Buenas a todos. Como os prometí,os traigo un nuevo capitulo de esta historia en esta semana para que me perdonéis por no haber subido el capitulo de la semana pasada,si?.
Pues...aquí tenéis y que lo disfrutéis.
CAPITULO 8.
Los labios de Gaara estaban apenas a un milímetro de distancia y ella todavía no podía creerse que aquello estuviera ocurriendo de verdad.
Espera despertarse en cualquier momento en su despacho y reír, atontada,por haberse creído que todo aquello estaba siendo real,pero,por mucho que había esperado,no se despertaba y estaba comenzando a pensar de que tampoco lo iba a hacer en breve.
Por fin,este se inclinó totalmente sobre ella,posando los labios sobre los de Matsuri con muchísimo cuidado,como si fuera tan delicada que aquel simple gesto pudiera romperla y dándole tiempo a apartarse si no le gustaba lo que él estaba haciendo,pero, para grata sorpresa de este, ella no se apartó,si no que se quedó inmóvil en el sitio.
Al principio fue por que no salia de su propio asombro,pero,poco a poco,conforme Gaara tomaba más confianza y profundizaba el beso, a ella no le quedo de otra más que entregarse a él, ya que de verdad había deseado mucho aquello, según le decía las reacciones de su cuerpo.
Cuando este se aseguró de que no se apartaba y notaba como esta respondía débilmente al beso, no necesitó más alicientes.
Se levantó de la silla y se inclinó sobre ella en el sofá, colocando su rodilla entre las piernas de ella al mismo tiempo que comenzaba a acariciarle una de sus mejillas con la mano,mientras la otra la tenía firmemente cerrada contra el reposabrazos del mueble,diciéndose a si mismo que se contuviera y no fuera muy rápido con todo aquello,ya que podía llegar a asustarla por su propio deseo.
Pero Matsuri a penas era consciente de lo que sucedía a su alrededor.
Estaba perdida en los labios de Gaara, que sabían al chocolate blanco que tanto le encanta y a hombre, haciendo que abriera la boca sin reticencias cuando él intentó abrirse paso con su lengua, arrancando un gemido de ella.
Empezó a agitarse en el sofá, como si fuera una gatita pidiendo mimos, haciendo que Gaara de verdad creyera que se había convertido en una,ya que esta comenzó a ronronear cuando él hizo más profundo el beso, arrasando con todo su cuerpo en un temblor de gozo que lo sacudió y haciendo que ya no se pudiera contener más.
Rompió el contacto con los labios de ella el tiempo suficiente para quitarle la camiseta mientras ella se ocupaba de desabrochar los botones que habían quedado intactos en la camisa de este, volviendo a fundirse en un beso arrollador cuando lo consiguieron.
Ni ellos mismos se reconocían en la explosión de pasión que estaban teniendo lugar en aquel pequeño apartamento.
Gaara cogió a Matsuri por la nuca para conseguir que esta girara la cabeza para que él pudiera entrar más profundamente en su boca, donde la lengua de ella le estaba esperando, deseosa, mientras que con su otra mano comenzó a acariciarle la espalda, comprobando como demonios se quitaba aquella prenda llamada sujetador para que pudiera verla ya sin más impedimentos,pero, maldita fuera su suerte,con una sola mano,no lo conseguía,haciendo que profundizara el beso con más rabia y Matsuri ronroneara y se apretara más contra su cuerpo,con lo que hacia que perdiera aun más la paciencia.
-Se acabó-sentenció,con los dientes apretados,ya fuera de si y,bajando la otra mano, le reventó el cierre y le sacó la prenda con un tirón.
A lo que Matsuri solo protesto con un gemido ahogado antes de que Gaara volviera a abalanzarse sobre su boca, devorándola.
Esta se agarró a sus hombros,dejandole unas marcas rojas allí donde clavaba sus pequeñas uñas,pero a este no parecía importarle el dolor,ya que no se había quejado ni una sola vez.
Pero la paró durante un segundo,dejándola algo descolocada hasta que comprobó que él la había detenido para poder mirarla, observando detenidamente la parte superior de su cuerpo, que era lo único que había conseguido desnudar hasta el momento.
-Eres tan hermosa-le murmuró al mismo tiempo que alzaba una mano y apretaba su pecho con decisión,pero sin hacerle daño,arrancando de sus labios un nuevo gemido.
