Trato de escuchar tus pasos.
Venir hacia la entrada.
Trato de escuchar tus pasos
Pero ellos no llegan.
Esperando a que toques cariño.
En mi puerta de entrada.
No los escucho.
Significa que ya no me amas?.
Don't pass me by - The Beatles.
Tercera Parte.
Su pierna terminó de regenerarse en Febrero. Pero era sólo un miembro colgando inútilmente de su cuerpo. Snape le entregó los arneses ortopédicos especialmente diseñados para sus medidas.
Eran incómodos y le quitaban diez minutos cada mañana. El resultado es que pasó dos semanas cayéndose en todos lados aún con la ayuda de un bastón. Los Gryffindors encontraron eso muy gracioso y solían desequilibrarlo para verlo caer.
Hasta que un día, Longbottom lo recogió del piso con una mirada de lastima.
"¿Cómo perdiste la pierna?" le preguntó con el ceño fruncido.
"Un raro accidente que involucró unos petardos Weasley y una zanahoria" respondió con sarcasmo.
"Eres un idiota Malfoy" sentenció el chico. "Das lastima, caminando como un bebé."
"No sabía que te preocupabas, Longbottom."
"Ahora estamos a mano Malfoy" el chico se mordió el labio y dijo. "¿Por qué hiciste lo de aquel día?"
"No pienses nada de eso" le respondió. "Sólo estaba cansado y aburrido de torturarte."
"Como sea, trata de no volver a caer."
"Trata de no ser un idiota" remarcó él con una sonrisa. Luego, alejando las manos del chico con fuerza, se fue cojeando por el pasillo hasta alcanzar las escaleras.
Sin la preocupación de los Horcruxes y estando muy, muy alejado del señor tenebroso, se indultó en la música de su aparato productor de música. Generalmente sentado muy alejado del castillo, recargado contra un árbol y un pedazo de suelo que no estaba cubierto de nieve debido a lo espeso de las copas del bosque. Se quitaba los arneses que le picaban y le daban calor y se dejaba descansar hasta dormir.
Durmió mucho en esos días a pesar del inconveniente del invierno aun presente. Theodore también se recuperó un poco del terror que lo había controlado en la mansión Malfoy y comenzó a verlo sonreír más a menudo.
Su relación continuó siendo estrictamente amigable y en San Valentín, fiesta promovida por la incestuosa relación de los Carrow, intercambiaron un breve, casto e inocente beso. Aunque él insistió en mantenerlo platónico.
Se sumergieron en las rutinas y en la seguridad de Hogwarts e hicieron de su tiempo lo mejor que pudieron. Ambos estrecharon los lazos con sus amigos en Slytherin. Y jugaron como chiquillos.
Hasta que fueron llamados para las vacaciones de pascua.
+2+
Algo extraño sucedía y él compartió una mirada con Theodore cuando fueron recibidos por Bellatrix. Una muy embarazada Bellatrix. La imagen era perturbadora.
"Oh Draco" dijo ella como bienvenida. "Siento lo de tu padre pero el señor Tenebroso tiene razón ¿sabes? Se tiene que castigar a los culpables. Y está enfadado, muy enfadado"
"¿Por eso has vuelto, tía?" preguntó con voz tranquila. Aunque su interior estaba aturdido.
"He vuelto porque el señor Tenebroso me necesita."
"¿Qué hay del bebé?" preguntó Theodore. "¿Cómo va eso?"
"Oh Magníficamente, mejor de lo que se podría esperar. Todos son niños, lo hemos confirmado. Pero el maestro se encargó de eso aquella noche, ¿no es así?"
"¿Cómo están… las chicas?" preguntó Theodore.
"Ellas están bien. Son unas quejosas. Considerando todo creo que son muy afortunadas, pero el embarazo quizás es una carga muy dura para unas chicas de quince años."
Draco apretó los puños. No solo lo habían forzado a hacerlo con una chica sino con una chica menor que él. Una chica que quizás tampoco lo había querido.
