Muchas gracias x los comentarios. Créanme, me sirven de mucho para planear mis historias y mis capítulos. Son lo q me alienta a seguir escribiendo. Explico brevemente que en esta historia, la boda Clois si llegó a feliz término, habrá Superman, Apokolips, Ultraman y un largo etc. Clark Luthor en su mundo 'rescató' -por así decirlo- a Tess antes de q los hombres de Lionel trataran de asesinarla (según mi teoría, jajajaja!). No va a estar presente mucho, pero va a estar. Este otro chapter como ven, seguirá bajo el POV de Lois, posiblemente haga un POV de Clark Luthor, pero depende de cómo se vaya desarrollando la historia. Gracias de nuevo!
LOIS POV
REFLEJOS
No suplicas por tu vida, cuando él te levanta por el cuello con una sola mano. Sientes los dedos cerrándose lentamente sobre tu cuello, tal vez...esperas correr la misma suerte que Oliver. Te lleva a un rincón apartado y te coloca contra la pared. Tus pies no tocan el suelo y una de tus manos le aprieta con fuerza el antebrazo. Con furia casi te grita, pero aprieta los dientes y sisea:
- ¿qué diablos fue lo que hiciste Lane? ¡contesta!- si no fuera porque está asfixiándote rodarías los ojos, en vez de eso lo miras gélidamente, y él escucha algo porque te suelta con brusquedad y en lugar de alejarse de ti, te aprisiona entre su cuerpo y la pared. Su rostro mira por sobre su hombro de reojo y cuando voltea, su mirada se encuentra con la tuya. El sobresalto es minúsculo, pero notas que por un instante la intensidad en sus ojos logra parecerse a la de tu Clark. Por supuesto que NO es por causa tuya. Son los invitados, saliendo de la iglesia...siguiendo en procesión a los recién casados. Recién casados...Dios, Lois...andas tras un hombre casado. Se separa un poco de ti, cuando nota que los últimos invitados salen y te mira como si estuviera tratando de leer tu mente, su mandíbula se tensa y cuando su mano se dirige de nueva cuenta hacia tu cuello sientes una ligera brisa. El otro está ahí, frente a ti, de pie y dándote la espalda; su mano en un agarre poderoso sobre la muñeca de Clark Luthor. Es humillante sentir mariposas en el estómago cuando su gemelo malvado ha estado a punto de matarte.
- no vuelvas a tocarla...- le ordena Clark Kent con voz áspera y hosca. Suelta a Clark Luthor con tal fuerza que Luthor se tambalea un poco. Luthor lo mira como si fuera poca cosa y después se sonríe de forma burlona. Tu Clark voltea hacia ti, y la tranquilidad y la calidez en su mirada consiguen que le sonrías con una amplitud tal, que crees que en cualquier momento las mejillas comenzarán a dolerte. Si creías que no podías enamorarte más del hombre, estabas equivocada.
- ¿estás bien?- te pregunta con tal preocupación que por solo unos segundos te das el gusto de fingir que en tu pequeño mundo creado en tu imaginación, él te ama a TI. Te toca suavemente el cuello, para comprobar que no estás lastimada. Y mientras tu cuerpo tiembla levemente ante su caricia, tú sólo le sonríes como idiota y sigues asintiendo con la cabeza. Realmente no te ha dicho nada más, pero tú sigues asintiendo. No hay nada de malo en eso. Desde tu punto de vista, Clark Kent está frente a ti, rodeado por nubes de colores y moviéndose en cámara lenta. Sólo falta la maldita música romántica, Lane. Eso, y comprobarás que eres patética.
- Clark...la limo nos está esperando para llevarnos a la recep...- la otra Lois se queda callada cuando te ve, o los ve, más bien. Su cara es de sorpresa, pero después de unos instantes te sonríe con amabilidad. - hmmm...v-vaya...esto si que es algo sorpresivo.- Se acerca a tu Clark y los sigue mirando con curiosidad.
- no podemos dejarlos aquí- menciona él en tono bajo y Lois asiente. En seguida Clark Luthor pregunta - ¿y piensan obligarme a ir con ustedes?- con gesto burlón. La cara de Clark Kent lo dice todo. Está claro que no va a dejar que le arruinen el día de su boda.
