Nyappy! hoy vengo actualizando porque mañana hay entrega de calificaciones y no se cuanto tiempo me vayan a castigar la compu =D asi que mejor publico, el protagonista de este capi es... chan chan chan chan: Kiku Honda *sartenazo para silverdawn por adivinar* ahaha solo digo que ame escribir este capitulo, mas porque habla de mis dos parejas favs (Giripan, Asakiku) ese es el unico adelanto que doy huhuhu, bueno bueno, mejor lean nwn
Capitulo 3. Acoso
Odio esta sensacion.
La mañana era tranquila, el clima era perfecto y todo indicaba que ese dia seria como cualquier otro. Pero esa extraña sensacion en la boca del estomago le hizo darse cuenta que no seria asi. Abrio los ojos con pesadez, sentia su cuerpo cansado y sus animos de estudiar se habian esfumado por completo, pero sabia que debia asistir a la escuela y no arruinar su expediente perfecto. Se levanto e inicio a cambiarse con el uniforme que habia planchado la noche pasada, para despues peinar su cabello, dejando cada hebra en su lugar. Bajo al comedor donde se encontraban sus hermanos desayunando. Estos sonrieron al verle.
-¿Se te hizo tarde?- pregunto Yao con media sonrisa, Kiku siempre era el primero en levantarse e ir a la escuela, pero esos ultimos dias siempre era el ultimo.
-Que va, llegare a la escuela con el tiempo justo- se encogio de hombros y se sento para iniciar a desayunar.
-Yo debo irme ya, tengo que terminar un trabajo con unos amigos- el coreano se puso de pie, colocando un pan tostado en su boca. Kiku dejo caer el cubierto e hizo ademan de levantarse, Yao se dio cuenta de la extraña reaccion del chico pero se quedo en silencio.
-Y-yong soo, espera- pidio el japones -ire contigo- musito ya de pie, con un extraño tono de voz.
-¿Pero que dices? Aun es temprano, tienes tiempo de desayunar- le respondio el otro mientras sonreia. Kiku desvio la mirada pero sonrio.
-Cierto- susurro mientras volvia a sentarse. Im yong soo se dio la vuelta y salio de la casa. Yao no dejo de observar en ningun instante al pelinegro.
-Si quieres yo puedo llevarte- se ofrecio el mayor mostrandole las llaves del auto. Kiku dudo por unos segundos pero nego con la cabeza.
-Te retrasaras, la escuela queda en direccion contraria a tu trabajo, yo puedo llegar solo- le sonrio intentando que el otro no se preocupara. Este suspiro.
-Esta bien, entonces me marcho, tengo una junta con unos proveedores extranjeros, si los convenzo de invertir en el proyecto, la empresa volvera a estabilizarse- musito Yao mientras guardaba unos cuantos papeles a su maletin -Aunque segun me dijeron son algo estrictos y les desagrada el cabello largo en los hombres- rio con nerviosismo.
-Yo se que lograras convencerles- le animo Kiku, conciente de lo capaz que llegaba a ser su hermano.
-Eso espero, si lo logro nos iremos de vacaciones- ambos rieron y el pelilargo se dirigio a la salida. -Cuidate Kiku- fue lo ultimo que dijo antes de salir de la casa, la sonrisa del pelinegro al instante desaparecio y miro desganado el plato de cereal que tenia enfrente, no tenia nada de hambre, pero no queria preocupar a sus hermanos mas de lo necesario.
