Buenas a todos de nuevo. Para variar un poco ,os traigo un capitulo,eh?. Así que os dejo con la historia y comentaremos los puntos a tratar luego.

CAPITULO 11.

Matsuri estaba en la oficina,trabajando lo más rápido que podía para quitarse todo el trabajo posible antes de que fueran las 6 y tuviera que subir al despacho de Gaara para ducharse e ir a la casa de este.

Había notado que sus hermanos eran buenas personas. Un poco raras en su forma de comportarse, pero nada que no se pudiera considerar normal. Sin embargo, como Hinata y Sakura le habían estado comentado como era el antiguo presidente, la figura enorme y temible que se había estado formando en su cabeza no hacia nada más que creer y el miedo se había vuelto apoderar de ella sin remedio.

Eran las 5 y media y solo había dejado de trabajar cuando Gaara había ido a su despacho a la hora de comer,llevándole unos sándwich,y habían comido juntos antes de que este tuviera que irse a una reunión con los inversores de la empresa.

Dejó el último dibujo que le quedaba para ese día sobre el montón de acabos,intentando tranquilizarse, cuando miró el reloj y vio que quedaban apenas 5 minutos para que fueran las 6 de aquel temible día. Y ella,inmóvil en el despacho, contempló sin moverse como los segundos y los pocos minutos que quedaban,pasaban.

En cuanto el reloj marcó las 6 en punto,el teléfono de su despacho sonó,cogiendo este al primer timbrazo, y al otro lado de la linea solo se oyó a Gaara diciéndole que ya tenía que subir a su despacho antes de colgarle a toda prisa.

Este también parecía encontrarse algo nervioso.

Matsuri se puso en pie con cierto pesar,se despidió de sus ayudantes,subió al despacho y entró al baño,cerrando las puertas a su espalda,para evitar que nadie entrara mientras ellos estaban cambiando, y encontrando que Gaara ya se estaba duchando.

No esperó a que saliera,ya que le parecía tonto después de llevar días duchándose juntos, así que entró sin más y este la ayudó a lavarse,ya que con la pierna sin poder mojársela,le costaba un poco bastante moverse por el lugar.

En cuanto salieron, fueron a coger la ropa que este había dejado en sus bolsas sobre el sofá del despacho y se vistieron en silencio. A ninguno se le ocurría nada que decir y la tensión se notaba bastante en el lugar,a pesar de que Gaara había estado intentando tranquilizar a esta.

-¿Nos vamos ya?-le dijo solamente cuando los dos acabaron de vestirse.

-Aun tengo que maquillarme-le dijo esta,con un pequeño estuche entre las manos,intentando no tener que depender tanto de las muletas,sin mucho éxito.

Pero este se acercó a ella,abrazándola por la espalda y depositando un beso en su cuello.

-Yo creo que ya estas perfecta,con o sin maquillaje. No necesitas de esas cosas.

Esta le dirigió una ligera sonrisa ,volviéndose un poco hacia él.

-Eres un cielo,pero...tengo que maquillarme. Prometo no tardar mucho.

Y ,soltándose de Gaara, fue directa al baño,haciendo que este hubiera podido notar sin ningún tipo de problema lo tensa que estaba. Como estuviera así en la cena,su padre lo notara y se lanzaría sobre ella sin ningún tipo de compasión.

``Deja de pensar así. Nosotros estaremos allí y la ayudaremos. No dejaremos que papá le haga nada. Y dudo que ni Kankurou ni Temari le dejen´´,le dijo una voz en su interior. Pero...era extraño. No sentía que fuera dos personas diferentes ya. Sin embargo, agitó la cabeza y dejó ese tema de lado por el momento.

Al rato, Matsuri salió del baño.

Se había puesto un poco de rimel,se había pintado los ojos y se había coloreado un poco los labios. Pero todo con tonos tan sutiles, que apenas se notaban.

Sin embargo,él la vio guapísima.

Que misterio era ese el de los cosméticos que siempre conseguían embellecer a una persona que ya no podía ser más bella. Al menos,a sus ojos.

Y así se lo hizo hacer saber a Matsuri,que no tardo nada en sentir como el color le subía a la cara y sonreía débilmente,dándole las gracias mientras ambos iban hacia la puerta del despacho. De allí,bajaron juntos al parking del edificio,donde Gaara tenía aparcado su mercedes negro en la plaza del presidente, y los dos montaron en absoluto silencio.