- después de ti, Luthor- señala Kent indicándole el camino, y con una mirada fría. Va caminando detrás de él, como cuidándolo, y en voz baja les dice a su Lois y a ti - quédense detrás de mi- Clark Kent. Siempre protegiendo a los que ama. Incluso si tú no estás en esa lista, su preocupación hacia ti te derrite el corazón. De nuevo asientes y vas detrás de la novia, quien a su vez va detrás de Clark Kent. Inconscientemente admiras su vestido y la envidia trata de aparecer de nuevo. Kent le da un empujón a Luthor, y cuando piensas que habrá una pelea seria entre los dos, Luthor solo mira el brazo por donde lo tiene sujeto, se sacude bruscamente y le sonríe con sorna mientras sigue avanzando.
- ¿por qué a mi, Lois? ¿por qué yo?-
- porque...tú eres un muy, muy buen hombre-
- tiene que haber alguien allá afuera, mejor que yo...-
- hmm, hmm...y si lo está...yo nunca lo he encontrado-
- de verdad te amo-
Cierras tu mano derecha (libre del cristal), apretándola en un puño; por la nostalgia que evocan esas palabras. Cae libremente a tu costado, y por acto reflejo gracias a tus nervios; te alisas nuevamente la tela de tu pantalón, tratando de contener las lágrimas. Notas que todos se han detenido y Clark Kent te mira con curiosidad. Rehusándote a mostrar que te han atrapado viviendo de tus recuerdos del pasado, sonríes un poco. Tus ropas de color negro, así, del mismo color de tu alma en este momento; les darán respuesta suficiente. Él te vuelve a preguntar si estás bien, y de nuevo asientes. Clark Luthor está serio, y aunque va muy por delante de ti, voltea y te da una mirada por sobre su hombro.
Puedes ver a través de mí, a mi alma...mi corazón.
Entran a la limo, y ves a los amigos cercanos de Clark Kent. Prácticamente están haciendo una fiesta dentro del vehículo, y las sonrisas aumentan cuando entran los novios. Hay miradas de incredulidad y asombro cuando te ven entrar a ti, y mucho más marcadas cuando ven entrar a Clark Luthor. Te toca un asiento cerca de quien reconoces como Martha Kent. Te saluda, y te sientes aún más extraña, más fuera de lugar. Cuando estás acomodándote en tu asiento, ves al rubio sentado al otro extremo y es demasiado dolor. A como puedes, te levantas y cruzas casi a tropezones hasta llegar a él, y con un gemido ahogado tu boca pronuncia su nombre.
- ¡Ollie...O-ollie...Dios...y-yo...!- te abalanzas sobre él y lo abrazas. No lo quieres dejar ir nunca. Si pudieras, regresarías el tiempo, o harías girar la tierra en reversa...con tal de poder salvarlo. El silencio es casi incómodo y sabes que todos te miran. No notas que Clark Kent, especialmente, te mira con tristeza...y Luthor...bueno, qué más da. La que está a su lado es Chloe Sullivan, tu prima, de quien no has sabido nada en años; en tu mundo. Te mira extrañada, y...aunque mal encubiertos, con algo de celos. Celos. ¿Por qué habría ella de estar...? Oliver te mira con ternura y te mantiene sobre su regazo, que es donde actualmente estás sentada; no recordabas haberte sentido tan en paz como hoy, en tantos meses. La euforia se te pasa, te disculpas unas cuantas veces, y vuelves a tu lugar, completamente avergonzada. El vehículo se pone en marcha hacia su destino. Un club campestre, exclusivo y cerca de Metrópolis; si la visión de varios rascacielos a lo lejos, es indicación alguna.
La celebración está a tope. Los novios hace más de una hora y media que han bailado su primera pieza como recién casados, y tienes que admitir que ha sido muy romántico. Luego, el novio se ha sonrojado cuando le ha llegado el momento de quitarle el liguero a su Lois, pero al estar ejecutando su placentera tarea, las miradas de ambos se han conectado mandándose un mensaje muy claro. La noche de bodas será INOLVIDABLE. El amor y el deseo entre los dos son tan palpables, que, si no hubiera gente en el lugar, estarían teniendo la noche de bodas justo ahora. Estás observando todo desde una mesa semi vacía en un rincón. Y está semi vacía, porque para tu desgracia Clark Luthor está contigo. ¿Si, Clark Kent...me recuerdas? Soy Lois Lane versión alternativa. Verás. No es por interrumpir la melosidad de un evento tan importante, pero...¿no sé si te acuerdes que tu gemelo malvado quiso estrangularme? ¿Podrías cambiarlo de mesa, o conseguirme una orden de restricción?
