Buenas a todos de nuevo. Sé que me he retrasado un poco más de lo debido con esta historia, pero espero que me perdonéis si es posible,si?.

Y,esperando vuestro perdón,os dejo con la historia.

CAPITULO 7.

Gaara se encontraba en su oficina,reflexionando sobre todo lo que le habían dicho sus conocidos, intentando ayudarles en todo lo posible con lo referente a Matsuri y ellos.

Es como si todo el mundo quisiera que acabaran juntos.

``Eso es bueno para nosotros´´,pensó el otro Gaara,en el interior de él, igualmente preocupado.

-No,cuando nosotros no sabemos que hacer-le dijo este a su vez.

``Bueno...en eso puede ser que tengas razón. Pero solo tenemos que ser más amables con ella. Demostrarle por que nos gusta´´.

Gaara solo suspiró,por que no tenía ni la menor idea como pensaban hacer aquello. Ni él ni su otro yo entendían mucho de mujeres. Además,tampoco estaban acostumbrados a demostrar sus sentimientos. Estaba seguro que iba a meter la pata con todo aquello.

``Venga. Vamos a casa. Aquí sentados no vamos a hacer nada´´,le dijo su otro yo mientras este se volvía en su asiento contemplando la hermosura de las vistas de la ciudad a sus pies mientras observaba como comenzaba a anochecer y su otro yo tomaba el control.

Al poco,la chaqueta y la corbata habían volado,junto con unos cuantos botones desabrochados de la camisa que llevaba.

Sacó un cigarrillo y se dirigió al ascensor mientras lo fumaba,sin dejar de pensar en cual seria la mejor forma de llegar al corazón de Matsuri.

Sabía que se había puesto nerviosa cuando se le había declarado. Y como todo su cuerpo había temblado y se había sonrojado cuando le había dado un simple beso en la mano, así que no lo tenía todo perdido.

Antes de que se diera cuenta,estaba en la planta donde trabajaba Matsuri,ante la puerta de su despacho, observando que esta seguía trabajando dentro, sentada de aquella manera encogida en la silla como le gustaba permanecer, concentrada totalmente en lo que estaba dibujando, sin ni siquiera notar su presencia en la puerta,algo que preocupó a este bastante.

No era bueno que ella se mantuviera alejada de su alrededor. En el mundo había muchos hombres que se aprovechaban del despiste de las mujeres. Y él no podía permanecer tranquilo sabiendo que ella podía ser el blanco perfecto de alguno de esos hombres.

Tocó a la puerta,aun sin ser verdaderamente consciente de lo que estaba haciendo allí y por que no se iba directamente a casa,y observó como esta salia de su concentración y centraba la vista en él durante un segundo.

Se le quedó mirando hasta que este entró en la habitación,centrando de nuevo su atención en los dibujos,tal vez intentando evitar que este viera el sonrojo que le invadía cada vez que él estaba en escena,pero que no pasó desapercibido para este,atento como estaba a todo lo que tuviera que ver con ella.

-¿Hoy tienes que ir a casa?-le preguntó,con tono seco.

Él mismo se sorprendió de ese tono. Cuando su yo de noche aparecía,no utilizaba esa forma de hablar,pero,con la idea de Matsuri indefensa en manos de cualquier ,que no había desaparecido del todo y parecía afectarle más de lo que sospechaba,le salia solo.

-Etto...si. Hoy tengo que ir a casa-le contestó ella,sin querer prestarle mucha atención,pero no paso desapercibido el tono de su voz por la forma en la que reaccionaba ante él.

-Bien. Yo me iba a casa. Si quieres,puedo llevarte. No es bueno que una chica vaya sola por las calles de noche.

-¿Acaso crees que no sé defenderme?-le preguntó,sin alzar la vista de los dibujos.

-Sé que eres completamente capaz de defenderte sola,pero...eso no quiere decir que ahí fuera no haya tipos que te puedan hacer daño,por muy fuerte que seas.

Matsuri lo miró entonces por primera vez desde hacia rato,observando algo en él que Gaara no supo entender.

-Pero aun no me puedo ir a casa. Me quedan unos pocos dibujos-le dijo,bajando de nuevo la vista hacia su mesa cuando vio lo que quería ver.

