Estaba despedazado, Kenny rompió mi corazón en trizas. En muchas más trizas de las que pudo haber roto Wendy con todos nuestros rompimientos juntos. Nunca antes me había sentido peor en mi vida. Y por culpa suya en estos momentos no puedo dejar de llorar.

-¿Stanley? –preguntó una voz algo ronca que provenía de enfrente de mí, levanté un poco mi cabeza pero lo suficiente para asomar mi mirada y ver quién era.

-¿Qué pasa, Craig? –dije intentando de que mi voz sonara lo mas normal posible.

-Kenny se ha arrepentido ¿o me equivoco? –dijo arrogante.

Preferí no decirle nada, sólo cambié mi mirada hacia aquel suelo el cuál pisaba sin consentimiento de lo que hubiera en el lugar.

-Me gustas –no vaciló.

-…

-…

-¿Qué quieres de mí, Craig? –pregunté incredulo. Realmente, aquella palabra para mí ya no tenía significado; me la habían dicho tantas veces y todas esas veces habían sido mentiras, por lo que habían perdido su significado hace ya que tiempo. Pero por alguna horrible razón, no podía dejar de recordar la primera vez en que me dijo eso Kenny.

-Tu amor –no vacilaba en ninguna de sus determinadas palabras, como era característico de él.

Alzó su mano en busca de mi confirmación, la cuál pensaba que quizás no la recibiría. Miré su mirada algo inquietante, luego giré mi mirada hacia su mano que estaba aún esperando.

Sin pensarlo mucho tomé su mano. Nos levantamos y poco a poco nos dirigimos al baño. Yo no estaba conciente del por qué de mis acciones o del porqué lo seguía, sólo lo hacía.

Sin mucho apuro nos dirigimos a nuestro salón de clases, finalmente llegando, terminamos encontrandonos con aquella persona que había roto mi corazón en mil pedazos.

Kenneth McCormick

Nos miramos un momento, yo en seguida bajé mi mirada apretando un poco la fina mano de Craig, la cuál suavemente correspondió. Craig caminó conmigo hasta cerca de unos toilets tirándome con delicadeza y suavidad a una de las paredes que separaban dichos baños ya. Levanté mi mirada para encontrarme con losde Craig. Contemplé como lentamente su boca se acercaba a la mía terminando, en lo que para mi no fue nada de especial, un beso. Me sentía como un puto, tan fácil de manejar, tan fácil de tomar… ¡Oh, por dios! ¿En que me he convertido?

Entonces fue cuando, sentí que aquellos labios fueron corridos conviolencia junto a un horrible ruido de azote hacia mi izquierda. Asustado abrí los ojos de sobremanera, giré mi cabeza y contemplé la escena.

Kenny golpeaba a Craig desesperado, ansioso y enojado.

-¡Sueltalo Kenny! –grité limitándome a sostener uno de sus brazos.

Kenny continuaba golpeando ferozmente a Craig como si no hubiera mañana. Me aterré ante las graves lesiones que éste le causaba a Craig. No entendía la reacción que tenía Kenny en ese momento, ¿qué lo haría enojar? ¿celos? Eso sería muy poco probable, aunque lo quisiese. Él mismo me había rechazado, él mismo me confesó que estaba arrepentido de haberme dicho que me amaba. Entonces, ¿por qué?

-Hijo de puta –susurró Craig entre golpes. Se quitó a Kenny con una inesperada patada que probablemente le ocasionaría una grave lesión en el estomago, o eso creo yo.

Intentó pararse con dificultad. Sentía la tensión en el ambiente, y veía como a Craig le corría la sangre por el brazo derecho.

-Ya lo perdiste –le escuché decir a Craig junto a una sonrisa maliciosa- él ya es mío.

Tomó mi brazo jalandome hacia a él y dandome un simple beso que se terminó convirtiendo en uno sucio mientras metía su asquerosa legua explorando mi cavidad bucal. Yo solamente me dejaba, ya que no tenía ninguna otra opcion. Pero realmente me desagradaba.

