabeza. Al verlo no pude resistir sonreírle. El sabía que los pasajes los había pagado yo.

-Vamos mama. Es el llamado para nuestro vuelo.-dije tomándola del brazo.-tu también Jake.

-Ya voy.

-Cielos este lugar es tan grande-comento mama cuando acabábamos de acomodarnos en nuestros asientos. Ella estaba sentada en el quinto asiento a la derecha, Jake en el sexto y yo frente a mama.

-Es impresionante-murmure siguiéndole el juego. Yo ya había viajado en primera clase. Y por la mirada que me mandaba Jake, note que el pensaba lo mismo. Le sonreí y module un después te explico que pareció tranquilizarlo.

Cuando llegamos al aeropuerto de San Diego, y luego de discutir con mi mama sobre cuanto costaría el viaje en taxi y después de explicarle que el abogado pagaba. Nos dirigimos a la dirección que me había dado.

El viaje en auto demoro mas menos una hora. Durante el cual Renee no dejo de hablar en ningún momento. Que si se quejaba porque el abogado no nos había ido a buscar personalmente, o que se quejaba que el viaje en auto era incomodo o yo que se, el caso es que el conductor estuvo a punto de pedirle a Renee que se bajara del auto.

La casa era grande, estaba ubicada en una zona residencial en la que el vecino mas cercano estaba a por lo menos unos 300 mts. Era de color blanco, de tres pisos y tenia piscina. Pude escuchar claramente el silbido de apreciación de Jake y el jadeo de mi mama.

-Es una casa enorme. Y se nota que la zona es bastante segura.-murmuro Renee al bajar del auto.

-Vaya Bella se nota que esta familia es de dinero-comento Jake mirándome fijamente. Sus ojos estaban entrecerrados por la desconfianza.

-¿Tú crees?-pregunte con mi tono de voz mas ingenuo. Al ver que mi mama se había adelantado un par de pasos y no estaba prestando atención a lo que yo hacia me dirigí hacia el conductor.

-¿Cuánto es?-pregunte suavemente intentando que Renee no escuchara.

-615 dólares.

-Tome-le pase 650 dólares que había sacado de uno de los bolsillos de mis jeans-Quédese con el cambio y disculpe las molestias.-murmure solo para que el me escuchara.

El chofer pareció bastante conforme con lo que le había pagado. Asintió en silencio y se marcho. Al girarme pude ver la mirada de Jake por lo que me encogí de hombros y empecé a caminar.

-A delante por favor.-comento el hombre que nos abrió la puerta.-el señor Donato la espera en la biblioteca.

-Disculpe-hablo mama.-donde podemos acomodar nuestras cosas.

-No se preocupe señora, yo me encargo de acomodarlos en sus habitaciones.

-Ohhh, esta bien-murmuro mama cohibida.

-Al fin llega señorita Swan-comento Raymond cuando llegamos a la biblioteca. Se veía bastante demacrado. Según mis cálculos debía tener unos 49 o 50 pero cualquiera que lo viera le podría unos 60.

-Un gusto, ella es mi madre Renee Swan y el es mi mejor amigo Jacob Black-los presente al percatarme que los había quedado mirando.

-Es un placer.-murmuro asintiendo en reconocimiento.- Muy bien, siéntense por favor.

Pude ver que Jake no le quitaba los ojos de encima a Raymond. Era como si estuviera tratando de comprender que estaba pasando. Yo le había dicho que lo conocía, así que nuestro comportamiento debería haberlo confundido.

-Muy bien como le había informado señorita Swan, usted aparece en el testamento del sabor Gabanelli.-comenzó a explicar Raymond.-Mi cliente comenzó a buscarla hace unos 3 años. Por desgracia aunque pudo encontrarla no alcanzo a contactarla, sufrió un ataque al corazón hace unos 4 meses.

-Espere un momento, comenzó a buscarla hace 3 años ¿Por qué no antes? ¿Por que espero tanto tiempo para buscar a Bella? Además, ¿Por qué esta tan seguro que es Bella a quien busca? Puede ser otra persona.-comento Renee.

-El señor Donato se entero de la existencia de su nieta solo cuando una amiga de la su hija se lo comento. Le dijo que la señorita Cristyn había quedado embarazada cuando estaba en la universidad y que había abandonado al bebe en una iglesia en Seattle. Inmediatamente el señor comenzó a buscarla pero como le dije murió antes de poder conocerla. Y en cuanto a porque estoy tan seguro que la persona que busco es Isabella, bueno vasta con ver una foto de la difunta esposa del señor Gabanelli. No obstante van a realizarse los exámenes de ADN, pero estoy seguro que darán positivo.

-¿Su esposa?-pregunto sorprendida mama.

-A si es, la señorita Swan es la viva imagen de la señora Gabanelli. De hecho en el salón se encuentra un retrato de la señora. Pero como le decía, vamos a realizar el examen y, cuando tengamos los resultados procederemos a la lectura del testamento. De momento pueden quedarse en las habitaciones que se ha dispuesto para ustedes. Ahora, señorita Swan en unos momentos llegara el doctor que tomara las muestras. ¿Alguna duda?

