Capitulo Dos.

Te dije sobre los campos de fresas,

Tú sabes, el lugar donde nada es real

Bueno aquí hay otro lugar a donde puedes ir

Donde todo fluye

Mirando através de los tulipanes torcidos

Para ver como vive la otra mitad.

Glass Onion. The Beatles.

El fuego crepita y chispea mientras Draco trata de arrimarse lo mas que puede, su cuerpo tiembla, no solo por la humedad y frío, pero también la rabia que lo envuelve.

A pasado apenas un día desde que los alumnos regresaron a la escuela. Para las clases de enero. Y el ya fue victima de un ataque inconsiderado de parte de la casa común de Gryffindor.

Paseaba inocentemente por los terrenos congelados del Castillo. Con mucha mas ropa invernal pues presiente que pronto pescara un resfriado. Pensando en el amargo recuerdo de su Madre.

Cuando una bola de nieve le golpeo fuertemente en la cabeza.

Generalmente no se sentiría tan mal. Por que es el quien comienza estas tontas discusiones normalmente. Debe admitir que quizás hubo ocasiones en las que merecía haber sido atacado sin piedad por sus acciones.

Draco siempre ha aceptado la responsabilidad de lo que hace. Muy en el fondo y quizás no ante los demás.

Pero esta vez su pecado fue estar dentro de esos estados taciturnos donde piensa en su madre sin control. Y la extraña con toda su alma, rechazando la simple idea de su muerte. Se siente débil, triste, y quiere estar solo inundado de nostalgia.

Y Potter le pega con una bola de nieve. y como buenos seguidores descerebrados. Weasley le pega después, y el chico negro. El sangre sucia. Y el tarado de Longbottom.

En poco tiempo Draco esta cubierto de nieve. Mientras ellos se burlan. Y Draco cruza por error ojos con Potter.

Sabe que en estos estados depresivos sus ojos son todo un poema a la tristeza. Su patético color gris resalta con ese brillo de desesperación. Y de repente.

Harry Potter podría sentir lastima de el. No hay nada mas patético como eso. Y es algo que nunca permitirá.

Entonces corre con todas sus fuerzas antes de que Potter apenas y extienda su mano para tocarlo. Y huye con la cola entre las patas. Con burlas de parte de los demás acariciándole la espalda.

Y ahora Draco esta sentado frente al fuego del dormitorio intentando detener los escalofríos y la tos, el dolor dentro de su pecho mas real, físico, casi imposible de soportar..

Necesita calmarse. Y quizás es el momento de abrir por fin aquel cuaderno de cuero encontrado en Gringotts. El que se ah negado a abrir desde hace días, demasiado temeroso de su contenido. El nota que la cubierta aun tiene polvo acumulado y nota que las hojas de pergamino están amarillentas, marchitas.

"Diario de Regulus Arcturus Black…"

Dice la primera página. Y Draco entiende de inmediato que se trata, del hombre que su madre mencionaba. Las siguientes páginas son la boba escritura de un niño de once años que inicia Hogwarts. Pero Draco vuela las paginas hasta la parte del final.

Donde el diario cambia a una firme y segura escritura. Las letras estilizadas casi perfectas.

" Pensé que no saldría vivo. Y cada segundo que la criatura me apretó el alma. No podía dejar de ver el rostro de Narcissa como un halo enfrente de mis ojos.

Con sus mejillas rosadas y su cabello rubio atado en ese inocente moño que solía ponerse para las grandes fiestas y que mi odioso hermano le arruinaba. Recordé

entre mis delirios las promesas que le hice aquel día. Y el pensamiento de dejarla abandonada es algo que me revuelve las entrañas aun ahora sentado en esta solitaria bóveda."

Draco miro confundido las letras que seguían en un relato que el no entendía. Así que regreso mas paginas en busca de una explicación. Pero en todas ellas. El nombre de su madre aparecía más de tres veces. Y el se pregunta que significa esto con el ceño fruncido y desconcertado.

" Ah sido un día horrible. La eh visto llorar toda la ceremonia. Y mi lucha para detener mis propias lagrimas a sido igual de devastadora. Ese hombre la ha paseado como una muñeca colgada de su brazo. Pero mi amada Narcissa no deja de llorar. Y el no tiene mucha paciencia.