Este se acercó a aquella montaña de trabajo que ella llamaba mesa.

-¿Puedo ayudarte en algo hasta que nos vayamos?.

-¿Acaso sabes algo sobre dibujo,señor presidente?-le dijo,con sorna.

-Pues si. Yo también dibujo,para que lo sepas. Así que...dime. ¿Qué es lo que tengo que hacer?.

Y,cogiendo una silla de uno de los ayudantes de afuera,la metió en el despacho y se puso a dibujar junto a ella,intentando seguir sus indicaciones.

No le había mentido con que sabía dibujar. Simplemente era que hacia mucho que no lo hacia y su técnica estaba algo más que oxidada,aunque su otro amigo le gritaba en el interior de su mente lo mismo que Matsuri le decía que tenía que hacer, así que ya sabían quien de los dos tenía el lado artístico.

Cuando acabó con los dibujos que Matsuri le había asignado,se le quedó mirando,mientras ella daba los últimos retoques en una de las obras,tan concentrada que ni siquiera lo notaba,a pesar de tenerle justo a su lado.

Gaara apoyó la cabeza en la mano,sobre el brazo que tenía puesto en la mesa,y la contempló con calma,observando como los ojos negros de ella revisaban su trabajo con escrutinio, como el corto cabello marrón oscuro le rodeaba la delicada cabeza, con un mechón muy cerca de sus labios,pequeños y rosados que parecían llamarlo, haciendo que el Gaara interior le dijera que no seria una mala idea si cogía aquel mechón y se lo colocaba detrás de la oreja. Pero,para hacer eso,tenia que poder moverse. Y con Matsuri tan cerca, se sentía completamente incapaz de ello.

Solo podía estar allí en aquella silla,inmóvil,contemplándola en silencio.

Pero,tal vez la estaba mirando demasiado fijamente,ya que vio como el rubor ascendía por su cuello y se asentaba sobre las pálidas mejillas,que le parecían a él tan suaves. Vio como ella le dirigía una rápida mirada antes de volver a concentrarse en el trabajo,pero no parecía hacerlo,ya que no dejaba de mirarlo de vez en cuando.

-¿Es necesario que me mires tan fijamente?-le preguntó ella cuando no pudo más.

-¿Por qué?.¿Te incomoda?. Es que nos gusta mirarte. Es agradable.

Ella se sonrojó aun más,algo que hizo que los Gaara´s se sintieran orgullosos,aunque sin saber muy bien por que.

-Pues yo creo que os gusta más sacarme los colores que otra cosa-murmuró ella,dejando el ultimo de los dibujos sobre la montaña de trabajos terminados y que Naruto se encargaría de recoger y examinar al día siguiente.

-También puede ser verdad,pero es muy agradable mirarte.

Ella se puso en pie de golpe,sorprendiéndolos.

-¡Dejad de intentar ligar conmigo de ese modo,hombre ya!. Me incomoda.

-No estamos intentando ligar-le dijo este,algo indignado con eso.-Solo te estamos diciendo la verdad.¿Por qué no nos crees?.

Matsuri se dedicó a mirar la pared frente a ella,algo enfurruñada.

-Simplemente por que no-les dijo sin más.

Gaara soltó una carcajada que hizo que ella se volviera a mirarlo mientras él se ponía en pie.

-Vale,vale. De acuerdo. Pero no pongas esa cara. Estas tan mona que dan ganas de darte un abr...

Se detuvo en el ultimo momento,haciendo que Matsuri también se le estuviera quedando mirando, sabiendo lo que él estuvo a punto de decir,sorprendiéndose a si mismo al pensar en que estaba hablando tan claramente con ella sin siquiera pensarlo.

``Cuando estas con la persona que quieres es cuando sientes que puedes ser tú mismo de verdad. Da igual lo que estés pensando o sintiendo. A esa persona se lo harás saber sin problemas´´,habia sido una de las cosas que le había dicho su hermana Temari cuando había hablado con ella.

No esperaba que aquello fuera tan verdad.

Se estuvieron mirando en silencio durante unos instantes,sin que ninguno de los dos supiera bien que decir.

``¡Mueve la boca de una vez o nos pasaremos aquí toda la noche!´´,le gritó su otro yo desde el interior,ya que también estaba notando lo que pasaba.

