Capitulo 3: El entrenamiento de Quidditch

-¿Qué tal si vamos a la torre de astronomía?- Sirius estaba sentado en el piso y con su espalda apoyada en la pared y miraba a James, Remus y Peter, que hacían sus deberes de Historia de la Magia.

-¿No vas a siquiera empezar tu tarea?- Preguntó Remus sin despegar los ojos del pergamino. Estaba inclinado hacia una mesa llena de libros, tinta y pergamino. Había escrito tanto que ya casi llenaba la hoja. En cambio Pettigrew sostenía un libro en alto y releía la misma página sin entender lo que decía. Su pergamino apenas tenía unas 5 líneas anotadas, mientras que James tenía media hoja escrita, pero no anotaba ninguna otra palabra desde hace quince minutos. Estaba demasiado aburrido como para terminar.

-¿Hablas en serio?- Sirius miró irónicamente a Remus. Este levantó la cabeza y miró severamente a Sirus- ¡Es sábado! ¡No pienso gastarlo aquí, encerrado!- Repuso, levantándose y caminando hacia la puerta- Peter, James, ¿Vienen conmigo?

-No creo, me ha ido bastante mal al no hacer los deberes durante el año- Respondió Peter resignado.

-Cornamenta…

James bajó la mirada a su pergamino y suspiró. Luego guardo sus cosas en un bolso- Peter ¿llevas mis cosas a la sala común? Genial- Añadió sin esperar respuesta, y caminó junto a Sirius a la puerta.

Iban caminando por los pasillos del colegio en dirección a la torre de astronomía, cuando vieron a una hermosa Slytherin, alta y de lacio cabello negro; que empujaba a un par de Hufflepuffs de primero.

-¡FUERA DE MI CAMINO!- Gritaba caminando rápido y con paso decidido.

-Que adorable prima tienes

-¡Eh! ¿Para dónde vas tan rápido, Bellatrix?

Ella paró. Dio media vuelta y miró a Sirius y James de pies a cabeza. Se rió con aire despectivo, hizo un gesto grosero con la mano y siguió su camino.

-Y es la favorita de la familia. Mi madre hubiese preferido tenerla a ella como hija que a mí- Dijo Sirius, con aire desocupado.

-Puedo ver claramente porque- Respondió James con una sonrisilla- Es una adoración.

-No la va a sacar tan fácil. Preferiría ser insultado por Kreacher antes que Bellatrix.

James pudo ver un peculiar brillo en los ojos de Sirius. Ese brillo que le indica cuando su amigo planea hacer alguna travesura. Se emocionó y aceleró el paso, dejándose guiar por él.

Llegaron a la torre de astronomía, que estaba desierta, y se dirigieron al borde de ella para ver a los estudiantes en los jardines.

-Demonios, ¡Que calor hace acá!.. ¿Qué haces?

Sirius estaba de espalda y agachado. Se había quitado la chaqueta y movía las manos, como si estuviese haciendo algo muy importante y particularmente delicado con ellas.

-¡Muéstrame eso!- Gritó James mientras se abalanzaba sobre su amigo, que en un ágil movimiento tomo lo-que-sea que haya estado haciendo y salió corriendo; provocando que James se cayera.

Sirius giró y rompió en carcajadas. En sus manos tenía unas especies de bolsas que había estado rellenando con agua.

James se levantó y fue a golpear a Sirius. Ambos amigos se aplastaron con puños y pies, y se lanzaros unas cuantas bolsas con agua en el piso de la torre. El agua les hizo olvidar el calor por un segundo, y Sirius al recordar el porqué lleno esas bolsas en primer lugar, aparto a su amigo, tomo un par de ellas entre sus brazos, y le dijo a James que hiciera lo mismo.

Empapados, se ubicaron a la orilla de la torre y apuntaron un par de globos con sus varitas a un grupo de alumnos. Al agitarlas, las bolsas rellenas con agua se dirigieron rápidamente a los alumnos que habían estado apuntando: tres alumnos de Slytherin.

Uno de ellos, albino y alto, abrazaba a una chica rubia mientras esta hablaba con una estudiante morena. Las bolsitas finalmente llegaron a destino y se estrellaron con fuerza sobre los alumnos.

-¡Ahí tienes, gruñona!- Gritó Sirius de pie en el borde de la torre- Para que aprendas a respetar a los alumnos de otras casas- y comenzó a hacer un chistoso pero elegante baile de victoria.

