No se por que nadie te dijo.

Como desarrollar tu amor.

No se como alguien te controlo.

Te compraron y vendieron.

Miro al mundo y noto que se esta volteando.

Mientras mi guitarra gentilmente llora.

Miro al mundo y noto que esta cambiando.

Mientras mi guitarra gentilmente llora.

Con cada error debemos estar seguramente aprendiendo.

Mientras mi guitarra gentilmente llora.

No se como te distrajeron.

Como nadie te alerto.

No se como fuiste invertido.

Te pervirtieron del mismo modo.

While my guitar gently weeps – The Beatles.

Hogwarts no es lo mismo sin Potter y sin Dumbledore.

Es como volver a un lugar conocido y sentir que todos los muebles han sido movidos de su lugar sin tu permiso. Y no, no es lo mismo porque las cosas se hacen diferentes ahora. Muchos alumnos ni siquiera han vuelto éste año.

Los asientos en el comedor están vacíos en todas las mesas, incluyendo Slytherin -"Ya era hora de deshacernos de esa basura" -había dicho Theo.

Los nuevos alumnos de primero son sometidos a un periodo de educación sobre supremacía mágica y una clase en estudios muggles que alimenta las mentes de los once años a creer que han sido escogidos para cumplir la sagrada misión del señor Tenebroso.

En la primera semana los Carrow demuestran una tortura pública en el comedor y advierten a la escuela que cualquiera que traspase las reglas será castigado de manera similar.

Es Longbottom quien le escupe a Alecto y el segundo en ser torturado. Su acto de valentía inspira a otros estúpidos de Gryffindor a demostrar lo mismo las siguientes semanas. Y Draco piensa que son unos idiotas que anhelan la muerte sobre todas las cosas.

Durante las noches, Draco siempre mira el techo del gran comedor, mostrando la belleza de las estrellas afuera y se pregunta si Potter esta durmiendo bajo ese manto de constelaciones en un lugar seguro. Imagina que por esos breves segundos, ambos estarán viendo la misma escena conectándolos através de los cientos de kilómetros entre ellos y aún así estar juntos de esa pequeña manera.

Pero luego piensa en las posibilidades y en lo estúpido que son sus pensamientos, como si le pertenecieran a una chica Hufflepuff de segundo año con un tremendo romance en un chico de poster.

Sin embargo, es una ventaja estar de vuelta en la escuela, los horarios fijos y mejores noches de sueño lo han restablecido un poco, recopilando la fuerza para seguir luchando. Incluso cuando un mes después, el ministerio le anuncia que la custodia de Andrómeda sobre él ha sido remitida a su familia nuclear de nuevo.

Le hubiera gustado poder ver el rostro familiar de tía Andrómeda, de su prima Tonks, y del tonto sangre sucia de su tío. Pasar unos días con gente que no está sedienta de muerte, gente que es capaz de expresar sentimientos en lugar de las frías órdenes de su padre, cada vez más desesperado por su caída de las gracias del maestro. Al hombre se le ha metido en la cabeza que él debería poder manejar a Theo como una marioneta y robarle el triunfo y los favores del señor tenebroso.

Él piensa que su padre nunca recuperará su posición en las filas oscuras. El padre de Theodore ahora disfrutaba de mucha más atención al igual que su hijo y no había manera de que Lucius pudiera hacer algo al respecto para regresar al círculo interno; muchas cosas habían sucedido durante un año y ningún regalo era suficiente para llamar la atención del señor Tenebroso. A menos claro que trajera a Potter a sus pies.

Trata de fingir normalidad y de participar activamente con Theodore en las infantiles persecuciones de los demás alumnos. Pequeñas batallas que no afectan el curso de la guerra pero que parecen tan importantes aquí que casi, casi vale la pena la estupidez de Longbottom, ya que nunca pensó verlo como el líder campante de la resistencia en la escuela. No sabía en qué momento le habían crecido las bolas al chico, pero era admirable, cosa que nunca iba a expresar en voz alta.

