Hola a todos, el segundo capítulo de esta secuela, tomen asiento, vayan por palomitas y refrescos y tengan buena lectura:

Capítulo 2: La decisión.

-Intervalo Pensamientos Blu-

¿Volver al pasado y salvar a Perla?

Suena algo tonto, pero podría funcionar, yo haría lo que sea por recuperar a Perla…

De todos modos no estoy seguro si puedo confiar en estos dos sujetos, la canaria era muy hermosa pero eso no tiene nada que ver, no los conozco, si siquiera sé porque están aquí…

Esto es sospechoso, una parte debo agradecerles ya que me salvaron de ser asesinado por Taylán espiritual pero… hay algo en ellos que me provoca sospechas en mi interior… ¿Quiénes son ellos en realidad?

Mi alegría y emoción al enterarme de que puedo salvar a Perla son infinitas… así como la preocupación y sospechas de que algo salga mal… ¿Pero qué podría salir mal? No lo sé…

Si tuviera éxito en la misión de salvar a Perla mi vida caería en la alegría y en la prosperidad como antes… lo que será difícil es evitar que Taylán la lastime… eso será algo muy difícil… no se me ocurre nada para evitarlo... si me interpusiera en los ataques moriría yo y fracasaría en la misión… si luchara con él moriría yo y también fracasaría… esto es algo… muy pero muy difícil…

De todas maneras no creo durar una semana más sin Perla, valdrá la pena intentarlo…

-Fin Intervalo-

Blu no lo pensó más, tomó su decisión, abrió sus alas, despegó del suelo y se batió en vuelo con rumbo a la cueva del sur…


Mientras tanto en otro lugar de la selva:

"¿Crees que venga?" – preguntó Liz.

"No lo sé… pero presiento que ha tomado una decisión…" – contestó Stark.

"¿Quieres que vaya preparando todo?" – preguntó ella.

"Sí" – afirmó Stark.

Liz asintió con la cabeza y se adentró en la cueva…

"Cielos… ahora que lo pienso podría ir a explorar la selva… quizás descubra algo interesante…" – pensó Stark.

El líder de los guardianes no lo pensó más y emprendió su viaje iniciando su exploración por la selva…


Mientras tanto en otro lugar:

En un gigantesco árbol con grandes ramas y hojas reposaba Lisandro algo desorientado y pensando silenciosamente…

De pronto detrás de él aterrizaron Karen junto con Pablo y Sofía:

"¿Estás bien?" – preguntó Pablo.

"Sí" – afirmó Lisandro.

"¿Por qué esa cara?" – preguntó Karen.

"Estoy preocupado por papá" – contestó Lisandro.

"Ahora que lo dices, también estoy preocupada por él" – dijo Sofía.

"Ya ni siquiera habla con nosotros" – comentó Lisandro apenado.

"Y siempre está caminando sólo entre la tormenta, como si no sintiera frío de estar bajo la lluvia" – opinó Pablo.

"Debemos hacer algo por él…" – ofreció Lisandro.

"Tienes razón… ¿pero qué podríamos hacer?" – preguntó Sofía.

"No lo sé… pero debemos hacer algo antes que termine suicidándose…" – contestó Lisandro serio.

"¿Dónde podrá estar?" – preguntó Sofía.

"Esa es una muy buena pregunta…" – dijo Karen.

Lo que nadie sabía es que no muy lejos de los jóvenes guacamayos se encontraba Stark vigilándolos…

"Vaya… al parecer Blu tiene una hermosa familia… esto es muy interesante…" – pensaba Stark.

"Tendremos que pensar una manera para que lo encontremos lo más rápido posible" – dijo Pablo.

"¿Y si vamos con Rafael?" – ofreció Sofía – "Quizás él lo haya visto" – agregó.

Lisandro miró hacia el cielo y descubrió que las gigantescas nubes de lluvia seguían cubriendo el Sol y el cielo…

"Creo que no hay alternativa… debemos encontrarlo rápido, la tormenta va a empezar de nuevo…" – dijo Lisandro mientras observaba las grandes nubes de tormenta…

"¿Y qué estamos esperando?" – preguntó Karen abriendo sus alas.

Los jóvenes guacamayos abrieron sus alas y despegaron hacia el cielo con rumbo al árbol de Rafael…

"Deseo aprender más sobre estos guacamayos… los seguiré…" – pensó Stark.

