¡Hey! Estoy de vuelta con un nuevo capítulo =D!
Como hemos podido leer anteriormente Blu, Diggs, Liz y Nico iniciaron sus búsquedas para tratar de reunirse de nuevo y empezar su misión…
Capítulo 7: El pasado (Parte III).
Luego de un buen rato de intensa búsqueda sin descanso:
"Oye… necesito descansar…" – dijo Liz jadeando.
"De acuerdo" – aceptó Nico.
Liz empezó a toser con moderada fuerza…
"¿Estás bien?" – preguntó Nico algo preocupado.
"Sí" – afirmó Liz – "Sólo estoy algo cansada…"
"Quizás deberías descansar…" – aconsejó Nico.
"No, no hace falta" – dijo Liz – "Estoy bien… descuida"
"Está bien" – dijo Nico.
"¿Sabes bien dónde está el centro de conservación ambiental?" – preguntó Liz.
"Sí" – afirmó Nico – "Esta en… emh… omg…" –
"¿Qué ocurre?" – preguntó Liz.
Nico empezó a observar hacia su alrededor:
"Cielos… no recuerdo este lugar…" – admitió Nico avergonzado.
"¿Cómo que no lo recuerdas?" – Liz estaba incrédula – "Has vivido en esta selva por años ¿y no conoces este lugar?"
"Descuida… ya lo recordaré…" – dijo Nico pensando seriamente.
"No puedo creer que no conozcas tu propio hogar" – dijo Liz con cara de -_-
"Ya tranquilízate, lograremos salir de esto" – dijo Nico inspirador.
"¿Cómo podría estar tranquila?" – preguntó Liz – "¡La vida de Perla está en peligro y me dices que me tranquilice! – gritó ella algo ofendida.
"Liz ya cálmate" – pidió Nico – "Todo se puede solucionar con un poco de tiempo" – agregó sonriendo.
"No tenemos mucho tiempo para salvar a Perla" – dijo Liz – "Faltan menos de dos días para que Taylán encuentre el centro de conservación ambiental, y aún no hemos encontrado ni a Blu ni a Diggs".
"Descuida, los encontraremos en muy poco tiempo" – dijo Nico.
"¿Cómo puedes estar tan seguro de eso?" – preguntó Liz.
"¡Porque no quiero quedar como tonto frente a ti!" – contestó Nico mirando hacia otro lado.
Liz no sabía que decir...
"Yo… emh…" – tartamudeaba ella algo ruborizada.
"Descuida, te prometo que saldremos de esto" – dijo Nico mirando a Liz a los ojos.
"De acuerdo…" – dijo Liz regalándole una hermosa y cálida sonrisa a Nico.
Mientras tanto con Blu y Diggs:
"¿Blu?" – llamó Diggs.
"¿Qué?"
"¿No crees que deberíamos descansar un poco?" – preguntó él.
"No descansaremos hasta encontrar a Liz y a Nico" – contestó Blu – "Ellos podrían estar en peligro"
"¿Nico y Liz en peligro?" – preguntó Diggs – "Más bien yo diría que se deben estar llevando muy bien, porque ya sabes… ellos son una chica y un chico…"
"Ya entendí" – dijo Blu algo avergonzado por Diggs.
"Descuida, ellos estarán bien" – aseguró Diggs.
"No lo sé… me gustaría asegurarme de eso…" – dijo Blu preocupado por sus dos amigos perdidos.
"Pues podríamos seguir unas horas más… pero luego descansaremos, no me quiero morir del cansancio" – bromeó Diggs.
"De acuerdo" – aceptó Blu.
"Pues ya hemos recorrido el sur de la selva, el centro de conservación ambiental está al norte, pero deberíamos explorar el oeste" – dijo Diggs serio.
"Muy bien, entonces nos dirigiremos hacia el oeste" – dijo Blu abriendo sus alas y despegando junto a Diggs.
