Llora, bebe llora.

Llora, llora, llora.

Has a tu madre suspirar.

Ella es suficientemente grande para saber mejor.

Así que llora, bebe llora.

-Cry baby cry. The Beatles.

Los TIMOS llegaron como un remolino de actividad. La noche anterior al primer examen no pudo conciliar el sueño, en la mañana hizo el examen en un estado de alerta que termino cuando entrego el pergamino. Y se entrego al sueño toda la tarde sobre su cama, pero luego despertó después de la cena y se mantuvo en vigilia durante la madrugada de nuevo, reiniciando un ciclo interminable que lo dejaba agotado, deprimido y sin esperanzas.

Y el ultimo día de la semana, durante la noche, se dio cuenta que pasaba algo en el castillo, la insistencia de Umbridge por encontrar a Potter era la mayor indicación. Pero su corazón no estaba en ello, así que camino por los pasillos tontamente sin realmente buscarlo.

Se fue a dormir tarde junto a sus compañeros de casa que eran parte del grupo de Umbridge. Y en la mañana siguiente despertó para encontrar la lechuza de los Tonks esperándolo al filo de su cama.

Su tía le expresaba el intenso dolor que le provocaba la muerte de Sirius Black durante los eventos que habían sucedido en el ministerio de Magia. Y la noticia de que su padre había sido atrapado y enviado a Azkaban durante la madrugada.

Su corazón dio un vuelco. Pues ella le notificaba, que los Aurores les habían cedido su custodia permanente. Y se sintió inmediatamente sobrecogido por un sentimiento de seguridad y alivio inmensos.

Cuando fue a desayunar al comedor, se percato del ajetreo que alborotaba a todos los estudiantes. Y recordó que la mayoría no sabían que el Señor Oscuro había regresado. Los estudiantes lo miraron airados por que la noticia sobre su padre había ocupado un escandaloso espacio en el profeta.

Pero el se sentó como si nada, buscando en la mesa de Gryffindor las cabezas de Potter, Granger y Weasley. Pero no los encontró por ningún lado. Quizás, si se lo hubiera encontrado, el hubiera expresado un poco de gratitud.

Pero ellos estaban en la enfermería si el rumor era cierto. Y para cuando los dejaron regresar a clases, el sentimiento se había desvanecido, y se mantuvo alejado de ellos.

Las últimas clases pasaron en una calma sorprendente. Y cuando se dio cuenta, ya había terminado su quinto curso. Volviendo a la casa de los Tonks a pasar el verano.

+5+

El numero 12 de Grimmauld Place había pertenecido a Sirius Black. Y durante las primeras semanas de vacaciones pensó hasta provocarse jaqueca las maneras de encontrar el lugar, pues se había escapado y había ido solo para encontrar el numero once y el trece. Pero ningún edificio en medio.

Regulus había escrito que el guardapelo de Slytherin se encontraba ahí. Y necesitaba recuperarlo de inmediato pues no sabia que sucedería con la propiedad, o con todas las cosas dentro de la casa.

Hasta que una tarde, Nymphadora le informo a su madre. Que el servicio funerario de Sirius Black se llevaría a cabo en Grimmauld Place.

"Yo quiero ir…" dijo interrumpiendo los desconsolados lloriqueos de las mujeres.

Ambas se detuvieron de inmediato a mirarlo.

"Yo..quiero ir…" repitió suavizando su voz. Fingiendo dolor.

"Oh Merlín, No conociste a Sirius" dijo Andromeda llorando. "¡Te habría querido tanto!"

Debido a las notas de Regulus sobre su hermano, Draco lo dudaba seriamente. El hombre había odiado todo lo relacionado con la familia Black, y la casa de Slytherin. Pero no comento en el error de su tía.

"Los hombres muertos en batalla se convierten en santos". Recordó la cita de un libro de caballería medieval.

Y dejo que las mujeres le describieran al hombre durante horas. Hasta que el Tío Ted las consoló y las animo a dejar de llorar.

Había un aire melancólico y solemne cuando entraron a la casa, quizás por que ellos eran los únicos parientes sanguíneos cercanos que Sirius Black tenia. La gente abrió el paso mientras los veían acercarse hacia el salón.

Un estremecimiento se apodero de su cuerpo. La muerte de su madre lo sobrecogió con un dolor intenso. Las lágrimas amenazaron salir de sus ojos. Pero Tía Andrómeda le puso una mano sobre el hombro.

