Ha pasado mucho, mucho, mucho tiempo,

Como pude si quiera perderte,

Cuando te amaba.

Tomo mucho, mucho, mucho tiempo

Ahora estoy feliz de encontrarte

Oh como te amo

Muchas lágrimas estaba buscando,

Muchas lágrimas que estaba desperdiciando, oh. oh-

Ahora te veo, ser tú,

Como pude si quiera perderte

Como te quiero

Oh te amo

Sabes que te necesito.

Oh te amo.

Long, Long, Long. Por The Beatles.

Era la primera vez que abandonaba la casa. Estaba poseído por la ansiedad pero Potter y Tedd lo sometieron y lo obligaron a viajar por la chimenea.

Sabía que se estaba hiperventilando de nuevo cuando llegaron al hospital. Los médicos le dieron calmantes poderosos y lo redujeron a una murmurante masa sentada en una silla. Pero estaba consciente y le diagnosticaron solamente una depresión severa.

Alucinaciones, declararon, cuando Andrómeda les describió el encuentro, causadas por el estrés y la fatiga.

"Hemos visto mucho casos últimamente." dijo el Sanador con tono profesional. "Remansos de la guerra."

Oh, pero él sabía mejor que nadie lo que vio. El niño no era ninguna alucinación, aunque le hubiera gustado creerlo.

Se había convencido inconscientemente que nunca volvería a ver al demonio. Había sido tan idiota como para suponerlo después de meses sin siquiera una manifestación. Pero el demonio quería su alma rota y arrastrarlo al mundo de las tinieblas como había prometido.

Ahí a donde su pierna original había partido.

Se sentía horrible estar bajo los efectos de las pociones calmantes. Indefenso ante el demonio.

Lo acostaron de vuelta en su cama, pero su mente estaba alterada y no conciliaba el sueño. Andrómeda pasó la primera noche con él.

Probablemente la más terrible. El niño se había parado en la esquina de la habitación y no se había movido, como si fuera una estatua horrible. Todo el tiempo mirándolo con esas cuencas vacías.

Su cuerpo se negaba a reaccionar ante su histeria, como estar atrapado vivo dentro de su propio cuerpo. Quería comunicar su horror solamente con los ojos pero tía Andrómeda se acostó a su lado y le acarició la frente con delicadeza.

Ninguno de los dos durmió cuando la luz de la mañana entró por las ventanas. El niño se metió en el armario.

Las siguientes noches fueron una repetición similar. Sueños plagados de pesadillas en el día, más intensos y más crueles. Sometido a la inspección eterna del demonio.

Pensó que estaba a un paso de enloquecer. Lo peor fue que sus tíos se fueron cansando de la tediosa tarea de pasar la noche despiertos. Había dos niños pequeños en casa, eso de por sí les tomaba mucho tiempo. Ahora con Draco totalmente inválido en la cama, se la estaban pasando más difícil.

Con sus rostros con grandes sombras bajo los ojos, desalineados, agotados de tener que vigilar la noche en contra de una amenaza que ellos no veían.

Potter se ofreció a ayudar. Su primera noche con Draco inspeccionó varias veces el armario, hasta que él murmuró.

"En la esquina. Está en la esquina."

Súbitamente, Potter conjuró su Patronus en la habitación. Una fuente radiante de energía blanca que cegó sus ojos por unos segundos. El demonio desapareció ante la potencia del ciervo.

"¿Se fue?" preguntó Potter, mirando esperanzado.

El asintió usando todas sus fuerzas.

"Duerme Draco, dejare el patronus."

Cerró los ojos por primera vez en una semana. Y estaba tan agotado que durmió la noche entera. Abrió los ojos al amanecer para ver la luz del ciervo mezclarse con los tonos dorados que se filtraban por las ventanas.

Era una visión hermosa que le baño los ojos de lágrimas, Potter estaba despierto, mirando a la esquina como si pudiera ver la amenaza, pero el demonio no estaba ahí así que cerró los ojos de nuevo, soltó un suspiro y durmió ocho horas más con una seguridad que no quería reconocer.

Despertó en medio de la noche. La luz estaba apagada y el ciervo no estaba. Quería gritar, pero su cuerpo no reaccionaba. Miró hacia la esquina desesperado, y en efecto, el demonio estaba ahí.

