Dices que quieres una revolución.
Bueno, sabes, todos queremos cambiar al mundo.
Dices que es la evolución.
Bueno, sabes, todos queremos cambiar al mundo.
Pero cuando hablas de destrucción.
¿Que no sabes que no puedes contar conmigo?.
Tú dices que tienes una solución real.
Bueno, sabes todos queremos ver el plan.
Tú me preguntas por contribución,
Bueno sabes, todos hacemos lo que podemos
¿Qué no sabes que todo estará bien?.
Revolution 1 – The Beatles.
+4+
"Siento lo de Nott" dijo el profesor Snape.
Él se retorció visiblemente. Su nombre era su pecado personal. Cuando cerraba los ojos podía ver el golpe de luz verde que se había llevado su vida. Parecía que estaba en un mundo donde nada era verdad. Pero Theodore estaba muerto para siempre. Incomodo, jugueteó con la varita que había sido de su madre. Extraña y familiar al mismo tiempo.
"Yo no" murmuró frunciendo el ceño. "Eventualmente tendría que matarle yo mismo .cuando no me sirviera mas."
"Sigue diciéndote eso, quizás lo creas" contestó Snape con una mirada.
"¿Ahora qué?" preguntó enojado. "¡Ambos hemos perdido posición con el señor Oscuro!"
"Reportar se ha vuelto inútil, estoy de acuerdo. Además, Remus Lupin a sido asesinado y era nuestro contacto con la Orden" dijo Snape frunciendo el ceño. "Estamos incomunicados."
"¿Es el final, entonces?" preguntó frunciendo el ceño, rascándose desesperadamente la mejilla que estaba cubierta de una ligera sombra de vello rubio.
Snape soltó un suspiro profundo. Y luego asintió. "A partir de este punto, lo mejor es que te esfuerces por sobrevivir. Ya has dado suficiente y aún eres joven, nunca has vivido. Olvida tu lealtad a la Orden, sólo sé fiel a lo que creas correcto para ti. Como tu superior te libero de toda responsabilidad."
"¿No volvería eso inútil tanto sacrificio?" preguntó con una sonrisa.
"Tu vida vale mucho más."
"Me alegra saber que existe alguien que lo piensa."
"Has lo que te digo Draco" ordenó Snape.
"Y que se preocupa, además" completó él, soltando una carcajada.
Snape se levantó. Él lo hizo también y se dio cuenta que, durante el curso del año, había alcanzado al hombre en estatura, ahora que podía verlo directo a los ojos. La guerra lo había vuelto un hombre en el proceso, robándose su inocencia.
Se dieron un mudo abrazo de camaradería como iguales, una graduación que lo confirmaba como un hombre, ya no más el discípulo del profesor. El abrazo fue apretado y duró tan poco, pero significó mucho más de lo que las palabras pudieron hacer.
Así de inciertos eran sus futuros en ese momento.
+5+
Sólo quedó esperar. Era odioso tener que esperar. Sentía incertidumbre y eso lo volvía loco. Pero eventualmente, como el profesor Snape predijo, las cosas se resolvieron solas sin que ellos pudieran hacer algo al respecto.
Esa mañana despertó como todos los días, mirando hacia la cama vacía de Theodore. Se arrastró al desayuno y luego a vagar por los campos de la escuela. Había abandonado totalmente la pretensión de que era un estudiante. Y de todos modos, Snape tenía meses modificando sus notas escolares.
Era 2 de Mayo y el ambiente estaba húmedo porque había llovido durante el almuerzo. Como el preludio de una sinfonía, el horizonte se tiñó de un rojo tan hermoso en el atardecer.
Finalmente, el sol murió dramáticamente entre las montañas con un espectacular tono naranja y la luna junto con el manto de estrellas tomaron prisionero al cielo. Era una noche tan clara, que se podían ver planetas brillando como con luz propia. Marte en específico chispeaba con energía, como una gota de sangre derramada.
En la profundidad del bosque, se podía escuchar el alocado galopar de los centauros. Sus gritos llenos de advertencia.