En un segundo Stark abrió sus brazos y cerró sus ojos, luego de meditar un poco un destello blanco brilló con mucha fuerza sobre él, unos segundos después se transformó en un águila espiritual:

Stark estaba por despegar pero luego miró a su alrededor y descubrió que su aura de devoción aún seguía brillando a su alrededor:

"Si no quiero que descubran mi identidad sería correcto ocultar mi aura…" – pensó serio.

Stark se concentró al máximo y en un segundo provocó que su aura de devoción desaparezca…

"Cielos… sin mi aura de poder me siento débil…" – pensó Stark mientras trataba de mantenerse de pie.

Una vez que Stark pudo mantenerse de pie y logró acostumbrarse a moverse sin su aura de devoción abrió sus alas aladas y despegó al cielo siguiendo a los jóvenes guacamayos…

15 minutos después:

Finalmente Lisandro junto a Karen y sus hermanos aterrizaron frente al árbol de Rafael, no muy lejos estaba Stark observándolos:

"¡Rafael!" – llamó Lisandro.

Nadie le contestó.

"¡Rafael!" – llamó de nuevo.

De pronto y de la nada apareció un ejército de 18 tucansitos frente a ellos:

"¡Ataquen!" – gritó uno de los pequeñines.

De pronto y en menos de un segundo Lisandro, Karen, Pablo y Sofía fueron abordados y atacados sin piedad por los hijos de Rafael…

"¡AWWW!" – gritó Karen – "¡DETENGANSE!"

"¿Por qué les gustan tanto mis plumas?" – preguntó Pablo mientras observaba como le arrancaban sus plumas.

"¡AH, NO ME MUERDAS ALLÍ!" – se quejó Lisandro.

Luego de 1 minuto de tortura finalmente los tucansitos agotaron sus energías…

"No creo poder acostumbrarme a esta clase de bienvenidas…" – se quejó Karen mientras se sacudía la tierra y unas plumas sueltas.

"Será mejor que te acostumbres, porque siempre que vengamos aquí nos dejarán sin plumas" – opinó Pablo.

"Cielos, debo verme como un monstruo con la tierra cubriendo mis alas…" – dijo Karen mientras trataba de limpiar sus alas.

"Descuida, te ves hermosa como siempre…" – opinó Lisandro cariñoso.

"Que tierno eres…" – susurró Karen inclinándose hacia Lisandro para besarlo.

"¡Vaya, vaya!" – gritó Rafael detrás de ellos – "¡Al parecer tenemos otra parejita de tortolitos aquí!" – bromeó.

Lisandro y Karen, cuyos picos estaban a milímetros de distancia, alejaron sus rostros ruborizados al máximo algo enfadados por ser interrumpidos por Rafael…

"Ustedes dos me recuerdan a Blu y a Perla, son iguales a ellos…" – opinó Rafael mientras miraba a Lisandro y a Karen con nostalgia.

Karen rio levemente por el comentario de Rafael mientras que Lisandro se cubría la cara con sus alas para ocultar su rostro rojo como un tomate…

Luego de contener la vergüenza Lisandro dio un gran suspiro, miró a Rafael y continuó con la charla:

"¿Has visto a nuestro padre?" – preguntó él.

"Oh… si lo he visto" – contestó él.

"¿Dónde?" – preguntó Sofía.

"En el sur de la selva" – contestó Rafael.

"¿En el sur?" – preguntó Pablo extrañado.

"¿Qué podría estar haciendo en el sur de la selva?" – preguntó Sofía.

"Es algo extraño, todos saben que en el sur no hay otra cosa que enormes cuevas y montañas rocosas…" – dijo Lisandro sospechoso.

"Pues tendremos que ir al sur" – dijo Karen abriendo sus alas.

"Yo me quedaré aquí… Eva me ha dejado a cargo de los niños y si llego a escaparte me dejará sin plumas…" – dijo Rafael algo asustado.

"De acuerdo" – dijo Lisandro.

Los jóvenes guacamayos abrieron sus alas y despegaron hacia el cielo…

"¡Buena suerte!" – gritó Rafael.

"La necesitaremos…" – pensó Lisandro.


Mientras tanto en la zona montañosa de la selva:

"Vaya… esa montaña es enorme…" – pensó Blu asombrado por ver tantas cuevas y montañas a su alrededor…

De pronto un gran trueno aturdió a nuestro héroe y las nubes reanudaron la gran lluvia nuevamente:

"¿Lluvia?" – se preguntó Blu – "No me importa… ya no siento nada…" – agregó serio.

