EL ADIÓS INESPERADO
Después de que Sakura regresara del aeropuerto, y de contarle lo sucedido a Tomoyo mientras regresaban a su casa en el carro de ella, esta se encerró en su cuarto. Él único consuelo que tenía era el saber que mañana por la noche podría escuchar nuevamente la voz de su adorado Shaoran... y esa esperanza le daba un poco más de ánimo, ya que en realidad ella se sentía preocupada porque él se había comportado raro ayer y hoy. Cuando Kero notó que su ama se encontraba triste intentó animarla, diciéndole que era un buen momento para poder ir a practicar con las cartas Sakura, ya que llevaban buen tiempo sin ser utilizadas. Sakura aceptó y lo hizo porque realmente necesitaba distraerse, ya que se sentía muy triste y vacía... ella no quería dejarse vencer por el desánimo por lo que planeó la salida para esa mismo día pero en la noche, cosa que así se daba tiempo de preparar el almuerzo y de poner a lavar la ropa, porque hoy le tocaba a ella realizar esas labores en casa. En cuanto se cambió de ropa se puso a hacer sus actividades domésticas casi automáticamente, su padre y hermano llegarían tarde ese día así que especialmente hoy se encontraba más sola que nunca o al menos así se sentía ella.
En casa de Tomoyo…
Tomoyo acababa de entrar a su hermosa y cómoda habitación. Sin embargo, no podía dejar de pensar en lo que había observado el día de hoy en lo que despedían a Shaoran y Meiling. Ella era una niña muy observadora por naturaleza, por eso no podría haber sido sólo imaginación el percibir un tanto extraño a Li, al principio tenía dudas, ya que ese comportamiento tan poco habitual en él podría haberse debido a que partiría nuevamente para Hong Kong y que eso lo entristecía porque, como bien se sabe, eso implicaba no ver en mucho tiempo a Sakura. Sin embargo, no sabía cómo ni por qué, pero ella estaba segura de que había una razón más fuerte, había un motivo que lo perturbaba y era precisamente aquel motivo el que hizo que el joven chino se comportara de ese modo tan extraño hoy.
Lo que llamó más la atención de Tomoyo fue cuando vio el modo en cómo abrazaba Shaoran a Sakura, y le había parecido muy extraño el modo en cómo él lo hacía porque ese abrazo más que una simple despedida parecía un adiós (tal como Sakura lo había percibido). Mientras regresaban en el carro, de camino a casa de Sakura, para dejarla ahí, su amiga le contó lo que había pasado entre ellos en ese momento en el que tanto ella como Meiling los dejaron solos, y ese relato hizo que Tomoyo se diera cuenta de que algo definitivamente no andaba bien. Eso la preocupaba mucho, ya que tenía miedo de que Sakura sufriera, no le agradaba para nada la idea de ver a su mejor amiga triste y desconsolada.
Mientras más pensaba en el asunto, más asustada se sentía, porque cada vez afirmaba más la idea de que efectivamente el joven hechicero en realidad se despedía para siempre de su amiga, y eso no podía ser verdad o ¿sí?...no, no podía ser, era seguro que Shaoran había demostrado querer mucho a la siempre bella y gentil maestra de cartas, es más, Tomoyo podía jurar que él adoraba tanto a Sakura que incluso podía dar su vida si fuera necesario, pero entonces ¿por qué se comportaba así? ¿Qué es lo que traía así a Li hoy?... Tomoyo se sentía realmente muy agobiada ya que tenía muchas preguntas dando vueltas en su cabeza y además estaba preocupada por no entender lo que le sucedía al joven hechicero, más cuando se trataba de una situación que de no captar a tiempo el problema central podría afectar mucho a su querida amiga.
Lo que sí la tranquilizaba bastante era saber que había podido transmitir a Meiling un poco de la angustia que en ese momento la invadió en el aeropuerto, esto es, después de ver esa escena de abrazo entre sus amigos, claro que como todo fue muy rápido no le dio tiempo para explicarle bien a Meiling lo que pensaba pero sí pudo decirle que ella veía que Shaoran estaba algo distante y distraído hoy. Así que contaba con que sería la muchacha china la que, bajo promesa, intentaría averiguar qué sucedía…En lo que la muchacha pensaba en todo lo sucedido sonó el teléfono de su casa y eso hizo que Tomoyo saliera del estado de meditación en el que se encontraba dando un pequeño brinco, es así que tras recuperarse del susto momentáneo que sufrió fue a contestar y cuando lo hizo se sorprendió mucho al darse cuenta de que quien la llamaba era Sakura, se sorprendió porque pensó que su amiga estaría muy triste por la partida de Shaoran que no tendría ánimos como para salir o planificar algo. Sin embargo, en ese instante era justamente su querida amiga la que estaba al otro lado de la línea, pero lo mejor de todo fue enterarse del motivo, ya que saber que el motivo por el que la ex cazadora de cartas se comunicaba con ella era para ponerla al tanto de que ese día Kero y ella (Sakura) habían programado una nueva sesión de entrenamiento. Esa noticia alegró mucho a Daidouji, debido a que eso significaba que podría grabar a su amiga con uno de sus trajes puestos y se puso más feliz aún cuando recordó que acababa de confeccionar un nuevo traje (En lo que hablaba por teléfono imaginaba a Sakura vistiendo su nueva creación y sus ojos se llenaron de brillo y emoción)...La perspectiva de que podría vestir a la hermosa Sakura la animó mucho así que dejó, sólo por un rato, sus cavilaciones y dudas y se fue a alistar todo lo necesario para poder dejar a la maestra de cartas más bella que nunca en ese día de entrenamiento…
En el avión camino a Hong Kong…
Meiling, que se encontraba sentada al lado de Shaoran lo miraba detenidamente de reojo, ya llevaban en el avión una media hora y durante todo ese tiempo él no había hablado para nada, fue así que se dio cuenta de que su primo efectivamente estaba algo raro y confirmó lo planteado por Tomoyo cuando se despedían. Debemos recalcar que inicialmente Meiling le tomó poca importancia a lo dicho por su amiga, ella no quiso creer lo que ésta le decía, porque hasta ese momento no había notado para nada aquella extraña actitud en el joven hechicero. Pero ahora la situación era distinta, ya que teniéndolo a su costado y sin tanto barullo era mucho más sencillo caer en la cuenta de que efectivamente algo no andaba bien. Esto la angustió mucho, ya que nunca lo había visto así. Es por eso que tomó la determinación de llegar al fondo del asunto, es decir, estaba decidida a saber qué era lo que tenía su primo:
-Shaoran ¿te encuentras bien?- el hechicero, que hasta ese momento había estado completamente distraído pensando en todas las cosas que le estaban pasando, pegó un brinco y luego reaccionó un una manera un tanto seria y que emanaba cierta tensión en el ambiente
-Sí, estoy bien… ¿por qué lo preguntas?
-Lo que sucede es que te veo muy pensativo y como te conozco muy bien sé que hay algo que te preocupa. Y ¡no lo niegues Shaoran! Que como te acabo de decir ¡te conozco muy bien y a mí no me engañas! Así que sin rodeos dime qué es lo que te sucede, por qué estas así - él se sorprendió de la habilidad de su prima para identificar su estado emocional y al mismo tiempo se dijo "qué tonto eres Shaoran Li" ya que no podía ser tan evidente porque eso complicaría más las cosas
-Bueno sí tienes razón- respondió y luego, apretando los puños y reprimiendo el deseo de gritar, dijo sólo una parte del gran motivo que lo traía así de distraído y pensativo- lo que sucede es que no sé cuándo podremos volver a Japón y pues me apena no poder verla, eso es todo
-Ahhh…- Meiling pensó un momento en el argumento dado por su primo- bueno si eso era lo que te preocupaba me lo hubieses dicho… pues si aún no tienes fecha yo asumo que podremos planificar un nuevo viaje en las siguientes vacaciones cortas de marzo ¿no es así? Así que ya deja de preocuparte y alégrate- Shaoran sintiéndose por un lado aliviado (ya que aparentemente había logrado convencer a Meiling de que sólo era eso lo que lo angustiaba); por el otro, realmente experimentaba una extraña sensación, ya que deseaba con todas sus fuerzas poder contárselo a alguien y él sabía que quien podría escucharlo y hacer que se sintiera mejor era Meiling, es más quizá ella podría ayudarlo a pensar en alguna opción para conservar la relación que tiene con Sakura sin tener que alejarla de su lado… pero había jurado a su Madre no mencionar el tema de la peregrinación con nadie, ni siquiera con su familia. Así que esforzándose mucho cambió de cara e intentó mostrarse un poco más alegre, al menos intentó mantener su rostro sereno como de costumbre.
Meiling, volvió a ver a Shaoran de reojo para verificar si este no escondía nada más, pero al ver que su primo tenía en ese momento una expresión serena y ya más relajada, concluyó que él le había dicho la verdad y tomando como cierta a la respuesta dada de que ese era el motivo por el que él actuaba de esa manera tan extraña, no le volvió a preguntar nada, además que ella sabía perfectamente que Shaoran adoraba a Sakura y que le costaba separarse de ella, por lo que era completamente lógico que el no saber cuándo la podría ver nuevamente generara en él ese estado anímico tan poco común, porque de lo contrario y pensándolo bien no había ningún otro motivo que justificara la actitud de su primo, al menos a ella no se le ocurría alguno. Es así que recuperando ya su tranquilidad sonrió no sin antes grabar bien en su mente que debía comunicarse con Daidouji ni bien aterrizara y estuviera en casa para tranquilizarla y contarle lo confesado por Shaoran… Meiling llegó a la conclusión de que en esta ocasión Tomoyo exageraba la situación y se angustiaba en vano.
En la noche y en Tomoeda…
Sakura se encontraba en el parque pingüino, tenía puesto un hermoso traje azul. Este estaba compuesto por un pantalón pegado con unos botines negros, un top blanco y una chaqueta entallada de color azul, con pequeños detalles de color blanco, que combinaban perfectamente con la cinta blanca que traía en la cabeza y que estaba decorando su cabello. Tomoyo estaba parada a un costado grabando con su cámara de video todo el panorama que tenía ante sí.