-Va...va...mos a ...a...la cama-fue todo lo que pudo murmurar cuando él comenzó un reguero de besos desde la mandíbula hasta su pecho mientras ella se agarraba a sus cabellos rojos como el fuego que la estaba consumiendo.
-¿Dónde?-fue lo único que este preguntó mientras la cogía en brazos,pero ahora con más pasión que cuando la sacó de su coche y la llevó a su apartamento.
-La primera puerta a la derecha-fue todo lo que ella pudo decir antes de que Gaara volviera a arrancarle todo el aliento con un poderoso beso que la dejó sin respiración,mientras este iba sin tambalearse hasta su habitación y la tumbó en su cama mientras sus manos descendían hasta los pantalones de esta.
Pero esa noche no parecía que tuviera buena suerte con los cierres,ya que sus manos temblaban tanto por la excitación que no atinaba a hacer nada excepto acariciar el cuerpo deseante de Matsuri.
-¿Por qué demonios no usas faldas?-murmuró este,con los dientes apretados,intentando controlarse lo suficiente como para abrir el botón,lo que arrancó unas risas de ella,ya que esta nunca lo había visto tan nervioso y deseoso por algo.
-Ya lo hago yo-le dijo Matsuri,quitando sus manos de en medio y desabrochando los pantalones sin ningún tipo de problema.
Este soltó un ronco rugido desde el fondo del pecho cuando vio como esta comenzaba a bajarse los pantalones lentamente, deslizándose sinuosamente por la cama con una sonrisilla pícara en los labios al apreciar en que estado le tenía.
Al mismo tiempo, él se sacó sus propios pantalones,dejándolos caer al suelo junto con su ropa interior, quedando ya totalmente desnudo ante ella, que no le quedó de otra más que abrir los ojos con sorpresa cuando vio la increíble erección que se había apoderado de él.
``¿Seguro que eso me puede caber?´´,se descubrió pensando de repente.
Era cierto que había estado con otros chicos aunque pareciera tan inocente (siempre se sonrojaba con increíble facilidad),pero nunca había visto nada igual y un poco de miedo comenzó a rondar por su mente,intentando conectar su raciocinio.
Pero cuando Gaara comenzó a besar sus piernas,subiendo poco a poco hasta sus muslos,teniendo cuidado de no tocar mucho la parte inferior de su pierna derecha,la que tenía herida, todo en su mente se convirtió en pensamientos fundidos y solo se dejó llevar a lo que él le estaba haciendo.
Entre ellos la única prenda de ropa que aun quedaba eran las braguitas azules lavando de Matsuri, destacando en la blanca piel que había debajo, haciendo que este se diera cuenta que el sol nunca había llegado allí.
Una sonrisa se dibujo en su rostro, pero ,cuando ella abrió las piernas para facilitarle sus besos, el olor de su excitación casi lo dejó noqueado.
Alzó la vista un segundo,observando el cuerpo sonrojado de Matsuri y vio su cara,con los ojos fuertemente cerrados y los labios entreabiertos,perdida en su propio deseo, y se preguntó si se asustaría que le arrancará esas delicadas braguitas y se embebiera de ella hasta que ninguno de los dos pudiera más.
Pero...a pesar de que se moría de ganas de hacerlo,prefiero ir más despacio.
No quería que ella se asustara y acabara con aquel momento nunca.
Siguió con los delicados besos, arrancando más gemidos de esta mientras el olor de la excitación llenaba el cuarto,hasta que llegó finalmente a su destino.
Donde aquella prenda estorbaba.
Así que la cogió con cuidado y la sacó del cuerpo de Matsuri por que,aunque por muy bonita que fuera,estaba estorbando a su vista y a su objetivo.
Cuando esta quedó por fin desnuda, abrió los ojos un momento,intentando ver el rostro de Gaara, que a su vez alzó los ojos hacia ella y dijo:
-Eres hermosa.
Y tras eso, ella sintió su aliento en aquella parte tan inflamada y que en aquel momento sentía electrificada y sintió como este comenzaba a acariciarla allí también, arrancando más gemidos y jadeos más audibles de los que ella se creyera capaz,ya que,aunque había estado con otros chicos, ninguno de ellos se había prestado a aquello en lo que Gaara ahora parecía tan concentrando, notando contra su propia carne los gemidos que de él salían cada vez que tocaba un punto sensible y la hacia jadear en busca de aire.