Pronto le levantara la mano para callarla. Y supe que tenía que hacer algo para detener sus lagrimas. Así que la robe mientras bailaban. Y ella se sorprendió de verme, y le trate de sonreír mientras dábamos vueltas. Y la gente cambiaba de parejas nuevamente, Pero no se la regrese a Lucius.

Caminamos una buena distancia entre este laberinto de flores. Hasta que encontramos el centro. Y la senté en la pequeña banca con una sonrisa. Y ella llora de nuevo. Pensé que un beso la calmaría.

Se que es peligroso besar a la esposa de un Mortifago estrella el día de su boda. Pero eh arriesgado mi vida en cosas peores estos meses. Realmente no siento miedo de hacerlo. Y creo que ella necesita tanto sentir las cosas bien, que todo estará bien en el futuro. Que nuestros besos nos llevaron a algo mucho mas profundo.

Algo de lo que tampoco me arrepiento. Y ahí, con los pantalones abajo. Y ella con el vestido recogido, le prometí que siempre la protegería. Que mi amor y mi sacrificio salvaría a ambos. Que todos caerían con el Señor Oscuro. Que no tuviera miedo.

Se que ella cree en mi como en nadie mas. Y sus ojos se cerraron en un suspiro sobre mi oído. Y no pude resistir más. Tampoco me arrepiento de eso. Por que si Narcissa esta embarazada. Sabre con seguridad de que el niño es mío. Y no de Lucius."

Con ojos llenos de lágrimas, Draco cambia las páginas de golpe. No necesita leer eso. Se niega a creerlo. Y decide continuar leyendo en la última página.

" Trate de buscar a mi hermano por ultima vez. Pero su ceguera e idiotez Gryffindor. Y esos despreciables amigos que tiene lo alejaron de mi irremediablemente.

Me pregunto si Draco vivirá en un mundo en el que los Slytherins no sean discriminados de esta manera….. Si tan solo ellos supieran lo que he estado haciendo todos estos meses.., Si supieran quien es su verdadero héroe.

Yo arriesgo mi vida todos los días igual que ellos. Solo para que ellos me llamen sucio mortifago. Pero no importa. Ya habrá un tiempo en que se sepa todo. Un tiempo en el cual se aclaren las cosas, y que este sacrificio cobre sentido.

Por ahora, lo único seguro es que el guarda pelo de Slytherin esta bien asegurado dentro de Grimmauld Place. De esta manera ya tengo la mitad de los Horrocruxs.

A veces pienso que destruirlos me quitara la vida. Por lo que he decidido esperar. Es mejor si los juntos todos y luego los destruyo. Pero sinceramente no tengo ni idea de que objeto será el siguiente pedazo del alma del Dark Lord. O que hacer para destruirlos una vez que los tenga todos.

Sin embargo las secuelas de mi enfrentamiento en la cueva, me han debilitado tanto, el veneno esta actuando de manera tan lenta por ahora, pero no se cuanto tiempo me quede, me aterra dejar esto inconcluso…"

Draco tiembla sin control. Y de repente esta sumergido entre las páginas del diario. Desde que Regulus inicio su desesperada búsqueda, y todas las notas de investigación que hizo para entenderlo.

Es muy tarde cuando Draco se queda dormido con el diario en las manos. Y en sus sueños puede ver a su padre Regulus corriendo dentro de cámaras secretas. Y cuevas malditas llenas de inferi.

Los siguientes días, la copa tomo un nuevo significado. Y aquello aterraba a Draco por completo. Ahora entendía las palabras de su madre.

"Termina lo que comenzamos".

Termina de destruir los Horrocrux. Termina de deshacerte del Señor Oscuro.

Sin embargo este es el tipo de cosas que Potter hace. Y el se pregunta si debería ir con el. Y decirle algo como "¡Hey Potter, tengo todas las claves para terminar a Lord Voldemort!, ¿que te parece si comparamos notas hoy a las 3?".

Una sonrisa irónica se forma en su rostro. Y Potter frunce el ceño disgustado. Y Draco despierta de su fantasía. Y se da cuenta que ah estado viendo directo a Potter de nuevo.