En Octubre Draco y Theodore son llamados através de la marca oscura para la gran fiesta de Halloween. No ha visto mucho de Snape desde el término del curso pasado y cuando Theodore lo deja a solas con el director le dice:

"Me he de suponer que aún no sabes lo que esto significa."

"¿Es una advertencia sobre esta noche?"

"¿Qué harás cuando te pidan lazar un Cruciatus? ¿Lo haz hecho antes?"

"Nunca en mi vida" admite frunciendo el ceño. "¿Qué me harán si no lo hago?"

El profesor suspira. "Te torturaran a ti."

"Tendré que hacerlo entonces" dijo alzando el rostro con orgullo. "Después de todo, siempre supe que habría que hacer sacrificios."

"¡Deja de ser un niño idiota!" exclama Snape con fuerza. "¡Esto no es un juego! ¡Espiar para la orden no es un juego!"

"El profesor Dumbledore pensó que podía hacerlo" contesta desesperado. "¡Sé que puedo hacerlo!"

"Eso habrá sido el término pasado, las cosas son diferentes ahora. El señor tenebroso ni siquiera te consideraba. Ahora estará esperando resultados. ¿Realmente piensas que deseando con todas tus fuerzas lo lograras? ¡Necesitas hacerlo con intención!"

"No soy una noble persona. Siento odio y rencor, siento furia dentro de mí. ¡Puedo lastimar a alguien si lo deseo!"

"Escúchame Draco, es mejor que tengamos un plan. Si ésta noche fallas ésta prueba, será tu fin. El señor Tenebroso no necesita afeminados que no puedan luchar, ¿pensaste que estabas seguro ocultándote en las cobijas de Nott? Porque tengo noticias Draco, el señor Tenebroso no cumple ninguna de sus promesas. Puede romperlas cuando le plazca. Y tú ya eres un objetivo."

Draco se dejó caer sobre la silla de la oficina. "¿Qué debo hacer entonces?"

"Yo lanzaré el Cruciatus por ti." dijo el profesor bajando la voz. "No debes dejar mi lado para nada cuando inicie la procesión."

"¿Pero que hay de Theodore?"

"Estará demasiado ocupado festejando. Asegúrate de que beba de más durante la celebración."

"Esta bien" admite.

+7+

El viento casi invernal hacía que las grandes fogatas danzaran en todas direcciones repartiendo las sombras con un halo sobrenatural. Él fue muy insistente en que Theodore bebiera lo cual hizo levantar sospecha de su parte. Pero le dijo:

"Te lo mereces Theo, tu trabajo en la escuela ha sido impecable. Todos te respetan y eres tan joven, tan poderoso."

Theo sonrío y extendió su vaso con una expresión juvenil "Así es. Tengo el respeto de todas las basuras en el mundo. Puedo hacer lo que quiera, puedo tenerte a ti."

El quiso rodar los ojos. Theodore era estúpido e infantil cuando sobrio y aún peor cuando ebrio. Le sirvió mas vino hasta rebosar el borde y el chico se lamió los dedos de forma erótica. Él no sintió ningún deseo en respuesta. Sentía nervios y pánico mientras la noche avanzaba.

"Podríamos ir a los arbustos y podrías cogerme, nadie lo notaría."

"Podría hacerlo, si es lo que quieres, pero he bebido tanto que no creo pararla" dijo levantando su propio vaso, había estado haciendo desaparecer el contenido con la varita, cuando el chico le daba la espalda.

Theo pronto se distrajo con una conversación de su padre. Ellos estaban cerca del señor Oscuro, pero toda la atención de la horrible creatura se concentraba en Bellatrix quien danzaba exóticamente sobre sus piernas. Era una visión de lo más repulsiva.

Finalmente, el director Snape se plantó a su lado. Su expresión dura no revelaba nada, mientras que sentía su propio cuerpo quebrarse ante la presión. Comenzó a sudar nervioso y se escurrió las palmas de las manos sobre la tunica. Snape le dio un codazo y cuando volteo a mirarlo, su expresión estoica continuaba sin expresar lo que pasaba por su mente.

