-¡P-Papá! –grité ante su inexperta mirada dirigida hacia nosotros.
Nos quedamos paralizados. No puedo creerlo, ¡que vergüenza! Randy nos quedó mirando con una cara con aspecto de desagrado. Kenny giró su cabeza para contemplar a mi padre sin soltarme, mientras yo desesperadamente intentaba quitármelo de encima.
-¿Qué se suponen que hacen? –preguntó algo aturdido.
-Sr. Marsh –me soltó girándose entero para poder contemplarlo mejor, quedaron frente a frente. Tuvo una mirada seria- yo….- pero antes de que pudiera seguir me atisbe a explicar.
-P-Papá, no es lo que parece. Puedo explicártelo –no pude contenerme estaba demasiado presionado con aquella tensión que emitía mi padre y Kenny. Randy era capaz de imaginarse y entender cualquier cosa y no es necesariamente una "buena" cosa.
-Sr. Marsh –alzó un poco la voz para callarme y ser escuchado de una jodida vez- me gusta su hijo –fue directo, sincero y preciso, ningún nerviosismo ni vacilación en su voz ni en sus palabras.
¿Cómo pudo haber dicho tal tontera? ¡¿Acaso es idiota? Sé que mi padre nos matara, en especial a mí… o sino, a Kenny. Y eso es a lo que le tengo más miedo. Pero de alguna manera me hace sentir feliz al escuchar esas palabras salir de la boca de Kenny.
-¿Qué? –quedó atónito ante aquella declaración por parte de Kenny- ¡Kenneth McCormick! –llamó su atención con un enojo notable.
Kenny fue muy preciso y honesto en sus palabras, tanto que no podía evitar sonrojarme y escucharlo, a pesar del miedo que tenía ante la reacción de mi padre. Pero escuchar aquellas honestas palabras de alguna manera me hacían sentir algo mas protegido.
-Amo a su hijo, ¿Qué hay de malo en eso? –cuestionó Kenny a la defensiva.
-¿Cómo puedes decir ese tipo de mariconadas? –se acercó hacia nosotros y tomó uno de mis brazos jalándome hacia él- no quiero que te vuelvas a cercarte a mi hijo –empezó a caminar en dirección contraria llevándome con él.
-¡Pero papá él es mi amigo! –me quejé tratando de soltarme, y a decir verdad mi padre debía de estar muy frustrado ya que me sostenía con fuerza no muy musculoso brazo, lo cual como consecuencia me dejaría marcas además del dolor que sostenía en aquel momento pero que me callaba para no causar mas estrago del que había.
Comenzamos a caminar, o mejor dicho, empezó a caminar arrastrándome con él hacia mi casa. Kenny nos seguía discretamente.
-¡¿Es acaso que no lo entiendes? –me gritó con gran frustración- ¡No quiero que te mezcles con ese tipo de personas sucias! –gritó sin mirarme mientras lentamente llegamos a casa.
-¡Pero papá! –seguía quejándome ya que no podía hacer otra cosa mas. Parecía un niño de 9 años.
Finalmente llegamos, tocó la puerta de nuestra casa, mamá abrió con sus guantes con los cuales sacaba las galletitas que recién había horneado. Mi madre se sorprendió al ver la cara furiosa de mi padre.
-Sharon, no quiero que Kenneth vuelva a entrar a nuestra casa nunca mas, ¿me oíste? –gruñó furioso sentándose en uno de los sillones del living, soltándome de inmediato.
-¡Papá, él no tiene nada de malo! –antes de que cerraran la puerta intervine sosteniéndola con una mano. Kenny se encontraba allí parado, detrás de la puerta, escuchando todo el griterío del cuál hablábamos.
No entendía por qué Kenny no decía nada, si hasta solo un momento era capaz de hablar lo que se le antojaba. No hablaba desde que se confesó, o mejor dicho desde que mi papá le dijo "aquello".
-Pero no entiendo qué está pasando –dijo mi madre confundida dejando entrar finalmente a Kenny al ver una de lo mechones rubios de Kenny asomarse por la puerta.
-¿Qué no me escuchaste, Sharon? –se levantó al segundo furioso- Este chico ama a mi heterosexual hijo –terminó de explicar indicando despectivamente a Kenny.
-¿Qué? –no podía creerselo, rió un poco al escuchar esa tontería, o eso pensaba mi madre. Su cara se veía risueña.
-En serio, Sharon –dijo en tono de seriedad y credulidad. Giró hacia Kenny enfadado, como si fuera culpa de él que mi madre no le creyese.
-¡Papá tenemos que terminar un proyecto, así que después hablamos! –quise cambiar el tema, no quería peleas. Tomé a Kenny de la mano preparándome para correr hasta mi pieza y encerrarnos en ella.
