Le estaba provocando. Iruka no se daba cuenta, pero Kakashi no hacía más que provocarle. Prácticamente se tiraron toda la tarde hablando de tonterías, pero Iruka no acababa de decidirse, y eso que Kakashi le daba mil y una oportunidades.
—Um… uh… —titubeó Iruka cuando le empezó a molestar el pelo, ya seco, que caía sobre su cara y le impedía ver la bonita sonrisa del jounnin. Y aún seguían con la toalla. —Ahora que lo pienso… Um… No… voy a dormir así… ¿verdad?—preguntó, turbado.
—¡Oh, lo siento! No me había dado cuenta de eso… la verdad es que estábamos pasando tan buen rato que no había pensado en que no tienes ropa, jajaja—rió Kakashi, levantándose. Iruka se ruborizó. —Hm… ni yo tampoco—observó. —Voy a cambiarme y a buscar algo que te puedas poner.
Iruka estaba tan pendiente de los paseos del jounnin sin camiseta por la sala de estar que no se dio cuenta de aquella incoherencia. Además, ya prácticamente se había hecho a la idea de pasar la noche en la casa (y en la cama) de Kakashi.
· · ·
Nada, que no. Imposible. Varias veces el jounnin le había puesto en situaciones comprometidas, incluso tuvieron una emocionante pelea de cojines que Iruka ganó, pero cada vez que lo intentaba, no le salían las palabras, y cambiaba rápidamente de tema. Al final, volvió a surgir el tema origen de todo ese embrollo.
—Oye, Iruka-sensei… —murmuró Kakashi. Iruka pegó un respingo, como otras veces a lo largo de la tarde en las que Kakashi bajaba el tono así y emitía ese susurro… tan sensual…— Al final no me contaste por qué estabas preocupado.
—Oh… eh… —se ruborizó el chunnin. —Nada… era… una tontería—contestó rápidamente, mirándose a los pies.
—Venga, puedes contármelo —se ofreció el jounnin, acercándose a Iruka, y le pasó un brazo por los hombros, atrayéndole hacia él.
Por fin, parecía que Iruka no se podía contener más. Se giró para mirar al copy-nin a los ojos, aunque sabía que eso no le ayudaría, y empezó:
—Kakash- - -¡¿Mmm?—Kakashi le había estampado un cojín en la cara, como revancha por la pelea de cojines. Iruka se cayó hacia atrás y Kakashi se le puso encima, aún sosteniendo el cojín sobre la cara del chunnin, que pataleaba.
Al fin, Iruka consiguió quitarse el cojín de la cara, pero Kakashi seguía encima de él. Intentó alargar el brazo para coger un cojín con el que defenderse, pero el jounnin fue más rápido y le agarró por las muñecas contra el suelo, dejando sus rostros a unos escasos 30 centímetros. Los dioses no quisieron que Iruka explotara de rojez en aquél momento. Sin embargo, en estas circunstancias, cejó en el empeño de quitarse a Kakashi de encima, y se resignó, mirando abochornado la expresión juguetona en la cara del copy-nin.
Tras un breve momento de intercambio de miradas que a Iruka se le antojó eterno, Kakashi comenzó a acercar su cara lentamente a la de Iruka, manteniendo sus rostros a escasos centímetros, observándose mutuamente, entreabriendo sus finos labios…
—He ganado.
Y con estas palabras se rompió la atmósfera color de rosa que incitaba a Iruka a declararle su amor a Kakashi. Esas dos palabras causaron un impacto tan fuerte que parecía mentira que momentos antes hubiese estado a punto de soltarle un "te amo".
El jounnin se incorporó y ayudó a Iruka a levantarse. Kakashi parecía indiferente, pero miraba de reojo al chunnin sin que este se diera cuenta de una manera un tanto sospechosa. Iruka por su parte, parecía bastante molesto. Había estado tan cerca… tan cerca, tanto físicamente (sus labios habían estado peligrosamente próximos a un beso que no se produjo) como psicológicamente preparado para lo que le venía atormentando desde hacía meses.
—Bueno —dijo el jounnin. —Creo que va siendo hora de ir a acostarse. Necesitas dormir si quieres que desaparezcan esas ojeras tan feas—reflexionó acariciando suavemente los párpados de Iruka con la yema de los dedos. Éste respondió al gesto del ninja con un escalofrío.
—Está bien —accedió Iruka, compungido. Y los dos se dirigieron lentamente al dormitorio de Kakashi.
El ninja peliplateado guió al chunnin hasta su cuarto. Era una habitación estrecha, con tan solo una cama no muy grande y una cómoda que debía como usar como armario, a juzgar por que estaba prácticamente enterrada entre prendas de ropa revueltas. La verdad, era bastante improbable que ambos pudieran dormir cómodamente en la pequeña cama, pero Iruka no tenía ya esperanzas de pegar ojo esa noche. Ya fuera que conseguía declararse y salía bien como si no se atrevía o la cagaba espantosamente, la noche iba a ser muy larga.
Bieeeeeeen~~ Capi nuevo ^^ Perdonadme por que aún no meta acción en la relación, pero Iruka es un cagueta xD Si no, fijaos en el título: "Cobardía o paciencia"... de una manera o de otra significa que le va a dar largas xDD
El capítulo siguiente será más activo... uejeje *pervy smile* Pero no prometo nada xDD A ver si me visitan las musas y me sale algo chulo .w.
Bien, pues eso es todo, amigos (por ahora). Muchas gracias por leer y por las reviews, de verdad que se agradecen :3 No os cortéis en comentar, que no muerdo xDD Y todas las críticas son también bienvenidas, siempre que sean constructivas, claro ewe
Ale, un beso a todos ^^ Re-gracias por leer~~