No se habían encontrado con nadie en su descenso por que...una de dos: 1º: todos se habían marchado ya a casa. O 2º: estaban trabajando en sus despachos,lejos del ascensor y no habían podido verles. Algo que Matsuri agradeció muchísimo. Le gustaba el vestido que este le había comprado y todo eso,pero...no le apetecía nada que nadie la viera de esa guisa por que sabía que luego la molestarían con ello,sabiendo la vergüenza que pasaba.

Gaara puso la radio del coche para aplacar un poco el silencio. Sabía que debería ser él el que hablara con Matsuri y la tranquilizara un poco,pero...sabia como era su padre, así que él estaba igual o más nervioso que ella aunque no se le notara. Defendería a Matsuri ante él lo que hiciera falta, de igual forma que sabía que sus hermanos también lo harían. No tenía dudas de eso. Sin embargo, tras vivir años con aquel hombre le hacia conocedor de un detalle de su personalidad. Daba igual cuanta gente le dijera lo mismo. Cuando tenía una idea en su cabeza,esta era sólida e inamovible. Si en la cabeza del padre de Gaara entraba la idea de que aquella joven no era aceptable para que formara parte de la familia, así seria para él hasta el mismo día de su muerte.

Observó por el rabillo del ojo a Matsuri,que contemplaba la ciudad mientras caía la noche en silencio por su ventanilla. No podía permitir que esa noche su padre le hiciera daño a aquella mujer que era la primera y la única que había sacado un lado distinto de él,que parecía haberle... descongelado de la dura coraza con la que se había envuelto.

Un poco despúes de que ambos estuvieran sumidos en sus pensamientos con la música de la radio de fondo,llegaron hasta la casa de los Sabaku No,una pequeña mansión blanca,parecida extrañamente a la Casa Blanca de Estados Unidos, pero con bastante terreno rodeando la vivienda, mostrando unos esplendidos jardines bien cuidados,con un alto muro al rededor de todo esto para que nada se pudiera apreciar desde fuera. La casa solo era visible al exterior por la puerta de barrotes metálicos que se abría de forma mecánica pulsando el botón del mando que Gaara llevaba en el coche.

Condujo el vehículo sin prisa hasta la puerta principal de la casa,donde les estaba esperando Temari con un conjunto de chaqueta y falda que le hacia parecer elegante,pero informal al mismo tiempo de color lavanda,y un mayordomo muy serio,que hizo una reverencia ante Gaara y Matsuri cuando los dos salieron del coche y este le dio las llaves para que lo aparcara.

-Muchas gracias, Baki-le dijo este,casi sin mirarle,observando la casa casi como si este pudiera devorarlo vivo.

-Es todo un placer, señor-le contestó este,sin notar eso,tomando las llaves del coche y llevándose este a la parte de atrás de la casa,para aparcarlo sin duda.

-¡Qué bien que ya hayáis llegado!. Kankurou y papá ya están esperándonos en el salón.

-No hacia falta que nos esperara aquí fuera-le dijo Matsuri,intentando apretar sus manos con fuerza en su regazo para que no se notara que estaba temblando como un flan,intentando mantenerse en pie solo con una muleta.

-No me hables de esa forma tan formal-le dijo esta,echándole un brazo sobre los hombros y dedicándole una luminosa sonrisa.-Ahora somos cuñadas, así que puedes tutearme. Y no pasa nada. Prefería esperaros ,por que estar allí dentro con esos dos es muy aburrido. Por cierto...me encanta tu vestido, Matsuri -le comentó,echándole un vistazo a la prenda.

-Mu...muchas gracias-consiguió responder a través del sonrojo que le había sobrevenido, echando un vistazo hacia atrás,viendo como Gaara caminaba detrás de ellas mientras Temari la iba conduciendo poco a poco al interior de la casa familiar.

Ante Matsuri ,apareció un amplio vestíbulo con unas escaleras en forma de abanico enfrente de su vista,al fondo de la habitación. El lugar estaba bien cuidado y todo trasmitía una sensación de poder y dinero que,en muchos casos,venia a ser la misma cosa. Lo único que Matsuri notó más después de ver un espacio tan amplio fue que las paredes estaban igual de decoradas que las paredes del ascensor de la oficina.¿Había sido un guiñó al hogar del presidente para sentirse siempre como en casa?.

