Quien sabe cuando tiempo te he amado.
Tu sabes que aun lo hago.
Esperare una solitaria eternidad?.
Si quieres que lo haga, lo haré.
Por que si alguna vez te vi.
No escuche tu nombre.
Pero nunca realmente importo.
Siempre me sentiré así.
Te amo por siempre y por siempre.
Te amo con todo mi corazón.
Te amo cuando estamos juntos.
Te amo cuando estamos separados.
Y cuando por fin te encuentre.
Tu canción llenara el aire.
Cántalo fuerte para que pueda escucharte.
Hacer posible que este junto a ti.
Por que con lo que haces te tomo cariño.
Y sabes que lo haré.
Lo haré.
I will. – Por los Beatles. +1+
Nada y todo al mismo tiempo había cambiado con Potter. Era extraño, tenían una historia juntos basada en la separación, la desconfianza, el enojo y la atracción sexual. Esto como muchas otras cosas que venían desde la guerra, había quedado flotando en la incertidumbre.
Potter parecía no saber decidir si quería un tipo de bizarro y tierno noviazgo o un tórrido y apasionado romance. Terminaron cayendo un limbo entre ambas. Había momentos en los que le brillaban los ojos y parecía sólo querer acariciarlo en las manos, el rostro, los hombros como si fuera una criatura delicada, lo cual lo incomodaba.
Y otros momentos en los que sin importarle la presencia de Scorpius y Teddy en el suelo. Se arrojaba sobre el en el sillón hasta tenerlo de espaldas y sin escapatoria de sus fogosos besos.
Su mente había olvidado por mucho tiempo su edad. Pero ciertamente su cuerpo no. Potter le provocaba erecciones que nunca habían sido tan enérgicas, desesperadas por atención. Se sentía perder la razón hasta sólo comprender la tibieza del cuerpo que lo cubría y querer estar desnudo para impregnar su piel.
Hundía el rostro en el cuello de Potter y aspiraba el aroma masculino hasta que su nariz dolía de la presión en contra de su clavícula. Sus brazos tensos como tenazas que no iban a dejar ir a Potter.
Pero así de súbitos como empezaban los asaltos, así recaían de nuevo en la búsqueda de consuelo. La flama se extinguía y los movimientos se alentaban, hasta que sólo eran largos, muy profundos besos, con caricias en el cabello.
"Ejem…" carraspeó tía Andrómeda en la puerta, llevaba consigo dos pequeños platos con fruta para los niños.
Potter se apartó con una sonrisa avergonzada y un sonrojo. Él suspiró y trató de alinearse la túnica.
"Déjame ayudarte" exclamó Potter, tomando uno de los platos y sentándose en el suelo junto a Scorpius, quien se acomodó sobre las piernas de Potter con naturalidad.
Se sintió un poco envidioso, Scorpius sentía recelo de él. Se alejaba y manoteaba para que lo soltara. Reprimió el sentimiento, miró unos momentos la interacción familiar y volteó a ver al niño intruso escondido en una esquina.
Podía confiar a Potter con Scorpius esa tarde. Había meditado al respecto y sabía que no tenía suficiente información en la casa. Tenía que ir al callejón Knockturn. Pero sabía cuál sería la reacción de los Tonks y de Potter al respecto. Sabía que no aprobaban en absoluto la magia oscura en su habitación.
Finalmente, disuadió a Potter diciéndole que necesitaba hacer su primer viaje oficial fuera de la casa él solo. Necesitaba tiempo para razonar como era el mundo ahora. Y esa parte fue sincera, no sabía que esperar una vez que pusiera un pie afuera. Luego presionó para que Potter se quedara con ambos niños toda la tarde.
Salió solo hacia el jardín, notó que había flores de colores, el sol brillaba y nunca había dejado de hacerlo.
