Buenas a todos de nuevo.

Una vez más,estoy aquí para subir un nuevo capitulo sobre una de mis historias,alegre,sabiendo que parece que a la gente le esta gustando la historia incluso aunque solo lleve un capitulo.

Bueno...os dejo con el capitulo y ya os daré follón luego.

Chao!.

CAPITULO 2.

Matsuri se encontraba aun apoyada en la puerta,todavía alucinando sin poder creérselo.

¿Quien era ese hombre que estaba sentado en aquella oficina y que demonios había hecho con su frío y calmado jefe?.

Intentó dejar el susto de lado y se metió en el pie de ducha que había en la pequeña habitación. Tenía de todo,pero en un espacio muy reducido. Tanto que Matsuri casi podía abarcar el cuarto entero con los brazos extendidos.

Dejó que el calor del agua se llevara toda la tensión,cambiando al agua fría cuando sintió demasiado calor,casi olvidando lo que había vivido unos minutos atrás en la habitación de al lado.

Salió de la ducha y cogió la toalla que descansaba sobre el lavabo,sin pensar siquiera quien era el que lo había dejado ahí,y se secó,reconociendo pronto el aroma de esa persona,que había comenzado a colocarse sobre su propia piel.

Soltó la toalla rápidamente,dejándola tirada en el suelo,y se vistió a toda prisa para salir de allí.

Al abrir la puerta,le dio en pleno rostro una nube de tabaco procedente de al lado de la puerta.

Matsuri giró la cabeza hacia allí,sorprendida,y se encontró a Gaara apoyado en el marco de la puerta,con la camisa aun a medio abrochar,fumando tan calmado como si tuviera todo el tiempo del mundo.

-¿Ya has acabado ahí dentro?-le preguntó.

-S...sí,señor. Ya...ya no le molestaré más.

-Tranquila. Tampoco es que se pueda hacer mucho a estas horas.

-S..sí me disculpa,iré a terminar el trabajo.

Este asintió sin más,dando una nueva calada a su cigarrillo.

Matsuri aprovecho el momentáneo humo que se formo para salir pitando de la habitación.

Solo cuando volvio a estar encerrada en su oficina se sintió tranquila y segura,ya que aquel repentino cambio de papeles la había dejado totalmente descolocada.

Se derrumbó sobre la silla de su oficina,con las piernas sobre esta y la cabeza descansando sobre el borde de la misma,mirando el techo,intentando comprender todo aquello,pero no se le ocurrió nada coherente excepto que el presidente había enloquecido durante la noche.

Dejó de darle vueltas a esto y decidió centrarse en todo el trabajo pendiente.

Tenía mucho que hacer aquella noche.

…...

A la mañana siguiente la despertaron los golpes que alguien estaba dando en la puerta de su despacho.

Se mostró confusa y desorientada,alzándose poco a poco de la cama que había sacado del sofá.

Sin arreglarse la ropa o el pelo,se arrastró por la cama,aun soñolienta por las pocas horas dormidas, y abrió la puerta de par en par desde allí,casi dandose de bruces con Naruto,que había ido a echar un vistazo cuando los jóvenes que trabajaban con Matsuri le informaron que no contestaba y sabían que estaba allí dentro.

-¿Si?-preguntó esta con la voz grave por el sueño,aun sin ver a través de los ojos dormidos con quien estas hablando.

-Etto...-Naruto no sabía hacia donde mirar. Matsuri tenía la camiseta subida hasta casi enseñar el sujetador y los pantalones,que se había abierto para dormir más cómoda,seguían del mismo modo,mostrandole a este un conjunto de ropa interior negro y lila muy mono.

Matsuri reptó de nuevo por la cama al ver que quien molestaba su sueño no hablaba,y cogió todos los dibujos que había estado haciendo toda la noche,acercándose de nuevo a él y dándoselos, pensando que la habían sacado de la cama para eso.

Naruto los cogió y les echó un vistazo,quedando impresionado con los resultados.

-¿Has hecho todo esto en una sola noche?-le preguntó,sin poder ocultar la sorpresa y la admiración de su voz.

Esta solo puso asentir,volviendo a tumbarse en la cama.