Termino de desayunar y salio de la casa, no sin antes asegurarse de que cada una de las puertas tuviera seguro. Esos ultimos dias sentia una extraña necesidad de proteccion, tenia el presentimiento de que algo malo sucederia, esperaba que no se tratara de sus hermanos, pues no seria capaz de seguir viviendo si a alguno de sus seres queridos le pasaba algo. En cuanto cruzo el cancel de su casa volvio a sentir esa sensacion. Esa maldita sensacion de estar siendo observado. Inicio a caminar en direccion a la escuela, pero la sensacion a cada segundo se intensificaba mas y mas, no miraria atras, no lo haria por nada del mundo. En todas las peliculas de terror siempre que el personaje miraba hacia atras recibia una puñalada o algo mucho peor. Acelero su caminata y escucho varios pasos tras el. Quizas solo era la paranoia y lo que escuchaba eran sus propios pasos, pero eso no podia tranquilizarlo, estaba seguro de que no se trataba de una broma de su mente, alguien estaba de tras de el, alguien lo estaba siguiendo. Inicio a correr, sin mirar atras, aun podia sentir esa mirada clavada en su espalda, era un sensacion tan insoportable. Escucho como los pasos aceleraban, la persona que lo estaba siguiendo inicio a correr. ¡Maldita sea! ¿porque le pasaba esto a el? Siguio corriendo y decidio girar en la proxima calle, debia perderse de la vista de la persona que le seguia, de seguro se trataba de un ladron idiota o quizas de un asesino serial. Su rostro palidecio e inicio a correr con mas fuerza, pero al dar la vuelta choco con algo un tanto duro que al instante le tomo por los hombros. Se trataba de otra persona, no abrio los ojos pero por lo grande de las manos podia deducir que era mas alto y grande que el como por una cabeza.
-¡Sueltame! ¡Sueltame! ¡Ayuda!- inicio a gritar el pelinegro aun con los ojos cerrados intentando zafarse.
-Kiku, tranquilizate, por favor, Kiku- le pidio una voz agitandolo levemente, al reconocer la voz el japones se quedo en silencio y abrio los ojos lentamente. Un par de ojos verde olivo le miraban con preocupacion. Sus hombros se relajaron y por mero instinto recargo su cabeza en el pecho del griego.
-Lo siento Heracles-san- musito respirando con algo de dificultad, a causa de su mala condicion fisica y de haber corrido tanto.
-¿Que paso Kiku?- pregunto el castaño con voz pausada pero evidente preocupacion.
-Nada... solo senti... que alguien me seguia- se dio la vuelta con rapidez mirando a su espalda, pero el callejon estaba vacio a excepcion de ellos dos. Se dio la vuelta hacia Heracles riendo con algo de nerviosismo -Creo que he visto muchas peliculas de terror- a sus espaldas un bote de basura cayo al piso en un ruido sordo, haciendo que el japones diera un pequeño salto y se refugiara en los brazos del griego, el cual inicio a reir levemente.
-Si, creo que has visto muchas- dijo deshaciendo el abrazo del menor que practicamente habia clavado sus uñas en la espalda del griego. Para despues acercarse al bote y sacar un pequeño gato negro que habia hecho todo el alboroto y tomarlo en sus brazos -Creo que este pequeño es el causante de tu paranoia- Kiku miro atonito al gato pero luego inicio a reir, acariciando las orejas del minino.
-Vaya que me sacaste un susto, pequeño- figio que regañaba al gato, el cual maullo para despues iniciar a ronronear. Heracles dejo al gato en el piso y se dirigio al japones.
-Sera mejor que vayamos a la escuela, se esta haciendo tarde- Kiku asintio sonriendo, ahora podia sentirse tranquilo, por alguna extraña razon, cuando estaba cerca de Heracles esa sensacion de persecucion desaparecia y se sentia protegido.