-Es cierto –confirmó mi madre- dejalos terminar su proyecto y depués hablaremos de esta tontería –reía mi madre.
-Kenneth McCormick –lo miró despectivamente luego miró nuestras manos tomadas casi entrelazándose- no dejaré que te lleves a mi lindo y heterosexual hijo a tu sucio mundo –dijo con aun mas frustración de la que tenía, su tono sonaba cada vez era más amenazador que antes.
Rápidamente llevé a Kenny a mi habitación. Cerré la puerta y corrí las cortinas inmediatamente, no importaba mucho si gastaba luz de más ya que de todas maneras faltaba poco para que anocheciera y el sol estaba por ocultarse enteramente.
-Tonto –susurré sin verlo a la cara aún sosteniendo la puerta que cerraba con cerrojo.
Escuché como unos pasos pisoteaban por fuera de mi habitación y luego unos puños comenzaban a golpear la puerta en la cual estaba apoyado.
-¡Abre Stan! ¡Soy tu padre y debes hacer caso a mis ordenes! No quiero que te encierres con ese de mente sucia –gritaba y golpeaba con mucho enfado.
Que recuerde nunca lo había visto así, estaba algo asustado.
Me quedé callado y sólo escuche las quejas que mi padre daba. Entonces fue cuando sentí unos brazos rodearme y jalándome suavemente hacia él para terminar en un dulce y cariñoso abrazo que yo involuntariamente correspondí.
-Lo siento –le susurré apenado.
Fui consiente esta vez, y no lo soltaba.
Tomó mi rostro para luego besarlo con dulzura. Lo correspondí al igual que en cada acción que hacía sobre mi. Comprendía bastante bien mis sentimientos, el como me sentía en cada minuto y cada segundo cuando estaba con él. Me sentía tan débil, pareciese que no puedo valerme por mi mismo sino está Kenny, pero era solo un pensamiento pasajero.
No puedo seguir negándolo, no puedo seguir mientiendome de esta manera. Realmente me he enamorado del más pervertido y sexy del colegio, Kenneth McCormick, apodado Kenny.
Eran las nueve con cincuenta y seis exactas. Kenny se encontraba pegando el último nombre que le faltaba a la maqueta, mientras que yo me encontraba terminando de escribir lo que debíamos disertar, aún faltaban tres imágenes que pegar en el pápelo grafo pero era lo de menos. Lo bueno del trabajo es que podemos leer los papeles y aún así no nos bajan ningún punto, eso es bastante bueno para Kenny ya que no es bueno me morizando ese tipo de cosas.
¡Finalmente terminamos el proyecto! Mañana lo llevaría a clases para que nos pusieran el diez correspondiente. Kenny bostezó, se veía bastante cansado. Había trabajado bien merecía un buen descanso. Contemplé sus bellos ojos azules que se reflejaban bien con la luz de mi dormitorio y m preguntaba, ¿Cómo se verían con el brillo de la luna iluminando aquellos ojos azules los cuales me son difíciles de dejar de mirar?
Abrí la puerta, la cuál se encontraba sin cerrojo desde hace un buen rato. Kenny ya había comido a eso de las siete y media. Bajamos las escaleras en silencio, pero para nuestra sorpresa mis padre aún se encontraban sentados de brazos cruzados esperándonos.
-¿Qué quieren? –musité harto de que siguieran con lo mismo.
-Tu padre me acaba de explicar todo lo que está pasando y… -miró a mi padre un momento luego suspiró- creo que es mejor si dejas de ver a Kenny por un buen tiempo.
-¿Pero qué dices mamá? ¿Qué tienen contra, Kenny? –estaba realmente enojado, demasiado para ser preciso.
-Hijo, no es normal que te guste un chico cuando eres uno también –trató de hacerme comprender una tontería mi madre, pero ella estaba mal- no esta bien que te gusten personas de tu mismo sexo. Sólo estas siendo influenciado -¡pero si ni siquiera he dicho que me gusta Kenny!
-Así es hijo –apoyo mi padre- Stan, tienes que escucharnos. Somos tus padres y queremos lo mejor para ti por eso…
-Wendy –interrumpió Kenny- él tiene novia, ¿no?
¿Pero qué estás diciendo? Si hoy te dije que rompí con ella.
-Tienes razón –sonrió Randy- Stan tiene novia, así que estábamos equivocados, mi hijo no es marica.
-Eso es cierto. Entonces, sería imposible que Stan saliera con Kenneth –empezaron a aliviarse, pero aquello no les duraría mucho.
-Claro, claro –asintió mi padre- Tienes mucha razón –su cara cambió de una enojada a una sonriente drásticamente- Creo que debo ofrecerte una disculpa –se dispuso a decir.
-Terminé con ella hoy día –dije secamente sin mirarlos a los ojos.
-¡¿Qué? -reaccionaron bastante sorprendidos los dos.