Al poco tiempo, a la boca de Gaara se unió uno de sus dedos, con lo que comprobó lo apretada que esta era y como se aferraba a él como si fuera un pedazo de cielo,sintiendo las contracciones de esta que pronto acabaron en un rápido orgasmo que la dejo temblando, momento que él aprovechó para subir por su cuerpo y colocarse sobre ella en la cama, besándola profundamente, notando la reticencia de ella cuando notó su propio sabor en su boca.
Mientras los rescoldos del orgasmo aun no la habían abandonado del todo, Gaara hizo el primer intento de entrar en ella, sintiendo como el cuerpo bajo él se cerraba y no le dejaba pasar.
A pesar de que le había dado un orgasmo,su cuerpo aun no se había preparado para alguien de su envergadura, que era lo que él había temido cuando había comprobado lo estrecha que era.
Hizo otro vago intentó,pero cuando vio la mueca de dolor que hizo Matsuri bajo él, se detuvo totalmente, incapaz de seguir sabiendo que la podía dañar.
Para algo como aquello,solo había una opción.
Se giró en la cama, llevándose a Matsuri consigo y colocó a esta sobre su cuerpo, que se quedó algo confundida por el cambio repentino de postura.
Por la cara que tenía, este pensaba que nunca se había visto en esa situación,lo que le hizo lucir una sexy sonrisa torcida y rotó las caderas sobre las partes intimas de ella para recordarle en su confusión de que él seguía allí abajo.
Y eso pareció sacarla de su estado de sorpresa.
Se hizo el cabello hacia un lado y,colocando ambas manos en el pecho de este, bajó las caderas para intentar hacer el primer intentó.
Fue descendiendo tan lentamente,dejando todo aquel calor tan cerca,pero ,a la vez,tan lejos, que Gaara a punto estuvo de colocar sus propias manos sobre las caderas de ella y hacerla descender de golpe.
Pero,antes de que fuera a realizar aquella estupidez,se agarró a los barrotes de el cabecero de la cama, afirmándose bien fuerte al lugar para permitirle a ella que pudiera ir a su propio ritmo.
Esta estaba con los ojos cerrados y no había notado nada de todo aquello que le ocurría, si no que estaba intentando marcar su propio ritmo,descendiendo poco a poco,sorprendiéndose a si misma de que pudiera abarcarlo en su interior mientras disfrutaba de aquel cambio de postura.
Cuando ya estuvo totalmente sepultada por él,este soltó los barrotes, en lo que ella reparó en aquel momento, viendo que había apretado tan fuerte estos que uno se había doblado un poco, colocando una mano en su cadera y la otra comenzó a acariciar su pierna derecha con delicadeza,la cual estaban ambas a ambas partes de su cuerpo.
Dejó que fuera ella la que empezara a mecerse primero contra él y,cuando ya había cogido su ritmo,se unió a ella, alzando sus caderas para unirse a su encuentro.
El segundo orgasmo dejó a Matsuri más sorprendida que cuando había llegado el primero, ya que este llegó sin avisar.
Estaba jadeando sobre Gaara, también arañando su pecho y besando su cuello, cuando,de repente, este se movió un poco hacia un lado y ella explotó.
Sin más.
La pilló tan desprevenida que a penas notó cuando Gaara también se liberó mientras ella estaba viendo luces brillantes incluso con los parpados cerrados y sentía casi como si una fuerza gigantesca la fuera a sacar de su propio cuerpo de un momento a otro.
Cuando se calmó,cayó derrumbada sobre el pecho de Gaara,pensando que ya podría sumirse en un sueño profundo para recuperar fuerzas,pero,al caer sobre él,notó que este no se encontraba tan agotado como ella.
En un rápido movimiento por parte de este,ella se encontraba de nuevo debajo, siendo devorada por la boca de este mientras volvía a mecerse contra ella.
``No puedo hacer esto otra vez tan pronto´´,pensó,alarmada de que este no la quisiera soltar en aquel momento.
Por eso mismo se sorprendió a si misma de nuevo cuando notó que sus caderas le salían al encuentro de las embestidas de él y su cuerpo volvía a incendiarse, a pesar de que su mente seguía diciéndole que estaba demasiado cansada para que eso volviera a ocurrir.
Pero su cuerpo mandó a paseo a su cerebro y se abrazó de nuevo al cuerpo de Gaara, mordiéndole en el cuello sin a penas ser consciente, y sintiendo que un orgasmo más profundo empezaba a abrirse paso por su cuerpo mientras sentía que la respiración de este se aceleraba y sus embestidas eran cada vez más rápidas y profundas.