Nuestro héroe ahora sin sentimientos y emociones caminaba bajo la helada e implacable lluvia sin sentir miedo o frío en su cuerpo… su corazón se había endurecido mucho después de la muerte de su amada Perla…

"Ya estoy perdiendo la paciencia… ¿dónde estará esa cueva?" – se preguntaba Blu con cara de ¬¬!

No muy lejos de él estaban dos aves espirituales con cascos blindados como armadura observándolo sigilosamente… estas dos aves espirituales eran líderes de las tropas aladas.

"¿Quién es ese mortal?" – preguntó Gian.

"No estoy seguro… siento gran firmeza y decisión en su interior…" – contestó Belis.

Pero de pronto apareció un ave espiritual quien era el líder superior de las tropas aladas, Dylan, quien además de un casco blindado también poseía una gran armadura.

"¿Gian, Belis, qué hacen aquí?" – preguntó el espíritu superior.

"Estamos vigilando a un mortal" – contestó Gian.

"¿Cuál mortal?" – preguntó el espíritu superior.

"Ahí está" – contestó Belis señalando a Blu.

"¿Qué opina usted, Dylan?" – preguntó Gian.

"Presiento que este mortal está siendo dominado por la furia y al mismo tiempo por el amor…" – contestó Dylan mientras observaba a Blu con mucha atención.

"¿Recomienda matar a este mortal?" – preguntó Belis revelando unas gigantescas y letales garras aladas.

"También presiento que ha tomado una gran decisión en su interior, una decisión positiva, se está dirigiendo hacia la cueva principal" – contestó Dylan.

"¿Usted cree que este mortal sea el elegido para cumplir la misión?" – preguntó Belis.

"No lo sé… pero Stark ha ordenado que protejamos esta área de los espíritus oscuros, y así lo haremos" – contestó Dylan.

De pronto otros guerreros alados fueron surgiendo de la oscuridad, todos observaban a Blu con atención…

"¿Por qué siento que alguien me está observando?" – se preguntó Blu.

El guacamayo dio media vuelta, pero sus ojos no eran capaces de ver a los espíritus alados que lo observaban…

Blu se alivió y siguió su marcha…


De vuelta con Lisandro:

"Estamos en el sur…" – dijo Lisandro mientras observaba grandes montañas y cuevas…

"Ya lo veo…" – dijo Karen asombrada por ver gigantescas montañas frente a ella.

"Tendremos que separarnos" – ordenó Lisandro.

"De acuerdo, yo iré por aquí, ustedes vayan por allá…" – dijo Pablo señalando distintas direcciones.

"No me quiero separar de ti…" – se quejó Karen tomando las alas de Lisandro.

"Descuida, será por poco tiempo…" – dijo Lisandro.

Karen abrazó a Lisandro y luego lo besó con mucha pasión…

No muy lejos Stark aún los estaba observando:

"Jóvenes enamorados… que hermoso sentimiento…" – pensaba Stark conmovido por la amorosa escena entre Lisandro y Karen.

Al separarse Lisandro tenía la mirada perdida, provocando que Karen ría levemente…

"Cuídate mucho…" – susurró Lisandro.

"Tú también…" – susurró ella.

Stark estaba por marcharse pero luego abrió sus ojos como platos y sintió un gran dolor dentro de él:

"No puede ser…" – pensó Stark mientras trataba de contener su dolor.

Luego de unos segundos de dolor finalmente Stark logró recuperarse:

"Presiento fuerzas oscuras cerca de aquí…" – pensaba serio.

Stark estaba por despegar hacia la cueva para avisar a su ejército alado que estuvieran en estado de máxima alerta, pero luego observó a los jóvenes guacamayos…

"Cielos… no puedo dejar que se separen… serían objetivos fáciles para las fuerzas hostiles si se encuentran solos…" – pensó Stark preocupado por los jóvenes.

El águila alada denominada como Stark no lo pensó dos veces y activo su aura de devoción para poder utilizar sus poderes…

"Jóvenes, deben quedarse juntos" – escucharon los guacamayos en su mente.

"¿Quién dijo eso?" – preguntó Sofía algo asustada.

"¿Quién está ahí?" – preguntaron Lisandro y Pablo dispuestos a defender a las chicas.

"El ejército oscuro se acerca… no deben separarse… quédense unidos en un grupo y sobrevivirán…" – dijo Stark telepático.

"Deberíamos hacerle caso…" – dijo Lisandro.

"Muy bien, nos quedaremos en grupo, vayamos por aquí" – dijo Pablo señalando la misma dirección que Blu había tomado para ir a la cueva principal…

"Excelente, ahora puedo dirigirme a la cueva tranquilo" – pensó Stark mientras despegaba hacia la cueva principal.


