Lamento mucho el haberme tardado tanto con el Cap. I, es que tuve tantos problemas para escribir durante semana, el sábado y domingo viaje, este viernes hubo mal clima y estuve muy ocupada el sábado y domingo, pero basta de escusas, por fin les traigo este nuevo capítulo, espero les guste y les aviso, hay un nuevo prólogo, es una versión "mejorada", pero no es muy distinta de la anterior. Ahora si, presento el Cap. I
Capítulo I: Un Sol radiante.
–Bien, a partir de este momento la Conferencia Mundial ha comenzado. –Habló Alemania. –Hagan favor de guardar silencio y escuchar atentamente, los temas a desarrollar se encuentran en los papales frente a ustedes, trataremos cada uno con el tiempo necesario y no se le dará la palabra a nadie que no esté seguro de lo que dirá, tampoco se permitirán murmullos durante la discusión y finalmente, nadie podrá salir antes del inicio del receso. –Impuso las reglas con disciplina igual que siempre.
Los países del mundo se habían reunido nuevamente en una Conferencia Mundial, la cual se llevaba a cabo en casa de Estados Unidos, para discutir los problemas existentes y tratar de encontrarles una posible solución a cada uno de ellos. Estas reuniones se habían hecho ya con anterioridad, pero todas habían terminado igual, en un completo desastre. La razón de ello era simple, tratándose de países, tanto las ideas como necesidades eran diferentes, por ello no era de extrañar que algunos no aceptaran las distintas opinión y nunca lograsen ponerse de acuerdo.
Pero ninguno quería darse por vencido con la idea de trabajar juntos, hoy lograrían avanzar aunque sea un poco y así volver tranquilos a casa. Sin embargo, mientras algunos prestaban atención y se mostraban interesados, otros parecían preocuparse por algo que solo ellos notaban con facilidad, alguien aún no había llegado.
–¿Dónde se habrá metido ahora? –Exclamó molesto por lo bajo.
–Tranquilo Chile, ya verás que no tarda en llegar. –Le dijo Brasil muy relajado.
–Siempre lo mismo, se pone un horario y es la única persona que lo incumple. –Habló molesto Uruguay.
–¿Llamamos otra vez? –Preguntó Perú.
–No, la reunión ya comenzó, además, ya es hora de que asuma sus responsabilidades de una buena vez. –Finalizó la discusión el chileno.
Como de costumbre, sus hermanos hacían lo imposible por lograr que Argentina cumpliera con sus obligaciones, esta no era la primera vez que llegaba tarde a una reunión y tampoco a una de tal importancia, ya a estas alturas estaban cansados. Sin embargo, el simple hecho de ser familia, los hacía preocuparse unos por otros incondicionalmente, y aunque les costara admitirlo a algunos, a pesar de todo Argentina nunca dudaba en ayudar a alguien, en especial a sus hermanos, y aunque no lo veían como un "pago", si era una forma de retribuir la ayuda.
La reunión continuó de lo más normal durante la siguientes dos horas, a pesar de que hubieron discusiones, peleas y algún que otro gran alboroto, estos se solucionaron rápido y se logró llegar al receso sin ningún intento de abandonar el lugar, declarando imposible terminar. Pero, con el inicio del primer receso, la esperanza de que Argentina hiciera una de sus apariciones sorpresa se habían perdido, ahora era cuando la preocupación aumentaba, si acaso algo le había ocurrido, nadie sabría qué hacer.
–Argentina, ¿Dónde diablos te has metido? –Murmuró Chile tratando de no demostrar su enorme preocupación.
–Ya no responde las llamadas, tampoco los mensajes, espero que se encuentre bien. –Perú entristeció.
–Deberíamos… ir a buscar ayuda o algo. –Propuso Brasil.
–¿Y qué sucederá con la reunión? No nos dejarán irnos así nada más. –Habló Paraguay.
–Yo iré, ustedes quédense. –Chile ignoró las palabras y se puso de pie.
–¡¿No escuchaste lo que dijo? –Le dijo Bolivia pero Paraguay la detuvo y volvió a hablar.
–Si solo vas tú, no creo que haya problema, nosotros nos encargamos del resto. –Sonrió.
–Ni si quiera sé por dónde comenzar… pero no importa. –Avanzó con determinación.
–Che, Chile ¿Querés donas? Están riquísimas.
–¡Ahora no! Argentina está… –El chileno tardó en reaccionar. –Tú… pero… ¿Cómo es que…?