Tanto que volvió a tocar algo en el interior de ella que la lanzó a aquel orgasmo que la había estado rondando, apretando a Gaara en su interior y haciendo que él también llegara a su propia cima.
Al final,este cayó sobre ella,agotados ambos y aun temblando,pero,se hizo a un lado por que sabía que era muy pesado para alguien del tamaño de ella por muy fuerte que Matsuri dijera que fuera.
Esta reposó la cabeza en el pecho de él,oyendo sus fuertes latidos volver poco a poco a la normalidad sobre su oído,cayendo dormida antes de que pudiera darse cuenta.
…...
A la mañana siguiente la despertó la luz del día que entraba por la ventana, ya que por la noche no había tenido el tiempo necesario para cerrarla, y se removió en la cama, intentando huir del odioso sol que le informaba de que el día comenzaba.
Pero,al intentar moverse,notó todo el cuerpo cansado y dolorido. Aunque,era una clase de dolor que no resultaba desagradable del todo.
Y en ese mismo instante, recordó todo lo sucedido la noche anterior.
Se incorporó de golpe en la cama, no sin cierto trabajo por su parte, y miró a su alrededor.
Gaara,como su ropa, había desaparecido del cuarto.
Se dejó caer de nuevo en la cama,aun caliente en el lugar donde él debía de haber estado durmiendo, y suspiró con algo de pesar.
Pero...¿qué era lo que había estado esperando?.
Sabía que su jefe no era una persona romántica que creyera en los finales de``fueron felices y comieron perdices´´pero...aunque sabía eso, le dolía el pecho de manera molesta al ver lo rápido que se había marchado.
A juzgar por el calor que ya desaparecía de las sábanas, no hacia mucho que se había ido.
A lo mejor se había despertado en el mismo momento que había salido por la puerta.
Y hablando de puertas...
En ese mismo instante,la puerta de la habitación se abrió, dejando entrar a un Gaara con el cabello revuelto y que solo llevaba unos pantalones,los suyos concretamente, puestos. Llevaba una bandeja en las manos,que dejó sobre las piernas de Matsuri,que miró aquella ingente(N. Del A: ingente significa mucha cantidad) cantidad de comida con sorpresa.
-¿Has...has hecho tú el desayuno?-le preguntó,sin levantar la vista de la bandeja.
-Tengo que admitir que no. No había mucho en tu cocina, así que llamé e hice que trajeran el desayuno. Tal vez debí de haberlo hecho yo,pero...
En ese momento, Matsuri alzó la vista y vio el rostro sonrojado de este.
Estaba más que claro que no estaba acostumbrado a esas cosas y se estaba esforzando.
-Así también esta bien. Gracias-le dijo,dedicándole una luminosa sonrisa.
Este la observó mientras el rubor desaparecía y,sentándose junto a ella en la cama,la beso del mismo modo en que la había besado aquella noche,devorándola, haciendo a esta recordar que aquello no podía ser posible con su doble personalidad y dejando que aquella idea se hiciera patente en su rostro.
-Anoche no eramos él o yo, eramos nosotros. No sé como pasó,pero... cuando estoy contigo, es así.
¿Era solo ella o aquello le sonaba mucho más profundo de lo que parecía?.
Poco le importó si fue así o no. Solo se inclinó sobre él y le devolvió el beso con las mismas ganas, pero este lo rompió poco después.
-Tienes que estar cansada después de anoche, así que desayuna para recuperar fuerzas. Tenemos que irnos a trabajar dentro de poco.
-¿Y no podemos tomarnos el día libre?-preguntó ella de manera pícara, para comprobar como reaccionaba.
-Buen intento,pero no cuela. Los dos tenemos trabajo que hacer. No puedo hacer favoritismos. Ni siquiera a ti.
Ella sonrió y lo volvió a besar,ahora con más calma,acariciando sus labios.
-Eso era lo que quería oír-le murmuró,sin perder la sonrisa.
Y percatándose entonces del chupetón que brillaba sobre la blanca piel de él en el cuello.
-¡Dios mío!-exclamó,llevando una mano allí y tocándole con delicadeza.-¿Yo te hice eso anoche?.
-Bueno...dudo que estuviera con más gente en esta cama-bromeó este, disfrutando del contacto de las manos de ella de nuevo sobre su cuerpo.
-Pero...¡Por favor!.¿Tú te lo has visto?. Parece que te he querido sacar la sangre o algo así. Eso no lo vas a poder disimular ni subiéndote el cuello de la camisa.