"Quita ese rostro Draco. ¡Alégrate! Serás tío y padre de los próximos grandes lideres. ¡Seguirán los pasos del maestro!"
"Por supuesto" respondió haciendo una mueca de sonrisa.
"Es bueno estar con la familia" dijo Bella. "Estar encerrada en una mugrosa casa con dos chiquillas es estresante. Merlín que quería azotarlas con unas cuantas maldiciones pero están tan delicadas las pobres. Como dos pequeños gorriones."
"¿Está el señor Oscuro en sus aposentos?" preguntó Theodore, temblando ligeramente.
"No por el momento, el querido maestro ha tenido que marcharse y nadie ha de llamarlo amenos que se trate de Potter."
Ambos respiraron aliviados de inmediato.
"En ese caso, estaremos descansando en nuestros aposentos."
Bella frunció el rostro y no oculto su disgusto pero se encogió de hombros y se marchó. Era extraño verla en ese estado.
"Solo será una semana y podremos volver a Hogwarts…" dijo él, con una sonrisa. Theodore asintió.
+3+
Era tarde cuando sucedió. Las velas en la habitación casi se habían consumido. El viejo reloj de cuerda dominaba el silencio con sus rítmicas manecillas. Las alarmas se activaron y ambos voltearon a ver hacia el vestíbulo.
La puerta de entrada se abrió con un golpe duro y los gritos alocados de un grupo de secuestradores. Theodore frunció el ceño con disgusto. Aquellos nunca habían sido considerados merecedores de la marca oscura. Eran rapaces, asquerosos y vulgares.
"¿Qué pasa aquí?" preguntó con voz autoritaria.
"Nott" dijo burlonamente Fenrir Greyback.
"¿Cuál es el significado de esto?" preguntó señalando al desorden en el vestíbulo.
"Hemos traído un regalo especial para el maestro."
"El maestro no ha de ser perturbado por ningún motivo" señaló Theodore.
"Querrá ser molestado por esto" aseguró el hombre mostrando una sonrisa de dientes negros y faltantes. "Vamos, vamos ¡llámalo!"
"Por ningún motivo" repitió Theodore. Estaba a punto de maldecirlos cuando otro de los secuestradores entró al salón arrastrando un cuerpo que luchaba inútilmente.
"¡Creo que lo tenemos!" dijo el secuestrador con alegría. "¡Creo que es él!"
"¿Es quién?" preguntó Theodore, acercándose al suelo para mirarle el rostro.
"¡Es Potter!" gritó el hombre. "¡Harry Potter!"
Su corazón comenzó a latir alocadamente dentro de su pecho. Se levantó de su sillón en un instante y se arrodilló junto al cuerpo posando todo su peso en su bastón.
En efecto era Potter. Pero tres veces más hinchado y desfigurado.
"¿Qué le pasó?" preguntó nervioso.
"Ni idea" dijo el hombre con una carcajada. "Pero tiene la cicatriz!"
"Eso podría ser cualquier cosa" dijo Theodore, frunciendo el ceño. "No vamos a llamar al maestro por nada."
"¡Estoy seguro que es Potter!" gritó el hombre.
Pasos se escucharon bajando de las escaleras. Su corazón dio un vuelco. Tenían que sacar a Potter lo mas rápido posible. Si alguien más lo veía y lo confirmaba.
"Déjenlo aquí" anunció, con voz quebrada.
"No vamos a dejarlo aquí, se le entregaremos nosotros mismos al maestro" dijo el secuestrador. "Además, el regalo no viene solo."
Otros dos secuestradores entraron arrastrando a Weasley y Granger en el peor estado que los había visto. Sin embargo, sus rostros estaban intactos y era imposible que Theodore no los reconociera.
Theodore sin embargo, se mantuvo impulsivo. Su cuerpo no traiciono ningún gesto.