-¡Callate ya!.¡No me ayudas!-le gritó este en voz alta,haciendo que Matsuri se sobresaltara y él se volviera a mirarla de nuevo con cara de idiota al darse cuenta que ella creía que le estaba gritando a su persona.

-Per...perdona...-le dijo,alzando la manos hacia ella,mostrandole que estaba calmado.-No te lo he dicho a ti,si no al otro Gaara.

-¿Qué es lo que te ha dicho?-le preguntó esta,pareciendo más tranquila al oír eso.

-Quería que dijera algo,por que ha visto como nos habíamos quedado en silencio.

-¿Y qué quería que dijeras?.

-Nada en particular. Cualquier cosa-le contestó,encogiéndose de hombros.

Ella asintió y cogió su bolso sencillo de tela,donde llevaba algunas chapas de animes de la empresa, siguiendo a este hasta la salida.

Bajaron en silencio,sin que ninguno de los dos supiera muy bien que hacer a continuación. Gaara tenía unas ganas enormes de sacar otro cigarrillo y ponerse a fumar,pero sabía que a Matsuri le molestaba aunque hubiera veces que no se quejara, así que evitó hacerlo.

Con ella al lado,solo se atrevería fumar al aire libre.

Esta seguía mirándolo por el rabillo del ojo,notando el nerviosismo que salia de este a raudales como si fuera una presa rota. Ella tampoco sabía que decir y también estaba nerviosa. El maldito de Gaara debía de saber que se ponía en aquel estado cuando lo tenía cerca, por eso estaba cada vez más a su alrededor,a parte de su declaración de amor.

Llegaron al coche aun sin decir nada y montaron como si no fueran juntos, cada uno de ellos mirando hacia un lado.

Cuando Gaara puso el coche en marcha, Matsuri ya no pudo más y puso la radio.

En ese momento,se puso a buscar una emisora de música que pusiera música relajante para ver si así se aliviaba la tensión en el interior del coche. Y encontró una canción ideal.

La canción de la que se trataba se llamaba Okaeri, de la interprete Ayaka. Era una canción que se había empleado en una serie basado en un manga llamado Zettai Kareshi(N. Del A: tanto el manga ,como la serie y la canción existen de verdad. Os recomiendo que le echarais un vistazo a las tres,por que a mi me encantan,aunque la serie se aleja mucho del manga, así que no tenéis que seguir un orden para verlas), y que a Matsuri le había gustado mucho, así que,sin a penas darse cuenta,se puso a cantar la canción.

Cuando el``Bienvenido de vuelta,dulce corazón´´ murió en el interior del coche, Matsuri se percató de que había estado cantando a pleno pulmón,enrojeciendo al instante hasta tener el color de una remolacha y miró avergonzada a Gaara,el cual debía de tener los tímpanos reventados, ya que sabía que ella no cantaba bien.

Sin embargo,en vez de mostrar una cara de horror reprimido como ella había esperado por su parte, este estaba luciendo una enorme sonrisa,una sonrisa como nunca le había visto, tan sincera que casi sintió como el corazón le dio un salto en el interior del pecho.

¡Demonios!.¿Si sabía sonreír de ese modo,por que no lo hacia más a menudo?.

Además,no había dicho una palabra desde que ella había dejado de cantar,haciendo que esta estuviera tan nerviosa que casi se subía por las paredes del coche.

-¿Por...por...por qué sonríes?-se te atrevió a preguntar ella por fin, sin que el rubor le desapareciera aun del rostro.

-Por que me ha gustado oírte cantar. Lo haces muy bien.

Comentario que ocasionó que la cara de esta se tornara aun más roja,hasta el punto de que Matsuri se preguntara en que momento iba a estallar de la vergüenza. Y no solo literalmente.

-Mientes. Canto fatal. Me lo ha dicho mucha gente.

-Pues son todos idiotas y unos mentirosos,por que a mi me ha gustado.

Ella lo miró fijamente,sin intentar ocultar la sorpresa de sus ojos,intentando ver en su cara si de verdad estaba mintiendo o no.

