Disclaimer: Los personajes y parte de la historia le pertenecen a Stephanie Meyer, con excepcion de Alex Robsten que supongo aún le pertenece a su mamá.
UN PURGATORIO LLAMADO FORKS
Summary:
Estoy segura de tres cosas: uno, acabo de morir en un accidente; dos, no sé porqué presiento que estoy en una pelicula, y tres: en verdad que Edward Cullen es más sexy en la vida (o muerte?) real.
¡Buh! (No lo niegen, se asustaron igual que Emmett en el último capítulo) ¡Hola a todas! Aquí Alex reportándose luego de un breve descanso post-mortem. Si, de nuevo, mi floja y cutre escritora se tardó mil años en subir pero, gracias al cielo y a un milagro inducido por un expresso, hoy estoy de nuevo con ustedes para traerles el siguiente capítulo. En fin, quiero agradecerles por sus reviews, sobre todo en aquellos en donde me juzgan de loca y me señalan como genial, cosa que obviamente soy. Basta de más actitudes MarySuescas, me voy, no sin antes decirles que no se equivocan: soy genial y ustedes lo saben.
Atte:
Alex XD
SIETE
"Uy, lo hice otra vez"
En donde Alex mete la pata y Edward descubre el vacio sentido de su existencia.
En un segundo, todo se vuelve blanco, como una caja de zapatos infinita. Oh Dios, ¿estaré a caso en tus dominios?, me pregunto cuando todo es paz y silencio. Esa calma se ve interrumpida cuando un sonido agudo se dispone a taladrarme la mente. Se hace cada vez más fuerte, tanto que tengo que cubrirme los oídos.
—Edward ¡sácame de aquí!—le grito inútilmente a la nada—¡¿No se supone que estabas peleando por mi alma?—
Pero nada, hasta que el piso de aquella nada mental se rompe, haciéndome caer de nuevo. O al menos eso es lo que siento.
¿Ahora a dónde iré a parar?
"Que sea en Glee, que sea en Glee", cruzo mis dedos mientras caigo.
Siento algo frio en mi cabeza, como si hubiera ido al polo norte y un pingüino de repente me hubiera golpeado al descubrir que...ah no, es la mano de Edward.
—¿Qué es un "Glee"?—pregunta él.
G-E-N-I-A-L, lo del ángel fue una estafa y lo de la caja infinita es solo una prueba de que estoy loca.
Sigo en Forks, maldita sea.
—Un "Glee" es una mierda—contesto enojada, levantándome de, ¿una cama?
¿Qué rayos pasó? O mejor dicho, ¿qué rayos NO pasó?
Bueno, déjenme decírselos: según el adorable vampiro ganador de mi alma, Edward Cullen, simplemente me desmayé. Ajá, no hubo vientos huracanados, ni ángeles de blanco ni la caja de zapatos...eso fue pura parafernalia falsa.
—Tu desmayo fue una forma bastante burda de evadir tus responsabilidades—dice Edward, posicionándose frente a mí.
Le miro con odio, quizás crea que por ser tan guapo, merece ser tan engreído.
—Disculpa haber evadido esa "responsabilidad", pero se libraba una batalla por mi alma. Bueno, tú debes saberlo, ganaste y por eso estoy aquí de vuelta en tu...¿casa?—
Apenas en ese momento me percaté del lugar, así que rápidamente salí del cuarto para fisgonear la mansión de los Cullen. Aquello, más que una casa, parecía un museo por todas las cosas antiguas pero chics que había. Pasé por cada uno de los cuartos, y en la cocina, vi a una pequeña mujer.
—Hola Esme—o al menos supuse que era ella.
—Ehm, ¿hola?—contestó.
Antes de poder entablar una conversación con la que me gustaría fuera mi suegra, Edward me detuvo:
—¿Podrías dejar de actuar como una turista en mi casa?—me jaló hacia la sala.
—Ok, ok. Lo haré, no te crispes sin razón, solo tenía curiosidad de conocer la casa—contesté sentándome en un blanco sillón.
La casa era muy elegante, de muy buen gusto y créanme, describiría a detalles todo lo que hay en ella pero Edward no me deja.
Comienza a sermonearme:
—Mira Alex, no sé cuál sea el asunto contigo, pero el punto es que si estás en Forks y si sabes nuestro secreto, al menos debo saber si podemos confiar en ti—
Por Dios, ¿quién soy yo para que crea que iré a decirle a alguien? ¿Pérez Hilton? ¿E! News?
