Capítulo III
Pacto de magia
A la mañana siguiente, Kai se levantó mas temprano que de costumbre, se vistió y corrió a la cocina. Allí, le pidió al Chef Paolo cocinar, pero la respuesta fue negativa. Chef Paolo era un hombre que más bien disfrutaba cocinar para la Realeza y llenarse de elogios por parte de la Reina y las princesas. Kai se decepcionó ya que quería preparar el desayuno. Como de costumbre, Trina fue a la cocina a ayudar. En eso, Paolo le dijo a Trina:
-Principessa, il bambino quiere meterse en la mia cucina…-
Trina miró a Kai y él agachó la cabeza. La niña sonrió y le preguntó:
-¿Harás tostadas francesas?-
Kai levantó su cabeza y asintió sonriente. Trina saltó y lo abrazó. Kai de inmediato sacó un delantal y se lo puso. Tomó algunos utensilios, sacó pan de la bodega y unos huevos. Trina se puso un delantal y ayudó a Kai a batir los huevos. Además de las tostadas, Kai preparó té y arroz.
Una vez que todos se levantaron y pasaron al comedor, Agatha tocó la campanita y el Chef Paolo se paró en una tarima y entre refunfuñando, dijo:
-El desayuno de hoy fue preparado por la Principessa…e il bambino éste…-
Trina y Kai se miraron y rieron. Kai se paró en la tarima y gritó:
-Itadakimasu!-
Todos los presentes aplaudieron y entre ambos sirvieron el desayuno. Reita, al ver el desayuno servido, alejó el plato y dijo:
-No me gusta como cocina Kai.-
Sheyla, al ver que Reita no iba a comer lo que Kai cocinó, dejó su tostada a un lado y le dijo:
-Será mejor que comas. Hoy el entrenamiento será duro…mañoso.-
Aoi y Uruha rieron al oír a Sheyla y Uruha comenzó a imitar a a Sheyla. Ella, al ver que él se burlaba de ella, no quiso emitir comentarios hasta el entrenamiento.
Mas tarde, el entrenamiento de espadas comenzó. Los chicos se fueron a la bodega de espadas. Aoi tomó una, comenzó a jugar y a imitar a Yoda de Star Wars. El resto se rieron, pero dejaron de reírse cuando Sheyla entró a la bodega y los retó. De inmediato cada uno tomó una espada y se presentaron en el gimnasio. Allí, se dieron cuenta que Sheyla no estaba sola, sino que la acompañaba Sarah, quien los ayudaría a entrenar. Sarah sonrió y Aoi la saludó. Sheyla, como primer paso, desafió a Uruha a un duelo. Uruha no quedo contento con la decisión y ella le dijo:
-Así como te gustó burlarte de mi en el desayuno, te gustará ser el primero en enfrentarte a un duelo.-
Uruha se resignó a ser parte del duelo, tomó su espada y Sarah dio la partida. De inmediato Uruha iba a atacar a Sheyla, pero ella esquivó la espada de Uruha con la suya, se agachó y le hizo una zancadilla. Uruha cayó y le dijo a Sheyla:
-¡Eso no se vale!-
Sheyla se agachó frente a él y respondió:
-En la guerra, todo vale.-
Uruha se levantó y de inmediato ellos comenzaron sus entrenamientos con las espadas. Mientras algunos entrenaban con Sarah, Reita se acercó a Sheyla y la desafió a otro duelo. Sheyla, mientras lo rodeaba, pensó en hacer aun más tentador el desafío. Ambos hicieron una apuesta: Si Reita ganaba, Sheyla tendría que besarlo. Si Sheyla ganaba, ella le sacaría la venda de su nariz y se la quedaría para siempre. Ambos se dieron un apretón de manos y comenzaron el duelo. Sheyla se impulsó con la espada para darle una patada, pero Reita conocía ya ese movimiento, tomó un pie de Sheyla y la botó. Ella, para levantarse del suelo, utilizó un conjuro para provocar un terremoto que botara a Reita. Él cayó, ella se levantó y clavó su espada en la manga de su polera. Él se enojó y ella simplemente dijo:
-Jaque Mate.-
Ella se agachó y en un dos por tres, le quitó la venda de su nariz. Reita continuó reclamando y ella se volteó. Reita se detuvo y ella le dijo:
-Como dije antes, en la guerra todo vale.-
Ella se puso la venda en su brazo y continuó entrenando. Ruki se acercó a Reita y comenzó a reír. Reita le pidió que se dejara de reír y Ruki le dijo:
-Es que no puede ser… querías un beso del demonio y perdiste. Menos mal que no apostaste tu alma.-
Sarah, al verlos a los cinco entrenando duro, se acercó a Sheyla para hablar con ella. Al parecer, estaban listos para recibir lo que cada ser se gana de acuerdo a su desempeño en Abra: poderes mágicos. Sheyla estuvo de acuerdo con dárselos, pero aún seguir entrenándolos. Sarah corrió donde Lila, para dar cuenta de la decisión. Lila se levantó del trono y le dijo a Sarah:
-Es lo mejor que podemos hacer. Prepara el salón de ceremonias.-
Sarah, Trina y Lila se fueron de inmediato a preparar el salón de ceremonias. Acolcharon las paredes, blindaron las ventanas y sacaron el cofre de los poderes. Al caer la noche, Lila convocó a los miembros de the GazettE al salón de ceremonias. Allí, Lila los ubicó a cada uno en cada punta de una estrella dibujada en el suelo con sal. Lila, Trina, Sarah y Sheyla vestían largas capas púrpuras. Ellas invitaron a Giorgio, el obispo, para continuar con la ceremonia. Los cinco magos sacaron una misteriosa esfera de luz del cofre. Cada uno se acercó a cada miembro: Lila a Uruha, Trina a Ruki, Giorgio a Kai, Sheyla a Reita y Sarah a Aoi. En eso, Lila dijo:
-Chicos, cierren los ojos. El don que se les va a dar va a ser algo que lo van a tener. Acá les damos el don de la magia. Estos les servirán para resolver problemas. Úsenlos con responsabilidad–
Cada uno le puso la esfera de luz en la cabeza y mientras tanto, Lila pronunció:
-Que la magia los acompañe… in nome della Regina, in nome della magia, in nome della giustizia**-
De inmediato los chicos abrieron los ojos y Lila les pidió que ejecutaran su primer conjuro. En un dos por tres, un resplandor invadió el cuarto. Los chicos salieron proyectados hacia las paredes y cuando el resplandor desapareció, las chicas se dieron cuenta de lo que habían hecho: Reita transformó la cabeza de Uruha en la de un pato, Uruha convirtió a Reita en una iguana, Kai hizo crecer a Ruki, Ruki convirtió a Kai en un emo depresivo y Aoi… nadie se había percatado de lo que había hecho, hasta que Sarah se miró al espejo. De inmediato ella gritó: Aoi, al parecer, le aumentó el tamaño del busto a Sarah. De inmediato ella lo siguió para golpearlo y él huyó. Mientras tanto, Ruki presumió ser el Rey del mundo, por lo que Lila lo hizo callar. Sheyla, por su parte, tomó a Reita y dijo:
-Es mas lindo convertido en iguana. Calladito, no me hace dejarlo en vergüenza…-
-Eso si Uruha no deja de graznar.- Se quejó Trina.
Lila, al ver que Kai se estaba cortando las venas, dio un par de aplausos y los volvió a todos en su estado normal. Kai, al ver sus brazos sangrando, gritó horrorizado y Lila lo curó de sus heridas. Ella los reunió a todos, les dijo:
-Ahora veo que ustedes tienen claro a lo que me refería con responsabilidad.-
Y ellos asintieron. Lila terminó la ceremonia y Sarah se acercó a Aoi. Ella tomó su mano y le preguntó:
-¿Porqué hiciste eso?-
Aoi negó haber hecho ese conjuro y Sarah le dijo:
-Aoi, no nací ayer. No soy estúpida. Sé que fuiste tú.-
Ella lo soltó y se fue a su habitación. Aoi se fue a la suya y allí, se sentó en su cama y vio el anillo que ella le había dejado. Aún estaba con la duda. No sabía la razón de aquel regalo. Decidió ir a dormir y en la mañana resolver la duda.
Nota:
-Principessa: Princesa
-Bambino: niño
-Cucina: cocina
**in nome della Regina, in nome della magia, in nome della giustizia: En nombre de la Reina, en nombre de la magia, en nombre de la justicia