Cerró los ojos con fuerza y trató de serenarse. Trató de no pensar demasiado en lo que iba a suceder, pero el terror a fracasar lo estaba matando con lentitud.

"Es hora, ¡es hora!" dijo el señor Oscuro con un toque de alegría juvenil. Era asqueroso porque sus facciones de serpiente, pálidas se contraían en una expresión que aterrorizaba.

Entonces los Mortifagos restantes se aparecieron con una multitud atrapada en poderosos hechizos. Los muggles, -porque no había duda de que lo eran- gritando patéticamente confundidos. Se retorcían entre sus captores.

"El fuerte debe alimentarse de los débiles. Porque es así. ¡Escrito está! en las reglas del universo. Su delito es ser ignorantes, su castigo es la muerte. Mis queridos discípulos aliméntense de su sangre. ¡Regocíjense en su sufrimiento!"

Los muggles fueron liberados através del campo. Los Mortifagos corrieron detrás de ellos en risas maniacas como si fuera el juego de atrapar el cerdo por la corte francesa. Se habían puesto las grotescas mascaras y su respiración agitada quedaba atrapada dentro de ella. Un grupo entero de muggles fue encerrado dentro de una torre de hierbas y pasto seco.

El Señor Tenebroso lanzo un "¡INCENDIO!". Y la pira mortal se encendió con una llamarada horrible y el eco de terribles lamentos.

Theodore se tambaleó sobre sus pies, mientras seguía a una niña de no más de quince años. Pero sólo podía ver el brillo alegre de sus ojos. Snape lo tomó del codo y lo llevó a través del campo, lanzando Cruciatus con una habilidad sólo aprendida de la misma practica. Tan rápido que Draco sólo alzó la mano y apuntó torpemente en todas direcciones fingiendo el movimiento de muñeca como una marioneta.

Pero las situaciones siempre encuentran la manera de arruinarse solas. Pensó amargado.

"¡Draco!" gritó Theodore cuando se reencontraron, tomándolo forzosamente del brazo, alejándolo de Snape con fuerza y tironeándolo en direcciones opuestas. Se resistió inútilmente y finalmente, cuando Snape trataba de seguirlo colagusano salió de la nada y se lo llevó en la otra dirección.

"¿Qué sucede contigo?" exigió saber Theodore con palabras arrastradas. "El maestro quiere que se cumplan las condiciones que nos han impuesto."

"¿Qué?" preguntó aturdido.

En ese instante, un muggle debilucho cayó a sus pies. A la luz verde de un Avada Kedavra el chico estaba muerto con sus vacantes ojos viéndolo. Fue perturbador, pero su mente trataba de procesar lo dicho por Theodore.

"¿La segunda condición?"

"No estoy saltando de alegría tampoco, pero el señor lo ha impuesto."

"No, no me hagas hacerlo, por favor" gimió como un inútil. Como un niño débil.

Theodore se detuvo, lo miró a los ojos a través de la máscara y dijo: "Lo siento, yo tampoco quiero hacerlo Draco, pero es una orden de nuestro maestro. Y su palabra debe cumplirse…"

¡No!. ¡NO!. ¡No podía suceder!

Había esperado que para cuando el señor tenebroso exigiera su segunda condición, los Horrocruxes estuvieran destruidos y él pudiera escapar con la familia Tonks. Esto era demasiado pronto. ¡Súbito!

Opuso más resistencia a Theodore pero el chico en un instante se volteó.

"¡Crucio!"

Fue duro, fugaz como un puñetazo. Y suficientemente doloroso para que Theodore terminara de arrastrarlo hacia el círculo interno del señor Tenebroso.

No quería que sucediera. Sin embargo, delante del maestro, se dejó caer de rodillas. Sentía lagrimas correr dentro de la máscara y esperaba que no le pidieran que se la quitara.