—Sé muy bien el status de los vampiros—rodé los ojos—No soy idiota Edward, yo vi la película y sé perfectamente cómo proceder en estos casos—
Él me observó confundido, algo sumamente a-do-ra-ble. Sé que Edward me había pedido que no pensara cosas raras y románticas con él pero, en verdad era inevitable.
—¿De qué película hablas?—se sentó a mi lado.
—Pues, de tu película: Crepúsculo ¿No te suena nada familiar?—pregunté—Ya sabes, Bella Swan, "y el León se enamoró de la oveja...", los juegos de béisbol los días de lluvia... ¿no?, ¿nada te suena?—
Edward negó con la cabeza pero contestó lo que pudo:
—Solo lo último: esa es una actividad que realizo solamente con mi familia, ¿tú cómo lo sabes? No lo entiendo—
Genial. Habría que contarle toda la película seguramente, y quizás también todos los datos innecesarios que mi hermana se había encargado de cargar en mi disco duro mental.
Así que comienzo mi relato desde lo esencial:
—Tú el león, ella la oveja...ella la oveja, tú el león—
Luego sigo con la historia en general:
—Crepúsculo, Luna Nueva, Eclipse, Amanecer, osea, La Saga de Crepúsculo. Sé que puede parecer confuso pero Crepúsculo y la Saga de Crepúsculo es casi lo mismo, aunque no es igual—
Y termino con lo que me pareció más perturbador de todo el asunto: su paternidad.
—...entonces, de repente, le haces a Bella una cesárea con los dientes y tu hija nace así de repente—
Luego del no tan corto relato, que parecía sacado de un blog acerca de relatos vampíricos fantásticos, Edward parece no asimilar las noticias.
—Eso quiere decir que soy producto de la imaginación de una dama treintañera, que escribió una historia de romance acerca de mi y Ella Swe...—
Pero yo estoy para ayudarle:
— Bella Swan—le corrijo.
—Si, Bella Swan—repite—En donde, nos arriesgo a ambos en una relación egoísta a pesar de que lo que más quiero hacer es beber su sangre y además de todo, al final ella y yo tenemos una hija llamada Cheneesm...—
—Reneesme, tu perfecta hija mitad vampiro. O bueno, al menos eso es lo que me dijo mi hermana al respecto. Como sea, no debes preocuparte, tu hija encontrará a un buen hombre. Ya sabes, Jacob Black se enamora de ella al momento de nacer y se supone que quedarán juntos—
Edward está perplejo.
—¿Jacob Black?—pregunta.
—Sip, el hombre lobo de la tribu de los Quileute, antiguo ex amor de Bella hasta que aparece Reneesme—
—Espera, ¿hombres lobo?—comienza a jalarse sus cobrizos cabellos.
—Ehm si, verás: lo que mi hermana me dijo fue que...—
—Basta, basta—me toma de los hombros fuertemente—Si lo que dices es verdad, no quiero saber nada más. Todo parece muy absurdo y no puedo evitar sentir que me estas mintiendo, así que debes irte...ahora—
Mierda, es lo único que puedo pensar afuera, en el porche después de que Edward me echa de su casa con un portazo.
Uy, lo hice otra vez, lo cual es triplemente genial (Estoy siendo sarcástica): he sido expulsada de los cielos, del infierno y hasta de la casa de los Cullen.
En serio, ¿soy tan mala persona?
Bueeeno, pues luego de esta racha de "inspiración" y de sus muchos reviews (19, desde que subi el ultimo capitulo, los cuales considero muchos debido a la falta de genialidad de mi obra) regreso aquí para darles la continuación de esta historia. Como dijo Alex arriba, mil gracias a todas por sus alertas, favoritos y reviews a la historia. En serio, me da gusto que una historia rara y diferente como esta, tenga al menos un poco de aceptación en el mundo de Fanfiction. Súper saludos a dos personitas: Luisa Black (Muahaha, me gustó tu insistencia) y Grandma´s Blue Eye Angel (Feliz Cumpleaños mega atrasado...cof, cof todas deberian de felicitarme porque ayer cumplí años también XD)
En fin, espero sus comentarios, alertas, felicitaciones (XD) y favoritos vale?
Ale
PD: Actualicé The Other Side, por si no se han pasado a leer esa historia...no es taaan mala, debería leerla XD