Temari le liberó los hombros,dejando que Gaara se colocara a su lado mientras los tres se dirigían al salón en el lado izquierdo,cuando una sirvienta les salió al paso y les indicó que el señor de la casa y el señor Kankurou estaban ya esperándolos en el comedor por que decían tener hambre.

Así que su camino se desvió hacia la derecha, Temari al frente y andando cada vez más deprisa para que el padre de estos supiera que ya iban hacia allí y ella no estuviera en medio cuando le presentaran a la novia de el único hijo que imagino que nunca encontraría una mujer que acabara a su lado.

-Padre,ya están aquí-la oyó decir a Temari cuando entró en el salón unos segundos antes de que ellos mismos irrumpieran en la habitación.

Nada más cruzar el umbral de la puerta, Gaara se detuvo, así que Matsuri hizo otro tanto de lo mismo mientras sentía como los nervios le atenazaban en estómago,observando al hombre que encabezaba la larga mesa del comedor que estaba ubicada,precisamente,hacia la puerta.

-Padre,esta es Matsuri. Mi novia.

Si solo fuera por la primera impresión, Matsuri hubiera dicho que aquel hombre era Kankurou,pero, tras un segundo vistazo, vio que su cabello marrón oscuro estaba más cuidado, estaba algo más rellenito, tenía más arrugas en torno a los ojos y la frente y en su rostro no había signo alguno de felicidad que parecía acompañar siempre al alocado hermano de Gaara. Además, aquellos negros ojos fríos...

No se levantó de la mesa cuando los vio entrar, si no que, simplemente, contempló a Matsuri de arriba a bajo en busca de defectos,con lo que ella solo pareció ser más consciente aun de la torcedura de su pie y que debía verse horrible con aquel vestido y una pierna vendada, teniendo que caminar con la ayuda de la muleta.

Tras parecer hacer ya su veredicto,notando como Gaara estaba tenso bajo la mano de ella que este había hecho que descansara en el hueco que había hecho con su brazo, les indicó a todos que se sentaran en la mesa, con Temari a su derecha, Kankurou a su izquierda, Gaara al lado de su hermano y Matsuri sentándose al lado de la rubia,que la ayudo con la muleta mientras le daba unas palabras de ánimo por lo bajo.

Después de eso, Baki se acercó al señor de la casa,que le indicó que ya podía servir la cena, y unas sirvientas comenzaron a servir los platos en el más absoluto de los silencios.

``¿Cómo pueden vivir con tanta tensión?´´,pensó Matsuri, totalmente aterrada de hacer ningún movimiento por si destruía el silencio,pero,tras echar una pequeña ojeada al resto de comensales y verles actual de forma natural, cogió su cuchara y comenzó a comer la sopa de marisco que le habían servido.

No se oyeron sorbidos ni de más ruidos comunes que se producían al comer un plato como era la sopa, si no que el ruido que reinaba allí solo era el de los cubiertos al dar contra el plato al cagar la cuchara.

``¡¿Por qué nadie dice nada?´´,estaba deseando gritar Matsuri,llorando interiormente mientras notaba que los nervios no disminuían, si no que no hacían más que crecer,deseando que alguien rompiera de una vez aquel ambiente.

-¿No tiene nada que preguntarles,padre?-dijo al final Temari,que fue la encargada de romper el silencio.

Todos los comensales se quedaron inmóviles y se volvieron hacia ella, como si alguien que atreviera a romper el silencio fuera una aberración o un ser demoníaco,pero,poco después, el señor Sabaku miró a Gaara y centró su vista en Matsuri,dejando la cuchara en el plato.

-¿Y...tú...a qué te dedicas?-le dijo este con una voz fría,pareciendo poco acostumbrado a preocuparse de la vida de los demás.

-Soy dibujante y encargada de la sección que pertenecía a Jiraiya sensei-fue todo lo que se le ocurrió decir.

Con los años que Jiraiya llevaba trabajando,lo más obvio era que el padre de este lo conociera, ya que había trabajado para él.