"Finalmente se nos unió" dijo el señor Tenebroso. "Puedo imaginar su intransigencia. No es su lasciva forma de entretenimiento."

Hubo unas carcajadas fuertes alrededor. Theodore tembló de ira y Lucius reconocible por la estatura, apretó los puños alrededor de su varita.

"Tenemos una presa especial para ti Draco. Tu padre ha insistido que tu poder, tu capacidad y sed de tortura corren tan profundo dentro de tus venas ya que eres su brillante heredero y me ha presionado sin descanso para dejarte demostrármelo. Y siendo muy curioso" pausó el señor tenebroso, los demás mortífagos soltaron otra carcajada. "He querido ver por mi mismo tu sed de sangre. Eres un jovencito viril y atractivo, que necesita impresionar a las damas presentes."

Su sangre se congeló por un instante. Su pecho se oprimió. Esa era una prueba que probablemente era incapaz de superar. Una cosa era correr por el campo como un idiota lanzando maldiciones que nadie podía asegurar de donde venían y otra debutar delante del señor oscuro y su maldita corte.

Su lengua se llenó del amargo sabor metálico de la sangre en el aire y supo en ese instante que probablemente moriría.

Estaba seguro. No había manera de que lo lograra. Snape tenía razón, era un idiota y no tenía las agallas para lanzar un cruciatus. Mucho menos un Avada Kedavra. Ese era el fin.

Voldemort mismo lo terminaría. Todo había terminado. Su idiota aventura. Sus sueños.

Su vida.

Había fallado al final. Igual que Regulus, igual que su madre, igual que Sirius.

Theodore lo levantó del suelo con un empujón terrible. Se tambaleó en sus talones y miró el centro del círculo.

Ahí, como un cordero para sacrificio, yacía un niño. Pequeño, de cabello castaño. Sus ojos despiertos y su expresión de horror. Luego, súbitamente alguien dejó caer el hechizo silenciador y su pequeña voz se dejó escuchar.

"¡Mami!" lloraba el niño y dijo otras cosas, que eran tan dolorosas, que casi no podían entenderse.

"¿Quieres a tu mami?" preguntó Bella con un falsete.

El niño asintió, rojo por su llanto. Las lágrimas escurriendo por sus redondas mejillas.

Bellatrix levantó la sangrienta y cercenada cabeza de una mujer. Era terrible. Su boca abierta en una eterna expresión de horror. El niño gritó aterrorizado y se revolcó encima de la roca que lo tenía preso pero nada podría liberarlo y las carcajadas de Bellatrix eran atronadoras.

Y luego, detrás del terrible sufrimiento que sentía su alma pensó que quizás era más rápido matarlo. Quizás era justo hacerlo. Liberarlo del dolor. Liberar su alma. Pero estaba seguro que no lo dejarían hacerlo de la manera fácil o rápida.

Querían verlo torturar al niño. Y no iba a poder.

"Draco" dijo su padre, "No tenemos toda la noche hijo."

"¿Es tu primera vez Draco?" preguntó el señor tenebroso con burla. "¿Estás considerando las cosas?"

"No" murmuró patéticamente.

"Es normal, suelen confundirnos. Se ven inocentes ahí llorando pero piensa en nuestra herencia cultural. Piensa en nuestras costumbres, amenazadas por un pequeño como este. Un mestizo que luce inocente pero si lo dejamos crecer ¿qué será de nuestros hijos?"

"¡Es una amenaza!" gritó un hombre a su derecha. Otros canturrearon insultos similares.

"¿Puedes hacerlo Draco?" Preguntó el señor tenebroso. "¡MIRAME A LOS OJOS!"

Y lo hizo, porque su voz era aterradora. Sintió la fuerza de un ataque terrible através de las ventanas de su alma. El señor tenebroso trataba de penetrarlo. De violar su mente. De terminar con sus defensas.

