Holaaaa! aki yo con un ONE SHOT...

En realidad lo tenía escrito desde hace algún tiempito pero no sabía como subirlo en el momento en que lo escribi en un block de hojas de rayas...

La historia es mía al igual que Timothy ...Jane es de Stephenie Meyer...

Denle un chance es mi primer ONE SHOT... ESPERO QUE LES GUSTE...


BEAUTIFUL SCARS


Él era uno de los vampiros más viejos del mundo. Ha viajado por todo el mundo buscando una cosa. Una vida. Pero no cualquier vida. Él buscaba un lugar donde quedarse y ser feliz.

Él ha vivido entre humanos, vampiros poderosos, licántropos y no tan poderosos vampiros, por siglos, pero aún así no ha conseguido eso que todos llaman AMOR.

Y ahora está en Italia, solo porque sintió curiosidad por la oferta de Aro de un lugar privilegiado en la guardia. Por su puesto que él aceptó pero dejándole claro a Aro porque lo hizo.

Ahora estaba esperando que Aro apareciera. Mientras esperaba, miraba todos los objetos que había en la habitación hasta que la vio.

Esa chica que puede tener 10 años menos que él, tiene cabello largo rubio, ojos rojos, una espeluznante sonrisa y tiene a todos haciendo exactamente lo que ella quiere.

La chica sintió la mirada, se volteó y vio a un hombre hermoso, cabello marrón, una hermosa sonrisa, una nariz perfecta, ojos rojos, y sus labios...¡Dios! sus labios eran los mas perfectos que ha visto. Pero ella tiene una reputación que proteger.

-Qué estás viendo? Sabes qué? Toma una foto, es más duradera.

Él sonrió e inmediatamente pensó en molestarla y ella pensó que su sonrisa quitaba el aliento.

Cuando él sonrió se sorprendió, él era un hombre que nunca quiso mostrar sus sentimientos y que ahora le sonreía a una chica que no conocía.

-¿Así es como tratas a tus invitados?- Él no era exactamente un invitado pero ella no necesitaba saberlo antes de tiempo.

-¿Un invitado? ¿Tú?- Se burló ella.

-Si. Yo.- respondió él con una expresión tan seria que hizo que Jane dejara de reír.

Jane comenzó a enojarse con él y con ella pues él la hacía sentirse débil.

-¿Sabes con quién estás hablando?- preguntó ella tratando de asustarlo pero aparentemente no funcionó.

Nada de lo que ellos le hicieran al otro parecía funcionar. Él no podía molestarla y ella no podía asustarlo.

-Si contigo- Esa chica era más interesante con cada palabra que decía.

-Estoy hablando en serio- La sonrisa del chico que le quitaba el aliento comenzaba de nuevo a molestarla, pero esta vez si parecía funcionar.

-Yo también- Él no podía borrar la sonrisa de su cara.

Permanecieron en silencio, un silencio cómodo.

-Se quien eres Jane- Su nombre quemó sus labios y ella se sorprendió. ¿Cómo sabía él su nombre? Estaba segura de no habérselo dicho en ningún momento.-Y que haces- Ella se dio cuenta de que no había tratado de incapacitarlo causándole dolor con su don.- Y déjame decirte que no te tengo miedo. Solo eres una niña que necesita poner sus pies sobre la tierra y desafortunadamente para ti yo soy esa persona que te enseñará como. Así que princesa, acostúmbrate.- Él finalizó el monólogo que había expresado con voz suave. Él nunca podría gritarle a ella o a ninguna mujer.

Ella amó el modo en que él le dijo princesa pero también pensó que el debería tener miedo.

Nadie excepto Alec, su gemelo, había tenido la suficiente valentía para enfrentarla y hacerle saber que no ella no lo es todo o que es más que nadie solo por usar una capa negra y pararse detrás de Aro como su favorita.

-Estás seguro que no tienes miedo?- Amenazó ella.

-Tan seguro como que me estoy enamorando de ti- confesó él con una sonrisa enorme.

Jane no podía hablar pero no por la confesión sino porque ella también se estaba enamorando de él.

El chico se paró frente a ella tan rápido como solo un vampiro puede hacerlo, tomó el rostro de ella entre sus manos y la besó apasionadamente.

-Por cierto. Me llamo Timothy.- Se presentó y la besó de nuevo.

Parece que Timothy por fin encontró un lugar donde pertenece, y Jane también lo hizo.

Porque ellos se pertenecen el uno al otro.

Jane una chica con cicatrices en su interior y Timothy un hombre solitario que le enseñó que sus cicatrices no pueden ser borradas pero si pueden ser bellas.

Él le dejo ver a ella sus hermosas cicatrices.