15 minutos después:
Blu y Diggs volaban a toda velocidad hacia el oeste de la selva…
"¿Cuánto falta para llegar al oeste?" – preguntó Blu.
"¡Unos minutos más y llegaremos!" – contestó Diggs.
Blu estaba por hablar pero algo lo dejó helado…
"¿Qué es eso?" – se preguntaba Blu.
Blu agudizó la vista y abrió los ojos como platos al llevarse una sorpresa NO esperada:
"¡Diggs!" – llamó Blu.
"¿Qué ocurre?"
"¡Agáchate!" – ordenó Blu.
"¿Qué dijiste?" – preguntó Diggs – "¡No te entendí!"
"¡He dicho que te agaches!" – gritó Blu.
Diggs estaba por hablar, pero miró hacia su derecha y descubrió unas gigantescas garras aproximándose a su rostro…
"Oh no…" – pensó Diggs.
El atacante abrió sus garras y arrojó un fuerte ataque a Diggs…
Blu recuperó su cordura y a toda velocidad se arrojó sobre Diggs salvándolo del mortal ataque:
"¿Quién eres tú?" – preguntó Diggs.
"¡Es Taylán!" – contestó Blu.
"¿No dijiste que lo habías asesinado?" – preguntó Diggs atemorizado.
"Sí" – afirmó Blu – "Pero como estamos en el pasado él sigue vivo"
"Tú eres uno de los últimos guacamayos azules de la Tierra ¿verdad?" – preguntó Taylán.
Blu no contestó, más bien comenzó a retroceder junto a Diggs:
"Tus plumas nos harán a mí y a mi dueño muy ricos, tus plumas harán que vivamos como reyes…" – dijo Taylán sonriendo diabólicamente.
"¿Mis plumas?" – preguntó Blu – "Mis plumas no son lindas ejejej" – dijo él tratando de zafarse.
"Tus plumas valen una fortuna…" – opinó el halcón.
"¡Mis plumas son horribles!" – gritó Blu mientras cubría de LODO sus alas.
"¿Blu por qué te estás ensuciando?" – preguntó Diggs.
"Tus plumas valdrán una fortuna, al igual que las plumas de tu novia y de tus hijos" – dijo Taylán mientras reía diabólicamente.
"No puedo permitir que encuentre a Perla…" – pensó Blu – "Necesito distraerlo para ganar más tiempo".
"¿Blu?" – llamó Diggs.
"¿Qué?"
"¿Qué hacemos ahora?" – preguntó Diggs.
Blu se levantó y avanzó firmemente hacia Taylán.
"¿Quieres morir más pronto?" – preguntó Taylán abriendo sus garras.
"¿Me puedes decir que es lo que haremos?" – preguntó Diggs.
"¡Correr por nuestras vidas!" – gritó Blu mientras arrojaba el lodo de sus alas hacia los ojos de Taylán.
"¡AAARRRGGGHHH!" – gritó Taylán mientras trataba de quitarse el lodo de sus ojos.
Blu y Diggs no lo pensaron dos veces y se echaron a correr como locos…
"¡Vuelvan aquí cobardes!" – gritó Taylán volando detrás de ellos.
"¡Rápido!" – gritó Blu.
"¡Espérame!" – gritó Diggs – "¡No soy tan rápido como tú!"
"¡Quizás deberías comer menos bananas!" – gritó Blu – "¡Te comiste como 40 de ellas!"
"¡Gracias por hacerme recordar mi adicción por las bananas ¬¬!" – gritó Diggs enfadado.
"¡Deberías hacer dieta!" – gritó Blu.
"¡De acuerdo, en lugar de 40 bananas me comeré 39!" – bromeó Diggs.
"¡Cállate y corre por tu vida!" – gritó Blu mientras aumentaba su velocidad.
Nuevamente con los tortolitos, digo con Liz y Nico:
"¿Ya recuerdas este lugar?" – preguntó Liz impaciente mientras caminaba en círculos.
"No…" – contestó Nico – "Pero descuida, lo recordaré en algún momento"
"Querrás decir en algunos días…" – dijo Liz.
