Disclaimer: Los personajes y parte de la historia le pertenecen a Stephanie Mayer, con excepcion de Alex Robsten que supongo aún le pertenece a su mamá.

UN PURGATORIO LLAMADO FORKS

Summary:

Estoy segura de tres cosas: uno, acabo de morir en un accidente; dos, no sé porqué presiento que estoy en una pelicula, y tres: en verdad que Edward Cullen es más sexy en la vida (o muerte?)real.


CUATRO

"Tú sabes que él sabe que lo sabes todo"

En donde Alex descubre que Edward Cullen es más sexy que el chico Pattinson.

Por las prisas había interrumpido la entrada gloriosa del personaje masculino más famoso del mundo: Edward Cullen.

– Debes disculparme, no te vi venir – dijo con una voz exageradamente sexy.

O tal vez no, simplemente era el deslumbramiento del que todo el mundo hablaba. Hizo que algo dentro de mí se agitara como en película porno: de arriba abajo, de un lado a otro. Al ver la película, se me hacía estúpido que la tal Bella hablara como tonta al estar en presencia de Edward pero ahora, yo misma comprobaba que así era también conmigo. Era parte de las estadísticas que dice que el 99.9 % de la población femenina sucumbe ante el sex appeal del vampiro moderno. Aunque en realidad, no sabía si esas encuestan tenían credibilidad debido al factor vampiresco.

Extrañamente, lo que más me impresionó de Edward, no fue su piel marmórea (por cierto, ¡que gay suena eso!) o sus ojos de topacio liquido sino su cabello, que si, era precisamente broncíneo y hermoso.

Más esponjoso que la panza de un perro. Casi estuve a punto de extender la mano para tocarle.

– Ahmm...este...si...bueno...yo...tú eres...el cabello – balbuceé otras cosas más incoherentes que no tiene sentido que las ponga, ni siquiera son palabras.

– ¿Estás bien?– preguntó.

Curiosamente era la segunda vez que alguien me preguntaba eso aquel día. No debió de haberme dirigido la palabra ya que comencé a temblar y me dieron unas tremendas ganas de, ¿vomitar?

Alcancé a decirle disculpa antes de ir corriendo al baño más cercano con la boca tapada, pero como no encontré alguno cerca, terminé devolviendo en las plantas detrás de la cafetería. Daba lo mismo, sería un gran abono para que crecieran aún más verdes (aunque algo más verde que Forks no había en la tierra, bueno, en el cielo).

Debí haber sabido que vomitaría, así era cuando estaba súper nerviosa.

Con lágrimas en los ojos y el sabor a saliva en mi boca, me di una golpiza mental por haberlo arruinado todo.

Eres una idiota Alejandra me dije.

Por alguna razón, en aquel momento recordé que no sólo yo era dueña de mis pensamientos. Había alguien allí que escuchaba todas las mentes a la redonda. Entré en pánico momentáneo, ¿habría escuchado cuando dije lo de gay?

Entonces, al no saber qué hacer, comencé a tararear aquella célebre canción de la mente de Homero Simpson, la del circo.

"Tu tu tururututururu tutururu turururu turururururu"

– Disculpa, creo que tienes que ir a la enfermería – escuché detrás de mí.

Volteé tapándome la boca completamente nerviosa, si Edward no hubiera estado allí hubiera devuelto de nuevo. Además, justo cuando no quería pensar en nada, comencé a pensar más que nunca.

"Oh por Dios, tienes que estar tranquila porque tú sabes que él sabe lo que estas pensando. ¡Uy!, no, borra eso, yo no sé nada de nada. Es más, nadie en Forks puede leer mentes, ver el futuro o algo por el estilo. Mierda, esa ceja levantada significa algo, estoy segura, mi hermana me dijo que Bella lo mencionó en alguna parte del libro, aunque también los ojos significan algo. Pero, ¿cómo voy a saberlo?, si se me queda viendo feo como si en verdad escuchara lo que estoy diciendo. Rayos, ¡está escuchando lo que digo! No importa, tengo todo bajo control: Tu tu tururututururu tutururu turururu turururururu..."

Verlo en persona me alteró más de lo que hubiera esperado. Allí estaba aquel hombre que alguna vez había soñado de maneras que no voy a comentar ahora porque tiene cierto contenido sensual. Definitivamente este Edward era más guapo que Robert Pattinson, y eso era difícil de superar. Él se encontraba inmóvil, guardando una clara distancia igual que la mayoría de los hombres guapos que huían de mí. Hasta ese momento Edward parecía igual que todos los hombres del planeta, excepto claro por el hecho de que este era el más hermoso de todos.

– Alex, ¿verdad?– se acercó a mí sin poner cara de asco, me ofreció un pañuelo desechable que a pesar de ser de papel, olía como el cielo.

Fue un clásico que me hizo babear pero no quise demostrar que lo hacía. Además, quién lo iba a decir, Edward Cullen cargaba un pañuelo a todas partes. Hubiera deseado que llevara un Kaopectate o algo para los mareos.

– Gracias, Edward ¿ese es tu nombre no?– contesté con naturalidad pero a él no le pareció tanto, de nuevo allí estaba la ceja levantada.

