Pues...como ya llevo haciendo dos capis,os saludo de nuevo mientras que os presento el capitulo 3 de esta historias y os dejaré tranquilos hasta que os leáis el capitulo antes de comentar algo,ya que ahora mismo tampoco es que se me ocurra nada.
Hasta luego.
CAPITULO 3.
Matsuri observó a Gaara con el miedo reflejado en los ojos mientras este la observaba a su vez con aire despreocupado,como si él no hubiera sido el que había cerrado la puerta del vehículo, impidiendole salir.
-¿Qué...qué nos queda por hablar?-preguntó Matsuri con reticencia.
-Te he hecho una pregunta y no has contestado.
Esta siguió observándole,pensando si podía llamar la atención de alguien si gritaba,pero a esas horas no se veía a nadie por las calles.
Naruto le había dicho que el Gaara que aparecía de noche podía ser irritable,pero...¿tan podía ser un psicópata?.
-¿Qué pregunta?-le preguntó ella a su vez,sin apartar la vista de la calle por si aparecía alguien por el rabillo del ojo.
-¿Qué te parece mi yo de las mañanas?. He notado un cierto aire hostil en ti cuando estas con él.
Esta se mostró sorprendida.
-¿Solo querías hablarme de eso?
-Si.¿De qué otra cosa iba a ser sino?.
Esta pensó en todas las formas de asesinamiento que se le habían pasado por la cabeza al ver que no la dejaba bajar,pero intentó apartar eso de su mente.
-Nada. No podría ser otra cosa-le contestó,intentando sonreír más tranquila.
-Entonces...dime...¿por qué esa actitud con el Gaara de las mañanas?.
-No es por nada. Es solo que es un borde y no puedo soportar ese aire altivo que parece que le rodea.
-¿Sólo por eso?. Ya deberías acostumbrarte a eso.
-Pero aun así me molesta. No lo puedo evitar.¿Es todo lo que querías saber?.
Este asintió y abrió las puertas del vehículo,haciendo que Matsuri se bajara,mucho más segura ahora que se encontraba en la calle.
-Descansa bien esta noche,que mañana tenemos mucho trabajo por delante-le dijo este desde el interior del coche,lanzando ya el cigarrillo consumido por la ventanilla.
-Etto...si. Muchas gracias, Gaara.
Este asintió con la cabeza y arrancó,desapareciendo poco después a la vuelta de una esquina.
Matsuri se llevo una mano al pecho,diciéndose a si misma que si le latía el corazón tan deprisa solo se debía a que se había sentido encerrada y aterrada por la presencia de su jefe.
Intentó dejar de pensar en esto y se marchó a su piso.
…...
A la mañana siguiente, llegó corriendo a la compañía.
Su despertador se había quedado sin pilas y había tenido que coger todo lo que quería dejar en su despacho,ya que esa noche pensaba quedarse allí trabajando.
Mientras esperaba el ascensor,rezando a quien le tuviera aprecio por allí arriba que no se le hubiera acumulado mucho trabajo en su ausencia. Y que sus chicos hubieran podido apañarse mientras ella no estaba presente.
En ese momento, Gaara se colocó a su lado,observando su turbación,sin que esta se percatara de su presencia.
Se montaron ambos en el ascensor,siendo ese momento en el que ella se percató de su presencia, mostrándose alarmada.
Pero este no la miró, así que no pareció darse cuenta de que acababa de llegar.
-Matsuri-dijo este de repente.
-¿S...sí?-murmuró ella,esperando a que le echara la bronca.
-Deberías abrocharte los pantalones.
Ella bajó la vista y vio ,efectivamente, que el cierre de sus vaqueros estaba abierto,dejando a la vista la tira de su ropa interior.
Se había vestido tan deprisa al ver la hora que no se había dado cuenta de eso.
Se sonrojó,dejó caer la bolsa donde llevaba sus cosas y se abrochó los vaqueros,dandose cuenta que las puertas se habían abierto ya e iban a cerrarse.
Dio un ligero grito,cogió la bolsa,consiguió abrir la puerta y salió.