Mientras tanto con Blu:

Finalmente Blu había encontrado la cueva principal…

"¿Hola?" – saludó Blu.

Nadie le contestó.

"¡HOLAAAAAA!" – gritó provocando un gran eco dentro de la cueva.

De pronto Blu fue atacado por dos aves espirituales:

"¿Quién crees que eres para entrar a la cueva principal?" – preguntó uno de los espíritus mientras colocaba sus gigantescas y letales aladas sobre el cuello de Blu con intenciones de cortarle el cuello.

"Detecto sensaciones de odio y rencor dentro de este mortal" – dijo el otro espíritu.

"Entonces lo mataré" – dijo el otro presionando sus garras aladas provocando que Blu empiece a perder sangre seriamente.

De pronto los dos espíritus fueron atacados ferozmente por Liz:

"¡No se atrevan a tocarlo!" – gritó ella.

"Este mortal está dominado por el odio y el rencor" – dijo una de las aves espirituales.

"Este mortal es el elegido" – dijo Liz utilizando sus poderes para sanar las heridas en el cuello de Blu.

"Gracias por salvarme" – agradeció Blu.

"No fue nada, ahora debemos entrar" – dijo Liz permitiéndole el paso a la cueva principal a Blu.

Y así Blu y Liz ingresaron a la cueva…

5 minutos después:

Finalmente Stark había aterrizado en la entrada de la cueva principal:

Las dos aves espirituales que protegían la entrada a la cueva recibieron a Stark presentando sus letales garras y haciendo una formal reverencia ante él…

De pronto aparecieron los tres líderes de las tropas de Stark: Dylan, Belis y Gian.

"¿Tiene nuevas órdenes?" – preguntó Dylan.

"Sí" – afirmó Stark.

Dylan, Belis y Gian escucharon con atención:

"Estoy sintiendo fuerzas oscuras deambulando por las montañas" – dijo Stark – "Que las tropas de élite entren a la cueva y protejan al elegido hasta que termine el ritual que lo enviará al pasado" – agregó.

Los tres líderes obedecieron, y en menos de un segundo el ejército alado ingresó a la cueva principal tomando posiciones defensivas preparadas para hacer frente a los espíritus oscuros…

Mientras tanto con Blu y Liz:

"Aquí es donde se realizará el ritual" – dijo Liz señalando una gigantesca sala con un portal en el centro.

"Vaya… me pregunto quién habrá construido todo esto…" – dijo Blu asombrado por tal maravillosa construcción.

"Es una larga historia… quizás en otro momento" – dijo Liz.

"Oye, pero está muy oscuro, no puedo ver casi nada…" – se quejó Blu.

Liz abrió sus alas y de repente se encendieron millones de antorchas que iluminaban toda la sala del ritual hasta iluminar la entrada de la cueva, justo donde se encontraba el ejército alado de Stark…


Mientras tanto con Dylan, Belis y Gian:

"Cierren las puertas" – ordenó Dylan – "Que nadie más ingrese a la cueva"

Gian y Belis cerraron las puertas…

"Vaya… hace años que nadie enciende las antorchar, Liz está haciendo un buen trabajo" – opinó Dylan feliz de que la cueva vuelva a estar iluminada.

"Las puertas están cerradas" – dijo Gian.

"Excelente, ahora debemos preparar las tropas para la batalla" – dijo Dylan.

Los tres líderes estuvieron de acuerdo y se dirigieron a preparar el ejército alado de Stark para la defensa de la cueva principal.


Nuevamente con Blu y Liz:

Estaban charlando alegremente hasta que Stark apareció detrás de Blu:

"¿Has tomado tu decisión?" – preguntó Stark.

"Sí" – afirmó Blu – "Viajaré al pasado"


Aquí termina este capítulo…

Vaya, al parecer Blu ha tomado la decisión que cambiará su vida para siempre…

Por otro lado Lisandro, Karen, Pablo y Sofía siguen deambulando sin dirección por las montañas del sur, y como todos hemos podido leer el ejército oscuro está recorriendo las montañas en busca de la cueva principal…

¿Qué pasará con Stark, Liz y Blu?

¿El ejército oscuro encontrará la cueva principal?

¿Qué pasará con la defensa de Dylan, Belis y Gian?

¿Qué pasará con los jóvenes guacamayos?

Tendrán que seguir leyendo para saberlo…

Un abrazo.

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