Su cuerpo sintió pánico y terror. Pero sólo pudo levantar una mano débil de la cama. Era una tortura que lo llevaría a la demencia. Y quizás ese era realidad el plan del demonio. Matarlo de puro miedo pues su maldita presencia no hacía nada más que mirarlo.

Después de largos minutos de pánico, no tuvo otra opción que aceptar que nadie vendría a rescatarlo. Miró al demonio con furia.

"¿E-eres siquiera real?" preguntó con voz tan débil y rasposa.

Pero la criatura no habló, sólo sonrió y caminó fuera de la habitación, volteando en el marco de la puerta abierta como si lo esperara. Luego retomó su camino y lo dejó solo en la habitación.

Desde la guardería se escuchó el llanto de Scorpius, tan vivo y tan desesperado como si sufriera. Su corazón dio un vuelco y su cuerpo se tensó.

"No…" murmuró. Y comenzó a luchar en contra de los efectos de la poción.

Se levantó como un animal herido, una pierna débil que lo tiro en el suelo. Pero se arrastró por el piso solamente con los brazos sintiendo sus músculos herirse. Llegó a la guardería sudando y con lágrimas escurriendo de sus ojos.

El niño de los ojos vacíos tenía una expresión infantil, sorprendida mientras pegaba su rostro en los barrotes de la cuna de Scorpius. Como si nunca en su existencia hubiera visto un banquete de inocencia pura. Sus manos se despegaron de la cuna y volteó a mirarlo.

"No, no." dijo él, desesperado. "Él no, a él no lo puedes tener."

Su expresión fue burlona. Se reía silenciosamente de él. Sacudió los efectos de la poción, no tenía varita así que su intento de patronus fue solamente una débil neblina blanca, el demonio la miro indiferente.

"DIJE QUE NO" gritó desesperado. "NO"

Su grito se escuchó en toda la casa. Súbitamente, desde de la planta de abajo el ciervo de Potter trotó hacia la habitación.

El demonio caminó hacia el armario de la guardería y se ocultó.

"No te dejaré" gruñó. "Voy a encontrar la manera de deshacerme de ti, voy a curarme. Voy a vivir."

Potter entró corriendo con Andrómeda siguiéndole los talones. Ambos lo miraron atónitos. Pero luego tenían los ojos llenos de duda. ¿Qué pensaban?, ¡¿Qué quería herir a Scorpius?

Scorpius lloraba y se había levantado de la cuna para que lo cargaran. Andrómeda tomó al niño y lo consoló en sus brazos. Potter se arrodilló junto a él y lo ayudó a levantarse para ir de regreso a su habitación.

"¿Qué es lo que ves?" preguntó Potter, frunciendo el ceño. "¿Qué es lo que te ataca…?"

Pero Potter no podía ayudar en contra de una amenaza que no veía y decidió que tenía que recuperarse, tenía que encontrar la manera de luchar y dejar el miedo. No podía dejar a Scorpius en manos del demonio.

Así que ignoró su respiración agitada y compuso un rostro sin expresiones.

"Nada." contestó. "No es nada, ya se ha ido."

"¿Estás seguro?" preguntó Potter, con la duda escrita en el rostro.

"Sí" dijo, acostándose en la cama.

"Es mejor que tomes un calmante."

"¡No!" dijo alterado. "No, no quiero el calmante."

Potter asintió, no pasó la noche con él. Cuando la casa estaba en oscuridad de nuevo, escuchó los pequeños pasos del niño en el pasillo. Tomó su varita con la mano apretada, se levantó de la cama y entró de nuevo en la guardería.

El demonio lo miró expectante. Él se sentó en silencio en la mecedora.

+2+

Si Andrómeda y Tedd estaban en contra de su decisión, no dijeron, ni hicieron nada más que mirarlo preocupados.

La cuna de Scorpius levitó por el pasillo y se instaló en su habitación. Hubo un momento muy embarazoso cuando fue él quien levantó a Scorpius y le dio un biberón. Sus brazos tensos, débiles por el peso. Totalmente ignorantes sobre la posición correcta o la delicadeza de su carga.

Y Scorpius retorciéndose en sus brazos impaciente para que lo soltara no hacía las cosas fáciles, el niño lo desconocía. Pero no lo soltó, lo abrazó y se sentó en la cama a mirarlo.