La imagen que captaba Tomoyo con su cámara era la siguiente: Sakura y Kero estaban frente a ella, rodeados por las cartas, Yue estaba parado al lado de ella viendo lo que hacían los otros dos. En eso la maestra mirando a la carta carrera y con el báculo en las manos con un rostro que manifestaba mucha concentración, la invocó. Cuando la Carta apareció comenzó a ver a todos lados, parecía confundida y hasta se podría decir que estaba asustada. Kero cuidadosamente se alejó y mientras lo hacía, Yue explicaba que esa actitud en la carta se debía a que en esa ocasión su aparición no tenía nada que ver con una invocación de ayuda, es decir, cuando Sakura lo llamó no lo hizo para pedirle un favor y darle una determinada orden que generara que la carta en forma de gato realizara una actividad en específico, como era lo habitual, lo que confundió un poco al pequeño ser mágico y que era debido a eso que en ese momento se puso en posición de ataque y miraba a todos los presentes con desconfianza. Sin embargo, Sakura se agachó mirando fijamente a los ojos del animal y estiró sus brazos en su dirección, como diciéndole "ven, aquí es seguro"… Bajando un poco la guardia, el animalito se acercó lentamente a su dueña manteniendo su actitud desconfiada, la castaña estaba muy concentrada, ya que por la indicaciones dada por sus guardianes ella debía manifestarle un sentimiento sincero, que le demostrara a la carta que el motivo de no haberla invocado por una razón especial para realizar una labor, era en realidad el querer conectarse más con ella. La situación era un poco tensa, pero al parecer Sakura estaba manejándola muy bien, al menos eso fue lo que dedujo Tomoyo que vio de reojo el rostro del siempre serio Yue y al percatarse de que este mantenía una expresión serena ella no se alarmó cuando la carta saltó delicadamente a los brazos de la muchacha, ella abrazó al animalito y se quedó un momento así. Ambos guardianes miraban detenidamente aquella escena, Kero era, de los dos, el que se veía más tenso y estresado. Sin embargo, comenzó a relajarse en cuanto percibió que la carta se había percatado y entendido perfectamente bien cuál era la verdadera intención de su dueña. Esto es, el pequeño ser se dio cuenta de que el verdadero motivo que tenía Sakura para invocarlo era el querer mantener una conexión más intensa con él; es por ello que dejando la desconfianza de lado cedió ante los sentimientos que transmitía su ama, comenzó a lamerla y tras el tercer contacto de su lengua con el brazo de ella, el animalito emitió un pequeño sonido que hizo que todo el cuerpo de la maestra de cartas se llenara de una sensación indescriptible, esta sensación era muy rara pero especial, Sakura podía sentirse llena de emociones de diverso tipo, sentía calidez, alegría y paz, además se daba cuenta de que la carta confiaba en ella y sobre todo pudo notar que el animalito le comunicaba que de ahora en adelante su fidelidad le pertenecía por completo…En ese momento ambos se estaban comunicando no con palabras, sino que lo hacían por medio de sentimientos y emociones que en ese preciso instante eran muy sinceros y que transmitían todo lo que uno sentía hacia el otro.
En lo que Sakura y la carta estaban conectadas, Tomoyo, en voz baja le preguntó a Yue y Kero ¿Cuál era la finalidad de que Sakura hiciera eso? Ante esa pregunta fue Kero quien habló:
-La misión de Sakura es establecer contacto directo con cada carta, pero para poder hacerlo lo más importante es que ella no debe hablar, no debe decir nada, ya que lo que importa en estos momentos es que ella pueda comunicarse con la carta por medio de los pensamientos y sentimientos de su interior, así ellos se conocen más lo que provoca que ambos se retroalimenten con los poderes del otro…
-Así es- dijo Yue, que acababa de unirse a la explicación dada por Kero- asimismo esto genera que Sakura y la carta incrementen su nivel de magia; es decir, nuestra ama se hará más fuerte pues su nivel de magia aumentará significativamente pero también esta conexión podrá darle más fuerza a cada carta con la que Sakura se conecte…
-Exacto, además no debemos olvidar lo que mencioné hace un momento, ya que haciendo esto Sakura podrá aprender a comunicarse con las cartas sin decir palabra alguna, y no es por nada pero eso ya implica un gran desarrollo de poder- Tomoyo, que en ese momento escuchaba atentamente la explicación que ambos guardianes le estaban dando sobre estas pequeñas reuniones de entrenamiento, se puso a pensar en: "pero cuando Sakura logre comunicarse con las cartas a nivel prácticamente emocional y mental, ¿deberá hacer algo más?"
-Oye Kero…pero ¿no es peligroso que las cartas respondan a las emociones y pensamientos de Sakura así de modo inmediato? Lo digo porque eso podría hacer que sus cartas respondieran a todos los deseos que Sakura pudiera tener en un momento dado, incluso podrían responder a deseos negativos o pensamientos coléricos, ¿qué pasaría si ella alguna vez se encuentra frente a una situación negativa que hiciera que sus emociones y sentimientos cambiaran a un estado completamente furibundo? Por lo que ambos me dicen, intuyo que sus cartas le harían caso sin que ella necesitara decirlo, prácticamente de modo intuitivo…- Yue interrumpiéndola le dijo:
-Efectivamente estas en lo cierto, ese es el riesgo que se puede correr, es por eso que el primer paso que Sakura debe seguir es que en el momento en el que establece conexión con la carta, ella sólo debe permitir que ellas conozcan emociones y pensamientos positivos…Sin embargo, esto no es suficiente ya que este tipo de conexión establecida es un arma de doble filo y es por ello que este trabajo debe hacerse con mucho cuidado, no es para nada sencillo, y además, una vez establecida la conexión con todas las cartas su nueva misión será aprender a canalizar su energía, deberá aprender a controlar todas sus emociones y pensamientos, ya que como bien dijiste si en algún momento Sakura se llena de rabia, o de algún sentimiento negativo, las cartas automáticamente podrían atacar a alguien, ocasionar desastres e incluso sentirse tan llenas de confusiones que podrían romper su sello y alejarse de la energía de su dueño.
-Exacto – dijo Kero y fijando la mirada en su ama agregó- lo bueno es que esta respuesta automática sólo podrá dar inicio cuando la conexión de Sakura se haya establecido con todas y cada una de las cartas que quedan.
Los tres observaron a Sakura quien seguía agachada abrazada al ser mágico en forma de gato, estaba rodeada de una especie de campo energético de color lila, se encontraba verdaderamente concentrada. Sin embargo, Tomoyo estaba un poco asustada por la situación, ya que todo lo narrado por los guardianes sonaba complicado y hasta peligroso, pero según el guardián Yue era imprescindible que Sakura aprendiera a manejar bien de ese modo a las cartas, puesto que así podría conectarse con ellas al punto de que si en algún momento necesitara invocar el poder de alguna, estas acudirían al llamado de su dueña y harían automáticamente lo que la maestra de cartas les encomendara por medio de sus sentimientos y pensamientos, lo cual le daba un grado de protección muy elevado. Era un grado de conexión muy poderoso, y que en caso de peligro beneficiaba a la muchacha, ya que si es que ella era atacada, podría sorprender al enemigo sin necesidad de invocar a las cartas con el báculo o diciendo las palabras habituales para abrir el sello.
Además, una vez establecida la conexión de Sakura con todas las cartas y luego de que les enseñara a responder a sus emociones, ella debería aprender a canalizar su energía para poder saber actuar del modo correcto ante cualquier circunstancia como ya lo habían dicho los guardianes. Pero para poder hacerlo la maestra de cartas tendría que recurrir a la enseñanza de ciertos Sabios especializados, quienes también debían instruir a Sakura en su nueva misión, la cual sería aprender a esconder sus poderes, es decir, ella deberá aprender a disimular de manera exitosa frente a los demás que es una persona que cuenta con poderes mágicos, así podría pasar desapercibida en cualquier momento y lugar. Y para conseguir eso se requiere de un poder de magia mucho mayor, por lo que de todos modos era necesario que ella incrementara más su nivel de magia del modo en como hasta ahora lo venía haciendo. Cabe mencionar que en ese momento Kero pensaba en cómo harían para que Sakura pudiera llevar a cabo esos estudios, su situación era complicada pues su Padre desconocía de las habilidades mágicas que ella poseía, el guardián de ojos dorados estaba seguro de que no podrían ser ni él ni Yue quienes debían cargar con esa misión, ya que finalmente ellos mismos podrían llegar a ser más poderosos si es que su ama incrementaba sus poderes; es por ello que inevitablemente debían ser los sabios de los templos que existían en Japón quienes debían instruir a Sakura en esos pasos. Sin embargo, aunque esa situación futura le causaba preocupación el ver a su ama ahí conectándose con esa carta hizo que se sintiera más seguro, ya que eso le demostraba que ella estaba dispuesta a mejorar sus habilidades a como diera lugar; teniendo esa idea en mente decidió dejar de pensar en ello, ya habría tiempo de darle vueltas a ese asunto a su debido momento, por ahora era mejor no agobiar a su dueña con esas cosas; además aún quedaban varias cartas con las que conectarse, ya que hasta el momento sólo lo habían hecho con seis. Así que por el momento debía dar ánimos a su dueña para que siguiera incrementando más su poder.
Cuando Sakura terminó de conectarse con la carta, ésta muy amablemente regresó a su forma de carta y la muchacha se sintió agotada, pero feliz porque todo había salido muy bien así que sonrió ampliamente llena de satisfacción. Se paró y miró a sus amigos, Tomoyo y Kero la miraban y aún conservaban un rostro de nervios; Sin embargo, quien tenía un rostro sereno y calmado como de costumbre era Yue, quien al parecer había mantenido la calma pues notó que la maestra de cartas en ningún momento se desconcentró e hizo su trabajo perfectamente. Sakura se acercó al lugar en donde ellos se encontraban y les dijo que ya debían irse. En ese instante emprendieron su camino de regreso a casa, Sakura se veía agotada, y en esta ocasión se había cansado más porque le había costado muchísimo ocultar sus sentimientos de tristeza, al menos el haberlo hecho por tanto tiempo, ya que ella sabía que si en ese instante sus emociones hubieran sido positivas y se sintiese feliz, la labor habría sido mucho más sencilla, como cuando se conecto con las anteriores cartas, pero el problema era que en esos momentos luego de la partida de Shaoran lo que ella sentía casi todo el tiempo era vacío y tristeza y el saber que las cartas sólo debían grabar sentimientos positivos hacía para Sakura una labor ardua el ocultar su verdadero estado anímico, pues debía esforzarse mucho por no manifestarlos mientras se conectaba con las cartas.
En el camino Yue y Kero iban conversando, bueno más el pequeño guardián quien había tomado ya su falsa apariencia; Tomoyo y Sakura los seguían en silencio, pero en ese momento la niña de ojos amatista vio que su amiga se encontraba cabizbaja e intentó subirle el ánimo
-¡Vamos Sakura! Sonríe que te ves más linda alegre que con el rostro entristecido. Además todos tus entrenamientos están saliendo bien y cada vez te estás haciendo más fuerte…- la castaña vio a su amiga y sonrió ligeramente
-Tienes razón Tomoyo, es sólo que no sé porque hoy me resulta muy difícil sonreír, quizá lo que debo hacer es descansar y dejar de pensar en lo que pasaron estos días… yo asumo que ya mañana me sentiré mucho más animada- con dificultad, casi como si le costara mucho esfuerzo esbozó una sonrisa, Tomoyo cogió la mano de su amiga la apretó ligeramente y le dedicó una sonrisa para tranquilizarla y darle ánimos
-Sí tú también tienes razón, hoy has experimentado muchas emociones juntas, lo mejor es que descanses y ya mañana de seguro te sentirás mejor
-Pues sí- sonrió Sakura pero inmediatamente volvió a ponerse seria- además mañana podré hablar con él por teléfono, y eso siempre me sube los ánimos
Cuando llegaron a su destino, es decir a la salida del parque pingüino, se despidieron de Tomoyo, quien en ese momento era recogida por sus habituales guardaespaldas. Luego Sakura y los otros dos guardianes se fueron volando a casa de ella. En cuanto los tres pisaron el suelo la castaña abrió la puerta muy sigilosamente y se despidió de Yue, quien había decidido irse volando a casa de Yukito, luego en compañía de Kero entró a su casa sin hacer ruido, estaba segura de que su hermano aún no llegaba pero de todos modos por si acaso era mejor no hacer bulla, por otro lado su papá debía de estar aún en la oficina trabajando, últimamente él estaba más ocupado que de costumbre. Sakura percatándose de que no estuvieran sus familiares subió las escaleras y entró a su habitación, se cambio y se echo a descansar, se sentía muy agotada, Kero apagó la luz y luego cuando volteó a ver a su dueña se dio cuenta de que ella ya se había quedado profundamente dormida. Se acercó a ella y se quedó viéndola de un modo preocupado, sabía muy bien que su querida ama no estaba pasándola muy bien, sabía que se encontraba triste… así que pensaba "más le vale a ese mocoso que no haga sufrir a Sakurita, porque de lo contrario se las verá conmigo" y luego de abrigarla mejor se fue a su cama a dormir.