-Y así que soy un altivo y un borde,¿eh?-le oyó murmurar a su espalda.
Matsuri se volvió rápidamente,alarmada,pero las puertas ya se habían cerrado.
Sabía que el Gaara de noche le había medio obligado a decir lo que pensaba,pero no esperaba que el Gaara de día se molestara por ello. Es más,esperaba un cambio en su actitud con ella ya que sabía lo que pensaba.
Espero un segundo.
Si de verdad hubiera querido vengarse de ella por aquello,no le hubiera dicho nada y la hubiera dejado a hacer el ridículo delante de todo el mundo.
Pensó que a lo mejor si que había cambiado algo y entró en su despacho, saludando alegremente a sus ayudantes.
Colocó sus cosas en los cajones de la mesa de su escritorio y comenzó a ver cuales eran los trabajos más urgentes,hasta que oyó que alguien llamaba a su puerta, así que se puso en pie, abriendo la puerta,ya que había comenzado a tener la costumbre de mantenerla cerrada para que nadie la molestara mientras trabajaba.
Nada más abrir,casi cayó sobre ella una montaña de papeles que Naruto le estaba trayendo.
-El presidente a dicho que te tienes que encargar de todo esto tú sola. No sé lo que le has echo, pero parece molesto.
En ese instante,el alma de Matsuri abandonó su cuerpo como en un anime y oyó la voz de Naruto preguntándole si se encontraba bien a lo lejos,como si se encontrara a kilometros de distancia.
Mientras intentaba recomponerse del susto,le dejo pasar y le indico la mesa con la mano para que dejara todo aquello allí.
-En serio, Matsuri,¿qué le has hecho al presidente para que te empapele con tanto trabajo?.
-No lo sé-murmuro ella,acercándose a su mesa,revisando por encima los papeles, viendo que casi todo eran bocetos para alguna serie o manga.
-Pues espero que se arregle pronto o no podrás ver pronto la luz del sol con todo este trabajo-le dijo con su típica forma de animar a los demás.
-Gracias-murmuró ella, hundiéndose en su silla.
-¡Matsuri,he visto todo lo que te ha encargado el señor presidente y...!-gritó Hinata,entrando en el despacho,pero,cuando su vista recayó sobre Naruto,se quedó congelada en la puerta,sin saber que decir.
-Así que tú también has notado la extraña forma de comportarse de Gaara,¿eh?-le preguntó este sonriendo.
-Etto...s...si-murmuró ella,sonrojándose.-Será mejor que arregles lo que allá pasado con él, por que, sino...-le dijo esta,ya mirándola a ella.
-¡No!-exclamó ella,dando un golpe con la mano sobre la montaña de papeles que había sobre su mesa.-Yo no he hecho nada malo, así que no tengo nada por lo que disculparme. Además, si cree que no podré con todo este trabajo,esta muy equivocado.
-Pero es mucho trabajo para ti sola-le dijo Hinata.
-Es cierto. A Gaara no le gana nadie en cabezota-le dijo Naruto, secundándola.
-Pues yo seré la primera-les dijo Matsuri con determinación.
…...
Unas pocas horas después se arrepintió de sus palabras.
El trabajo era,como ya le habían dicho,demasiado para ella sola.
Sus ayudantes se prestaron para ayudarla con el trabajo sin que se enterara nadie,pero ella les dijo que no quería que se metieran en problemas por su culpa, así que se quedó ella sola con todo el trabajo en la oficina.
Cuando se vino a dar cuenta, eran cerca de las 12 de la noche.
Se desperezó,observando que su montaña de trabajo apenas había menguado,y suspiró, agotada, poniéndose en pie y observando la oficina vacía.
Necesitaba una ducha,pensó de repente.
Cogió algo de ropa y una toalla de uno de sus cajones y se dirigió al despacho del presidente.
Se detuvo un momento cuando iba a tocar el pomo de la puerta,pero pensó que a esas Gaara de noche tendría el control. Y él no era tan malo.
Abrió la puerta,observando el despacho con detenimiento,pero este estaba vacío y a oscuras.
Era extraño,pero parecía que este se había ido a casa aquella noche,algo que no parecía ser muy normal.