Y es que no puede evitarlo. El tema parece llevarlo hacia Potter como un magneto. Y recuerda las historias escritas en el diario. Y como Regulus intento recurrir a su hermano Sirius, y sus amigos. James Potter quien le hacia la vida imposible a todo el mundo. Y quizás Harry Potter es igual que el.

Pero Draco no esta interesado en comprobarlo. Si decide o no terminar con los Horrocruxs no pedirá la ayuda de Potter.

Con ese único punto bien establecido. Draco regresa a su desayuno y se olvida por completo de Potter, Horrocruxes. Y la relación secreta de su madre con su primo.

-2-

Pasa mucho tiempo antes de que Draco se de cuenta. Y es que con el estudio de los TIMOS. Y las clases regulares. Los entrenamientos de Quidditch. Y la vida normal de un adolescente. No ah pensado en salvar el mundo realmente.

No es como si el hubiera nacido para ello. O tuviera una cicatriz recordándole.

Y pronto esta de vuelta en la mansión Malfoy en la pequeña semana de vacaciones en pascua antes de los TIMOS. Y todo se convierte en incertidumbre.

Draco no ah visto a su padre Lucius. Pero puede sentirse nervioso por que sabe que esta noche el vendrá a casa. Trata de mantener control al verlo a la cara, y no se deja impresionar cuando Lucius mueve el bastón de manera amenazante.

"Gusto en verte hijo…" dice con desden. Draco sabe perfectamente que no es ningún gusto tan solo por el tono de su voz.

Draco esta tan enojado de nuevo, que tiene ganas de gritarle todo lo que sabe. Pero en ves de eso logra mantener un tono frío y serio cuando se dirigen al comedor. Y sirven la cena.

"Tu no eres mi padre…."

"¿Perdón?" pregunta Lucius sorprendido.

"Dije que tu no eres mi padre…"

Lucius Malfoy tiene una manera de sonreír maléfica. Y es precisamente lo que hizo en ese momento. Mostrando sus perfectos y blancos dientes, tan afilados como los de una criatura.

"Ahhh ya veo…" dice el. Limpiando sus labios con una servilleta. Y dejándola sobre su rodilla con una elegancia magnifica.

"No se como te enteraste de eso…., pero es obvio para mi que tu madre ni siquiera se encargo de dejarte la historia propiamente contada…."

Draco apretó los puños con fuerza.

"Si te interesa saberla…creo que yo puedo contártela…"

El chico se queda callado. Y Lucius lo mira profundamente retándolo a negarse. Pero Draco necesita saber toda la verdad. Y desgraciadamente el único que puede decírsela es Lucius.

"Lo siento mucho hijo…." Escupe la última palabra. "Pero para tu desgracia, yo soy tu legitimo padre…, Me encargue de que lo fueras Draco…., deberías estar agradecido, ¿No creo que soportaras tener un hermano bastardo que se quedara con tu herencia, o si?"

Draco abrió los ojos espantado.

"Así es Draco, tuve que terminar con tu querido hermano antes si quiera se convirtiera en una amenaza. Es una lastima que naciera bastardo, por que era el hijo legitimo de Regulus Black. Fue trágico realmente, la perdida del bebe, lo enterramos en la cripta de los Black como una ultima ironía…"

Draco se sentía asqueado. Ser la misma sangre que el verdugo de su madre, su tio, y aquel infante. También decepcionado al mismo tiempo de una manera irremediable.

Se percato con horror, que a pesar de todo. Su madre y Regulus lo amaban como su hijo. Aun cuando su padre no era el hombre que ella tanto amaba. El lo había querido, y se refería a el constantemente en sus últimos días.

"¿Por que los mataste?" pregunta débil.

"Primero mate a ese pequeño bastardo. ¿Acaso no iba notar la humedad entre las piernas de tu madre?. Soy un hombre, Draco…."

"Eres un desgraciado…."