Era un momento extraño de desconcierto. Sintió cariño y ternura, así que dejó que esos sentimientos llenaran su pecho. Los necesitaba. En ese momento reconoció que había sido un idiota por no acercarse a su hijo antes.

"Cuando era un niño, solía soñar que mis padres volvían, a veces sólo era mi padre…" Confesó Potter sentado en la silla de su habitación. "Anhelaba que volvieran y me rescataran."

Por el rabillo del ojo notó que el demonio estaba en la habitación con ellos. Sus brazos se tensaron de nuevo y sintió una nota de pánico dentro de él. Pero se obligó a calmarse, a mantener el control y a vivir con la presencia del demonio a todas horas del día y de la noche.

"Nunca sucedió y es algo que tampoco sucederá para Teddy" continuó Potter ininterrumpido. "Pero me alegro que Scorpius haya recuperado a su padre."

"¿Por qué me cuentas esto, Potter? ¿Intentas hacerme sentir culpable?"

"No, sólo intento decirte que me alegro que hayas decidido recuperarte de lo que sea que estabas pasando, por el bien de tu hijo."

"¿Cómo lo haces Potter? ¿Cómo te has recuperado de todo lo que sucedió?" preguntó con recelo.

"No lo he hecho totalmente, tengo pesadillas sobre la última noche, sueño los rostros de los muertos y me culpo por no hacer las cosas de otra manera que pudieran evitar que sucedieran."

Él no contestó nada, miró hacia Potter quién lo veía con nerviosismo. Entendió que Potter quería hablar de cosas que no estaba seguro como las tomaría, pero su curiosidad se leía en sus ojos. Soltó un suspiro.

"No podía acercarme a Scorpius…" dijo finalmente. "Su madre era un joven a la que obligaron a copular conmigo, no quería hacerlo pero era una promesa que Thedore le había hecho a Voldemort, traté de negarme de todos modos, pero el señor oscuro tiene maneras de obligarte a hacer cosas que odias y luego odiarte a ti mismo por no detenerlas."

Potter asintió. "¿Es lo que sueñas?, Tus días en la mansión."

"Entre otras cosas…" contestó con una sonrisa débil.

"¿Sueñas sobre los Horrocruxes?" murmuró Potter con suavidad y sus ojos llenos de expectativa, con la esperanza de escuchar el relato.

"La guerra empezó para mí al final del cuarto curso Potter, mi madre había continuado el trabajo de Regulus Black y cuando ella murió, me transfirió la misión a mí."

"R.A.B." murmuró Potter, quietamente. "Dumbledore y yo encontramos su nota dentro de un medallón falso."

"Es porque Regulus lo había encontrado diecisiete años antes"

"Visitamos todos los lugares que Dumbledore pensaba que se encontraban los demás, pero había notas similares o a veces nada. Incluso entramos en Gringotts a revisar las cuentas de Bellatrix."

"Todos estaban en mis manos para ese momento, pero no podía decirle a nadie, no podía confiar en nadie"

"¿Ni si quiera en Thedore?" pregunto Potter con el ceño fruncido.

El soltó una carcajada irónica.

"Dumbledore sabía que el intentaría dejar entrar mortífagos en la escuela en sexto año. Mi primera misión para la Orden fue descubrir cuál era el plan sin importar los medios, él nunca supo sobre los Horrocruxes tampoco. "

"¿Tu relación con él era una misión?" pregunto Potter perturbado y furioso. Su ceño fruncido tanto que la cicatriz se delineaba prominente sobre su frente.

"El profesor Snape y yo fuimos los únicos espías que la Orden pudo introducir en el círculo interno. Por supuesto que fue una misión de Dumbledore. Fue una oportunidad única que Theodore estuviera interesado en ese tipo de relación."

"Dios, no puedo creer que todo esto paso bajo mi nariz y nunca note nada extraño, todo lo contrario, sólo sospechaba de ti, estaba tan convencido de que te habías unido a Voldemort. Apuesto a que ni siquiera te gustan los hombres." dijo Potter con decepción.