-Es que...a lo mejor,quiero que la gente lo vea-dijo cogiendo un trozo de melocotón de la macedonia que había traído para ella y comiéndosela mientras se ponía en pie.
Observó la cara desconcertada de ella.
-¿Por qué tendría que ocultarlo?. Lo que sucedió anoche lo quisimos los dos y no me arrepiento en absoluto.
-Yo tampoco-admitió esta,sonrojándose en poco.-Pero...es que...realmente no se como no te duele.
Este se inclinó de nuevo sobre la cama y,cogiendo la mano de Matsuri entre la suya,se la colocó sobre el chupetón de su cuello,mirándola a los ojos.
-Esto es un símbolo de tu amor por mi, así que no tengo nada que ocultar,¿entendido?.
Ella asintió con la cabeza,aun sonrojada.
¿Por qué lo veía tan sexy en ese día?.¿Era por que ahora él parecía suyo, con aquella marca en su cuello?.
Algo en el interior de ella le dijo que si, pero no se sintió para nada incomoda con la idea, si no que devoró su desayuno con una sonrisa en los labios, no dandose cuenta de lo hambrienta que estaba hasta que empezó a comer.
Tras eso, con ayuda de Gaara,consiguió ponerse en pie ,darse un rápido baño,ya que él se había metido con ella y temía no salir de allí en todo el día si seguían así,y vestirse,ya que tenía todo el cuerpo como si se hubiera pasado toda la noche corriendo.
Con su ayuda y la de las muletas,consiguió salir de su piso y llegar hasta el coche de Gaara,que seguía en el mismo sitio y sin una multa.
Habían llegado tarde y aun era muy temprano, así que lo más probable era que la policía aun no hubiera pasado por allí y los vecinos tampoco los había llamado, ya que en realidad no molestaba a nadie allí aparcado.
Pasaron todo el viaje en silencio,pero no uno tan cargado como el que les había llevado allí el día interior, si no uno relajado, tranquilo. Un silencio del que no te cansabas y del que nadie se sentía incomodo mientras ambos se dedicaban miraditas y se sonreían.
Al llegar a la oficina, Gaara observó que Matsuri tenía problemas para salir del coche con las muletas y se se le ocurrió una idea que,quizá, le molestara, pero que a él le iba a encantar.
La cogió en brazos y entró con ella así en el edificio,saludando a todo el mundo con el que se cruzaba mientras Matsuri intentaba liberarse,pegarle con una de sus muletas y huir de sus brazos, sin ningún tipo de éxito en ninguno de los 3 puntos.
Y, así ,dejando a toda la compañía con la boca abierta a su paso, Gaara llevó a Matsuri en brazos hasta dejarla sentada en la silla de su oficina mientras los departamentos asomaban la cabeza por allí sorprendidos y haciendo que a los ayudantes de ella casi les diera algo por la impresionante impresión.
Besó rápidamente a esta en los labios,dejando a todos aun más boquiabiertos, y se marchó tan feliz a su despacho, saludando a todo el mundo de nuevo a su paso, dejando a Matsuri en su propio despacho, sonrojada, coja y sin saber como salir de aquella incomoda situación sin esconderse debajo de la mesa para que dejaran de mirarla de una vez.
De repente, la gente que estaba a su alrededor,observándola, comenzaron a vitorearla, diciéndole que ya era hora de que el presidente y ella admitieran que tenían algo.
-Ya sabía yo que en el fondo te gustaba-exclamó Sakura, que se hizo oír entre los aplausos,los silbidos y los vítores.
Matsuri observó el espacio que había bajo su mesa.
¿Conseguiría caber bien allí debajo si se encogía lo suficiente?.
Fin del capitulo 8.
Ya no queda mucho para acabar con esta historia,pero...como Septiembre ya esta aquí, no sé cuando podré subirlo, así que os pido que tengáis un poco de paciencia, ya que, a parte, en cuanto llegué a mi casa de Murcia de nuevo( es una ciudad de España y yo vivo a las afueras de la misma), tendré que cambiar de compañía de internet,ya que la que teníamos ahora era malísima y casi siempre se iba internet,cobrando un montón por nada.
Espero que este capitulo os haya gustado y os haya dejado un buen sabor de boca hasta que suba el siguiente ,¿si?.
Por favor,sed pacientes.
Y,como siempre,dejad muchos reviews, que ya sabéis que animan un montón y yo siempre os los contesto si puedo,¿vale?.
Besos y nos seguimos leyendo.
Bye.