"Ella era hermosa, joven…y muy tonta…, Por un tiempo pensé que funcionaria…, pero después de la boda me di cuenta que era una puta. Y tuve que vengarme de alguna manera. Y disfrute el momento cuando el Señor Oscuro me pidió matar a Regulus por incompetente tiempo después. El cobarde no opuso resistencia"

A este punto la pérdida mirada de Draco estaba llena de lágrimas. Y comienza a temblar como un bebe en un llanto amargo. Esta desperado. Quizás su padre va a matarlo al final de esta plática.

Y su mente corre hacia la copa de Hufflepuff guardada en Hogwarts. Convirtiéndose en la única oportunidad de venganza.

"Y ahora Draco…., No se que hizo tu madre para hacerte llegar la información., pero te advierto que te estas metiendo en cosas peligrosas y muy serias. Te llevaran a la muerte igual que a toda tu familia…"

Lucius se levanta de golpe. La servilleta es aventada sobre el plato de sopa. Y Draco tiembla más. Esta seguro que este es su final. Pero su padre no hace nada. Más que mirarlo con asco escrito en el rostro.

"Regresa a Hogwarts antes de que me arrepienta…" ordena el hombre antes de salir a paso lento. Y dejar a Draco de nuevo sentado en una mesa vacía.

¿Draco se pregunta por que no lo matan también?. La sangre hierve y sabe que es su oportunidad de escapar.

No importa a donde.

Se levanta de golpe y limpia sus ojos. Aun así, los pequeños gemidos de bebe no los puede reprimir. Se tiene que ir de inmediato. Y corre escaleras arriba para tirar en el baúl las cosas que puede cargar.

"¡Tibity!" grita desperado. Y el elfo aparece de inmediato. "Sácame de aquí"

Puede dejar todo ahora y la toma de su diminuta mano. Una ultima mirada a su habitación y luego esta solo.

Es una noche fría en callejón Diagon cuando el aparece detrás de un cubo de basura. Y Tibity le pregunta con voz aguda si el señor se encuentra bien.

A Draco no le importa pasar la noche ahí, escondido y mirando atento las sombras de prostitutas y magos ancianos, con olor a orines y sudor que pululan el callejón durante las noches. "Regresa a la mansión Tibity". Ordena con voz quebrada.

Y por la mañana Draco esta rodeado de Aurores del Ministerio. Mientras el trata de levantarse y escapar. Mira nervioso a todos esperando encontrar una brecha. Pero no hay ninguna.

"Es ilegal vagabundear en Callejón Diagon" Dice uno de ellos con desden.

Como si Draco fuera otro de esos mendigos apestosos.

"¿Por que no te vas a casa crío?" pregunta otro.

"Escape de mi padre…"

"¿Acaso te golpea?"

Draco niega con la cabeza.

"Bueno, ¿entonces abuso de ti?"

"No, pero si regreso con el, me matara…"

"Debes tener mas familiares…" Dijo el Auror con incredulidad. Y de inmediato lo llevan al Ministerio.

A Draco no le gusta la gente del ministerio. Hacen preguntas incomodas, y algunos lo acusan de mentir. No creen que Lucius Malfoy haya tirado a su hijo a la calle.

Pero el grita desesperado, que no lo lleven de vuelta a la mansión.

Al final. Uno sugirió que quizás Draco podía ir con otros familiares. El no tenia ni idea de a quien recurrir, alguien que no estuviera frío dentro de las criptas de la familia.

"¿Por que no lo mandamos con la familia de Tonks?"

Draco frunció el ceño. Y los hombres del ministerio mandaron por una chica extravagante que saludo efusivamente a Draco. Pero el solo la veía desconcertado, ella tuvo que aclarar.

"¡Soy tu prima!"

"¿Mi prima?" Pregunto extrañado, la palabra extraña en su vocabulario.

"Mi madre es hermana de la tuya…"

"Mi madre esta muerta…" corto bruscamente.

La chica se sonrojo de inmediato. "Perdona…"

Se quedaron en silencio un buen rato. Mientras Draco trataba de recordar a la madre de Tonks.

Draco solo tenía dos tías. Una era la peligrosa y extraña Bellatrix. Y la otra la misteriosa y nunca mencionada Andrómeda.

Era obvio que no lo mandarían con la Mortifaga en Azkaban, así que concluyo que Andrómeda era la madre de esta tonta y desesperante bruja que no dejaba de sonrojarse por su error.