Los ojos del señor Sabaku se abrieron con sorpresa y horror al oír esto,como si le hubiera dicho que tenía una segunda cabeza,tres brazos o le crecieran alas membranosas en la espalda. Después,miró a su hijo para confirmar aquello, el cual asintió sin prisa,mirándolo fijamente.

-¡¿EN QUÉ DEMONIOS ESTAS PENSANDO?-le gritó el señor Sabaku,mirando a Gaara como si Matsuri fuera un perro abandonado que hubiera recogido de la calle pese a las advertencias de que nunca hiciera algo como aquello.

-Padre,no se por que se molesta tanto, así que deje de gritar-le respondió con calma Gaara mientras Temari y Kankurou seguían comiendo como si no pasara nada.

Pero Matsuri no podía hacer aquello. No sabía en que clase de ambiente habían crecido para permanecer tan calmados ante una discusión,pero ella no había sido educada de ese modo. Las manos le temblaban encima de la mesa,donde las había dejado cuando dejó de comer,mirando a Gaara y a su padre mientras no sabía que podía esperar de todo aquello,notando como un sudor frío le recorría la espalda.

-Etto...yo...por favor...-intentó mediar Matsuri antes de que la verdadera tormenta explotara justo sobre sus cabezas.

Pero el padre de Gaara se volvió hacia ella como si por fin hubiera encontrado sobre quien posar el ojo de toda su ira.

-¡TÚ NO TIENES NINGÚN DERECHO A METERTE EN ESTO!-le gritó el señor Sabaku, señalándola amenazadoramente con el dedo.

Y fue entonces cuando toda la calma de Gaara se fue por la borda.

-¡NO SE ATREVA A HABLARLE DE ESE MODO!-le gritó a su padre,poniéndose en pie y dando un fuerte golpe en la mesa con las manos.

En ese momento, Temari y Kankurou dejaron de comer,poniendo toda su atención en su hermano.

Que este se rebelara parecía ser algo fuera de lo normal.

-¡Y TÚ NO TE ATREVAS A HABLARME DE ESE MODO POR ESTA CHICA ESTUPIDA!.¡NO SÉ POR QUE DEMONIOS HAS PENSADO QUE IBA A ACEPTAR ESTA RELACIÓN ABERRANTE,PERO NO VA A SER ASÍ EN ABSOLUTO!.¡MÁS TE VALE DEJARLA CUANTO ANTES SI NO QUIERES QUE TE ECHE DE ESTA FAMILIA!.

Y esa fue la señal para que los hermanos de Gaara se pusieran en pie y mediaran en aquella discusión, tal vez esperando que la cosa no hubiera pasado a mayores.

-Padre,evite decir cosas de las que se pueda arrepentir-le dijo Temari, cogiéndole suavemente por el brazo,haciendo que la vista de este se centrara en ella.

-¿Por qué nos cenamos tranquilamente y nos relajamos un poco?-intentó tranquilizarlos Kankurou, sonriendo para tratar de quitar hierro a la situación.

Temari siguió diciéndole cosas a su padre por lo bajo, siendo atentamente observado por Gaara, que seguía en pie y con las manos crispadas sobre la mesa, y pareció en un principio que las cosas se calmaron,ya que el padre de Gaara acabó sentándose de nuevo en la mesa.

Al ver que las cosas parecían andar algo mejor,los tres hermanos también volvieron a sus asientos,pero no desapareció el enfado en el rostro del menor,que no perdía de vista a su padre.

-No sé por que me preocupo. Al fin y al cabo, se cansará de ella pronto-murmuró este,pero lo suficientemente audible para los que estaban sentados en la mesa pudieran oírlo y Gaara volviera a tensarse sobre su asiento.-Solo hay que mirarla. No es nada bonita. No parece acostumbrada a llevar ese tipo de ropa,a penas va maquillada...No es nada femenina. Si tuviera algún encanto,entendería por que ha caído bajo su embrujo,pero, así...

Gaara no aguantó más tras oír esto y se puso en pie de un salto,gruñendo, con la firme intención de lanzarse contra su padre como si fuera una pantera o algo así,pero Kankurou también se puso en pie y lo detuvo, abrazándolo contra él para no dejarle avanzar.

Su padre vio esa reacción muy divertida,ya que mostraba una sonrisa de suficiencia al ver algún tipo de reacción de su frío hijo.