Al día siguiente comenzaban nuevamente las clases, Sakura se despertó tarde como de costumbre se cambió rápidamente y bajó a desayunar, su hermano era el encargado de preparar el desayuno ese día, en cuanto la vio entrar dijo;
-Nuevamente se te hizo tarde ¿monstruo?- la aludida esbozó un rostro molesto y le respondió
-Ayyy ¡hermano! ¡Ya te dije que no soy un monstruo!... y ante todo ¡buenos días! Qué mal educado eres- esto último lo dijo regresando su rostro a la normalidad, y viendo el retrato de su mamá la saludó con una sonrisa tierna en los labios- Muy buenos días mami
-Qué bueno que podamos desayudar hoy los tres juntos hijos- Touya y Sakura se sorprendieron porque la intervención de su padre fue repentina- muy buenos días a los dos y muy buenos días querida Nadeshico
-¡Muy buenos días papá!- dijeron los dos de modo muy animado y en respuesta a su progenitor. Los tres se sentaron agradecieron la comida y se dispusieron a desayunar, en ese momento Sakura se dio cuenta de que ya había pasado buen tiempo desde la última vez en que se sentaron todos juntos para comer, y pues sonrió porque estaba feliz de que pudieran hacerlo hoy...
-¿Qué tal el trabajo hijo?- preguntó Fujitaca
-Muy bien, aunque a decir verdad creó que buscaré otro trabajo, ya que he decidido dedicarme más a estudiar
-Es cierto, este año que ya estás en la universidad las clases son mucho más fuertes y exigentes…- Sakura al escuchar eso intervino
-¡Cierto! Hermano tú ya estás en la universidad y estas estudiando administración y también cocina ¡qué emoción!… y dime ¿qué te tal te va?
-Bueno en realidad estoy viendo muchos temas nuevos que aún no conozco, es más son carreras en donde a decir verdad se pueden ver cosas extrañas ya que en una de las materias que llevo me enseñan cómo convivir con un monstruo- Sakura que escuchaba atentamente a su hermano se enojó mucho cuando este le salió con esa broma, así que le lanzó una patada por debajo de la mesa, acto que dolió mucho a Touya pues le dio exactamente en la canilla de la pierna
-¡Hermano! Por qué me dices monstruo, ¡cuántas veces te he dicho que no soy uno!- Fujitaca sonreía divertido por las habituales peleas de sus hijos, y en ese momento Touya habló
-En realidad con la administración no tengo problemas, y como estudio con Yuki pues los cursos se me hacen más llevaderos, además los profesores siempre nos toman muy en cuenta cuando hacemos trabajos, así que puedo decir que por ese lado estoy tranquilo; sin embargo, con respecto a mi carrera de cocina sí estoy preocupado ya que aunque sé que me llama mucho la atención estoy pensando muy seriamente en dejarla por un tiempo, ya que es costosa y pues no me doy abasto con las dos carreras y los trabajos de medio tiempo
-Pues tu eres un buen cocinero hermano, y eso lo heredaste de papá
-¡Calla montruo!, nadie pidió tu opinión
-Ayyyy- Sakura había vuelto a enfadarse, pero en ese momento habló Touya de nuevo
-Lo que sucede es que a la cocina le debes dedicar mucho tiempo, ya que existen muchas variedades de platos y se tiene que practicar constantemente para poder hacerlos casi de memoria, pero con dos trabajos y una carrera más con la que cumplir, el tiempo te queda corto y a pesar de que me va bien el problema es que realmente es muy costosa… y aunque me gustaría dejar al menos un trabajo sé que si lo hago no podré pagar ese monto que queda de la mensualidad ni mis insumos…así que es por eso que creo que quizá sea mejor dejar de estudiar cocina por un tiempo hasta que pueda ahorrar más…- Fujitaca había escuchado lo dicho por Touya y se sintió un poco culpable porque no podía ayudar mucho a su hijo económicamente, si bien le daba una pequeña cantidad de dinero esta no le era suficiente y él lo sabía. La universidad donde Touya estudiaba administración era del Estado, pero la escuela de cocina sí era particular y pues siendo realistas era cara… Él mismo había animado a su hijo a postular a esa escuela cuando un día lo escuchó hablando con Yukito sobre su gusto por la cocina y aunque se esmeraba mucho por reducir los gastos de la casa al mínimo para así darle a Touya una mayor cantidad de dinero no era suficiente, con las justas y podía pagar un poco más de la mitad de la mensualidad y pues eso hacía que se sintiera impotente y triste… Sakura que escuchaba a Touya hablando de esa situación miró a su papá y se dio cuenta de que él se encontraba pensativo y que tenía en sus ojos una expresión de tristeza que muy pocas veces había visto en ellos…Cuando el otro muchacho vio a su padre se puso serio, había sido un poco desconsiderado de su parte decir que no le alcanzaba el dinero para estudiar cocina cuando él era consciente de que su padre se esmeraba un montón por darle ese monto mensual para que pagara la boleta de la escuela, así que agachó la mirada y dijo- Lo siento… yo no… no quería recriminarte nada…no era mi intención…
-No hijo- dijo Fujitaca- no te sientas mal porque no has dicho algo que no sea cierto. Lamentablemente no puedo ayudarte como se debe con tus estudios hijo, es más debes trabajar para poder estudiar y lo peor de todo es que también ayudas con la casa, quien debe pedir disculpas soy yo…
-Papá no digas eso, sé muy bien que te esfuerzas mucho para mantenernos a Sakura y a mí, siempre has priorizado nuestro bienestar y tranquilidad sobre otras cosas, yo soy testigo de que en muchas ocasiones no duermes por hacer trabajos extras para obtener algún otro ingreso, yo estoy muy agradecido por todo el apoyo que me has brindado y que me brindas y pues en realidad si he pensado en dejar de estudiar es porque también deseo descansar un poco…- Touya dijo todo esto con un rostro de preocupación y ahora esperaba que su progenitor hablara; Sakura estaba ahí mirando a su hermano y su papá con mucha atención
-Pues siendo honesto no me parece ni justo ni correcto que dejes de estudiar cocina hijo, esa carrera es muy prometedora y pues cuando se tiene el talento se puede llegar muy lejos. Sin embargo, también tengo entendido que es muy competitiva, así que es mejor que te dediques con mucha fuerza a estudiarla… yo justamente estaba viendo la manera de apoyarte más con los gastos y pues justamente el otro día vino a la universidad una empresa muy conocida que se dedica a realizar proyectos arqueológicos muy grandes, y pues me dijeron que si necesitaban a un colaborador más me podrían llamar… pero según me contó un colega otra forma de trabajar ahí es realizando campañas de eventos arqueológicos y me dijo que te pagan bien…por lo que estaba pensando en llamar y ofrecer mis servicios para esa área
-Gracias Papá, pero realmente tú ya casi no descansas, te la pasas trabajando casi todo el día y yo no deseo que te agotes tanto sólo por ayudarme
-Pero Hijo, yo realmente deseo que tanto tú como tu hermana estudien lo que realmente les gusta, por eso te pido que por favor no dejes la cocina, sé que te gusta mucho y pues pienso que debes esforzarte mucho para que salgas de ahí ya siendo un poco conocido…de verdad no quiero que dejes de estudiar por mi culpa
-Papá yo…Sé que debo estudiar más pero también soy consciente de que no sólo se trata de acabar la escuela si no que también debo ir al extranjero para agrandar mis conocimientos y conocer más de la comida occidental, que según tengo entendido es muy difundida. Y siendo realistas eso sí es un gasto mucho más difícil de afrontar…- Fujitaca sabía perfectamente que si su hijo no se decidía del todo a seguir estudiando ese carrera era porque él sabía que era costosa y que su padre no podía afrontar tremendo gasto…Así que decidió animar a Touya, estaba dispuesto a hacer lo que fuera con tal de apoyarlo en lo que éste había decidido estudiar, incluso cuando se trata de una escuela tan cara como esa, y le dijo
-Sí, debido a la gran competitividad que existe mientras más estudios tengas y mientras más variedad de platos conozcas uno es más reconocido en el medio y eso ayuda a que te vaya mejor. Pero no te preocupes hijo, si es que verdaderamente eso deseas estudiar, quiero que sepas que cuentas conmigo para lo que sea, de ser posible trabajaré más, ya sabes que mientras tenga fuerzas para trabajar lo haré con tal de poder así ayudarte a estudiar en la escuela de cocina que es la mejor de la ciudad- Touya se sorprendió y luego brindando una leve sonrisa a su progenitor y sabiendo que su padre por nada del mundo dejaría que él abandonara sus estudios de cocina le dijo
-¡Gracias papá! Pero de todos modos yo te apoyaré en lo que sea necesario, sabes que he trabajado ya un par de años, he ahorrado un poco de dinero, que espero me ayude a pagar mis estudios, al menos una parte y pues aunque sea cansado seguiré trabajando para así poder estudiar, creo que con la ayuda de mis ahorros podré sobrevivir un poco más de tiempo, y quizá hasta sea mejor buscar un trabajo en donde me paguen un poco más…Papá quiero que sepas que me esforzaré mucho y en cuanto pueda postularé a una beca- Touya no podía postular aún a una beca porque aún no estaba en su segundo año de estudios, y ese era el requisito para poder presentarse al concurso de becas. Sin embargo, ante ese cuadro Sakura se sintió muy emocionada, ella sabía que su papá no ganaba tanto dinero como para llenarlos de lujos, pero a pesar de eso él siempre les había intentado dar lo mejor dentro de sus posibilidades, aunque claro está que lo que más valoraba ella era que su adorado papá nunca los hizo sentir faltos de cariño, y como era muy sensible unas lágrimas de felicidad empezaron a brotar por sus ojos, al ver eso Touya se asustó y cuando Fujitaca se percató de la preocupación en el rostro de su hijo por su hermana, la volteó a ver y también se sorprendió y luego con un gesto de calidez le dijo
-¿Estás bien hija?- ella secando sus lágrimas asintió y dijo
-Soy muy feliz por pertenecer a esta familia, los quiero mucho a ambos- el maestro y padre abrazó a la pequeña y ella también lo abrazó fuertemente y puso cara de alegría, mientras Touya los miraba con una tierna sonrisa en el rostro que sólo su padre pudo ver.