- pftt, si, claro...- murmuras riéndote tontamente, y miras la copa de vino con ojos brillantes. Deseas que el alcohol haga efecto y te desmayes. Y que preferentemente no vuelvas a despertar. Tu mirada se desvía al cristal con el que viniste a este otro mundo, y das un bufido de enfado. Clark Luthor sigue con la mirada cada uno de tus movimientos. Rueda los ojos. Sería mejor que te dieras cuenta de lo que hace, si no estuvieras tan ensimismada en tu mundo. Pero no puedes evitarlo, y juras que en cuanto regreses de vuelta a tu mundo (tus intestinos se hacen nudos de tan solo pensarlo), jamás en tu vida volverás a acercarte o a tocar un cristal, por más bonito que sea.
- ¿recordando tu propia boda de ensueño con Queen?- su voz penetra la niebla de tus memorias, y sacudes levemente la cabeza, antes de voltear a mirarlo. Con odio. Le das otro trago a tu copa y lo ignoras. Al cabo de un rato contestas secamente.
- métete en tus propios asuntos ¿quieres? Solo...mira hacia la pista de baile y finge que no estoy aquí. Eso te sale muy bien.- miras de reojo su cara de sorpresa, y hay en él, un poquito de ¿qué...? ¿qué es? ¿Tristeza? Que considerando que él es Clark Luthor, es casi imposible. El escozor en tu garganta te obliga a darle otro sorbo a tu bebida. Para su mala fortuna, tanto tú como él voltean a mirar la pista de baile al mismo tiempo. Ahí siguen, rodeados por sus amigos (Oliver incluido), y bailando despreocupadamente. Clark Kent y Lois Lane-Kent. El ardor en tus ojos te provoca hacer un pequeño 'gulp' para aclararte la garganta, y desvías la mirada, que casualmente se encuentra con la mirada de Luthor. Inmediatamente diriges la vista hacia otro lugar y aprietas la copa con una sola mano.
No sabes en que momento comienza todo, pero si alcanzas a ver a Clark hablando con Oliver. Queen no se mueve ni le hace caso. Oyes a Chloe musitar '¡Oh Dios, Oliver!' y dejas la copa, mientras tomas el cristal y lo mantienes cerca de tu pecho. Después es la voz de Lois.
- ¡por favor, salgan todos...rápido!- grita tu otra yo, mientras se recoge un poco el vestido y corre a poner a salvo a Martha Kent pidiéndole que salga también. Te levantas y decides acercarte, con Clark Luthor siguiéndote. Es un absoluto misterio, por qué el hombre no ha aprovechado para escabullirse entre toda la confusión.
- L-lois...¿que sucede?- preguntas cuando ves el rostro horrorizado de la novia. En seguida corre hacia Clark, quien ha sido lanzado por los aires, cortesía de Oliver. Clark Kent te grita - ¡váyanse. Oliver ha sido invadido por la oscuridad!- oyes un gruñido cerca de ti, y después Clark Luthor te toma bruscamente del brazo y comienza a caminar contigo hacia la salida más cercana. Te resistes en todo momento, pero haces una mueca de dolor cuando el agarre casi te corta la circulación. Cuando ya están fuera, Luthor vuelve adentro y se oye como si estuvieran peleando. Y es afuera, cuando te das cuenta de la dimensión del problema. La gente mira hacia el cielo, que lentamente comienza a teñirse de un rojo sangre, más fuerte que el que puede verse en los atardeceres. Puedes oír relámpagos, pero los rayos jamás son vistos. La tierra tiembla. Una pequeña parte de ti se pregunta si tú has sido la causante de esto. Tus instintos de reportera y tu deseo de ayudarles a los de este mundo, son muy grandes y tomas la decisión. Buscas un auto que en una oportunidad única de 1 en un millón, tenga las llaves dentro, y con la puerta abierta. Milagrosamente encuentras uno...
- eso es tenerse confianza entre ciudadanos- musitas mientras enciendes el auto. Arrancas sin oír las protestas del Jeff Hage de este mundo. Este es un poco más tierno. Tu parada es el Daily Planet. Haces un tiempo récord de 30 minutos. Y te escondes de todo mundo. Hubiera sido perfecto entrar con una caja de cartón con dos orificios para hacerla de ojos; sobre tu cabeza. Aunque pensándolo bien, eso hubiera atraído aún más la atención. Bien Lois, no has perdido tu sentido del humor. Te escabulles al bullpen y te quedas cerca, pero oculta, oyendo la transmisión radial que pone en alerta a los ciudadanos, sobre un posible impacto entre un planetoide y la tierra. Lois (quien ya trae otras ropas) y Clark llegan al Daily Planet también. Los oyes hablando de Apokolips, del impacto y de que él debe hacer algo. Decides ver el fenómeno más de cerca, esperando que algo suceda y el cristal reaccione evitando la catástrofe. Pero...antes te gustaría tener otro mini-momento de masoquismo, así que te quedas un poco más para ver como se besan en pleno bullpen, antes de irte corriendo hacia el ascensor. ¡Por favor, funciona! ¡por favor! Repites en tu mente una y otra vez cuando estás por fin en la azotea del Daily Planet y sujetas con fervor el cristal. El viento sopla fuerte y el color del cielo es casi irreal.