A Matsuri le hubiera gustado decir algo para borrarle aquella sonrisa,cualquier cosa que se le ocurriera en ese mismo instante,pero tenía la impresión de que si volvía a abrir la boca, las puertas de aquella casa se cerrarían para siempre para Gaara,que,visto lo visto,no parecía importarle mucho que aquello pudiera llegar a suceder.

-Padre, le rogaríamos que dejara de hablar así de la persona que nuestro hermano a escogido-le dijo Temari,que en todo momento quería mantener el tono de voz bajo para evitar que volviera a estallar una discusión.

-No es mi culpa que no haya escogido bien-le contestó este como si nada.-Quiero ver a esta chica fuera de nuestra familia en cuanto vuelva de mi viaje. Si no,considerate huérfano-le dijo a Gaara mientras se ponía en pie y salia de la habitación.

-¡¿Cree que de verdad voy a hacerle caso por una amenaza semejante?-le gritó el menor mientras seguía siendo sujetado por su hermano,del que estaba empezando a lograr desembarazarse.

-¡No puede decirle algo como eso!-exclamaron Temari y Kankurou casi al unisono,volviéndose hacia su padre,que ya estaba cerca de la puerta.

Había ignorado totalmente a Matsuri cuando había pasado a su lado hacia la salida.

-Claro que puedo. Y es lo que va a pasar si ella sigue aquí-dijo,señalando a Matsuri,que miraba hacia su regazo,y salia del cuarto hacia su habitación para poder hacer sus maletas.

Todos en el cuarto se quedaron inmóviles,incluso Gaara dejó de pelear contra los brazos de su hermano,pero ese instante suspendido pareció romperse cuando a Matsuri no pudo evitar que se le escapara un sollozo.

Temari se colocó a su lado casi al instante e intento brindarle unas palabras para que levantara el ánimo mientras Gaara daba una vuelta a la mesa,liberándose de Kankurou de un fuerte empujón, y se colocó en su otro costado,arrodillándose junto a ella e intentando que esta se quitara las manos de la cara, las cuales se había colocado allí cuando oyó que soltaba el sollozo,casi sin ser consciente de que estaba llorando.

-Por favor,no llores. No hagas caso de lo que haya dicho. No puedes dejar que eso te afecte. Mirame. Matsuri,mirame-le fue diciendo este,dando ligeros tirones para apartar las manos de esta de su rostro,pero ella no cedía.

-Esto...a pasado...por mi culpa-sollozo esta,que estaba asustada pensando en lo que podría haber ocurrido allí,con el miedo aun dentro,enfadada con el señor Sabaku por esa actitud,liberando toda la tensión de su cuerpo de ese modo a pesar de que ella quería dejar de llorar por que aquello le parecía algo innecesario en aquel momento.

El que había sido amenazado de ser expulsado de la familia había sido Gaara,no ella.

-No pasa nada. Puedes llorar todo lo que quieras. Te ayudara y te hará sentirte mejor-le dijo Temari, colocando un pañuelo delante de ella,que lo miró entre sus dedos,lo cogió rápidamente entre sus manos y este sustituyo la función de taparse la cara con ellas.

-Mu...muchas gracias-le murmuró a esta.

-No hay de qué. Ya te he dicho que somos familia,¿verdad?.

La rubia intentaba sonar animada,pero en el fondo de su tono se notaba algo molesta con todo aquello. Había tenido la esperanza,muy en el fondo,pero había estado ahí,de que su padre pudiera ser un mínimo de razonable con aquello,pero no había sido así.

-Ya sabéis lo que va a pasar ahora-le dijo Gaara,mirando primero a su hermana y luego a su hermano, que asintieron lentamente mientras abrazaba a Matsuri contra su pecho,que parecía haberse tranquilizado un poco.

-Ha sido una cena muy divertida,¿verdad?-le dijo Kankurou en cuanto Matsuri se alejó de Gaara,alegando que ya se encontraba algo mejor.-¿Qué tal si salimos de aquí y nos vamos de copas?.

Matsuri estaba por la labor de decir que no y marcharse a su casa en aquel mismo instante. La tensión de esos días no había desaparecido del todo,estaba cansada,le dolía un poco la cabeza y el maquillaje debía verse como una obra de una peli de terror,pero Gaara alegó que seria lo mejor.