Y fue más eminente una vez que se apareció dentro de Callejón Diagon. Pero aun así le sorprendió encontrar a los edificios limpios y a la gente tranquila. Había venido sólo una vez durante el transcurso de la guerra y en ese entonces lo locales estaban cerrados, edificios destruidos y la gente se escurría entre las sombras azuladas y grises. Ese había sido un mundo desprovisto de luz.
Pero ahora todo lucía en orden y supo que su corazón podía encontrar paz. El mundo no había terminado, pensó en Potter, pensó en Scorpius y por primera vez razonó que existía un futuro para él. Ya no tenía que simplemente creer en que llegaría, ahora tenía solamente que vivirlo.
Había peleado y había sobrevivido para poder ver este día. Ahora sólo tenía que dar un
último esfuerzo y enfrentarse en contra del demonio que había invocado erróneamente.
+2+
La vieja anciana era tan fea como una gorgona, con su cabello enmarañado flotando místicamente a su alrededor.
"Tengo un problema con una presencia maligna en mi vida" dijo él, con seriedad.
La anciana asintió en silencio, como perforándolo con unos ojos negros y vacíos. Quizás ella era un demonio también. O al menos, un poco de eso vivía dentro de ella.
Tomo una rata grande y asquerosa de una jaula de madera. Él frunció la nariz al notar las pequeñas mierdas negras a su alrededor.
"Algo tuyo" pidió ella con voz chillona.
Él le paso un mechón de su cabello que corto con una navaja que portaba en el bolsillo. Uno nunca era demasiado precavido estando aquí. La mujer le dio a oler el mechón de cabello a la rata, ella tomó un cuchillo grande y le rebano el estómago con un rápido movimiento.
Las vísceras se esparcieron sobre la mesa, negras y enfermas. Las llamas de las veladoras negras se sacudieron. Él escuchó el sonido de un animal gruñendo sobre su hombro, pero no se atrevió a mirar hacia atrás.
"Es uno muy grande…" exclamó la bruja. "Harías bien en escucharle. De darle lo que quiere, él te dará lo que buscas."
"Mis búsquedas se han terminado. Quiero que la criatura se marche."
La mujer hurgó entre las vísceras. "Atraído, se siente muy curioso. No será sencillo."
"No le debo absolutamente nada y ya tomó una parte mía."
"Puedo verlo" dijo ella en afirmación, con el cuchillo hurgo más en las vísceras de nuevo y para su horror o sorpresa, ella sacó la pierna cortada de un ave. "Esto lo ha unido mucho a tu alma, que se volvió negra, magia oscura"
"¿Debo limpiarla?" preguntó frunciendo el ceño.
"No, el intentaría mancharla de nuevo."
"¿Qué hago, entonces?"
"Dale al niño." Murmuró la bruja con una sonrisa de dientes faltantes y amarillos.
"No, no le daré al niño…"
"No se irá a menos de que le des el niño."
"No le daré al niño" repitió con fuerza. "Quiero otra solución."
"Tendrás que consultar con los muertos. Puedo sentir a uno que te ha seguido los pasos por mucho tiempo. Está a tu derecha. Pero no puedo entenderle, solo murmura."
"¿Quién es?" preguntó, sintiéndose frío por dentro.
"No tiene malas intenciones" dijo ella.
La bruja soltó una carcajada estridente. "Él quiere al niño y al niño obtendrá, si para dentro de una semana, solución no has encontrado."
"Vieja idiota." Gruñó, levantándose de golpe.
"Escucha al muerto, su alma es negra como la noche"
"¿Cómo lo hago?"
La vieja se soltó a reír de nuevo y comenzó a cantar en latín. Súbitamente se sintió mareado, inundado por el olor de la marihuana y la sangre del animal sobre la mesa.
Cerró los ojos un segundo y cuando los abrió de nuevo se encontraba en la calle. Solo y la tienda de la bruja había desaparecido. Negando con la cabeza, regresó a casa agobiado.