"No estaría mal que me ayudes un poco" – dijo Nico.
"¿Ayudarte?" – preguntó Liz – "Ni siquiera sé dónde estoy ¿cómo esperas que te ayude a recordar un lugar que ni siquiera conozco?"
Nico no sabía que decir…
"Eres un tonto" – opinó Liz bastante fría.
"¿Por qué a las mujeres no les gusta esperar?" – preguntó Nico.
"¿Por qué a los hombres no les gusta aceptar que a veces son tontos?" – preguntó Liz.
"¿Por qué crees que siempre crees que estas en lo correcto?" – preguntó Nico.
"¿Por qué crees que todo el mundo es como tú?" – preguntó Liz dejando a Nico sin palabras.
"¿Cómo yo?" – preguntó Nico – "¿A qué te refieres?"
"Crees que todas las aves de Río de Janeiro son iguales a ti" – contestó Liz.
"No te entiendo…" – dijo Nico.
"Lo único que haces es ir de un lugar hacia otro provocando que todas las chicas se enamoren de ti" – dijo Liz.
"Es porque yo soy el mejor cantante de esta ciudad, por eso todos me aman – dijo Nico.
"Eso es lo que tú crees…" – dijo Liz mirando hacia otro lado.
"¿Por qué crees que soy un tonto?" – preguntó Nico.
"Eres un tonto porque crees que TODOS te aman" – contestó Liz – "Pues yo no te amo" – agregó bastante fría.
"¿No me amas?" – preguntó Nico algo impactado.
"No" – contestó Liz dándole la espalda.
"Me dijiste que yo podía cambiar mi futuro… nuestro futuro…" – dijo Nico bastante frustrado por las palabras de Liz.
"Así es, puedes cambiar tu futuro, pero hasta ahora no lo estás logrando" – dijo ella.
"¿Qué puedo hacer entonces?" – preguntó Nico bastante deprimido.
"Lo que puedes hacer ahora, es recordar este lugar" – contestó Liz.
Nico bajó la mirada y dio un gran suspiro:
"Pero yo sólo quiero que…"
Pero Nico se detuvo al tropezar con una roca, cayendo sobre Liz y rodando hasta caer sobre un gran charco de lodo junto a ella…
"¿Estás bien?" – preguntó Nico sintiéndose como un tonto.
"¡Diablos, esto me pasa por estar perdiendo mi valioso tiempo contigo ¬¬!" – gritó Liz enfadada mientras limpiaba sus plumas del asqueroso lodo.
"¡No creas que tus palabras me hacen sentir mejor!" – gritó Nico.
"¡Ya basta!" – gritó Liz – "¡Sólo trata de recordar este lugar para que podamos seguir con nuestro camino!"
"¡De acuerdo!" – aceptó Nico bastante enfadado por la reciente discusión.
"En mi opinión lo nuestro no está en buen camino…" – dijo Liz.
"¿Y qué quieres que haga?" – preguntó Nico – "¡Tú eres la que siempre arruina todo!"
"¿Yo arruino todo?" – preguntó Liz – "¡Tú eres un bobo!" – gritó ella bastante ofendida por lo que Nico le había dicho.
"¡Discúlpame por no ser lo que tú esperabas!" - gritó Nico.
"No eres nada de lo que yo esperaba de ti…" – dijo Liz.
"¿Y qué esperabas de mí?" – preguntó Nico.
"Pensé que serías diferente a los demás…" – contestó Liz – "Pero no fue así… eres igual de bobo y arrogante que todos los otros muchachos que conocí en mi vida…" – agregó ella dándole la espalda.
"Yo puedo cambiar…" – dijo Nico.
"No... no puedes cambiar…" – dijo Liz.
"¿Por qué no?" – preguntó Nico.
"Porque ni siquiera has cambiado un poco desde que nos conocimos…" – contestó ella.
"¿Y eso qué tiene que ver?" – preguntó Nico algo confundido.