¿Qué oído musical tenía ese tipo?.¿Acaso le habían reventado los tímpanos de pequeño y el cirujano había hecho una chapuza al intentar reconstruirlos?.¿O era que el amor le hacia ser totalmente ajeno a lo mal que ella cantaba?.

Ante esa ultima idea,agito la cabeza,negando aquel pensamiento.

No. Nada de amor. Absolutamente nada.

Por que Gaara creyera en ello,no se significaba que ella también creyera aquello.

A parte,cambiando de ideas,ella misma se había oído la voz cantando varias veces cuando la habían grabado y,aunque sabía que las grabaciones no eran del 100 x 100 fiables, sabía que,aun así, no cantaba para nada bien.

Sin embargo, allí estaba Gaara,aun con esa sonrisa en la cara y sin ningún atisbo de mentira en su expresión, creyendo en lo que había dicho.

Este de verdad pensaba que cantaba bien. Tenía una voz suave que encajaba con canciones melódicas como la que acababa de cantar. El único problema que había oído es que a veces desafinaba por que no estaba muy segura a la hora de cantar una nota. Si mejora eso,nadie podría decir que cantara mal.

Él mismo ya estaba enfadado con aquellos imbéciles que le habían dicho que lo hacia y que no le había dejado oírla cantar hasta ahora,cuando había perdido el control al oír una canción que parecía que le gustaba mucho.

Estaba empezando a pensar que también iba a ser una de sus favoritas a partir de ese día.

El silencio volvió a reinar en el interior del coche,solo roto por el ruido de la radio que sonaba a un volumen aceptable para ahogar algo el silencio y permitir una conversación si se daba el caso.

Pero Matsuri estaba observando el paisaje a través de la ventanilla del coche, así que no parecía que fuera a suceder en aquel momento.

Así que llegaron ante el edificio donde ella vivía en ese silencio roto por lejanas canciones de fondo, mientras Gaara observaba como ella se quitaba el cinturón y volvía a ponerse su bolso antes de salir del coche.

-¡Matsuri!-la llamó él,haciendo que esta se diera la vuelta en el mismo momento en que se bajaba del coche,haciendo que la pierna de esta se girara de una forma no muy conveniente y haciéndose daño en el tobillo.

Ella soltó un pequeño gritó y se agachó,sujetándose el tobillo.

¿Cómo había podido su cuerpo moverse de aquella forma?. Había sido como si una parte de su cuerpo se girara y la otra quisiera ir hacia casa lo antes posible.

Gaara,al darse cuenta que se había hecho daño, salió corriendo del coche y llegó junto a ella, arrodillándose a su lado.

-¡¿Qué te ha pasado?.¡¿Te has hecho daño?.¡¿Puedes caminar?.

¡¿Qué si se había hecho daño?.¡¿A qué demonios venia aquella pregunta estúpida?. ¡Estaba más que claro por su cara desencajada de dolor que se había hecho daño!.

-Nooo,que vaaa-le dijo esta,intentando sonar sarcástica mientras unas lágrimas asomaban a sus ojos.-Esto no ha sido nada. Mis umbrales de dolor están por encima de lo normal y esto es para mi un jodido paseo por el campo-le fue diciendo mientras alzaba el tono de voz, aun sujetándose el tobillo.

-Vale. Perdona. Sé que esa a sido una pregunta muy estúpida.

Ella asintió mientras colocaba una mano en su hombro y se apoyaba en él para ponerse en pie.

Pero el tobillo le envió un cortocircuito por toda la pierna hasta el cerebro,informándola de que no pensaba moverse del sitio sin enviar un profundo dolor por todas sus terminaciones nerviosas.

-Creo que deberíamos ir al hospital. Juraría que te has torcido el tobillo y esta empezando a hincharse-le dijo Gaara, visiblemente preocupado,con un brazo en torno en su cintura y el otro cogiéndole la mano de ella que tenía sobre su hombro, manteniéndola pegada prácticamente a su cuerpo.

-¡No!. No,no. No tienes por que molestarte. Seguro que no es nada. Ahora mismo moveré el pie y ya se habrá pasado.

Pero al intentar mover el pie solo consiguió que otro cortocircuito la dejara temblando de dolor entre los brazos de su jefe.