+3+
Esa noche se la pasó meditando en el salón, mientras sus tíos y Potter hablaban de cosas
cuya naturaleza le desinteresaban.
Miró al demonio pasivo en la esquina y frunció el ceño con enojo. Le molestaba que la vieja anciana no le hubiera dado respuestas claras. Pero no existía otra vieja más sucia y oscura que esa en callejón Knockturn.
Voldemort la había consultado numerosas veces con un interés académico, pues en realidad, ninguna utilidad le había encontrado a una anciana dentro de su ejército. Sin embargo, varias ideas retorcidas de tortura y venganza habían venido de la anciana.
La vieja le había cobrado un saco de monedas por esa consulta infructuosa, pero ahora estaba preocupado pues una semana había dicho ella.
Solo una semana.
"¿Draco?" preguntó Potter. "¿No te molesta que lleve a Scorpius a dormir?"
"Adelante" murmuró volteando en su dirección. Tío Tedd y tía Andrómeda lo miraron en silencio unos minutos hasta que Potter dejó la habitación.
"No creo que sea correcto" murmuró Andrómeda, "que Harry se encariñe demasiado con los niños."
Él la miró sorprendido. "¿Por qué no? Ustedes lo dejaron entrar en la casa, en primer lugar."
"Porque es el padrino de Teddy" dijo ella. "Y Remus lo amaba como un hijo. No podemos prohibirle el que vea a su ahijado."
"¿Y el problema es…?" preguntó intrigado.
"Que se ha comportado muy extraño contigo últimamente."
Él soltó una carcajada. Andrómeda era una maestra para calificar la actitud que tenían ahora entre ellos. Ella los había visto besándose más de una vez.
"En lo personal creo que no deberíamos involucrarnos en esto, Andrómeda" intervino el tío Tedd.
"¿Lo que quieres decir es que no lo apruebas?" preguntó él con interés.
"No lo apruebo, Draco" dijo ella frunciendo el ceño. "Son dos chicos muy confundidos y hay un niño de por medio, no es justo para Scorpius, él sólo tiene un padre y ese eres tú."
"No me molesta en absoluto Potter" dijo él, levantándose de su asiento, se marchó de la habitación sin una palabra más y el demonio lo siguió por las escaleras.
Al entrar en su habitación, Potter arrullaba a Scorpius entre sus brazos y cuando volteó a mirarlo, su sonrisa se dibujó grande.
Y no, no le importaba en absoluto que Potter jugara a la familia con él. De hecho, quería lo mismo de Potter porque su corazón siempre le había pertenecido. Pero no estaba enojado con Andrómeda por no entenderlo. Probablemente nadie lo haría, para muchos esto seria algo salido de la nada, algo vacío e impersonal.
Él cerró la puerta de su habitación con un fuerte hechizo y Potter se sonrojó mientras ponía a Scorpius dentro de su cuna al pie de la cama matrimonial protegido por el círculo oscuro dibujado en el suelo.
Conjuró su patronus, que increíblemente se formó sólido como nunca antes y ante ellos un gran ciervo de astas grandes y torcidas persiguió a la presencia del demonio hacía el armario donde usualmente se escondía.
Cuando volteó a mirar a Potter, éste lo estaba mirando con una expresión de tanta sorpresa que le preguntó sintiéndose atacado. "¿Qué?"
"Tu patronus, es… es un ciervo."
"Sí es verdad…no tengo idea de por qué, nunca lo había visto." Respondió confundido. Antes ni si quiera había podido conjurar el hechizo de forma correcta.
"Eres un idiota" murmuró Potter, conjurando su propio patronus.
La habitación se llenó de luz y un segundo ciervo corrió por la habitación. Ambos animales se encontraron con alegría y dieron un trote alocado por la habitación. Él se quedó mirando en silencio las figuras y quiso darse una palmada en el rostro por no haber recordado que el de Potter también lo era.
¿Pero qué demonios significaba esto?