"Maldita sea, lo sospecha. Es decir, no sabe nada, no es vampiro, ni Robert Pattinson. ¿Pattinson?, ¿quién es ese?, aquí no existe y nunca existió"

– Espera, ¿cómo es que tú sabes…?, quién es Pattin…?– alcanzó a decir antes de que, gracias a Dios, Mike llegara a la escena.

Edward puso una cara de confusión divina, además de que dio algunos cuantos pasos hacía mí al igual que Mike, otro ser humano simple como yo para encargarse de mi.

Mike, qué bueno que estas aquí, necesito que me lleves a la enfermería ipso facto– me colgué del brazo del adolescente que miraba preocupado aquella escena–camina rápido o te cuelgo de aquel pino–

Caminamos dejando a Edward detrás de nosotros, seguía con expresión sospechosa.

– ¿Qué le has hecho a Cullen? – preguntó en el pasillo.

– Nada, ¿qué tendría que hacerle?, apenas si lo vi por primera vez– si, claro, por primera vez– pero me escuchó vomitar así que supongo que eso basta para que me odie mientras dure mi estancia

– ¿Vomitaste? –

– Si Mike, vomité. Como verás, a veces los seres humanos expulsan sus entrañas por varias razones: si eres como Lindsay Lohan, lo harás por las razones equivocadas–

En ese momento sentí que alguien nos seguía.

– ¿Quién es Lindsay Lohan? –

Volteé en ese instante y me encontré con la mirada de Edward, y lo único que pude pensar además de que era perfecto, fue que en verdad daba miedo. Pero de esa clase de miedo como cuando te subes a la montaña rusa, con una mezcla de adrenalina y orina en los pantalones. Ahora sabía que yo sospechaba algo. En ese momento desee ser Bella, para tener aquel escudo bastante inútil que ahora me hubiera sacado del apuro.

También estar cerca de él hizo que mi autoestima bajara un poco. Su mirada me decía a mí y a todo el mundo del purgatorio: mírame coyote feo, soy más guapo que tú.

"Recuerda tonta, este lee las mentes y Alice puede ver el futuro" me dije internamente pero luego me golpeé la cabeza cuando recordé el lector de mentes que el vampiro llevaba integrado.

Mike trató de hacerme plática nuevamente.

– ¿Puedo preguntar a donde te mudaste, ¿en dónde vives? –

– Bueno, vivo cerca de…–

"Estas muerta, no tienes a dónde ir. Tu casa con una familia incluida, ya no te esperan cada tarde. Ya no tienes a la mamá que te sirve de comer cada que llegas del trabajo, o al papá que te lleva a donde quieres los fines de semana. Y bueno, al menos te libraste de los hermanos molestos que te molestan cada que quieren algo. Mierda, no tienes a nadie aquí"

Luego te cuento, necesito ir a, ya sabes "ahogar a los niños en la piscina"– lo dejé para entrar a baño mientras contenía las lágrimas.

Entre la euforia de encontrarme en aquel lugar y el pánico que me había causado Edward Cullen, no me había dado tiempo de pensar en todo lo que dejaba atrás.

Me mojé la cara con agua fría para despejar mi cabeza ya que estas eran unas vacaciones de las que ya no iba a regresar jamás. Así como lo habían hecho mis perros, gatos y hamsters.

En aquel momento, escuché que alguien cerró la puerta del baño, invadiendo la privacidad del momento.

Carajo, si alguien piensa fumar aquí, por favor que me deje salir primero porque me repatea el cul…– volteé para encontrarme con una niña.

Hola, Alex– dijo una persona muy bajita.

"¡Mierda, ahora estoy en la película Leprechaun!, ah no, espera. Bajita, pálida, cabello corto y negro, mirada perdida debido a las visiones del futuro…no hay duda de quién es"

– Hola Alice– si ella me llamaba por mi nombre, yo lo hacía por el suyo.

Mi rostro mostraba una sonrisa idiota, digamos que muy "fan" y lo era. Imagínense: tener a una amiga inmortal millonaria, con un exquisito gusto por la moda y el tiempo de sobra necesario para hacerle distintos cambios de look a gente patética como yo o bien, como Bella Swan.

Alice Cullen era un sueño pero su expresión no lo era precisamente.

– ¿Qué pasa?, seguro eres del comité de Bienvenida en el Purgatorio, ¿no?–

– No. Tú y yo tenemos que hablar– soltó seria.

Es oficial: la película Leprechaun era menos estresante que esto: estar en un baño encerrada con una vampira.


Holaa!...sé que hacia como mil8mil años desde que no actualizaba esta historia pero aqui estuvo el capi. No estoy muy convencida que digamos pero ahora se viene lo interesante para nosotros y lo desastroso para Alex. Saludos a todas las que leyeron y comentaron el capitulo pasado, sobre todo a Fenixer que mediante sus platicas, me animó a terminar al fin este capi.

Dejen sus reviews y comentarios, o ya minimo un "conti plizzz!" ahahahaha! La portada del fic esta en mi facebook y ahi esta Alex para que la vean vale?

Las kierooo!

xoxo