Hubo un gran silencio que duro tan sólo unos segundos pero que para mí fueron una eternidad.
-¿Cuándo fue eso? –me preguntaron mis padres con una mirada de horror en sus caras.
-No hace mucho, fue antes de irnos del colegio. La pillé con Clyde. Pensaba decirles esto hasta que mi papá empezó con esto.
-Randy –mi mamá terminó por aceptarlo y ceder- yo creo que Stan quiere a Kenneth más que a un amigo. Esta bien –dijo con una voz comprensiva y por fin rindiéndose a algo que saben perfectamente que es difícil de cambiar, a pesar de que no les haya dicho lo que siento por Kenny.
-No lo aceptaré, de ninguna manera aceptaré que mi hijo sea homosexual –se rehusó mi padre.
Hubo otro silencio, éste duro más que el anterior, estoy seguro de eso.
Kenny tomó mi mano la cual correspondí algo sonrojado. Mi padre vio aquella acción nuevamente y como consecuencia se enfureció más todavía.
-¡Suéltense! –Ordenó encabronado- ¡Suéltense ridículos maricas!
-¡Randy! –intentaba calmar a mi padre pero estaba enfurecido.
-Le guste o no Sr. Marsh –terminó por decir Kenny a lo cual mis padres callaron para escuchar- su hijo es mío, y no pienso separarme de él por ningún motivo.
Me jaló hacia él. Corrimos rápidamente hacia la calle y luego fuera de la avenida. Nos dirigimos velozmente hasta su casa, y nos sentamos en el descuidado jardín que tenían de entrada los McCormick. Contemplamos la luna un momento. Me sentía avergonzado por la manera en que se comportaron mis padres con Kenny , y por las vergonzosas cosas que dijo el susodicho.
Pensé un momento sobre mis sentimientos. Sí, debía confesarme. Quizás este no es el mejor momento pero no puedo hacerlo después sino terminaré por arrepentirme y nunca se lo diré. Así que lo mejor es hacerlo ahora, y ser sincero con Kenny y conmigo mismo. Me gusta Kenny y mucho.
-Kenny debo confesarte algo –me tiraré con todo así será más fácil, y ya no tendré que estar matándome los nervios.
-¿Qué pasa? –preguntó girando su mirada que antes contemplaba a las escasas estrellas que se lograban ver desde el lugar hacia a mí. Esos bellos ojos azules algo almendrados, con sus rubios cabellos moviéndose a causa de la brisa que emitía el viento.
-… -me sonrojé, con sólo verlo me colocaba de nervios. ¡No! La cagué, debo hacerlo rápido- Me g- mordí mi lengua involuntariamente.
Eso fue terrible. Lo peor que pude haber hecho en ese momento fue morderme la lengua en medio de mi seria y sincera confesión. ¡Oh no, que vergüenza!
Kenny rió un poco al ver como me lamentaba.
Pasó la vergüenza, pero era muy tarde y Kenny debía descansar ya.
-Nos vemos mañana –dijo antes de cerrar la puerta.
-Buenas noches –contesté sin mirarlo, estaba cansado pero más que eso no podía verlo a la cara o me volvería la vergüenza. Escuché como terminaba cerrando la puerta de entrada de su casa.
Caminé hasta mi casa lamentándome por lo que hice y no hice, además de los problemas que tenía en estos momentos. Mis padres se encontraban en el living aún discutiendo mi extraña relación con Kenny. Yo, sin mucho ruido, caminé hasta mi cuarto para finalmente tumbarme en mi cómoda cama que al tan solo sentir su suavidad caí dormido al instante.
Al otro día muy temprano Kenny y yo comenzamos a practicar. Después de la pareja de Bebe con Clyde nos tocaría a nosotros, y a pesar de poder leer nuestros dialogos nos sentiamos nerviosos y lo único que nos ayudaba era practicar.
-Y después de terminar de tejer el capullo, la oruga…
-Stan –interrumpió Kenny serio- ¿Qué era lo que me querías confesar ayer?
Sorprendido tragué saliva, y lo único que atiné a hacer fue vomitar.
N/A: Perdón sin nunca dejo una nota de autora _ Y la continuación será mas drama y romance si quieren :D
Em.. em… para serles sincera, no sé escribir muy bien por lo que me avergüenzo de lo que escribo pero aun así me gusta publicarlas porque sé que hay personas que a pesar de mi torpe escritura, les gustara la historia.
Em… Espero que les haya gustado :3
Y muchas gracias por sus Reviews! Me hacen feliz y me alentan para seguir escribiendo _
Nos vemos! Ah! Y Sorry, si me demoro pero ando a escondidas escribiendo porque he tenido bastantes pruebas espero que me comprendan u_u.
Eso! Cuidense y digan disfrutando de los fics!