"¿Dos chicos que encontraron en el bosque?" preguntó con sarcasmo. "Oh sí, el maestro estará muy impresionado. Pero cuando venga aquí y descubra que sólo son tres chicos, les asesinara a todos."
Los secuestradores se miraron entre sí con nerviosismo pero el líder negó con la cabeza.
En ese momento, Bellatrix entró tambaleándose.
"¿Qué pasa aquí?" preguntó disgustada. "Ustedes no están permitidos aquí."
"Eso les he dicho, tía Bella" dijo él, con voz dulce. Luego volteó a mirar el rostro hinchado de Potter, quien lo miraba con una intensidad tan difícil de ignorar.
Su corazón estaba tan apretado, quería pasarle una mano por el rostro y asegurarse de que estaba bien. Tenía el cabello negro hasta los hombros, un rastro prominente de barba y le faltaban sus lentes.
"Tenemos un regalo, madame" dijo el secuestrador, repitiendo cada palabra.
Bellatrix se acercó a Potter en el suelo. "Esta realmente desfigurado y no puedo decidirme."
"Es Potter, se lo aseguro."
"Tía Bella, las ordenes del maestro son muy especificas. Y no ha estado muy satisfecho en este momento. Realmente se enfadará si lo llamamos por algo de lo que no estamos seguros."
"Lleven a los otros dos al sótano" anunció Bella. "Creo que reconozco a la chica"
"¿La sangre sucia?" preguntó Theodore con tono interesado.
"Ustedes deberían saberlo. ¿Es ella?" preguntó Bella jalándole el cabello.
"¡DEJENLA!" Gritó Weasley.
Tenía que ser el idiota de Weasley el que arruinara todo, por supuesto.
"Llévenlos de inmediato."
Y cuando los secuestradores salían para llevar a los prisioneros, Draco vio que Thomas y un duende estaban con ellos pero Tía Bella dio un salto y fue casi corriendo hacia los secuestradores hasta quitarles una espada.
"¿De donde han sacado esto?" preguntó aterrada.
"Ellos la tenían" dijo el secuestrador. "El que la encuentra se la queda, es lo que dicen."
"No, no esta espada." Dijo Bella aterrorizada. "Lleven a los otros al sótano"
Intercambió una mirada con Potter, quien lucía aterrado y furioso en las mismas cantidades. Bellatrix tiró a Granger al suelo.
"¡¿De dónde han sacado la espada?" exigió con un gruñido.
"¿Madame no piensa llamar al señor Oscuro?"
"¡No!" gritó ella. "¡No podemos llamarlo!"
"¿Por qué no?" preguntó Greyback con un gruñido. "Hemos traído a Potter."
"Draco, esta espada estaba junto a los artículos del señor Oscuro que han sido robados. Estará furioso si descubre que estas basuras son responsables de la desaparición de sus…"
Bellatrix comenzó a patear el cuerpo de Granger quien gritó desgarradoramente. En el sótano, se podían escuchar los gritos desesperados de Weasley en respuesta.
Y él se congeló en su lugar sin saber que hacer.
¿Era éste el momento que había estado esperando? Recordó por un momento sus infantiles anhelos de ir hacia Potter y decirle. 'Es hora' y realmente parecía ser el momento. Además, si Potter tenía la espada de Gryffindor que Bella había tenido en la misma bóveda en la que tenía la copa, quizás había estado buscando los Horcruxes durante todos estos meses.
Era necesario decirle que ya no existían. Que era libre de terminar con el señor Oscuro.
"No te preocupes Bella, ella hablará" dijo él, con un tono débil que cobró fuerza en las ultimas palabras. "Pero deja por favor que Theodore se encargue, en tu estado delicado no deberías esforzarte de mas."
"¿En mi estado?" dijo ella indignada.
"Piensa en el maestro" dijo con voz tersa. Mientras volteaba a ver a Theodore directo a los ojos. Con un leve y casi imperceptible movimiento del rostro le dijo que no dañara a Granger. En respuesta, Theodore hizo un asentimiento tan débil que sólo él pudo haberlo notado.