"Bueno mira….nuestra familia no es muy unida, ¿no?" Termino ella diciendo después de interminables minutos de exploración. Ella mirándolo con curiosidad abierta. Draco con pesadumbre.

Draco sonrío sarcásticamente al final, y dijo. "Tu madre fue borrada del tapiz por casarse con un sangre sucia.."

Tonks chasqueo la lengua. "podríamos ponerlo así….si…"

"Eso quiere decir que tu también eres una mestiza…" aclaro Draco.

Ella hizo un gesto de enfado. Pero se mantuvo callada mientras parecía pensar. Hasta que por fin dijo en un tono muy serio que hizo a Draco temblar.

"Puedes ir conmigo a casa lo que resta de la semana. Y luego regresar a Hogwarts tranquilamente. Sin problemas…., O ir de regreso a la Mansión Malfoy…"

Draco frunció el ceño derrotado. La sonrisa burlona desapareció de su rostro de inmediato. No tenia ganas de hacerla sonreír mas de lo que ya hacia. Así que Draco solo se digno a contestar con la cabeza.

Aun así, ella sonrío triunfante. "Bueno, podemos ir cuando termine mi turno. Mientras me temo, tendrás que quedarte aquí…"

Draco abrió su baúl. Y tomo el primer libro que encontró., antes de sentarse en las horribles sillas del ministerio. Y fingir que leía aburrido. Sin embargo su cabeza daba mas vueltas que nunca.

Por la noche Tonks lo hizo viajar por polvos Flu. Era bastante tarde y se sentía cansado. Ella le indico que no hiciera nada de ruido. Pero resulto una medida bastante idiota. Pues la chica fue la que tropezó contra una lámpara y la hizo estallar en pedazos.

"TONKS" grito una mujer mientras bajaba las escaleras principales.

Ella era una mujer hermosa, incluso por las rudas marcas de tiempo sobre su rostro. Su cabello era pelirrojo de un intenso mucho más hermoso que cualquier Weasley. Sus ojos eran plateados. Como los de Draco.

Tonks no se parecía en nada a su madre. Andrómeda Black se cerró el camisón rosa por inercia, al ver al chico plantado en la sala. Ella lo miro sorprendido varios minutos.

"Oh dios…eres idéntico a Lucius.."

Draco hubiera deseado escuchar otra cosa. Sus ojos se cayeron de inmediato al piso. Y sus labios se tensaron, la decepción aun rondaba cerca de el, como una sombra sobre sus hombros.

"Lo siento ma, te desperté…."

"No dormía, estaba preocupada por el desde que me llamaste…" ella avanzo de inmediato al chico. Y le levanto el rostro para ver los acuosos ojos plata. "Debes tener hambre…¿quieres algo de cenar?"

Draco solo había comido unos emparedados rancios que le dieron en el ministerio. Así que asintió de inmediato. Con una media sonrisa escapando de sus facciones.

"Pobre de ti…" dijo ella con una mirada de preocupación sincera.

La mujer era muy amable, y una maga de la cocina increíblemente hábil. Le preparo una sopa caliente. Y un vaso de leche con chocolate. Incluso lo animo a comer un pan dulce.

Tonks y su madre hablaron mientras Draco cenaba. Pero eran cosas tan tontas que el mejor se sumergió en su cena.

"Es muy tarde…, es mejor que vayas a dormir. Tu ocuparas el cuarto de invitados…"

El asintió. y siguió a las dos mujeres escaleras arriba sintiendo que su peso lo aferraba hacia el suelo, haciendo sus pasos mas torpes y lentos. Apenas se acostó en la almohada. Se quedo dormido.

Aquella noche soñó a su madre cargando a una versión miniatura de Regulus Black. Era un poco bizarro pues el bebe tenia facciones de hombre. Y entre ambos le enseñaban las llaves de Gringotts.

A la mañana siguiente despertó confundido. Y salio hacia el baño del pasillo con el cabello revuelto de la almohada.

Un rayo de luz entra por la ventana haciendo brillar múltiples partículas de polvo. Y el se lavo el rostro después de hacer sus necesidades.