Tenía que hacerlo. No había otra solución. Es por el bien de los demás, se trató de convencer. Sólo por el bien común, sólo está noche. Y luego, luego se encargaría de vengar al niño. Se encargaría de hacerlos pagar por su sufrimiento. ¡Pagarían por obligarlo a hacerlo!

Su cuerpo tembló con escalofríos, con furia apenas contenida. Miró los ojos del señor tenebroso. Rojos como la sangre pero apuntó su varita hacia el niño y dijo un muy quebrado "Cu-Crucio."

Los gritos asaltaron sus oídos. No volteó a verlo. No podía hacerlo. Tenía que fijarse en los ojos rojos. Pensar en cuanto odiaba estar haciendo eso. Pensar en la venganza que tendría sobre ellos.

Luego, el niño se calló.

No supo qué fue lo que sucedió pero decidió no averiguarlo o no podría vivir un solo día sin recordar lo que había hecho.

"Bien, bien" dijo el señor Tenebroso. "Realmente eres un chico poderoso."

"Mi Lord. Mi hijo merece oportunidades" sugirió Lucius en el fondo.

"Tu hijo será recompensado esta noche Lucius. Con la mejor oportunidad de todas."

"¡Mi Lord! ¡Gracias!"

"Se ha probado útil después de todo. Tenía mis preocupaciones. Siendo tan joven, tan amanerado. Pero al parecer, los cobardes ocultan las mejor de las sorpresas. Como es mi querido Colagusano."

Hubo risas de nuevo, él cerró los ojos con fuerza. Se sentía mareado y exhausto. La maldición se había llevado mucho de su energía.

"Verán, esto no es conocimiento público aún" explicó Voldemort con una sonrisa. "Pero he decidido extender mi maravillosa línea."

"¿Mi señor?" preguntó el padre de Theodore con interés.

"Siempre ha sido una preocupación mía lo debilitado que se encuentra mi ejercito. No puedo por supuesto, dividirme en dos" Voldemort soltó una carcajada irónica que nadie entendió.

El cerró los puños con fuerza hasta que sintió su palma adolorida.

"Y pensé nombrar un general"

Varios mortífagos en el círculo reaccionaron ante la noticia. Se enderezaron, respiraron agitadamente. Podía escuchar su ansiedad.

"Pero lo cierto es que todos me han decepcionado al menos una vez. Y es inconcebible que sea así. Sin embargo, si tuviera sangre de la mía dirigiendo mi ejercito, no podría fallarme nunca."

"¿Qué quiere decir mi señor?" preguntó Lucius inquieto.

"Y por supuesto terminaría con las tontas luchas de poder entre mis discípulos. Por ello, he decidido tener un descendiente propio. ¿Imaginan eso? Otro pequeño Lord."

Hubo un silencio espectral y el temor dentro de él se incrementó. Abrió los ojos y miró que todos estaban tensos. El señor Nott lucía decepcionado, se había quitado la mascara al igual que Lucius.

"¿Qué esperan para alegrarse?" Preguntó el señor Oscuro con hosquedad.

"Fe-Felicidades mi señor" dijo Lucius, recuperándose. "Es una excelente idea mi señor. Sería fantástico. ¡Servir al valioso niño de mi amado maestro!"

"En efecto."

Y entonces, comenzó a sentir el temor regresar a él. Apoderarse de su cuerpo, de su mente. De todo.

"Pero no puede estar solo. Necesita una fiel mano derecha y pensé ¿Por qué no? ¿Por qué no darle el mejor regalo de todos? Que sean dos. Dos fieles seguidores que hayan nacido y crecido sólo para servirle."

"Mi señor, le ha dado mucho pensamiento a esto" dijo el señor Nott con sorpresa.

"Lo sé, es una idea magnifica. ¿Y qué mejor que sean los descendientes de dos de mis más leales servidores?" Continuó el señor tenebroso con su suave y tersa voz. "Pero Theodore y Draco son demasiado viejos para servir ese propósito. Y luego vinó la solución. Tener una valiosa y hermosa tercera generación al servicio de su maestro."