-¡Se acabó!.¡Te llevo al hospital pero ya!-exclamó este,metiendola de nuevo en el coche y montando él momentos despúes, casi volando por la carretera hacia el hospital.

-Que me he torcido el pie. No me estoy muriendo,¿sabes?-le dijo cuando vio la velocidad que el coche había empezado a tomar en apenas unos instantes.

Este asintió,pero aun así mantuvo la misma velocidad. E incluso llegó a aumentarla un poco.

A penas unos minutos después,estaban en la puerta de urgencias,donde Gaara la había dejado sentada en una de las sillas de la sala de espera mientras él llamaba a su médico privado que trabajaba como director en aquel hospital.

Al poco, los dos hombres se acercaron,con una enfermera llevando una silla de ruedas.

El director la llevó a la sala de escáner para ver la gravedad de la torcedura, sin conseguir que Gaara se quedara fuera de la sala.

-No es nada grave-les dijo a ambos el médico,ya dentro de una consulta mientras la enfermera se encargaba de vendarle el pie a Matsuri.-Solo tendrás que evitar andar con ese pie durante un par de semanas y mantenerlo en alto el mayor tiempo posible. Si sigues eso, todo debería estar bien.

Ella asintió,no era la primera vez que se torcía un tobillo y no parecía que fuera a ser la ultima, pero Gaara no parecía del todo tranquilo.

-¿Estás seguro de eso, Kakashi?-le preguntó al médico, de pie al lado de la silla de ruedas donde Matsuri aun estaba sentada y donde había dejado una mano descansando sobre su hombro como si necesitara sentirla para tranquilizarse.

-Si. Así es. Puedes quedarte tranquilo. ¡Dios!. No recuerdo haberte visto así de nervioso nunca-. Se volvió hacia Matsuri y le dedicó una sonrisa.-Usted debe de ser la causante de ese cambio. Me alegra ver que una mujer a conseguido llegar al frío corazón de este hombre. Ya pensaba que no se casaría nunca.

Matsuri y Gaara se sonrojaron a más no poder,pero ninguno de los dos intentó negar una relación entre ellos.

Después de eso,el médico les dijo que iba a necesitar muletas el tiempo que tuviera el pie vendando,donde ella dijo que tenía un par en casa y acabaron allí la conversación,mientras los dos hombres se despedían amablemente el uno del otro y la enfermera la llevo en la silla hasta el coche,donde Gaara la ayudó a subir sin que tuviera que utilizar el pie, apoyándose en los hombros de él.

Cuando llegaron de nuevo a la casa de ella,esta se quedó mirando el portal del edificio,con cara de preguntarse como llegaría hasta su piso sin utilizar el pie.

Pero hay estaba Gaara para solucionar su problema.

Estacionó el coche allí mismo,sin importarle bien poco si un policía le ponía una multa,y se acercó a la puerta de ella,que abrió de golpe y la cogió en brazos.

Ella soltó un pequeño grito de sorpresa y dijo que la bajara,pero el argumento de él fue irrefutable.

-¿Acaso puedes andar con una sola pierna?.

Mientras la llevaba en brazos,ella se tuvo que encargar de cerrar la puerta del coche, abrir la puerta de la entrada y encargarse de abrir también la de su apartamento, ya que Gaara puntualizó que tenía las manos ocupadas, apretando el cuerpo de Matsuri entre sus brazos,arrancando un sonrojo de esta que no pudo ocultar,tan cerca como estaban.

Entraron en el apartamento,con suerte de que solo les había pillado una vecina en el ascensor que le preguntó a esta que le había pasado cuando le vio el pie vendado,pero estaba más que segura de que al día siguiente habría miles de rumores sobre ella corriendo por todo el edificio

Gaara se encargó de dejarla en el sofá,colocando cojines debajo de su pierna rápidamente para mantenerla en alto lo más posible mientras preguntaba donde tenía ella las muletas.

No tenía muchas cosas en su apartamento,a penas unas prendas de ropa y poco más,ya que con su trabajo,no tenía mucho tiempo libre, así que le dijo a este que debían de estar por alguno de los armarios de la casa, aunque no recordaba exactamente en cual.