-Ninguna, pero podría dejar de llamarme señorita Swan, llámeme Bella.

-De acuerdo Bella.-comento sonriendo. Raymond sabía cuanto me molestaba que me llamaran por mi nombre completo.

(Tok tok)

-A delante.

-Permiso, señor Donato hay un caballero que lo busca, dice que su nombre es Johan Sullivan.

-Perfecto. No te preocupes Alfred yo lo atiendo.-dijo Raymond avanzando hacia la puerta de la biblioteca.- si me disculpan, regreso en un minuto.-dicho esto salio de la habitación.

-Este lugar es impresionante Bella.-comentó mama recorriendo la sala.

-Si que lo es.-susurre.-Jake, ¿ocurre algo?-pregunte al ver que no se había movido de su sitio y observaba todo con desconfianza.

-No pasa nada-respondió mirándome.

Suspire al comprender que le pasaba. Me acerque a el y tome una de sus manos-relájate es de confianza. Después te lo explico todo ¿de acuerdo?-susurre solo para que el me escuchara.

-Esta bien-comento en voz baja-pero tendrás que explicármelo todo.

-Mama, que te parece si….-no pude seguir hablando porque la puerta se abrió.

-Bella, el es el doctor Johan Sullivan. El será el encargado de tomar las muestras. Estas de acuerdo.

-Ningún problema.

-Listo-dijo el doctor cuando había acabado de tomarme la muestra de sangre.-en 4 días tendrá los resultados señor Donato.

-Perfecto.-respondió sonriendo.

Raymond era un maldito, el sabia que no soportaba ver sangre. A demás era absurdo, el sabia cual seria el resultado.

-Bella, pueden aprovechar el tiempo para recorrer la ciudad. Tienen a disposición un automóvil y un chofer. Cualquier consulta que deseen voy a estar disponible.

Mama quedo encantada con la propuesta de recorrer la ciudad, no se lo pensó dos veces y acepto. Yo quería quedarme, tenía muchas cosas que discutir pero Renee insistió en que fuéramos todos. Recorrimos la bahía de Coronado, también visitamos Sea Port Village y la plaza de las Américas. Ahí mi mama por poco se vuelve loca comprando.

Cuando regresamos eran más de las 9 de la noche. Espere a que Renee se durmiera y por fin pude ir a conversar con Raymond. Me estaba esperando en la biblioteca.

-Tenemos que hablar.-dije nada más abrir la puerta.

-Por supuesto.-respondió sonriendo. Dejo el libro que estaba leyendo y me hizo un gesto para que me sentara.

-¿Que estas haciendo? ¿Por qué utilizaste esa excusa?-comencé- no era mas fácil llamarme.

-Primero apaga tu teléfono.

-Con quien crees que estas hablando.-pregunte enarcando una ceja.-esta apagado, por supuesto.

-Bien.-susurro con alivio

-Ahora, habla.

-Lo que hice era necesario, Bella. Ahora ya podrás utilizar todo tu dinero sin ningún problema. Ya no tendrás que inventarte ninguna excusa ni tendrás que trabajar para tener una explicación. Con la historia del testamento tus padres sabrán que tienes dinero.

-¿No podías inventarte otra historia?-pregunte mirándolo.- Ahora por tu culpa ya saben cual era mi familia biológica. Bueno si se pueden siquiera llamar familia biológica.-comente esto ultimo sarcásticamente.

-Era la única historia que se me ocurrió. Acaso hubieras preferido ganarte la lotería. Según recuerdo a ti no te gusta llamar la atención.

-De acuerdo, ya entendí.-comente suspirando profundamente.-pero eso no es todo, si me hiciste viajar hasta aquí. Que es lo que quieres decirme.

-Tienes razón. Ellos están muy cerca, están a un paso de saber sus nombres. Ya saben que son dos mujeres y un hombre. Por el momento lo único que los detiene es la edad. Piensas que para ese entonces ustedes ya tenían más de un año y el hecho que piensan que personas al tanto de la investigación son las que se hicieron cargo de ustedes. Cuando se den cuenta de su error no será muy difícil encontrarlos. Bastar con buscar a todos los pequeños que hayan sido abandonados o entregados a un orfanato a partir de Octubre del 92.

-Pero no me llamaste para eso.

-Vuelves a tener razón. Quería entregarte algunas cosas. Son para los tres. Debes entregárselos personalmente.

-¿Por que no se los entregas tu?

-Es mejor que yo no sepa donde encontrarlos. Ya se en que ciudades se encuentran, pero es mejor que no sepa donde viven.

-Lo pensaste bien ¿verdad? Esta bien, ¿que cosas?

-Son cosas que van a necesitar-dijo. Giro la silla en la que estaba y abrió una de las puertas del gabinete que se encontraba a su espalda. Saco tres bolsos iguales de color negro.

-¿Que tienen?

Tomo uno de los bolsos y vacío todo su contenido en el escritorio.