Kenny al ver la escena se enfadó más, jalando a Craig de la camisa hacia otro lado. Tomó mi mano y me llevo lejos de allí. Intenté soltarme, y esta vez a diferencia de las demás veces logré resultados satisfactorios conformes a lo planeado. Aunque no lo crean no faltaba mucho para que tocaran para la hora de salida por lo que terminé de largarme del jodido colegio. Corrí hasta mi casa, entrando azoté la puerta y subí las escaleras bulliciosamente. Mi hermana quien ya había llegado de su "viaje", excusa que daba para ir a fiestas con sus amigas y terminar por no verlas en muchos días. Me tiré a mi cama intentando olvidarme de todo lo que había pasado hoy día. A pesar de cerrar mis ojos con fuerza e intentar de descansar no sirvió de nada. No pude olvidar lo ocurrido por mas de cinco horas hasta finalmente caer dormido.

Los días pasaron rápidamente y yo había faltado todos aquellos días. Todos esos días pasaron tan rapido que pareciese que no hubiera pasado ni una hora desde aquel momento en que Kenny me dijo que se arrepentía de haberme dicho que le gustaba. Realmente eso dejo una gran marca para toda mi vida. Había confiado en él como para poder llegar a confesarme de esa manera, pero me ha destrozado. Es como si ya no tuviera vida, y gracias a esto Kyle no ha podido dejar de venir de lo preocupado que está. No podía seguir haciéndolo sufrir, debía decirle.

-Stan –se relamió los labios con nerviosismo notado en sus ojos y gestos-…-al parecer no se atrevió a seguir por lo que intenté darle un poco de confianza.

-Dime –le indique con la mano para que prosiguiera junto con una sonrisa cálidamente fingida aunque sin poder quitar estos odiosos ojos tristes que la noche anterior no habían dejado de botar lágrimas.

-No creo que sea conveniente decirlo –su mirada se desvió hacia mi consola que ya hace muchas semanas no había sido prendida.

-¿Qué ocurre? –pregunté sin más- No te preocupes, ya no importa eso que pasó con Kenny, realmente no tienes por qué preocuparte.

-No es por eso –dijo sin quitar su vista que había sido desviada al piso.

-¿Entonces qué?

-Prométeme que no me odiaras ni te alejaras de mi por esto.

-Depende.

-Dame la confianza –no tuve opción.

-Esta bien –suspiré un momento y esperé su nerviosa respuesta que me intrigaba bastante.

-M-Me… M-Me… ¡Me gustas, Stan! –y se tapó la cara con su delicadas y albinas manos.

Si nunca me hubiese enamorado de Kenny, de lo más seguro aún me estaría gustando Kyle y si fuera así yo le hubiera correspondido, y probablemente éste hubiera sido el día más feliz de mi vida, y como un cuento de hadas hubiéramos sido felices por siempre. Si es que no me hubiera enamorado de Kenny…

-Te quiero, Kyle –le destapé su cara sonrojada.

Soy un jodido imbecil.

-Lo sé –dijo contemplando mis ojos.

Por hacerle eso a mi querido Kyle.

-Pero me gusta el puto de Kenny –me dolió haberle dicho eso, pero debía decírselo un día y el mejor momento era ese.

-Lo… sé… -finalmente rompió en llanto.

Lo sujeté ya que parecía que iba a desmoronarse, pero luego lo abracé. Lloró desconsoladamente y yo no podía hacer más que compartir sus lágrimas con un abrazo fraternal.

No tomó mucho tiempo para que su mamá lo llamara y tuviera que irse, intentó despedirse con una sonrisa pero no pudo evitar lagrimear un poco.

-Por favor, mañana ven al colegio. Haz faltado mucho y me preocupan tus notas -terminó de decir con una voz notablemente sincera, para luego girarse y finalmente irse para poder llorar tranquilamente en casa.

Accedí a su petición lamentablemente.

Al volver a mi habitación me tiré a mi cama y pensé en como debía reaccionar cuando viera a ese hijo de puta. Me daba rabia de tan sólo pensarlo, pero no había nada que hacer. Absolutamente nada.

Se preguntarán por qué mis padres no han dicho o hecho nada al respecto, o si saben lo que me hizo Kenny; pues sólo les dije que me sentía mal por lo de Wendy y que recién sopese aquello, y sin haberlo estipulado mis padres entendieron.