"Es verdad, debo pensar en el maestro" dijo Bella con asentimiento. "Es por el maestro."
"Yo iré a asegurarme de que se trata de Potter."
Salio al vestíbulo con paciencia, pero una vez que estuvo fuera del alcance, corrió escaleras abajo enterrando la punta de su bastón en el suelo de madera y dejando grandes marcas en su camino, aturdió a los dos secuestradores antes si quiera le dirigieran una palabra.
"¡Voy a entrar!" anunció con voz firme.
Pero quizás no fue su más brillante idea. Por supuesto, con el temor y los nervios que sentía en ese momento, difícilmente pensó que en el momento en el que abriera la puerta. Potter le saltaría encima y lo golpearía.
Potter uso una fuerza brutal que lo dejó viendo puntos de colores cuando cerró los ojos.
"Detente" dijo con una suplica.
"¡Perro!" gritó Potter enfurecido y con un toque herido como si le hubiera traicionado.
"¡Detente!" dijo el tratando de sujetarle las manos. Pero Weasley se unió a la lucha, sujetándolo con fuerza en el piso. Potter le dio un nuevo puñetazo en el rostro y sintió que le habían roto la nariz. "Tienes que huir Potter" gruñó.
Potter se detuvo para mirarlo a los ojos y quedó aturdido. Después de todo este tiempo, había olvidado lo intensamente verdes y brillantes que eran. Hubo un momento de duda.
"No lo escuches. Lo mejor es desarmarlo y matarlo si es necesario" dijo Weasley con voz dura.
"No" dijo él, negando con la cabeza. "Potter tiene que huir, si el señor Oscuro lo encuentra aquí, es el fin. Y aún falta un Horrocrux que destruir."
"¿Qué?" preguntó Potter, sorprendido.
"¿Qué sabes de eso, huron de mierda?" completó Weasley.
"Todos están destruidos menos uno" dijo de forma gangosa, mientras la sangre comenzaba a ahogarlo.
La cara de incredulidad de Potter le hizo soltar una carcajada amarga. "¿Has estado todos estos meses buscándolos?"
Potter asintió mudo.
"Sólo falta uno Potter" dijo frunciendo el ceño. "Tienes que encargarte de Nagini."
"Es un trampa" dijo Weasley. "No hay manera que el sepa sobre esto."
"Estoy tratando de ayudarlos" gruñó. "Pero si no me sueltan ahora, el señor tenebroso vendrá y será el fin de todo."
"¿Cómo sabes de los Horcruxes?" exigió saber Potter. "¡Ni siquiera Dumbledore pudo encontrarlos!"
"Eso es porque Regulus los tenía."
"¿Regulus?" preguntó Potter sorprendido. "¿Regulus Black? ¿R.A.B?"
El asintió con la cabeza y luego la ladeó para escupir sangre.
"Déjalo Ron" anunció Potter.
"¿Estás loco?" preguntó Weasley con dramatismo.
"Necesitamos rescatar a Hermione" dijo Potter levantándolo del suelo con un forzado jalón.
Él se tambaleó, los golpes de Potter eran definitivamente poderosos.
"¿Cómo salimos de aquí?" preguntó Weasley mirando en todas direcciones. "¿Cómo sacamos a Ollivander, Luna, Dean?"
"¿Ollvidander?" preguntó sorprendido volteando hacia la esquina donde los demás habitantes de la celda habían buscado refugio.
"¿No sabías que estaban aquí?"
"No participo mucho de lo que sucede en la Mansión" dijo de forma defensiva. "He pasado todo el año en Hogwarts."
"¿Y bien?" exigió Weasley mirando alarmado hacia las escaleras donde un grito de Granger se escuchaba.