-Cada bolso contiene un blackberry de última generación, es prácticamente imposible de rastrear, y un notebook extra liviano con una batería que se recarga al usar el teclado. También hay una muda de ropa, es sumamente resistente y flexible, además es liviana y tiene un diseño. Hay un mapa de los estados unidos sumamente detallado, un botiquín y un set de supervivencia. -comento indeciso. Como si no supiera expresarse

Me acerque al escritorio y registre el contenido.

-Raymond aquí hay una pistola.-comente sorprendida.-de hecho hay dos.

-Si, lo se. La primera es una beretta 92, es la que usan las fuerzas armadas y la otra es una de aire comprimido. Ambas traen un par de cargadores de repuesto y fundas.

Solo pude sacudir la cabeza. Esto era absurdo.

-También viene una navaja con una piedra de afilar. Un chaleco antibalas. Una linterna que se carga con el sol. Unos binoculares y un visor nocturno. Un visor de rayos x y un reloj.-se detuvo pensando algo y continuo.- también vienen unas botas y un par de zapatillas, creo estar seguro que son de la talla correcta.

-Es absurdo. No somos comandos Raymond. A Nessie le va a dar un ataque cuando vea las armas.

-Es necesario que estén preparados. Este año terminan los estudios ¿verdad?-espero a que contestar para proseguir.- deberán agruparse, mantenerse juntos. Tienen que aprender que esto no es un juego. Si esos tipos los encuentra deberán estar preparados. Las armas la tendrán que portar en todo momento, las dundas traen una capa protectora que impide que sean detectadas por un detector de metales. Deberán dejarse puesto el chaleco el mayor tiempo posible.-me miro durante unos instantes y continuo.-tú sabes ocupar una pistola ¿verdad?

-Sabes que si-murmure molesta. El sabía perfectamente la respuesta.

-Deberás enseñarles a usarlas. Recuerda que tú eres la líder, Bella. Tú serás la encargada de tomar las decisiones.

Después de esa conversación las cosas estuvieron bastante tranquilas. Renee estaba como niño pequeño en Disneylandia. Estuvimos recorriendo la ciudad todos los días. Llegábamos solo a dormir y ala mañana siguiente salíamos a primera hora. Jake se mantenía en segundo plano. No me presionó en ningún momento para que habláramos, se mostraba bastante tranquilo, si escucho la conversación o no, no me hizo el más mínimo comentario.

-Y ¿Cuál es el resultado?-pregunto mama.

Acabábamos de entrar en la biblioteca después de que nos citaran para conocer los resultados.

-Positivo-respondió sonriendo Raymond.-era lógico. Bella es la viva imagen de la señora Gabanelli. Ahora solo nos queda preceder a la lectura del testamento.

-¿Puedo hacerle una pregunta?-hablo mama.

-Por supuesto.

-¿Cual es el nombre de la mujer que esta en el retrato?-consulto mama con curiosidad.

Ante esa pregunta no pude evitar tensarme. Raymond sonrío con diversión al percatarse de mi reacción y respondió.

-Isabella. Como vera, ambas comparten el nombre. Según las averiguaciones del investigador cuando Bella fue dejada en esa iglesia, junto a ella había una carta. Debo suponer que como una forma de hacerla parte de la familia, la joven Cristyn le puso el nombre de su madre.

Renee y Jake se quedaron en silencio. Los dos estaban sorprendidos.

-Muy bien, según lo aquí estipulado Bella, todos los bienes del señor Gabanelli pasa a ser tuyos.

-¿Qué bienes?

-según el inventario son: esta casa, un departamento en Nueva York y otro en Jacksonville. Un Lexus isf año 2009, un Mercedes slk año 2008 y un Toyota supra del 2000. Hay dos cuentas bancarias que tienen un total de 12 millones de dólares y también un yate.

-¡Tanto!-exclamo mama sorprendida.- es demasiado dinero.

Nos regresamos ese mismo día. Renee estaba eufórica. Se paso todo el viaje haciendo planes para remodelar la casa. También quería cambiar su automóvil. Tuve que convencerla para que se quedara co uno de los que había "heredado". Al final decidió quedarse con el mercedes.

Según me había dicho Raymond, cuando fuera a Seattle a buscar el auto de Renee recibiría los bolsos que debería entregarles a Ollie y Nessie. Tendría que tener mucho cuidado. Debía cuidarme que Charlie no los viera, si lo hacia me metería en un gran problema. Regresamos a Forks un jueves por la mañana. Yo sabia que tenia que explicarle demasiadas cosas a Jake. Pero yo ya había tomado la decisión, confiaría en el. Raymond había decidido enviar el auto apenas terminamos la conversación sobre la herencia.

Herencia que de paso solo era el dinero que me había dejado mi madre, apenas había nacido. Lo había preparado para que lo recibiera a los 18. Raymond solo cambio algunas cosas.

Quedamos en que Jake y yo viajaríamos el viernes a Seattle a buscar el auto. Aprovecharía la ocasión para explicarle toda la historia.