–Sí, sobre eso… perdón por el retraso, no creerás lo que me pasó. –Rió con pena.
–Voy a darte tal patada que…
–¡N-No, espera! ¡Lo siento! ¡Lo siento! –Buscó seguridad detrás de Brasil.
–¡¿Acaso tienes idea de lo preocupados que estábamos? –Le reclamó Uruguay.
–Lo sé, lo siento, pero algo importante surgió.
–Lo sabía, Argentina no tardaría tanto a menos que fuera por algo importante. –Dijo Perú idealista.
–Seguro fue una tontería. –Musitó Bolivia.
–Dejen que nos cuente lo que sucedió–Decidió Brasil tan intrigado como los demás.
–Pues… ¿Cómo les digo…? Sí, comenzaré desde el principio… así entenderán bien todo… aunque… no, esa parte no puedo contárselas… pero si no lo hago… –Divagaba en voz alta.
–¡Ya dinos lo que pasó! –Gritó furioso Chile.
–¡Bueno, bueno, ya lo cuento! –Tomó aire y comenzó a hablar como si de una amena charla se tratase. –Ayer me quedé hasta tarde viendo el nuevo capítulo de "El hombre de tu vida", todo porque me dormí cuando lo pasaron temprano, y obvio no me lo podía perder, tenían que haberlo visto, estuvo muy bueno… He… y por andar viendo tele hasta la madrugada, me levanté tarde, aunque también con ganas de desayunar un café con leche y medialunas. Pero no había medialunas, por lo que tuve que ir a comprarlas y saben que cuando quiero medialunas, busco por todos lados. Pero increíblemente todos me decían que no tenían de las que me gustaban o que eran de ayer y yo, señor, no como medialunas de ayer… –Argentina supo que si no apresuraba el relato, recibiría un par de golpes por parte de sus hermanos. –Bueno y cuando llegué a casa, era bien tarde, me bañé, cambié, peiné, todo a las apuradas, incluso manejé tan rápido como pude… si la policía no me hubiera detenido… entonces llegué al aeropuerto que me iba a traer hasta acá, tomé mi vuelo con tranquilidad, llegué al hotel y todavía estaba a tiempo si corría sin parar.
–¿Entonces por qué llegaste tarde? –Preguntó Chile ya arto. –Dijiste que fue por algo importante.
–No me interrumpas, acá comienza la parte importante… Iba cruzando la calle cuando escuché el grito de mujer, resulta que un tipo le había robado el bolso e iba a cruzar justo por donde yo estaba. Actué como si no me iría a mover, pero sin que se diera cuenta le puse el pie y se calló justo ante mis pies. Entonces tomé el bolso y lo detuve hasta que llegó un policía y lo esposó. Le devolví el bolso a la señora y me dio las gracias, el policía también me agradeció… o eso creo, la verdad no sé, me dijeron algo en inglés.
–¿Y las donas? –Preguntó Perú curioso.
–Este… el policía me las dio como agradecimiento. –Sonrió.
–Que amable fue. –Devolvió la sonrisa.
–¿En serio esperas que nos creamos ese cuento? –Dijo tajante Uruguay acomodando sus anteojos.
–Yo sería incapaz de mentirles… –Las miradas de sus hermanos no fueron las mejores respuestas. –No si se trata de algo tan serio como esto, obvio.
–Está bien, te creemos. –Le dijo Chile.
–El receso ya acabó, es mejor volver rápido. –Comentó Paraguay.
–¿Y de qué estuvieron hablando? –Preguntó mientras comenzaba a caminar.
–Lo de siempre… –Chile comenzó a hablarle de lo sucedido pero Argentina ya no parecía escuchar.
–"Primero me tiro de un puente antes de decirles que llegué tarde por quedarme viendo un partido de fútbol en el hotel, además de que esperé hasta el receso para entrar sin que me viera nadie. Lo único bueno que sucedió hasta ahora, fue la caja de donas que me encontré en una mesa… aunque hubiera preferido unas medialunas". –Pensó.
La conferencia volvió a retomarse, hasta ahora las discusiones habían sido menores y se encontraron posibles soluciones a muchos de los problemas en la lista, pero aún quedaba una larga jornada de trabajo para los países, el próximo receso sería dentro de otras dos horas y eso no parecía darles el ánimo suficiente a algunos para seguir prestando atención. Pero también había quienes ni si quiera se molestaban en atender, que preferían dibujar en los márgenes de las hojas, mantener una conversación entre susurros con el de al lado, con mensajes por celular con los más lejanos, o simplemente dejar el cuerpo en la tierra y la mente en las nubes.