Lo que sea que iba a suceder esa noche, estaba tan marcado en el cielo, que era inútil tratar de negarlo.
'Es hora' se dijo. 'Es hoy. Todo terminara hoy.'
Y tuvo miedo, pero luego sólo resignación y soledad.
+6+
Despertó naturalmente al intenso dolor en su brazo izquierdo. Se retorció entre las cobijas, se tiró sobre la cabecera y arremangó su pijama para ver que la piel usualmente pálida alrededor de la marca oscura, se había puesto color violencia, como si fuera un herida latente.
Alguien había llamado al señor oscuro.
Crabbe y Goyle se levantaron confundidos, sujetando sus brazos adoloridos.
Compartieron la mirada desconcertada por unos momentos y luego cerraron sus rostros en firme decisión. Salieron de sus camas de inmediato y comenzaron a vestirse.
Las antorchas se encendieron y se quedó unos segundos admirando su piel deformada por el tatuaje.
Blaise despertó con el ajetreo y preguntó: "¿Qué sucede?"
"Es la marca, el señor tenebroso ha sido invocado" contestó él, frunciendo el ceño.
"¿Y qué esperas Malfoy?" preguntó Crabbe. "¿Una invitación formal al baile?"
Con lentitud se levantó de su propia cama, era mucho mas difícil maniobrar con su pierna inútil pero finalmente, después de ponerse los arneses y la ropa salió a la sala común cojeando detrás de los otros dos.
Ahí se encontraron con los otros chicos marcados, todos eran de grados mucho menores que ellos y los miraron agitados en busca de instrucciones. Ninguno había estado en la lucha activa aún. Voldemort, en su desesperación por la debilidad de su ejército, los había reclutado una semana atrás. Snape había estado furioso y sólo había podido lograr que el reclutamiento no incluyera a los chicos de tercero, segundo y primer año.
No podía hacer otra cosa más que sentir lastima por ellos, eran todos aún demasiado jóvenes. Crabbe y Goyle aunque habían peleado junto a sus padres, y no en el mismo círculo en el que Draco y Theodore se movían, eran unos completos descerebrados. Y si el señor Oscuro había sido invocado al castillo en ese momento, significaba que Potter estaba en el castillo también.
Esos niños no habían estado nunca demasiado tiempo con el señor oscuro. Aún lo veían como algo magnifico, su amado Lord. Y si esta era la batalla final, todos ellos morirían sirviendo, estaba escrito en sus rostros y en el brillo de sus ojos. No creía que pudieran dar mucha pelea en contra de sus enemigos y mucho menos bajo la dirección de los dos gorilas descerebrados.
Si Theodore estuviera vivo, el habría hecho algo, por lo menos, asegurarse de que pudieran sobrevivir de alguna manera. Desde su muerte, Draco había sido degradado de la línea de mando y le consideraban un maricón abandonado sin protección.
"¡Alecto y Amycus nos han dicho que el señor tenebroso debía ser informado de la presencia de Potter si este trataba de entrar en el castillo!"Dijo Crabbe, con pasión. "La marca ha sido alertada. ¡El señor tenebroso está en camino!"
Los ojos de los chicos se abrieron grandes y esperanzados.
"Longbottom probablemente está detrás de esto, es hora de vengarnos de esas basuras" continuó Crabbe. "Habrá sangre esta noche. ¡Potter morirá!"
Un chico de cuarto grado gritó con emoción. Juntos marcharon detrás de los gorilas que habían abierto la puerta de la sala común. Muchas de las chicas no habían sido marcadas tampoco, pero aún así ellas salieron junto con los demás. Pansy le lazó una mirada desconsolada antes de salir.
Él se quedó plantado, mirando desconcertado. Pequeñas cabezas comenzaron a asomarse de las habitaciones de los grados menores.
"¡No se les ocurra salir de la sala común!" les gritó. "¡La batalla no los incluye a ustedes!"
Los niños se encerraron de inmediato en sus habitaciones, por lo menos aún conservaba su autoridad como perfecto con ellos. Aunque era probable que cuando él saliera, los chicos saldrían de todos modos.