En estos momentos sólo quiero que todo esto termine, este infierno por el cual paso me mata por dentro y siento como si no pudiera hacer nada, siento que soy muy débil y que todo me pasa a llevar. Me siento como un completo idiota.

Tomé un respiro para de alguna forma botar toda esa rabia que me consumía poco a poco. Entonces, cerré los ojos esperando no volver a despertar.

A la mañana siguiente retomé la conciencia cuando me encontraba en frente de mi casillero, sacando los libros y cuadernos para la siguiente clase. Sentí los pasos de alguien acercandose al lugar en el cual me encontraba. Giré para observar quién era esa persona, y al encontrarme con los ojos de Craig a mi lado cerré el casillero de inmediato sin ninguna razón en particular.

-¿Qué pasa? –le pregunté sin mucho interés, con mi cara decaída que últimamente me estaba caracterizando.

-Al fin vuelves al colegio –noté su sonrisa asomarse pero era casi nula.

-Sí, pensé que quizás te iba a importar un poco y me irías a visitar pero parece que no te importo tanto como dices que te gusto –dije un tanto enojado porque sabía que era un jodido mentiroso igual que Kenny.

-Ah, eso –dijo como si recién hubiera procesado lo que dije- no me dejaban ir a tu casa –mintió esperando que me tragara esa jodida excusa.

Pero decidí no seguir con la discusión.

-Ah –respondí como si le creyese.

-¿Y por qué faltaste? –finalmente preguntó.

-Eh… es que estaba enfermo eso es todo –intenté cortar la conversación lo más pronto que pude.

-¿Tienes algo que hacer esta noche? –preguntó antes de que me diera vuelta y me fuera.

-Eh… -suponía que quizás me invitaría a salir por lo que atiné a mentir- Hoy voy a juntarme con Kyle para estudiar –ni yo mismo me lo creo.

-¿Y mañana? –no se dio por vencido.

-Voy a una ceremonia de mi hermana –esta vez decía la verdad.

-¿Pasado mañana? –insitió.

Continué rechazando con algunas mentira las peticiones de Craig hasta que finalmente se dio por vencido el muy insistente. No lo rechazaba solamente porque no quisiera sino porque a Tweek Tweak le dolería mucho ver que su amado Craig saliera con alguien más que no fuera él.

-Lo siento –terminé por decir y volteé mi mirada hacia donde se encontraba el pequeño Tweek Tweak, se veía como siempre, tiritando por todas parte, pero sus reflejaban algo de decepción al ver a Craig conmigo.

-No importa –se acercó un poco más a mí –nos vemos en el almuerzo –susurró a mi oído.

Me sonrojé un poco por aquel cosquilleo que provocaba su aliento contra mi oído, sólo me limite a asentir. Se voltio hacia Tweek Tweak, Token y Clye; y se fueron juntos por el camino en que andaban.

-¿Qué te dijo? –preguntó una voz detrás de mí que me sorprendió tanto que salté por el susto.

Inmediatamente volteé para encontrarme con esos ojos traicioneros que reflejaban mentiras y que cada vez que lo veía me provocaban rabia y tristeza.

-Kenny –me limité a decir con un tono de rabia profunda.

No me sentía preparado para hablarle en aquel minuto. No debió aparecer en aquel instante porque lo único que esto causaría sería una gran ira.

Perdonen mi mala ortografía Dx! Y me enredo mucho cuando escribo, e incluso pongo palabras que me suenan y a veces nomás coinciden. ¡Por favor perdónenme! Dx

-Sweeney00x: Muchas gracias, me has subido mucho el autoestima. Es que realmente valoro los trabajos de los demás, pero no los mios propios. Por eso, ¡muchas gracias! n_n

-Dani-Ela-Nati-chan: Ahahahahhaha xDDDD! Me has hecho harto reir, inclusive ahora no puedo parar de reir ahaahhah xD! Lo sé, lo sé. Yo también me encabroné con Kenny u_ú, pero de alguno u otra forma arreglaré todo esto! o_ó

Muchas gracias por sus reviews, ustedes sí que me inspiran para seguir escribiendo! x3!