Argentina comenzó a aburrirse apenas notó que el tema no le incumbía en lo más mínimo, se puso a buscar algo sobre su casa en los papeles dando ojeadas rápidas, pero no pudo encontrar absolutamente nada. Pensó que tal vez nadie se hubiera dado cuenta de que no estaba, a acepción de sus hermanos claro; obviamente luego pensó que "siendo como es", todos deberían preguntar por "El país más groso del Mundo", título que se autoimpuso, en una conferencia como esta. Pero el que no se fijaran en lo que hacía le daba la oportunidad de continuar con uno de los pasatiempos argentinos más practicados, molestar a los países vecinos.
–Che Chile, Chile. –Susurró bien bajo. Él ignoró su intento por fastidiarle. –… Che Perú, Perú. –Probó suerte con su otro hermano.
–¿Qué sucede? –Respondió igual de bajo.
–Adivina qué dibujé. –Le enseñó una hoja.
–… Bigotes de gato.
–No, las cejas de Inglaterra.
Las risas fueron difíciles de contener, tanto, que llegaron a oídos de países que mantenían una discusión importante. En cuanto Alemania, quien se ocupaba de que las reglas se cumpliesen en la reunión, se acercó a los latinoamericanos, tanto Argentina como Perú guardaron silencio y simularon inocencia. El alemán preguntó quiénes fueron los chistosos, nadie dijo nada, como siempre todos debían cubrir las bromas de Argentina y las inevitables risas que provocaban. Pero aunque esto fuese una situación seria, ni Argentina ni sus hermanos serían capaces de ponerse en evidencia entre ellos. Sabiendo esto, Alemania pasó frente a cada uno, portando una mirada muy severa y provocando algo de miedo a los observados, Argentina vio que estaba acercándose y ocultó la evidencia debajo de otros papeles, suspiró pensando que se encontraba a salvo y en cuento escuchó a Alemania detenerse dejó nuevamente de respirar, así permaneció hasta que lo vio continuar con su recorrido, se había salido con la suya otra vez.
Alemania advirtió que lo dejaría pasar en esta oportunidad, pero la próxima broma sería castigada severamente, todos, en especial Argentina, entendieron que hoy no se estaba para juegos. La tierra del Sol sintió por primera vez en ese día que no podría seguir haciendo lo que quería, normalmente había que pelear mucho para que entendiera eso con solo advertencias. Ante la mirada desaprobadora de su hermano Chile, continuó prestando atención en silencio, no quería que por su culpa todos fuesen castigados, sobretodo porque luego se lo recordarían todo el día.
La reunión continuó y Argentina hizo un esfuerzo por seguir prestando atención, el tema no le concernía, nadie le preguntaría su opinión, y eso que siempre tenía algo que decir, tantas veces había interrumpido para hablar incluso de temas que no entendía, por el simple hecho de querer demostrar que le importaban los demás y quería ayudar, que ya era esperada una opinión suya en cada tema. Pero Argentina ya no quería decir nada. Si al final ignorarían su opinión, lo cual han hecho incluso cuando era un tema que involucraba a su gente o sus tierras. –"Siempre, siempre me toman de menos, no solo a mí, a mis hermanos también". –Pensó entre tristeza y enojo. La verdad es que cuando se trata de personas, el poder y el dinero le dan importancia a su palabra, lo mismo sucedía entre países. –"No es justo…".
La reunión volvió a entrar en receso, los países iban saliendo cuando Perú notó que nuevamente alguien faltaba, Argentina aún no se había movido de su sitio, esto le preocupó, pensó que tal vez se encontraba mal por lo sucedido hace un rato y como muchas veces antes, fue a levantarle el ánimo.
–Argentina, escuché que la cafetería tiene comida deliciosa, vayamos. –Sonrió.
–…–Tardó en responder. –Ve tú, yo me quedaré un raro más. –Intentó devolver la sonrisa.
–Bien, pero no te tardes, te conseguiré algo delicioso. –Dudaba en salir.
–Sí, gracias. –Se notaba que no estaba tan bien.
–No me tardaré, solo espera aquí. –Salió por esa puerta, ahora quedaban solo un par de países en el salón.
