Capitulo 4: La desaparición de un amigo

Cada vez se oscurecía mas, no era agradable estar solo en un lugar así, de hecho, a él nunca le ha gustado estar solo, aunque no deja que nadie se acerque, es su extraña manera de ser feliz, o por lo menos, eso es lo que él cree

Mientras Fye camina por las calles una dulce chica lo ve, una chica con cabello rubio y largo, así como con un bonito vestido azul, realmente sus orejas eran las únicas que desentonaban con su atuendo, ya que tenía una orejas peludas y puntiagudas, como si fueran de algún animal, con gran entusiasmo lo llama

Chii: Fye, espera, Fye, te extrañe tanto, aun no entiendo bien porque te fuiste, yo quiero estar contigo, llévame contigo Fye

Fye: No tengo ganas de discutir, se muy bien que no eres Chii, mejor ahórrate tu actuación y muéstrate como eres en realidad

Chii: No entiendo…¿Por qué no crees que soy chii?

Fye: Chii esta cuidando algo de suma importancia para mi, no dejaría su puesto a menos de que la situación lo requiriera, además, Chii tiene un alma dulce, no una tan obscura como la tuya

Chii: No entiendo…

Fye: Yo cree a Chii, así que la conozco mucho mejor de lo que crees

Chii: Eres muy hábil, sobre todo si se trata de magia, pero eres bastante torpe, porque tienes tus poderes y aun no me has destrozado

Fye: (sonriendo) Prometí no volver a usar mi magia

Chii: De todos modos, no te sería útil, somos mas poderosos que tu (convirtiéndose en una sombra) Nadie puede detenernos, conseguiré lo que quiero y tu me lo vas a dar

Fye: ¿y que es lo que quieres?

Sombra: (atacando a Fye) lo que quiero es el poder, el poder que emana de esas plumas, tu tienes muchas

Fye: (esquivándolo) Lo siento, pero no tengo ninguna (esquivándolo nuevamente)

Sombra: Se muy bien que tu y tus amigos viajan en busca de ellas, se que ya han recolectado una gran cantidad, las quiero, las quiero ¡¡LAS QUIERO!!

Del suelo comenzaron a salir mas sombras, en poco segundos Fye tenía frente a él mas de 100 sombras, el tan solo podía esquivarlas, ya que lo atacaban furiosas

Sombra: Tu vida no vale la pena, por eso le daré un mejor uso, si no tienes las plumas, vas a ayudarme a conseguirlas

Fye: ¿Y como se supone que harás eso?

Todas atacaron al mismo tiempo, cuando Fye se disponía a atacar, del suelo salieron mas, pero estas lo rodearon con sus brazos, al tratar de soltarse las demás sombras lo envolvieron en un verdadero mar de fantasmas, presionándolo, abrazándolo como si pretendieran asfixiarlo, de repente comenzaron a jalarlo al suelo, que cada vez se hacia mas negro, parecía como si su cuerpo lo estuviera atravesando

Fye: ¿Qué hacen?

Sombra: Si no quieres que te matemos, o algo peor, usa tu magia

Fye: Lo siento pero esa no es una opción

Sombra: Como quieras

En cuestión de segundos todo desapareció del lugar, incluido Fye

Mientras tanto en el restaurante…

Toya: No quiero sonar grosero pero, ¿Por qué buscan esas plumas?

Sakura: Hace tiempo perdí mi memoria, esas plumas contienen un fragmento de ella, cada vez que alguna que recupero una un recuerdo vuelve a mi mente

Toya: ¿Esos sujetos son tus parientes o amigos?

Sakura: No, los conocí en este viaje, cuando desperté sin memoria estaban cuidándome, no son del mismo país que yo

Toya: Entonces ¿Por qué te ayudan?

Sakura: Aun no estoy segura, pero se los agradezco mucho

Yukito: ¿Llevan mucho tiempo viajando?

Sakura: Si, un poco, ojala no les pase nada

Yukito: Tranquila, si esa pluma hace lo mismo que las demás que ya han recolectado, estoy seguro de que podrán lograrlo

Sakura: si

Sakura: (pensando) Ellos siempre se esfuerzan, especialmente Syaoran…

En una enorme casa, en un extenso comedor, una hermosa joven de piel pálida, su cabello era oscuro y ondulado, tenía un vestido azul escotado con encaje, se encontraba sentada en uno de las cabezas de la mesa ya que esta era rectangular, sonreía de manera extraña, como si realmente no quisiera hacerlo

Su mesa estaba repleta de comida deliciosa y su copa llena del mejor vino, en una silla cerca de ella se encontraba un joven rubio, vestía con una playera ajustada, pantalones anchos, botas que usaba por debajo del pantalón y una gabardina que le llegaba a los tobillos, todo era de color negro. Sus ojos azules carecían de brillo y parecía que su mirada estaba perdida

Mujer: Voy a conseguir esas plumas, voy a traerlo de regreso, además, ya tengo mi arma secreta (acariciando el rostro del joven) ¿verdad Fye?

Fye: Si amor

La joven se acerco lentamente y le dedico un tierno beso en los labios

Continuara…

Nota: Lo siento, este capitulo me quedo un poco corto pero igual espero que les guste, también me gustaría que dejaran comentarios adiós