No tuvo que responder en realidad, porque Potter salió de su asombro, dejo a Scorpius en la cuna con suavidad y se abalanzó hacia el tomándolo del rostro con fuerza.
El beso fue apresurado y posesivo y en un instante cayeron sobre la cama. Potter lo hundió en el colchón con fuerza y comenzó a deshacerse de la ropa que los separaba. Su corazón dio un vuelco emocionado, latiendo ferozmente dentro de su pecho.
No habían hecho mucho para resolver la tensión entre ellos, porque siempre terminaba volviéndose algo tan íntimo, tan necesitado que la pasión se perdía. Pero en ese momento, Potter estaba poseído por ella y pensó que nada podría quitársela hasta que ambos estuvieran desnudos y restregándose entre ellos.
Hubo un muy embarazoso momento cuando Potter no pudo deshacer los nudos en los arneses que le permitían caminar. Él suspiró frustrado y nunca deseó como en ese momento el tener una pierna funcional.
Terminaron separándose unos minutos, Potter jadeaba arrodillado en la cama, mientras que él mismo se encargaba de quitárselos. Los dejó caer con un pesado sonido metálico en el suelo de madera.
Potter le bajó los pantalones en un rápido movimiento, y cuando sus ojos miraron la pierna inútil, se suavizaron tanto que él se sonrojó bajo el escrutinio. La pierna no estaba deforme, sólo no servía. Quería decirle eso al idiota, quien parecía sorprendido de no encontrar ninguna marca.
Pero el moreno se inclinó sobre ella y comenzó a besar su rodilla mientras que sus manos masajeaban su tobillo. No podía sentir mucho, pero verlo fue igual de erótico como si lo sintiera al cien por ciento.
Se recargó sobre las almohadas suspirando, porque no podía creer que por fin iban a hacer, lo que sea que iba a pasar a continuación. Parecía demasiado real y al mismo tiempo tan extrañamente irreal.
Era Potter entre sus piernas. Potter masajeando su piel con reverencia. El chico lamió desde sus dedos inútiles en el pie, hasta la comisura donde su pierna y su cadera comenzaba. Ahí, el placer fue absoluto. El cerró los ojos y jadeó. Potter gruñó su aprobación y prácticamente la arrancó la ropa interior del cuerpo.
Tenía que suceder de esa manera, porque ninguno de los dos estaba dispuesto a esperar un solo día más. Ya habían esperado lo que se sentía prácticamente toda una vida. Iba a suceder rápido y rudo como la naturaleza misma de su relación.
Y no estaba decepcionado en absoluto, eso era lo que el mismo quería. Nunca había sentido un deseo tan grande como en ese momento. Sus relaciones con Thedore parecieron un triste e insatisfecho recuerdo. Potter tomó su miembro con dureza, apretándolo entre sus dedos como si fuera una varita lista para la batalla. Sus labios se cerraron alrededor de la cabeza y él se retorció gimiendo, sus ojos escurrieron lágrimas de placer que no sabía que podía derramar.
La lengua de Potter era húmeda y tibia, lo sacudía adentro, tan adentro que se sentía más vivo que nunca. Cada dolorosa bocanada de aire que parecía no ayudarle para nada.
El moreno lamio de arriba abajo y luego sus testículos como si fueran caramelos. Su miembro tembló, su cuerpo se estremeció en un escalofrió que le recorrió el alma y su estómago se sintió tan apretado hasta que eyaculó en una explosión que cubrió el rostro de Potter, sus lentes, su camisa y absolutamente todo a su alrededor.
Potter soltó una carcajada alegre, se relamió los labios y lo besó de inmediato. Él aceptó sus labios aunque se sentía ahogado. Luego sintió su lengua delinear su rostro por completo.
El cerró los ojos unos minutos tratando de recuperar la compostura. Luego, le echó una mirada a Scorpius, imperturbable dentro de su cuna. La habitación parecía extrañamente silenciosa. Suspiró limpiándose el sudor de la frente. Miró a Potter aun parcialmente vestido y con torpeza lo ayudó a que se quitara todo.