-Iremos algún lugar que no este muy concurrido-le dijo a ella cuando los 4 salían ya de la casa, donde Baki ya había traído el mercedes negro y un ferrari rojo de dos plazas que juraría y aseguró poco después que era de Temari.

No condujeron mucho hasta llegar a un pub que estaba abierto a esas horas y entraron despacio, observando con alegría que no había mucha gente y que las pocas personas que había estaban en la pista de baile ,que se encontraba en el centro del local.

-Parece que hemos elegido un buen día para venir-dijo Temari, sonriendo.

-Pues a mi me gusta cuando esto esta más ...animado- aseguró Kankurou,que miraba a su alrededor como si aquello fuera un estanque sin ningún pez interesante al cual pescar.

-Tú solo serias feliz si el local estuviera llena de faldas-le rebatió Gaara.

-No,que va. Las faldas solo no. Me gustaría que hubiera algo dentro también.

Matsuri no era capaz de creerlo,pero,al ver el lado tan pervertido de Kankurou,que le recordaba un poco a Jiraiya sensei,no pudo evitar soltar una pequeña risilla,haciendo que la atención de Gaara se centrara sobre ella.

-¿Ya te encuentras mejor?.

Ella asintió con la cabeza,dedicándole una pequeña sonrisa algo más animada.

-Veo que al menos mi cuñada me entiende-dijo Kankurou,cogiéndola del brazo.-Vamos, Matsuri. Tienes que bailar un poco conmigo para que mi hermano deje de darme tanta envidia.

-Yo...yo...no...no puedo bailar-le indicó,mirando hacia Gaara para que la rescatara y señalándose la pierna herida.

-No pasa nada. Pesas poco. Solo tienes que colocar tus pies sobre los míos y yo me encargaré del resto. Eso,claro esta,si mi hermanito me da su permiso.

Tanto Kankurou como ella se quedaron esperando por ver que contestaba él,que solo asintió mientras le cogía la muleta a Matsuri y la dejaba apoyada en la mesa donde se iban a sentar él y Temari.

-Puedes fiarte de él,hasta cierto punto-le dijo.-Pero,si ves que intenta algo raro,solo dame un grito y te lo quito de encima en un segundo.

Y un segundo fue lo que tardo el mediano de los hermanos Sabaku en llevarse al nuevo miembro de su familia a la pista,colocandola,como le había dicho,sobre sus pies como si fuera una niña pequeña, ya que ,comparando su peso con el de este,ella prácticamente pesaba lo mismo que una pluma.

-¿Vas a hacerlo de verdad?-le preguntó Temari cuando ella y su hermano se quedaron finalmente solos en la mesa del pub.

Gaara contempló durante un segundo el vaso de whisky de las rocas que había pedido y asintió con decisión.

-Después de lo que ha pasado hoy,estoy mucho más que seguro.

-A papá no le va a gustar para nada eso-le dijo Temari,preocupándose por su hermano,pero,en igual medida de su padre. Al fin y al cabo,era su familia.

-No podrá hacer nada por evitarlo. Además,ya le has visto. Toma una decisión,nos la ordena y se marcha a uno de sus ``viajes´´ sin esperar siquiera una respuesta por nuestra parte.¿Cómo quiere que permanezcamos así durante toda nuestra vida?.

-Si Kankurou hubiera hecho lo que tú has hecho hoy,no se lo habría tomado así -dijo esta con pesar mientras daba un pequeño sorbo de su cóctel.

-Lo sé,pero aun así no cambia el hecho que reaccionara de igual forma cuando vosotros también vayáis a casa a presentarle a alguien.

En ese punto, Temari se sonrojo un poco, cosa que no paso desapercibida para su hermano incluso en la semi-oscuridad que reinaba en el interior del pub.

-¿Hay alguien ya en tu vida, hermana?-le preguntó,sin perder de vista por el rabillo del ojo a la pareja de la pista de baile.

-Bueno...es lo más probable,pero aun no podría decirte nada con seguridad. Y después de lo de hoy...-murmuró con más pesar que antes.

-Ya sabes que nosotros estaremos ahí si te hacemos falta-aseguró este casi al instante,ganándose una mirada sorprendida de su hermana.-¿Qué pasa?.