Por si acaso,se acercó a la puerta del baño muy despacio y apoyó el oído en esta,asegurándose que el cuarto estaba vacío y abrió la puerta.
Dejó la ropa sobre el lavabo,se desnudó y entró en el pie de ducha.
Cuando el agua tocó su piel, Matsuri se sintió muchísimo mejor,como si el agua tuviera el poder de llevarse todos sus problemas,relajándose por primera vez en muchas horas.
Pero la sacó de su pequeña burbuja de felicidad el ruido que hizo la puerta del baño al cerrarse.
Abrió los ojos y miró a su lado izquierdo,ya que el pie de ducha no había cortina alguna y el sonido venia de allí.
Allí,tranquilamente de pie,estaba Gaara,que al ver que lo miraba,alzó la mano,saludándola.
Ella soltó un grito que pudo ser oído sin problemas por todo el edificio y,tal vez,los edificios vecinos. Gaara se sobresaltó con el grito y no sabía que pasaba hasta que notó que Matsuri había comenzado a lanzarle todas las cosas que tenía a mano,incluyendo su propia ropa, haciendo que este se tuviera que quitar un sujetador del pelo.
Viendo que esta no pensaba tranquilizarse mientras estuviera allí,salio mientras ella se cubría con sus manos cuando se quedó sin nada que lanzar.
Al rato, ella salio del baño,ya vestida,sonrojada y con la vista baja.
-¿Ya estas más tranquila?-le preguntó este, apoyado despreocupadamente en la pared.
-Ha entrado en el baño mientras me bañaba-le dijo esta,con tono de reproche,pero sin atreverse a mirarlo aun a los ojos.
-Es mi despacho-dijo este,como si fuera lo más normal y obvio del mundo.
-Pero yo pensaba que ya no estaba en la oficina.
-Estaba dando una vuelta por las oficinas vacías. Es agradable cuando no hay nadie.
Ella siguió allí de pie a su lado,sin saber que hacer.
-Pero entró en el baño sabiendo que había alguien dentro.
-Bueno...tú hiciste lo mismo mientras yo me bañaba. Es lo justo.
-¿Así es como actuáis los dos?-le dijo ella,alzando al fin la cabeza,con la rabia brillando en sus ojos.-¿Os vengáis de todos aquellos que os hacen algo que vosotros creéis que es malo solo por que sí,aunque esa persona no lo haya hecho a mal?.
-No es venganza-le dijo este,tranquilo.-Es justicia.
Matsuri comenzó a ver todos los desaires que ambos le estaban haciendo pasando por su mente como una película y ya no aguantó más.
Gaara,que había estado mirando muy calmado hacia otro lado,se volvio hacia ella al ver que no decía nada más,encontrándose que esta estaba temblando y vio brillar una lágrima en su mejilla.
-Matsuri-murmuró este,intentando colocar una mano en su hombro.
Pero esta alzó la cabeza de golpe,haciéndole ver que las lagrimas eran de rabia y temblaba por la rabia contenida,y le dio una cachetada en toda la cara con la mano abierta y bien estirada, haciendo que la cabeza de este girara hacia un lado,cambiando de color rápidamente de un pálido a un rojo oscuro.
-¡Los dos no podéis ser más detestables,malditos psicópatas marginados!-les gritó a los dos,saliendo rápidamente del despacho a continuación.
Gaara se quedó allí de pie,sujetándose la mejilla,aun sin saber que demonios era lo que acababa de pasar allí.
``¿Nos habremos pasado un poco?´´,preguntó el Gaara de las mañanas desde algún rincón de su mente,tambien sintiéndose herido por el golpe.
…...
Lo normal después de aquel incidente, hubiera sido que Matsuri hubiera recogido sus cosas y se hubiera marchado. Pero nadie había dicho nada de despido y ella sabía que ese golpe se lo tenía bien merecido. Además,tenia trabajo pendiente, así que no se movería de allí hasta que el presidente fuera personalmente a su despacho a despedirla.
En el fondo,estaba temblando por que ni ella se había esperado perder así los papeles,pero había sido así y ya no había vuelta atrás.