-Al terminar el desayuno Sakura salió apurada de la casa en dirección a la escuela. Se sentía más animada, el haber desayunado con su familia y la perspectiva de que en la noche podría hablar con su querido Shaoran la habían puesto de buen humor. En la escuela todo transcurrió como de costumbre, Yamasaki se apareció en el descanso para contar una historia que, para variar, la muchacha había creído íntegramente, hasta que Chiharu intervino y se lo llevó a rastras. Ya en casa, la maestra de cartas se puso a hacer las tareas de la escuela, ahora realizarlas le llevaba mucho más trabajo ya que eran mucho más complicadas y exigentes en cuanto a contenido. Mientras las hacía tenía el teléfono celular a su lado, estaba esperando con ansias la llamada de su adorado Shaoran…Kero había ido a casa de Tomoyo a pasar la noche, porque estaba obsesionado con querer que la muchacha le hiciera un video personalizado con sus mejores poses, y como la gentil Daidouji había prometido anteriormente al guardián que lo iba a hacer, pues este decidió que ese día era el indicado para hacerlo, ya que se sentía más guapo que nunca, además había estado practicando y pues en ese momento debía estar posando mientras que Tomoyo debía estar tomando sus mejores ángulos. La imagen de Kero posando hizo que Sakura sonriera y le saliera una gota en la sien, luego volvió a ver el celular y se puso a pensar en cuanto tiempo faltaba para que su noviecito la llamara, generalmente Shaoran la llamaba a las siete de la noche, y ya eran siete y media y el teléfono aún no sonaba, la castaña comenzó a ponerse ansiosa, se puso a caminar de un lado a otro en su habitación, pero luego de respirar profundamente un par de veces Sakura pensó que no era bueno perder la calma, quizá estaba ocupado en algo, de seguro ya no tardaba en desocuparse. Es así que decidió bajar a comer algo, era muy probable que ella encontrara algún pedazo de torta en la nevera y con la idea de comer algo delicioso y dulce bajó a su cocina. Cuando subió ya eran las ocho y media y aún no sonaba el celular, ella comenzó a preocuparse, y no sabía si llamarlo o no, ya que desde que les dieron el teléfono era siempre él el que la llamaba; ella se puso a caminar, de nuevo, de un lado a otro en su habitación sin saber qué hacer, así que tomó la determinación de ser ella la que lo llamaría si es que luego de unos 15 minutos él no lo hacía…
En ese mismo momento pero en Hong Kong (habitación de Shaoran)
Shaoran se encontraba dando vueltas alrededor de su cuarto con el celular en la mano, sintiéndose muy tentado a marcar el número de Sakura, realmente necesitaba oír su voz, necesitaba escuchar su risa y saber cómo estaba. Llevaba ya una hora y media en esa misma indecisión, llamar o no llamar, en esos momentos debían ser exactamente 8:35 de la noche en Japón… Se sentó en su cama y luego de seguir dándole vueltas al asunto se recostó en ella cogiéndose la cabeza con una mano, mientras que con la otra aferraba fuertemente el celular… estuvo pensando en la hermosa Sakura, recordando todos esos momentos que pasaron juntos, en eso intempestivamente entró a su mente la frase de su Madre "lo mejor será que hables de una buena vez con esa persona y como te dije, explícale muy bien cuáles son las responsabilidades con las que tienes que cumplir" realmente se sentía muy agobiado en ese instante y tenía la sensación de que su cuerpo le pesaba demasiado, así que miró el celular fijamente y con toda la determinación del mundo lo apagó, hecho esto se paró, lo dejó tirado en su cama y salió de su habitación, se fue a la biblioteca de su casa, quizá leyendo podía conseguir distraerse y así evitar la tentación de llamarla; desde ahora debía empezar a alejar a Sakura de su vida y tenía que ser fuerte…
En el camino hacia la biblioteca de la casa se cruzó con Meiling quien se sorprendió mucho al verlo fuera de su habitación en ese instante puesto que siempre se encontrara hablando con Kinomoto a esas horas, y como realmente aquella situación era inusual decidió preguntarle
-¿Shaoran? ¿No deberías estar hablando con Kinomoto?- en cuanto vio a su prima Shaoran se puso muy tenso, se veía como congelado, es más, comenzaba a sudar frio por lo muy nervioso que se encontraba en ese momento y todo por no saber qué decir sin elevar sospechas en Meiling
-¿Ah? Ah sí… bueno lo que pasa es que estaba cansada así que sólo hablamos un momento… en fin voy a leer a la biblioteca- la explicación dada por su primo le pareció rara, ya que ella tenía entendido que Sakura aun si estuviera muriéndose hablaría con Shaoran hasta que las orejas de ambos se pusieran rojas, es más, hablarían hasta que prácticamente se quedaran sin ella. Ante aquel pequeño lapso de silencio que se generó en ese momento ella vio que su primo dio por terminada la charla y comenzó a caminar de nuevo … así que Meiling decidió restarle importancia al asunto, además estaba muy preocupada y estresada ya que tenía mucha tarea que hacer para la escuela, por lo que decidió no distraerse más, así que siguió su camino hacia su habitación
En ese mismo momento en casa de Sakura
La muchacha vio que era el momento para llamarlo, así que perdiendo toda vergüenza y aspirando dos veces grandes bocanadas de aire para tranquilizarse, marcó el número de Shaoran, empezó a sonar un tono y en eso escuchó
-En estos momentos no se puede transferir tu llamada porque el equipo se encuentra apagado, por favor intente más tarde- el corazón de Sakura se congeló momentáneamente, y la invadió una tristeza tremenda. Pero siguió guardando esperanzas, estaba dispuesta a no dejarse vencer por la tristeza, de seguro estaba muy ocupado, ya que como él también debía haber iniciado clases hoy era probable que tuviera mucho que hacer, o quizá había asistido a una reunión de su clan junto con su madre…"sí, probablemente ahora estaba en alguna reunión y por eso no puede llamarme, tengo que tranquilizarme y ser paciente y comprensiva, además no tiene por qué llamarme todos los días…Sin embargo… ¿qué pasa si es que la verdadera razón por la que no llama es porque se ha olvidado? No, ¡no puede ser! él nunca se olvidaría de llamarme porque yo lo conozco y sé cómo es, así que no debo tener esas ideas…" esto era lo que pensaba Sakura mientras se recuperaba del shock de escuchar aquel mensaje en el celular de su adorado Shaoran
La castaña sin darse por vencida intentó llamarlo unas cuatro veces más cada 15 minutos y al ver que seguía apagado el celular se dejó vencer, perdió las esperanzas así que se echó en su cama y decidió llamarlo por última vez pero para dejar un mensaje de voz a Shaoran:
-¡Hola Shaoran! Te estuve llamando y pues tu celular está apagado, quizá estas ocupado y yo aquí siendo egoísta queriendo comunicarme contigo, realmente me habría encantado escuchar tu voz…pero en fin hoy no se pudo aunque de todos modos llámame cuando quieras, estaré esperando tu llamada…bueno eso era todo lo que quería decirte…te quiero- ni bien terminó de dejar su mensaje se puso a llorar hasta que se quedó dormida abrazando el celular y pensando en Shaoran, pensando en que probablemente mañana temprano en cuanto oyera su mensaje él la llamaría…
Tres horas después en China (cuarto de Shaoran)
Él entró a su habitación e inmediatamente vio el celular, lo cogió y lo prendió, ni bien lo hizo le notificaron cinco intento de llamadas del número de Sakura y en ese momento le llegó el mensaje de voz que ella le dejó. Tras escuchar tres veces el mensaje se sentó y cogiéndose la cabeza con las manos de forma desesperada (como cuando estaba confundido y no sabía que le gustaba Sakura) se quedó pesando en ella. Luego se tranquilizó y tomó baño para relajarse, se cambió y se dispuso a dormir…
Shaoran se encontraba en un parque, estaba sentado leyendo un libro de magia escrito en un idioma muy raro y desconocido pero que él si lo entendía, en eso escuchó que alguien lo llamaba a lo lejos, era un llamado con dolor, un llamado con desesperación y esa voz le resultaba familiar, comenzó a sentir brotar una gran urgencia en su interior, él debía de encontrar a la dueña de esa voz cueste lo que cuente y no sabía por qué sentía esa, así que comenzó a buscarla desesperadamente… esa voz era… esa voz estaba seguro de que era de… ¿Sakura?... Sí, era de ella; él corría y corría por todos lados buscando donde se podía encontrar su adorada flor del cerezo, en eso comenzó a escuchar con más fuerza los llamados de su hermosa y frágil novia y continuó buscando hasta que en eso vio entre los árboles del jardín un pequeño túnel, entró en él pues en su interior se hacía cada vez más potente y cercano el sonido de esa voz que tanto le gustaba oír, habiendo corrido ya buen espacio vio al fondo una luz blanca que lo cegaba un poco e inmediatamente supo que se trataba de la parte final del túnel, cuando se acercó más a la salida se percató de que había un pequeño espacio fuera de este y que tras ese espacio se encontraba justamente Sakura y estaba al borde de un precipicio; ella se veía verdaderamente como un ángel, porque traía un vestido de seda blanco y largo se veía preciosa, más aún cuando el viento contribuía resaltando su delicada figura, pero… ella lloraba y lo llamaba viendo al precipicio, como si él hubiera caído, inmediatamente supo que tenía que acercarse a ella para calmarla y para hacerle ver que él se encontraba bien, que estaba ahí con ella. Shaoran la llamó cuando ya le faltaba poco para salir del túnel… en aquel momento la muchacha volteó su rostro para verlo, pero al parecer ella no podía visualizar aún nada ya que él aún se encontraba en la oscuridad, en ese momento un gran viento se hizo presente y cuando él por fin logró salir del túnel y ambos se vieron fijamente a los ojos, ella sonrió e intentó voltear su cuerpo para ir hacia donde él estaba, en lo que se acercaban él estiró su mano para tomar las de ella, pero en eso algo terrible pasó. Justo cuando Sakura había intentado dar un paso hacia él perdió el equilibrio y Shaoran vio como poco a poco ella caía al precipicio… él no lo podía creer, corrió rápido para intentar tomar la otra mano de ella pero lamentablemente ya era demasiado tarde y su intento fue en vano, ya ella se alejaba cada vez más y era jalada por la gravedad hacia el fondo del precipicio… las lágrimas comenzaron a brotar en ese preciso instante, su corazón se paralizaba por la conmoción y sin poderlo resistir gritó con todas sus fuerzas: "¡SAKURAAAAAA!"…
En ese preciso momento Shaoran Li se despertó, estaba sudando mucho y lloraba, había sido un sueño, pero uno para nada agradable; luego de tranquilizarse se paró y fue a tomar un vaso de agua, ya más tranquilo se acercó al balcón de su habitación, vio el cielo y este tenía una estrella que brillaba muy intensamente allá en lo alto, él recodó que la estrella era el símbolo de Sakura y sonrió…sintiéndose ya más calmado (de todos modos aún estaba con el corazón roto por tener que alejarse de Sakura) fue a su cama y se echó en ella para volver a intentar dormir…en lo que lo hacía pensaba en el sueño del que acababa de salir y se angustió ya que generalmente estos suelen ser premoniciones…
La misma noche (cuarto de Sakura)