Meditó eso en silencio. En realidad nunca había sido una cuestión sobre gustos, nada en la guerra lo había sido, incluyendo a Theodore. Podía pensar en él como un amigo. Pero no sentía nada respecto a sus encuentros sexuales porque Theodore no lo había obligado, ni violado en el sentido tradicional, el había aceptado que tenía que hacerlo. Su cuerpo había reaccionado a los estímulos sexuales, pero había sido como masturbarse y nunca se sintió disgustado de hacerlo.

El único encuentro que lo había afectado y que continuaría atormentándolo sin descanso seria aquel que había concebido a Scorpius. Quizás porque lo habían obligado a traer una vida inocente al mundo o solamente porque era una chica. Eso no lo pudo responder.

"Creo que eso al menos no era un problema" se encogió de hombros. "Si hubiera sido una chica lo hubiera hecho de todos modos. Pero no, nunca fue un problema Theodore."

Potter se revolvió incomodo en la silla, abrió la boca para agregar algo más, luego la cerró meneando la cabeza. "Lo siento, de verdad lo siento, te debo tanto que creo que nunca podré pagártelo. Pero no puedo continuar aquí, necesito pensar."

Él lo vio irse y frunció el ceño. Había pensado que disfrutaría el momento en que Potter descubriera la verdad. Pero sólo le dejó una inquietante angustia.

+3+

Razonó que el encantamiento patronus era una fuente tan pura de magia, que el demonio no podía acercarse a ella, de la misma manera que los dementores no podían hacerlo. Ambos eran criaturas creadas de la profunda oscuridad que se alimentaban de los sentimientos humanos.

Probablemente era el motivo por el cual el demonio había tomado una forma tan corpórea y tan permanente. Había estado alimentándose de él durante meses hasta tener la fuerza necesaria para sus manifestaciones.

Conjuró su patronus que nunca había tenido una forma sólida, enfocándose en memorias muy lejanas de su madre. Distinguió dos pares de piernas animales, pero no el tipo de animal del que provenían.

Eso mantuvo al demonio alejado por dos noches seguidas, mientras él se mantenía despierto vigilando a Scorpius en la cama con él. Pero terminó decidiendo que tenía que encontrar una solución más permanente o simplemente se desplomaría agotado en medio de la noche, dejándolos indefensos a ambos en contra de la criatura antes de que pudiera encontrar la solución para deshacerse de él definitivamente.

Por primera vez en meses abrió su baúl y encontró el viejo tomo de magia oscura que había utilizado para encontrar un amuleto poderoso que pudiera cargar con él. Esta vez necesitaba una barrera mágica que se mantuviera toda la noche.

Movió su cama al centro de la habitación y con sal dibujo un círculo. Y dentro de él, un línea de runas que quemó en el suelo con la varita. Vertió tres gotas de su sangre y luego lanzó el Protego más poderoso que pudo.

Tío Tedd lo miró desde el pasillo. "Pensé que aquello que veías ya no estaba en la casa"

"No lo está, es sólo por si vuelve." dijo con vaguedad.

"¿No es algo oscuro lo que haces?" preguntó su tío, mirando la sangre expandirse entre las runas.

"Fuego contra fuego" respondió, poniendo a Scorpius en la cama sentado con un muñeco al cual babeaba en la cabeza. Salió del círculo dando un salto y luego sacó la varita.

"¿Qué haces?" preguntó su tío con tono preocupado. "Seguro no piensas probarlo con Scorp ahí, ¿cierto?"

"CRUCIO" gritó el apuntando a Scorpius, quien volteó a mirarlo con sus ojos grises y brillantes.

La maldición salió como un rayo de su varita, voló por el aire y chocó en contra de la barrera que súbitamente se iluminó como una burbuja escarlata. La maldición rebotó en contra de la pared.

Su tío lo miró con pánico en el rostro. Él sólo sonrió. "Funciona."

"Dios" murmuró su tío entrando en la habitación, saltando el circulo y recogiendo a Scorp en sus brazos. "Si vas a hacer este tipo de cosas, una advertencia es bienvenida, casi se me sale el corazón hace un momento."

"Sabía que funcionaría" respondió satisfecho.

"¿Todo esto es por Scorpius?, ¿Es para protegerlo?" preguntó el hombre con una nota extraña de su acento natal. Raramente lo usaba y le pareció que su tío realmente se había llevado un susto si había olvidado usar su usual jerga Londinense.