"Yo me quedo con ellos, Draco" dijo Blaise, sentándose quietamente en un sillón. "Si éste es el final, me quedaré esperando mi suerte aquí."
"¿No tienes miedo?" preguntó él, usando el bastón para atravesar la puerta de la sala común.
"Por supuesto" contestó Blaise con una sonrisa.
Él le sonrió de vuelta. Blaise siempre había sido así de misterioso. Como no tenía padre, nadie realmente lo había iniciado como un Mortifago. Por el otro lado, nunca había pretendido estar en contra de ellos. Participaba activamente en todas las actividades de tortura de la escuela. Había logrado hacer que el señor Oscuro lo ignorara pues siendo un bastardo, no era merecedor de un honor como la marca oscura.
Ahora Blaise podía esperar el desenlace con tranquilidad cualquiera que este fuera.
+7+
Mientras corría escaleras arriba, se encontró con Slughorn quien iba hacia abajo.
"Oh Merlín" exclamó el hombre, retorciéndose de temor. Mirando airadamente hacia su brazo marcado y luego hacia su mano con la varita.
Los pasillos de la escuela comenzaban a volverse caóticos al ser llenados por estudiantes de todas las casas. Con gritos temerosos se dirigían al gran comedor. Se miraron a los ojos y cuando no hubo hostilidad él le dijo.
"Los grados inferiores están barricados en la sala común"
El profesor asintió frunciendo el ceño.
"¿Dónde está el director Snape?"
"Él… se fue" dijo el hombre, sudando asquerosamente y jadeando por el esfuerzo. "Los niños serán evacuados."
Él no pudo evitar la sonrisa sarcástica en su rostro. "Creo que esos niños estarán mas seguros en las mazmorras, es realmente improbable que los Mortífagos vayan ahí durante el ataque y los grados superiores, se han marchado a luchar."
"Naturalmente" dijo Slughorn, asintiendo. "Han escogido su lealtad."
"Ninguno lo ha elegido con claridad" respondió él, sintiendo que tenía que defenderlos aunque ellos no lo apreciarían nunca. "Fueron persuadidos de que esto es lo que querían."
"No puedo hacer nada por ellos, señor Malfoy. La lucha será a muerte, sin embargo, creo que a los pequeños se les debe dar la opción de marcharse de todos modos."
"Puede intentarlo, pero estoy casi seguro que esperarán a sus padres."
Slughorn hizo el amago de continuar con su absurda carrera, cuando él dijo con desesperación. "¿Esta Potter realmente en el castillo?"
Hubo un momento de seria duda en los ojos del profesor. Pero luego él asintió con su rostro consumido en derrota. Su corazón en cambio, comenzó a latir con fuerza.
Impulsado por la adrenalina, corrió de inmediato al salón de pociones. Goyle planeaba una estúpida estrategia sobre el pizarrón. Mientras una chica de sexto grado repetía instrucciones que aparecían sobre un pergamino.
"¿Qué pasa?" preguntó de inmediato, buscando un rostro familiar. Pero sólo se encontró con Tracey Davis.
"Los adultos están afuera de las bardas del castillo, no pueden entrar, los malditos profesores han tomado el control y han puesto hechizos en todas partes. Sabemos que los Aurores y la Orden del Fenix están preparando un contraataque en el gran comedor"
"¿Dónde están las demás chicas?, ¿dónde está Pansy?" preguntó, mirando en todas direcciones.
"Han decidido irse" contestó Tracey, frunciendo el ceño. "Cobardes, nosotros hemos decido quedarnos a pelear." dijo ella, señalando a Daphne y Millicent. "¡Vamos a defender el castillo!"
Repentinamente, la voz del señor Oscuro se apoderó de todos los muros del castillo. Todos se quedaron quietos escuchando su mensaje. 'Entregar a Potter', exigía el señor Oscuro. 'Tienen hasta la media noche.'
"¡Ya lo oyeron!" gritó Goyle. "¡Nuestro Objetivo es Potter! Y cualquier idiota que se cruce en el camino!"