"Oh mi señor. ¡Gracias!" dijo el señor Nott con alegría. "Un heredero de Theodore es un regalo precioso para mi. ¡Es Magnifico!"

"¿Por eso nos ha puesto esa condición mi señor?" Preguntó Theodore con una nota de sorpresa.

"Te prometí que podías tener a Draco Malfoy con sólo dos condiciones. La primera siendo que él tomara la marca oscura y perteneciera a mis discípulos. La segunda, que me entregaran cada quien un hijo de la sagrada unión con una mujer limpia para que su depravación no manche nuestro mundo."

"Es brillante su majestad. Es absolutamente brillante. Acepto. ¡Lo acepto!" Exclamó Theodore con emoción. "No queríamos hacerlo mi señor debido a nuestro amor. Pero esto cambia mucho las cosas, es un honor entregarle un servidor al hijo de mi maestro"

"¡No!" exclamó él por fin.

No iba dejar que lo obligaran a embarazar a una mujer por el más nefasto de los planes. Era absolutamente erróneo por tantos motivos, que prefería la muerte a hacerle eso a alguien que ni siquiera había nacido.

"¡Draco!" exclamó Bella horrorizada. "No le hables al maestro de esa forma."

"Déjalo mi amada. Tiene sus motivos. Tiene esos sucios gustos suyos. Es una vergüenza que no puede combatir. Está podrido por dentro, pero cumplirá con su deber aunque no lo quiera."

"Así es mi señor. Draco cumplirá" dijo Lucius poniendo una mano dura sobre su hombro.

"¡No!" gritó ál. "¡NO! ¡NO QUIERO ENTREGARLE NINGUN NIÑO!"

"Tanto drama por una mujer" dijo Voldemort rodando los ojos. "Estás perdonando chico. Por la generosidad de mi corazón pero cumplirás tu deber esta noche. ¡BELLA!"

Su padre lo agarró en un abrazo forzándolo. Intentó escapar, intentó morder, patear y golpear al hombre que se hacía llamar su padre, pero alguien le quitó la varita de las manos y lo dejaron indefenso.

"CRUCIO" gritó Bellatrix.

Y el dolor de toda la noche lo tumbó en el piso. Su mente no conocía nada en ese momento que no fuera el horripilante dolor. Todos sus pensamientos se concentraron en el ferviente deseo de morir. Pero no fue exactamente lo que pasó con él.

Los detalles se volvieron difusos pero supo vagamente que le administraron una poción esa noche. Y recuerda luego, los gritos de placer de un coro extraño de voces que quizás sólo eran una sola voz. Pero era tan confuso el recuerdo del cuerpo que le cubrió su desnudes y se empaló en su miembro erecto a la fuerza. Tan extraño que no supo qué pasaba.

Luego, perdió la conciencia y cuando despertó, un muy desnudo Theodore lo esperaba.

"¿Qué sucedió?" preguntó alarmado. Confundido.

Por las cortinas de la habitación se filtraba la luz de la mañana como si lo sucedido durante la noche sólo hubiera sido una horripilante pesadilla pero su corazón estaba apretado y el dolor en su cuerpo desnudo. Eran tan terriblemente reales.

"No te preocupes Draco. Cumpliste sus deseos."

En ese instante se rompió a llorar. Había sido violado.

Continuara…

Err…si…Violado por una mujer…..

En fin, no diré nada sobre eso, por que mejor les anuncio que acabo de publicar una nueva historia llamada "El Camino más largo a la Felicidad".

Como saben mi club de fans de los malos fics y sus autores tendrán una carcajada con el. Pero yo les invito a apoyarme en esa historia que afortunadamente fue muy fácil de escribir y terminar.

Quizás después de escribir algo tan grande como Blackbird, algo pequeño me resulto como un respiro. No lo se.

Pero puedo asegurarles un pequeño drama que les gustara mucho.

REVIEWS; REVIEWS, REVIEWS.