Cuando vio eso, Naruto recordó por que estaba allí y se aclaró la voz para intentar parecer más serio de lo que en verdad estaba.

-Matsuri,¿te encuentras bien?. Tus ayudantes estaban muy preocupados por ti.

-Bueno...-dijo esta,restregándose los ojos.-No he dormido mucho y tengo el sueño pesado. Si han llamado a la puerta,lo más seguro es que...-Se tapó la boca por que le sobrevino un bostezó.-Lo más seguro es que ni les oyera-le dijo,acabándose de despertar ya del todo.

-Bien. Ahora que he comprobado que todo esta bien,ya nos podemos quedar todos tranquilos- aseguró este,saliendo ya del cuarto.

Entonces,esta recordó lo que había ocurrido con el señor presidente la noche antes y volvió a incorporarse de golpe.

-¡Espere!-exclamó,haciendo que Naruto se quedara paralizado en la puerta.-Yo...quería preguntarle algo.

Este se volvió de nuevo hacia ella,a esperas de su pregunta,pero ahora ella no estaba tan segura de hacerla,ya que,en realidad,no era de su importancia,pero...

-¿Al ….al señor presidente le ocurre algo?.

Su jefe de sección la miró,sin comprender muy bien su pregunta.

-Bueno...es que...ayer por la noche estábamos los dos aquí...y...

El rostro de este se iluminó al comprender lo que esta estaba tratando de preguntarle.

-Puedes quedarte tranquila. No esta loco ni nada por el estilo. Es solo que se vuelve así por la noche.

-¿Y ve que eso no es normal?-le dijo esta.

-Bueno...eso se debe a un profesor nuestro en la universidad. Nos tenía a todos machacados y nadie conseguía aprobar sus exámenes. Pero Gaara no quería rendirse así como así, así que se esforzó todo lo que pudo y más,pasando muchas noches sin dormir. Consiguió sacar un 5 raspado con aquel profesor,pero,a cambio,desarrolló esa especie de doble personalidad que sale solo de noche. Es bastante irritable bajo esa forma, así que ten cuidado si te quedas mucho de noche por aquí-le dijo este antes de despedirse de ella y salir de el despacho,cerrando tras él.

Esta simplemente se quedó en aquella cama,sentada,mirando la puerta cerrada.

¿Qué bajo aquella forma era más irritable?.

Era cierto que era bastante extraño y que de buenas a primeras,daba miedo,pero con ella había sido bastante amable,contando con que esta se había colado en su despacho con la intención de utilizar su baño privado.

Después de aquello,agitó la cabeza,aun confusa por la información,y se puso en pie,recogiendo la cama y recomponiendo su imagen.

Se intentó quitar algunas arrugas de la camiseta,sin mucho éxito,y se abrochó los pantalones,sonrojándose mientras se daba cuenta que había estado hablando con su jefe todo aquel tiempo enseñándole su ropa interior.

Después ,se peinó el corto cabello con los dedos y salió del despacho, siendo rápidamente rodeada por todos sus ayudantes,preguntándole sin parar si se encontraba bien.

Al parecer,los había tenido realmente preocupados.

-Si,si-les dijo,sonriendo.-Podéis quedaros tranquilos,que estoy sana y entera. Voy a bajar a desayunar algo en la cafetería,pero podéis dejarme todos los nuevos trabajos y todo lo que tengo que revisar sobre mi mesa,¿vale?.

Estos asintieron y la dejaron marchar sin mayores problemas.

Con un ánimo más vivo,después de despertarse completamente,esperó mientras tarareaba una canción de una serie de animación que estaba sacando adelante la empresa y a la que a ella le encantaba.

Pero dejó de tararear de golpe cuando se abrió la puerta del ascensor y casi se dio de bruces con el señor presidente.

Como ella,mostraba la ropa algo arrugada,pero mucho menos que ella y estaba bien peinado, aunque sin dejar de lucir aquel estilo despeinado que solía lucir.

La miró fijamente con aquellos ojos agua marina,pero no le dijo nada en absoluto, así que ella subió y se colocó a su lado sin abrir la boca y sin saber bien donde mirar,ya que las paredes del artefacto estaban completamente desnudas y sin adornos. Solo aquel dorado arriba hasta el techo y marrón madera desde la cintura al suelo.

