Disclaimer: Los personajes y parte de la historia le pertenecen a Stephanie Mayer, con excepcion de Alex Robsten que supongo aún le pertenece a su mamá.
UN PURGATORIO LLAMADO FORKS
Summary:
Estoy segura de tres cosas: uno, acabo de morir en un accidente; dos, no sé porqué presiento que estoy en una pelicula, y tres: en verdad que Edward Cullen es más sexy en la vida (o muerte?) real.
CINCO
"¡Irás al infierno!"
En donde Alex tiene una profunda conversación con Alice Cullen.
Como algunas sabrán, en el capítulo anterior tenía a Alice Cullen frente a mí, diciéndome que teníamos que hablar. Lo peor del asunto, no es que ella fuera una vampira o que fuera más baja de la estatura promedio, no. Lo peor de todo es que estábamos en el apestoso baño de mujeres de la escuela.
– ¿Alex? – me preguntó ella pasando una mano a mi mirada perdida.
De nuevo había sufrido ese espasmo idiótico de hacía un rato así que me juré a mi misma que buscaría a una especie de brujo-doctor en aquel lugar. Estaba segura que mi paso al otro mundo era el culpable de mis imitaciones de una zanahoria retrasada.
– ¿Qué pasa?, ¿has venido por lo del cambio de imagen?, porque si es así no estoy disponible– vuelvo a lavarme las manos – Me gusta mi cabello y ciertamente, no planeo vestirme de azul todo el tiempo sólo porque es el color favorito de tu soltero y sensual hermano – admití.
– ¿De qué cambio me hablas? –
La pequeña no entiende mis comentarios así que ruedo los ojos y pasó a un lado de ella sin contestarle. Que hable con la mano porque mi cerebro no tiene tiempo de discutir cuestiones que no me corresponden como los cambios de imagen en el Purgatorio.
Quizá Stephanie Meyer había exagerado y Alice Cullen no era tan chévere como la describía. Quizás incluso no sabía ni combinar bien la ropa. Quizás, su único y verdadero talento era ver el futuro.
¡Noooo! gritó mi mente alarmada, quería salir corriendo.
Pero antes de salir del baño, Alice me detuvo. Su toque me dio escalofríos, en realidad estaba helada. Era fría como el hiel…esperen, cada vez sueno más como Bella Swan. Sobra mencionar que me golpeé internamente.
– Por favor, no corras. Sabes que tengo que hablar contigo – su voz era dura y denotaba profecía– Tú no perteneces aquí, tú vienes de...–
– ¡Exacto!, eso es lo que le dije a la señora Boyle: yo no pertenezco aquí. Si sabes en dónde tengo que inscribirme para la fase Glee por favor, sólo dímelo– supliqué con las manos – Forks es una bazofia y además, no tengo ni siquiera donde dormir – sonreí pero Alice no hizo lo mismo.
Tocaba su cabecita para tratar de ver más allá de mi futuro pero supongo que como ya estaba muerta, mi futuro se había ido al caño. La escena ya parecía una sesión de espiritismo barato en el baño.
Luego de varios segundos, Alice torció una mueca de desagrado al verme de nuevo a los ojos. Está bien, yo no soy tan bonita pero no es para que un vampiro me mirara así. Era inferior pero, no tanto.
Mientras ella aún miraba hacia la nada, poco a poco fui alejándome hacía la puerta. Más sigilosa que Gatúbela, pero...
– Espera – me llamó.
¡Mierda!, justo cuando estaba tan cerca del picaporte, lejos de su excentricidad, se le ocurre hablarme.
– Por supuesto, dime... – le sonreí.
– He visto todo sobre ti – me toma de la mano y pone cara triste – Alex, tú vas a morir– exclama dramática.
Yo comienzo a reírme a carcajadas, incluso babeo un poco.
– Alice, cariño, has llegado tarde. Creo que ambas sabemos que ni tú ni yo estamos precisamente…– una chica abrió el baño así que hablé bajito – Vivas– le guiñé un ojo.
Ella pareció sorprenderse y se tapó la boca.
– Eres un fantasma– afirmó bajito, con el tono de suspenso del niño del Sexto Sentido.
– No lo sé– me vi en el espejo las ojeras– En realidad es una pena morir tan jóvenes, ¿no? pero no hay nada qué hacer para remediarlo. Sólo debemos aceptar el hecho de que hemos dejado el mundo material para adentrarnos hacia algo más espiri…– interrumpí mi discurso barato al bajar mi vista al suelo – Tus zapatos son hermosos, yo tenía unos parecidos. Me costaron carísimos pero los perdí en el accidente–
– ¿Cuál accidente?– dio un paso hacía mi, estaba curiosa – ¿De qué marca de zapatos estamos hablando? –
– Eran de imitación, no te dejes llevar por lo caro– admití apenada, mordiéndome una mano.
Alice soltó un grito al escuchar estas palabras y comenzó a hiperventilar.
– ¡Compraste unos "Manolo" de imitación! –gritó tan fuerte que la chica que estaba en el escusado, salió corriendo– ¡Irás al infierno!– me señaló.
– ¡Noooo! Por favor Alice, ayúdame a recapacitar mi error, no quiero que mi siguiente residencia sea en el Infierno– me jalé el cabello – Bueno, en realidad no tengo ninguna casa aquí pero...–
Alice me saltó encima para cubrirme la boca.
– No se diga más, te quedarás en mi casa y así podré enseñarte la diferencia entre original y copia– dice, mirando al infinito, tomándome del rostro – Osea, la diferencia entre el bien y el mal–
Esa Alice era muy impulsiva, es decir, hasta yo sé que uno no invita a cualquiera a su casa. Quién no le dice que soy una asesina a sueldo o peor aún que soy hermana gemela de Lindsay Lohan en rehabilitación. Eso es peligroso pero a ella no le importó.
– Oye, pero...– hice una pausa dramática– Espero que tu familia no se moleste porque llevas a una desconocida a dormir a casa–
– Tienes razón– se levantó del piso del baño – ¿Cómo te llamas?–
– Alex Robsten–
– ¿Qué tipo de sangre eres?–
– O positivo...creo–
– Perfecto, no creo que haya problema– y me jaló afuera del baño.
La última pregunta me había dado mala espina, ¿eso quería decir que me iban a comer o algo así?, ¿o que simplemente el tipo de sangre era una especie de requisito raro en su familia?
Como sea, no podía hacer mucho: Alice llevaba mi trasero arrastrando por el pasillo.
Íbamos directo a su casa.
N/A Spoiler: Recuerden que Alex Robsten esta pasando por una alucinación en su propia mente por el estado de coma inducido debido al accidente. Así que si algo no parece tener lógica, no lo tiene y se acabó! No le podemos pedir mucho a un cerebro inflamado, o si?
Holaaaa! He regresado a quitarle las telarañas a este fic que me había costado trabajo escribir hasta el día de hoy. De ahora en adelante prometo subir capis más seguidos ya que casi acabo otra de mis historias, así que tendré más tiempo y cabeza para hacerlo. Como verán, el estilo que utilicé fue más caricaturesco, la verdad me imaginé a Alice somo un dibujito de anime jeje! Me divertí mucho escribiendolo y ahora sólo queda esperar a ver que pasa en la casa Cullen. Estaría padre que me dijeran qué opinan en un review lindo, sino, pues no y seguiré escribiendo tonterías muajajajaja!
Saludos a quien leyo y comentó el capitulo anterior, un beso grande a Dems que preguntó por esta historia el otro día jeje!
Las quiero!
xoxo
Ale