Llegaron a la escuela y toda su tranquilidad se disipo tan rapido como habia aparecido. Heracles camino hacia su casillero dejando solo al japones. Kiku suspiro acercandose al suyo, mirandolo con algo de desconfianza, sabia que debia tranquilizarse, dejar de desconfiar en todo cuanto le rodeara, pero esa maldita sensacion parecia no desaparecer. Abrio el casillero con rapidez pero lo que vio le dejo helado, varios petalos de rosa cayeron al piso despues de que la presion del casillero dejo de ejercerce sobre ellas, haciendo que miradas curiosas de estudiantes se clavaran en el japones. Dentro del casillero, en medio de todos los petalos, habia dos rosas marchitas entrelazadas con un liston rojo. Dejo caer su mochila, mientras su mano se habia quedado suspendida en el aire a escasos centimetros de la puerta del casillero. Sus ojos estaban llenos de panico, abrio ligeramente los labios intentando decir algo pero ninguna palabra salio de ellos. Una mano tomo la suya y giro el rostro con rapidez para encontrar una vez mas al moreno que lo miraba con determinacion.
-He-hera-cles...san- susurro aun aturdido.
-Kiku... estas temblando- le dijo el griego mientras tomaba con mas fuerza la mano del japones, de un movimiento rapido cerro el casillero y jalo a Kiku por el pasillo, haciendole escolta hasta su salon, llevandose miradas curiosas por ver al mayor tomando de la mano al otro. En cualquier situacion Kiku se habria separado avergonzado, pero esa ocasion era diferente, necesitaba de ese agarre, necesitaba esa calidez. Necesitaba aferrarse a algo que no le hiciera caer en la locura.
Las clases pasaron lentamente, Kiku no podia sentirse tranquilo, habia dejado de sentir esa sensacion pero eso no significaba que podia sentirse tranquilo, sabia que en cualquier momento volveria. La unica manera de desaparecerla era estar junto a sus hermanos o junto a Heracles, esa era la unica manera de calmar ese insoportable miedo que se apoderaba de el. Quizas debia ir al medico o a un psiquiatra, ya no aguantaba ese delirio de persecucion. En cuanto sono el timbre que anunciaba el receso se puso de pie de golpe, sabia donde podia encontrar a Heracles a esa hora, necesitaba estar con el. Salio corriendo del salon pero al atravezar la puerta choco contra un joven rubio de cejas pobladas, se quedo unos segundos hipnotizado por esos llamativos ojos esmeralda que estaba semi-ocultos bajo unas gafas con marco rojo. Ambos se quedaron en silencio y un escalofrio corrio por la espalda del japones.
-L-lo lamento- dijo haciendo una reverencia rapida, despues de todo el era el que habia chocado contra el rubio. El otro no respondio nada o si lo hizo Kiku no logro escucharle, pues en cuanto hizo la reverencia salio conrriendo en direccion a la azotea. Una vez en ese lugar encontro al castaño dormido boca arriba. Sonrio levemente y se sento a su lado, aunque el no se diera cuenta de su presencia se sentia tranquilo de esa manera. Se recosto junto a el, aunque guardando distancia e inicio a mirar las nubes. Heracles bostezo, abriendo los ojos con cansancio y posandolos sobre el pelinegro, no pudo evitar sonreir.
-¿Que hora es?- pregunto con voz ronca a causa de la siesta.
-Esta por terminar el receso, desde que llegue estabas dormido- dijo el pelinegro entre risas sin despegar la mirada de las nubes.
-Lamento haberte dejado solo en ese tiempo- musito Heracles desviando su mirada al cielo.
-No lo hiciste, estabas a mi lado, eso me basta para sentirme seguro- el griego se incorporo y miro con determinacion al pelinegro.
-¿Que es lo que esta pasando?- pregunto pero su tono demandante le hizo ver como una orden.
-Ultimamente me siento observado... es asi todos los dias... primero fueron cartas, despues chocolates... ahora las rosas...- musito el pelinegro bajando la mirada, no queria recordar -Las cartas eran anonimas, pero la mayoria estaban escritas en ingles... el significado...- su voz se corto y trago saliva.
-Asi que alguien te esta acosando- Heracles dejo de mirarle y desvio su mirada a ningun punto en especifico.
-Si... y... ya no lo soporto- Kiku se sento y abrazo sus piernas, ocultando su rostro en sus rodillas. Heracles volvio a mirarle.