Ambos se bajaron en la planta baja y,a la misma par,entraron en la cafetería. Pero Gaara se colocó en la barra,la misma intención que había hecho ella,pero prefirió seguir caminando y sentarse en la mesa del fondo,desde donde se dio cuenta que se veía toda la cafetería,pero ella quedaba oculta por el resto de mesas de la sala.

Ahora entendía por que Hinata se sentaba ahí. Con lo tímida que era, ese era el lugar más provechoso.

Tras servir al presidente,la camarera se acercó rápidamente a ella y le tomó nota.

Mientras Matsuri esperaba su capuchino con extra de espuma y un trozo del pastel de avellanas y crema que tenían en el mostrador,observó como Gaara simplemente se tomaba un café solo,con un trozo de tarta de la que ella había pedido.

``Joder. Se va a pensar que lo estoy copiando´´,pensó irritada esta.

Pero este estaba ensimismado en su café,así que dudo que se hubiera dado cuenta de su pedido.

Mirada hacia el frente,con la vista perdida,mientras daba pequeños sorbos a su taza de vez en cuando.

``Lo más seguro es que solo este pensando en trabajo´´,volvió a pensar esta,sin apartar los ojos de él incluso cuando le llevaron su pedido.

Pero cuando comenzó a desayunar,se dio cuenta de lo que estaba haciendo y agitó la cabeza, intentando alejar sus pensamientos de él.

¿Por qué narices siempre estaba igual?.

El presidente esto,el presidente aquello...

¡Ya estaba más que bien de todo aquel asunto!.

No podía seguir así. Debía centrarse en todo el trabajo que tenía pendiente,que no era poco en absoluto.

Terminó su desayuno lo antes que pudo y sin atragantarse,pagó la cuenta y se dirigió sin correr pero rápidamente hacia el ascensor,sin darse cuenta que este también se levantaba y se dirigía hacia allí.

Cuando se percató,las puertas del ascensor ya se cerraban,así que ella las detuvo con las manos,haciendo que las puertas volvieran a abrirse. Este,que había acelerado un poco el paso para subir,la miró de la misma forma dura,pero...

-Gracias-le oyó murmurar a este.

Matsuri en principio pensó que se lo había imaginado,ya que pensaba que el señor presidente no era del tipo de personas que dieran las gracias,pero,asintió con la cabeza para darle a entender que lo había oído.

Después,solo se hizo de nuevo el silencio que parecía siempre acompañarlo.

Era un silencio incómodo que Matsuri no podía soportar.

-¡Que buen día hace hoy,¿verdad?-preguntó,nerviosa.

-Si no se te ocurre hablar de algo más interesante que el tiempo,mejor no hables-le dijo este de manera seca.

Matsuri se quedó callada de nuevo,pero ahora visiblemente molesta.

``¡¿Quien demonios se ha creído que es?´´,pensó para sus adentros.

Pero...claro,la respuesta llegó a ella con la rapidez de un rayo.

Era el presidente de la compañía donde ella trabajaba y era el hombre que podía despedirla. Solo por eso,se mordió la lengua,esperando ser capaz de seguir aguantando.

Este estaba mirando al frente,con las manos metidas en los bolsillos de los pantalones de su traje, tan calmado como siempre,como si no hubiera dicho nada en absoluto.

Matsuri se bajó en completo silencio de el ascensor,pero cuando las puertas se cerraron a su espalda, no pudo aguantarlo más y le sacó el dedo como si tuviera al presidente delante.

-No te cae muy bien el jefe,¿eh?-oyó una voz de mujer a su lado.

Esta se sobresaltó,volviéndose y quedando cara a cara frente una muchacha más o menos de su edad,tal vez algo mayor.

Tenía el cabello rosa corto,llegándole a penas por los hombros,con los ojos verdes,destacando eso aun más,teniendo la piel tan pálida como ella. Pero, había que admitirlo,la chica era preciosa. Y llevaba un vestido típicamente chino,con el cuello alto,manga corta y llegándole por debajo de las rodillas,pero con una abertura en el lateral izquierdo,de color rojo claro.