- n-no...no sé si esto es mi culpa...pero por favor...¡regresa las cosas a como eran...regrésanos a nuestro mundo...haz que todo vuelva a la normalidad!- pides con desesperación. Si la gente de edificios cercanos logra verte, no les cabrá duda que eres una loca haciendo algún tipo de ritual. No. Pasa. NADA. Te asomas por uno de los bordes del edificio y cuando la tierra vuelve a temblar pasa lo más insólito que te haya ocurrido jamás. Resbalas y estás cayendo hacia una muerte segura. De todas las cosas ridículas, absurdas y sobrenaturales que te han pasado en la vida; y lo cerca que has estado de la muerte en varias ocasiones, esta es la #1 de 'las razones más idiotas para morir'. Resbalaste por ir a ver si algo pasaba, después de que le pediste con mucha fe a un cristal mágico. ¡Wow! Esta vez si que te superaste a ti misma, Lane.
Cuando llega la hora del impacto, cierras los ojos; pero el contacto con el suelo nunca llega. Por el contrario, sientes como dos fuertes brazos te sujetan con fuerza. El golpeteo acelerado de un corazón y un pecho masculino y amplio. Abres un ojo...y luego el otro. Él te está mirando. Con rostro serio y un torbellino de emociones mezclándose entre las tonalidades azules y verdes de sus ojos. Lo que estaba a punto de convertirse en algo épico y súper romántico, se transforma en decepción cuando notas el destello de la joya incrustada del anillo que lleva en el meñique.
- C-Clark...¿Luthor?- preguntas con decepción y algo de enojo. El tipo te ha arruinado una escena digna de una película de amor al estilo 'Titanic'. Una lástima.
- ¿qué? ¿Esperabas que fuera 'el otro'?- dice con desdén mientras aprovecha para flotar lentamente y dejarte en tierra firme. La tierra firme resulta ser un callejón. Ruedas los ojos, y vuelves a preguntarte ¿por qué si es que ya aterrizaron, él sigue sujetándote por la cintura? Luthor nota lo que ha hecho, y tu descontento, y rápidamente se aleja de ti.
- lamento decepcionarte Lane, pero San Clark Kent está ocupado tratando de salvar el mundo. Con mucho énfasis en el 'tratar', debo decir. No sabe volar. Pftt...- se burla él, de tu adorado Clark.
- por lo menos él está haciendo algo. Que es mucho más de lo que tú podrías decir que has hecho en tu vida.- la puñalada le hace efecto, lo golpea y le hiere el ego. Sabes que se ha quedado sin defensa alguna, cuando no te contesta. Increíblemente...te estás sintiendo culpable.
- pero, si de algo te sirve: has salvado una vida. Una razón menos para irte al infierno. Así que...humm...gracias...supongo.- Te encoges de hombros y sin darle más importancia a Luthor, avanzas con piernas temblorosas por tu encuentro cercano con la muerte, hacia el auto que has tomado prestado. Lo ves por el espejo retrovisor, mientras el automóvil se aleja. Con la cabeza gacha y gesto pensativo. Mató a tu esposo. Recuperas la cordura, y desvías tu vista de él. Tú no le importas, ¿por qué habría él de importarte a TI?
No puedo vivir en un mundo donde no me ames...
Sacudes la cabeza. Tendrás que reprocharle a Clark Kent el que esas malditas palabras se te hayan quedado atascadas en la mente. Tu nueva idea es regresar a la granja. Ver si el cristal (que ahora está sobre el asiento del copiloto) puede abrir la puerta para enviarlos de regreso a su mundo.
- esto de los cristales mágicos es un fraude.- murmuras con tristeza porque la cosa esta no ha funcionado PARA NADA. Clark Kent no se ha enamorado locamente de ti, y tú has quedado como una tonta. Enamorada y sin ser correspondida. Si Clark Luthor compró el cristal, definitivamente debería pedir un reembolso. Piensas decepcionada mientras las lágrimas tratan de nublarte la vista, cuando vuelves a recordar a Clark Kent y a su Lois besándose en el bullpen. Los cristales mágicos no funcionan. O simplemente es tu vida la que apesta.