-Deberias iniciar a salir con alguien, quizas de esa manera esa persona deje de acosarte-
-Pero no tengo idea de con quien podria salir, la mayoria de las chicas me ven como el amigo confiable, aparte mi aspecto fragil me hace parecer una chica- Kiku rio levemente.
-Quizas deberias salir con un chico, que sea mas grande que tu, de esa manera podria intimidar a la persona que esta siguiendote, aparte solo podrian fingirlo, hasta que se termine el acoso- Kiku se sonrojo y desvio la mirada.
-¿Quien podria ayudarme con algo asi?- Heracles miro al cielo y se quedo unos segundos en silencio.
-Yo podria, no hay ningun inconveniente conmigo, aparte somos amigos, nuestra relacion no cambiaria mucho, solo lo haria a los ojos de los demas- Kiku se sonrojo aun mas, mirando en silencio al griego, el cual seguia sin mirarle.
-Entonces tengamos una cita- dijo Kiku desviando la mirada mientras sonreia, aun sonrojado. Los ojos verde olivo del griego se clavaron en el, incredulos -Bueno, para irnos acostumbrando a lo que fingiremos- el otro sonrio levemente.
-¿Saliendo de la escuela?- pregunto entusiasmado. Kiku desvio el rostro intentando ocultar su sonrojo. En ese momento el timbre anuncio el regreso a clases. Kiku se puso de pie con rapidez y le dio la espalda a Heracles.
-Saliendo de la escuela...- repitio -Le dire a donde iremos- inicio a correr escaleras abajo, Heracles volvio a sonreir pero un extraño vacio en el pecho le hizo intentar detener al pelinegro, sin embargo no lo hizo, lo miro mientras se alejaba y suspiro. Quizas el pelinegro le estaba contagiando su paranoia.
Las clases se volvieron mas lentas, quizas era por la ansiedad del pelinegro. Pero esta vez era una ansiedad diferente, golpeaba la pluma contra la banca, contando los minutos, los segundos. No era que esperara la cita con el griego, simplemente, queria salir de ese lugar. El profesor escribia formulas quimicas en el pintarron pero Kiku no les presto atencion. Al final, las clases llegaron a su fin, el pelinegro tomo sus cosas y se dispuso a salir del aula pero el profesor le detuvo.
-Emm.. Kiku, ¿podrias pasar lista por mi?- pregunto con una sonrisa apenada -Es que debo terminar de revizar unos apuntes y no me queda mucho tiempo, si quieres puedes entregarme las listas mañana- el menor quizo negarse pero le era imposible, asintio con una ligera sonrisa mientras tomaba la carpeta. Sus compañeros iniciaron a salir mientras Kiku se sentaba en un banco e iniciaba con su trabajo, revizando con rapidez los nombres de sus compañeros. Pronto todos abandonaron el aula y se quedo solo, esa sensacion volvio a aparecer. Se sentia nervioso y no podia concentrarse en la lista, se preguntaba donde se encontraba Heracles en esos momentos. Termino con la tarea encomendada por el profesor y puso la lista en su mochila. Quizas Heracles le estaba esperando en la salida de la escuela. Se llevo la mochila al hombro e inicio a marcar el numero de su hermano, debia avisarle que llegaria tarde a casa ya que saldria a pasear con Heracles.