Los estudiantes, excepto por los Slytherins, estallaron en risas y vítores, mientras Canuto y Cornamenta hacían una reverencia desde lo alto.

Pero a James no le importaba el apoyo de los demás, y finalmente encontró con la vista a quien había estado buscando: la pelirroja Gryffindor. Ella reía pero, al notar la mirada de James, se puso seria y entró al castillo.

James y Sirius, luego de un rato, salieron corriendo de la torre de astronomía porque sabían que el bullicio haría a Filch buscarlos (Ya que varios alumnos gritaban sus nombres) y, si los lograba pillar, los castigaría… Denuevo. Bajaban las escaleras riendo, cuando se encontraron con Remus y Peter.

-Muy original, Sirius.

-¿¡Qué! ¡Fue asombroso! Debiste ver la cara de Bellatrix cuando el agua le llegó- Respondió entre risas

Peter parecía apoyar las palabras de Sirius

-Por muy chistoso que sea ver su cara así, no puedes ir por ahí lanzando agua a los otros porque…

-¡Relájate Lunatico!

-¡Rayos! ¡Tengo práctica de Quidditch!- Gritó James y se largó a correr a la sala común, en búsqueda de su escoba.

Sirius dio un pequeño salto y miró a James. Luego a Remus y de vuelta a Cornamenta, y se echó a correr tras él.

-¡Voy contigo!

Sirius corrió tras James y cuando llegaron a la habitación de los chicos comenzó a revisar las cosas de Remus.

James lo miró extrañado.

-No hice mis deberes de Historia de la magia, y Lunático, como gran amigo que es, me ayudará

-¿Te dejó copiarle? ¡Pero si a mí nunca me deja!- Protestó James mientras se sacaba la ropa y se colocaba el uniforme de Quidditch

-Digamos que no se enterará de esta ayudita

James salió de la sala común y se dirigió al campo de Quidditch, con la escoba en el hombro.

Sacó su snitch dorada del bolsillo y la dejó volar. Ella rodeó su cabeza y cuando intentó escapar la atrapó rápidamente con la mano. Caminaba por los corredores en un paso rápido. Ya había llegado tarde al entrenamiento de la semana pasada y sus compañeros estaban molestos por eso. "No entiendo porqué la obsesión con la puntualidad" Pensó "Sigo siendo el mejor golpeador que han tenido".

Ya se estaba acercando al vestíbulo y decidió aminorar la marcha al oír conversaciones provenientes de él

Allí habia un grupo de alumnos de Gryffindor, algunos jugadores y otros que iban a ver la práctica, como siempre. Pero había alguien más ahí que captó la atención de James.

-¿Me vas a ver a la práctica, Evans?

-Casualmente voy para allá, pero no a verte a ti- Lily salió del castillo con un grupo de amigas; y James con los demás jugadores se dirigieron al campo de Quidditch.

Diferentes grupos de alumnos se encontraban esparcidos en los asientos de los espectadores, entre ellos Lily y sus amigas.

El capitán soltó la Bludger y los golpeadores comenzaron a practicar. James voló rodeando el campo y probando su nueva escoba. Giró la cabeza y vió el momento exacto en que el bateador disparó la Bludger, que a toda velocidad y gran potencia atravesó el campo y se aproximó peligrosamente a uno de los grupos de chicas. James se aferró a su escoba y se lanzó tras la Bludger en un vano intento de alcanzarla antes que llegue a destino.

Pero no pudo.

La pelota dio de lleno en la cara de Lily Evans y la dejó inconsciente. James se dirigió al bateador y lo chocó con su escoba.

-¿Eres estúpido o qué?

-Tranquilo, Potter..

-¿¡Tranquilo! ¡ACABAS DE GOLPEAR A LILY EN EL ROSTRO! ¿No eres siquiera capáz de apuntar una maldita Bludger?- Comenzó a empujarlo con la escoba y manos. Lo agarró por el chaleco y agregó- Voy a ver a Evans, y después me encargo de ti.

Lo soltó y voló a Lily. Sus amigas la rodeaban y discutían la mejor manera de despertarla

-La llevaré a la enfermería

Las chicas se negaron, pero a él no le importó. La tomó en sus brazos y la abrazó fuertemente, acercándola a su pecho. Se montó en su escoba y se dirigió a la enfermería, volando lento y con cuidado.

Chicos, se que la calidad de este capitulo es menor al de los anteriores, pero lo escribí en clases y no he tenido mucho tiempo para re-escribirlo. Pronto subiré el siguiente, y prometo que será mejor