Observó la montaña de trabajo y simplemente se dejó arrastrar a aquella montaña.
…...
Por la mañana temprano, Gaara estaba en la puerta del despacho de Matsuri,observando a esta a través de las cristaleras de las paredes,de las cuales ella había olvidado bajar las persianas,dormida tranquilamente encima de la mesa como estaba,sobre los encargos que él le había dado.
Tomó el teléfono móvil y marcó un número.
En el despacho de esta empezó a sonar el teléfono,haciendo que esta levantara la cabeza de golpe, con una hoja que tardó un poco desprenderse de su cara,buscando el teléfono por la mesa,sepultado lo más seguro debajo de alguna de las montañas que tenía allí montadas.
Este se llevó la mano a la cara para ocultar la sonrisa torcida que se había formado en su cara viéndola buscar el teléfono,aun medio dormida.
-¿Busca a la sensei Matsuri?-preguntó una de las ayudantes de Matsuri,que se había colocado al lado del presidente.
Este se sobresaltó un poco y colgó el teléfono,con lo que ella en el interior del despacho volvio a acurrucarse encima de la montaña de papeles y volvio a quedarse dormida.
-No. No la necesito ahora mismo.
La ayudante asintió,pero...si el presidente no iba a hablar con la sensei,no entendía muy bien que hacia allí.
Al ver que este no contestaba ni hacia ningún otro gesto,ni siquiera la miraba,ella decidió volver a lo suyo y lo dejó estar,dirigiéndose a su mesa y viendo por donde había dejado su trabajo la noche anterior.
Este siguió observando a Matsuri,que ya estaba durmiendo placidamente de nuevo.
Cogió el pomo de la puerta,sorprendiéndose de que esta estuviera abierta,pero Matsuri había estado demasiado enfadada para acordarse de cerrar después de dar un portazo, y se acercó a la mesa de esta,pensando si despertarla o no.
Se la quedó observando un poco,preguntándose por que era tan divertido molestarla,aunque, al mismo tiempo le molestaba verla mal.
Se acercó a las cristaleras de las paredes y bajó las persianas.
Después se acercó a la mesa y se agachó a su lado,observándola dormir.
Apartó un mechón de cabello que le caía entre los ojos y se lo colocó detrás del oído, intentando observarla mejor. Esta descansaba placidamente,con los labios un poco separados y con unas marcas de hojas y pintura en la cara.
¿Por qué estaba allí?.¿Por qué no la despertaba y la despedía?. Seria lo más normal después de lo que había pasado la noche anterior,pero aun así...no había ido allí con esa intención.
Entonces...
¿Con qué intención había ido al despacho?.
Se revolvió el cabello,algo molesto por que ninguno de los dos Gaara sabía que era lo que pasaba.
Seria mejor marcharse.
…...
Matsuri se restregó los ojos,todavía algo cansada,pero nadie había venido a despedirla,algo que la ayudo a relajarse.
Se incorporó del sofá,donde estaba en ese momento,algo confusa,con una sensación de hormigueo en los labios.
Juraría que había estado sentada en la mesa cuando se había quedado dormida,pero...¿qué hacia entonces en el sofá?.
Observó sus piernas donde se había arrebujado la manta que tenía encima del sofá para dormir, pensando que ella no había llegado allí por sus propios medios,poniéndose en pie.
Abrió las persianas de su despacho,pensando completamente segura de que ella no las había bajado.
Una de sus ayudantes llamó a la puerta,que tenía unas dudas sobre algunos de sus dibujos.
La ayudó como pudo,aun pensando que había pasado en su despacho,con lo que la ayudante vio que le ocurría algo.
-¿Ha ocurrido algo malo con el presidente?-le preguntó,preocupada.
-¿Con el presidente?-preguntó ella,confusa.-¿Por qué habría de ocurrir algo con él?.
-Bueno...como entró esta mañana temprano en su despacho,pensé que habría hablado algo importante con usted,ya que también bajó las persianas.
Matsuri se quedó mirándola fijamente,pensando que aquello no podía ser posible.