Los chicos corearon gritos de guerra y todos salieron en estampida por la puerta. Él miró su reloj de cadena y vio que faltaba menos de media hora para las doce de la noche. Frío sudor se escurrió por la base de su nuca.
"¡Daphne, espera!" gritó desesperado.
La chica se volteó con su rostro contraído de furia. "¿Qué quieres, Malfoy?"
"¿Sabes… dónde está tu hermana?"
Ella frunció el ceño de inmediato. "No desde hace meses."
"¿Sabes lo que le ha sucedido?"
Los ojos de la chica se abrieron con sorpresa. "¿Tú eres el que la ha…?"
Él se sonrojó de inmediato. Sentía una vergüenza enorme y asintió desesperado.
"Bien, es por la causa" dijo ella con dureza. "Hubiera deseado que la semilla no proviniera de un maricón, pero debo admitir que pudo ser peor, Malfoy. No sé nada de mi hermana, el señor tenebroso no nos dejó tener contacto con ella. Es un gran honor para la familia el que fuera escogida."
Él se retorció incomodo. "Necesito encontrarla."
"¿Para qué?" preguntó ella, enojada. "Tú ya has cumplido tu papel. Nosotros criaremos al niño y no te necesitamos."
Ella no esperó a escucharlo más, salió corriendo detrás de los Slytherins y él se quedó solo en el salón vacio. Luego, encontrando el nervio para continuar, salió hacia los pasillos de nuevo.
En las escaleras principales se escuchaba un caótico desorden de estudiantes que parecían desesperados por accesar a la sala de los menesteres. El grupo que lideraban Crabbe y Goyle los habían alcanzado desde un piso superior y habían chocado en maldiciones que los perfectos de las otras casas repelían.
Eso pareció aumentar la desesperación de los alumnos por escapar de la zona de fuego y apretarse en estampida en las concurridas escaleras.
Por un breve instante, le pareció ver a Potter entre la multitud, pero luego un hechizo que le pasó rozando la oreja, lo obligó a buscar refugio detrás de una baranda. Al final de un pasillo, una armada de armaduras y estatuas habían comenzado a congregarse hasta que eran tan numerosas que atacaron al grupo de Slytherins y los obligaron a abandonar su puesto de ataque.
Hubo un momento de pánico dentro de él. Trató de calmar su alocado corazón, y decidir con la mente fría cual era la situación. Aún era muy pronto para volar su cubierta de espía y aún había cosas que podía manejar a favor de la Orden. Por el momento seguiría los pasos de los Slytherins, quienes se habían reagrupado e intentaban romper el cerco de armaduras y estatuas para ir hacia las escaleras.
Súbitamente, un grito alertó a todos y las luces de colores comenzaron a brillar entre las ventanas. El miró de nuevo su reloj. El tiempo se había acabado. Los mortífagos estaban tratando de entrar. La verdadera batalla había comenzado.
Corrió torpemente detrás de unos chicos de quinto curso y los ayudó a tirar una armadura sobre el riel de las escaleras que cayó hacia los pisos inferiores agitando sus brazos y piernas.
Pero luego uno de ellos cayó al piso sin un brazo en un reguero de sangre y un grupo liderado por el barman de cabeza de puerco los persiguió hacia los pisos inferiores. Los alumnos habían terminado de ser evacuados por fin y fue entonces cuando Crabbe señaló hacia el séptimo piso donde Potter, Weasley y Granger corrían enfrente de la entrada de la sala de los menesteres que finalmente había sido despejada de alumnos. Crabbe y Goyle abandonaron a los chicos y corrieron para alcanzar a Potter.
Corrió tan rápido como pudo, lo cual era decir que fue un esfuerzo sobre humano de su parte. Su pierna muerta de toda sensación le pesaba en la cadera. El dolor naturalmente se concentró en la otra que cargaba el peso entero de su cuerpo. Cuando alcanzó a los gorilas afuera de la puerta de sala de los menesteres, su pantorrilla dolía como si le enterraran agujas en el músculo.
"Potter está dentro" advirtió Goyle.
"No podrá escapar" sonrió Crabbe. "Lo mataremos."