Súbitamente Potter miro su pecho, luego lo tomó con fuerza de la cadena que sujetaba el anillo destruido. Miro la piedra verde que era como sus ojos, a excepción de esa peculiar marca en forma de ojo que estaba tallado en la joya.
"¿Qué sabes de las reliquias de la muerte?" preguntó Potter con urgencia.
"¿Estamos comparando notas sobre como destruir al señor Tenebroso?" preguntó con una sonrisa. Había querido usar esa broma desde hace un tiempo ya.
Potter sin embargo, le propinó otro puñetazo que lo inclinó hacia un lado y lo hizo tambalear, se inclinó para recoger su olvidado bastón en el suelo y Potter aprovechó para quitarle el collar con fuerza, arrancándolo de su cuello.
"¿Qué sabes de las reliquias de la muerte?"
"¡Nada! ¡No sé qué me estás hablando!" contestó indignado.
No era para nada la escena que había imaginado. Potter no lo veía como un igual en esta lucha. Y eso lo enojó tanto como lo lastimó.
"La única manera de escapar de las bardas antiaparición es utilizando un elfo domestico. Ellos pueden llevar gente con ellos. Es un error que dejé deliberadamente abierto por si acaso" murmuró limpiándose la nariz con la chaqueta. Así es como había escapado de la mansión hace años.
"¡Dobby!" gritó Potter. "¡Dobby!"
Un diminuto y familiar elfo se apareció ante ellos. Él frunció el ceño.
"¡Harry Potter señor!" dijo el elfo emocionado.
"Dobby, necesito que saques a todos ellos de la mansión. Llévalos a Shell Cottage "
El elfo asintió con entusiasmo, fue directamente hacia los prisioneros y escapó de inmediato.
Sólo faltaba Granger.
"Bueno, no tendré que fingir que lograron escapar por su cuenta" murmuró escupiendo más sangre en el suelo.
Weasley subió de inmediato las escaleras, tratando de ser furtivo con las sombras de la mansión. Potter se volteó a mirarlo repentinamente y se detuvo sorprendido.
"Esto no significa que somos aliados. Ni siquiera sé si creer lo que dices."
Él gruñó con frustración."La Orden del Fenix…" comenzó a decir.
Potter abrió la boca para contestar pero cualquier cosa que ambos iban a decir se quedó para siempre en el silencio. Weasley había entrado como un idiota de vuelta escaleras arriba y tuvieron que seguirle de inmediato.
Weasley se arrojó sobre Theodore cuando estuvieron cerca del salón y Potter aturdió a Greyback. Bellatrix grito como una maldita loca y antes de que pudiera hacer algo para detener la escena. La mujer había alzado su brazo y había presionado la marca oscura.
De inmediato la marca oscura quemó su piel como la primera noche en que fue impresa sobre su piel. Y por un breve instante, Theodore y él se congelaron. Weasley volteó a mirarlo a él y lo desarmó aprovechando su confusión, él saliendo de su estupor provocado por el dolor, miró atónito la escena. Potter se había arrojado sobre Theodore en una lucha frenética, consumidos por la furia reprimida, una continuación de su lucha en el baño, esta vez con la intención de matarse.
Potter le dio puñetazos a Theo en el estomago sin disminuir ni un poco sus fuerzas hasta que cayo en el suelo respirando agitadamente y bañado de sangre. Weasley tenía su varita en una mano, y Potter la de Theo cuando todo termino.
Luego, el elfo domestico apareció de vuelta. Potter y Weasley levantaron a Granger del suelo y se desvanecieron en un instante en el que le tomó a Bella lanzarles un cuchillo en medio de su aparición. Eso los dejó en un silencio casi espectral. Él se preguntó si esa daga había herido a alguien.
Theodore soltó un grito aterrado y ante ellos, el señor oscuro se apareció.
"¡Mi Lord!" gritó Bella aterrorizada, arrojándose hacia el hombre, pero el señor tenebroso la hizo a un lado con tal fuerza que ella botó en el suelo con estruendo. Vagamente se preguntó cuantos de esos golpes necesitaba la mujer para perder a la abominación que llevaba en el vientre.