-Hola. Aun no nos han presentado. Soy Sakura Haruno,soy la organizadora del grupo que esta al lado de la tuya-le dijo,tendiéndole la mano.

Matsuri volvio a reprocharse por llevar una ropa tan sencilla como la que llevaba y le devolvió el apretó de la mano, amistosamente.

-Encantada. Yo soy Matsuri. Mucho gusto en conocerte-le dijo,sonriendo.

-Es tan agradable tener más chicas aquí-le dijo Sakura.-Somos bastante pocas en esta empresa que tengamos puestos importantes, así que todas tenemos que llevarnos bien.

-Ehh..si. Creo que tienes razón.

-Tengo entendido que estas sustituyendo a Jiraiya sensei, así que tu jefe de sección debe de ser Naruto,¿no?.

Ella asintió,sin comprender donde estaba el problema con aquello.

-Es un buen chico,pero es algo pesado y no se toma demasiado en serio su trabajo. Muchos dicen que se debe a que siempre estaba por hay de fiesta con Jiraiya sensei,pero...a saber.

Matsuri quería rebatir eso y ,abrió la boca para hacerlo,pero,una voz masculina llamando a Sakura la interrumpió.

-¡¿Qué pasa?-gritó esta,asustando a Matsuri.-¡¿Es que no me puedo tomar un pequeño descanso para conocer a mis compañeros o qué?.

Un hombre de la edad de Sakura aproximadamente se asomó desde una puerta hacia ellas. Tenía el cabello azul oscuro,con los ojos negros. Estaba serio,pero se notaba que era bastante guapo. Llevaba un traje completamente negro.

-Me parece muy bien que conozcas a tus compañeros,pero hazlo cuando termines tu trabajo, señorita Haruno-le dijo este de manera seca.

A Matsuri no supo por que,pero le recordó un poco a Gaara.

Pero Sakura cambió completamente de actitud al verlo,volviéndose modosa como un cachorro.

-¡P...por supuesto, Sasuke-kun!-exclamó,emocionada.

Ella casi podía ver sus ojos en forma de corazón mientras sonreía débilmente.

-Creo que será mejor que te vayas ya a trabajar. Yo también tengo cosas pendientes.

Esta asintió,ya caminando hacia la puerta,con lo que ella dudo que la estuviera escuchando.

Lo dejó estar y entró a su despacho,saludando a sus ayudantes.

Resolvió algunas dudas que tenían algunos de ellos sobre sus dibujos,revisó más proyectos que le habían dejado encima de la mesa y observó la montaña de encargos que debía encargarse ella.

Pero ya había pasado una noche allí y no tenía ropa para cambiarse, así que,tuviera trabajo o no,esa noche necesitaba ir a casa,aunque solo fuera para traerse más ropa y más cosas necesarias.

Dibujó todo lo que pudo durante toda la mañana y toda la tarde,sin parar excepto para tomar la ensalada que Hinata le llevó a la hora de comer cuando se encontró con una de sus ayudantes y le dijo que no había salido casi de allí.

-Sé que eres nueva y crees que debes demostrar algo,pero no es así. Como sigas trabajando de ese modo,vas a caer enferma-le dijo,cuando entró en el despacho y le dejó la ensalada en una silla,ya que la mesa estaba plagado de papeles.

-No te pongas así. Es solo que no quiero que se me acumule mucho el trabajo. Además,estoy acostumbrada a trabajar así. No tienes por que preocuparte-le dijo,sonriendo.

Esta la miro,sin dejar de estar preocupada,pero debía volver a trabajar,así que la dejó estar.

Al ver que ya eran las 9 y media de la noche,recogió un poco todos los papeles,dibujos y proyectos que tenía diseminados incluso por el suelo del despacho y salió de allí.

Llamó al ascensor,pensando las cosas que debía traerse de casa para dejarlas en el despacho permanentemente y percatándose que,de nuevo,se había quedado ella sola en la planta, quedando congelada cuando ambas puertas se abrieron y volvio a encontrarse cara a cara con Gaara,que también iba a bajo.

Se subió a regañadientes en el ascensor,pensando que si se alejaba de las puertas y esperaba al siguiente se vería demasiado obvio su animadversión hacia su jefe.