El sintió un escalofrió pero asintió. Goyle pateó la puerta y juntos entraron en la soledad de la sala de los menesteres. Cuando la puerta se cerró detrás de ellos, la sala quedó quieta y sólo perturbada por el eco de los pequeños pies de Potter, Granger y Weasley recorriendo los corredores de cosas abandonadas.
Potter estaba buscando la diadema.
Y no la encontraría, porque él la había destruido.
Sintió furia hacia Potter. Le había dicho que no tenia que preocuparse de los Horrocruxes y que se encargara solamente de Nagini. Y sin embargo ahí estaban, perdiendo su valioso tiempo.
Potter en una búsqueda infructuosa que costaría vidas. Sumergido en su rabia personal, siguió a Crabbe y Goyle por los pasillos. Al final, junto a un armario abandonado, encontraron a Potter que buscaba frenéticamente los alrededores del busto con la peluca.
"Suelta la varita, Potter."
El chico saltó sorprendido y volteó a mirarlos, apuntando la varita hacia ellos. Y cuando miró la varita que Potter sostenía, sintió un golpe fantasma en el estómago y las lágrimas le quemaban los ojos mientras su garganta se cerraba.
Rasposamente y sin elocuencia él dijo: "Esa varita es de Theodore."
"El que se la gana se la queda, Malfoy."
"No" dijo furioso. Su mano se apretó alrededor de su varita aunque su mano temblaba.n "¡Es la varita de Theodore!"
"¿Y dónde está tu novio para reclamarla?" preguntó Potter con una sonrisa irónica.
"Muerto" contestó el secamente. Una lágrima se escurrió de su rostro sin que él pudiera evitarlo, sin embargo se mantuvo firme. Potter soltó una carcajada forzada y sus ojos brillaban con incredulidad.
"¿Seguro que no está con su maestro? ¿Por qué no están ustedes con él, también?"
"Porque hemos venido por la gloria eterna." Contestó Crabbe. "El que lleve la cabeza de Potter, gana."
Ese último comentario de Crabbe lo sacó de la nube de sentimientos encontrados. En ese momento odiaba mucho a Potter y sin embargo, el simple hecho de imaginarlo muerto lo había sacudido con intensidad.
Recordó quien era y cuál era su misión en ese momento. Otro día podría sentir el duelo de haber perdido a su amigo. Otro día podría pensar en los sacrificios.
"Potter, la diadema no está aquí" dijo estresando las palabras para darles un profundo significado.
"¿Dónde está?" preguntó Potter, frunciendo el ceño.
"¿De que hablas Malfoy?" preguntó Goyle, frunciendo sus horribles y grandes cejas, como si no comprendiera nada.
"¡Eso no importa!" contestó Crabbe. "¡Descendo!"
La pirámide de cosas comenzó a caer sobre ellos y por los gritos del otro lado del pasillo, también sobre Granger y Weasley. Hubo un momento de caos en los que todos se tiraron al piso.
Y luego él levantó su varita y gritó "FINITE"
"¡Malfoy!" gritó Crabbe, con furia.
"No seas idiota, Crabbe. Si continuas haciendo eso nos sepultaras a todos aquí"
"¡Me importa una mierda tu opinión, maricón! ¡Sin Theodore y tu padre para esconderte entre sus túnicas, no eres nada! ¡No tomamos ordenes de ti, escoria!"
Súbitamente, Potter saltó sobre Goyle para quitarle la varita. Crabbe recuperándose de su sorpresa, levantó la mano para lanzar un crucio que pasó muy cerca de los chicos en la lucha, si no hubiera sido porque él había aventado la mano de Crabbe en la otra dirección.
"¡Basta!" dijo él, apresurado. "¡El señor oscuro lo quiere vivo!"
"¡No importa la diferencia! ¡Vivo o Muerto!" gritó Crabbe.
Granger apareció del otro lado del pasillo lanzando maldiciones tan rápidas y tan descontroladas, que tuvieron que esquivarlas todos.
"¡Es Granger!" gritó Goyle, aún batallando con Potter por el control de su varita.
