Un amor pactado en sangre
Rumores
La mañana se iba tornando con los colores rojizos que manaba los rayos de sol.
A pesar del tiempo transcurrido, las personas iban caminando, hablando de temas que se le hacían indiferente a la joven de cabello castaño, surgía en medio de la indiferencia el temor de ser burlada por sus compañeros nuevamente, y sumisa entre la gente se escondía para no ser el centro de conversación de los alumnos.
Rumores era lo que mas se abastecía en esa institución, y para pesar de ella era algo que no podía evitar... Aunque su carácter se torno algo hostil y su personalidad recurría a la soledad como medio de sustento ante a la adversidad, los alumnos se divertían haciendo burlas a su alrededor.
Miro el sol antes de entrar, y sus rayos acariciaban aquel rostro demacrado por los insomnios, le dio un poco de paz a la falta de auto superación.
Sus pasos desganados y sin compresión alguna, se dirigía hacia el salón que pronto seria su tortura diaria.
Las personas se acomodaban velozmente en sus asientos, esperando que el profesor iniciara la clase, aunque Tea lo hacia todo con irritación.
-Hoy tenemos a un nuevo estudiante, que tal vez todos aquí lo conozcan- aclaro mientras que las voces de los jóvenes se oía cada vez mas impacientes.
-Silencio por favor!, el joven Yugi Motou nos honrara con su presencia este año escolar-
Los murmullos se hicieron cada vez mas estruendosos, al parecer la gente acababa de asimilar la situación a su manera, la forma perversa que tiene el pensamiento humano para lastimar a los demás.
No era de esperarse que la multitud empezara los nuevos rumores, la llegada inesperada de Yugi Motou logro que anticiparan los hechos ocurridos ayer, y la falta de Tea y Yami al colegio.
En medio de la confusión una "amiga" de Tea se levanto.
-Ahora ya sabemos que Tea consiguió a su pieza de reemplazo- Dijo con una sonrisa sarcástica y malévola.-No era de esperarse que después de que le rompieran el corazón a Tea, viniera de nuevo "su amiguito a consolarla".
La crueldad que tuvo esa joven, fue desalentador para Tea, haber perdido todo por nada... O Es que realmente jamás tuvo algo?
Aceptar que todo fue un engaño y que solo fue una jugada de su ingenuidad la volvieron vulnerable por ese momento, en sus ojos comenzaron a salir lagrimas que venían desde su corazón y morían en sus labios.
Sus pequeños mechones no lograban disipar la imagen deplorable que ella presentaba y mucho menos su llanto.
A pesar de la distancia en que se encontraban Yugi y Tea, ÉL podía ver como su amiga se llenaba de un aire de melancolía y tristeza...
Se dejo llevar de la cólera que invadió su cuerpo, y mientras ella seguía blasfemando contra Tea, Yugi no aguanto en disipar las verdades y humillarla.
-Por lo menos Tea no necesita humillar a los demás para sentirse mejor consigo misma... A que le temes? A quedarte sola? O es que acaso no te das cuenta que en este lugar estas sola y que ellos solo te quieren por bonita y por chismosa...-
El silencio gobernó al aula, mientras todos quedaron atónitos al ver el cambio de Yugi. Era un niño hermético dominado por el silencio y temor de ser juzgado, su cambio extremo se debía a la madurez que había adoptado en su viaje.
Había algo peor que no ser amado y es convivir con la persona que amas y saber que es de otro. La esperanza que Él conservaba con Tea era lo que le hizo cruzar con problemas que se vio involucrado e imposible de salir y uno de esos problemas era: Yami.
Tomo asiento mientras que las miradas lo seguían todo el tiempo.
La mañana iba avanzando y en el receso, Tea y Yugi se sentaron en la parte de arriba del colegio, donde reían, y compartían sus mas íntimos secretos, al parecer Yugi nunca cambio para Tea sino para los enemigos de ella.
Tea fingio tranquilidad en medio de la conversación, su fatigada alma conservaba aun la esperanza de que todo cambiara, sin importar las criticas ella no se dejaba vencer.
Las personas los evitaban, algunos llegaron a insultarlos, otros simplemente corrieron los rumores.
Yami por su parte caminaba hacia la parte alta del colegio, la imagen alegre de Tea le destrozaron su corazón. Su hermano la hacia mas feliz de lo que Él pudo hacer por ella. Su sonrisa despertó aquel gélido corazón de su profundo sueño, ahora no se dominaba de los celos sino de la tristeza y melancolia que ahora habitaba en su corazón.
Los dos eran seres humanos que pecaban y erraban, pero ninguno entendió lo que era perdonar.
Toco su corazón con la yemas de los dedos, y su cara frunció el ceño, no pudo controlar sus lagrimas y se inundo en su llanto hasta que sus sollozos alertaron a Yugi y Tea la presencia de alguien.
Ambos avanzaron hacia la puerta, pero no encontraron a nadie...
Yami se escondió detrás de la puerta y respiro hondo hasta que su rostro retornara a la normalidad.
Tea reconocio muy bien los sollozos de su amado, coloco su mano en el pecho y vio al cielo con nostalgia y temor; temor al no saber que pasaría en el futuro...
En los momentos de risas y felicidad, no imaginaba un futuro de depresión y soledad... Había pasado tanto tiempo que no se divertía o disfrutaba de la compañía de alguien. Podia parecer absurdo seguir sufriendo por alguien que al parecer no la valoraba... Pero nadie podía matar los recuerdos que día a día sembraron juntos.