A este no pareció importarle rebuscar por toda la casa hasta que encontró las dos muletas escondidas dentro de un armario cerca de la puerta principal, comprobando que estas ya estaban reguladas para la altura de Matsuri,diciéndole sin palabras de que ya le había ocurrido algo como aquello en otra ocasión.

Y la idea de no haber estado con ella en ese momento casi lo sacó de quicio.

Colocó las muletas al lado del sofá,cerca de las manos de ella si quería levantarse en algún momento.

-¿Has cenado?-le preguntó Gaara,colocándose ante ella como si fuera una especie de camarero.

-Umm...no. Aun no he comido nada.

-Pues te prepararé algo ahora mismo. No es bueno que te vayas a dormir sin haber cenado nada antes.

Y se dirigió a la cocina dejando a Matsuri con la palabra en la boca.

Vale que la hubiera llevado a la hospital y vale que la hubiera ayudado a llegar hasta su casa,pero que encima le hiciera la cena ya parecía abusar un poco.

-No hace falta que te moleste. De verdad-le dijo,sin alzar mucho la voz,ya que la cocina era un pequeño espacio al lado del salón,que a su vez estaba cerca de la entrada y el baño, con las habitaciones en el lado contrario.

-No es ninguna molestia. Yo tampoco había cenado y ya tenía hambre,así que ganamos los dos-el contestó ,con tono animado.

Ella nunca hubiera supuesto que al presidente le gustara cocinar.

Siendo el dueño de una empresa, viviendo en la cuna de una familia rica,nunca lo hubiera supuesto.

Al poco, Gaara volvió con dos platos de ramen para preparar en dos minutos. Ella tenía prácticamente la nevera llena con platos instantáneos y ya había presentido que él no iba a hacer un plato muy difícil.

-Aquí tienes-le dijo este cuando acercó una silla con el pie hasta colocarla junto al sofá y le tendió su plato,aun humeante.

-Muchas gracias-le dijo esta,enderezándose en el sofá sin bajar la pierna de la montaña de cojines donde este la había dejado.

-De nada. Lamento que no sea un plato más elaborado,pero es casi lo único que tienes en la nevera- le dijo,como si tuviera que disculparse por ello, cuando ya había hecho mucho más que suficiente por ella.

-No. No pasa nada. De verdad que te agradezco todo lo que has hecho por mi-le dijo, dedicándole una sonrisa agradecida que dejó a este paralizado y mirándola durante unos instantes.

Pero carraspeó,para salir de aquel ensimismamiento y se concentró en plato, observando a su vez como ella se comía el suyo con ganas. Obviamente ya había estado con hambre antes de que tuviera que llevarla al hospital.

¿Cómo demonios no se había dado cuenta de ello?.¡Qué estúpido por su parte!.

-¿Quieres algo más?-le pregunto,por si se había quedado con hambre,al ver lo rápido que había acabado con su plato.

-Si hay helado de chocolate blanco en el congelador,¿te importaría traerme un poco?-le dijo, algo avergonzada de tenerle como chico para los recados,pero...

Este se puso en pie,con una sexy sonrisa torcida en los labios,como si no le importara en absoluto.

-¡Vale!. Voy a echar un vistazo.

Y volvió a dirigirse hacia la cocina,donde ella le oyó rebuscar en su congelador,que debía ser un desastre,ya que metía las cosas allí sin ningún orden las pocas veces que había ido a comprar.

A decir verdad,ser cuidada por Gaara estaba siendo mucho más que agradable. Tanto,que se estaba asustando de ello.

¡No!.¡No podía ser nada agradable!.

Él era su jefe y había limites que no podías pasar.

Aunque...estaba más que claro que ella ya los había pasado casi todos.

Ya solo quedaba que se acosta...

Se sonrojó en el mismo instante en que el pensamiento se abría paso en su mente,mirando hacia otro lado que no fuera Gaara en su cocina,como si se tratara de su propia casa.

¡No,no,no!.¡Eso si que por supuesto que no!.

-¡Encontré el helado!-le dijo Gaara,volviendo triunfante con el helado en una mano en alto, como si hubiera derrotado a un dragón o hubiera ganado la lotería.

Aunque...conseguir encontrar algo en su congelador era también bastante milagroso.

-Bien. Espero que hayas traído dos cucharas o me lo comeré yo sola y luego me sentiría culpable.