Unos ojos verdes se reflejaron en aquella agua cristalina, se dio cuenta que era su reflejo, en aquel momento escuchó el grito desesperado de un muchacho… este gritaba desesperadamente para que lo soltaran. No sabía si era por instinto o por otra cosa que necesitaba ayudar a la persona que gritaba, se puso de pie, cerró los ojos, se concentró para hallar de dónde provenían las voces y los reclamos. Cuando los abrió se dio cuenta de que el lugar de donde venían esos gritos no estaba lejos de ahí, comenzó a caminar y notó que estaba descalza, traía puesto un hermoso vestido blanco de seda, era muy cómodo y sobre todo ligero sentía que volaba a cada paso que daba, en aquel momento vio un túnel y ella tenía la certeza de que esa persona a quien ella quería ayudar se encontraba ahí, entró corriendo, cada vez los gritos se hacían más fuertes. En eso, al fondo visualizó una luz blanca y supuso que ese era el fin del túnel así que corrió más rápido, cuando ya le faltaba poco para llegar al final vio que quien gritaba era Shaoran, que era arrastrado por unos hombres encapuchados; ella quedó paralizada ante esa imagen y por más que se esforzaba ella no conseguía ver el rostro de los dos hombres que lo arrastraban, el muchacho que ella tanto adoraba luchaba con todas sus fuerzas por librarse de aquellos individuos con capuchas, la imagen se hizo más clara cuando ellos llegaron al fin del túnel, aquellos que tenían sujetados de ese modo al joven hechicero eran muy altos y estaban cubiertos por grandes capas con capuchas que impedían revelar el rostro que se encontraba tras estas. Se detuvieron un momento luego uno de ellos hizo, mediante un conjuro en una lengua extraña, que Shaoran quedara inconsciente. Sakura al ver eso corrió aún más deprisa, pero por una extraña razón sentía que nunca llegaba al final, como si estuviera corriendo en un mismo sitio, cuando realmente percibió que ya la luz del final empezaba a calentar su rostro, vio cómo uno de estos dos, no el que había realizado el conjuro, cogía a Shaoran y lo cargaba y que luego fue corriendo hasta el borde y se lanzó al precipicio con el joven Li en sus brazos; por otra parte, el otro volteó a ver a Sakura se quedó observándola por unos segundos y luego dejó caer de sus manos un papel, en ese instante la maestra de cartas se sorprendió mucho porque al momento en que esa persona encapuchada soltaba el papel ella pudo verle las manos y estas eran unas manos de mujer; es así que al observar mejor la figura de esta persona se percató de que efectivamente la silueta que tenía era delicada y muy femenina; acto seguido se volteó y siguió a su compañero lanzándose al precipicio también. Cuando ella llegó al borde se sintió desesperada cogió el papel y observó que en este estaban escritos símbolos extraños, al segundo siguiente lo único que se atrevió a hacer, fue gritar el nombre de la persona que aquellos dos encapuchados le habían arrebatado. Gritaba una y otra vez: ¡SHAORANNNN! con todas las fuerzas que tenía, y las lágrimas comenzaron a caer sin que ella pudiera contenerlas, estaba muy tentada a lanzarse a ese precipicio, pero sentía que no podía moverse, estaba completamente estática ahí con aquel papel en sus manos… ella no sabía cuánto tiempo había estado parada en ese lugar gritando el nombre de Shaoran, pero en eso escuchó que alguien la llamaba a ella y la voz que escuchó era… esa voz era la de ¿él?... ¿acaso era la voz de su hechicero?, sí definitivamente era su voz sólo que ahora la escuchaba provenir de aquel túnel por el que acababa ella de salir hace un momento y volteó a ver si quién la llamaba era efectivamente él pero no veía a nadie, cuando en eso pudo visualizar muy tenuemente la silueta de alguien, y esa silueta se le hacía muy familiar, porque le pertenecía… le pertenecía a ¿Shaoran?. Cuando quiso ir a verificar quien era el viento se intensificó por lo que sin poder cogerse ya de nada era arrastrada al precipicio, pero justo cuando empezaba a caer vio que efectivamente era su adorado hechicero quien venía por ella y aunque intentaba cogerla no lo pudo hacer…Sakura veía cómo nuevamente el rostro del castaño se alejaba de su lado hasta perderse mientras que ella caía y caía, en ese momento oyó muy fuertemente que él gritaba con un dolor inmenso su nombre…Ella también grito el nombre de Shaoran y en aquel preciso instante Sakura se despertó llorando mucho. ¡Cuánto dolor sentía en su pecho! ¡Qué sueño para más feo! Se volvió a echar en su cama y se percató de que estaba sudando y que traía aferrada en una mano el dije que colgaba de la pulsera que él le había regalado. Se quedó despierta por un rato más abrazando su almohada, pensando en todo aquello que había visto en su sueño y en eso recordó los símbolos que aparecían en ese papel que la mujer había dejado caer; sin embargo, por alguna extraña razón al recordar aquellos símbolos tan raros sintió que la invadía una gran tristeza y desesperación, tenía un fuerte dolor en el pecho y era como si se estuviese ahogando, pero prefirió dejar de pensar en eso así que lo mejor sería que intentara descansar quizá mañana Kero podría ayudarla a identificar qué significaban, así que se lo enseñaría después de la escuela; luego viendo la hora que era intentó conciliar el sueño nuevamente, hasta que de un momento a otro se volvió a quedar dormida.
Cuando Sakura abrió los ojos se dio cuenta de que era tardísimo para ir a la escuela, lo raro era que tenía el despertador entre las manos, lo que indicaba que cuando este había sonado ella lo había apagado estando aún dormida, sin pensar más en eso se vistió muy deprisa y bajó corriendo. De la cocina salía un riquísimo aroma, y la castaña pensó " !Qué pena! no me dará tiempo de tomar desayuno" Entró a la cocina y saludo a su hermano que era quien preparaba el desayuno ese día. Touya al ver que su hermana se había levantado súper tarde le dijo
-Pensé que hoy ya no irías a la escuela, pero cuando escuché ruidos de monstruo provenientes de tu habitación supuse que te habías quedado dormida, así que aquí tienes tu almuerzo y tu desayuno- Sakura se quedó sorprendida pero se sintió feliz por aquel detalle de su hermano así que cogiendo lo que él le estaba dando dijo
-¡Gracias hermano! - Y lo abrazó con mucha fuerza y unas lágrimas se le salieron sin que ella pudiera evitarlo (últimamente se sentía más sensible de lo habitual) Cuando Touya vio el modo en cómo su hermanita lo abrazaba intuyó acertadamente que ella no se sentía bien, que estaba más triste que de costumbre, supuso que se debía a la partida del mocoso insoportable ese, así que apretó los puños y luego cuando ella ya lo estaba soltando habló nuevamente
-No quiero que estés triste, ¿entendido?... ese mocoso volverá en algún momento, aunque por mi puede quedarse para siempre en su país- esto lo dijo dándole la espalda a Sakura, realmente no le agradaba pronunciar esas palabras, pero ver así de triste a su hermana le partía el corazón aunque no lo demostrara. La castaña volvió a sorprenderse por segunda vez y cuando estuvo a punto de hablar Touya la interrumpió- se te hace tarde monstruo, ve deprisa que si no, no llegarás a tiempo a tu primera clase. Aunque pensándolo bien creo que será mejor que te lleve, sino no podrás tomar tu desayuno y lo peor de todo es que no creo que nadie pueda disfrutar ver a un monstruo apresurado, todo el mundo se espantaría.
Sin más ni más Touya se quitó el delantal y tomando sus cosas se dirigió a la salida de la casa, Sakura lo siguió sin decir una sola palabra, ella seguía sorprendida por el trato que estaba recibiendo ese día por parte de su hermano. Cuando se percató de que él estaba ya afuera de la casa ella se asustó y salió corriendo tras Touya; él la llevó a la escuela muy deprisa, por lo que ella llegó con tiempo suficiente para desayunar, se despidió de su hermano y le dio las gracias por la ayuda recibida, este sin decir nada se fue para sus clases. Cuando terminó su desayuno fue al salón y se encontró con Tomoyo. De manera inmediata esta notó que su querida amiga no estaba bien, que se encontraba triste, pero no pudo preguntarle qué le sucedía porque justo en ese momento llegó el profesor.
Estando ya en el descanso, Tomoyo y Sakura fueron a un lado del patio a conversar sentadas bajo la sombra de un árbol, ahí la maestra de cartas le contó todo. La niña de ojos color amatista la escuchó sin decir nada…y cuando ella hubo terminado, se sintió preocupada. Sin embargo, debía darle ánimos a su amiga así que decidió enumerarle una serie de razones por las que el joven Li no podría haberla llamado. Pero realmente ya la situación comenzaba a preocuparla, todo le parecía extraño, ese sueño, pero sobre todo esa actitud de él hacia Sakura, ¿por qué se estaba comportando así? Esa actitud simplemente no tenía sentido. En aquel momento sonó el timbre que indicaba que el descanso había concluido, así que las dos amigas emprendieron el camino de regreso hacia el salón de clases. Ya por la tarde Tomoyo llamaría a Meiling y trataría de averiguar qué es lo que le podría estar pasando a Shaoran, por ahora ella debía de animar a su mejor amiga.
Acabaron las clases, y Sakura fue a casa de Tomoyo a recoger a Kero. Una vez que estuvo en el camino de regreso a su casa, le mostró un papel en el que ella había dibujado los símbolos que había visto escrito en sus sueños en aquel papel… el pequeño guardián estaba seguro de que lo había visto en algún lugar, pero no recordaba en dónde, así que propuso ir a buscar a Yukito para hablar con Yue. Fueron a casa del tan amable y gentil Tsukishiro, cuando llegaron a la puerta vieron al joven limpiando las ventanas de su casa, en cuanto éste se percató de que ambos se encontraban ahí les brindó una cálida sonrisa, dejó a un lado lo que estaba utilizando para limpiar su ventana y fue a abrirles la puerta. Ambos ingresaron y tomaron asiento, luego de que Sakura hablara por unos momentos con Yukito y le contara cómo le iba en la escuela y también un poco de la situación con Shaoran, ella le pidió muy amablemente que se transformara en Yue. El guardián igual de frío que siempre preguntó el motivo por el que ambos se encontraban ahí y es por eso que Kero narró rápidamente el sueño de Sakura y sacó del bolso de esta el papel que ella había copiado del recuerdo que tenía de su sueño de la noche anterior… Yue observó detenidamente el contenido del papel y en ese momento dijo:
-Me parece muy raro que soñaras con el sello que llevan los jefes de los clanes de China, ya que ese símbolo es muy antiguo y está escrito en una lengua casi extinta- Ante el comentario del guardián Kero intervino
-¡Es cierto!, ya sabía que había visto este sello anteriormente y si mal no recuerdo, fue cuando Clow nos llevó a China; pero tal y como dice Yue, es extraño que hayas soñado con ese sello Sakurita- la muchacha estaba muy confundida en ese momento, era cierto lo que decían sus guardianes, no era lógico soñar con un símbolo que jamás en su vida había visto, eso simplemente no tenía sentido, además qué relación podría tener con el sueño que tuvo anoche… mientras más lo pensaba menos coherencia había en la situación, así que luego de unos minutos meditando habló
-Pues sé que no es lógico que haya soñado con ese símbolo así que mejor y no nos preocupemos más ni le demos más vueltas al asunto… es más útil hablar de algo que estuve pensando pero que necesito acordar con ustedes – ambos guardianes intercambiaron miradas, ya que realmente no se les ocurría cuál podría ser aquel asunto más útil del que su ama quería hablar, luego de un momento kero dijo
-Pues tú dirás Sakurita
-Bueno escuchen con atención lo que les voy a decir… bien, lo que sucede es que he decidido que en la próxima sesión de entrenamiento me comunicaré con dos cartas y no sólo con una- Yue que la observaba y escuchaba con atención levantó las cejas en señal de asombro, por lo que Sakura al ver ese gesto decidió preguntarle- ¿sucede algo Yue?