Finalmente, ambos estuvieron gloriosamente desnudos el uno frente al otro. El contraste de sus cuerpos era encantador. Los risos negros de Potter en la base de su miembro como anillos donde cabían sus dedos.
Acarició a Potter tentativamente. El moreno se retorció, cerrando los ojos y suspirando. Pero eso no era lo que él quería en ese momento. Había algo que siempre había querido de Potter, pero muy pocas veces se atrevió a imaginarlo. Aun así, él reservó esa parte de sí especialmente para él.
Era algo que nunca había permitido que Theodore tocara. Y era justo que fuera Potter quien lo reclamara.
Él se volteó en silencio sobre el colchón, acomodando de nuevo con vergüenza su pierna inútil en una posición que lo sostuviera, pero terminó rindiéndose y acostándose patéticamente sobre la cama. Los ojos verdes de Potter brillaban con intensidad.
"¿Estás seguro?" pregunto mordiéndose el labio.
"Nunca permití que Theodore lo hiciera. No me parecía correcto cuando siempre desee que un sólo hombre lo hiciera."
Potter se quedó quieto varios minutos, admirando su trasero como si fuera un templo sagrado al cual le han permitido la entrada. Él se sonrojo y hundió el rostro en las almohadas vulnerable como se sentía.
Sintió que sus manos exploraban la firmeza y los contornos, luego la comisura entre ambas. Potter pasó sus dedos de arriba hacia abajo y luego tocó la sensible piel de su entrada.
No podría negar que era extraño, hasta cierto punto incómodo. Pero estaba tan excitado de nuevo, su erección apretada en contra del colchón, protegida y tibia.
Potter introdujo un dedo firme, apenas la primera falange. Fue doloroso incluso cuando sintió la humedad de su propia eyaculación y saliva en el dedo de Potter.
Pero no le importaba, era un sufrimiento tan irrelevante en comparación del sentimiento de estar siendo –llenado-. Pujó en contra de los dedos para crear resistencia y eso se sintió tan delicioso que continuó haciéndolo durante varios minutos hasta que los dedos de Potter entraban y salían con facilidad.
Cuando Potter lo penetró, no pudo hacer mucho además de enterrar el rostro en la almohada y suspirar, como si le hubieran quitado una carga de los hombros. Aunque de hecho, el peso de Potter se dejó caer sobre su espalda, unidos por las caderas, su trasero encajaba perfectamente con su pelvis y estaban unidos por medio de esa maldita penetración.
Quería gritar que era imposible sentir tanto placer, pero Potter salió y luego volvió con más fuerza y el comentario se perdió dentro de esa marea de placer que lo dejó en blanco apretando las manos sobre las cobijas.
Potter le besó el oído con suavidad muy contraria a sus embestidas. Él intentó voltear el rostro para recibir un beso que le robara el alma, pero era casi imposible con su cuerpo apretado en contra del colchón.
El moreno gruñó su desesperación que buscaba lo mismo y con una fuerza característica de su personalidad, lo tomó de la cintura y lo torció sobre la cama para que quedara de lado, el miembro de Potter entró torcido por su entrada hasta que tocó un lugar en lo profundo que lo resumió a murmurar incoherencias.
Potter quitó las manos de sus labios por fin y escurrió una mano hacia su miembro erecto, sonrojado casi escarlata que derramaba semen como una gotera.
El ritmo era tan duro y alocado que la cama vibraba con ellos y pensó vagamente que Scorpius podría despertarse. Por suerte, él había movido la cabecera lejos de la pared para que la cama estuviera dentro de la burbuja de protección así que él bambolear no resonaba en la pared para nada.
Habría sido muy vergonzoso que sus tíos escucharan los furiosos golpes de las embestidas de Potter en contra del muro.