Liz sólo miró a Nico con fastidio y dio un gran suspiro:
"Olvídalo…" – dijo ella – "Tú nunca aprenderás nada…"
"Entonces enséñame…" – susurró Nico mientras tomaba las alas de Liz.
"Suelta mis alas" – ordenó Liz – "Tú nunca cambiarás…"
"Pues entonces ayúdame a cambiar…" – pidió Nico.
"Es imposible ayudar a alguien como tú…" – dijo Liz.
"¿No quieres que tú y yo seamos algo en el futuro?" – preguntó Nico.
"No" – contestó Liz – "¿Y sabes por qué?"
"¿Por qué?" – preguntó Nico.
"Porque tú no me gustas, y cuando salvemos a Perla yo volveré al futuro para no volver a verte jamás" – contestó Liz muy fría.
"Cielos… yo… lo siento por sólo ser una molestia para ti…" – dijo Nico mientras contenía sus lágrimas.
"Pues lo eres… eres una molestia para mí…" – dijo Liz.
"Yo solo quería…"
"Cállate" – ordenó Liz interrumpiendo a Nico – "Sólo trata de recordar este lugar para que salvemos a Perla y podamos continuar nuestras vidas…"
"Sí… será mejor… no volver a vernos…" – tartamudeó Nico lagrimeando.
"Sí" – dijo Liz – "Creo que lo mejor será que continuemos por caminos separados después de salvar a Perla"
"Bien… yo sólo quería…"
"No hables" – dijo Liz – "Lo mejor será que cierres la boca y estés en silencio" – agregó ella mientras le daba la espalda.
Nico asintió y se alejó de ella mientras que su alma se estaba desmoronando en su interior… estaba tan dolido y lastimado por dentro que estaba deseando quitarse la vida para que su amor por Liz no lo siguiera torturando… su amor por ella sólo le causaba sufrimiento, dolor, tristeza... le causaba agonía…
"De todas formas lo nuestro no funcionaría…" – pensaba Nico mientras examinaba el lugar – "Liz tiene razón… soy un idiota…"
Liz estaba observando a Nico muy enfadada en su interior…
"Nuestra relación no funcionará de ninguna manera" – pensaba Liz – "Somos muy diferentes"
Liz empezó a cerrar los ojos para meditar un momento… pero luego pensó en las palabras de Nico:
"Yo puedo cambiar…" – pensaba Liz – "Quizás… yo también pueda cambiar de personalidad…"
Una pequeña sonrisa comenzó a cubrir el rostro de Liz… pero se detuvo:
"PFFF… pero que estupideces estoy diciendo…" – pensó ella.
Liz trataba de no mirar a Nico… pero no podía conseguirlo… ella no podía dejar de mirarlo:
"Se ve muy triste…" – pensaba Liz algo arrepentida por las cosas que le había dicho – "Él sólo trataba de mostrarme cuanto me ama… y yo sólo se lo impedí… acabo de arruinar una vida…"
Una lágrima empezó a brotar del rostro de Liz y de repente ella se sentía terrible en su interior…
"Nunca me sentí tan mal por hablarle así a otra ave…" – pensó Liz – "Quizás Nico me cae bien… quizás yo debería cambiar…"
Más lágrimas recorrieron los ojos de Liz:
"No puedo creer que haya sido tan cruel con Nico…" – pensaba ella mientras observaba como Nico daba su mejor esfuerzo para tratar de recordar donde estaba el centro de conservación ambiental.
De pronto Liz notó como los ojos de Nico derramaban lágrimas:
"Lo he hecho llorar… soy una ave terrible…" – pensó ella mientras las lágrimas no dejaban de caer de sus ojos – "Yo creo… que debo disculparme…"
Mientras tanto con Blu y Diggs:
"¡No corran cobardes!" – gritó Taylán.
"¡Corre Diggs!" – gritó Blu.
"¡Estúpidas bananas!" – gritó Diggs enfadado consigo mismo.