"Necesito tiempo…" dijo alarmado, había planeado que eso fuera su escusa para husmear la casa en busca del guardapelo. Pero la realidad es que el funeral le traía muchos recuerdos sobre su madre, y se sintió con la verdadera necesidad de marcharse, y olvidar todo por que la garganta se le había cerrado, los ojos le picaban con lagrimas.

La mujer asintió, y lo dejaron atrás en el pasillo donde comenzaban las escaleras. La gente lo ignoro de inmediato por que seguían la trayectoria de Andrómeda y por los lamentos que se escuchaban desde el salón, la mujer había terminado con su aplomo, y lloraba desconsoladamente.

Tratando de ignorar su propio dolor, Draco tomo bocanadas de aire y subió las escaleras mirando hacia los pisos superiores. Conocía vagamente la casa, su madre lo había llevado cuando niño. Navego por las escaleras con rapidez, saltando cada dos escalones para apresurarse. Y luego fue al lugar más lógico de la casa. Las viejas estanterías de la anciana Walburga.

Su corazón comenzó a latir, la sangre bombeaba y su respiración agitada. Los pisos estaban limpios, y los muebles habían sido usados, comprendió que había gente que estaba habitando la casa, y podía escuchar pasos en el piso de arriba.

No quería ser encontrado robando algo de la propiedad. Así que comenzó a buscar erráticamente sobre las repisas de cristal, haciendo hacia un lado los objetos inservibles. Pequeñas cajas de Rape que tenían residuos de polvo blanco, los candelabros, y otras baratijas.

El mismo se condujo a un verdadero estado de pánico mientras mas pasaba el tiempo. Rompiendo copas en el proceso. El sudor ahora le escurría de las sienes, mientras gruñía en un murmullo "¡¿donde esta?"

Su nariz y garganta ardían debido a la reacción alérgica del polvo que cubría los objetos. Las personas viviendo en la casa aparentemente no habían tenido interés ninguno en las estanterías. Y su presencia seria fácilmente detectable por que sus palmas y dedos dejaban grandes espectros, pero estaba tan preocupado de regresar al salón del funeral, que mando al diablo cualquier tipo de precaución.

Finalmente, encontró un guardapelo grande con una "S" en el frente, dentro de una caja mucho más grande de plata y que requirió dos maldiciones para abrir. El objeto pesaba más de lo que debería, y podía sentir la magia negra pulsando como si tuviera vida. Regulus había dibujado torpemente una descripción en uno de sus experimentos por abrirlo.

Sonrío como un maniaco, el medallón balanceándose delante de sus ojos. Lo guardo en el bolsillo de su túnica. Y se disponía a salir corriendo. Cuando los apurados pasos en la escalera se hicieron prominentes.

Casi no tuvo tiempo de reaccionar, pero al final se oculto torpemente detrás del sillón que tenía en frente. Recogió las piernas en una difícil posición y espero paciente.

"Sirius…" dijo una voz descompuesta.

Una voz que Draco reconocía a la perfección. Era Potter.

Era Harry Potter llorando inconsolablemente.

+6+

Harry Potter, lloro inconsolablemente durante diez muy largos minutos. Sus rodillas le dolían de estar en esa posición detrás del sillón. Y se sentía incomodo de escuchar los lamentos, y preguntas que Potter le hacia a un hombre muerto.

Draco siempre pensó que Potter, siendo un Gryffindor, se rodearía de sus amigos, y dejaría que lo mimaran. Sin embargo el estaba solo. Granger y Weasley no había venido en todo el rato.

Se sonrojo por que a pesar de todo, cuando su madre había muerto, después de días de no llorar ni una lagrima, había terminado descompuesto en el tren a Hogwarts. Mientras sus amigos lo acariciaban y le murmuraban que todo estaría bien.

Incluso Draco puede dejar de lado las fachadas externas, y darse un momento de contacto humano aun que fuera y lo dejara vacío como antes. Pero aparentemente la carga que lleva Potter sobre sus hombros no lo deja ser otra cosa que un valiente héroe, si es que necesito ocultarse aquí para llorar como un humano.

Algo en su interior se revolvió incomodo. Por un minuto entero, pensó que se levantaría de su lugar secreto, se acercaría y trataría de consolarlo. Por que nadie más ha tenido el privilegio. La necesidad de ser único para el era tan perturbadora. Que de inmediato como se dio cuenta de la línea de sus pensamientos. Que reacciono de forma contraria. Ocultando la cabeza pegándola al suelo como si así también pudiera ocultar su vergüenza.

Miro los pies de Potter temblar sobre el piso. Si saliera de su escondite, el niño-que vivió- probablemente lo hechizaría en el mejor de los casos. A juzgar por la carga de magia que los rodeaba, fuertemente empaquetada en el aire que le erizaban los vellos del brazo. Potter tenia la suficiente fuerza y sentimiento, como para incluso matarlo con un rayo verde.