-Por supuesto que si. Yo pienso en todo-le dijo,mostrando las dos cucharas en su otra mano.

Y comenzaron a devorar la enorme tarrina de helado mientras observaban una película antigua que estaban poniendo en aquellos momentos en la televisión,en completo silencio, solo conscientes del rico helado y la película.

O,por lo menos,la parte referente a Matsuri,por que Gaara estaba pendiente del helado,la película y ella, observando con que facilidad ella podía quedar absorta con cualquier cosa y olvidar todo lo que había a su alrededor,algo muy bueno para su trabajo,ya que le exigía mucha concentración.

Joder. Pero él,allí sentado al lado de ella, se le hacia cada vez más difícil apartar los ojos de su persona.

Sintió como todo el vello del cuerpo se le erizaba cuando se acabó el helado y ella lamió la cuchara, intentando sacar hasta el ultimo mililitro que quedara de su sabor favorito,haciendo que él se preguntara si sus labios sabían también a chocolate blanco.

Esta no observó la tensión en su cuerpo por que todos sus sentidos estaban enfocados en la película.

Si no hubiera sido así,se hubiera asustado de ver toda la tensión acumulada en el rostro de Gaara, que se esforzaba todo lo posible por no inclinarse sobre ella y besarla.

``No seas estúpido´´,gritaba su otro yo.``Ahora no se puede mover. Si la besáramos,pensaría que la estamos forzando a algo,ya que ella no tiene la fuerza suficiente para apartarnos y tampoco puede alejarse de nosotros´´.

Si. Eso pensaba su lado consciente y racional.

Pero a su cuerpo le importaba 400 pueblos lo que su raciocinio y su otro yo le estuvieran gritando.

Solo veían el cuerpo de Matsuri allí,a un beso de distancia, aun lamiendo la cuchara para no dejar que se desperdiciara nada.

Notó,más que hizo,como su cuerpo se inclinaba hacia ella,dirigiéndose hacia aquellos labios que lo estaban tentando tanto,colocando una mano en el respaldo del sofá y la otra al lado del cuerpo de Matsuri donde estaba sentada, dejándola en una cárcel echa por su propio cuerpo.

En ese momento, ella se dio cuenta de que él se estaba moviendo hacia ella, haciendo que girará la cabeza hacia su persona, abriendo los ojos con sorpresa,sin entender lo que estaba haciendo.

Sin embargo,habia poco que tuviera que entender.

Todo estaba escrito allí,en su lenguaje corporal.

Iba a besarla.

Solo había que observar lo tensa que tenía la mandíbula y como intentaba que esta mantuviera los ojos concentrados en los suyos propios,que resplandecían con una extraña luz mientras se daba cuenta de que ella se quedaba quieta y no volvía la cara.

Solo unos milímetros más y sabría como sabían los labios de esta en aquel mismo instante.

Fin del capitulo 7.

Espero que os haya gustado este capitulo y que os haya dejado con ganas de más.

Pero no seré mala y como la semana pasada no subí un capitulo,esta semana os compensaré subiendo otro, sabiendo que se acerca septiembre y no sé cuando podré volver a conectarme para subir la historia.

En realidad,espero terminar la historia en un par de capítulos más, así que ya veré como lo hago,ya que sabéis que,aunque yo pongo las manos,la inspiración es la que de verdad escribe, como si fuera alguien ajeno a mi persona.

Selene Moonlight,como siempre,me encanta que te encanten tantos mis capítulos. Y espero que este te guste,ya que sé que te gusta Gaara cuando se transforma y se quita la ropa y cuando los dos Gaara ´s tienen conversaciones entre ellos. Aunque,yo aun sigo sin entender muy bien por que.

Del mismo modo, Ziotzae,tambien me alegro de que te vaya gustando la historia y que Hinata se armara de valor y fuera la que le diera el mejor consejo a Gaara. Es tímida,no tonta. Y nuestra Hinata ya esta felizmente emparejada con su querido Naruto. Jeje.

Bueno...creo que con eso ya lo he comentado todo.

Como siempre, espero con alegría todos vuestros review,que siempre animan un montón.

Besos y nos seguimos leyendo en el siguiente capitulo.

Bye.