Ella quería mantener vivos aquellos recuerdos porque de ellos se alimentaba y sacaba valor para enfrentar los abusos recibidos en el colegio, un lugar que consideraba hostil. La gente que tanto amaba y respetaba se convirtieron en personas hipócritas.
Yugi intento formar nuevos lazos con Tea, pero todo aquello era lejano... Su corazón era de otro y aunque vivía en la fantasía no podía traicionarlo... Yugi no intento aprovecharse del estado de animo de Tea... El no era de ese tipo de personas. Pensó que podía sembrar día a día su amor en el corazón de Tea pero eso era imposible, ella jamás lo vio como algo mas que amigos.
La campana había tocado y los estudiantes ingresaban al salón de clase de nuevo. Mientras, Yugi se encontró con sus viejos amigos: Joey y Tristán, aunque el ambiente era de rechazo contra la joven castaña, ella lo sintió y prefirió salir de aquel lugar. Los intentos por volver a unir a sus amigos en un grupo como lo eran anteriormente, ahora eso se veía distante.
-Han visto a mi hermano?- Pregunto Yugi intrigado al no verlo con sus amigos.
-Eh... Pues no, en todo el día no ah aparecido- Dijeron los dos al unísono.
-A estado muy distante... Desde la pelea que tuve con Él...- Dijo murmurando para sí.
-Pelea?, que Pelea?- Pregunto Joey al poder oír lo que dijo Yugi.
Yugi quedo perplejo no supo que decir ante la curiosidad de Joey, aún no comprendía porque abandonaron los dos a Tea, o es que acaso Yami los puso en contra de ella?
De cualquier forma el no constaba del tiempo suficiente para saberlo, y prefirio retirarse.
-Lo siento Joey y Tristán, lo deberán saber después. Llegare tarde a mi clase-
Joey y Tristán intentaron alcanzarlo, pero el profesor de su salón los cogió de la camisa y los llevo al salón en contra de la voluntad de ambos.
Ya nadie molestaba a Tea cuando andaba con Yugi, de algo todos estaban seguro, Yugi defendería a Tea así sea con su vida.
La mañana continuo sin problema alguno... O eso era lo que todos creían... Yami no había aparecido en el colegio.
Yugi temía que este se obsesionara con Tea, y que pasara algo que ni Él podría controlar...
Algo era seguro y es que Yugi se arrepintió del día en que Él le presento a Tea a su hermano mayor.
Ahora todo se lo esperaba de Yami, al oír las terribles acciones que cometió contra su amiga.
Tea siguió tan indiferente a lo que sucedía alrededor de ella y se puso a escribir poesía.
En el cuaderno de Tea:
Nueva Esperanza
Aquella espina que alguna vez
se clavo en su corazón
Y volvió roca a aquello que era
sentimiento.
Alcanzo su esperanza y la mato
era tan cruel consigo misma
que su exigencia iba mas allá
de su templanza
No era coincidencia
haberse vuelto piedra de
dureza, no era impotencia
lo que sentía
Era aquel desgarre de la vida
Aquella impura injusticia la que
sembró la incertidumbre del necio
en su camino
destruyo su esencia y daño su inocencia
Su propio éxito que carecía dentro de ella
hizo a una persona fuerte... Tan fuerte
que mato a su alrededor la vida que había logrado
Viendo acabado con todo
su reacción a la realidad hizo ver su egocentrismo.
Mirando los pedazos de su vida intento pegarlos
con sus lagrimas derramadas de tristeza
pero lo echo por perdido
En medio de gente indiferente
Hallo camino a una ruta sin sentido
la nombro vida
Y su esperanza reboto de alegría
Dando se cuenta de su verdadera felicidad
avanzo hasta mas haya de sus problemas
dando gracias a Dios por haberla guiado
en su nefasto desvío...
Tea aún conservaba su esperanza dentro de ella, y se esforzaría para salir adelante ante cualquier circunstancia que le presente la vida.
Sabia muy bien que no todo era felicidad, que iban haber momentos en que pareciera que todo estaba acabado, pero no debía matar a su esperanza ni a su fe.
La campana sono nuevamente anunciando la salida, pero Tea quería quedarse un rato mas para ponerse al día en sus estudios.
-Tea vamos a casa juntos- Dijo Yugi con una sonrisa.
-No te preocupes por mi, ve tú, yo aun debo terminar algunas cosas- Le regalo la misma sonrisa a su amigo.
-Pero...-
-Ya te dije que no te preocupes por mi-
Yugi dudo por unos minutos, pero la joven tenia razón, a ella le faltaba algunas cosas de terminar. La dejo sola temiendo que Yami la acechara mientras no estuviera Él para defenderla.
Todos salieron del salón y el aula era habitada solo por la presencia de Tea o eso ella creía.
La puerta se abrió repentinamente, mientras que sus ojos se abrieron de par en par y sus labios formaron un pequeño circulo, dejo caer sin darse cuenta el lápiz con el cual escribía y lentamente aquella persona a la que tanto ahora temía se iba acercando.
Sayori Sakura: Gumen! Se que algunas personas han estado esperando la actualización de este fic por meses, me disculpo... -.-
Por otra parte el fic lo seguiré continuando, pero por favor dejen review para sober sus opiniones se los agradecería mucho.
Sin nada mas que decir que Dios los bendiga!
Sayonara!