¿Para qué iba entrar el presidente en su despacho sin siquiera despertarla y marchándose sin más dejándola tumbada y arropada en el sofá?.
Como vio que su ayudante seguía observándola detenidamente,con visible preocupación en su rostro, ella le sonrió de manera relajante.
-No ha pasado nada malo, así que puedes quedarte tranquila. Habrá entrado para ver como iba con el trabajo que me ha encomendado.
Cuando utilizó la palabra``habrá´´,la ayudante se la quedó mirando,aun más confusa,tal vez preguntándose por que ella no estaba segura de ello.
Ya le gustaría a Matsuri saber por que había entrado Gaara a su despacho.
Pero,obviamente,nunca se lo preguntaría al Gaara de las mañanas con lo borde que era. Pero sobretodo,no se lo preguntaría por que no pensaba hablarle hasta que este no le hablara a ella.
Y no pensaba volver a su despacho,así tuviera que lavarse con pañuelos en el baño de chicas para seguir con el trabajo.
Se puso en pie,haciendo que la ayudante también se pusiera en pie,y le colocó las manos sobre los hombros.
-De verdad que puedes quedarte tranquila, Hiwa. Ahora las dos debemos volver al trabajo si queremos no perder el ritmo de trabajo,¿si?.
Esta asintió,aun no muy convencida,pero salio del despacho,volviendo a su trabajo.
Matsuri se hundió en su silla,subiendo las piernas sobre esta y se quedó mirando al techo, volviendo a preguntarse por que había entrado el presidente allí si ni siquiera la había despertado ni dejado ninguna nota.
Al pensar en notas,observó la mesa,por si acaso si le había dejado algo,pero...no, allí no había ninguna nota.
Volvió a recordar la sensación de hormigueo en los labios que había sentido al despertar,pero agitó la cabeza,pensando que la idea que había pasado por su cabeza por un momento era completamente imposible.
-Será mejor que siga con el trabajo antes de que ese creído venga a decirme que no hago bien mi trabajo-se murmuró así misma,intentando concentrarse de nuevo en el trabajo, consiguiendo lograrlo cuando una de las propuestas para una película de animación le llamó la atención.
Sin embargo,los ayudantes no estaban tan tranquilos.
Hiwa les había contado a los demás la extraña visita del presidente y como la sensei se había quedado extrañada ante la noticia de saber que había estado allí.
-¿Qué pensáis que ha venido a hacer?-le preguntó a ellos.
A todos los demás no les quedo de otra más que encogerse de hombros.
-Pero estaremos pendientes-dijo uno de ellos.-No podemos dejar que el presidente abrume de trabajo a la sensei o la despiste de su tarea. Le prometimos a sensei Jiraiya que cuidaríamos de ella, así que eso es lo que vamos a hacer.
Se volvieron a la vez para mirar a Matsuri,que estaba tan concentrada en su tarea que no se percató de todas las miradas puestas en su persona,aunque estornudo de golpe,asegurándose así misma que no se había resfriado.
Fin del capitulo 3.
Lamento muchísimo haber tardado tanto en subir este capitulo,pero la inspiración no ha podido llegar mucho durante estos días,ya que estaba haciendo cosas y me había ido de viaje y he tenido que escribir una historia de One Piece sobre Ace de universo alternativo que no me había dejado tranquila hasta que la tuve ya escrita,con el capitulo de Sanji incluido.
También sé que me ha salido este capitulo tan largo como el resto de los capítulos,pero intentaré recompensarlo haciendo el capitulo 4 un poco más largo,ya que no me gusta ir haciendo los capítulos más cortos.
Otra cosa que también quería decir es que agradezco muchísimo a todas aquellas personas que están leyendo mi historia y que me animan a seguir escribiendo. Sin ellas,a lo mejor me animaría menos a escribir y a saber cuando subiría los capítulos. Te animan muchísimo los review y las notas de que tienen la historia en alerta.
Muchísimas gracias,de verdad.-^^-.
Bueno...creo que con eso ya esta todo dicho por ahora.
Espero veros a todos vosotros en los siguientes capítulos,¿si?.
Besos.