-Lo que pasa es que me parece muy bien que desees mantener comunicación con las cartas, pero creo que el que lo hagas así tan de repente puede ser perjudicial para ti… ten en cuenta que no todas las cartas son iguales, cada una es especial y tiene un carácter distinto, asimismo el poder de las cartas difieren las unas de las otras, es arriesgado hacerlo
-Sí, Yue tiene razón, es muy arriesgado que intentes eso Sakurita, no creo que sea una buena idea, puedes poner en peligro tu salud y además te sentirás más agotada de lo habitual
-Lo sé, sé que no será sencillo hacerlo y es por eso que primero quería conversarlo con ustedes… pero quiero que sean sinceros conmigo, necesito saber si mi poder aún no es suficiente como para poder lograrlo- Kero y Yue volvieron a mirarse, y después de unos segundos de silencio el guardián de cabellera blanca dijo
-Con toda honestidad creemos que aún no estás lista…Sin embargo, pensamos que ya falta muy poco para que tu nivel de magia incremente y podrás ya realizar de manera satisfactoria la comunicación con dos cartas en un solo día sin que eso implique poner en riesgo tu salud y la estabilidad de las cartas- Sakura escuchó muy atentamente lo dicho por Yue, así que terminó la conversación diciendo
-Bueno asumo que eso está bien, ya que quiere decir que me falta poco para poder intentar comunicarme con dos cartas al mismo tiempo y así terminar de establecer contacto con todas en menos tiempo- ella sonreía de alegría y luego agregó- gracias a ambos por su honestidad…Bueno ahora sí creo que es hora de irnos Kero…
Yue tomó su identidad falsa y luego de hablar un par de minutos más con él, tanto Sakura como Kero emprendieron el camino de retorno a casa. En el camino Kero le contaba a su ama que había hablado con Spi por internet, y que este le había comentado que Eriol se encontraba de viaje en Francia, había viajado con la escuela allá en Inglaterra… ese comentario de Kero hizo que Sakura se diera cuenta de que ya había pasado buen tiempo desde la última vez que ella había escrito a su amigo inglés, así que decidió que en cuanto llegara a casa e hiciera sus deberes domésticos le escribiría una carta.
Sakura, terminó de preparar la cena y luego subió a hacer las tareas de la escuela, vio la hora y se dio cuenta de que ya faltaba poco para las siete de la noche, por lo que se quedó pensando en si hoy Shaoran la llamaría o no… Es así que estaba resolviendo los problemas de matemática cuando en eso volvió a mirar el reloj y ya eran las ocho de la noche, se había concentrado tanto resolviendo los ejercicios que no se había percatado de que ya había pasado una hora y que de nuevo él no la llamaba, en ese momento se puso de pie y cerró su cuaderno, sólo le quedaba un problema por resolver pero decidió ir a recoger la ropa que había tendido el día de ayer. Cuando estaba ya en la puerta de su habitación el celular comenzó a sonar, ella volteó y corrió a cogerlo contestó y su corazón le palpitaba a mil por hora de la emoción, era como si este hubiese vuelto a tener vida, pero en ese momento todas sus emociones se hicieron pedazos cuando escuchó que la voz que hablaba era la de Tomoyo. Ella la llamaba para saber cómo estaba y para preguntarle si el joven Li la había llamado, Sakura le dijo que no, que tampoco hoy la había llamado y en ese momento comenzó a sentir una tristeza inmensa, en cuanto lograra comunicarse con Shaoran ella ¡le exigiría una explicación!... en ese instante sonó algo extraño, la castaña alejó el teléfono de su oído para ver qué era lo que sonaba y vio que había una llamada entrante y era de él, así que le comunicó eso a Tomoyo y colgó inmediatamente para contestar a su adorado hechicero…
-¡Aló! ¿Shaoran eres tú?
-Sí, soy yo Sakura- el sólo hecho de oír su voz era suficiente para ella, ya no se encontraba triste, sentía que volvía a vivir, ya no le importaba que él no la llamara el día anterior, porque todo se llenaba de felicidad con sólo oírlo decir su nombre…
-¡Hola! ¿cómo estás?
-Pues bien y ¿tú?
-También estoy bien…
-Ah, qué bueno y ¿qué me cuentas?
-Mmm pues la verdad que no mucho, sólo que hoy fui a visitar a Yukito y a Yue con Kero, quien por cierto está en estos momentos tomando un baño- y rió divertida. Shaoran al otro lado de la línea tenía los puños rígidos, ya que le costaba ser frío y distante con ella, más cuando la había escuchado reír
-Oh ya veo- se quedó callado y ante el silencio ella, que volvía a sentir que Shaoran no estaba bien y que estaba frío con ella le dijo
-¿Te pasa algo?
-No, no me pasa nada estoy bien, es sólo que estoy cansado, tengo muchas tareas que hacer para la escuela, además ahora estoy asistiendo con mi madre a las reuniones que da el Clan y pues eso es realmente agotador...- volvió a quedarse callado, luego de unos segundos de haber estado pensando en si le decía a Sakura algo que se le había ocurrido hoy en la mañana, fue interrumpido por la maestra de cartas quien estaba al otro lado de la línea y le pasaba la voz diciendo
-¿Aló? ¿Aún estas ahí Shaoran?
-¿Ah? Sí aún estoy aquí
-Y bueno ¿qué más me cuentas?- ella sentía que la conversación con su novio estaba haciendo más complicada que de costumbre, ya que normalmente él le contaba las cosas sin que ella se lo tuviera que preguntar
-Ah, pues nada más… o bueno sí, hoy que acompañé a mi madre a la reunión me encontré con Xia… ¿recuerdas que te hablé de ella?- Sakura hizo memoria y dijo
-Sí, sí recuerdo que me hablaste de ella…y ¿cómo está?- ante esa pregunta él decidió que lo mejor era dar inicio a su plan, es decir, él debía alejar a Sakura de una buena vez y debía hacerlo cómo lo había decidido esa mañana
-Pues está muy bien, según lo que me contó, está recibiendo clases particulares de magia y pues realmente están aumentando sus habilidades mágicas…
-Pues me alegro mucho por ella…
-Sí, yo también ya que con eso podrá encontrar pretendientes más fácilmente… además es una chica muy lista y valiente- cuando él dijo esto estaba jalándose los pelos de la cabeza, mientras que Sakura sintió un pequeño dolor en el pecho, por alguna extraña razón no le agradaba el hecho de que Shaoran hablara así de esa muchacha, y pues no supo por qué pero le preguntó
-¿Y es bonita?
-¿Qué si es bonita?- el castaño sudaba frío, él nunca se había puesto a pensar en si Xia era bonita o no, pero para que su plan funcionara dijo
-Pues sí, sí es bonita- lo dicho por su novio fue un golpe que Sakura recibió de manera muy fuerte en el corazón, le dolió que él se hubiese fijado en aquella chica china…
-Oh ya veo…
-Sí… además hoy su familia se quedó a almorzar aquí en mi casa por asuntos de negocios, pero en vista a que Meiling no estaba en casa, tuve que ser yo su guía, así que la llevé a un recorrido por toda mi casa y luego nos quedamos conversando sobre magia en la biblioteca, hasta hace un momento que fue que su padre le informó que ya debían retirarse…- mientras Sakura escuchaba eso, iba sucumbiendo al dolor que le producía esa idea…Shaora, SU Shaoran disfrutaba de la compañía de otra persona y lo peor de todo fue saber que por haber estado con ella era que no la había llamado a la hora habitual. No podía negar lo evidente, Sakura sabía muy bien que lo que estaba sintiendo eran celos de esta chica llamada Xia…así que al no tener más que decir y sintiendo mucho dolor en su corazón le dijo
-Ah ya…y ¿qué hiciste ayer?- repentinamente quiso saber el motivo por el cual él no la llamó el día anterior
-Ah lo que pasó fue que tenía mucha tarea que hacer para la escuela y pues cuando terminé de hacerla ya era muy tarde para llamarte… lo que sucede es que la carga de tareas que ahora nos dejan acá en la escuela es mucho más grande y con el hecho de acompañar a mi madre a las reuniones pues realmente me queda muy poco tiempo para realizarlas…- Sakura lo escuchaba con atención, ella esperaba que él le pidiera disculpas por no haberle avisado, ¿acaso él pensaba que ella no lo comprendería?, y además esperaba que Shaoran le comentara algo sobre el mensaje que ella le había dejado en su buzón de voz, pero él no pronunciaba palabra alguna al respecto, así que cuando estuvo a punto de decirle algo, este le dijo
-Bueno Sakura, ya debo despedirme, tengo que terminar de hacer mis tareas así que ya nos estaremos comunicando pronto…- consternada por la imprevista finalización de la llamada ella sólo atinó a preguntar
-¿Me llamarás mañana?
-No creo que pueda Sakura, es más creo que ahora nuestras llamadas sólo serán de una vez a la semana, ya que realmente tengo muy poco tiempo para estudiar y no puedo perder mucho tiempo en otras cosas- esto último dicho por Shaoran fue la gota que derramó el vaso…en la mente de la maestra de cartas retumbaban las últimas palabras dichas por él: "no puedo perder tiempo en otras cosas" ¿acaso él estaba insinuando que el hablar con ella era una pérdida de tiempo? ¿acaso él ya no la extrañaba? no pudo más y se puso a llorar, qué gran dolor estaba sintiendo ese momento, con las lágrimas cayendo por sus mejillas trató de hablar lo más tranquila posible para demostrar calma y así evitar que él sintiera pena por ella
-Bueno entonces nos estamos comunicando cuando tú puedas…hasta pronto Shaoran
-Hasta pronto Sakura- y este colgó el teléfono. La muchacha no resistió más y se puso a llorar inconsolablemente escondiendo su rostro bajo la almohada… mientras que por otro lado Shaoran tiró un puñete a la pared de su habitación con mucha fuerza, al punto que de sus nudillos comenzó a salir sangre.
Se echó sobre su cama sin quejarse por el dolor que aquel puñete le había generado, se sentía impotente por no haber podido ser él mismo con Sakura, ese dolor en su mano no era nada comparado al dolor que sentía por dentro, por no poder haberle dicho cuanto la extrañaba, por no haber podido robarle sonrisas y risas de alegría, ya que en vez de eso le habló de una muchacha que para él apenas existía… era cierto que ella había venido a su casa con su padre, y también era cierto que había tenido que ser su guía contra su voluntad, pero no era para nada verdadero lo que él dijo respecto a si ella le parecía bonita porque apenas y podía recordar el rostro de Xia, además en todo el recorrido apenas y entablaron un diálogo, porque él era el único que hablaba, es más sin siquiera mirarla ni nada le señalaba las zonas de su casa y cuando llegaron a la biblioteca ella se sentó a un costado a leer un libro y él se sentó bien lejos de ella para hacer sus tareas, terminándolas a tiempo, por lo que en cuanto las concluyó, se despidió y se retiró a su habitación donde había permanecido dando vueltas al interior de esta, pensando en qué momento llamar a Sakura. Pero él estaba decidido a hacer que ella lo olvidara, que lo odiara, para que ella no decidiera esperarlo y así ella no perdiera la oportunidad de ser feliz con otra persona…
Así pasaron los meses… Shaoran llamaba a Sakura sólo los fines de semana y lo hacía para contarle de cosas sin sentido y para hablarle de Xia, algo que le dolía tremendamente a Sakura, ya que se sentía celosa y relegada. Además, cada vez sentía a Shaoran más distante, e indiferente con ella, y eso la asustaba porque temía que se estuviera enamorando de aquella chica… si bien Sakura le había comentado eso a Tomoyo, su amiga no creía que realmente Shaoran estuviera enamorándose de aquella muchacha, ya que ella se había comunicado con Meiling y esta le había descrito cuál era el comportamiento de Shaoran para con Xia, así que sin mencionar a su amiga estas indagaciones, trataba de quitarle de la cabeza esa suposición… Sakura cada vez se sumía más a la depresión, realmente se sentía muy triste e impotente, ya que aunque Tomoyo le decía que él no se estaba enamorando de esa niña, ella creía que no era así, ya que cada vez que él la mencionaba era para evitar de hablar de las cosas de Sakura o para resaltar las virtudes con las que Xia contaba. Shaoran ya no le decía un te quiero o un te extraño, aún cuando ella sí lo decía, a cambio de eso recibía de él o un silencio prolongado o un cambio de tema. Toda esta situación con el castaño hicieron de Sakura una niña sin alegría, una niña pensativa y que constantemente se encerraba en su cuarto sin querer hablar con nadie, y lo peor de todo era que aquel sueño que tuvo se volvía a repetir una y otra vez, y siempre aparecía esa mujer, pero ahora cada vez que llegaba a esa parte del sueño ella tomaba más convicción y seguridad de que esa persona se le hacía muy familiar y también que el grito dado por Shaoran cada vez era más desesperado… ¿por qué soñaba algo así? En ese sueño realmente él sufría mucho cuando ella se alejaba de él y caía por el precipicio; sin embargo, en la vida real no era así…. Toda esa actitud de Sakura traía muy preocupados a Fujitaca y Touya, realmente eran ya más de dos meses desde que la pequeña maestra de cartas se comportaba así y se veía muy triste.