-Nada. Es solo que...en otro tiempo,sabia que podía contar con vosotros,pero nunca había esperado que pudieras decirlo de ese modo. Es más que obvio que Matsuri te ha hecho mucho bien.

-Si. Eso es cierto.

Y los dos volvieron sus miradas hacia la pareja de la pista,los cuales se estaban riendo a más no poder. Al tener que llevar el peso de Matsuri sobre sus pies,los pasos y los movimientos de Kankurou quedaban ralentizados y algo patosos,haciendo que esta no pudiera evitar que rompiera a reír mientras este fingía quejarse de que el resto de la gente de la pista se estaba moviendo más rápido que ellos a posta para molestarlos.

-La vas a proteger te cueste lo que te cueste,¿verdad?-le preguntó su hermana, aunque ambos sabían perfectamente lo que este iba a decir.

-Por supuesto. Así tenga que abandonar mi apellido.

-Esperemos que no tengas que llegar a tanto.

Fin del capitulo 11.

Lamento que ahora tarde mucho más en subir los capítulos,pero sigo sin internet,estoy con las clases,con trabajos...vamos,un follón enorme, así que espero que no me odies mucho por eso,¿si?.

Selene Moonlight me alegro de que te hiciera gracia lo del juego en los probadores y esas dependientas tan plastas que se metían en medio,importunando las intenciones de Gaara... Como en toda relación en sus inicios,no sé por que, a la otra parte le gusta que su pareja sienta algo de celos cuando alguien se le acerque mucho. Supongo que es por que comprueban de ese modo cuanto les importan. Y espero que lo que haya pasado en la cena no te haya decepcionado con lo que tú más o menos hayas pensado que iba a pasar.

Ziotzae,creo que todas quisiéramos tener un novio como Gaara,pero,hasta que inventen al novio ideal por encargo,tendremos que seguir esperando al más perfecto que aparezca,pero,eso si, Matsuri es muy muy afortunada. Como tengo que ir alargando la historia un poco,me da tiempo a sacar más facetas de ambos y hacer que se enamoren un poco más el uno del otro. Estoy segura de que eso os gustara. Sobre la cena...bueno...eso lo dejo en la opinión de cada uno. Pero ya todos sabíamos como era el padre de Gaara desde el principio y yo no podía imaginarme otra reacción.

Mamori Anazaki, me alegra muchisimo de saber de que mi historia te esta encantando. No sabes lo que puede animar al escritor al leer eso. Gracias a Kami-sama,tengo la suerte de que la gente suele quedarse con esa impresión cuando lee mis historias. Espero que me perdones si estas esperando mi actualización y tardo más de lo que tardaba este verano,pero ya os he explicado por donde viene el problema. Y cuidate tú también,¿si?.

Bueno...a parte de eso, aquí en España ya estamos en Octubre y eso significa...que pondré por orden los cumpleaños de los personajes de Naruto que nacieron en este mes,al igual que todo aquello destacable que haya pasado,¿de acuerdo?, así que haya vamos:

En primer lugar,nacido el 10 de Octubre,arranca nuestro ranking : Naruto Uzumaki,precisamente el protagonista conocidísimo de la serie original y del manga.

En el día 14 de Octubre Naruto, Sasuke, Sakura, Shino, Ino, Chouji, Hinata, Shikamaru , Kiba , Neji, Rock Lee y Ten Ten se convierten en Gennins.

El día 18 de Octubre nace Asuma Sarutobi y muere Nawaki,hermano de Tsunade.

El día 19 de Octubre nace Suzume.

El día 21 de Octubre nace Mizuki.

El día 24 de Octubre nace nuestra querida y entrañable(al menos para mi) Anko Mitarashi, la alumna abandonada de Orochimaru y la que le lame una herida a Naruto en el manga( eso me impresionó tanto que aun lo recuerdo).

Y,finalmente, el día 27 de Octubre nació nuestro malvado entre los malvados,ese que nos ha dado tantos quebraderos de cabeza tanto en el manga como en la serie. Si. Es él. ¡Orochimaru!. Pero no espero que celebréis ese día. Jajaja.

Bueno...con esto ya va todo, así que solo me queda decir lo de siempre. Espero seguir recibiendo vuestros reviews,que pueda seguir contando con vosotros y que os siga gustando la historia.

Besos y nos seguimos leyendo.

Bye.