Bueeno bueeno .. primero que todo .. emm Gracias a todos los que leyeron la intro de mi fic *-* ! aunque no me hayan dejado review (U) .. bueeh .. de todas formas seguí :3 espero les guste la segunda parte.. me costó un tanto escribirla, por eso quizás noten que está más corta de la anterior.. es que tenía muchas ganas de actualizar :$ bueeh..! ehm .. ¿Advertencia? Si encuentran una parte un tanto idiota no me culpen ... escribí un poco ayer, que tenía un dolor de cabeza .. AIYA .. mejor les dejo el fic..
*Hetalia no me pertenece a mi, le pertenece a Himaruya Hidekazu... ¡GRACIAS, ÍDOLO! *
Capitulo I: Cómo todo vuelve a comenzar.
Luego de que todos salieran del salón de reuniones Yao invitó a Kiku a caminar por ahí, para así conversar y ponerse al tanto de sus vidas. Hace un rato no hablaban de cosas triviales y cotidianas. Habían recuperado un poco de fuerzas comiendo ese extraño engrudo que traía Alfred para simplemente quitarse el hambre. Aunque Kiku aún no estaba del todo convencido si ir o no, puesto que tenía cosas más importantes que hacer que andar caminando sin rumbo por la vida mientras hablaba de cosas nada importantes con el representante Chino.
-¡Vamos, Kiku! ¡Será divertido-aru! Además, hace un tiempo no le cuentas nada a tu hermano mayor-aru… ¿Qué dices? – Lo incitó, con una gran sonrisa en su rostro.
- Ehmm… No estoy seguro, Yao-san… De verdad tengo muchas cosas que debo hacer y no sé si yo…
- ¡Kiku! ¡Sólo será un momento-aru! Sólo quiero estar un momento contigo y hablar-aru… ¿Es eso mucho pedir? – Interrumpió Yao, esta vez borrando esa sonrisa que tenía y apareciendo, en su lugar, una cara con algo de desaliento.
- Está bien… pero que sea sólo un momento… Que luego tengo otras cosas que…
- ¡Si! – Exclamó, interrumpiendo nuevamente al Japonés.- ¡Vamos!
Entonces ambos asiáticos se fueron a recorrer Italia, hablando de cosas poco importantes. Entonces, en un momento, un silencio incómodo se interpuso entre ellos. Yao, para salir de eso, comentó algo que tal vez iba a volver a traer la conversación, por lo menos por unos minutos.
- Ludwig se veía muy enojado al final de la reunión. Más que en otras ¿No lo crees-aru?
- Él siempre es así. Tal vez hoy estuvo algo más malhumorado por el apetito que ha de tener, al igual que todos nosotros…
- Es lo más probable-aru.- Asintió el Chino. Entonces se detuvo de pronto, mirando hacia el frente.- ¡KAWAII-ARU! – Exclamó, con un brillo en los ojos difícil de describir.
- ¿Yao-san? – Extrañado por la repentina frenada de su ex tutor lo miró y luego vio en la dirección que sus ojos seguían. Ahora lo entendía todo: Era un gatito. Pero no cualquier especie de gato. Era un pequeño, blanco y peludo gatito demasiado parecido a Hello Kitty (¿Ahora lo entienden también?).
Yao , entonces, cogió al gatito entre sus brazos y lo atrapó en un abrazo.
- ¿Has visto ya, Kiku? Es igual al peluche que me regalaste hace un tiempo-aru.. ¡Igual a Shinatty-chan! – Exclamó con una gran sonrisa y volvió a abrazar al mamífero. - ¡Me lo quedaré-aru!
- Esto.. Yao-san… no creo que sea una buena idea llevarse un gato callejero a su casa…- Dijo el de pelo negro, no muy convencido de la decisión que había tomado su acompañante. El Chino le puso al pequeño peludo frente a sus ojos.- Aunque… aunque sea muy lindo… t-tú…- La lindura de la bola de pelos, y un maullido por parte de la misma, lo venció y ambos asiáticos comenzaron a acariciarlo y abrazarlo. Yao había ganado. Terminó llevándose a la gatita a su casa.
Cuando llegaron, la felina y el Chino, éste último fue a la cocina y sacó dos platos. En uno puso un poco de agua y el otro lo llenó con algo de su comida. Los colocó ambos en el suelo y la minina comenzó a degustar las delicias del asiático mayor.
- Debes de tener mucha hambre-aru – Le habló mientras se inclinaba junto a ella y la acariciaba.- Mañana te conseguiré alimento para mascotas-aru. Pero espero que, por ahora, esto esté bien-aru.- Sonrió. La gatita lo miró y maulló. El chino se levantó, dejando comer a la nueva felina y fue hasta su habitación, sacando de una caja un listón rojo.
- ¡Perfecto! – Exclamó y fue en busca de su mascota.- ¡Esto te encantará, Shinatty-chan! – Le gritó desde el pasillo. Respondió, para sorpresa, su amigo con cabeza de la copia china de Hello kitty, a quien llamaba con el mismo nombre.
- ¿Me has hablado, yao,aru?
- No, no es a ti. Es a mi nueva gatita-aru. La he llamado Shinatty-chan ¡Es que es igual a ti-aru!
- Ah… y … ¿Qué llevas ahí en la mano,aru? – Preguntó, el hombre-gato, con algo de envidia.
El interrogado se lo enseñó.
- ¡Es un lindo listón rojo para ponerle en la orejita-aru!
Al llegar a la cocina encontró a la gatita durmiendo junto a sus platos. La verdad es que ya era muy tarde, y la pequeña debía tener sueño, pero de todas formas la despertó.
- Perdóname, Shinnaty-chan, por despertarte-aru.. déjame ponerte esto.- Le enseñó el listón que tenía en su mano para que la felina lo olfateara. Ésta así lo hizo y dejó que su nuevo dueño se lo pusiera donde quisiera. Yao enseguida le hizo un bello lazo en su orejita izquierda. Perfecto. Había quedado igual a Hello Kitty.
-¡Shinatty-chan kawaii-aru! – Gritó con emoción, abrazando nuevamente a su mascota peluda y blanca.- Ahora vamos a dormir-aru…- Sin soltarla, la llevó a su habitación y la dejó sobre su cama. Luego fue a ponerse su pijama, se soltó el cabello y se acostó, junto a la gatita. Ésta fue caminando hasta posarse sobre el chino, se volvió un ovillo de pelos, para luego quedarse, ambos, dormidos al mismo tiempo.
A la mitad de la noche una pulga fugitiva entró a la habitación del chino por la ventana. Saltando llegó hasta la gatita que estaba sobre él y la mordió. Ella se despertó enseguida y, sin pensarlo, se comenzó a rascar en el lugar que la maldita pulga había pensado acomodarse. Al golpear al bicho con sus patas, éste salió de ahí. "No es un buen lugar para mi" pensó y entonces se fijó en el asiático, quien dormía plácidamente. Ese era su lugar. Se dirigió, entonces, a su nueva presa y lo mordió. Yao lo sintió, pero no despertó, sólo cerró sus ojos más fuerte y golpeó, sorpresivamente, el lugar mordido, matando así a esa pulga. Su sangre se juntó con la que salía de la pequeñísima herida del chino. Ahí comenzó todo.
jujuju Cortito.. ¿No? Pero bueno .. supongo, espero, y ruego a los dioses de la inspiración (o en lo posible que la inspiración me la de el dios nórdico Loki :$) que los capítulos que le siguen a este sean muchisisisimo mejor :3 ... ehh .. pues eso.. Espero sus reviews ¿Si? *-*
Yao y Fabi se despiden de ustedes (L)