Pero cruzó los brazos sobre el pecho,mirando molesta hacia un lado,ya que no pensaba abrir la boca para que este le contestara fríamente de nuevo.

Y entonces recordó que era de noche y lo que ocurría en esos momentos.

Observó a su jefe,percatándose que no llevaba puesta la chaqueta y que llevaba un cigarrillo apagado en su boca,esperando salir de allí para encenderlo.

``¡Mierda!´´,pensó esta.``Ya se ha transformado´´.

Se puso tensa,ya que con aquellos cambios de actitud no sabía a que atenerse.

-Esta noche no te quedas trabajando,¿eh?-le preguntó este,sin volverse a mirarla.

-Si. Ummm..no es bueno que me quede tantas noches seguidas en la oficina.

-Creo que,entonces,nos ha pasado lo mismo.

-Pues si. Eso es lo que parece,señor-casi murmuró esta,sintiendo como se le iba muriendo la voz.

-No me llames ``señor´´. Tengo un nombre,¿sabes?-le dijo este con irritación.

-Es mi jefe. No es bueno que lo llame por su nombre-argumentó esta.

-Estamos fuera de las horas de trabajo. Y fuera de las horas de trabajo tengo nombre-le dijo este, volviéndose por primera vez a mirarla.

Esta se le quedó mirarlo,sin saber que decir para refutarlo.

Le dijera lo que dijera,él seguía siendo su jefe. En realidad,era como si tuviera dos jefes, ya que con su doble personalidad era lo más acertado.

Este seguía manteniéndole la mirada,a la espera de su contestación.

El ascensor no parecía llegar nunca al último piso y esta acabó por suspirar.

-Esta bien. Gaara,estoy de acuerdo contigo sobre que nos parecemos.

-Pues si-dijo este,pareciendo más tranquilo,volviéndose de nuevo hacia las puertas de el ascensor.

Los pocos pisos más que quedaban los bajaron en silencio.

Ya no tenían nada más de lo que hablar, así que esforzar más la conversación seria demasiado arriesgado,ya que aun recordaba que Naruto le había dicho lo irritable que podía estar bajo esa forma.

Cuando por fin se abrieron las puertas del ascensor, Matsuri casi salio corriendo hacia la puerta de entrada,donde solo quedaba el guarda de seguridad.

Pero al llegar a la puerta de el edificio,se dio cuenta que no tenía ningún autobús o tren que coger que la llevaran hasta casa. Así que casi le era imposible ir a casa andando a aquella horas.

Si su vida fuera un anime,en aquel mismo momento un aire frío con copos de nieve hubiera soplado a su alrededor.

Pero había visto demasiadas películas y series de animación y en aquel momento tenía que preocuparse por como volver a casa.

Podía llamar un taxi a las malas,pero eso seria irse demasiado de su presupuesto solo por un despiste.

Observó las calles vacías y oscuras.

Bueno...no le quedaba de otro modo.

Observó un mercedes de lineas clásicas de color negro que pasó por delante de ella,pero cuando este se detuvo,ella miró a otro lado,pensando que no era de buena educación mirar fijamente.

El coche dio marcha atrás al mismo tiempo que se bajaba la ventanilla,con lo que ella pudo ver de quien se trataba.

-¿Te tengo que llevar a algún lado?-le preguntó Gaara desde el interior del coche.

-N...no,gracias. Esperaré un taxi e iré a casa.

-No seas tonta. Si te puedo llevar a casa,¿por qué te vas a gastar parte de tu sueldo en un taxi?.

-De verdad,no tiene por que preocuparse.

Este se pellizcó el puente de la nariz,visiblemente molestó,mientras soltaba una nube de humo.

-Eres muy cabezota. Esa cabezonería me saca de quicio-le aseguró este.

``Estupendo. Lo que mejor que me venia a mi ahora era enfadar al jefe´´,pensó ella, a su vez irritada.

-Está bien-accedió esta,mostrándose molesta y subiendo el coche.-Pero que sepas que solo lo hago para que dejes de estar molesto-le dijo esta.

-Hablas como si no te cayera bien-le dijo este,poniendo el coche de nuevo en movimiento.