Él asintió, miró a su tío y dijo. "Estuve en contacto con magia muy oscura en la guerra."

Su tío musitó con seriedad, luego, con una mano sacó un collar del cuello de su camisa. Se lo quitó y se lo colgó a Scorpius. "Esto era de mi madre."

Él frunció el ceño. "Ningún dios muggle es de ayuda en contra de la magia oscura."

"Ciertamente no" respondió el tío Tedd con una sonrisa. "Pero la plata sí lo es, y una capa extra de protección suena como una excelente idea. Creo que están pasando un juego del Arsenal contra Manchester, no te lo puedes perder, hijo"

El hombre pasó apresuradamente junto a él en la puerta con Scorpius balbuceando sobre su hombro. Él suspiró con una sonrisa y asintió. Se sentía casi completo después de meses como para apreciar el despreocupado carácter del señor Tonks. Lo siguió con una sonrisa.

+4+

Potter volvió a visitarlos la tarde siguiente. Pareció realmente sorprendido de verlo levantado, arreglado y andando por la casa.

Podía sentir sus ojos sobre él a donde fuera que se moviera. Inicialmente ambos querían pasar la tarde en la misma habitación que los niños. Así que no había escapatoria de su intensa inspección.

Se sentó en el escritorio de la sala a inspeccionar varios libros de defensa contra las artes oscuras. En su mayoría sólo hablaban en teoría sobre la defensa en contra de criaturas más problemáticas. Y se concentraban mucho en la magia que usaban los magos entre ellos.

El libro de rituales no incluía como deshacerse de las amenazas, y ni si quiera considero inspeccionar el libro original sobre los Horrocruxes que tenía escondido al final de su baúl. De ahí había salido la criatura en primer lugar, y sabía que no existían soluciones en ese libro.

Cerró el libro con un suspiro profundo y volteó a mirar a Scorpius, quien se distraía con la magia de Potter, quien era realmente bueno manejando niños. Pero en ese momento su mirada se volvió tan intensa y tan verde que se sintió derrotado e incómodo y volteó de nuevo a la cubierta del libro cerrado.

Vio vagamente que Potter se había levantado y sintió una creciente alarma cuando Potter se paró justo junto a él, a un espacio tan cercano que su respiración se agitó.

Sintió que había vivido en sueños durante meses, así que estaba sorprendido por la intensidad con la que Potter lo hacía reaccionar.

"Sé que debería estar pensando en todas las cosas importantes que has hecho, en todos tus sufrimientos, pero la verdad soy muy egoísta y en lo único en lo que podía pensar era como te había perdido, primero en las manos de Nott y luego en las manos de la madre de Scorpius. Y saber que ninguno de ellos realmente te tuvo completamente, me está volviendo loco."

Potter lo tomó del rostro para que enfrentara su mirada. Estaba temblando de nervios, su corazón corriendo un maratón que por primera vez en meses no tenían nada que ver con el peligro. Aún así tuvo temor de lo que sentía y el mero hecho de que "aquello" que siempre hubo entre ellos seguía existiendo. Peor aún porque Potter también lo sabía.

"He esperado tanto por esto" gruñó Potter. "Por favor dime que no lo has olvidado."

Y él sólo pudo exclamar patéticamente de la sorpresa, cuando Potter lo besó con fuerza. Disfrutó esos breves segundos antes de que el pánico lo hiciera reaccionar y alejar a Potter.

"Pensé que me odiabas."

"Y lo hacía" respondió Potter, frunciendo el ceño. "Porque pensé que estabas jodiendo conmigo, estaba furioso por la muerte de Sirius, aún mas furioso por la guerra y de repente tenía esta atracción incontrolable que no podía entender, al final sentí que había perdido, que habías escogido a Theodore y a Voldemort. Luego no volví a verte cuando la guerra comenzó llenando mi mente de desconfianza, por lo que no pude creerte al principio que sabías algo sobre los Horrocruxes."

"¿Por eso los buscaste de todos modos después de pascua?"

"Tenía que verificarlo yo mismo y encontrar en el camino las reliquias de la muerte. Pero en la última batalla decidí que tenía que confiar en ti, tenía que hacerlo porque había juzgado mal a Snape y estaba haciendo lo mismo contigo, no había otra alternativa que creerte y confiar en que lo habías hecho. Y cuando todo terminó y estabas aquí escondido con un niño, no podía entender que había pasado en los años que no nos vimos y estabas tan dañado que no me atrevía a acercarme."