Su padre había intentando hablar con ella infinidad de veces, pero ella siempre le decía que no tenía nada, que se encontraba bien, sólo que él no se dejaba engañar por su hija, cuando la escuchaba llorar le preguntaba qué tenía y ella siempre le salía con una excusa y le decía que había tenido un mal día o que había salido mal en algún examen, o simplemente que se sentía muy estresada por la cantidad de tareas que tenía que hacer en la escuela; esta situación había llegado realmente a angustiar mucho a su papá, al punto de estar dispuesto a dejar pasar una propuesta de trabajo que le acaban de ofrecer en una empresa dedicada a la investigación en arqueología, el puesto que le ofrecían no era uno alto, pero el aceptarlo implicaba que debía ir trabajar dos veces por semana a la oficina central que quedaba en Tokio, lo que le impediría poder estar al lado de Sakura en estos momentos tan difíciles que ella estaba atravesando, pero tampoco podía dejar de pensar en que ese trabajo le daría un ingreso extra que le permitiría así ahorrar para poder apoyar a su hijo con sus estudios de cocina. Sin embargo, Touya al ver lo que estaba a punto de hacer su papá por el constante ánimo depresivo de su hermana decidió intervenir diciéndole "no te preocupes papá, yo la cuidaré. Dejaré uno de los trabajos que tengo para venir a estar con ella desde más temprano… Además esta oferta de trabajo es buena y creo que hasta podrías llegar a subir de puesto, sabes que cuentas conmigo en todo, más si se trata de Sakura"… Lo dicho por su hijo hizo que él desistiera de la idea y pues de algún modo se sentía más tranquilo, ya que no le gusta para nada la idea de que su pequeña Sakura estuviera tanto tiempo sola en casa y más cuando ella se sentía triste. En esos momentos realmente sentía que le hacía falta Nadeshico, y de algún modo él también se puso triste. Incluso Touya se sentía desanimado últimamente y Yukito lo había notado, por lo que trató de animar a su gran amigo. Sin embargo, no era fácil hacerlo porque esa preocupación por parte del joven de ojos marrones iba más allá de los simples estados anímicos de Sakura, él realmente se sentía impotente porque no sabía ya qué más hacer para que ella volviera a ser la de antes, incluso un día se había sorprendido a sí mismo sacando las cuentas de sus ahorros para ver cuánto le costaría llevar a su hermana a China para que pudiera ver a ese niño Chino… claro que cuando se dio cuenta de lo loca que era esa idea, trató de pensar en otra solución, porque él bajo ninguna circunstancia permitiría que ese mocoso insoportable le arrebatara a su hermanita, de sólo pensarlo le brotó una vena inmensa en la cabeza.
Por otra parte, Kero también se sentía muy triste y preocupado por Sakura, no le gustaba para nada todo aquel dolor que su ama sentía; en todos esos meses ella no se había comunicado con nadie, ya que las ganas que le habían entrado de escribirle a Eriol desaparecieron desde que Shaoran se comportaba así de raro y distante con ella, por lo que Kero tomó la determinación de ser él el que le escribiría una carta al inglés y le contaría todo lo que estaba sucediendo, era muy probable que él supiera cómo ayudar a Sakura, y aún si no tuviera idea de cómo hacerlo, el pequeño guardián estaba seguro de que la reencarnación de Clow hallaría una solución a la situación. Asimismo, Yukito, ante toda esa falta de alegría que rodeaba últimamente a las personas que él tanto apreciaba, decidió hablar con Sakura un día en el que ayudaba a Touya con los quehaceres de la casa y ella, al igual que con los demás no quiso decir nada, simplemente le dio los mismos motivos y excusas, pero en ese momento el amable y gentil Tsukishiro, al ver que no había conseguido nada con su personalidad falsa decidió que era momento de que ella hablara con Yue…Y ¡oh sorpresa! eso sí funcionó, Sakura le contó todo a su guardián, ese día Kero se había ido a casa de Tomoyo pues últimamente se había sentido muy estresado al ver a su ama en ese estado, es más, había amenazado con ir a buscar a Shaoran y quemarlo todo íntegro si era posible…una vez que terminó de narrarle todo, se sintió más aliviada, ya que aunque Tomoyo también era su pañuelo de lágrimas constante, ella en realidad no creía que Shaoran pudiera estar enamorándose de esa muchacha y eso en particular hacía que Sakura no se sintiera cómoda como para plantearle sus dudas e inquietudes con libertad. Yue escuchó en silencio y luego, cuando ella terminó de hablar le dijo
-Si es que verdaderamente él se enamoró de otra persona pues creo que ya nada puedes hacer Sakura…- la muchacha puso los ojos como platos- no quiero que pienses que no me importa tu sufrimiento, porque no es así, pero creo que es inútil que te sigas comportando así, y que sigas dejándote llevar por la tristeza. Ya que no sé si te habrás dado cuenta pero, desde que tú estás con esos ánimos la alegría de esta casa ha desaparecido, que acaso no sabías que eres tú el sol que alegra la vida de Touya y tu padre… además todos aquí paran preocupados por ti y también se entristecen, mientras tanto tú no haces nada por salir adelante y dejas que esta mala experiencia te consuma por completo…piensa si eso es justo Sakura, yo sé que tu eres una persona fuerte y valiente…y sobre todo, sé que tú no eres egoísta. Si ese muchacho lo es, pues allá él no crees. Sé que lo quieres y que es casi imposible que el modo en cómo va su relación hasta ahora no te afecte; sin embargo, creo que si es que realmente estás segura de que él ya dejó de sentir lo mismo por ti, pues entonces tú también ya debes empezar a olvidarlo… o es que acaso hay algo que aún te de certeza o esperanzas contrarias- Sakura que había estado escuchando muy atentamente a todo lo dicho por el guardián dijo
-Pues él me prometió que si se llegaba a enamorar de otra persona me lo diría en persona. Sin embargo, hasta ahora él no me ha mencionado nada sobre algún viaje que piense realizar hacia aquí
-Bueno en ese caso, es mejor esperar a que él te confirme personalmente la situación no crees. Sólo que si estás tan segura de que eso está pasando, pues entonces ve preparando tu corazón para afrontar esa verdad… no es bueno aferrarse a alguien que no corresponde a nuestros sentimientos Sakura, ya que así no nos damos la oportunidad de vivir nuestra vida como debe ser y por el contrario lo hacemos atándola a alguien que ya se fue muy lejos a vivir un camino distinto al nuestro… si tu lo quieres y él no a ti pues ha de ser por algo ¿no crees?, y eso sólo quiere decir que ese muchacho no es la persona que ha sido destinada para ser tu otra mitad…lo que sí me parece extraño es que tengas siempre ese mismo sueño, por lo que me cuentas siempre ves aquellos símbolos y ahora me dices que cada vez se te hace más conocida la persona que deja caer el papel…tienes que estar atenta a esos sueños Sakura, pues deben de significar algo y sabes muy bien que muchas veces los sueños que tienes te dan pistas que debes descifrar y así hallar alguna respuesta
Sakura en ese momento acaba de despertarse y se puso a pensar en lo que había hablado con Yue, realmente quedó marcada por lo que él le dijo la noche anterior, así que ese día traía ya un ánimo distinto, un ánimo que irradiaba por todos los que la rodeaban, desde su hermano y su padre hasta sus amigos en la escuela, quienes también habían estado muy preocupados por ella por su tan prolongado desánimo… ya habían pasado dos meses y una semana desde que Shaoran se había ido a Hong Kong, al mismo tiempo que el comportamiento de él había dado un giro radical…es más, Sakura ya casi no podía recordar aquellos buenos momentos que había vivido a su lado, cuando pensaba en ellos se le hacían muy lejanos y le producían un gran dolor en el pecho, por lo que prefería no recordarlos.