Matsuri se volvió hacia él cuando terminó de abrocharse el cinturón,con cara de ``¿Me estas vacilando?.¿Cuando me has caído bien?´´.

Este la observó por el rabillo del ojo.

-Vale. Ya me ha quedado claro que mi yo de por las mañanas no te cae muy bien.

Esta lo miró,sorprendida.

-¿Eres consciente de...?.

-¿De que tengo doble personalidad?. Por supuesto. Es tan obvio que lo noto hasta yo. Aunque no hice eso de cambiarme el nombre. Poca gente me ve de noche como para tener que cambiármelo.

Esto ya era demasiado surrealista.

Estaba en el coche de su jefe,que la estaba llevando a casa mientras le hablaba tranquilamente sobre su doble personalidad,tan calmado como si hablara del tiempo.

-Y...si sabes que es lo que te ocurre,¿por qué no intentas arreglarlo?.

-¿Para qué?-le preguntó este,dando otra calada al cigarrillo.-Estoy bajo mucha tensión, así que con este yo me relajo un montón.

-Osea...que tu doble personalidad es como tu método de relax,¿no?.

-Algo así. He tenido una vida demasiado dura-le comentó,pero ya no dijo nada más.

``Bastante ha hablado ya´´,pensó esta.

Le había hablado de su doble personalidad,de problemas de su vida...

Demasiadas cosas que una empleada no quisiera saber de su jefe.

-Puede hablar con sinceridad de esto. No me voy a ofender ni nada de eso.¿Qué opinas?.

-Pues...que si sabes que es lo que te pasa y crees que es lo mejor para poder seguir tu vida como hasta ahora,haces bien-le dijo,mirando por la ventanilla.

-¿Y que piensas de mi yo de por las mañanas?-le preguntó,volviendo a mirarla por el rabillo del ojo.

-¡Vaya!.¡Mi casa ya esta cerca!. Puedes parar por aquí.

Gaara miró por la ventanilla de Matsuri el edificio que esta le señalaba.

-¿Vives ahí?-le preguntó este.

-Si. Justo ahí. Así que ya puedes parar por aquí.

-Muy bien-dijo este,haciendo exactamente lo que le decía,colocando el coche al lado de la acera.

-Bueno...Muchas gracias por traerme, Gaara -le dijo esta,sonriendo.

-Nos veremos mañana-le dijo este,asintiendo con la cabeza.

Matsuri hizo intención de abrir la puerta,pero esta no lo hizo. Pensando que no lo había hecho bien,lo volvio a intentar,con el mismo resultado.

-Etto... Gaara,la puerta no se abre.

Este observó la voluta de humo que creó,reclinado hacia atrás,de manera despreocupada en el asiento del coche.

-Eso es por que no hemos acabado de hablar,¿no crees?-le dijo este,mirándola de nuevo por el rabillo del ojo.

Un escalofrío de miedo le recorrió toda la espalda de Matsuri mientras tragaba saliva.

Aquello no pintaba muy bien.

Fin.

Otro capitulo más terminado.

Debo agradece los tres reviews que he recibido( gracias Selene-Moonlight,Kooneko y a Anika-san...) y pediros que si os ha gustado o no,dejéis más reviews,¿si?.

Gracias a ellos he visto que la doble personalidad de Gaara a gustado, aunque en realidad lo hice por que no sabía muy bien como resolver la situación del despacho cuando él es un personaje que no refleja casi nada,por lo menos,no de forma abierta.

Espero poder seguir subiendo cada capitulo cada semana,pero no estoy muy segura de poder hacerlo por que,como ya he puesto en otros fanfic,yo escribo dependiendo de mi inspiración.

También pediros ,si se os ocurre otro nombre para la personalidad de noche de Gaara,me lo digáis,¿si?. Por que a lo mejor si decide ponerse un nombre a parte.

Matsuri siempre me pareció que tenía carácter,pero le cuesta mucho sacarlo, así que ya iré creando situaciones donde se pueda ver,¿si?.

Y...creo que ya no me queda más que decir ni comentar de este capitulo, así que...

Hasta luego y nos seguimos leyendo.

Besos.