"Avada Kedavra" Gritó Crabbe.
"¡No lo mates! ¡NO LO MATES!" gritó él a voz de cuello.
Hubo un momento donde todos se miraron con los ojos abiertos de sorpresa y horror. Pero no hubo tiempo para que Crabbe y Goyle procesaran lo que su desesperado y furioso grito significaba.
Weasley apareció por fin, Potter le arrebató la varita a Goyle y todos se dispersaron entre los muebles rotos y los baúles vacíos.
Luego, la risa maniaca de Crabbe desconcertó a todos y gritó: "¡Fiendfyre!". Una llamarada explotó de entre los objetos y el fuego comenzó a consumir todo en la habitación con una fuerza aterradora.
Él se retorció de miedo, tirado en el suelo junto a una jaula doblada. Crabbe apareció junto a él, haciéndole sombra con una mirada maniaca.
"¿Conoces esa maldición, Draco?" preguntó con risa en su voz. "¿No es con la cual perdiste la pierna, come pitos?"
"¿Cómo sabes sobre el Fiendfyre?" sintió el terror apoderarse de su cuerpo. A lo lejos, creyó escuchar el graznido del demonio. Su cuerpo tembló en un escalofrío.
Las llamas comenzaron a formar horribles figuras en el aire.
"Me lo dijo Theodore" contestó Crabbe, quien comenzaba a sudar por el calor. Sus ojos sin embargo comenzaban a lucir preocupados mientras las llamas no reaccionaban a los desesperados hechizos que lanzaba Granger del otro lado de la habitación.
Apresuradamente, él levantó su varita y gritó con fuerza "Fiendlocked"
Pero el fuego demoniaco se estaba alimentando de un ilimitado banquete de objetos descompuestos y apilados en grandes murallas. El hechizo logró apagar una llamarada pero en segundos una nueva se había formado y había consumido una mesa con tres patas. Las figuras grotescas del fuego se hicieron más sólidas y un escalofrío lo recorrió cuando un dragón casi cierra sus mandíbulas sobre Goyle.
"¡Corran!" gritó él con terror, levantándose del suelo con torpeza y corriendo en dirección contraria del fuego.
Crabbe lo empujó hacia un lado y tomó la delantera, dejándolo a él luchando con su pierna mala, no tan rápido como hubiera deseado, sintiendo las llamas a su espalda.
En la lejanía escuchó a Granger hacer preguntas desesperadas, pero ninguno tenía idea de cómo deshacerse del fuego. Era un hechizo oscuro, muy oscuro. Y ahora ni siquiera el contra hechizo lo podía apagar.
Repentinamente, Goyle apareció de detrás de un baúl, lo tomó de un brazo y lo ayudó a correr hacia el extremo más seguro. Crabbe se había perdido en otro pasillo. Jadeando, Goyle intentó obligarlo a esconderse en un escritorio pero era inútil y él lo sabía.
El fuego se cerraba con estruendo en todas direcciones, el calor era insoportable. Era una terrible, terrible manera de morir. Si lo sabía él, mejor que nadie.
Pero entonces Potter, Granger y Weasley bajaron como flechas del techo de la habitación, surcando las nubes de humo negro que se concentraban arriba, sobre escobas que parecían débiles y rotas.
Potter intentó tomar su mano, pero estaba tan sudada que se le escaparon los dedos. Weasley aterrizó de inmediato.
"¡Súbete!" gritó el pelirrojo, como una orden. Goyle miró dudoso la opción. Pero luego asintió cuando el fuego destruyó por completo lo que parecía ser una gran estructura de madera.
Potter se detuvo a su lado. Se miraron a los ojos por un momento y sin decirse nada, Draco subió a la escoba voladora y su pecho se oprimió con anhelo reprimido. Puso sus manos alrededor del cuerpo de Potter.
Y sintió como si fuera la primera vez que sus cuerpos estaban así de juntos. Cerró los ojos cuando Potter levantó el vuelo con fuerza. Él apretó el agarre y sumergió el rostro en la espalda sudada.