"¡Comienza una dieta!" – gritó Blu.
"¡Ya te dije que en lugar de 40 bananas me comeré 39!" – gritó Diggs – "¡Eso es un progreso!"
Blu miró a Diggs con cara de u.u!
"¡Debemos escondernos!" – gritó Blu
"¡Buena idea!"
"¿Alguna idea de donde escondernos?" – preguntó el guacamayo.
"¡Sígueme!" – ordenó Diggs.
"¡Bien!" – gritó Blu.
5 minutos después:
"¡Ya casi llegamos!" – gritó Diggs.
"Me estoy agotando…" – dijo Blu jadeando.
"¡Toma mis alas!" – ordenó Diggs.
"¿Qué?" – preguntó Blu incrédulo.
"¡Toma mis alas!" – repitió Diggs.
"¡Me gusta tomar las alas de las chicas, no de los hombres!" – se quejó Blu.
"¡Entonces imagínate que yo soy Perla!" – gritó Diggs.
"¡Perla es hermosa, no es horrible como tú!" – gritó Blu mientras contenía la risa.
Diggs miró a Blu con cara de ¬¬!
"¡Entonces yo tomaré tus alas!" – gritó Diggs.
Diggs agarró las alas de Blu y se dejó caer hacia el suelo a toda velocidad.
"¡AAAAHHHH! – gritaba Blu – "¡Diggs ya suéltame no quiero suicidarme!"
"¡Cállate!" – ordenó Diggs.
"¡Los tengo!" – gritó Taylán a milímetros de alcanzar a Blu y a Diggs.
De pronto Blu y Diggs se estrellaron contra un gran charco de LODO…
"¡Cielos!" – gritó Taylán elevándose en el aire – "¡JAJA su truco de esconderse de mí no funcionará!"
El halcón miró hacia adelante y se estrelló contra un árbol:
"Ay…" – dijo Taylán antes de quedarse inconsciente.
De pronto Blu y Diggs surgieron del lodo:
"¿¡Estás loco?" – preguntó Blu casi al punto de darse un infarto.
"¡Estamos vivos!" – gritó Diggs triunfante.
"¿Dónde está Taylán?" – preguntó Blu.
"Ahí está" – contestó Diggs señalando al halcón inconsciente.
"Parece que está desmayado…" – dijo Blu sospechoso.
"Tengo una idea" – dijo Diggs.
"¿Qué estás tramando?" – preguntó Blu.
Diggs caminó nuevamente hacia el charco de lodo y ensució sus alas, caminó hacia Taylán nuevamente y le dibujó un bigote de lodo en el rostro…
"¡JOJOJOJ!" – se reía Diggs con cara de =D!
"No hay tiempo para divertirnos" – dijo Blu – "¡Debemos encontrar a Nico y a Liz!"
"¡De acuerdo!" – aceptó Diggs.
Blu y Diggs abrieron sus alas y despegaron del suelo a toda velocidad en busca de sus dos amigos perdidos…
Aquí termina este capítulo…
Cielos… al parecer Nico y Liz han tenido una gran discusión… Liz parece estar arrepentida por haberle dicho esas cosas a Nico, pues él sólo estaba tratando de mostrarle cuanto la amaba…
Blu y Diggs escaparon de Taylán…
¿Qué pasará con Blu y Diggs?
¿Qué pasará con Liz y Nico?
¿Podrán salvar a Perla?
Tendrán que seguir leyendo si quieren saberlo…
A los Fans de RIO recomiendo que entren al RIO Forum Play Roll, allí podrás crear a tu propio personaje y tener una maravillosa aventura junto a los demás personajes de otros usuarios… lo recomiendo mucho =D!
REVIEW REVIEW REVIEW!
¿Ven ese botón ahí abajo que dice "Review"? ¿Sí? ¡Pincha ese botón y escribe! :D
¿Te ha gustado la historia? ¡Entonces comenta y ayúdame a mejorarla!
Saludos desde Argentina.