No era prudente, y termino desechando la idea e ignorando la decepción que se albergo en su estomago.

Eventualmente, Potter subió los pies sobre el sillón donde se encontraba. Refugio el rostro dentro de sus brazos, y su respiración errática se calmo en un suave murmullo que termino cuando se durmió.

Draco tuvo que esperar un indeterminable tiempo, su cuerpo aletargado. Su mejilla congelada contra el suelo. Se hubiera dormido el mismo gracias al silencio, y al ritmo de la respiración de Potter.

Pero recuperando su determinación, se levanto en silencio y marcho hacia la puerta dando una última mirada al salvador del mundo.

+7+

Los días que siguieron, Draco no pudo quitarse de la cabeza su pequeña aventura en Grimmauld Place numero 12.

Después de haber salido de aquella habitación con el corazón inexplicablemente apretado, bajo corriendo las escaleras, y busco a toda costa, no encontrarse con cualquier Gryffindor.

Los adultos lo habían visto, por supuesto. Los padres de Weasley. Los cuales habían estado hablando con tía Andrómeda. Y el pudo sentir las miradas de lastima que parecían lanzarle, parecía que la mujer gorda y pelirroja quería abrazarlo, si sus manos apretadas sobre su pecho indicaban algo.

Probablemente pensaban de el como otro huérfano. Así que Draco frunció el ceño, puso una mascara de aburrida indiferencia, y luego les mano una mirada irritada. Pero al mismo tiempo Weasley salió corriendo de la nada para hablar con sus padres. Y Draco se oculto detrás de una cortina como un cobarde.

Finalmente, después de unas horas de estarse escondiendo en la casa. Lo cual no era difícil considerando la gran cantidad de lugares oscuros que había en la casa. Los Tonks decidieron marcharse.

Pero a partir de que volvieron a casa. Draco seguía, y seguía oyendo los lloriqueos de Potter. Y la imagen que parecía haber poseído su mente. Cuando vio al chico dormido sobre aquel sillón viejo.

Irritado, volvió la vista hacia el diario que se suponía su principal prioridad.

" Ahora puedo decir con seguridad, Que el señor Oscuro es predecible. Su crueldad excede cualquier limite. Pero en su interior, no es nada más que un hombre.

Un sangre sucia común y corriente, desesperado por encontrar conexiones que lo aten a nuestro mundo. Pero no importa que ancestral sea la sangre de su madre. Sus venas están sucias, y aun que haya intentado eliminar sus raíces muggles.

Sin embargo, es el mago más poderoso que he visto, y lo que mas lo hace diferente de nosotros, es su desesperación de ser aceptado.

He pensado en las viejas discusiones con Sirius. Quizás el tiene razón, quizás si nuestra sociedad simplemente los aceptara…

Lo he visto asesinar magos sangre limpia y pura como si fueran ratas. Todos han caído ante su magnifico poder. El hombre no guarda ningún respeto. Solo es un loco sediento de poder y sangre.

Su error, por supuesto, es desestimar a la gran y noble casa de los Black. Carezco del poder que el posee por supuesto. -Es obvio ahora que los mestizos y magos nacidos de muggles son mágicamente más fuertes, la sangre nueva es como un respiro fresco para la vieja y deteriorada sangre limpia.-.

Pero eso no detendrá su caída una vez que me haya encargado de los Horrocruxes.

Por el momento, he podido localizar un anillo dentro de la vieja casa de los Gaunt. La copa esta a salvo en Gringotts. Y el diario de Tom Riddle se encuentra en posesión de Narcissa.

Tengo fuertes sospechas de que intenta hacer más. Recientemente ha puesto demasiado interés en unas reliquias de Hogwarts. Me entere de una buena fuente que se tratan de un medallón, el cual solo puede pertenecer a Slytherin. Y la diadema de Ravenclaw. Por supuesto, no tacho la posibilidad de que la información sea errónea. Pero parece demasiado orgulloso como para utilizar la espada de Gryffindor ahora que ha a aumentado el numero de sangre sucias en esa casa en particular. Y estoy seguro que nadie sabe de la existencia de la daga de Hufflepuff que robo Phineas cuando era director."

La entrada era una de las últimas antes de que el diario terminara. Regulus había muerto después de recuperar el medallón, envenenado lentamente por los contenidos en la caverna de donde lo había sacado. El no había tenido oportunidad de comprobar acerca de la diadema de Ravenclaw, la espada de Gryffindor, ni la daga de Hufflepuff.