–"Perú nunca cambia, siempre es amable conmigo y se preocupa cuando me ve mal… en realidad, todos mis hermanos y hermanas se preocupan conmigo, incluso el amargado de Chile me llama de vez en cuando, creo que debo olvidarme del asunto de la reunión e ir con ellos, por suerte tengo a mi familia y es más valiosa que cualquier lugar privilegiado entre todos estos". –Pensó y se puso de pie con intenciones de ir detrás de Perú.
–Espera un segundo Argentina. –Esa voz le era tan familiar que no tuvo que levantar la cabeza para saber con quién hablaba. –Quiero hablar contigo. –Le dijo Alemania.
–"… Mierda, aún no he escrito mi testamento, hay muchas cosas que quiero hacer todavía, no puedo morir ahora, y menos por haber hecho una broma en un Conferencia Mundial… carajo Alemania sí me va a matar". –Temblaba y sudaba frío. – ¿Q-Qué sucede?
–¿Tú eras quien se estaba riendo hace un rato?–Preguntó sin turbarse.
–"Perú y yo en realidad, pero no lo voy a mandar al frente". –Pensó antes de responder. –Si… lo siento.
–¿Acaso es que no puedes entender la seriedad de la situación? –Inició el sermón, ya le había regañado antes y la rutina se repetía, él hablaba y no obtenía respuesta. –"Siendo descendiente de españoles e italianos, no me sorprende para nada su actitud, desde el primer día en que nos conocimos, no puedo dejar de encontrar parecidos con Italia y su hermano". –Siempre se recordaba la verdad sobre Argentina, era un calco de los hermanos italianos y España. –Y bien, ¿A qué se debió tanta risa?
–Yo…–Dudó en hacerlo, pero quería ver su reacción. – ¿Qué vez aquí? –Le enseñó el papel.
–¿…Bigotes de gato? –Su respuesta, idéntica a la de Perú, le causó gracia.
–No, las cejas de Inglaterra. –Sonrió y en unos segundos Alemania trató de contener la risa. – ¡Ves, es gracioso! –Recibió un pequeño golpe en la cabeza.
–Aún así no debes hacer bromas en las reuniones.
–Lo siento. –El golpe le dolió. –Pero, Alemania, ¿Cómo supiste que fui yo?
–Pues… para empezar, siempre haces bromas, las risas venían de la zona en que estabas y el que no salieras me hizo pensar que no pudo ser otro, tampoco diste tu opinión durante las dos horas.
–Ya veo… me conoces bien. –Quedó pensando esa última frase que escuchó. –Pero… tampoco es como que importe… la opinión de alguien como yo.
–…–Quedó sorprendido por semejante respuesta. Siempre pensó que Argentina había terminado por heredar todo el ego de su hermano, pero esas palabras fueron más que algo "humilde", prácticamente se mostró como inferior a todos los países presentes. – ¿Por qué dices eso? Toda opinión cuenta, incluso si es ajena al tema.
–Por favor, ni que fueras tan ingenuo como para creer eso. Pero claro… ustedes no se preocupan por cosas como esa, a diferencia de mis hermano y yo. –Pocas fueron las veces en que Alemania vio a Argentina de esta forma, la imagen alegre y despreocupada que siempre daba había desaparecido.
–Si esto es porque te clasifican como sub…
–Callate… –Dijo fríamente por lo bajo y el aire se puso realmente tenso.
Si hay algo que realmente le molestaba a Argentina, es que le llamaran un país "subdesarrollado", su orgullo no le permitía quedarse en silencio después de oír esa palabra. Estaba consciente de que el ser clasificado de esa forma depende de cada uno, pero simplemente no podía aceptarlo.
Sin decir nada dejó a su antiguo amigo y salió por la puerta, en esos momentos no quería estar con nadie, pero algo que jamás pudo entender es que cuando menos busca la compañía, es cuando esta aparece. Con suerte se encontraría con Perú, probaría algo delicioso y volvería a una reunión de la cual no deseaba formar parte, todo sin mostrar la amargura en su rostro.
Muy pocos han sido los que se dieron cuenta de las veces en que forzó sus sonrisas, fingió alegría e ignoró sus sentimientos, sus ganas de llorar o golpear hasta que sus manos se lastimaran. Pero no quería causar más problemas, como siempre, se guardaría su enojo y dejaría que los demás vieran un sol radiante, ya que de esa forma es que muchos le veían, un sol que nunca era cubierto por las nueves, pero la verdad era que las tormentas más negras siempre permanecieron en su corazón.