"¡¿Y bien?" exigió el señor Oscuro, frunciendo el ceño.
"Potter. Era Potter mi señor. Estaba aquí" dijo Bella con histeria. Sus ojos desorbitados.
Él se acercó a Theodore aún tirado en el suelo. Lo que Potter le había hecho lo había dejado fuera de combate.
"¡¿Y dónde está?" exigió el señor tenebroso.
"Escaparon, mi señor" exclamó ella, tirándose a sus pies. "Fueron horribles mi señor. Atacaron con brutalidad."
"¿Me estas diciendo que tres chicos de diez y siete años los desarmaron a todos?" preguntó el señor tenebroso, con una nota de fría furia.
"No pude ayudar en mi estado, mi señor" dijo Bella con voz chillona.
"Estoy furioso" murmuró el señor Tenebroso. Luego volteó hacia ellos. Theodore se había recuperado. "¿¡CÓMO ESCAPARON!" gritó.
"No-Nos han atacado" tartamudeó él, dejando correr la sangre en sus labios para mayor efecto.
"¡MENTIRAS1" gritó el señor oscuro.
"Es mi culpa" sentenció Theodore. "Yo estoy a cargo mi señor pero mande a Yaxley y su grupo a Longroad para apoyar a Roncorn y ordené que Colagusano fuera a Hogwarts con un mensaje para Snape y los Carrow…"
"Ya veo" dijo el señor tenebroso con su voz dulce. "Me has fallado Theodore. Me has fallado igual que tu padre. Has tomado decisiones idiotas, la mansión tenía que estar protegida a toda costa, los prisioneros de la celda eran de vital importancia para mi misión."
"Lo sé, mi señor" dijo Theodore, bajando la cabeza.
Su corazón comenzó a latir agitado. '¡¿Qué estás haciendo, Theodore?' Quería gritar. En cambio, entrelazó sus dedos en un firme agarre. Theodore volteó a mirarlo aún con la cabeza baja y le dio una sonrisa. Apretó el enlace de sus dedos con suavidad.
"Es una lástima" sentenció el señor oscuro. "Avada Kedavra"
Theodore cayó en el suelo con un golpe seco. Su mano aún tibia y apretada entre la suya. Él se dejó caer de rodillas junto a su cuerpo, incapaz de comprender qué había sucedido.
¡No! ¡No podía ser verdad!
Y se sorprendió. Porque a pesar de no haber amado a Theodore Nott su alma se sintió desgarrada e inútil. El dolor en el pecho insoportable.
"No quiero saber de mas tonterías de esta clase. Un fallo más y no me importará tu estado, Bella."
Con un súbito cambio en el aire, el señor oscuro se desapareció, dejándolos solos en medio del desorden. Los secuestradores comenzaron a despertar. Bellatrix se tumbo sobre un sofá a llorar.
Y él, él se quedó quitamente acunando el cuerpo de Nott.
Continuara…
Hullo lectores. Muchos de ustedes seguro que piensan "Ohhh shit!, la autora seguro que lo deja incompleto!"—Pues mis queridos lectores, he vuelto. Tuve unos días de apatía y depresión. Seguro que en este momento deben estar diciendo "Ohh fuck, no de nuevo con sus dramas".—Lo siento, pero no me podía acercar al documento ni por que tuve varios momentos en los que dije "tengo que actualizar…". Tenia la intención pero realmente no podía. En lugar de eso me tire de nuevo a mis pasatiempos decadentes de bebida y drogas. Pero ya comenzaron a llegarme chantajes emocionales y amenazas de muerte que afortunadamente me llevaron a esta actualización. La mala noticia para ustedes es que la Beta regresa a clases igual que muchos (No yo por supuesto, soy nini). Y las actualizaciones se volverán esporádicas.