Lo cual era un gran problema por que simplemente no sabia donde empezar a buscar por si mismo. Medito lo que Regulus había escrito.

Por un lado, explicaba perfectamente por que Granger y Potter siempre habían sido inexplicablemente buenos en los hechizo con y sin varita.

Sintió un escalofrío recorrerlo. En las primeras paginas del diario, las ideas de Regulus eran exactamente iguales a las suyas. El hombre se había cuestionado y respondido con elocuencia. Y había escrito largos discursos a favor de la teoría de las razas limpias que Draco había estudiado a los trece años como cualquier chico sangre limpia.

Regulus había tenido, y tenía incluso al final, el orgullo de ser un mago limpio. La ancestral y noble casa de los Black. Se expresaba de la misma manera que Draco había hecho sobre la Ancestral e Ilustre casa de los Malfoy.

Súbitamente las palabras de Regulus aceptando que los sangre sucia eran más fuertes, y mejores que ellos. Lo hacían sentirse frustrado. Tenia envidia de Potter. El poder que había sentido como una cortina eléctrica en la habitación de Grimmauld Place era algo que el nunca iba a poder tener.

Regulus lo había aceptado. Pero su orgullo radicaba en lograr derribar al Mestizo más peligroso de todos. Voldemort.

Quien era un monstruo que ellos mismos habían liberado a la sociedad. Si tan solo hubieran aceptado e integrado a los sangre sucias. Ningún maniático como el estaría ahora destruyendo lo que había quedado del mundo mágico.

Era ridículo. Pero cierto. El rechazo es lo que había separado a los magos. Y en consecuencia vuelto vulnerable su mundo.

Si el señor tenebroso continuaba. Los magos continuarían muriendo, y con ellos, los últimos vestigios de su cultura. Hasta que no hubiera nadie que pudiera relatar las viejas tradiciones que los sangre limpia resguardaban. Lo realmente importante a salvar, no la pureza de una sangre debilitada.

Sirius y Regulus habían muerto sin descendencia. Y con ellos había desaparecido una de las familias más viejas, mas históricas, mas importantes del mundo mágico. Y habían luchado hasta el final. Aquella era la familia de su madre, quien había sido una victima.

Su familia.

+8+

Los siguientes días. Draco se sintió deprimido, había llegado a aceptar la posibilidad de morir en el cumplimiento de su misión.

Pero no significaba que fuera algo sencillo. Al contrario. Se sintió abrumado con la responsabilidad. Había una parte de el que no quería morir. Estaba aterrado ante la posibilidad.

Regulus y Sirius habían sido adultos mucho mas capacitados y se habían muerto. ¿Cuáles eran sus chances de sobrevivir?. Si no menos que cero.

Por el otro lado, su furia se fue acumulando con la parte de el que quería ver muerto al señor oscuro a toda costa.

" Draco…." Dijo tía Andrómeda.

Se dio cuenta que llevaba varios minutos sentado sobre el pasto, mirando a la nada. El la volteo a ver confundido. Era una verano caluroso y ella había insistido que usara una vieja playera del tío Ted y unos pantalones holgados que se le pegaban a la piel por el sudor.

"No he tenido el coraje…" dijo la mujer dejando de lado las herramientas para el jardín. "Para hablar contigo sobre lo que esta pasando…"

El no contesto nada. Pero por un minuto se le ocurrió que quizás ellos sospechaban que estaba haciendo algo.

"Debes estar aterrado.., creo que todos lo estamos a decir verdad. La guerra se siente más real ahora que ha muerto Sirius, y aquel chico Diaggory que murió el año pasado, además de todas esas muertes en el periódico. Y lo que sucedió con tu padre…"

Los Tonks realmente no habían hecho muchas preguntas sobre por que Draco había huido de casa. Lucius lo había querido matar, y con eso les bastaba para recibirlo.

"Sin embargo, hay un grupo de gente que esta trabajando para luchar en contra de Voldemort.." ella lucio perturbada. Draco se estremeció de escuchar su nombre.

-Potter- pensó enojado.

"Se trata sobre una sociedad secreta.., la Orden del Fenix, Tonks es parte de ella ahora…" dijo la mujer afligida. Preocupada por su hija. "Y están haciendo lo mejor que pueden para proteger a la gente de sus ataques. Así que mientras estés con nosotros, la Orden a accedido a protegerte, por que eres solo un niño, y no dejaremos que te pase nada…"

Draco frunció el ceño. La estúpida sociedad secreta de Potter, nunca podría si quiera imaginar que los Horrocruxes existían. No importaba si el niño-que-vivió venciera al señor tenebroso. Mientras los objetos con su alma estuvieran regados por el mundo.