Él suspiró de nuevo, tratando de asimilar la información. De hacerla cuadrar con su historia y darse cuenta que quizás después de todo sólo había sido una cadena de mal entendidos uno tras otro que los alejó sin sentido.

"Aún en los meses más difíciles de mi búsqueda, estaba pensando en ti, Draco, todo el tiempo" murmuró Potter, acercando de nuevo sus labios para un beso.

Esta vez él respondió con lentitud, saboreando cada segundo. Era increíble lo que sentía en ese momento, que todas sus preocupaciones sobre el demonio se desvanecieron. Todos sus malos recuerdos consumidos en un segundo. Y la atracción que sentía arremolinándose en su estómago y un poco más abajo.

Todo, todo había valido la pena por ese simple beso y ahora lo sabía. Había estado tan perdido en sus amargos recuerdos que no había notado a Potter y todo lo que sentía por él. Pero ahora podía reconocer sus sentimientos de nuevo y descubrió que aún a pesar del tiempo, se sentía profundamente atraído por él.

"Ya no puedo odiarte aunque me rompas el corazón, por todo lo que has hecho, la increíble valentía que tienes, tu capacidad de sacrificarte por otros y porque simplemente te amo tanto."

Y no sabía que decir al respecto, porque nunca pensó escuchar tales declaraciones. Así que simplemente se acercó a Potter y lo besó en silencio.

Continuara...

Después de casi tres largas semanas sin capitulo, por fin esta aquí. Debo decir que estoy preocupada pues no me mandaron mensajes con chantajes emocionales, advertencias, amenazas de muerte, quejas, demandas ni recordatorios sobre la actualización. Lo que quizás quiere decir que finalmente me quieren lo suficiente para sentir empatía por el retraso. Ooooo que ya me mandaron al diablo con esta historia.

Como sea...

Respecto a los malos fics y sus autores, (les prometí que los mencionaría siempre que pudiera). No cabe duda de que se dejan llevar por las primeras impresiones, juzgan al libro por la cubierta. Pero como mi beta odia sus criticas, se ha puesto la misión de limpiar en lo posible los capítulos de mis errores que básicamente son de acentos. (Me importan una mierda los acentos la verdad). Y por ende el retraso monumental.

No creo que ellos entiendan lo que es sumergirse de cabeza en los sentimientos del personaje. No quiero decir que yo soy una experta al respecto. Pero en general me concentro en que la trama tenga coherencia y que los diálogos sean humanos, por lo que me resulta muy difícil salirme de ese "Modo mental depresivo". Solo para poner un pequeño acento. Quizás estoy mal en ese sentido.

Y lo diré de nuevo, la perfección ortográfica, no es mi meta en la vida. Soy una escritora de fanfics, mi meta es entretener!.

Recuerden esto.

¡Ese foro trato de pisotearme!. ¡Y no pudieron!. ¡Que nadie se deje!.

Ahora, sobre el capitulo. Creo que nadie va a llorar después de esto. Tengo muy mala fama, me han comentado que yo hago finales tristes. Pero es extraño por que eso solía hacerlo en el fandom de Gundam Wing, la piedra de donde he salido. Y aquí en Harry Potter no he hecho nada por el estilo.

Por eso, en lugar de terminar Amor etc. Como se supone que iba a hacer. Me puse a escribir una comedia que Raw se conoce como "ANO". Naturalmente todas mis comedias terminan en el foro de los malos fics y sus autores.

Conclusión. El foro y yo, estamos en un infinito circulo vicioso.

¡FORO, AHÍ TE VA OTRO!. ¡MEJOR TE PREPARAS PARA EL OCC MASIVO!. ¡LOS CHISTES MALOS!. ¡Y LAS TRAMAS POLITIQUILLAS!.

Sip, anuncio mi nuevo fic que ha decidido ser intento de "Matrimonio forzado".

Mejor me agregan a sus favoritos, alertas, y todo lo demás, si no quieren perderse de esta comedia que la verdad, es muy graciosa, espiritual, metafísica, cosmogónica, paturra, exaltante, brillante, absurda, bizarra, idiota, y absolutamente brillante.