Sin darse cuenta ya acababa la segunda semana de Marzo, y faltaba sólo un par de días para que fuera 15, época en la que acababa el año escolar por lo que Sakura ese día, sentada en su salón de clases se había puesto a pensar en lo egoísta que había sido todo ese tiempo con todas las personas que la rodeaban, es más por la gran tristeza que la poseyó en ese periodo no se habían vuelto a programar sesiones de entrenamiento mágico, y se sentía mal por eso, ya que era cierto lo que le había dicho Yue… ella había dejado que todo eso se diera de ese modo, pero ahora estaba decidida a no permitir que eso volviera a suceder. Cuando acabaron las clases ella salió de la escuela sola, ya que ese día Tomoyo debía quedarse a practicar con el grupo de coro de la escuela. Iba por el parque pingüino muy distraída cuando de repente escuchó la voz de Shaoran que la llamaba… ella primero se detuvo en seco y unos segundos después sonrió porque pensó que su imaginación le había jugado una mala pasada, siguió caminando hasta que nuevamente escuchó que él la llamaba y cuando volteó lo vio parado apoyado en un árbol… ella no lo podía creer, realmente pensaba que estaba alucinando, aquel muchacho no podía ser Shaoran, él estaba en China… en eso, ya que ella no podía moverse por la impresión, el castaño se le acercó y la saludó. Ella inmóvil aún se sintió muy feliz cuando él le tocó el rostro, realmente era él, realmente Shaoran estaba frente a ella y no era un sueño o una alucinación…casi por instinto ella lo abrazó con todas sus fuerzas
-No puedo creerlo, estas aquí, realmente estas aquí Shaoran… no sabes lo feliz que me hace poder verte y abrazarte- el muchacho ahora era quien estaba paralizado, se sentía tan extasiado oliendo el aroma que expedía la muchacha que él tanto quería, sintiendo después de tanto tiempo el calor de su cariño, pero al mismo tiempo se sentía extraño, ya que cómo era posible que ella lo recibiera así después de todo lo que él le había dicho y hecho… así que cuando se dio cuenta de que era mayor su alegría y necesidad por demostrarle cuanto la quería y de que estaba a punto de corresponder ese abrazo, él delicadamente la apartó… Sakura no podía creer lo que él acababa de hacer, en ese preciso momento que un mal presentimiento se apoderó de su interior…ella miró fijamente el rostro de Shaoran y vio que él evitaba su mirada, además estaba serio y eso que acababa de hacer le demostró que él efectivamente estaba frío con ella… en ese momento el habló
-Sakura he venido a hablar contigo de algo urgente…- a Sakura se le congeló la sangre, ¿acaso él le diría aquello que tanto sospechaba? En ese instante se dio cuenta de lo rápido que ella había pasado de estar de un estado de felicidad incontrolable a una tristeza profunda por lo que temía escuchar. Él la tomó de la mano y la comenzó a jalar en dirección al bosque, ella casi como un niño pequeño se dejó llevar pero en el camino no dijeron nada, Sakura aún no se recuperaba de la conmoción, todo lo que estaba viviendo en ese momento de seguro era un sueño y mal sueño, ella realmente no estaba ahí y menos él, sí de seguro está dormida en el salón de clase y pronto Tomoyo la despertará de esa tan horrible pesadilla, en ese momento cuando estuvieron entre los árboles del bosque Shaoran se detuvo y se volteó para verla
-Antes que nada quiero que sepas que yo… que el motivo por el que estoy aquí es para poder cumplir con algo que te prometí Sakura…- Shaoran sentía la boca seca, su corazón estaba encogido y le dolía mucho el pecho, pero haciendo caso omiso a esas sensaciones siguió hablando, debía seguir haciéndolo- siendo más específico deseo cumplir con aquella promesa que te hice cuando te entregué la pulsera con el dije…- Sakura sentía frio, es más, estaba segura de que su temperatura era por debajo de lo normal por lo que comenzó a temblar casi inconteniblemente, asimismo un peso comenzaba a invadirla de pies a cabeza, sentía que estaba pegada al piso y al mismo tiempo tenía unas ganas inmensas de salir corriendo de ese lugar para nunca más volver ahí y mucho menos ver de nuevo a Shaoran, sentía eso aun cuando él ni siquiera había dicho palabra alguna, es sólo que ella ya sabía lo que él diría y no quería escucharlo, no quería oír eso, deseaba desaparecer deseaba no estar en esa situación… ¿por qué? Lo tenía ahí y en vez de decirse lo mucho que se extrañaban él le diría eso que ella creyó que jamás escucharía
-No quiero que pienses mal…- le costaba mucho decirle a Sakura todo aquello que tenía planeado decirle…sentía que podía flaquear en cualquier momento, más aún cuando la veía ahí frente a él y con ese semblante de expectación y dolor…ella estaba muy pálida y al verla así Shaoran sentía que no podría decirle nada…pero tenía que hacerlo y tomando valor continuó hablando- no quiero que pienses mal Sakura…pero quiero decirte que…quiero decirte que me he enamorado de otra persona- la muchacha aunque ya lo sabía, aunque ya sabía que él diría eso no podía dar crédito a sus oídos…eso no le podía estar pasando, eso tenía que ser un sueño, sí de seguro que eso era, en cualquier momento despertaría, ¡Vamos Sakura despierta! ¡Tomoyo despiértame por favor no quiero seguir en este sueño!…Sin embargo, nada pasaba y ella seguía ahí paralizada… no era verdadero lo que vivía, de seguro que no…cómo podía ser verdadero si hace un año atrás , o un poco más, ellos fueron juntos a un festival del templo Tsukimine y ella le regaló una chalina que le había costado mucho trabajo tejer; y aunque en esos días él aún no le confesaba lo que sentía por ella, Sakura ahora era consciente de que en aquellos días él se preocupaba mucho por ella y que en ocasiones le costaba hablarle porque se sentía muy avergonzado cuando ella estaba cerca o le hablaba… no podía estar pasando esto… no, realmente esto no estaba pasando…qué estaba sucediendo ahí. Shaoran al ver que Sakura no decía nada y que seguía parada ahí, como en estado de shock, lo único que se atrevió a hacer fue tomarla por los hombros y preguntarle
-¿Estás bien?- cuando Shaoran la tocó fue que supo que era cierto, ella no soñaba, efectivamente aquel niño al que ella tanto quería estaba ahí y estaba poniendo fin a su relación porque ya no la quería… la promesa acababa de ser respetada por él "si te llegaras a enamorar de otra persona, desearía que me lo dijeras personalmente… ¿crees que podrás hacerlo?" … aquellas palabras resonaban en la cabeza de Sakura una y otra vez…pero poco a poco ella comenzó a recordar cómo hablar, le parecía tan difícil pronunciar palabra alguna…así que haciendo un gran esfuerzo dijo
-Sí…- él retiró los brazos de los hombros de ella y mirando hacia otro lado volvió a hablar
-Bueno eso era todo lo que yo quería decirte… lo siento mucho Sakura…yo no quería que las cosas acabaran así, realmente no quería…no quiero lastimarte
-Ya nada puedes hacer Shaoran…pero pase lo que pase todo estará bien- en cuanto ella dijo esa frase el joven hechicero volteó a verla, y ella tenía la mirada perdida y en sus ojos se reflejaba una profunda tristeza, él sintió que tenía muchas ganas de que la tierra lo tragada en ese preciso instante y aunque el cuerpo le pesaba como si estuviera cargando muchos bloques de plomo solidificado decidió que lo mejor era emprender el camino de retorno a casa
-Eso espero Sakura…quiero que seas muy feliz… debes ser feliz te lo mereces- ella no pudo más y comenzó a llorar, así que se dio la vuelta y le dijo
-Tu también sé feliz…yo…te quiero Shaoran- esto último lo dijo muy bajito pero él pudo oír lo que ella prácticamente pronunció en un susurro. Sin embargo, cuando estaba a punto de decir algo sin más ni más ella comenzó a correr lo más rápido que pudo hacia un lugar lejano de donde se encontraba aquel muchacho que ella tanto adoraba.
Shaoran la vio partir así tan de repente que no supo qué hacer, y luego de perderla de vista cayó al piso de rodillas, ella ya se iba y lo hacía para siempre…la forma en qué se sintió cuando ella partió fue la misma que experimentaba casi siempre que tenía ese sueño, se iba y con ella se iba su felicidad, sólo que a diferencia de su sueño él sabía que con el tiempo ella lo olvidaría, que cuando regresara de su viaje ella probablemente estaría con otra persona. Ante esa idea se sintió muy desesperado y miserable ¿por qué tenía que perderla de ese modo? ¿Por qué no podía ser un chico normal? Tan sólo así no tendría que separarse de ella nunca ¡NUNCA!, la impotencia lo invadía con fuerza y las lágrimas brotaron de sus ojos, él ya sin luchar contra sus emociones se dejó llevar por aquel dolor que sentía, dolor que irónicamente era provocado por él mismo, por ser quien era por tener que cumplir con sus responsabilidades y porque no pudo evitar fijarse en Sakura, aquella niña que había transformado su interior. Shaoran debía desfogar todo ese pesar que sentía y si para hacerlo tenía que llorar no lo iba a impedir (lo peor de todo era que durante esos meses en los que él intentaba alejar a Sakura tratándola mal y siendo frio e indiferente, su actitud había cambiado demasiado; en su casa ya casi nadie quería acercarse a él y eso porque su forma de reaccionar a diario era realmente muy hosca, renegaba con todos y nunca sonreía, se encerraba en su habitación por horas y no hablaba con nadie; además los días en los que tenía ese sueño tan extraño solía actuar casi como si fuera un robot encendido ya que actuaba casi de modo automático. En más de una ocasión Meiling intentó hablar con él pero no lo consiguió, Shaoran siempre lograba evadirla y por más que ella hacía hasta lo imposible por sacarle algo de información él nunca le decía nada…Claro está que ella se comunicaba con Tomoyo y ambas se mantenían informadas de la situación y justamente por todo aquel intercambio informativo que realizaban era que tenían plena consciencia de que algo no estaba bien ahí y que eso partía de Shaoran y no de Sakura. Lamentablemente Meiling no podía obtener la información necesaria y pues sin aquella herramienta fundamental no podía ayudar a Sakura) el dolor en el pecho de Shaoran se hacía cada vez más intenso así que, creyendo que su flor de cerezo estaba ya muy lejos de ese lugar y que no podría oírlo, gritó a todo pulmón el nombre de Sakura en medio del bosque…su corazón pedía a gritos poder volver a verla, poder abrazarla y sentir su aroma, decirle cuanto la quería y que si por él fuera jamás se iría de su lado…pero la realidad lamentablemente era más cruel ya que se había llevado a ese ser tan especial… Sakura Kinomoto ¡SU SAKURA! se había marchado para siempre, no la volvería a ver jamás ¡JAMÁS!... saber que esa había sido su despedida lo carcomía por dentro e inevitablemente se puso a pensar en que si él hubiera sabido que esa sería la forma en que tendrían que separarse mejor hubiese sido que no se conocieran nunca... miró a su alrededor y dándose cuenta de que era inútil seguir ahí decidió marcharse…
Sakura estaba corriendo casi sin ver por dónde o hacía dónde iba por las lágrimas que caían por sus mejillas. Sin embargo, en eso escuchó que alguien gritaba su nombre y se detuvo en seco, ¿acaso él la llamaba? Sí, no había duda era la voz de Shaoran la que había escuchado, y ella notó que ese grito estaba cargado de sufrimiento… ¿acaso él?... ¿acaso él la quería todavía?...además, ese grito…ese grito por alguna extraña coincidencia se escuchaba como el que él emitía en ese sueño que ella tenía a menudo, ya que, en sus sueños, cuando Shaoran gritaba su nombre también se sentía cargado de sufrimiento…Es así que no tardó ni cinco segundos en decidir qué hacer y dándose media vuelta volvió a correr hacia aquel lugar donde él estaba…ella debía decirle lo que sentía…debía decirle que ella siempre lo iba a querer a pesar de que él ya no correspondiera sus sentimientos…corrió con todas las energías que le quedaban, no podía dejar que él partiera sin antes poder decirle lo que ella sentía pero cuando llegó al lugar donde habían hablado, él ya no estaba, Shaoran Li ya se había ido…
Continuará…
Notas: Holaaaa… bueno aquí está mi tercer capítulo…espero que no quieran matarme cuando lo lean, sé que es súper emocionante que los dos protagonistas estén juntos siempre perooo ponerle suspenso y trabas a la historia siempre es bueno. Ojalá que les haya gustado como me quedó este capítulo, aunque de todos modos espero que me puedan dar sugerencias o algunas ideas para poder seguir creando…actualmente tengo en mente muchas posibilidades para continuar la historia, así que bueno ya veremos qué me sale, sólo que realmente un poco de ideas creativas no me vendría mal . en fin…cualquier sugerencia o crítica será bien recibida así que no olviden que pueden escribirme cuando quieran, que yo gustosamente les responderé…
PD: Agradezco mucho a los que hasta ahora han venido leyendo mi fic… y a aquellos que se han tomado el tiempo de escribirme reviews y aunque son pocos para mí son muy significativos, realmente me siento muy feliz por sus comentarios! Por último, quiero dar las gracias a mi queridísimo compañero de aventuras Kishoo, ya que es él el que me está apoyando en todo sentido con todo esto de la escritura… Bueno ahora sí me despido…..
Capítulo III: Sobreviviendo