El hombre volvería, una y otra vez, incluso aun que Potter peleara eternamente en su contra. Eventualmente no abría magos que defender- el prospecto de una guerra eterna. Lo sacudió tanto, que su interior se sintió apretado de miedo y preocupación. Se sintió mucho más viejo que solo quince años.

Pero aquello entonces solamente lo hizo decidirse más en conseguir el éxito.

"Quiero unirme…" dijo con seriedad.

La mujer se sorprendió tanto. "Oh, no Draco, no; Solo eres un niño, es demasiado peligroso."

"Potter es un niño" dijo frunciendo el ceño. "Y todos están esperando que el derrote al señor oscuro. Apuesto que a el, nadie le dice que es solo un niño, estoy seguro que nadie le va evitar pelear…"

"Es diferente" dijo ella frunciendo el ceño con enojo.

"Pero la profecía…" comenzó a decir el.

"Ni si quiera sabemos si el rumor de la profecía es cierto" dijo ella cortante. "Y es el final de la discusión, tu no puedes pertenecer a la Orden del Fénix, eres demasiado joven"

"¿Entonces se supone que espere mi muerte quietamente?" pregunto el exaltado. "Mi madre esta muerta, envenenada por las manos de mi padre. Ordenado por el Señor Oscuro"

Andrómeda exclamo aterrada. Ella no sabía nada sobre eso. El dolor, la confusión se revolvieron en sus ojos grises.

Draco suavizo su voz. "Solo tengo quince años, lo se. Pero la guerra se ha involucrado conmigo en maneras que no imaginas. Pronto, estará tocando esta puerta también. Simplemente quiero ser capas de defender lo ultimo que me queda…"

El se acerco a su tía, y dejo caer la cabeza sobre su regazo, su complexión era demasiado parecida al de su madre. Cerró los ojos recordando la seguridad que este acto traía.

"Oh Draco…" dijo ella acariciándole el cabello. "Todo va a estar bien, no tienes que preocuparte. Yo no soy nada débil, ¿sabes?" ella soltó una carcajada. "Sobreviví mi infancia junto a Bellatrix y la tía Walburga, pero sobretodo, he logrado vivir con Ted y Nymphadora"

El no pudo evitar soltar una gran carcajada. Y sintió por un momento que su estrés se desvanecía así que dejo que los rayos del sol del verano lo entibiaran por dentro.

Continuaraaaa….

Notas:

Muchas gracias por su apoyo, sus reviews, los aprecio mucho. Como verán hay gente que me vigila, y están entre nosotros, haha. Pero en serio. No entiendo cual es el propósito de ese foro.

Deberían dedicar su tiempo a hacer listas de fics que SI les gustan. No al contrario. Pero bueno, son ociosos. Pero YO lo soy aun más.

Y como he comentado privadamente, la verdad Blackbird esta muy avanzada en mi archivo como para dejarla ahí. O nunca terminarla. Publique esas cartas y mensajes por que creo que tienen derecho a saber que pasa con esta historia.

Además de que supongo no soy la única acosada. Lo publique para que aquellos ahí afuera, autores nuevos, no se dejen amedrentar por cosas como esta.

NO LOS MANDE COMO SOLDADOS EN UNA GUERRA SANTA.

Contrario a lo que mi novia de los malos fics y sus autores. (SI de ahora en adelante MOIRA, esa chica es oficialmente mi novia, nadie me dedica tanto tiempo como ella.). Piensa que Blackbird es un badfic. No se quizás lo es. Yo no soy precisamente Cervantes. Pero hay gente muy amable leyendo, muchos que me han acompañado en otros fics, y que demonios, somos una comunidad de FANS. Quizás tiene derecho a exigirme calidad. Pero lo cierto es que yo ya doy lo mejor de mí. Dedico mucho tiempo a la trama y a la idea y trato de traerles historias frescas. Puramente para todos ustedes que están leyendo.

¡Así que esto es por ustedes lectores de y Slasheaven!

Finalmente, me gustaría agradecer públicamente a Ahgness Black. Me ha levantado mucho su apoyo, su compañía, y su amistad. Y quiero dedicarle Blackbird.

I do love you Ahgness Black. You are my light in my darkest path. You found me mourning friends, drowning in my own regrets. You know I'm an addict, and alcoholic with very poor self-esteem, and yet here you are. It scares me sometimes how much alike we are, but at the same time, it makes me want to share more and more with you. So I want you to know I value your friendship more than anything in my life. And of course you can use the flog on me wherever you like.