"Así que tu eres el fugitivo…"

Draco volteo de inmediato a la puerta del baño. Ahí estaba un inconfundible hombre. Su cabello era rubio y lleno de canas grises alrededor de las sienes. Su rostro era bondadoso y en forma de corazón, pero daba un aire que lo hacia parecer estupido como Longbottom.

El entendió de inmediato de donde habían salido las facciones de Nymphadora.

"Baja a desayunar. ¡Creo que Andrómeda esta haciendo unos huevos revueltos!, le quedan deliciosos…."

El asintió. El hombre lo dejo pasar por la puerta. Y bajo desconcertado hacia la sala, y en dirección a la cocina. Donde efectivamente la mujer preparaba huevos revueltos en una gran sartén.

El se sentó en silencio sintiéndose extraño como si fuera un intruso en la normalidad de la casa, y ella le puso un plato extraño delante. El lo tomo curioso. Era de alguna extraña goma verde. Casi con una gelatina. Pero dura.

"¿Por que los platos son de gelatina dura?"

"¡O no!, no son ninguna gelatina, ¡Son de Plástico!"

"¿Plástico?"

"Si, es una cosa Muggle con la que hacen un montón de cosas. ¡Carros, muebles, botellas, ventanas, cajas, televisores, muñecos!"

Draco miro desconcertado el plástico verde de su plato. "¿Y por que son de plástico?"

"Ya lo veras…." Dijo ella resignada.

Draco no comento nada más, y espero paciente, incomodo. Hasta que entro el señor Tonks vestido como cualquier Muggle. Camisa, zapatos y pantalones. No llevaba ninguna capa, ni tunica.

Su rostro estaba cubierto de pedazos de papel higiénico machado de sangre. Y una sonrisa bonachona cuando se sentó.

"¿Te has cortado de nuevo?" pregunto su mujer mientras lo veía con una mirada de incredulidad.

"¡Es la navaja!"

"¡Juro que un día de estos, te cortaras la yugular!" dijo ella enojada.

Draco comprendía a su tía. El hombre estaba todo cortado. Ella saco la varita y de un solo movimiento desaparecieron las heridas. El hombre sonrío agradecido con un sentimiento calido brillándole en los ojos.

A Draco le sirvieron una apetitosa porción y comenzó a desayunar en silencio, mirando desconcertado al señor Tonks de vez en cuando. El cual trataba de ignorar las miradas curiosas del muchacho.

De repente. El techo de la cocina retumbo. Alguien abrió y cerro puertas en el piso de arriba. Y luego los pasos corriendo escaleras abajo. Hasta que el sonido ya no fue el de pies, si no el un cuerpo rodando por las escaleras.

Draco miro nervioso la puerta. Mientras los señores Tonks se miraban desconcertados.

"¡¿Tonks? ¿Cariño te encuentras bien? !" pregunto ella.

"¡SI! Bien…" contesto Nymphadora.

Entro poco después a la cocina sujetándose la espalda.

"Se me ah hecho tarde para el ministerio!" dijo ella apresurada.

Fue entonces que comenzó una verdadera sinfonía. Y para el asombro de Draco. La

explicación para los platos de plástico se contesto sola.

Entre Nymphadora y su padre lograron tirar dos vasos de platico y un plato lleno de comida. La chica además dejo caer un cubo de leche al suelo, y su padre rompió el mango del sartén.

Lo mas caótico de todo fue que entre los dos hicieron explotar la azucarera que los dejo a todos bañados de una lluvia de color blanco.

Draco miro a su tía con una sonrisa. Ella tenía el rostro afligido, con los labios torcidos como hacia Narcissa. Sus cejas estaban fruncidas pero aun así, sus ojos resaltaban una tibieza y un cariño que el no podía entender.

El la ha estado observando. ¿Cómo no hacerlo?. Si ella es todo el porte y elegancia de un Black. Ella es incluso demasiado bella para un hombre como el señor Tonks. Por ahora es un misterio porque una mujer como ella se casaría con un perdedor como el. Pero Draco sospechaba que tendría que ver con una historia increíblemente romántica de la cual el realmente no quiere saber.