La adrenalina bombeaba sus venas y su corazón latía tan agitado. Su respiración era pesada y laboriosa, no pensó que lo lograrían. El fuego era terrible pero Potter logró hacerlos atravesar por la diminuta puerta y el aire fresco en los pasillos del castillo lo hicieron estremecerse y sentirse aliviado.
Potter lo dejó caer en el suelo y se dejó desplomar en contra del piso de piedra. También los demás luchaban por recuperar el aliento tanto como él.
"¿Dónde esta Crabbe?" preguntó con esfuerzo sobre humano, sus pulmones infestados de humo.
"Muerto" respondió Weasley, con dureza.
El asintió, Goyle frunció el ceño.
"¿Dónde está la diadema, Malfoy?" preguntó Potter, levantándose y apuntándole con la varita.
"Solo encárgate de la serpiente Potter. Solo Nagini. Los demás Horrocruxes están destruidos desde hace semanas."
La duda, la desesperación y la incredulidad se mezclaron de una extraña manera en su rostro.
"Tienes que creerme" dijo él, no tanto como una súplica pero sí llena de fervor que reforzaba las palabras.
Potter lo miró a los ojos en otro de esos pequeños segundos y luego asintió.
"Nagini" dijo Potter con fuerza.
Él asintió y luego Potter rompió el breve lazo de comunicación y sintió anhelo por recuperarlo pero el chico le dio la espalda y se marchó por el pasillo. Aturdido por lo sucedido en la habitación, se levantó del suelo sin saber exactamente cuál era el camino que debía seguir.
Goyle lo miró en silencio, como esperando encontrar la solución a todos los rompecabezas pero era tan pobremente idiota que no podría nunca.
"Es hora de tomar decisiones, Goyle" dijo él con seriedad. "Crabbe escogió mal y ahora está muerto."
El chico frunció el ceño hacia la pared donde había estado la habitación y asintió.
"¿Qué hacemos?"
Y quería decirle que existía un plan supremo, pero no lo había.
"Correr" respondió.
Continuaraaaa…..
Notas:
Gracias por sus reviews en el capitulo pasado. Por favor, un aplauso a Pilikita y Kororito. Quien dejo el review numero 100 en ff,net. Felicidades. Sin embargo debo aclarar que a pesar de que la batalla de Hogwarts ya empezó, y dura los siguientes episodios. Estos no son ni remotamente el final aun.
Me atrevería a decir que aun quedan unos….diez capítulos, pero la verdad no se, ha habido algunas inconsistencias con el numero de paginas, con capítulos de 9 a 11 paginas. Que pues, las cuentas no salen exactas hasta que se publique el epilogo.
Muchas gracias también por sus reviews en Slasheaven, han sido muy generosos en sus reviews ahí. Todos son un granito de arena, que me hace muy feliz, recuerden que si yo estoy feliz. Me pongo a escribir, editar y publicar. Hahaha.
Por ahí me dejaron un review que decía que había entrado buscando una historia de amor pero que se encontró que va en segundo plano. Esto me pasó muchas veces con Flores en Marzo, hubo mucha gente incrédula del valor romántico del fic. (Y no los culpo, por que tiendo a desarrollar la aventura y drama mucho mas). Pero yo sostenía y sostengo, que es una historia de amor. Lo mismo sobre Blackbird.
¡¿De que hablan?. ¡Si Blackbird tiene mucho amor!. –no correspondido claro. Pero si leen entre líneas, Draco esta muy enamorado de Potter, todo este tiempo, desde los primeros capítulos, hay cientos de líneas regadas por todos los capitulo en los que Draco piensa de alguna manera sobre Potter. Y de Potter, pues es ¡Potter!.
Hahaha, Para mi Blackbird si es una historia de amor, pero dominada un poco por la valentía, la superación personal, el sacrificio, la bondad y la esperaza. Si señor, cosas buenas para el mundo. Pero también con la oscuridad de la guerra, la soledad, los costos que trae el sacrificio, el dolor, horror y pena. Todo lo divertido de la vida, no?.
REVIEWS! GROAR.