La penetración se volvió cada vez más húmeda, y se fijó brevemente en los ojos entrecerrados de Potter quien, al sentirse observado, los abrió por completo.
"Oh dios, te amo" gimió Potter.
Y eso, fue eso lo que lo mandó directo al orgasmo. Fue tan súbito, que sus piernas se cerraron por reflejo. El brazo de Potter quedó atrapado entre ellas, su mano apretando el miembro que escurría de nuevo chorros tan abundantes y él gemía desde lo profundo de su pecho.
Fue una reacción en cadena, meditó. Porque Potter se vino justo después que él, gruñendo hasta que su cuerpo cayó laxo.
Tardaron varios minutos en recuperar la respiración, pero Potter no gastó ni un momento en besarlo de nuevo.
Sabía que Potter podía provocarle una tercera erección pero estaba tan cansado que prefirió jalar las cobijas para cubrirlos a ambos. El moreno se dio por vencido y se acomodó posesivamente sobre su cuerpo, ignorando el amplio espacio en la cama.
Continuara….
Si, acaban de leer sexo. Probablemente aun están pensando en eso. Pero tengo un par de cosas que decir.
No me había dado cuenta de que el siguiente capitulo es el final. Pero así es esto, las historias tienen que terminar. Esta lo hace en el siguiente. Quiero decirles que prácticamente me tomo todo el año esta historia. La escribí como en unas tres semanas, pero nos tomo todo el año editarla. Fuck. Espero que les haya gustado. En fin, decidí darle mate a esta historia la semana que viene, el miércoles hora continental. Y después de eso, es posible que me desaparezca hasta Febrero del 2012. Pero no tengo planeado eso aun, así que no esta confirmado.
HAY ALGO QUE TODOS DEBEN LEER.
No me molesta que guarden mis fics en memorias usb, cds, y en sus computadoras. Lo que en realidad si me incomoda, es que hagan copias y las distribuyan.
Yo creo que Internet es libre, pero hay algunas líneas de civilidad que hay que mantener. No me ven a mi traduciendo fics del ingles nada mas por que están ahí. Se tiene que pedir permiso.
Pues este asunto es lo mismo. Quiero que sepan que yo escogí solo dos sitios para poner mis fics. Fanfiction net y Slasheaven.
HACE UN PAR DE SEMANAS, ALGUIEN POSTEO UNA VERSION COMPLETA DE FLORES EN MARZO EN UNA PAGINA DE DESCARGAS.
Si la persona que lo hizo me esta leyendo, agradecería que lo quitara. Ya se que tiene mi nombre y el link de la historia. Pero eso no quita el hecho de que esta haciendo una distribución ilegal de mi historia y que no me tomo en cuenta para hacerlo.
Se que actualmente mucha gente esta haciendo lo mismo con Blackbird. Y esta bien si es de su uso personal, si se lo pasan a sus amigas cercanas etc. Pero POR FAVOR. NO LO SUBAN EN SITIOS DE DESCARGA.
Hagan ese pequeño favor en pago por mi empeño. Ya deberían saber que soy una persona volátil y explosiva, que podría terminar borrando TODOS, mis fics de la red, solo como protesta.
Nadie me ha comunicado de la necesidad de crear copias descargables. Pero si es lo que quieren, yo podría editar una versión en Pdf OFICIAL con varios de los dibujos que tengo guardados sobre la historia, en especial por el aniversario de 500 reviews. Solo tienen que pedirla. Sean comprensivos sobre este asunto, recuerden que tengo obsesión compulsión, y me da paranoia el pensar que mi historia esta ahí, donde no tengo control sobre lo que pasa con ella. Podría hacer lo mismo con Blackbird, algunos dibujos y cosas extras, como el epilogo que no verán publicado en ningún lado...
Gracias. Mantengamos el Fandom en Orden.
Att. Mariana.
Mis próximas historias.
"The Newlyweds game"/Conocido como ANO.
Amor etc.
Traducción de un fic en ingles.