Esa pequeña sonrisa no se borro del rostro de Draco. Incluso cuando Nymphadora. y el señor Tonks se fueron a sus respectivos trabajos. Y el se quedo solo con tía Andrómeda.

La gran parte de la mañana la mujer la pasaba arreglando los destrozos del desayuno. Cuando estaba lista con eso. Se dirigía al jardín trasero para encargarse de las flores y plantas. A Draco no le importo ayudarla a cambiar masetas de lugar, regando o cortando el césped. Y en general siguiéndola a todas partes como un cachorro perdido.

"Eso es todo, gracias…, ahora si quieres puedes volver a la casa a estudiar para tus TIMOS"

Draco la obedeció. Y eso fue lo que mayor mente hizo esa semana. Estudiar. Ayudar a su tía de ves en cuando en las labores de la casa. Ver el Tv junto al señor Tonks con una distancia considerable entre ellos en el sillon.

Los Muggles causan pánico terrible en Draco desde que tenía cinco años. Y aun que sabe que el señor Tonks no le hará daño. En especial por su incapacidad para hacer las cosas bien. El no deja de tenerle miedo. Y mirarlo con curiosidad cuando el hombre no lo ve.

La primera vez que encendió el televisor. Tuvo que correr a esconderse detrás del sofá. Pues una cantidad horrible de Muggles hablaban y gritaban, y corrían dentro de la pequeña pantalla. Y el señor Tonks se carcajeo ante su reacción. Luego, con una mirada dulce, el hombre lo había animado a acercarse nuevo como si el fuera un animal del bosque.

Y tras pasar el susto inicial descubrió que los Muggles no le veían a el. Su tía le explico que era un juego de soccer que se encontraba a kilómetros, y que podía ser visto através del aparato mediante una explicación sobre comunicaciones y cables de la que el no entendió nada.

La ultima noche antes de volver al colegio, Tío Ted – Así había comenzado a llamarlo sin proponérselo, el hombre le había insistido demasiado-; Se sentó junto a el durante la tarde y lo ayudo con su ultimo estudio para los TIMOs. Y para sorpresa de todos, el hombre de hecho si le enseño cosas útiles.

Luego cuando terminaron el estudio, -Tio Ted- lo obligo a sentarse con el y ver la televisión. En lo que dijo era un acto de unidad varonil pues lo había visto en el Jardín plantando rosas como una niña.

El hombre miro sobre su hombro, buscando a su esposa, la cual no estaba a la vista. Luego volteo a mirarlo con una sonrisa. Y dijo.

"Hijo, creo que este es uno de esos momentos en los que los jóvenes aprenden una lección de la vida…"

Draco lo miro alarmado. No estaba acostumbrado al extraño trato "Paternal"

"Ten, tu primer cerveza"

El hombre le destapo una botella y lo apuro a tomar su primer trago. El cual era asqueroso. Sin embargo a la mitad de haber bebido el contenido, había comenzado a sentirse tranquilo, entumido. Y los nervios que había sentido en un segundo plano durante toda la semana se desvanecieron.

Cuando Tía Andrómeda lo mando a la cama. Tío Ted le dijo.

"Vas a hacerlo muy bien en los exámenes, no te preocupes, sea cual sea el resultado nosotros estaremos orgullosos de ti…"

Al día siguiente lo llevaron a King Cross, y el volvió a Hogwarts con depresión insoportable.

Continuara..

N/A:

Tratare de no ser grosera, pero en serio, no soy una maquina de escribir, yo se quieren orden y capítulos publicados cada semana. Pero incluso cuando tengo mucho del fic avanzado, el editar los capítulos para la publicación, toma tiempo. No es necesario que me pregunten si lo voy a terminar o no. Creo que es irrelevante en este punto.

En fin. ¿Qué puedo decir?. Me enamore de esta historia mientras la escribía, y como mi nuevo lema es "GET SHIT DONE". Realmente me he puesto los pantalones y he escrito como autómata.

Solo sean pacientes conmigo, muchos de ustedes saben que tengo problemas personales. Así que relájense y disfruten de mi nueva, y muy, muy larga nueva novela.

REVIEWS!, POR EL AMOR DE DIOS; DEJEN REVIEWS!