-¿Hola?- contesto el chino cuando Kiku salio del aula, pero el japones no pudo responder ya que alguien le habia cubierto la boca con un trozo de tela cubierto de alcohol, intento safarze pero su captor era mucho mas fuerte y no le soltaba por mas que forcejeara -¿Kiku? ¿eres tu?- pregunto la voz del chino al otro lado de la bocina, el pelinegro intento mirar el rostro de su captor, una tarea difcil por la posicion en la que se encontraban, pero lo unico que pudo distinguir fue un cabello dorado y unas extrañas gafas rojas, antes de que todo se volviera oscuridad y perdiera la conciencia por completo. El celular cayo al piso mientras un alterado asiatico hablaba sin saber que sucedia -¿Kiku? Responde! ¿estas bien? Kiku!-
El griego corria apresurado hacia el salon de clases del japones. No entendia porque se habia quedado dormido, despues de lo que se suponia harian despues de la escuela. Tenia la esperanza de que el pelinegro le esperara en ese lugar pues lo habia buscado en la entrada y no se encontraba ahi. Cuando llego se sorprendio de ver el celular y la mochila del pelinegro tirados en medio pasillo, se acerco con incredulidad y tomo el celular entre sus manos, estaba roto de la pantalla y apagado. Sus libros tambien estaban regados en el piso. Heracles no podia creer lo que veia, se asomo en el salon pero no habia nadie ahi. Se dejo caer al piso de rodillas, contemplando el celular en sus manos.
-No... no es cierto... no...- inicio a susurrar mientras sus ojos se ponian llorosos, quizas por el hecho de que tenia el presentimiento de que algo asi pasaria, por el hecho de no haber llegado antes, si tan solo el... si tan solo... -Kiku... tu... por favor, no... tu no...- susurro entre sollozos mientras sus ojos verde olivo se llenaban de lagrimas.
El cuerpo de Kiku Honda nunca fue encontrado.
hahahah ame totalmente escribir este capitulo, no se, amo el giripan y el asakiku hahah de hecho quien tuvo la idea de casi todos los capitulos fue mi hermano macarron, aunque el solo me da el nombre del titulo y una vaga idea, yo me encargo de todo lo demas hahaha xD Y si, amo a Iggy con esas gafas, me parece injusto que solo Iggyko las utilize, aparte me atraen bastante los chicos con gafas x3 (excepto roderich .-.) hahaha espero les haya gustado.
Respondiendo reviews:~~
xNueve: hahaha me pregunto si te gustara este capi, gracias por los comentarios del primero y el segundo, para ser sincera tambien me gusto mas como me gusto el segundo, siento que no me van mucho los sovieticos, me centro mucho en los asiaticos haha espero tambien te guste este epi ;3
Naruko: enserio te hizo llorar? hahaha ojala los proximos te hagan llorar mas kukukuk, ok no xD
Silverdawn: que comes que adivinas? enserio, antes de leer tu review ya habia escrito el de Kiku entero hahaha y nu entendi mucho lo de tu amigo pero en la relacion de lovi y feli me base un poco en la de hikaru y kaoru de ouran, hahah lamento hacerlo tan dramatico pero asi esta de enferma mi mente xD gracias por el review
Faby: gosh, como amo tus reviews x3 esq es un romance tan romantirrico el italiacest, de hecho el unico incesto que me gusta es el de los asiaticos y el de los italianos uwu y final feliz, pues cierto, intente darselo, pero este no lo tiene TwT que triste, y mas por las continuaciones *Kira: callate Junjou, siempre hablas de mas* ok ok me callo uwu y lo de Feliks, bueno cualquier reclamo va para Italia-von-Bielefeld hahaha el es el de las ideas haha
GoreHetare: enserio? huhuhu mi meta es recoletar sus lagrimas (?) ainss me acorde de True Tears, que hermoso anime, lo recomiendo hahah pero no, su padre creo que era el abuelo roma o algo asi, espero este haya gustado, creo no estuvo tan angustioso, como me dolieron las ultimas palabras de Kiku hacia heracles TwT wuaaa Iggy sta re inche loco, ya quiero llegar a su capi.
Hinata: hahaha io tambien amo esa parejita, espero tambien haya gustado este capi. Gracias por el review nwn
Weeeeno weeeeeno, espero les haya gustado. Muchas gracias por sus reviews, son de las pocas cosas que me alegran el dia nwn
Por cada review que dejen ayudan a esta loca escritora coreana a sacar buenas calificaciones xD