–"Solo quiero volver a casa lo antes posible…".–Pensaba mientras se acercaba a la cafetería.
–¡Argentina, Argentina! ¡A que no adivinas lo que te conseguí! –Escuchó la voz de Perú por el pasillo.
–En serio, ¿Qué es, qué es? –Se volteó y mostró una enorme sonrisa, tan radiante como siempre.
–Son medialunas, ¿No es increíble? Como hoy es la reunión de países, hay todo tipo de comida, justo iba a buscarte para dártelas.
–¡Qué suerte! ¡Gracias Perú, gracias! –Le abrazó y tomó una medialuna.
–No es nada, me alegra que estés mejor.
–Tranquilo, ahora que tengo mis medialunas, estaré feliz todo el día.
–¡Argentina, Perú! ¡Por acá! –Les llamó Brasil desde una mesa.
–¡Ya vamos! –Respondió Perú. –Aprovechemos este receso que es el más largo para comer algo.
–Sí, aprovechemos… ¡Chile invita! –Gritó.
–¡¿Qué? –Respondió este.
Argentina se echó a reír junto con Brasil mientras Chile le gritaba, Perú solo sonrió y los otros reprocharon tal actitud. Sin duda nadie notaría las nubes en su corazón mientras un sol brillara en su rostro. Pero la culpa no era de ellos, Argentina no quería que nadie le viera así, ni si quiera sus propios hermanos, no dejaría que le vieran llorar, que le vieran débil, después de todo tenía que ser fuerte por sus hermanos. Se preguntaba si algún día lograría mostrarse tal cual era, si dejaría que alguien viera un cielo gris en vez de ese claro azul con un sol brillante, deseaba encontrar a ese alguien, pero quién podría llenar el vacío que dejaron tantas personas en su vida. Trató de olvidarse de ello, todavía quedaba mucho trabajo y sabía que sería un día verdaderamente largo.
En este capítulo, Argentina nos ha mostrado un lado que muy pocas veces a dejado ver, ese lado lleno de tristeza que trata de ocultar pero al final no lo puede contener y lo deja salir con palabras que no son tan sinceras, o a veces sí. Vimos a los otros países latinos y a Alemania, pronto apareceran más, solo esperen.
Aclaraciones:
"El hombre de tu vida" es una telenovela argentina muy famosa, no la sigo, pero parece muy buena. Chile, Brasil, Perú, Bolivia, Paraguay y Uruguay, son creaciones de fans, pueden encontrar varias versiones en DeviantART, yo todavía no sé cuáles elegir, pero las que elija, les aviso que no me perteneces, solo Argentina es creación propia en este fic. Mientras, Alemania es un personaje de la serie y manga Hetalia (Axis Powers y Word Series) creación del gran Hidekaz Himaruya-sama como dije anteriormente. Si hay otra duda, postéenla. Ahora paso a los comentarios.
Comentarios:
RechelHina: Muchas gracias, desde que vi Hetalia, comencé a querer más a mi país, por eso hice este fanfic. El olvidarse de Canadá fue a propósito, ya que aunque Uruguay también es olvidado, no lo es tanto como Canadá. Argentina tiene buenas relaciones con él, pero aún así nunca lo recuerda. Me alegra que lo notaras, Canadá está feliz.
Kirara-Saint-Ange: Como pediste, aquí está, aunque un poco tarde. Gracias, aunque déjame decirte que este "Argentina" no es ni Diego ni Martín, es una creación original, todavía no tengo un nombre fijo, pero iré trabajando en ello.
anto90: Muchas gracias, espero mejorar mi escritura con este fic.
YuriyKuznetsov: Gracias, también creo que el que esté escrito a lo "argentino" lo hace más especial (y no es Martín, es otro Argentina). También concuerdo con lo que nos ofrece Hetalia, supongo que el ver a un país en una forma tan humana, es decir, con pensamientos y sentimientos, nos hace entender mejor la situación.
maniaoso: Espero disfrutes este cap. y que todos sigan comentando, ya que me dan más ganas de escribir cuando veo comentarios tan lindos.
Bueno, eso es todo por ahora, creo. Si quieren saber de algo, protestar, felicitar, amenazar o dar alguna idea, ya saben, solo comenten que siempre los leo todos.
Adiós y no se olviden de... de quién?
¿?: ^^U
No importa! Ja ne! ( ^w^)/
¿?: T.T
